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Sonando en Cuba, ¿el pollo del arroz sin pollo?

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Concursantes de Sonando en Cuba. Fotos: Sonia Almaguer.

Concursantes de Sonando en Cuba. Fotos: Sonia Almaguer.

Mucho se ha hablado de la recién finalizada segunda temporada —o ciclo— de Sonando en Cuba. He leído criterios, casi todos coincidentes, de la necesidad de una visualidad así en nuestra TV, donde se entretejen diversos resortes muy eficaces del reallity, del melodrama y hasta del videoclip. Pero de música quiero comentar aquí, pues pienso que así como muchos asisten anonadados a una manera distinta de contar una historia, no pocos han dejado sus mejores atributos de escuchar música de manera también distinta. ¿Y por qué distinta? No creo coquetear con el sacrílego morbo de la duda ni de la especulación musical, pero sabemos el enorme retroceso que ha marcado a nuestra sociedad en cuanto al consumo de música de calidad. Entendamos como calidad dos parámetros para este análisis: textos coherentes y música bien estructurada, los cuales nos harán entonces desechar desde ya a géneros como el reguetón, el merengue electrónico (tan envenenadamente de moda en Cuba), el timbatón y un gran porciento de la balada pop (no toda, evidentemente). Con este filtro nos quedan el bolero, la canción, la salsa, la timba, el son, el changüí, el nengón, el sucu suco, el songo, la guajira, la guaracha y el feeling, los cuales desde hace mucho tiempo han sido relegados —unos con peor suerte que otros— a distintos planos del gusto popular y, por ende, de promoción masiva en nuestros medios. Ya focalizando entonces las zonas y lagunas que de nuestra mejor música tiene por una gran parte del público, se gesta un proyecto como SC que intenta desde sus inicios revalorizar todo ese terreno perdido. La idea no es mala, es coherente, ¿pero se logra?

Siempre, de cada acto, se pueden sacar cientos  de lecturas y experiencias, y SC es algo que debe estudiarse a fondo, con detenimiento, con criterios de peso y sin dar lugar a falsos triunfalismos para no caer —como suele hacerse— en el endiosamiento pasajero. Creo que la tesis fundacional de SC es excelente, de aplauso gigante, de darle todo nuestro apoyo y confianza, pero ello no la exonera de que sea perfectible o que sume miradas más plurales al cómo se implementa en estos tiempos. Por ejemplo, creo que la doble función de los mentores no aporta confianza, sino que los sitúa en una zona muy comprometida y que puede restar credibilidad. Un mentor no debe ser juez, no debe estar en sus manos la eliminación de competidores, no debe ser esa su razón de ser, de lo contrario, son víctimas de sus propias visiones, ya que saben como ninguno de nosotros las carencias o excesos de sus pupilos. El uso de estos extraordinarios mentores (Mayito, Haila y Paulo FG) debió tener su contrapeso en un jurado desde el inicio, que hiciera un papel más neutral y donde, en algún caso de confrontación o discrepancia, los mentores pudieran tener voz, pero no voto, o algún mecanismo —que los hay— para una estrategia a futuro con sus alumnos. No pienso que fuera fácil para ningún mentor ir eliminando concursantes desde el inicio, ni que recayera sobre ellos una responsabilidad tamaña desde las primeras luces de la competencia.

Otra cosa que no entendí de la competencia fue la manera de cantar de muchos de los concursantes, los cuales rozan una parte bien gastada de lo que hacen muchos artistas latinos. Hace unos días, en una entrevista del periodista Michel Hernández del diario Granma, Paulo FG hacía un análisis bien detallado y valiente de muchas aristas de SC, y me causó gran asombro leer la siguiente idea: “Cómo va a venir Marc Anthony a pegarse en el mundo entero con un tema que Polo Montañés tenía engavetado. Aquí hay muchos cantantes que lo hacen mejor o igual que él…”. Coincido plenamente con Paulo FG, y suscribo que mi criterio, como el suyo, no son dardos envenenados ni malintencionados hacia la figura del reconocido salsero, pero sí una crítica al hecho de que consumamos hasta el delirio lo que venga de “afuera”, edulcorado y con el mejor celofán, y de no mirarnos por dentro. Soy de los que cree que la mirada de muchos músicos jóvenes cubanos está más enfocada hacia íconos nada cubanos, contrariamente a que la mirada de muchos de esos mismos artistas latinos vuelve –cada día in crescendo– su brújula hacia nosotros. Recuerdo la versión de Gilberto Santa Rosa de “Tocan a la puerta”, hace unos años, o de “Un montón de  estrellas”, por ejemplo, pero sin perder su acento boricua ni su manera de feelinear. Andy Montañez versionó hace tiempo, junto a Voltio, “Locos por mi Habana”, pero la rebautizó como “En mi puertorro”, con su carisma y su visión propias, sin imitar a Ricardo Amaray. Y así, los ejemplos sobran, pues en resumen ningún artista foráneo que versiona nuestras canciones nos imita, sino que impone su lengua, su cadencia y su identidad. Ahora bien, ¿por qué entonces para nuestros jóvenes el referente de “Contigo en la distancia” está en Cristina Aguilera? ¿Por qué hay que imprimirle a la interpretación tanto uso desmedido de melismas innecesarios? ¿Por qué querer cantar como Toni Braxton o Tracy Chapman? ¿Por qué querer imitar también a Luis Enrique o al mismísimo Victor Manuelle? Muchos de los competidores de SC no buscaron claridad en nuestros referentes, ni siquiera en sus propios mentores, ¿acaso Haila no canta como una sonera de cuna? ¿Por qué no imitarla, si es una de las mejores voces femeninas que hay y ha habido en Cuba? ¿Acaso los tres mentores no son cantantes cubanos en pronunciación, estilo y soltura, sin imitar a nadie? No soy purista, ni ortodoxo, pero creo en las raíces y en tradiciones orales, y como músico y estudioso del tema me preocupa el rumbo de los jóvenes cantantes cubanos que interpretan con demasiadas carencias idiomáticas, cuando ello no los identifica ni los posiciona en ningún mercado de la música, más allá de espacios de poca monta en pequeños y limitados circuitos. En eso fueron muy cuidadosos los mentores de la competencia, aunque los estándares musicales de la juventud hoy día no estén en nuestras luces y glorias de siempre como las que pretende rescatar SC. Y ahí veo un desequilibro, un desfasaje entre la idea del rescate, la reevaluación y el repensar de nuestra música y las lagunas o distanciamientos de muchos jóvenes que cantan en spanglish o que ni siquiera conocen cómo sonear o cantar un bolero de victrola (esos de Luis Marquetti). Si no, pregúntele a Marc Anthony o a cualquier otro ídolo boricua, dominicano o neoyorquino cómo se canta una plena, un merengue, una bomba o una buena salsa.

Pienso que una competencia como esta debió tener más tiempo de preparación para los muchachos y muchachas, que no les pasaran tan de prisa al trabajo de los cuartetos y que no fuera el poco tiempo del montaje y la repertorización la justificación del trabajo semilogrado, que además, requiere de más empaste y de no perder la línea melódica ni de sobresalir por encima de nadie. Es una fabulosa idea llevarlos a ese sitio tan cubano de la creación y la interpretación, pero se corre el riesgo de minimizar el hecho en sí mismo y que un logro a medias sea validado por el aplauso reconfortante y adulador, cuando de los cuartetos y ensembles vocales ha salido un importantísimo —y nada mediocre— grupo de cantantes cubanos de prestigio nacional e internacional, lo que habla de la calidad y exigencias del trabajo de voces. Debe trabajarse más en la integralidad, en el aspecto conceptual y en la historia de la música cubana, y hubiera sido interesante —aunque no determinante, quizá— probar o retar las propias inquietudes y aspectos que de nuestra música tenían los competidores; nada hacemos si no conocen, no leen o no investigan. No pueden hacer duetos ni ser acompañados por Los Embajadores si no saben quiénes fueron Tejedor y Luis, Clara y Mario o Piloto y Vera. Me hubiera sido grato un panel, algún modo de examen teórico o una constatación de qué saben, qué desean, qué ídolos y caminos quieren recorrer, tal vez eso nos hubiera dado un atisbo de cómo enmendar y enrumbar nuestro destino sonoro.

Un aspecto que dejó un mal sabor en mi modelo integral de concurso fue el constante hecho de demeritar, en muchas ocasiones, al sistema de empresas e instituciones de la música cubana. En varios momentos, los concursantes que en un pasado fueron rechazados a pertenecer o a ser evaluados por las mismas, hablaban desde una actitud de desprecio, como si ya hubiesen alcanzando el pináculo musical cubano, denotando una ausencia de modestia profesional y humana increíbles. Creo que si fueron rechazados en un momento pasado y ahora tienen la oportunidad de concursar aquí, ello habla más del tesón propio de cada uno en superarse, y no tiene lógica arremeter contra ninguna institución musical que no fuera justa en el pasado. Los que me conocen saben que las empresas y centros dedicados a la comercialización de la música no son de mi total aprobación, y que en varias ocasiones he sido muy crítico, pero desde el respeto y desde la aceptación del hecho de que son instituciones de la cultura cubana. ¿Cómo se puede digerir escuchar a un concursante que participa, en igualdad de condiciones, en el único programa de su tipo en Cuba, culpar a una empresa de rechazarlo, denigrando así al mismo sistema institucional que ha hecho posible el concurso? ¿No es un poco desmesurado que un muchacho o muchacha que concursa, que además afronta problemas de afinación, de ritmo y pronunciación, diga por la TV Nacional que una empresa de la música “no sirve” porque lo rechazó en el pasado? Temo por los precedentes que esto nos pueda traer en el futuro y la legitimación de un concurso por encima de un criterio cultural, cuando a su vez algunos mentores menospreciaron el hecho en sí y el mensaje —al menos para mí— fue algo como: la empresa no importa, el pasado no importa, estás “salvado” gracias a SC, has sido “tocado” por nuestra mano celestial, pues estamos más alto, estamos por encima de ese sistema. Y ese mensaje que se expande, que se multiplica y se dirige a los cientos de jóvenes que tratan de pertenecer a una empresa de la música en nuestro país, ¿es acaso un llamado a desconocer a una empresa, a una institución de la música cubana? ¿Es realmente SC la solución divina, eficaz y justa a los problemas que enfrenta nuestra música? ¿Puede estar un concurso facultado a demeritar procedimientos de ingreso a una empresa? Pretencioso, ¿no les parece?

SC une, no hace lo contrario. Buscar soluciones (y no divisiones), rescatar desde la identidad, criticar desde el respeto y aportarle al país los artistas que verdaderamente nos faltan (los integrales, aquellos que queremos sean un ícono, un paradigma, los verdaderos artistas) es su mayor premisa. Y por eso trabajó tan duro todo este tiempo. Que yo tenga este criterio no quiere decir que haya sido un fiasco, una fiambre. SC demuestra las flaquezas de muchos aspectos de nuestra vida musical, y de un sistema promocional de la música que tiene que ser más sólido, más coherente, más auténtico, lo cual compartimos como la cosmovisión del problema en sí mismo. Mi enfoque aquí no es pesimista. Créanme que les agradezco lo logrado y sé que la siguiente temporada traerá nuevos logros y, ¿por qué no?, nuevas polémicas.

(Tomado de La Jiribilla)

Se han publicado 80 comentarios



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  • Yoemir dijo:

    Mi amigo me dormí a la mitad del discurso…….y dónde está el pollo??????

    • xordari dijo:

      Evdentemente sigues dormido…

  • Juglar dijo:

    El autor quizás pudiera tener en cuenta esto a la hora de reflexionar sobre las opiniones de la gente: “Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”.

  • Maikel dijo:

    Oni:

    Me parece que en vez de “han sido relegados a distintos planos del gusto popular y, por ende, de promoción masiva en nuestros medios” debería ser al revés, o sea “han sido relegados en la promoción masiva en nuestros medios y, por ende, a distintos planos del gusto popular.”

    No seamos ingenuos, el gusto se educa y renegar unos ritmos por otros también.

    Sdos,

    Maikel.

  • Departeyparte dijo:

    Como siempre criticando a los que han tenido la valentía de enfrentar un proyecto que a nadie se le había ocurrido: si ese proyecto no se hubiese llevado a cabo a alguien se le hubiera ocurrido criticar el por qué no se hacia un programa con estas características?.
    Porque los grandes estudiosos y críticos que saben cómo es que debe funcionar todo perfecto, no se dedican a proyectar tantas cosas que no tenemos y que tanta falta nos hacen?: En la tierra hace falta personas que trabajen más y critiquen menos, … decía el che algo así, no se exactamente si es así, pero esa es la idea.
    Se debería criticar a los tantos productores, guionistas y escritores que cada año se gradúan y pasan siglos y ni producen, ni escriben y mucho menos guían a nadie: pienso que hoy debemos criticar mas a los que no hacen que aquellos que se arriesgan y crean algo, aunque todos sabemos que no hay obras perfectas.

    • AlexJSK dijo:

      Está claro que la función de los críticos es criticar y hacerlo constructivamente como es el caso de esta crónica. Me pareció muy atinado la opinión de Oni Acosta. Algunos elementos los había percibido, otros no. Creo que tampoco señaló el tema del “Juicio Final” pero me imagino que no lo hizo para no ser reiterativo, pues esto es algo de lo que se ha hablado en otras ocasiones. Manolito Ortega y Paulo FG a tomar nota y a mejorar el tremendo espectáculo que han dado.

  • Michel dijo:

    Yo pienso que las criticas son generalmente constructivas, SC fue una buena pero buena idea para la música cubana en general, pienso que para el año que viene tenga muchos más seguidores y mucha más calidad…….

  • Jesús López Martínez dijo:

    Considero muy bueno su trabajo. También coincido en el respeto que merecen las instituciones de la cultura, pero lo que pasa en centros de la música hace que el pueblo no los respete.

  • Frank D dijo:

    Es excelente este análisis aunque no comparto todas las ideas, pero bravo por todo lo que plantea y por generar el debate, Muy buena crítica. Lo comparto en mi muro.

  • JUan C dijo:

    EXELENTE REFLEXION. A LO QUE ME GUSTARIA SUMAR EL HECHO DE QUE NO DEBIO ESTAR ADALBERTO ALVAREZ EN EL JURADO SI UNA CONCURSANTE, HABANERA Y A LA POSTRE GANADORA, FUE MIEMBRO DE LA ORQUESTA DE SU PROPIA HIJA. ESO APORTA UN RUIDO INNECESARIO AL RESULTADO FINAL QUE DEBIO EVITARSE. POR LO DEMAS PROYECTOS COMO ESTE DEBEN Y TIENEN QUE SUPERARSE EN ARAS DE QUE GANE LA CULTURA CUBANA Y EL GUSTO DEL CUBANO POR NUESTRA MEJOR MUSICA.

  • jesus dijo:

    Mas nacionalismo, es que acaso no vivimos en un planeta en una región, en un mundo Globalizado, porque la manía de tratar de solo resaltar lo Cubano, porque en este programa no se puede cantar Merengue, bachata, ballenato, regué, música country, rock, o cualquiera de los ritmos de otros países que tanto gustan en Cuba, tiene que ser solo música Cubana no entiendo porque si es un programa para divertirse, para pasar el buen rato y el gusto es como los colores infinitos, veo muy bien que Marc Anthony inmortalice a nuestro Polo, si los cantantes y las disqueras Cubanas no fueron capaces de hacerlo peor para ellas, nosotros no tenemos porque consumir productos mediocres solo porque sean nacionales, si fuera así no tuviéramos TV Japoneses ni Coreanos, y los fabricaríamos todos nosotros, eso es imposible hoy en dia, y artículos como este incentivan algo realmente absurdo en nuestro mundo de hoy.
    Porque tengo que imitar a Haila y no a Toni Braxton o Tracy Chapman, que son monstruos de la Música, porque no se puede imitar a cantantes exitosos y de tanta calidad como Luis Enrique o al mismísimo Víctor Manuelle y si a Paulito FG, Solo porque unos son extranjeros y los otros Cubanos, me parece absurdo ese tipo de planteamientos que no nos aporta absolutamente nada, el Planeta es uno, el mundo es Globalizado y como ahora existe la internet, como ahora existe la televisión por Cable como existe al menos el paquete semanal cada cual consume lo que le gusta, por ejemplo novelas turcas y coreanas, no se consumen las cubanas porque no las fabrican, y entonces de que hablamos, por favor hay que ser mas coherentes y ojala nuestros programas sean mas internacionales sean mas interesantes y entretenidos para nosotros los Obreros entretenernos y poder producir mas riquezas y desarrollarnos esa es la función de la televisión, y no estar en el debate estéril de si son Cubanos los ritmos los cantantes para defender nuestra Cubania esa se defiende de otra manera por ejemplo acabando con el marabú y sembrando mas comida.

    • RUIZLEON dijo:

      Muy elegante tu comentario amigo . Jesus. Lo del marabú quedo OK, a ese extranjero ya nacionalizado es al que si no tenían que haber dejado ser el dueño de los campos de Cuba.

    • Manuel dijo:

      Se es universal siendo genuinamente cubano

    • Jny dijo:

      Coincido con su planteamiento, por qué siempre enmarcando que lo nuestro es lo mejor? Si es bueno, pues perfecto lo cantamos, lo bailamos y los difrutamos pero en otras regiones hay muy buenos artistas y obras también, por qué no difrutarlas también en las voces de los competidores? Por qué siempre decimos que hay crisis en nuestra cultura musical contemporánea? Por qué lo bueno solo es la música del pasado? A muchos jóvenes nos encanta Buena Fe, David Blanco, Raul Paz, Kelvis Ochoa, David Torrens, Carlos Varela y no se cantó ninguna obra de sus autorías en SC? Slds

  • Abel dijo:

    muy buen comentario, Oni. de veras que sí
    ojalá y lo lean con detenimiento y razonen las ideas y argumentos que expones aquí
    mis saludos nuevamente

  • aldo dijo:

    En casi todo estoy de acuerdo con usted excepto en que los concursantes no debían criticar instituciones musicales o culturales, si bien no debían ser en extremo críticos, tampoco tienen por que ocultarlo pues le dieron la oportunidad de decir lo que piensan y lo hicieron, claro que una institución es representada por alguien en un momento dado y esa persona es la que tomó la decisión, por otro lado, hoy, en casi todos los programas de entrevistas, los participantes hacen referencia a problemas con instituciones en épocas pasadas, recientes o no, ejemplos de ello es lo que responden los participantes en Con dos que se quieran, Asiento Reservado, Confesiones de grandes, etc y a esos programas no se le han hecho críticas y creo no la llevan pues se debe defender la sinceridad, solo hay que hacer énfasis en la forma en que se dicen las cosas.

    • Juan Alberto dijo:

      SENCILLAMENTE LAS EMPRESAS NO SIRVEN, HAN HECHO MUCHO DAÑO Y TODO LO QUE LOS CONCURSANTES EXPRESARON ES LA PURA VERDAD, BASTA YA DE TANTA INJUSTICIA !

  • JD dijo:

    No coincido en todo lo que dice, pero si la mayor parte. Muy buen articulo

  • Alex dijo:

    Aunque de música no se nada los problemas que pudieron tener los cantantes que valientemente se presentaron la culpa no es totalmente de ellos, hasta cuando se va a seguir criticando a la TV en cuanto la programación que se pone, llegó un momento que se daban a conocer más a los artistas foráneos que a lo nuestro. Hay agrupaciones y artistas en el 0riente y Centro del País que apena se conocen, desde cuando no ponen a Cánido Fabré, la 0riginal de Manzanillo, a Fiverson, a Son 14, La Maravilla de Florida entre otros.

  • El africano dijo:

    Que lastima que tantos dias despues de concluido el concurso salga este articulo de Oni Acosta, es lo mejor, más justo, coherente y profundo analisis del tema incluyendo muchisimos comentarios de los foristas, creo que hay que hacerlo llegar a todos los directivos, mentores y cuantos tuvieron que ver con la realizacion del programa seguro estoy que entenderan la critica bajo aquel principio Martiano que criticar no es morder,es devanecer con mano piadosa la mancha que enbellece la obra bella, yo soy un hombre de 50 años vivo y disfruto toda la musica de mi tiempo vivido incluyendo al regueton cuando tiene buen contenido y lo respeto porque es algo que les gusta a los jovenes, ellos oyen y ven mejor que nosotros, pero nunca e dejado de escuhar programas como memorias de rebelde que trasmiten todos los domingo en horas temprana de la mañana como se aprende y conose de nuestra musica de cantantes y canciones que fueron iconos de nuestra musica de cuba y del mundo ispano y Anglo parlante, en el concierto de los Roly Stones en la ciudad deportiva al que no podia faltar, Mig Jader dijo en Español clarito( y lo tengo gravado en mi celular) Gracias Cuba por haber dado tanta Musica al Mundo. Esto lo tienen que saber los que aspiren a cantar en CUBA. Buen Articulo Oni.

  • Eduardo González S. dijo:

    Yo siento escozor cuando recuerdo al folclorista Pete Seeger en los sesenta descubriéndole al mundo La Guantanamera. Después aparece Mr. Cooder, que junta a toda una camada de preteridos, buenos artistas y bota la bola por el jardín central con Grammys incluídos y su Buena Vista Social Club. Más tarde, el descubridor de la caboverdiana Cesárea Evora, se topa aquí con la obra de Polo Montañez y otra explosión, discos de platino, etc. Para los colombianos, Polo era poco menos que un héroe nacional. ¿A qué se debe este fatalismo interno? ¿Por qué tiene que venir alguien de afuera a mostrarle al mundo que la música cubana es muy buena y un patrimonio valiosísimo? Lo llamo escozor, puede ser rabia porque tal parece que vienen a darse cuenta de que el ombligo está en mitad de la barriga. Creo que con la excepción del norteamericano, los demás obtuvieron buenos ingresos. ¿No podemos hacer estos rescates nosotros? Me quedo con la rabia.

    • Jape dijo:

      Comparto tu rabia, además de lo que has dicho añadiría otras pero es suficiente y sustancial para esto llega para que hacer leña de árbol caido… Saludos

  • Manolo dijo:

    De lo que no tengo la menor duda es QUE LA GANADORA FUE LA BAYAMESA!
    Un ejemplo: cantó a capella de forma única.

    • Ana la cubana dijo:

      Mijo ta weno ya con la letanía de La Bayamesa, La Bayamesa y La Bayamesa…!!!! Supéralo ya!!!!

  • Azucar dijo:

    Estoy muy de acuerdo con su comentario.Felicidades, personas inteligentes y no populistas son las que necesitamos en nuestra cultura.

  • Emilio Hernández Alejo dijo:

    Cereo que el programa es una gran oporunidad para la juventud cubana y para el futuro de aquellos con talento

  • honestamente dijo:

    Oni, muy interesante tus observaciones. Soy de los que opinan que el proyecto SC era muy necesario y que esta temporada fue muy superior a la anterior. Ojala que se tomen en cuenta tus criterios y otros que puedan aportar buenas ideas para poder disfrutar la proxima temporada mucho mas todavia y que gane la musica cubana.
    saludos

  • Anrim dijo:

    Querido Oni:
    En la medida que iba leyendo tu excelente artículo, pensaba , voy a escribir de esto, o de aquello etc., pero realmente no me dejaste opción porque línea a línea estoy de acuerdo contigo y no me considero conformista con lo primero que me presentan. Al igual que tú aun cuando sabemos de algunos valores degradados, apuesto por mi cultura, mi patria, por los Pablos, los Mayitos, las Haylas ´los Onis y todos aquellos que defienden nuestra música que es bella rica en matices y unica en el mundo que gusta de su sabor. Si no es mucho pedirte y tienes la posibilidad, entrevista a los mentores, sería bueno conocer su criterio, desde luego para tener un SC mejor y de más calidad en el 2017, este ya fue bueno pero toda obra es perfectible. Gracias

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Oni Acosta Llerena

Oni Acosta Llerena

Musicólogo. Realiza programas de crítica y promoción musical en la TV y la radio cubana. Colabora con Cubadebate

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