El negro Marcelo (I)

Cuando me presento con músicos en los conciertos me acompaña, casi siempre, en las percusiones, un amigo entrañable que se llama Marcelo Fernández Badías. Marcelo es el hijo de Mima, una señora que ayudaba a mi madre en la crianza de sus hijos, santiaguera por más señas, y a quien nunca he querido olvidar. Ya falleció. El negro Marcelo como prefiere que lo identifiquen ¡Marcelos hay muchos, pero negro solo yo! me señaló alguna vez, tiene una mezcla de candor y astucia en su carácter, además de ser un bello ser humano y un gran amigo hasta los días que corren.
Nuestra primera gira juntos fue a Venezuela en 1992. Cuando arribamos al aeropuerto de La Guaira y ante la multitud de luces y tiendas Duty Free de la terminal aeroportuaria en contraste con nuestra humilde y oscura terminal José Martí (hablo de la vieja terminal que hoy se utiliza solo para vuelos nacionales, no de la nueva), me preguntó azorado: Amaury ¿qué diferencia de horarios hay entre Venezuela y La Habana? Le respondí: Una hora. A lo que él obnubilado agregó: ¿Hacia delante o hacia atrás? Hacia adelante fue mi rápida respuesta, él suspirando me comentó: ¡¡¡Coño!!!, dijo ingenuamente: Amaury, lo que esta gente ha hecho en una hora es tremendo; a nosotros nos costaría años.
La segunda gira juntos fue nada más y nada menos que a New York. Viajamos en Delta Airline desde México. La gerente de la compañía, al ver que mi boleto era en clase turista me dijo: Señor Amaury, tengo dos asientos libres en primera clase, escoja usted quien quiere que lo acompañe. Yo, por supuesto, dije ¡Marcelo! Lo llamé, se lo propuse y él dijo con sentida ingenuidad: ¡Amaury, yo no puedo viajar en primera clase, porque no sé inglés! me reí y le contesté: Qué importa mi hermanito, lo que te brinden cógelo y no tienes que decir una palabra, cualquier cosa yo te ayudo. El aceptó con sus dudas. Una vez sentados llegó hasta nosotros una bella azafata norteamericana con una bandeja, un par de vasos, una botella de Chivas Regal y una vasija con hielo. Se dirigió al negro Marcelo y mirándolo con educación y profesionalismo le preguntó ¿Whiskey? Marcelo asintió con la cabeza y me sonrió complacido, ¿With ice or not ice? (¿Con hielo o sin hielo?) le señaló la azafata, el negro, turbado, casi en pánico, sin darme oportunidad de responder por él, le dijo tímidamente pero rotundo: Bueno, señorita "si not hays" me trae una coca cola.
Antes de llegar al aeropuerto JFK le indiqué a todos los músicos que en aduana les preguntaban, cuando le preguntaran si tenían algo que declarar dijeran que no. El negro se retrasó pasando aduana de último, y respondiendo a la pregunta de rigor aduanal escucho que dice: ¡Sí, tengo algo que declarar! Temblé, ¿Qué habría traído Marcelo que no me dijo nada? ¿tabacos? ¿café?... La oficial aduanera le insistió en perfecto español ¿Y qué tiene que declarar? y Marcelo orgulloso le respondió: "¡Quiero declarar que la amistad entre los pueblos de Cuba y los Estados Unidos va más allá de la diferencia entre nuestros gobiernos!.." ¡¡¡Pensó que le estaban haciendo una entrevista!!!
El tercer viaje fue a París. Llegamos muy temprano al aeropuerto Charles de Gaulle y nos condujeron al Hotel Du’ Lyon en la rue de Montparnasse. Era la hora del desayuno y solo estaba en el restaurante, además de nosotros, un afable anciano francés de esos que deciden vivir en un hotel antes que terminar en un asilo. Marcelo se sentó a su lado, el señor cortésmente le expresó: ¡Bon appétit! llevándose la diestra a la frente a lo que Marcelo, presto le manifestó, estrechándole la mano: ¡¡¡Marcelo Fernández!!! Esa escena se repitió en el almuerzo y en la cena y tarde en la noche el negro Marcelo entró a mi cuarto confundido y me apuntó: Hermano, tú que has estado aquí otras veces ¿Es normal que cada vez que uno se sienta a comer los franceses te digan su nombre? Yo, muerto de risa, mezclando la carcajada con las lágrimas le aclaré: Bon appétit es lo que para nosotros es “buen provecho”. Marcelo puso cara de fastidio y ya en la puerta me afirmó: ¡Mira a este cabrón, mañana lo agarro yo! Al otro día, a la hora del desayuno, el negro llegó antes que nadie al restaurante. Cinco minutos después arribó el anciano con el diario Le Monde en la mano, ocupó su silla y tomó un pedazo de pan, entonces Marcelo sin darle tiempo a nada le soltó sonriente, llevándose la diestra a la frente a la manera de un apresurado saludo militar: ¡Bon appétit!, a lo que raudo y veloz el francés respondió estrechándole cariñoso la mano: ¡Marrrcelo Ferrrnandez!


COmentario : Amaury Perez Vidal .
Hemos Podido apreciar Como ADVERTIA yo y es conscidencia PERO un DEBER REVOLUCIONARIO y de cada Cubano " que los hermanos Artistas y Pertenecientes a el Grupo Cultura de Estado Unidos ESTEN Visitando las Escuelas primarias de Cuba , Viendo ellos con sus propios Ojos a nuestros niños PIONEROS , Ahora en el Transcurso de los Dias Espero que visiten la escuela de arte , la escuela de MEDICINA para estudiantes Extranjeros y alguna SECUNDARIA en el Campo Para que precensien algun Grupo de Alumnos en demostracion de arte , canciones de nuestra Cultura y Flokor decendiente de el Africa.
. Sinceramente y, yo estoy muy Feliz que allan compartido con nuestros niños, mirando la alegria y felicidad de los niños Cubanos .
Un saludo ,
y COMO DIRIA SU CANCION..JAJAJA...JAJAJA...MUY BUENA ANECDOTA. YO TAMBIEN TENGO UN AMIGO PARECIDO A MARCELO Y POR CIERTO TODOS LOS QUE CONOZCO O CONOCI CON ESE NOMBRE SON BLANCOS AJAJAJAJA...GRACIAS AMAURY.
jajajajajaja, a carcajada me he reído en mi oficina cuando terminé de leer esta magnífica crónica. Gracias Amaury.
jajajajajaja, a carcajada me he reído en mi oficina cuando terminé de leer esta magnífica crónica.
Amaury querido!! Si....querido para muchisimos...por supuesto, no eres billetico de 100 dolares para caerle bien a todos, pero quiero que estes seguro que si a cientos y miles de cubanos dentro y fuera de esta Isla, estos comentarios lo corroboran.
Leyendo uno de tus comentarios, veo que dices: me dicen los moderadores que hay dos....etc,etc, Nooooo!!!!! Siempre acuerdate de la frase de Oscar Wilde: APRENDE A OBSEQUIAR TU AUSENCIA, A QUIEN NO VALORA TU PRESENCIA....Ni te des por enterado, ni contestes, noooooo.... contestale o agradece a los cientos que como yo, busca leer tu cronica. Estoy 1000% de acuerdo con E2A, primero cambiar la presentacion, el Amaury de ahora, el del siglo XXI, segundo: sigue escribiendo esas cronicas que muchos esperamos, tercero: por favor!!! queremos leer Una llamada en New York parte II...Dios te bendiga, sigan tus padres iluminandote y cuidandote para que sigas regalandonos cosas bellas. Ah!! en la lista creo que debieran haber estar Enrique Molina e Isabel Santos, esos "monstruos" de actores, en mi opinion no debian de haber faltado, SALUD Y SUERTE SIEMPRE, ACHE PA'TI.....
P.D. Mi teclado esta en japones, no puedo poner tildes...espero comprendan!!!
Amaury, no tengo palabras, solo risa, q comico esta este, ja a la N, sdos
Fabulosa está crónica, como reflejas un pasaje desenfadado de tu vida con tanta naturalidad y cubanía, felicitaciones por seguir sumando seguidores, se ha convertido en un sitio muy visitado de Cubadebate, ya esperamos la segunda parte de la misma.
la mejor de todas las que he leído, que manera de reirme.
Esta crónica me ha encantado. Valga decir (y a sabiendas de que Amaury lee los comentarios) que he descubierto una arista suya que he podido disfrutar plenamente. Son muy buenas las historias que he leído en esta sección, unas relajantes, otras graciosas, otras emotivas ¡Y hasta de instrucción! porque de seguro más de uno ya no cometerá ciertas ingenuidades cuando le toque -si le toca- viajar por primera vez.
Amaury te admiro por tu lexico y valentía que derrochas antes tus ignorantes crítico con tu profesionalidad y decencia dejas mudo y desarmado a cualquiera ,siga así que vas por el camino correcto.
Hola Amaury ,Yo tambien tengo un MARCELO en mi grupo de tabajo ,es el dia entero riendonos con El de las cosas que dice y hace,soy gran admirador de tu programa de TV y trato de no perderme uno ya que hay pocos que hablan de lo que no conocemos de los artistas en general quisiera saber si en algun momento retransmitiran el de Carlos Ruiz de La Tejera que no lo pude ver ,o de algun modo que yo pueda obtenerlo en digital para verlo,mi correo raul@artemisa.copextel.com.cu, si pudieras contestarme a la direccion de correo seria mejor .Un abrazo
Y yo conozco a alguien (yo mismo) que pide en español o por señas.
Gracias por este buen rato, que unido a con dos.... nos hace estar atentos a su salida, por cierto invita a Marcelo a con dos ....
Creo que me han dado ganas de conocer a Marcelo, en mi grupo de amigos somos muy parecidos de ocurrentes y disparatados, casi nunca tenemos tiempo para la tristeza salvo en algna que otra ocasión cuando no estamos reunidos, pero mientras tanto con ellos es todo diverción.
Yo conozco a un amigo que en el aeropuerto de Mexico le preguntaron por su estado civil y dijo Civil...Civil.Antes,en el avion,como no sabia sacarse el cinturon de seguridad, lo corto con una cuchilla.Un abrazo.Michael
jajajajaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Querido Amaury.
Nunca antes había podido contar con el tiempo que hoy tengo (solo unas horas) para entrar a Cubadebate. Me encontré con estas tus crónicas y comencé a leerlas. Qué clase de enganchá me he dado muchacho!!!!!!!!!!! Me gustaría poder tenerlas todas y guardarlas entre mis lecturas preferidas. Se han publicado como libro??? Me encantaría poder comprarlo. Lo mismo que tu programa "Con dos que se quieran" Siempre he tratado de verlos todos, pero sé que por ahí han salido publicadas las entrevistas. Adoro lo que escribes, lo que dices y haces. Te he admirado siempre. Gracias por regalarnos tanta humildad, amor y belleza. Yo te quiero bien. Un abrazo
jajajajaj...... lo mejor para quitar el estresss....
Más carcajadas por los relatos. Ay, Marcelo, qué desastre!