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La izquierda está obligada a ganar

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erica latina

Hay períodos históricos en que se vuelve más difícil para la izquierda lograr imponer la hegemonía de su proyecto. En los dictaduras, por ejemplo, cuando las condiciones de organización y movilización del movimiento popular se vuelven muy difíciles. Los gobiernos de bienestar social han logrado cautivar a amplios sectores populares, al atender una parte significativa de sus reivindicaciones.

Los gobiernos neoliberales, en su primera fase, han logrado cautivar a parte importante de la población con sus promesas de recuperar las economías, con políticas de ajuste fiscal. Esas promesas se han agotado. Cuando resurgen gobiernos neoliberales –como en los casos de Argentina y de Brasil- éstos han perdido esa capacidad de captar la simpatía y el apoyo de partes importantes de la población. Por ello, mantienen, hasta donde pueden, el diagnóstico de que los problemas de la economía se deben a los problemas heredados de los gobiernos que tildan de “populistas”, con sus gastos supuestamente excesivos de recursos públicos. A ese argumento suman los de la corrupción que atribuyen a esos gobiernos.

Pero, aun si, esos gobiernos han perdido la capacidad de conquistar mentes y corazones, como habían tenido en décadas anteriores. No hay comparación entre señuelo de la política de paridad de Menem con las promesas de Macri. Ni entre las políticas neoliberales de Cardoso y las de Temer. El de Temer se desplomó antes, pero el de Macri también pierde rápidamente apoyos.

No hay situación más favorable para la izquierda. Se vive, aun con limitaciones (más todavía en Brasil) un sistema democrático, con disputa electoral, pero a la vez, con gobiernos con programas profundamente antipopulares, que acumulan recesión y desempleo masivo. Las condiciones son inmejorables si la izquierda logra resolver sus problemas internos.

Esa lucha requiere, ante todo, un programa netamente anti neoliberal, con acento en la recuperación del desarrollo económico, con políticas de inclusión social, priorizando un plan emergente para la lucha en contra del desempleo. Requiere, asimismo, unidad entre las fuerzas populares, con un liderazgo claro, que exprese la confianza del pueblo en aquellos que han liderado los gobiernos que han garantizado y extendido sus intereses. Necesita también incorporar temas que no habían sido abordados antes o no de forma suficiente, como la democratización de los medios, la democratización del poder judicial, la reforma tributaria, la reforma bancaria.

Pero nada de eso tendrá efecto y la izquierda no estará a la altura de las posibilidades actuales, si no hay un verdadero espíritu de unidad, de conciencia de la lucha en contra del modelo neoliberal que es el objetivo fundamental de la izquierda y del campo popular, y que a ese objetivo debe estar sometido todo el resto. Ambiciones personales, competencia entre liderazgos, rencores, tienen que ser dejados a un lado, para que la fuerza potencial de la izquierda se vuelva realidad, mediante un liderazgo que unifique a toda la lucha. Si no es el líder tradicional, por una u otra razón, tiene que ser otro, pero que represente toda la fuerza unificada del pueblo.

Si no, la izquierda perderá una oportunidad histórica única, en que la derecha está reducida a un proyecto de gobierno que ya ha fracasado, que no tiene capacidad de conquista de amplios apoyos populares, que solo puede sobrevivir por la división de la oposición y por sus maniobras jurídicas y mediáticas, pero que solo pueden funcionar si la oposición no reacciona unida a esas maniobras.

Es probable que Brasil confirme el viraje de la situación, reabriendo el camino para gobiernos antineoliberales. Cada país, cada izquierda, encontrará su forma de catalizar la fuerza popular, el desgaste de gobiernos neoliberales. Pero si no se une, no estará a la altura de las circunstancias, no será la izquierda que el pueblo necesita, que nuestros países necesitan y que América Latina requiere. La izquierda no tiene el derecho de perder, tiene la obligación histórica de ganar.

(Tomado de ALAI)

Se han publicado 16 comentarios



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  • Enrique.B dijo:

    La izquierda debe hacer hasta lo posible y lo imposible para poder ganar, porque si no habrá muchos años más de atraso.

  • Giannetti dijo:

    La izquierda además de caer en lamentables hechos de corrupción, tiene muchos de sus líderes un nivel de vida que no se corresponde con los postulados que defiende y promulga.Ya lo dijo Frei Betto,el estilo de vida burgués hace que el pueblo sospeche de esa “izquierda”. Izquierda que es parte estructural del capitalismo, siendo su reproducción uno de los objetivos de esa tendencia.

  • Prof. Dr. C. Alfredo Pita Hernández dijo:

    Es cierto que el mapa político latinoamericano marca la posibilidad real del resurgimiento de la izquierda ante el inminente fracaso de Gobiernos neoliberales como el de Macri en Argentina, Michel Temer en Brasil y el fortalecimiento de los Gobiernos de Bolivia, Nicaragua y Venezuela, cuya voluntad no han podido doblegar a pesar de la campaña mediática de todos los medios de derecha y de la OEA. Pero la izquierda en América Latina, incluida Cuba y en el resto del mundo, pasan por una meta no lograda aún
    que está en la recuperación del desarrollo económico. No basta con políticas de inclusión social y de priorizar un plan emergente para la lucha en contra del desempleo. Los Gobiernos de izquierda, para mantenerse, requieren fortalecer las economías nacionales en los respectivos paises, como primera opción de sostenibilidad y de credibilidad pública.

    • Sergio dijo:

      BINGO

    • Enrique.B dijo:

      Es que la destrucción de las economías por décadas ocasionadas por la derecha no se pueden solucionar ni en uno o dos mandatos, y más difícil aun si otros países te hacen la vida imposible para que tu economía crezca provocando problemas interno y sancionándolos.

  • Jose R. Oro dijo:

    No puedo estar mas de acuerdo con lo expresado aqui por el gran Emir Sader. El que no defienda la unidad no es de izquierda, sino un vulgar sectario que le hace el servicio a la ultraderecha. El momento de la verdad, de demandar completa unidad, sera en la segunda vuelta o balotaje, si pasan Haddad y Bolsonaro, ese sera el todo o nada, y la centro – izquierda, izquierda y todas las personas decentes se deben unir contra el fascismo – neoliberal mas crudo que representa J. Bolsonaro. Igual en Argentina en octubre del 2019.
    Unidad si, sectarismo no!

    • José dijo:

      ¿Unidad en torno a qué?; ¿en torno a un proyecto único político-económico y social, consensuado con todos (con todos y para el bien de todos); en torno a líderes; en torno a objetivos inmediatos de toma del poder y gobiernos que luego se corrompen devorando los recursos de las naciones, destruyendo las economías y alienando a las mayorías?
      ¿Unidad en torno a qué, estimado Jose R. Oro?
      Con todo respeto, es mi opinión que primero es fundamental definir qué es la izquierda.

    • Enano dijo:

      O sea, la decencia es privativa de la izquierda que apoye a Haddad , el resto de la izquierda y toda la derecha esta exenta de poder ser decente, curioso analisis , eso a mi entender es mas sectario que lo que critica.

      • Jose R. Oro dijo:

        Usted esta poniendo en mi palabras que yo no he dicho. Si usted es partidario de J. Bolsonaro digalo, y no trate de socavar las candidaturas de otros. La realidad es que en Brasil hay que tener unidad contra un candidato que representa una forma de pensamiento ultraderechista – militar – clerical. Para mi la derecha de Brasil ha dado un golpe de estado parlamentario y ha hecho muchas cosas en detrimento del gobierno que habia sido electo por el pueblo (aprovechando las debilidades de este). Yo no soy sectario ni mucho menos, pero denunciar a la ultraderecha en contra de todo el resto del espectro politico del pais, no essectarismo de ninguna manera.

      • Enano dijo:

        Ya que me acusa, le contesto , estoy en contra de todos los políticos porque soy anarcocapitalista- libertario, estoy en contra del estado y de toda autoridad que no sea contractual , asi que si me tocara escoger como brasileño ni iría a votar como tampoco lo hago en el país donde vivo y si hay un nobel bien dado fue el de Arrow.

    • José dijo:

      ¿Unidad en torno a qué?; ¿en torno a un proyecto único político-económico y social, consensuado con todos (con todos y para el bien de todos); en torno a líderes; en torno a objetivos inmediatos de toma del poder sin importar las “alianzas estratégicas” o la composición del nuevo gobierno?
      ¿Unidad en torno a qué, estimado Jose R. Oro?
      Con todo respeto, es mi opinión que primero es fundamental definir qué es la izquierda.

      • Jose R. Oro dijo:

        Unidad en contra del fascismo, del resurgimiento militar y su entremetimiento más descarado en la vida civil, de formas de pensamiento medievales de J.Bolsonaro. La mejor opción para Brasil es Haddad y después Ciro Gómez
        Que yo le defina lo que es la izquierda, pues lo hago con mucho gusto a quien lo quiera entender, pero a usted ni con mil páginas de definiciones se logra algo, porque no hay peor ciego que el que no quiere ver. Y su posición no obedece a conocimiento o desconocimiento de lo que es izquierda, sino a una postura bien definida contra el socialismo.

  • Alejandro dijo:

    Es histórico este problema. Bolívar no pudo conseguir la unidad por la que tanto luchó. En Bolivia el Che se quedó solo. En Ecuador mira lo que ha pasado con Lenin Moreno, el secretario general de la OEA es yanqui cuando se pensaba que no lo era. Por mucho que se diga en Brasil se hace muy poco por Lula. Creo que a los pueblos de Nuestra América le falta aún mucho tiempo de miseria para darse cuenta que hay que luchar.

  • Néstor dijo:

    Estimado Emir: me permito disentir con usted cuando habla de la “izquierda”.
    En Argentina, mi país, el trotskismo ha llevado a cabo una campaña por el voto en blanco y entre otras cosas, fue unos de los motivos que llevaron a Macri al poder.
    Los marxistas nos sentimos agraviados cuando se habla de la “izquierda” y nos hermanan con tan despreciable sector. El analfabetismo político es muy grave en mi país por lo que hablar de “izquierda” requiere aclaraciones previas para no confundir al electorado.
    Me despido con un abrazo.

    • Jose R. Oro dijo:

      Estimado Néstor. Es eso precisamente lo que quiere decir el autor. Los grupos políticos de izquierda, como el que usted menciona explícitamente, deben unirse o al menos convivir y no agredirse en pro del neoliberalismo. Es la división interna
      Que se contrapone a la necesidad absoluta de unidad de las izquierdas no solo para derrotar al capitalismo, sino también para que el capitalismo no nos derrote.
      El tema del “izquierdismo” entre los cuales los “trotskistas” han jugado en nuestra época un papel lamentable, pero no solo ellos, es no menos importante. No es solamente que no aportan sus votos al mejor candidato progresista, sino que dañan la reputación de los mismos. En el caso citado por Atilio Boron en un artículo anterior y por usted Néstor ahora, de la segunda vuelta donde Macri triunfó sobre Scioli, cuando unos pocos votos de más hubieran marcado la diferencia
      Falta memoria histórica. La falta de unidad de la izquierda a nivel mundial no es un fenómeno de hoy sino que tiene una larga y lamentable historia. Pero no es correcto aceptar enmudecidos que no es posible tal unidad, hay que obtenerla aunque sea a un nivel limitado. Como bien plantea Emir Sader en este documento

  • María Fernanda dijo:

    …pero no venceremos si no tenemos de nuestro lado la justicia, porque un solo hombre con ella es más fuerte que una muchedumbre sin ella. Para vencer en la realidad a nuestros enemigos, debemos haberlos vencido moralmente…
    …vencer, en el arte difícil de asociarse, que es el secreto único del bienestar de los pueblos, y la garantía única de su libertad.
    Esto lo dijo Martí en 1886 Y 1889 respectivamente. Y yo con la esperanza que me caracteriza sigo rezando hoy y siempre para que se cumpla.
    Pienso que es hora de que los pueblos también madure y crezcan para que puedan apoyar a sus líderes. Solo basta con mirar al lado sin perder la memoria ,memoria que no es tan pasada.Mirar al pasado es vernos también en el futuro.Gracias.

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Emir Sader

Emir Sader

Sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).

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