Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

Aruca por siempre

| 6

ricardo-alarcon-de-quesadaEn un lugar de Colorado, al centro de Norteamérica, lejos del Miami anticubano cuya irracional violencia tanto combatió, falleció un ser admirable quien, entre sus muchas virtudes hizo sobresalir siempre una cubanía a toda prueba.

Francisco González Aruca fue un patriota ejemplar. Aprendí a quererlo y respetarlo hace varias décadas cuando él y otros jóvenes de la emigración, encarando el odio y la furia de la mafia batistiano-anexionista, se afanaban por volver a abrazar a la Patria distante. Heroicamente enfrentaron bombas y amenazas y la hostilidad de una comunidad que era rehén de esa mafia. Carlos Muñiz Varela lo pagó con su vida, víctima de un crimen todavía sin castigo.

Aruca resistió y sobrevivió sin claudicar nunca. Fue pionero y llevó a cabo durante años una proeza ante la cual todo homenaje palidece. En el propio Miami, en las entrañas de una contrarrevolución que no ha cesado de gozar impunidad, mantuvo un programa radial, al que luego sumaría una revista digital, que han sido alternativas de periodismo veraz e integridad patriótica. Radio Progreso se levantó como un faro para alumbrar en medio de las sombras de la iracundia y la grosería y se mantuvo irreductible desafiando ataques terroristas, insultos y todo tipo de presiones. Allí se le podía escuchar cómo respondía con elegancia y gracejo las provocaciones más torpes y sobre todo era posible seguir sus comentarios y análisis ponderados, inteligentes, de quien nunca dejó de pensar por sí mismo ni renunció a decir lo que pensaba libremente. “Progreso Semanal” es ya una importante publicación en la Red que abre nuevos espacios al pensamiento independiente. Ambos son frutos del talento y la constancia de un hombre grande, un coloso moral.

Nuestra amistad se mantuvo incólume y creció más allá de los años juveniles. Cada vez que venía a la habana nos encontrábamos para recordar los viejos tiempos, los amigos de ayer, las vivencias compartidas y también los sueños. Siempre hablamos de nuestras familias. No recuerdo haber conversado nunca con Aruca sin escuchar de su amor por su esposa y por sus hijos.

Porque por encima de todo, lo que lo definía cabalmente, es que Aruca era un hombre bueno. Transpiraba bondad por todos los poros. Hacia su familia, sus amigos y su pueblo.

Solía hacer bromas de su estatura corporal. Físicamente no creció mucho y mantuvo siempre un rostro de niño travieso. En el pasado distante esas cualidades le sirvieron alguna vez para salirse de la prisión.

Quizás algunos piensen que desapareció allá lejos en el corazón de un país que no era el suyo. Se equivocan. Volvió a romper sus ataduras para avanzar libre y sonriente hacia el sol. Aunque él no quisiera sospecharlo Francisco González Aruca era un gigante. Y, algo que Aruca sí sabía, él era nuestro, y con nosotros, con su pueblo, con su Patria, irá siempre.

Se han publicado 6 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Guille dijo:

    “En el pasado distante esas cualidades le sirvieron alguna vez para salirse de la prisión.” Le hubiera quedado mejor, Alarcón, haber dicho que Aruca rectificó su camino, porque mucha gente sabe que ese “pasado distante” se refiere a que estaba preso en “La Cabaña” por contrarrevolucionario confeso y terrorista pone-bombas en La Habana. Y mucha gente sabe también cómo y en qué condiciones se fugó de la prisión evadiendo así la sancion que justamente se le había impuesto por los tribunales revolucionarios.
    Ah! Que después asumió otra postura… es otra cosa, y es plausible, porque realmente fue valiente y lo admiro.

  • Arodis dijo:

    Admiro Alarcon tus palabras, el que no acometido errores que tire la primera piedra, todos los hombres nos caemos pero tenemos derecho a levantarnos, eso fue lo que hizo Aruca y nunca dejo de ser un cubano que defendía su raíces y su patria.

  • Rosa Maria dijo:

    Aruca fue un excepcional hombre. Como hijo de la indómita tierra de Artemisa, supo estar siempre al lado de su gente, de su pueblo y asi lo demostrò en su amor sempiterno por su Cuba y su Villa Roja-
    En cierta ocasiòn tuve el enorme privilegio de entrevistarlo, y me sorprendiò su ingenio, su talento y su pasiòn desmedida por esta tierra. EPD-

  • Tide dijo:

    No se pierdan de leer:

    CHAO ARUCA, de Hernando Calvo Ospina, lunes 18 de marzo de 2013

    http://hcalvospina.free.fr/spip.php?article439

  • jorge marinez Uruguay dijo:

    Por lo que leido en las paginas anteriores es digno de mi admiracion. No lo conoci pero se ve que era un hombre glorioso ! Para que seguir con el bloqueo a Cuba. Ya no hay razon ni motivos El oasado ya fue. Ahora hay que mirar el futuro con optimismo y que la isla sea libre de una vez por todas : Yo siento verguenza de que EE:UU. haga lo que esta haciendo, Los gringos son unos idolatras que pronto se va a derrumbar.-

  • yovani dijo:

    TIDE :

    POR FAVOR ME MANDAS EL ARTICULO POR CORREO A yovani@steels-net.cu

    GRACIAS

Se han publicado 6 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Ricardo Alarcón de Quesada

Ricardo Alarcón de Quesada

Doctor en Filosofía y Letras, escritor y político cubano. Fue Embajador ante la ONU y Canciller de Cuba. Presidió durante 20 años la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (Parlamento).

Vea también