Imprimir
Inicio » Opinión, Cultura  »

Lo que el viento se llevó

En este artículo: Cine, Cultura, Estados Unidos, Guerra, Racismo
| 8

loq ue el viento 1

El filme del que les voy a hablar: “Lo que el viento se llevó”, se estrenó en 1939. Se considera la película más vista en el cine norteamericano. Su éxito se debe a que, a primera vista es un melodrama muy bien logrado, con unas actuaciones que han pasado a la historia del cine, especialmente la de Vivien Leigh, interpretando a Scarlett O’Hara.

Me propongo hacer una revisión del filme desde el ángulo social. Mi motivación viene de la permanencia del racismo en los Estados Unidos, no pasa un día sin que la televisión nos muestre asesinatos y golpizas a negros por policías blancos bajo una total impunidad.

Pero ¿de dónde viene y por qué perdura esta discriminación racial? No pretendo decir que esta película sea la causa de la perdurabilidad de este fenómeno, pero sin dudas esta obra es una mirada complaciente hacia los ideales racistas del sur durante la guerra Civil en los Estados Unidos.

La guerra civil, destruyó al país, y murieron miles de jóvenes de ambos bandos, inmolándose la juventud norteamericana y fracturándose la sociedad en una contienda. Si analizamos esta guerra, vemos que tuvo motivaciones económicas, intenciones que en la película están enmascaradas en medio de los conflictos individuales de los personajes.

¿Por qué estalla la guerra? El norte, donde están las colonias originarias, desarrolló una producción industrial que llevó al dominio del acero, incluyendo la producción de armamentos como cañones. Un desarrollo basado en el trabajo asalariado. La prefiguración del gran capitalismo de los Estados Unidos.

En el sur, la acumulación del capital se produjo de otra manera, los oligarcas eran “dueños” del trabajo esclavo. Una enorme masa de trabajadores que recogían el algodón y fomentaban la riqueza del país. La clase dominante, mientras más esclavos, más poderosa, no tenía una cultura del trabajo, empleaban su tiempo en edificar grandes mansiones, hacer grandes fiestas, y cimentar una clase social con pretensiones aristocráticas.

Es en una de estas fiestas donde Scarlett O’Hara, lujosamente vestida, se encuentra con Reth Buttler  (Clark Gable). Desde que se encuentran accidentalmente comienza a construirse el melodrama: él queda prendado de ella, quien se muestra orgullosa y lo ignora.

En medio de la festividad irrumpe un joven vestido aristocráticamente gritando con alegría: ¡Guerra! ¡Guerra!. Todos los jóvenes corren a inscribirse en el ejército sin preguntarse cómo y con qué cuentan para pelear. Su formación aristocrática y racista los deja completamente ciegos para ver la realidad.

Rhett Butler, personaje sin ideales, que conoce le norte, sentencia desde el primer momento: “el norte posee cañones que el sur no tiene, van a perder la guerra” Este personaje está dotado de un cinismo que curiosamente se acerca a la sicología de Scarlett, porque ambos son personajes voluntaristas y ambiciosos, las dos caras de una moneda. No es casual que después de muchas peripecias dramáticas terminen en una relación matrimonial después de la guerra. Ella, como todo el sur, estaba arruinada, y él que lucró con la guerra mediante el contrabando, era el hombre más poderoso del país.

El filme nos muestra imágenes del combate, fotografiadas a todo color, lo que le resta impacto dramático a esas escenas. No obstante, la técnica narrativa desde el punto de vista cinematográfico es esplendorosa, con secuencias inolvidables como el recorrido del Presidente Linlcon por el campo de batalla, espantado por la destrucción y la muerte y la rendición del General Lee, filmada de tal forma, que muestra un General derrotado en la guerra que preserva su orgullo.

Al final, la obra es una gran manipulación, concebida por el productor David O. Selznick, un talentoso hombre de “negocios” que tomó la obra literaria de Margaret Mitchell , una escritora furiosamente sureña, y le confió el guión al experimentado Sidney Howard, quien obtuvo un Oscar por este guión.

El productor Zelnic manejó la película de una forma inusual en Hollywood, se desentendió del trabajo artístico que pudiera aportar un director, y es así que cinco los probados directores fueron ignorados porque el control escena a escena lo tenía un Storyboard manejado por el productor.

El casting fue elaborado con malicia. Por ejemplo, el productor descartó que una actriz norteamericana interpretara a Scarlet O’ Hara y seleccionó –muy bien por cierto- a Vivian Leigth, una actriz que no nació en Estados Unidos y estaba casada con Laurence Oliver, una figura emblemática del cine inglés.

La fotografía del filme es extraordinaria. Ernest Haller ganó también un Oscar por sus imágenes. Pero el mérito está compartido en el sistema a color utilizado, la combinación de varias cámaras y un revelado especial. Todo este derroche se hizo para esta película. En la historia del cine ninguna otra se hizo así. Los gastos fueron astronómicos aun para Hollywood, pero el productor y distribuidor Zelnic, sabía lo que hacía. En los años 60 la película ya había recaudado 400 millones de dólares, y como sigue siendo una película que aún se ve constantemente, no podemos imaginar cuanta ganancia ha dejado.

La película se estrenó el 15 de diciembre de 1939 en Atlanta, lo que fuera la capital del Estado sureño. Lo que pasó alrededor del estreno confirma que esto fue una gran manipulación. En entrada la sala de cine hicieron una maqueta que con la reconstrucción de una de las grandes mansiones del sur. El gobernador del Estado de Georgia, corazón del sur, declaró feriado el día del estreno y miles de banderas confederadas adornaron este evento. Mientras, se escuchaba -interpretada por numerosas bandas- la tonada Dixieland, que formaba parte de la música del sur durante la guerra.

La premier fue un éxito a pesar de sus más de tres horas de proyección, y un público entusiasta salió del cine y al unirse con la gente de la ciudad, armaron una manifestación que impresionó al corresponsal del New York Times que no esperaba semejante reacción.

Podemos concluir que en 1939, décadas después de terminada la guerra, y de que los esclavos fueran declarados libres, quedaba un caldo de cultivo en la sociedad con heridas no cicatrizadas en su momento. Al final, nos preguntamos con inquietud, si este filme que sin dudas no es la causa de que el racismo exista en los Estados Unidos, es sólo un clásico, o es una memoria obligada que expresa las consecuencias de la guerra desde el punto de vista racial y económico, porque toda la economía basada en el trabajo esclavo desapareció, y predominó en sistema del capitalismo asalariado que deja fuera de sus mejores oportunidades a los descendientes de aquellos esclavos.

Se han publicado 8 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Reynaldo Feijoo dijo:

    Realmente el esclavismo desapareció digamos legalmente. Porque¿Cómo se pueden llamar a los miles de latinos, especialmente mexicanos que recogen cítricos o tomates en la Florida? Esos son esclavos bajo el chantaje de la falta de documentos que puede hacer que sean deportados en cualquier momento. Muchos trabajan sólo por refugio y comida. ¿No es eso esclavitud? ¿Es esa la democracia y los DDHH que pretenden enseñarle a Cuba? Según entiendo la historia de los EEUU Abraham Linciln y el Norte no lucharon con el fin de erradicar la esclavitud por ser un régimen inhumano y decadente, sino porque ese modo de producción obstaculizaba el desarrollo de la formación precapitalista industrial que se gestaba a pasos agigantados en el Norte. El algodón recogido a mano no alimentaba las novedosas maquinas de hilado. La industria del Norte necesitaban materia prima en grandes cantidades y sin la mecanización o el trabajo asalariado no podían subsistir. He ahí porque era tan importante eliminar el trabajo esclavo y sustituirlo por el asalariado.

  • guillermo La O dijo:

    Ese es solo una de las tantas cosas que propiciaron eso, el racismo existe y desgraciadamente existirá mientras una gran parte de las personas de diferentes razas así lo piensen, en ocasiones pensamos que solo los racistas son los blancos y no es así, hay racismo en todos los bandos, lo que pasa es que los blancos aún no han perdido el poder y lo utilizan, públicamente es raro ver manifestaciones claras de racismo ( a no ser esas comunes violaciones y abusos de policías en EEUA), me refiero a los que ejercen el poder real, la cúpula, pero estoy seguro que en su seno hay grandes personalidades que son racistas natos, hace unos días leía lo que le sucedía a una diputada en Inglaterra, es negra y es victima del racismo y es diputada, imaginen si entra alguien que no tenga poder o nivel a esa institución, cuando los hombres comprendan unas de la tantas cosas que dijo nuestro Martí entre ellas (Hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro), solo somos humanos todos y por ende debemos ser iguales todos, nadie por motivo de raza puede creer que es superior a otro.

  • La Charanguera dijo:

    INDUSTRIALES CAMPEON, ARRIBA MIS AZULES.

    • ANA, LA PINAREÑA dijo:

      Me preocupa que existan todavía personas como la charanguera tan desorientadas en tiempo, espacio y persona y con una incultura tan grande,,,de ahí que ni ella conoce la película ni industriales va a ser campeón, porque así de mediocres son sus seguidores,,,

  • JuanK dijo:

    Buen artículo en sentido general, excepto por alguna que otra imprecisión como el hecho de decir que en el norte era donde estaban las colonias originales. De las 13 originales, estaban en el sur como esclavistas Georgia, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Virginia, Maryland y Delaware, más el actual estado de Virginia Occidental, que aún no se había separado. El área de estas colonias era mayor que la de las 7 antiesclavistas, New Jersey, New York, Pennsylvania, Connecticut, Rhode Island, Massachusetts y New Hampshire.

  • El Liebre dijo:

    Esa obra es una maravilla.. Perdurable en el tiempo e inolvidable…..Tomorrow will be another day!!

  • el verdadero niño dijo:

    asi que desde un angulo social. este hombre me da gracia. el problema es que como siempre se pone a contar la pelicula. con esta no puede dura 3h con 40. de todas las criticas es la mas corta porque será.

  • Ibis Palmar dijo:

    Bueno realmente en ese año 1936 eran pocas las películas que se podían ver , simplemente es historia del cine, pero allí se ve claramente la humillación al negro , la esclavitud andante, ventas de armas para seguir la guerra, la mujer vanidosa ,la mujer interesada por el dinero, el jugador de juegos al azar, la envidia , la manipulación, la mentira , el hambre, miseria humana, de verdad así son los gringos como esa película LO QUE EL VIENTO SE LLEVO, pero en si la película no es buena, es HISTORIA, con todo que habían excelentes actores en esa película.

Se han publicado 8 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Miguel Torres

Miguel Torres

Miguel Torres, reconocido director de Cine y de televisión cubano, fue un connotado realizador del Noticiero ICAIC Latinoamericano. Ha sido profesor de la Escuela de Cine y de Televisión, tiene en su haber varios largometrajes y decenas de documentales.

Vea también