Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

Se clausura la ruta democrática

| 19

El pueblo brasileño arropa a Lula. Foto: Francisco Proner Ramos

La decisión del Superior Tribunal Federal rechazando el pedido de hábeas corpus presentado por los abogados de Lula lo aparta definitivamente de la competencia presidencial y lo arroja a la cárcel, tal como con singular premura lo decidiera ayer por la tarde el juez Sergio Moro.

Lo que antes requería la intervención de las fuerzas armadas hoy lo hacen nuevos actores, convenientemente adoctrinados y entrenados por diversas agencias del gobierno de Estados Unidos con sus programas de “buenas prácticas”.

Estos seleccionan jueces, fiscales, legisladores y periodistas y les ofrecen cursos especializados sobre los temas de su incumbencia. Uno de esos jueces es precisamente Moro, que sin prueba alguna condenó a Lula a 9 años y seis meses de cárcel, lo cual quiere decir que aprendió muy bien las lecciones que le dieron en el país del norte.

El brasileño es tal vez el más famoso de los muchos jueces y fiscales latinoamericanos que participan en estos cursos de “buenas prácticas”. En su caso asistió al programa para instrucción de abogados ofrecido por la Harvard Law School y también en un workshop sobre lavado de dinero organizado por el Departamento de Estado, pese a que en Estados Unidos hay cuatro estados –Delaware, Nevada, Wyoming y Dakota del Sur– en donde se lava dinero de forma abierta y descarada. Moro aprendió que es una “buena práctica” condenar a un acusado aunque no haya evidencias del delito.

Lo mismo había pasado antes con la pandilla de maleantes y corruptos que se adueñó del Congreso brasileño, que sin prueba alguna condenó a Dilma Rousseff por corrupción para luego destituirla en un proceso escandaloso que hundió a los legisladores de ese país en la cloaca más maloliente de la política internacional.

Pero no basta con jueces y fiscales para concretar los planes destituyentes del imperio. También se necesitan periodistas que aprendan y apliquen las malas artes de la mentira sistemática, la desinformación, la fabricación amañada de consensos, pergeñar y manipular a la opinión pública con vistosas “pos-verdades” y blindar mediáticamente a los gobernantes y políticos amigos y para linchar mediáticamente a los indeseables.

No es casual que las opiniones vertidas por las oligarquías mediáticas sean insólitamente tomadas como “pruebas” por esos jueces o fiscales cuyos cerebros fueron prolijamente lavados en Estados Unidos. Por algo el ex presidente Rafael Correa señala que el obstáculo principal que se interpuso a todos su planes de gobierno fueron los medios de comunicación, controlados a voluntad por la oligarquía financiera y sus aliados.

En el caso argentino el blindaje de los gobernantes y políticos amigos es impresionante. Por ejemplo, el tema de los Panamá Papers ha desaparecido por completo como también lo hizo el incendio intencional de Iron Mountain en donde perdieron la vida diez bomberos y se convirtieron en humo documentos y testimonios de suma importancia.

En Brasil, actor principalísimo de la condena a Lula y la destitución de Dilma fue la Red O Globo, violando como casi todos sus congéneres en toda América Latina las reglas de una nobilísima profesión. En lugar de periodismo lo que hay, salvo honrosas excepciones, son dispositivos de propaganda sólo interesados en promover determinados intereses económicos y políticos y encubrir los delitos de sus aliados.

Pero no basta con jueces y periodistas corruptos: se precisa también contar con legisladores inescrupulosos dispuestos a lo que sea “si el precio es el correcto”. Estas categorías sociales han sido entrenadas por décadas por el gobierno de Estados Unidos en lo que sería el sustituto funcional de la tenebrosa Escuela de las Américas.

El imperialismo incorporó a sus dispositivos de dominación el mal llamado “golpe blando”, que en los hechos es una estrategia de destitución de gobiernos progresistas –incluso aquellos que son tan sólo díscolos antes las órdenes de la Casa Blanca– que provoca poco después un verdadero baño de sangre.

Para quien tenga dudas basta observar lo ocurrido en Honduras o lo que viene ocurriendo en Paraguay o en Brasil, con Río de Janeiro completamente militarizada, y con víctimas como Mariella Franco, crimen escandaloso que no se pudo tapar como sí se hizo con el asesinato de Paulo Henrique Dourado, concejal de la populosa barriada carioca de la Baixada Fluminense ocurrido apenas una semana después del crimen perpetrado contra Mariella.

Al pisotear los preceptos constitucionales el Superior Tribunal Federal deslegitima la democracia y arroja a Brasil a los brazos de la violencia. Demuestra que de ahora en más nuestros pueblos tendrán que idear otras estrategias de conquista del poder, porque la ruta de la democracia parece desembocar fatalmente en la venganza reaccionaria con la bendición del imperio. No hay muchos dispuestos a tolerar este resultado.

Se han publicado 19 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Elpidio Valdes dijo:

    Leyendo este articulo y otros sobre Brasil, puede llegarse a conclusiones variadas y todas ellas ciertas y con sentido comun, pues aunque ya no existen los golpes militares y si las patranas y las mentiras para tumbar gobierno y demonizar personalidades que son seguidas por las masas de sus paises, si podemos decir que el Imperio del Norte Revuelto y Brutal esta empujando a las masas a la lucha armada con el fin de destrozarlas y hacer un bano de sangre que promueva el miedo y la destruccion de la unidad entre los trabajadores y trabajadores de todos los sectores de la sociedad brasilena, argentina, peru, ecuador, paraguay, honduras, colombia, guatemala, costa rica y otros.

    Ante esta disyuntiva que hoy enfrentra el pueblo brasileno, entre otros paises, sumido en las politicas de golpe blando, se hace necesario el surgimiento de lideres en esos paises que con diafana claridad politica e ideologica guien a sus pueblos a la toma del poder politico y sin vacilaciones tomen las decisiones de destruir todo el aparato formado por la oligarquia con la prensa en primer lugar, pues la libertad de expresion valida es la de los obreros y campesinos y no otra.

    Como tomar el poder, no es facil predecirlo escribiendo un comentario, pero cada pais debe actuar de acuerdo a las condiciones que tengan en ese momento, no se descarta accion armada, siempre y cuando se cuente con la organizacion politica adecuada y digo adecuada pues la unica forma es la de los que piensan con el marxismo en la cabeza, otra posibilidad lastraria la unidad dentro de las filas de combatientes si ellos no tienen mayoria, recordar siempre que aqui se esta aplicando por el gobierno gringo y sus lacayos nacionales, la misma politica de Hitler de tierra arrasada y revolucionarios muertos, por lo que las dudas y vacilaciones no tiene cabida en estos movimientos, por lo que la direccion del movimiento tiene que estar clara y hacerlo saber a sus combatientes que lo que se comienza es una guerra de vida o muerte, vida para la revolucion y muerte para los enemigos del pais y el pueblo.

    Sin embargo no se debe de descartar que unido a la lucha armada se debe de continuar en lo posible, la lucha dentro del regimen democratico del pais, aunque dificil, es necesaria para en cierta forma debilitar las fuerzas contrarrevolucionarias internas y tratar de amarrarle las manos a los militares y sus jefes del gobierno gringo, esa labor es exponer como se han vendido los supuestos democratas a los gringos asi como los militares, que en Brasil ya mostraron sus garras en el caso de Lula, debilitarlos en todo lo posible nacional e internacionalmente es una tarea de gigantes revolucionarios, que convencidos en la victoria tienen que darlo todo por el pais, el pueblo y el triunfo de la revolucion.
    No hay formula a dar ni sugerencias a seguir, cada pais y cada revolucionario y su organizacion tienen que tener la claridad sobre la situacion del pais, la radicalizacion de las masas, su apoyo a cualquier tipo de lucha que se decida, el apoyo que le darian a ese movimiento aun a costa de sus vidas y el sufrimiento de sus familiars, es decir hay que hablar claro y con firmeza, se va a una Guerra contra un enemigo criminal, genocida y terrorista, que no respeta mujeres, ninos, ancianos y discapacitados, ellos solo tiene una norma salvaguardar sus mezquinos intereses capitalistas y los de su jefe el gobierno de los estados unidos de America, otra forma de enfoque conduce a la derrota desde un principio de las fuerzas revolucionarias, la verdad por encima de todo aunque se traumatica y dolorosa, nadie podra decir despues que fue enganado y llevado a la muerte bajo una mentira.

    • Mágico dijo:

      Señor Elpidio Valdés:
      De todo lo que usted habla en su intervanción, solamente haré referencia a su llamamiento a la lucha armada como un método más para derrotar todo lo malo que a simple vista se ve en América Latina. Pero no creo que esté hablando usted de abrir nuevos frentes guerrilleros en las montañas y las selvas del continente, porque en primer lugar nadie en este mundo que vivimos estaría dispuesto a costearlos ni a asumir la responsabilidad de tal burrada. Creo que usted se refiere más bien a movimientos urbanos, digamos fundamentalmente de jóvenes, como las guarimbas venezolanas, por poner un ejemplo. Y mire usted lo que ocurrió con tales guarimbas. De ninguna manera pudieron tumbar a Maduro, a pesar de las decenas de quemados, mutilados y muertos. Hacer guarimbas en toda América Latina constituiría un crimen de lesa humanidad, cuya responsabilidad recaería de igual manera sobre los autores materiales e intelectuales de los hechos. Tenga presente que Leopoldo López está cumpliendo prisión en Venezuela por convocar a actos de desobediencia, que culminaron con saldos tan funestos para el pueblo venezolano. No a las guarimbas, señor, debiéramos decir, pues sólo traen dolor y luto a los más vulnerables de la sociedad. En toda Latinoamérica las masas deben luchar por participar verdaderamente en la vida política de los países, deben luchar contra las dictaduras, la corrupción, contra el hambre, contra la mentira de las clases políticas, que traicionan a sus pueblos con falsos ofrecimientos, que nunca cumplen ni pueden cumplir. El derecho a que los pueblos luchen y que se manifiesten en las calles y en las plazas, contra todo lo que los molesta, es reconocido internacionalmente. Pero a la violencia nadie tiene derecho. La violencia es condenada en el mundom entero.
      Finalmente, quiero decirles a mis compañeros foristas de Cubadebate que leo todo lo que puedo sus opiniones y que las tomo muy en serio, porque la inmensa mayoría, a mi criterio, son bien sinceras. Pero al escribir debemos manejar nuestro apasionamiento con cuidado, para no convulsionar mientras nos expresamos, quiero decir que tratemos de no estar en verdaderos trances emocionales cuando hacemos nuestros comentarios. Comentar convulsionando es ser erráticos, es tirar piedras hacia todas partes donde creemos hay enemigos. Y yo supongo que la mayoría de las veces tales enemigos no existen, simplemente son personas que de manera honesta piensan diferente. La vehemencia en defender nuestros principios no debe llevarnos a la intolerancia de no darle crédito a las ideas de otros, sobre todo cuando no podemos demostrar en la práctica nuestras razones.

      • El buril dijo:

        Mágico: Usted tiene toda la razón en su comentario.

      • Pioneer dijo:

        Apoyo la magia de magico!!

  • Daily dijo:

    Una vez más la historia de América Latina demuestra la necesidad de cambios estructurales radicales profundos desde la izquierda
    Las oligarguías la derecha -como quiera llamarse- no cederán jamás tan fácilmente y todas las estructuras creadas hasta hoy están pensadas a su imagen y semejanza…
    De esta historia reciente habrá q sacar muy claras conclusiones…
    La izquierda tiene que luchar por el poder real: económico, mediático, político… Y formar conciencia política…
    Esa es la verdadera Revolución.

  • Juan dijo:

    No entiendo en que se basa el autor para decir que en Delaware , Nevada, Wyoming y Dakota del Sur se lava dinero de forma descarada,si pudiera explicar mejor seria bueno

  • Arturo Ramos dijo:

    En desacuerdo con lo esencial de Mágico. ¿Acaso no es violencia lo que ocurre en Colombia relativo al asesinato de líderes comunitarios (con cortina de humo de los medios de desinformación)? ¿Acaso no es violencia el crimen institucional en Honduras donde se mata y se roba desde el desgobierno a mansalva? ¿No es violencia el asesinato de los periodistas mexicanos que desenmascaran a los políticos corruptos con impunidad absoluta?
    Hay violencia contra la vida y violencia que defiende la vida.
    Las fórmulas deben ser autóctonas. Inducir desde una nación a otra es injerencia.
    Pero defiendo la violencia como un medio histórico autentico para superar la opresión. Sin violencia los cubanos no hubiéramos marcado la diferencia en la independencia de Angola, Namibia y el fin del Régimen oprobioso de Sudáfrica, lo que toda África agradece de corazón hoy en día. ¿Fue cuestionable esta intervención cubana? Seguro habrán teorías cachondas en su contra. En perspectiva es incuestionable que la intervención internacionalista cubana en Africa fue un acto de amor históricamente super fundamentado.
    ¿Ha visto Ud la represión a las manifestaciones populares? ¿Eso no es violencia?
    ¿O Ud promueve lo de poner la otra mejilla con eso de lo comedido?
    Con hombres de corazón cachondo e hipócrita no se ha hecho ninguna Revolución.

    • Pioneer dijo:

      Arturo Ramos, violencia engendra violencia y solo eso , ud dignifica la violencia cubana en áfrica y obvia la lucha pacífica de Mandela, es a proposito o solo la olvidó? , ud menciona ejemplos donde la violencia ha proporcionado momentáneamente objetivos loables, la historia está llena de ejemplos donde la paz ha sido mucho más duradera y más efectiva, la violencia crea un ciclo de odio explicado en la teoría de juegos donde nadie cede y el final el resultado es 0 o sea se anulan los contendientes en su lucha y emergen terceros mediadores, sólo la suma de intereses individuales distintos que busquen el bien para sí y para el grupo dan un equilibrio nash aceptable, lo demás es pura convulsión como bien decía mágico y las convulsiones terminan con sedantes o con la muerte neuronal extendida y posiblemente del cuerpo.

    • Jose R Oro dijo:

      Estimado Arturo Ramos. A veces nos detenemos en el tiempo, los cambios sociales ocurren en toda su dinámica, contantemente. Hoy día no tiene sentido alguno enviar tropas a Brasil (por ejemplo), la lucha armada no es más el camino. La agresión militar de los EE.UU. en Afganistán, Irak, Siria, demuestra que es una ruta fallida, ni mencionar para el movimiento progresista en América Latina. Ese es a mi juicio el grave error de este artículo del gran Atilio Boron, que al expresar que la ruta democrática esta “clausurada” (lo que no es cierto ni de lejos), entonces implica que hay que buscar otras vía “no democráticas” más rápidas y efectivas, lo cual es un grave desacierto. Las soluciones autóctonas que usted menciona, son cada vez más difíciles de aislar en un mundo interconectado, pero por supuesto las características de cada nación o región son un elemento importante. El pensamiento de la Guerra Fría es anacrónico, hoy se abren vías mucho más eficaces para los pueblo. Lo que no se puede es olvidar que el enemigo siempre estará creando nuevos procedimientos y maquinaciones, y que el movimiento progresista no puede vivir con métodos del pasado.

      • Arturo Ramos dijo:

        Estimado Jose R Oro.
        Quizá me expresé mal. No estaba ni por casualidad sugiriendo enviar fuerzas a combatir a Brasil u otro lado. Puse el ejemplo del internacionalismo cubano para ilustrar que la violencia puede ser legítima y necesaria.
        Entiendo su punto y lo respeto. La violencia de las fuerzas revolucionarias tendrá siempre una ética distinta a la ética de la violencia de la contrarrevolución. Insisto en que la violencia como forma de lucha cuando no hay otra alternativa es legítima. Saludos

      • Jose R Oro dijo:

        Estimado Arturo Ramos, por supuesto que, como usted escribe la “violencia como forma de lucha cuando no hay otra alternativa es legítima” Hasta Jesús echo a latigazos a los mercaderes del Templo. La ONU también acepta usar la violencia “cuando no hay otra alternativa es legítima” (malas experiencias con ello). Otra cosa es que sea práctica y que lleve a la victoria, que no es el caso por lo general de hoy día. Sin embargo desde el punto de vista conceptual no debe ser excluida como forma de lucha.
        Con respecto a su afirmación de la ética de la violencia revolucionaria y contrarrevolucionaria son distintas, es un tema de largo aliento. Depende de que se considere una cosa u otra, y de quien lo haga. Cuando Coard y Austin asesinaron a Maurice Bishop y como a 14 más, lo hacían en nombre de la “Revolución” con lo que ni usted ni yo estamos de acuerdo. La RPCh le envió armas y asesores al FNLA de Holden Roberto, en nombre de la Revolución a matar cubanos internacionalistas y angolanos de las FAPLA. Roque Dalton, el extraordinario intelectual y revolucionario de El Salvador, bien conocido en nuestro país, fue asesinado por ordenes de Alejandro Rivas Mira, alto líder del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Dalton fue calificado como «revisionista» y la dirección del ERP decidió su ejecución. Stalin ordeno la ejecución de ningún líder fascista como Hitler, Mussolini, Franco, Metaxas, Antonescu, Tisso, Horthy, Pilsudski, Mannerheim; sino, sorpresa, de Trotski y Bujarin, entre una descomunal lista de revolucionarios soviéticos.
        Es decir la definición de violencia “revolucionaria” y “contrarrevolucionaria” tiene una fuerte componente subjetiva, todo el mundo dice que usa la violencia por una causa justa, nadie expresa “mi causa es injusta”, los EE.UU. dicen que están combatiendo el terrorismo, Bolton en su día dijo que era “inobjetable” que Saddam tenía armas de exterminio en masa, hoy DT está acusando al gobierno sirio de usar gases. Pero el pensar que nuestra causa es justa no nos debe autorizar per se a usar la violencia.
        No excluyo que haya causas en las cuales haya que usar la lucha armada, como defenderse de una invasión.
        Lo que estamos debatiendo en este caso es sin embargo, diferente. Al decir que debido al crimen legal cometido contra Lula “Se clausura la ruta democrática”, Atilio Boron dice que las vías abiertas a los pueblos en America Latina, son las “no – democráticas”, proponiendo de hecho retroceder décadas en el pensamiento y accionar politico regional.

    • edilberto dijo:

      Estamos muy jodidos mientras existan personas capaces de hacer todos estos comentarios que aquí he leído, siento mucha pena.
      No existe la violencia justificada, la violencia buena, no existe ni existirá jamás motivo alguno para que los seres humanos se peleen hasta la muerte. No hay ideal alguno que nos motive a exterminarnos mutuamente como bestias, algo que ha marcado a la humanidad durante siglos. La política es cosa de desocupados que no pueden atender sus propios asuntos y deciden controlar los de todos, los presidentes solo existen porque la gente no es capaz de dirigirse a si misma. La política solo genera conflictos, la paz es todo lo contrario, es la armonía de desiguales, amor entre los individuos.

      • Pioneer dijo:

        Amen!

  • Jose R Oro dijo:

    Los hombres se parecen más a su época que a sus padres, como bien conocemos. Cuando el gran intelectual Atilio Boron afirma que “Se clausura la ruta democrática”, comete a mi juicio una gran equivocación. El es un excepcional intelectual, eminente pensador politico marxista, que ha dedicado su vida con total entrega a la causa del socialismo en América Latina. Lo admiro y respeto mucho.
    Pero en este artículo (al menos en el titulo del mismo) desacierta. La ruta democrática no está clausurada, ni mucho menos. El abusivo y criminal arresto de Lula es otro artilugio de la derecha, que seguirá tratando de buscar vías de derrotar al movimiento progresista y al socialismo en América Latina y por doquier. Lo que si esta clausurado es la forma de pensar de quienes no entienden que otras alternativas si existen, y que los más jóvenes y más preparados para el mundo de hoy, son los encargados de llevarlas adelante.
    El autor, quien insisto es una persona brillante y consagrada (si él hubiera querido con su talento y su diploma doctoral de Harvard, hubiera sido un hombre muy adinerado), tiene sin embargo cierta tendencia a lo tremendo y a dejarse llevar por emociones y circunstancias.
    Recuerdo que hace casi un año, cuando las guarimbas venezolanas estaban en su apogeo, exhortó al gobierno bolivariano a utilizar las fuerzas militares para aplastar a la oposición y así garantizar la estabilidad y soberanía de ese hermano país. De lo contrario Venezuela “se convertiría, de facto, en el estado número 51 de Estados Unidos”. Bueno eso era precisamente lo que buscaban los EE.UU. con las guarimbas, crear una guerra civil y propiciar una intervención. El gobierno bolivariano controló la situación, formo una constituyente y no es de ninguna manera el estado 51 de los Estados Unidos.
    Para mi gusto, el principal pensador de izquierda latinoamericano vivo, de hoy día, es Álvaro García Linera (55 años de edad), el vicepresidente de Bolivia. Vale la pena releer su extraordinario articulo “¿Fin de ciclo progresista o proceso por oleadas revolucionarias?”
    http://www.cubadebate.cu/especiales/2017/06/27/fin-de-ciclo-progresista-o-proceso-por-oleadas-revolucionarias/#.WsuFDdTwbcs
    Este dolorosito episodio del aprisionamiento de Lula no es la “clausura” de “la ruta democrática” ni mucho menos, como el que toda la dirección del Movimiento 26 de Julio incluyendo al máximo líder y futuro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz haya sido encarcelada (y muchos de sus excepcionales paladines muertos) en el Moncada no fue ni remotamente la “clausura” sino solo el comienzo de la Revolución cubana. (Continuará)

  • Jose R Oro dijo:

    (Continúa)
    Deseo comentar que la derecha mundial, las oligarquías y las fuerzas reaccionarias en general, no se detienen un instante en crear nuevas artimañas y mecanismos para detener o destruir al “ciclo progresista”. Ahora en Brasil, el derrocamiento (golpe de estado sin tanques) de Dilma y la puesta en prisión nos demuestra la considerable capacidad creativa del enemigo, sus recursos de todo tipo y su falta de escrúpulos. Estos perfeccionados métodos han sido muy bien descritos por el destacado Cubadebatiente Leandro, en otros artículos
    No podemos usar un Mig – 15 contra un F-35, son armas de distintas generaciones. Lo mismo pasa en los métodos de las fuerzas progresistas. Los asaltantes al Moncada tenían una edad promedio de 26 anos, solo tres sobrepasaban los 40 y el mayor de todos tenía 49 anos. El máximo líder Fidel Castro Ruz estaba cerca de cumplir 27. No nos olvidemos de ello.
    ¿Cuales son los cambios que el movimiento progresista y de izquierda debe introducir para enfrentar a sus enemigos? A mi juicio, los más importantes son:
    1. Fortalecer mucho la unidad de todas las fuerzas de izquierda y centro izquierda. Como dijo el gran pensador Jose Luis Centella, Presidente del PCE “No hay posibilidad de derrotar al capitalismo sin la unidad de la izquierda”. La victoria de Salvador Allende en Chile es un ejemplo de una considerable unidad de la izquierda (Unidad Popular, que obtuvo un 36,62 % del voto) y una división de las fuerzas de derecha (Jorge Alessandri y Radomiro Tomic quienes obtuvieron el 35,27 % y el 28.11%, respectivamente) y por supuesto perdieron. El horrible episodio de Granada un ejemplo de adonde la división y el salvajismo dogmatico dentro de las filas progresista nos puede llevar.
    2. Evitar la corrupción de una forma tajante, ni directamente ni indirectamente, no se puede aceptar ni un caramelo. Incluso sin causas probadas Lula va a la cárcel y el vicepresidente Glas de Ecuador está en grave peligro de seguirle los pasos. Ni hijos, ni tíos, ni primos, ni amigos se pueden enriquecer. La derecha tiene el control de los medios y generalmente, la mayoría en el sistema legal.
    3. Hay que abrirle paso a las nuevas generaciones de izquierda. Si los asaltantes del Moncada hubieran tenido un promedio de 62 años de edad y no 26, casi seguro no se hubieran repuesto de tal catástrofe en sus filas. Grandes líderes de la izquierda tradicional en Cuba como Blas, Lázaro, Juan Marinello, Osvaldo Sánchez, Cesar Escalante, Osvaldo Corticos, Carlos Rafael Rodríguez y muchos otros; demostraron no solo su fidelidad a la causa sino una enorme sabiduría política al confiar en Fidel y apoyarlo inequívocamente aunque Fidel fuera mucho más joven que ellos.
    El enemigo crea formas cada vez más sofisticadas de enfrentar al pueblo y a su vanguardia. La izquierda y el movimiento progresista deben también hacerlo para triunfar en su lucha. Pensar que se “clausura la ruta democrática” es una expresión emotiva que no corresponde con el contexto politico. Muy peligrosa, puede llevar a algunos a pensar en la lucha armada como la vía de la toma del poder por el pueblo, que es una fórmula para el desastre más absoluto.

    • Jose R Oro dijo:

      Cometi dos lamentables errores tipograficos, en la primera parte donde dice “dolorosito” quise escribir “dolorosísimo”. En la segunda parte cuando menciono al gran revolucionario cubano Osvaldo Dorticos Torrado, el corrector de palabras lo cambio por “Corticos”. Les ruego mil disculpas por ambos errores.

    • Andrés dijo:

      Muy buen análisis amigo José. Coincido con su opinión sobre el papel de los jóvenes, la unión de las fuerzas de izquierda y el combate a la corrupción. También estimo muy atinadas sus apreciaciones sobre el, a veces, carácter subjetivo de la causa que justifica la violencia. Ciertamente no debe ser la primera opción en una situación de crisis. Fidel Castro siempre recomendaba mantener cabeza fría y no dejarse provocar. Esto aplica muy bien al caso de Maduro en Venezuela (aunque reconozco que en el momento del artículo de Borón sobre el tema, yo tendía hacia su opinión), que ha demostrado lo que es mantener la ecuanimidad y la mente dinámica en medio de circunstancias complejísimas. Ha sido una lección para todos.

      Sin embargo, creo que no le falta razón a Atilio Borón cuando se refiere al fin de la ruta democrática. Creo que al menos en términos de la concepción tradicional de democracia, que es la que sirvió de base a los procesos progresistas latinoamericanos, se puede hablar de un agotamiento de las opciones. Cuando usted reconoce que la derecha controla los medios y de la mayoría legal, está exponiendo, a mi juicio, la principal causa del déficit democrático en nuestro continente. Mientras los poderes fácticos sigan campeando por su respeto del modo en que lo hacen, las victorias en las urnas serán muy inestables. Lo que han intentado los políticos de izquierda de esta ola progresista, lidiar razonablemente con los poderes fácticos y tratar de que todos ganen (ellos y los necesitados), no ha funcionado. Al menos en el caso de Brasil, la liebre trató de jugar con las reglas del lobo…y perdió.
      Se necesitan cambios estructurales profundos, una reinterpretación de lo que puede ser democracia. Martí dijo que con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro del llanero, y tenía razón. Aplicar los principios de democracia occidental, tal y como lo interpretan y exigen los ricos industrializados, no ha funcionado. Entre otras cosas porque, en mi opinión, las democracias occidentales modernas están basadas en consensos sociales y políticos que sirven de base a todo el espectro ideológico. Quitemos ese consenso y volveremos a las causas de la guerra civil norteamericana o de la inestabilidad de principios de siglo XX en la mayor parte del mundo occidental. Exploremos lo que ocurre hoy en día en estos países con los desastres causados por el neoliberalismo y veremos que la creación de un nuevo consenso social no viene necesariamente de mano de la concepción democrática tradicional. En el caso de muchos de nuestros, y otros, países dónde ese consenso está por crearse. Se necesita mucha creatividad y valor, pues estos cambios, como la historia reconoce, no van a gustar a todos.

      El ejemplo de nuestro país viene al caso. Uno de los propósitos de la revolución cubana fue el de restaurar las libertades democráticas arrebatadas por el golpe de estado batistiano. Este proceso se puede enmarcar dentro de una tradición republicana existente que se distanciaba de las también tradicionales corruptelas de entonces. Cuando uno lee, por ejemplo, el discurso de Fidel Castro a los trabajadores de la empresa Shell en febrero de 1959, uno se da cuenta de que sus criterios respecto a la opinión pública y a las libertades civiles tenían mucho que ver con las clásicas nociones occidentales sobre el tema. Sin embargo, en el mismo discurso también comenta sobre las crecientes críticas malintencionadas que vienen de medios con diferente filiación ideológica, y le duele que se trate de manipular al pueblo. Por ejemplo comenta sobre las críticas que sabe van a venir después de la ley de reforma agraria, pero también reconoce la necesidad estructural de este cambio. Las fuerzas de ocupación norteamericanas impulsaron una reforma agraria en el Japón derrotado, pues esto, además de destruir intereses políticos, era un obstáculo estructural para la sostenibilidad económica del orden democrático. Sin embargo, a Cuba la iban a crucificar por lo mismo.

      En algún momento del mismo discurso alguien del público parece sugerirle a Fidel Castro que suspenda a quién critique y el responde, y cito, “¡No!, que funcionen todos y todo el tiempo que les dé la gana, y que escriban lo que les dé la gana (APLAUSOS), porque este, que es un pueblo inteligente; este, que es un pueblo sabio; este, que es un pueblo despierto, sabe por dónde viene cada cual“. Sin embargo, los cambios que el gobierno revolucionario se vio forzado a realizar más adelante, después de experimentar la realidad sobre el terreno, tuvieron que desviarse de la idea original. Cuando Fidel en los 1990s visita la sede del New York Times, un periodista le pregunta dónde están los cambios democráticos prometidos y el responde algo como que han descubierto un tipo distinto de democracia.

      No se trata de que la izquierda latinoamericana opte por lo mismo ni nada por el estilo, pues las condiciones y la época son distintas y, además, a nuestro modo de democracia le queda mucho por recorrer. Se trata más bien de que mientras no exista un cambio estructural serio, no se podrá consolidar ningún proceso en la región. Y estos cambios pueden ser vistos como anti-democráticos por el establishment.. Pero la izquierda no debe dejarse intimidar por la “tradición” y jugar a que es democrática siguiendo las reglas de los poderes fácticos. Es un suicidio ¿Entonces, fin del camino democrático? Desde el punto de vista tradicional, puede que sí. De cualquier modo, son eventos en pleno desarrollo y hay que ver en que desemboca todo. Pero lo cierto es que cuando la liebre juega con las reglas del lobo pierde.

  • Villa dijo:

    Como siempre en la vida, la razon acompaña por espacios a cada uno de los foristas. Andrés ha dado en el clavo. De lo que se trata es del concepto de DEMOCRACIA y caminos democráticos. Hoy en Nuestra América, ante la escalada de la derecha, debemos con serenidad entender que hemos estado utilizando las “armas democráticas” de la burguesía oligarquica dominante en el continente; ellos crearon sus “leyes” a imagen y semejanza de sus intereses, sus “procesos democráticos eleccionarios” en esa misma longitud de frecuencia. Por eso es que el “poder judicial” tambien les responde y en la actualidad, unido al parlamentario y a la desinformación de los medios de comunicación tambien en sus manos, conforman un arma poderosa contra los intereses de nuestros pueblos.
    A la vez, es tan formidable la fuerza de los excluidos, de los pueblos, que han logrado en varias ocasiones vencer a la derecha con los instrumentos y armas que ella misma creó. O sea derrotandoles en ese endeble terreno que es “la via democrática”, léase Chile, Nicaragua, Venezuela, Brasil…
    Estamos en una etapa, dificil, pero solo una etapa. Si volvemos la vista 25 ó 20 años atrás, comprenderemos cuanto hemos avanzado, que distinto este continente a los años en que Cuba estaba sola ante un continente dominado por la derecha.
    Tengamos esperanza, la izquierda tiene la obligación de construir su propia democracia y los caminos hacia ella, tal como hizo Cuba; y constantemente perfeccionarla. Ello en los momentos que accedamos al poder. Mientras tanto, construyamos nuevas formas, métodos y vias de lucha, enfrentemos a la reacción y su golpe blando con la inventiva de los pueblos. Como Fidel enseñó, tengamos confianza en la Victoria.

  • Jose R Oro dijo:

    Muy de acuerdo con los estimados Andrés y Villa. Creo que ese es precisamente mi punto. El termino Democracia es tan dinámico como cualquier otro proceso social, cambia y evoluciona (a veces positivamente, a veces negativamente, pero la resultante es positiva) continuamente. El titulo del trabajo del gran intelectual Atilio Boron dice “Se clausura la ruta democrática”, lo que a mi juicio es improcedente Se podrá haber clausurado de ruta de la “democracia” actual (momentáneamente) en Brasil o en Argentina, pero no por ejemplo en Bolivia o en Nicaragua. En los dos gigantes de América del Sur la democracia evolucionará a formas mejores y los pueblos de esos países tendrán el protagonismo en ello. Esta misma “democracia” fallida de hoy en Brasil o Argentina, con todas las cosas que nos indignan, es mucho mejor que la dictadura en esos países en la época de los gobiernos militares y los “escuadrones de la muerte”, en aquella época Lula no hubiera estado preso, sino muerto.
    Comencé mi comentario inicial de este articulo diciendo que “Los hombres se parecen más a su época que a sus padres”, frase harto conocida. Creo que Atilio Boron piensa en una clausura de la “vía democrática de hoy”, del presente, en países como Brasil o Argentina, lo que no significa en modo alguno que en otros lugares (como en los ejemplos de Bolivia o Nicaragua), se haya producido tal “clausura”. Es una generalización incorrecta, que de hecho excluye la lucha política dentro de la democracia, esta lucha que es una de sus componentes esenciales desde Platón a la fecha.
    Con respecto a la violencia dentro de la sociedad esta siempre existe y existirá desde Caín a nuestros días y al futuro, pero creo que es solo admisible dentro de ciertas circunstancias (como defenderse de una agresión armada, interna o externa), estar en contra de la violencia que es obviamente lo correcto, pero esto no puede implicar que esta no exista ni pueda ser usada en algunas eventualidades (como hizo Jesús con los corruptos mercaderes del templo). Negar la violencia en la sociedad es un acto de utópica ensoñación, la polémica social y sus formas más extremas como la violencia existen independientemente y fuera de nuestra conciencia. De ahí a expresar implícitamente que la lucha dentro de la democracia y su constante perfeccionamiento esta “clausurada” hay una gran distancia y es sumamente grave, porque es decir que la violencia y la lucha armada son el camino que queda, por eliminación. Ni en Brasil ni en Argentina este camino violento tiene la menor perspectiva hoy día, que no sea darle una excusa a la reacción para aniquilar a aquellas fuerzas progresistas que propugnen tal estrategia.

Se han publicado 19 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Atilio Borón

Atilio Borón

Economista y periodista argentino, quien dirigió Clacso.

Vea también