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El imperio de la vigilancia

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Ignacio Ramonet. Foto: Archivo.

Ignacio Ramonet. Foto: Archivo.

Palabras de Rosa Miriam Elizalde, Vicepresidenta de la UPEC, en la presentación de “El imperio de la vigilancia”, de Ignacio Ramonet, en la Feria Internacional del Libro de La Habana, el 12 de febrero de 2017.

La distopía de sociedad que representó 1984, la novela de George Orwell, repleta de recursos increíbles para la vigilancia, nos tiene zambullidos hoy en un mundo extraño y contradictorio. El pasado ha vuelto. Facebook ha rescatado los “dos minutos de odio” diarios, aquel ejercicio obligatorio de los ciudadanos de Oceanía en el que todos entraban en trance, descargando su ira verbal contra el que disiente del sistema orwelliano. Los flujos de información van y vienen, invisibles por el aire y quedan almacenados en cascadas de servidores. El Big Data permite a la información interpretarse a sí misma y adelantarse a nuestras intenciones. Es un indicador de cuánto saben las grandes empresas de nosotros y lo más preocupante, expone lo fácil que está siendo convertir a las cacareadas democracias en dictaduras de la información dispuestas a encerrar a cada ciudadano en una burbuja observable, parametrizada y previsible.

El imperio de la vigilancia, de Ignacio Ramonet, parece estar escrito por Winston Smith, el protagonista de 1984, tras resucitar con el campanazo de Edward Snowden, el ex agente de la CIA que reveló las escandalosas violaciones y el espionaje masivo de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), de los Estados Unidos. Pero el tono de la lúcida aproximación a los “estados orwelianos” que ofrece este libro, parece estar marcado no tanto por lo que dijo Snowden el 7 de junio de 2013 -él en definitiva dio cuerpo a lo que ya sabíamos-, sino por la escasa conciencia o la indiferencia frente al ejército de la vigilancia y el control mundial, que hace su agosto en nombre de la lucha contra el terrorismo y al amparo del proceso de centralización que ha sufrido Internet en los últimos años.

Ramonet, director de Le Monde Diplomatique en español, especialista en geopolítica y estrategia internacional, consultor de la ONU, cofundador de Media Watch Global, autor de Cien horas con Fidel y de Hugo Chávez: Mi primera vida, formidable periodista por más señas, en esta ocasión explora a grandes trazos la historia del gran sistema de vigilancia basado en las nuevas tecnologías, que comenzó a fraguarse hace casi 8 décadas y que ha terminado cambiando la estructura del control, antes un poder casi exclusivo del Estado, ahora en manos públicas y privadas.

Tras la Segunda Guerra Mundial, EEUU y Reino Unido crearon UKUSA, la alianza de cinco países para hacer frente a los soviéticos. De ahí nació la red Echelon, el sistema mundial que intercepta comunicaciones privadas y públicas, y que no ha dejado de crecer y extenderse a todos los nuevos medios de comunicación. A la cabeza de esta red está la NSA y su núcleo, la Special Source Operations (SSO), el servicio de información más poderoso de la Tierra. Google, Apple, Facebook, Amazon, Microsoft y otras grandes compañías de Internet le suministran una ingente masa de información y, a la vez, sacan enorme provecho económico del pastel on line.

“Con la centralización de Internet, la ‘democracia digital’, en la que se pudo creer en los albores, se ha revelado como una impostura y un engañabobos”, escribe Ramonet, quien aporta tal profusión de pruebas de lo que dice que incluso aquel lector familiarizado con estos temas quedará sobrecogido. En esa misma dirección avanzan, en la segunda parte del libro, las entrevistas con Julian Assange, fundador de Wikileaks y refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres, y con Noam Chomsky, el académico que revolucionó la lingüística moderna y ha hecho la crítica más feroz a los medios de comunicación convertidos en empresas privadas, muchas de ellas transnacionales y siempre afiliadas a la dominación ideológica. (Una lectura, por cierto, que deberíamos reemprender los cubanos a la luz de los cambios económicos y comunicacionales que estamos viviendo).

El conocimiento y la evidencia empírica contrastada le dan la razón a Ramonet. Cuando terminé de leer el libro no pude dejar de recordar una entrevista reciente que le hicieron a Martin Hilbert, experto en redes digitales que ha dirigido un ambicioso proyecto para determinar cuánta información digital hay en las redes de este mundo. Él decía que la última vez que se actualizó el estudio reveló que había 5 Zetabyte de datos en Internet. Un ZB es un 1 con 21 ceros, que no dice mucho al lector común. Pero si se traslada ese volumen de información a libros, por ejemplo, convirtiendo las imágenes a su equivalente en letras, 5 ZB significa que se podrían hacer 4500 montañas que lleguen hasta el sol. Solo en los dos últimos años se han creado tantos datos como los que se generaron desde la prehistoria hasta el 2014. Cada 30 meses se duplica toda la información precedente, de modo que ahora mismo existen unos 10 ZB en disco duro. Es decir, 10 mil montañas de libros hacia las estrellas.

Mientras la información de casi todo lo que hacemos día tras día crece a esos niveles casi inconcebibles, el poder de computación aumenta tres veces más rápido. Se duplica en menos de un año y mejora la capacidad que tienen las máquinas de crear redes neuronales que funcionan de manera muy similar al cerebro y que organizan en cuestiones de milisegundos millones de datos dispersos.

El imperio de la vigilancia devela esa realidad y nos recuerda que “a nuestro alrededor merodea permanentemente un Big Brother”. Todo es espiado en la sociedad exhibicionista de la vigilancia y el control, que se da el lujo de tener millones de “soplones voluntarios”, como llama Ramonet a quienes se colocan alegremente un grillete electrónico. Este libro es una alerta precavida de lo que ha comenzado siendo el siglo XXI, una cibergeografía viciada de totalitarismo, no sólo político sino mental. Facebook es supuestamente gratis, pero vale billones de dólares por la información de todos nosotros que posee y subasta. Los robots de Google leen los correos electrónicos que se envían y reciben a través de su servicio de correo, Gmail, para incluir en ellos publicidad relevante y de supuesto interés para el internauta.

Hoy la huella de que una persona existe es su teléfono. Con los datos del celular, con los llamados metadatos, o sea sin escuchar cada conversación ni saber con quién se habla, sino sólo con qué frecuencia y con qué duración se utiliza el móvil, se puede hacer ingeniería inversa y reproducir el 90 por ciento de los resultados de un censo. De las diez empresas del mundo tasadas a un precio más alto, cinco son proveedoras de información. Esas pocas compañías poseen tantos datos y tal magnitud de procesamiento para identificar correlaciones, que han adquirido la capacidad de predecir lo que va a ocurrir e identificar el “pre-delito”, como en la película Minority Report. Y como saben muy bien los informáticos, cuando algo se puede predecir, también se puede programar. A máquinas y a personas.

No pasó ni un año de la primera edición de “El imperio de la vigilancia” y nuevos hechos confirman los argumentos de Ramonet. Hemos visto como en Estados Unidos se han manipulado a los electores estadounidenses sin ningún escrúpulo a través de las redes. A partir de algoritmos que han probado que con 100 likes de una persona en Facebook se puede predecir su orientación sexual, sus opiniones religiosas y políticas, su nivel de inteligencia y de felicidad; que con 250 likes, se puede adivinar el resultado de un test de personalidad mejor que como lo haría la pareja del individuo, y que con unos pocos likes adicionales, se puede saber más de una persona que ella misma, la compañía Cambridge Analytica construyó un perfil psicométrico personal para cada adulto de EEUU, a través de bases de datos comerciales y análisis de redes sociales. Su herramienta le permitió a los expertos de la campaña de Donald Trump ajustar los mensajes exactamente a los intereses y gustos particulares de cada individuo, proporcionando así el margen clave para la victoria del republicano, que pagó 5 millones de dólares a Cambridge Analytica.

Casi todos los mensajes emitidos por Trump se basaban en datos y estaban dirigidos a bloques específicos de electores, de modo que su aparente dispersión no fue sino un cuidadoso reparto personalizado para persuadir a los votantes. El mecanismo es diabólico y un arma de fragmentación al servicio de esa dictadura informacional de la cual nos habla Ramonet, que opera sin ningún amarre jurídico, y que puede traer consecuencias devastadoras para el planeta.

Como lo fue la novela de Orwell a fines de la década del 40 del siglo pasado, este nuevo libro es un retrato de la sociedad de la vigilancia y un aviso de lo que podría ser la sociedad humana bajo un régimen semejante. Nos dice que el Gran Hermano es un poder tosco al lado de la red de organismos supranacionales no democráticos que se han ido creando e imponiendo, y demuestra de una manera eficaz, indiscutible y hasta elegante que el verdadero problema del futuro no es la tecnología, sino la política. Desde tiempos inmemoriales, la autoridad política ha estado estructurada de manera que, hacia dentro, unos pocos han gobernado a otros muchos mientras que, hacia fuera, el sistema internacional se ha organizado de forma jerárquica con un pequeño centro de poder y una gran periferia. En los dos casos, la dominación se ha basado en la superior capacidad tecnológica ¿Por qué iban a ser las cosas diferentes ahora en el imperio de la vigilancia, básicamente se pregunta su autor?

Pero no hay que suicidarse: Ramonet llama a actuar a los ciudadanos bajo la consigna “¡Contra la vigilancia masiva, resistencia masiva!” Reivindica la lucha individual por mantener un pensamiento crítico, preservar los datos personales y encriptar los mensajes… También, reclama voluntades a favor de una Carta universal que dé garantías jurídicas a nuestros derechos en Internet y nos convoca a que asumamos riesgos, como Snowden, Assange y Bradley Manning, “tres héroes de nuestro tiempo”.

Gracias, Ignacio, por este libro. Gracias a la Editorial José Martí por esta edición. Y a ustedes, mi recomendación más entusiasta: no dejen de leerlo.

(Tomado de Cubaperiodistas.cu)

Se han publicado 34 comentarios



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  • Empresa correos de Cuba Pinar del Rio dijo:

    Quiciera adquirir uno de las codiciados en la 26 feria del libro, el imperio de la vigilancia, que nos suministra mucha informacion, de interes nacional e internacional, con gran valor,

  • Romualdo dijo:

    ¿Y por qué en Cuba no se publica “1984”?

    • camarero dijo:

      Romualdo… yo compré 1984 editado en cuba en la feria del libro del año pasado… lo compré en la cabaña, soy de villa clara, hice un viaje con unos estudiantes universitarios y lo compré… y aclaro otra vez: de una editorial cubana, no recuerdo si arte y literatura o letras cubanas… de una de esas dos es… así que…

      • Sergio dijo:

        Pues me alegro por ti, sí fue Arte y Literatura,,,, cuando me enteré del asunto, ya no quedaban

      • camarero dijo:

        Sergio, no dudo que ya no quedaran pues estuvo entre los libros más vendidos de 2016… no lo digo yo, lo dice el ministro de cultura: http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/02/15/abel-prieto-la-feria-es-un-espacio-para-los-libros-la-distorsion-hay-que-pararla/#.WKYb3sm3Eng

        “Fíjate, en los diez libros más vendidos de 2016 ninguna es una obra mediocre o superficial. Hay libros históricos, como Raúl Castro, un hombre en Revolución; pero también hay novelas de uno de los autores más importantes que tenemos en Cuba actualmente, Daniel Chavarría, con La piedra del rapé; y escritores extranjeros como George Orwell, con 1984; entre otros títulos notables.”

    • Sergio dijo:

      Porque Big Brother is watching you.

    • Cheo dijo:

      Hay gente que todavía hace un sainete alrededor de ese libro y lo cierto es que aquí se publicó porque es un libro importante en el siglo XX.

      • Sergio dijo:

        No es SAINETE, es que en el año 93 estuve a punto de ser expulsado por un “CUADRO CUADRADO” de la Universidad de La Habana,,,, por culpa del MINISTERIO de la VERDAD.

        No fue ni será el último SAINETE ABSURDO que hemos vivido, o es necesario que te los recuerde?, te los enumeros?, Libros, poemas, músicas, Obras de teatro, Películas, etc., etc.,etc.,,, y CUBANAS, no hablo de extranjeros.

        Saludos,

      • Pioneer dijo:

        En este link se puede bajar en español
        http://recursosbiblio.url.edu.gt/publilppm/Libros/2015/George1984.pdf

  • Randy Perdomo García dijo:

    Ha vuelto la periodista Rosa Mirian, con sus destellos de luz,
    Sentia la presencia de una ausencia hace dias en las consultas en Cubadebate, no hallaba las palabras hacia la profundidad del análisis de nuestras esperanzas y cotidianidad,
    Gracias por este comentario del recién libro publicado por Ramonet,.

  • Andrés dijo:

    Muy bien esto.

  • Richard dijo:

    como siempre excelentemente escrito y mejor argumentado

  • Néstor del Prado Arza dijo:

    Mi primera reacción es para expresar felicidad al ver nuevamente a esta querida amiga, y nada menos que un 14 de febrero, por estas aguas no mansas de Cubadebate. Buscaré el libro para leerlo y estar en condiciones de ser un cubadebatiente que reporte alguna utilidad en este importantísimo constructo multifactorial tratado por Ignacio Ramonet y que Rosa nos convida a leer.

  • Frank Pupo dijo:

    Si pero el que invento la ley invento la trampa. Porque Ramonet o ud. no dedica un espacio a la contra-replica sobre la navegacion encriptada, la forma de salir de ese “chequeo”, que es parte de la libertad informatica y todos los movimientos a favor de la libre internet promovidos desde Google o Facebook.
    Y una pregunta sin salir del tema, en Cuba la internet es abierta y sin chequeo?
    Gracias y saludos!
    Frank

  • Dinardo suárez Rojas dijo:

    Pero no hay que suicidarse: Ramonet llama a actuar a los ciudadanos bajo la consigna “¡Contra la vigilancia masiva, resistencia masiva!” Reivindica la lucha individual por mantener un pensamiento crítico, preservar los datos personales y encriptar los mensajes… También, reclama voluntades a favor de una Carta universal que dé garantías jurídicas a nuestros derechos en Internet y nos convoca a que asumamos riesgos, como Snowden, Assange y Bradley Manning, “tres héroes de nuestro tiempo”.
    Es interesante está valoración del artículo.
    Hasta la victoria siemppre.
    Dinardo

    • Oftalmologo dijo:

      Será que siempre vemos la paja en el ojo ajeno y no vemos la viga en el propio?

  • Arturo dijo:

    Es muy gracioso esto, realmente.

    El ministerio de la VERDAD, el minsterio de la Guerra, el Ministerio del Amor, hoy que es 14, por cierto Felicidades,,,

    Realmente es muy cómico el hacer mención a Winston Smith,,, vigilado por la TELE PANTALLA del Big Brother, que permanente Watching you.

  • Pepe dijo:

    Yo quiero tener Facebook cuando lo desee, no me importa que me vigilen.

  • Hector dijo:

    Hola Miriam. Solo tienes que ver la serie de Person of Interest para que te lleves la idea del poder de la vigilancia masiva. Las Redes Neuronales siguen avanzando cada día más y lo bueno de eso es que nosotros aquí también las podemos usar y cualquiera. Debes saber que hace ya casi un año Google liberó el codigo fuente de su Red Neural disponible en GitHub Tensorflow. Con ella se pueden hacer maravillas sobretodo en el campo de la medicina. Saludos.

    • Pioneer dijo:

      Las redes “neuronales” que sinceramente me disgusta el nombre , porque en realidad son conexiones en un solo sentido de puntos neurales (PC) que son la versión digital de una neurona, lo que el termino real seria Red “Neural“ y no Neuronal porque en el segundo haríamos referencia a Neuronas interconectadas y no Puntos neurales o PC que se tratarían de expresar o funcionar como “Neuronas” que de acuerdo a lo que se ha logrado hoy de ellas y que en principio tratan de simular el comportamiento del Cerebro humano con unos millones de “Puntos Neurales” y unos cuantos millones de interconexiones Neurales que vendrían siendo la versión artificial de las sinapsis están aún por debajo de las capacidades del cerebro de un gusano no representan hoy un futuro cercano pues no se ha logrado la dualidad de sentidos en la información y se están sustentadas en una teoría que aún queda por demostrar su valides en el cerebro humano que es la teoría del reforzamiento de circuitos en la formación de memoria y de ahí a almacenar información interactiva que se comporte como , o sea conocimiento para posteriormente hacernos una idea de cómo sería la formación de conciencia decisoria con estas bases fisiológicas del comportamiento , muchas veces veo más cerca la vida en marte que la comprobación experimental repetitiva de la base material fisiológica de la conciencia y de ahí mi escepticismo en cuanto al uso de redes “Neurales” como formación de conciencia digital para la toma de decisiones coordinadas basadas en información de experiencias e incluso en la posible creación de memoria digital coordinada que propusiera soluciones racionales.

  • José Miguel Vázquez. dijo:

    Solo espero Miriam que en la Feria del libro del mes proximo aqui en Matanzas esté presente ese libro, porque en otras ocasiones o se queda en la Habana y lo envian a otras provincias. esperemos.

    • Randy Perdomo García dijo:

      Estimado José Miguel,
      Está entre los titulos que debe de estar en la Feria de Matanzas,

  • Pioneer dijo:

    Creo que el libro es mucho más acertado para los europeos que para los cubanos, todavía en Cuba no hay un acceso a las redes sociales y a los páginas recolectoras de metadatos como para preocuparnos , de todas formas esto se ha hecho siempre no es patognomónico de la era digital ni mucho menos, desde que se recolectaba la información de que “Adivino” era más visitado por los guerreros antes el combate, la vida siempre ha sido la de elegir entre interactuar para formar parte o la de esconderte para no existir.

    • Andrés dijo:

      Pioneer, yo soy de los que vivo en Europa hace un montón de tiempo ya, y reconozco que el libro de Ramonet viene como anillo al dedo a todos los que habitan en el mundo desarrollado. Pero no solamente…Nosotros los cubanos también.

      Cuando vivía en Cuba siempre solía conversar de temas tecnológicos con un amigo, bastante mayor que yo y también economista, y apasionado también por los asuntos internacionales. Cada vez que le hablaba de la energía renovable y de la necesidad de montarnos en ese carro, me respondía que en Cuba primero había que contaminar para después andar pensando en boberías de esas. Los anos han pasado y la vida ha demostrado cuán anodina es esta filosofía. Y nos ha sucedido con otro montón de cosas. No podemos seguir yendo cuando los otros están regresando, o lo que es lo mismo, agarrarnos siempre del palo que se está cayendo (como decía el guayabero).

      Cuba está queriendo meterse en el asunto de las IT, hay convenios con Google e intentos serios por expandir internet en la isla. Tenemos que saber de que va la cosa. Y, te lo puedo asegurar, el asunto de la vigilancia es superserio. Yo soy de los que nunca dí mucho crédito a este tipo de cosas hasta que tuve que dárselo. No podemos arrancar con la filosofía falsa, cuando se sabe que trae problema

    • ernesto dijo:

      Pioneer en qué mundo tu vives? puedes decir que en Cuba es caro y difícil acceder a las redes sociales, pero no que no hay acceso, el acceso lo limita solo el tiempo y la capacidad económica de cada uno, así que todos los que tenemos cuenta en facebook ya estamos alimentando con nuestros datos ese imperio de la vigilancia, por eso téngamos cuidado con lo que publicamos y utilicemos lo menos posible esa aparentemente inocente funcionalidad de “me gusta”. Utilicemos la tecnología con responsabilidad y sentido común, a eso es a lo que nos convoca el libro de Ramonet

    • Andrés dijo:

      Pioneer, soy de los que vive en Europa hace un buen rato ya, y reconozco que el tema del libro le viene como anillo al dedo a los que residen en el primer mundo. Pero no solamente… Cuba también.

      Cuando vivía en Cuba, solía siempre debatir con un amigo, algo mayor que yo, también economista y apasionado por asuntos de la tecnología. Cada vez que le hablaba del negocio de la energía renovable y de la necesidad de montarse en ese tren, me respondía que Cuba tenía que contaminar primero y después pensar en boberías como esa. El tiempo ha demostrado cuán anodinas pueden ser esas filosofías. Y en Cuba nos ha sucedido con montones de cosas. Pero no podemos seguir yendo cuando los otros van llegando, o lo que es igual, aguantarnos siempre del palo que se está cayendo (como decía el guayabero) ¿Si ya los europeos nos llevan un trecho en esto, entonces porqué cometer los mismos errores?

      Cuba se está tratando de insertar en las IT, está tratando de expandir el uso del Internet, se ha firmado un acuerdo incluso con Google en la persecución de esos fines. No podemos entrarle al asunto con una filosofía que ya sabemos adonde lleva. Vamos a entrarle conscientes de los problemas que otros han tenido, para poder evitarlos. Y nada mejor para ello que contar con información actualizada sobre sus pros y contras. No podemos esperar a que nos caigan en la cabeza las consecuencias de lo que nos ilustra Ramonet, para después empezar a pensar en como resolverlo. Eso es acordarse de Santa Bárbara cuando truena. Y, como residente en Europa, te puedo asegurar que es superserio el asunto. Tiene a todo el mundo en sobresalto. Yo nunca le di mucho crédito hasta que tuve que dárselo.

      De cierto modo, precisamente por estar al inicio de algo que ya lleva rato dando vueltas en el mundo, tenemos en Cuba el chance de evitar los fiascos en que han caído otros. Es una forma razonable de proceder. Y el libro de Ramonet es más pertinente que nunca en el particular ¿Cómo no lo vamos a leer, si la está trayendo “calentica”?

    • Pioneer dijo:

      Bueno Andrés y Ernesto ustedes que han trabajado con metadatos según el registro de cuentas de Facebook el número de cuentas de cubanos residentes en la Isla es de aproximadamente 430 000 o sea más o menos por un 5 % de la población, eso en estadísticas de inferencias nos daría un rango de confiabilidad de un 21% considerando las líneas de comportamiento a escalas comparables y sin hacer balances por edades, si creo que debemos cuidarnos por ahí nos pueden hacer daño tienen razón.

      • Andrés dijo:

        Cierto amigo Pioneer, nos pueden perjudicar. Pero no es sólo un asunto de cantidad, sino esencialmente de previsión. La cantidad sigue siendo relativamente insignificante (aunque va necesariamente en aumento). Sin embargo no es inteligente esperar a tener el problema arriba, para entonces ocuparnos del problema. La cosa es verlo venir y actuar antes de que lo tengamos.

        Por otro lado, Facebook no es la única red social que existe, ni la única forma en que los usuarios del Internet pueden ser potencialmente vigilados. Cada vez que uno se mete en Google y visita una pagina como usuario o cada vez que abre su correo electrónico, está expuesto.

        Otro elemento importante es que en un sistema de redes, por definición, es engañoso guiarse por variables stock. Los sistemas de comunicación e información actuales, incluyendo el Internet, son de naturaleza compleja. Están absolutamente interconectados y la relación entre sus partes es tan o más importante que el comportamiento puntual de las mismas. No se distribuyen normalmente, y es una de las razones por las cuales muchas inferencias estadísticas más o menos estándar no suelen ser muy ilustrativas.

        En realidad, en un contexto dinámico, una pequeña cantidad o incremento pueden derivar en cataclismos extraordinarios. Por ejemplo, el cerebro humano representa el 2 % del peso corporal pero nadie se atrevería a medir su importancia en estos términos. Con Facebook y otras redes sociales ocurre algo similar, pues muchas emplean “tracking cookies” que afectan a personas que no son usuarios de ellas. Es decir uno se multiplica por un montón. Facebook en particular, ha enfrentado incluso las protestas de gobiernos por esta causa. Por ejemplo, en 2015, un tribunal belga amenazó con multar a la compañía si no paraba de “trackear” ciudadanos belgas no-usuarios con un cookie que se empleaba desde 2010.

        Hay que andar al hilo con este negocio brother. El 5 % que mencionas, tiene amigos, teléfonos celulares, visita blogs, websites, etc. Tenemos que actuar en el largo plazo.

      • Pioneer dijo:

        Claro Andrés pero sería el equivalente a poner una vacuna intrauterina y recordaras que los partos y las gestaciones son complicadas y que los recursos tienen que ser destinados pues a eso , al parto, puse el ejemplo de Facebook porque es una , a lo mejor no la única claro, pero siempre es un buen indicador , no mencione la edad no por casualidad ,sino intencionado, en referencia a la importancia de lo cualitativo en correferencia a lo cuantitativo te puedo hacer el análisis también y me daría más margen , de hecho lo he esbozado, el mundo Orwelliano que nos proponen existe , solo que no solo en la forma y apreciación digital que nos proponen olvidando el contrato que haces de dar para recibir , siempre tienes como dije la opción de no participar y arriesgarte a no existir , es una opción personal , saberlo es útil , manipular el miedo de la gente para garantizar menos like es una abominación igual o peor que la de utilizar los like para saber cómo manipularte , el ser humano siempre ha sido y será manipulado tantos por “aparentemente buenos ” como por malos confesos , hay que saber el riesgo y ahí estoy de acuerdo , pero no me pongas a lo oscuro para desde la luz decirme los peligros de estar al descubierto.

      • Andrés dijo:

        Te entiendo cuando te refieres a lo de lo oscuro y la luz Pioneer, créeme. Es cierto que durante mucho tiempo en nuestro país ha existido cierta tendencia a ocultar las deficiencias internas a través de la crítica a los problemas externos. Esto ha creado cierto recelo de todas las noticias que se hagan eco de problemas externos, sobre todo si están asociados a nuestros adversarios políticos. Tanto ha sido así que yo diría que casi se ha creado un reflejo condicionado en una buena parte de la población respecto a este tipo de noticias.

        Si se habla de hambre en África, muchos responden con el hambre en Cuba, si se habla de la policía norteamericana, muchos responden con la policía en Cuba, si se habla de los problemas de la web, muchos responden con la falta de Internet en Cuba, y así sucesivamente. Yo era de los que andaba así antes de salir de Cuba. Cada vez que un turista o visitante extranjero de izquierda me hablaba de los males del capitalismo, me entraba una soberbia terrible, pues yo estaba pasándola dura también, y sin embargo no vivía en el capitalismo. Pero lo cierto es que el hecho de tener problemas económicos en Cuba, y sobre todo mi rechazo hacia la retórica triunfalista de cierta etapa, me estaban impidiendo reconocer algo tan obvio como las terribles deficiencias del sistema capitalista. Salir de Cuba no me ha hecho olvidar los problemas de Cuba sino que me ha ayudado a recobrar la perspectiva. Los problemas de Cuba están ahí…y los de afuera también. Y casi siempre se entrelazan. Reconocer los últimos no es faltarle a los primeros, sino una necesidad para entenderlos, pues la vida demuestra que casi siempre se entrelazan.

        La cosa es que debemos hacer un esfuerzo, hasta donde sea posible, de controlar ese reflejo condicionado, pues nos impide analizar cada problema en su justa proporción y perspectiva. Es más, perdemos la capacidad incluso de reconocerlos y de actuar para remediarlos. Quizás ahora que más jóvenes y ciudadanos en general pueden viajar (si se lo pueden costear), es muy probable que cada vez haya más cubanos reconociendo que el hecho de que tengamos que afrontar de forma más decidida nuestros problemas internos no significa, en lo absoluto, que los problemas de fuera no existan, o que no nos afecten. Nos hemos acostumbrado demasiado a rebatir, casi automáticamente, cualquier crítica de asuntos externos que se entrecruce con alguna problemática interna, por la sospecha de que pueda estar politizada la información. Pero en realidad cada problema, interno o externo, tiene su dinámica propia y como tal deberíamos verlo. Aceptar esto no significa negar nuestros problemas. Nuestra prosperidad como nación depende de la capacidad que tengamos de poner cada cosa en su lugar, de modo racional. Los provincianismos no nos llevan a ningún lado mi herma.

  • Juan L Lloró dijo:

    Bueno esa vigilancia sobre los ciudadanos solo la ejercen las compañías mencionadas en contubernio con los EU.?. Y los demás estados no aplican estos métodos modernos de vigilancia u otros no tan modernos pero quizás más eficientes?. Si el CDR tiene que darte un aval para trabajo o cualquier cosa, ese presidente del CDR , ese jefe de vigilancia del CDR como sabe todo lo que dice del ti sino te vigila ?.

  • Francesco Monterisi (Italia) dijo:

    Muy buen articulo que revela al lector la ficcion de la democraCIA made in EEUU.
    Traducido en italiano http://www.cubainformazione.it/?p=21355

  • Roberto dijo:

    Yo tengo mi opinion muy reservada, Ramonet conocera la realidad del Internet en Cuba, los sitios a los cuales no se puede acceder(por h , b o z), los sicarios de blogs ,conocera lo ridiculo que es establecer cuotas de internet para estudiantes universitarios a los cuales abriendo dos paginas ya se termina la conexion, este es nuestro pan diario, y espero que no me tilden de cualquier cosa por decir estas cosas, pero es una realidad que sucede a diario.la parte que mas me gusta es cuando dice revindicar a lucha individual por mantener un pensamiento crítico, eso tambien es aplicable a nuestra realidad.

    • MARBY dijo:

      MUY BIEN ROBERTO ,TE APOYO

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Rosa Miriam Elizalde

Rosa Miriam Elizalde

Periodista cubana y editora del sitio Cubadebate. Es Doctora en Ciencias de la Comunicación y autora o coautora de los libros “Antes de que se me olvide”, “Jineteros en La Habana”, “Clic Internet” y “Chávez Nuestro”, entre otros. En twitter: @elizalderosa

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