Pobres materialmente
En la entrada anterior recibimos muchas muestras de solidaridad por el daño que nos hizo el huracán Sandy. Incluso apareció la idea de hacer una colecta para los damnificados, aprovechando los próximos conciertos que haremos por el cono sur americano. Yo respondí pidiendo un poco de paciencia, seguro de que nuestra respuesta al desastre iba a ser inmediata y enérgica, como es costumbre en nuestro país cuando ocurre este tipo de cosas. Por esos días algunos segundaciter@s se hicieron preguntas en voz alta que inevitablemente me llevaron a reflexiones. No era el mejor momento para ponerme a pensar en estas cosas, porque me encuentro ensayando intensamente para la gira, y cuando llego a casa continúo elaborando ideas musicales. Pero ¿quién para el pensamiento? Así que una mañana, muy tempranito, antes de irme a ensayar, esbocé una idea y se la mandé a Guillermo Rodríguez Rivera y a Víctor Casaus, para que me dijeran lo que pensaban. Esta entrada consiste en eso: en lo que tecleé esa mañana y le mandé a mis amigos, y en lo que ellos me respondieron. En cuanto les leí, me di cuenta de que lo dicho por ellos completaba y ampliaba mi planteo inicial. Por eso les propuse que lo publicáramos. En definitiva se trata de asuntos que a todos nos interesan. Víctor, por estar también en un berenjenal de trabajo, fue más parco y "amenazó" con seguir participando aquí en el blog, cuando tuviera un chance.
He aquí lo que yo expuse:
MATERIALMENTE POBRES
La verdad es que somos materialmente pobres. No tenemos grandes yacimientos, excepto de níquel, cuyo valor ha bajado en el mercado mundial en los últimos años. También parece que tenemos algo de petróleo, lo que se está explorando todavía. Estamos rodeados de agua salada pero tenemos poca dulce: no tenemos ríos caudalosos de los que pudiera extraerse fuerza para turbinas generadoras de electricidad.
Nuestro más valioso yacimiento es el humano, porque gran parte del pueblo está instruido, gracias a una política correcta que se instauró desde hace medio siglo. Eso y la tierra, aunque es difícil que un pueblo educado decida dedicarse a la agricultura. Los estudios relacionados con el campo trataron de estimularse, pero la mayoría quería ser médico, ingeniero, arquitecto, o sencillamente vivir en las ciudades. Uno de los dramas anteriores a la Revolución era que las tierras pertenecían a grandes latifundios, generalmente de empresas foráneas; los que la trabajaban no eran propietarios sino peones. La Revolución hizo dos reformas agrarias y repartió tierras a quienes las querían trabajar, pero por una política agraria sin luz larga los hijos de los propietarios de tierras se fueron de los campos, y hoy resulta que hay que importar la mayoría de los alimentos que consumimos, a pesar de que podríamos producirlos.
No me ofende que alguien nos diga pobres, porque somos dignos. Fuimos capaces de lanzarnos a una concepción elevada del ser humano. Quizá pecamos de idealistas, pero teníamos dos mundos que comparar: el injusto que habíamos vivido y el solidario que soñábamos construir. Los desganos actuales no son por falta de memoria: es que los que comienzan a decidir no tienen edad de recordar lo que fuimos. Y ¿qué convence a las nuevas generaciones de que respondan por las vidas de sus abuelos, más que por la propias? El mundo parece funcionar por reglas ancestrales, por lo básico que se suele entender: si trabajas, tienes; si tienes, te das el gusto de hacer lo que desees.
La actualidad parece estar violentando nuestro espíritu al volvernos realistas, lo que en cierto sentido podría parecer que nos empobrece, porque nos hace sacar más cuentas, no sólo de lo que tenemos y aspiramos sino de lo que estamos dispuestos a dar. Muy al principio de la Revolución, Fidel dijo una vez: "Nos casaron con la mentira y nos obligaron a vivir con ella. Por eso nos parece que se hunde el mundo cuando escuchamos la verdad. Como si no valiera la pena que el mundo se hundiera, antes que vivir en la mentira." (*) Aunque parezca contradictorio, lo cierto es que la forma de ser que teníamos, la más elevada, la más altruista, además de bien, también nos hizo daño: creó demasiada seguridad. Fabricamos un mundo en el que, incluso sin trabajar, algunos podían sobrevivir. Y lo cierto es que somos un país sin mejores recursos que nosotros mismos, los que lo habitamos.
Si pensamos que es justo que todos tengamos derechos, no debemos olvidar que también es muy justo que todos aportemos. Porque no se trata de que por haber nacido nos toquen todas las bondades, y nos las den, y después nos las sigan dando, como si la vida fuera un interminable biberón; se trata de que, porque nacimos y somos ayudados a sobrevivir, tengamos la oportunidad de ganarnos el bien que seamos capaces de realizar. Ese principio, el derecho a lo honradamente trabajado, debiera ser nuestra mayor riqueza.
(*) citado de memoria.
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Respuesta de Víctor:
silviano:
te comento rápido. y después te mando dos msjitos más rápidos entodavía sobre otros temas.
el texto me parece bueno para el blog porque abrirá conversaciones y debates sobre varios temas muy importantes: los sueños soñados y la cruda realidad actual; el énfasis en que la mayor riqueza es el llamado capital humano, fruto de aquellos sueños implementados a través de la educación...
uno de los problemas más graves para la agricultura fue que la luz larga que se aplicó no fue acertada: intentó el desarrollo a partir de las grandes grandes empresas agrícolas estatales que no fueron eficientes: una especie de tercera reforma agraria se está realizando desde hace pocos años eliminando esas grandes empresas y entregando la tierra a campesinos y cooperativistas.
el fracaso de la producción de alimentos también tuvo que ver con la pertenencia de cuba al came, donde nos tocaba aportar azúcar, niquel y otros productos y las frutas y vegetales llegaban desde bulgaria, la urss, etc. (hay un poema satírico excelente de guillermo sobre eso).
en el aspecto interno otra acción devastadora fue la del cordón de la habana que eliminó las plantaciones históricas de frutales para sustituirlos por café caturra, que no fructificó, como sabemos (está lo contado por raúl sobre el café: enseñamos a los vietnamitas a cultivarlo y ahora es el segundo productor de café del mundo. ah, qué chinitos esos!
en el final creo que habría que mencionar los deberes de los que trabajan y de los que dirigen y organizan, que también deben hacerlo bien, y rendir cuentas por ello. la metáfora de los pichones (el pueblo, los trbajadores) con los picos abiertos esperando que les echen cosas en el buchecito, que apareció en granma hace pocos años no menciona la responsabilidad de los que les ponían las lombricitas y además animaron la política de piquitos abiertos.
esas y otras cosas podrían salir de los comentarios, y será bueno. la entrada hace énfasis en la ética, además de la necesaria racionalidad, y eso es muy importante en estos momentos, creo.
abra-son con tecleo relámpago,
victoriano
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Respuesta de Guillermo:
Tu reflexión me parece éticamente irreprochable.
El derecho a lo honradamente trabajado es lo que debe tener un ser humano y conste que ahí operan las circunstancias que rodean ese trabajo y que pueden magnificarlo y hacerlo mucho más valioso, o degradarlo y hacer que finalmente no se evalúe en lo que es.
El hombre está en las redes de esas circunstancias que, muchas veces, no dependen de su bondad ni de su talento.
Cuando tú hablas de las dos reformas agrarias que hemos hecho, no puedo dejar de decirte que si la primera fue una maravilla, la segunda fue el inicio de una cadena de desaciertos que nos llevó a una suerte de neoliberalismo al revés.
Si los neoliberales quieren deificar el mercado y minimizar el estado, nosotros hicimos exactamente lo contrario: casi desaparecer el mercado y construir un superestado que lo manejara todo.
La segunda reforma agraria, con fincas de hasta 5 caballerías - en lugar de las 30 de la primera - devastó nuestra ganadería. El estado tenía sus grandes extensiones de tierra, pero su ganado iba a ser semiholstein, los F1, que precisaban de alimento especial y no de la humilde pangola que comía el cebú, que dicen que le vendimos a Brasil, porque aquí criaríamos un ganado superior. Pero esa crianza precisaba de los recursos que se fueron cuando se fue la URSS. Confiamos en lo que no era confiable. Después de la 2da RA, vino la Ofensiva Revolucionaria urbana, para completar.
Colectivizamos la tierra (no a la fuerza, como lo hizo Stalin) sino prometiéndole a los campesinos lo que no se podía cumplir. Los que no creyeron en los planes de la Revolución y no entregaron la tierra, hoy son los ricos de nuestros campos. Los abuelos de mi mujer -- paisanos tuyos, del sur de La Habana -- fueron de los que creyeron y se empobrecieron.
Como dices, le facilitamos a la juventud campesina el abandonar el campo. Se becaron e hicieron profesionales, pero resultó que tampoco tenían posibilidades, y entonces dejaron Cuba. Nos desangramos día a día por toda la gente joven inteligente que se nos va. Nos roban cerebros, es verdad, pero hay centenares de jóvenes que van encantados a vender los suyos. Ese es el dilema.
Los lineamientos no alcanzan. Seguimos presos en los tabúes de siempre. Los profesionales no pueden trabajar, los profesores no pueden dar clases particulares a pesar de los desastres de la educación, los peloteros no pueden jugar fuera en ligas profesionales. Se les va la juventud, que es la edad del deporte. ¿No podrían jugar fuera en el verano y en invierno en Cuba, como hicieron Miñoso, Amorós y Marrero? Si como dices, y es verdad, es el "yacimiento humano" nuestra riqueza, ¿por qué maltratarlo?
El poder que jamás se pierde, haga uno lo que haga, puede ser también un "interminable biberón" que no nos deja poner los pies en la tierra. Jorge Luis Borges, que no era revolucionario, pero era brillante, se refirió al "antiguo alimento de los héroes: la falsía, la derrota, la humillación". Hay que ser derrotado, que me humille esa derrota, salir del poder y poder pensar de veras qué hice mal, cómo me levanto" y que acaso venga otro, aunque sea peor, a intentar hacer lo que yo no pude. Es lo que creo, hermano, y yo me voy a morir aquí porque, a pesar de los pesares, esta es la experiencia más hermosa que nos ha tocado vivir.
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Aporte de Aurelio Alonso, viernes 2 de noviembre de 2012
Silvio:
Más tarde me sumo a ustedes con algunas apreciaciones en la misma dirección. Aunque adelanto algo, porque me cuesta contenerme: La experiencia - la personal en todas las escalas y la del sistema - me ha llevado a la idea de que la revolución, la que toca a nuestro tiempo y a nuestra geografía, se conforma desde especificidades y se articula a través de muchas revoluciones. Los cubanos logramos desarrollar una formidable revolución cultural, que iniciaron, principalmente, la igualdad social en las políticas de Estado y el efecto masivo de asimilación que la alfabetización abría desde 1961, y que avanzó, con contratiempos que todos conocemos, pero avanzó, escalón tras escalón, hasta hacer de Cuba hoy un país distinto del que vivió la victoria. Distintos por su potencial humano. Pero fracasamos en hacer una revolución agraria, porque hicimos la apuesta a que esta se derivara de una industrialización que imaginamos estaría a nuestro alcance rápidamente. La segunda reforma agraria fue distinta de la primera. Aquella distribuyó tierras a los campesinos; esta redujo las tierras que les habían sido distribuidas, no en beneficio del incremento de la población rural sino en beneficio del Estado. Después vivimos muchos ensayos de cambios en el sector agropecuario, pero, como afirma con razón Guillermo, no se podía subsanar el despoblamiento del campo generado precisamente por el modo de implementar los principios de justicia social y equidad, columna vertebral del proyecto social cubano. Se hubiera requerido un balance que rehusamos buscar. Hoy más del 80% de la población cubana clasifica como urbana. Ante la desintegración del sistema soviético en 1991, se habló del "programa alimentario" como prioridad (y así se titula el soneto histórico del gordo), antes de que se decidiera la cooperativización de la mayor parte de las tierras. El concepto de "programa alimentario" se desvaneció al no aparecer los alimentos. La creación de las UBPC en 1963 se supone que sacaba del dominio del Estado la mayor parte de las tierras agrícolas, pero el Estado mantuvo tanto control - en la puerta de entrada del proceso como en la de salida - que no logró traducirse en lo que se esperaba. Esta insolvencia parece que hoy se ha comprendido y cobra constancia la secuencia de medidas llamadas a incentivar la recreación de un sector agropecuario ruralmente enclavado y con la independencia necesaria del dictado estatal para hacerse efectivo. ¿Se logrará? Por lo pronto seguimos ante la situación de que el porciento de las importaciones en alimento frente a la producción nacional supera la desproporción que existía antes del triunfo de la revolución y que criticábamos implacablemente como deformación debida a la lógica del capital. Claro que el discurso crítico que podemos desarrollar hoy, que tenemos los saldos de logros y fracasos, no lo podíamos tener entonces. Pero yo no recuerdo de mis lecturas que ningún modo de producción haya generado avances sostenidos porque los líderes exhorten ante las pantallas de TV y en las visitas personales a producir más, a ser más eficientes, a ahorrar insumos, etc.: tienen que existir mecanismos que hagan innecesarias (o suplementarias al menos) las exhortaciones. Y las estructuras tienen que responder a esos mecanismos. El hecho es que la economía no se ha destrabado aun y no sabemos cuanto tome destrabarla (sin entregarla al torbellino incontrolado del mercado capitalista, quiero decir). El hecho es que la dirección política ha decidido la profundidad de cambio que debió decidir hacia principios de los 90..., con veinte años de retraso. El hecho es que todavía no parece prevalecer el consenso de la intensidad de lo que tiene que ser distinto. Recuerda que a principios de los setenta, cuando se decidió la incorporación al CAME, se comenzó por diseñar un Sistema de Planificación y Dirección de la Economía (SPDE) que se puso (hasta cierto punto) en manos de los diseñadores del sistema. Ahora, que se trata de reinventar el socialismo y no simplemente de acoplarlo a las reglas del "gran hermano", paradógicamente, estamos trabajando simplemente con un racimo de lineamientos a partir estrictamente de revisiones y debates. ¿No haría falta pensar en cuanto de la economía va a retenerse por el Estado, cuanto irá a otras formas de propiedad socializada, cuanto se dejará en manos de la iniciativa privada, y cómo se va a articular todo eso en otro SDPE, distinto de aquel? Bueno, hermano, freno ahora, pero podemos seguir más tarde si quieren ustedes. Un abrazo,
Aurelio
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Le conté a mi también viejo y querido amigo Fernando Martínez Heredia sobre esta entrada, nos mandó la siguiente colaboración:
Silvio:
Eres un provocador en el buen sentido de la palabra, porque te la pasas abriendo caminos. Déjame sumar unas pocas cosas a las tuyas y las de nuestros amigos Víctor y Guillermo.
Es bueno recordar que la riqueza mayor de Cuba, con mucho el mayor recurso, es la gran proporción de gente instruida que tiene, y también la conciencia política de este pueblo, que puede que no tenga igual en el mundo de hoy. Los otros recursos que tiene la naturaleza pueden escasear o no en cada país, pero solo son válidos cuando se ponen en explotación. El capitalismo ha logrado sacar beneficio a esto siempre, téngalo o no en su territorio, porque se lo quita a otros de mil maneras. Marx decía hace siglo y medio que dos naciones pueden intercambiar entre sí según la ley de la ganancia, mientras una explota y roba constantemente a la otra.
Cuba logró salir de esa prisión hace medio siglo, pero le ha sido muy difícil - y a veces imposible-- no seguir pagando el precio de la desigualdad engendrada por el colonialismo y reforzada por dos vías: formas abismales de subdesarrollo y la acción perenne de nuestro gran enemigo. Italia no podía comprarnos níquel, aunque quiso hacerlo, y el CAME fue la relación que tuvimos, no el camino del desarrollo. Ese es el marco de toda nuestra historia desde 1959. Pero no es la historia misma. Ser los dueños del país y lanzarnos a una concepción elevada del ser humano fue una maravilla, pero cambiaba los términos de entender y de solucionar casi todos los problemas importantes y nos ponía ante la obligación de ser muy creativos y ser diferentes, no solo opuestos al mundo del capitalismo.
Se acabó el enorme desempleo en solo cuatro años, y se acabó también la disciplina de los explotadores sobre el trabajo, pero no se logró triunfar en los intentos de establecer unas nuevas relaciones de trabajo eficaces entre gente liberada. El poder fue entonces el gran repartidor de justicia, bienes y oportunidades, y el garante de un nuevo y abarcador proyecto social. Nadie le regaló nada al pueblo, que había generado todas las riquezas, y que entregó todo el sudor y la sangre que fueron necesarios y apoyó con entusiasmo todas las políticas de la Revolución. De esa base moral se ha sostenido la sociedad cubana. Pero hacían falta otras creaciones diferentes para sustentar cambios eficaces en las etapas que vinieron después, que profundizaran el socialismo y le cerraran el paso al predominio de las modernizaciones, que al final siempre se convertirá en la modernización de la dominación. Y no las hemos tenido.
Hace casi cincuenta años el Che pedía que no se sacrificara la exigencia de contenido real para el trabajo con tal de tener pleno empleo, que era preferible, decía, pagarle a unos para que estudiaran y conservar el prestigio del trabajo. A fines de los años 60 algunos discutían si no era mejor pagar mejores salarios en el campo y exigir, que ofrecer tanto a través del Estado y pagarle poco al trabajador rural. Y otros planteaban que era insuficiente la nacionalización de los medios de producción y había que ir creando formas de poder de los trabajadores.
Me detuve un poco en esa historia porque nos muestra muy claramente que fundar una sociedad y unas personas nuevas exige trabajos sistemáticos muy intencionados y organizados, que sean creadores al mismo tiempo de bienes, servicios, conciencia y nuevas relaciones humanas y sociales. Y por lo mismo exige controles reales y efectivos de las mayorías sobre los que ejercen funciones.
Hoy estamos viviendo grandes dilemas, lo que es igual a afirmar que la situación actual tiene más de una solución posible. Opino que este país todavía es muy superior a sus circunstancias. Y una de las acciones indispensables en este momento es pensar entre todos y compartir esos pensamientos.
Cometeríamos suicidio si no pensamos y discutimos, que el debate le es tan necesario a esta sociedad como la respiración a los individuos. Por eso me entusiasmó la explicación que le diste a lo que te motivó a encontrar tiempo: ¿quién para el pensamiento?
fernando
(Tomado de Segunda Cita)


Se han tocado muchos temas que molestan, que han estado reprimidos por mucho tiempo por la mayor parte del pueblo. Porque a pesar de todas las cosas buenas y todas las revoluciones que plantean han ocurrido interminables errores y limitaciones por parte de nuestros dirigentes. No puedes mantener una revolución de pensamiento solo con ideas de gloria y valores humanos, cualquier persona que tenga que cuidar de cuidar se sus hijos y no tenga que darles de comer no podrá atenderte bien en una cafetería o cualquier trabajo. No todas las personas están dispuestas a dejar morir a sus hijos por pensamientos idealistas, el cubano es muy fuerte, pícaro mas que cualquier otro latino. Pero Silvio yo pregunto:
1--Como vamos a desarrollar ese capital humano con la educación actual?
para nadie es un secreto que muchos de los maestros emergentes no son comparables con aquellas maestras ancestrales que sabían como educar y aportar valores y que nadie aprende con las TELE-CLASES.
2--Como vamos a mejorar si llegas a un Hospital y todos los médicos están o quieren salir de Misión?
El tema de las misiones no por aquel sentimiento internacionalista, es por regresar con algo de dinero para mejorar económicamente... tal vez comprarse un carro si es dichoso.
2--Como vamos a mejorar en los Deportes si no permiten salir al equipo de Ciego de Avila (Ganador de la Serie Nacional) a topar con Panama? y quien no sabe que si fuera industriales si hubieran topado?
Eso es solo un ejemplo de las tantas limitaciones sin argumentos que existen,porque todo aquel que tenga dos dedos de frente conoce las barbaridades de la aduana cubana...
3-- Y porque en cuba existe la mas cara red de telefonía celular del mundo? cualquiera diría que es la mejor...
Preguntas existen miles, no es la idea sacar las tiras no nuestros errores pero en algún momento alguien tiene que dejar de decir mentiras e inflar tantos globos.
Silvio que ?me dices de la Censura en todas las artes? y de como han tenido que emigrar tantos escritores y buenos académicos por ser gays o sencillamente no estar de acuerdo con las ideas comunistas... Preguntale a Frank delgado que piensa del tema. Pero ahora nos damos cuenta de los errores y queremos hacer cambios que van contra la forma como me criaron, y ahora no entiendo como alguien puede entrar a un Hotel y mi abuela maestra retirada que de joven subió alfabetizar nunca ha entrado a uno, o que me cobren la entrada a Cayo Coco...
Amo a mi patria y creo que hay que ser consecuentes con los nuevos cambios porque a mi entender no van en la dirección histórica y con el tiempo nos acerca un capitalismo a largo plazo. Es doloroso pero real... a muchos no les gustara lo que digo y de veras lo siento.
Bien Makensen: nosotros necesitamos personas como tu, que estén dispuestas a entrar en una tierra inundada de aguas fangosas para que juntos a otros que te sigan, planten allí las posturas de la planta de arroz que nos permitirán seguir disfrutando de ese delicioso grano todos los días en nuestras mesas. Ya lo he dicho antes: los que reclamen los productos a los que nos acostumbro el colonialismo y el capitalismo, pues que vayan y los produzcan. Pero que no nos obliguen a los que renunciamos a ellos a que seamos nosotros los que los produzcamos para que otros los disfruten. Los que quieran comer cangrejos de las aguas frías del Pacifico Norte, pues que se suban a los navíos cangrejeros y los capturen ellos; los que quieran comer bistecs de res y carne de puerco, que sean ellos los que los críen y los que los maten y descuarticen; los que quieran comer pepinos y ajíes que sean ellos los que los siembren y los que los recojan; los que quieran consoladores de goma y vibradores, que sean ellos los que trabajen en las factorías produciéndolos. Basta ya al chantaje de obligarnos a prostituírnosle al salario teniendo que hacer labores que la inmensa mayoría odia y se niega a hacer, mientras que dependen de los que están en desventajas para que sean ellos los que produzcan lo que sus caprichos siguen demandando. A mi no me interesa que un doctor me prometa plantarme un hígado si un día lo necesitara y apareciera un donante compatible; déjenme morirme, pero no me exijan a que toda la vida sea sus esclavos del campo ó de las factorías por una cuestión de suerte que ustedes me hayan impuesto. Cuba no será un EE.UU en el que la mayoría de los trabajos rudos del campo y de la construcción es hecho por braceros inmigrantes ilegales que no tienen otra opción que tomar los trabajos que más nadie está dispuesto a hacer. Es muy simple: el que quiera incivilización pues que continúe incivilizado y no que trate de forzar a otros a que sigan su derrotero para satisfacer sus apegos y costumbres de un mundo en el que se le obligó a valorar según los criterios de una sociedad enferma.
Silvio: Ud ha dicho una gran verdad, en estos tiempos es necesario recordar que somos POBRES y no pensar que porque algunos "..se creen astutos porque han logrado acumular objetos...." ya somos idem alos paises del norte, es cierto que hace falta tocar la fibra humana y recordar que lo que tenemos hoy es gracias a que en CUBA hubo una revolucion y es como la madre que cuando joven nos lo dio todo, hoy esa madre necesita ayuda de los hijos que crio, una "ponina" para ayudar al desamparado es algo que aunque insuficiente es algo que no tenia
vale decir como la cancion de Fito Paez ".. quien dijo q todo esta perdido yo vengo a entregar mi corazon" ...
Silvio: Tu obra esta vinculada con los angeles, nos preguntaremos ¿Por que? la respuesta es sencilla: tu vienes dotado del don de los angeles; ¿vendras de ahí, eres un angel; vivistes entre ellos, en tu anterior vida lo fuistes?
No sabemos, pero tienes la facultad de que en todo lo que intervienes provocas, ayudas, creas, mueves, moviliza.
Cierto que hay mucha tela por donde cortar en el tema que propones, pero es nuestro tema, el de los cubanos, de allá y de aquí, de todos. No creo que tengas razón en todo ni tengas la verdad adsoluta, para nada, pero solo el hecho de invocarnos a reflexionar, a discutir, a disentir te hace grande como grande es tu obra.
Pienso que estamos comenzando un largo camino, lleno de escollos, pero que hay que sortear con inteligencia, sin premura, que nos lleve tiempo, no importa, hay que rectificar muchas consas, hay que completar otras, en fin hay que hacer desbrozando la maleza que va apareciendo. Como dices en una de tus canciones: "Vamos a andar para llegar a la vida".
Mi generación (50 años) tenemos que darle continuidad a la generación fundadora de la Revolución; eso nos toca, y dejarle a nuestros hijos y nietos un país en que se sientan dignos de vivir en él. Esa es nuestra misión. Hagamosla con las enseñanzas de la generación fundadora y con nuestra experiencia.
No hay tiempo que perder, es tiempo de fundar, y para nosotros fundar es continuar, y continuar es cambiar y cambiar todo lo que haya que cambiar....vez...concepto de Fidel de Revolución, volvemos a los origenes.
Gracias Silvio por existir.
René
Excelente comentario el de Silvio y las opiniones de sus amigos.
Coincido que el ejercer el poder sin que nadie pueda cuestionar su accionar, sin rendir cuentas, exigir demociones y nunca ser demovido,ni siquiera cuestionado, pedir austeridad y dilapidar riquezas, preconizar sacrificio y sin embargo acomodar a los familiares y amigos, vivir en la opulencia e ignorar la pobreza de los demás son males que han hecho mucho daño y provocado qye muchos hayan perdido la fe en la justicia.
Triste aquel trabajo de Granma referido a los pichones con los picos abiertos, aunque se haya dicho JAMAS DEBIO PUBLICARSE, hirió profundamente al pueblo, el mismo que mantiene de verdad inamovible a esta Revolución y aún está dispuesto a morir por ella pero defendiendo a los justos, sacrificados y verdaderamente no a los viven de la revolución.
Gracias Silvio por promover este debate, en mi opinión, y de seguro muchos de los foristas que han hecho su aporte a este debate, que si hubiere sido uno de nosotros el que hubiere tratado de promover un debate como este, no hubiera sido posible, no lo hubieran publicado.
Que me perdonen los compañeros de Cuba debate pero es mi humilde opinión.
Aun asi, gracias también a Cubadebate por publicar este debate, ojalá se generen tantos debates como este de cualquier otro tema que se refiera a nuestra patria.
Saludos
Miguel Angel
Que frase demoledora de Fidel:Mejor que se hunda el mundo antes de vivir en la mentira.
Orestes solo le añadiría a tu comentario que me parece muy valido, el que no solo seles escuche, sino que se traduzca en hecho concreto lo que plantean dentro de ese sector. sino solo se trataría de una escucha pasiva y estéril. Ello nos alejaría del espíritu de lo que se pretende. El compañero Raúl a apostado por el debate y este deberá ser convertido en cada sector, en soluciones propuestas por cada sector. Algo así de los escucho pero después yo decido. Quien no forme parte de esos sectores jamas debe formar parte de la conformación de las soluciones en esos sectores. Darle voz al pueblo es precisamente dentro de una constitución ya establecida, darle paso a las soluciones que en cada sector propongan sus miembros.
En la conclusiones de los lineamientos no vi soluciones concretas a los problemas que acucian al sector de docentes y médicos o profesionales en general, tal y como si vi soluciones mas concretas para el sector privado que al parecer se les da riendas sueltas en una suerte de arrepentimiento por lo que hasta entonces habíamos hecho.
Los profesionales o tenemos que convertirnos en cuentapropistas o mirar hacia la agricultura, si es que queremos ver mejoradas nuestras vidas dentro de la isla
Ahora mi reflexión, se impone corta y precisa, por favor el hombres es eso hombre, no aspiremos conciencias irreprochables, a seres mágicos que actúen constantemente correctamente no pensemos que el hombre actuara en bien de la sociedad, nuestra imperfección es desde la creación nadie la cambiará. Busquemos el camino hacia el mejoramiento de nuestra revolución y a hagámoslo generando métodos que consigan el cumplimiento de nuestras metas económicas. Yo propongo un método, paguemos y exijamos, para que no nos siga pasando como a mi y muchos más, ya mi cabeza no está en mi trabajo está en los corrales de los puercos que crió para poder sostener mi economía de subsistencia. Aterricemos si…
Ah… lo olvidaba… Soy alguien bien joven (26 años) dirijo un pequeño colectivo laboral en un centro de prestación de servicios (no vitales) que todavía hoy nuestro país se da el lujo de presupuestar. Bien por Silvio, como alguien dijo que menos podíamos esperar de su brillantez y lucidez.
Gracias por la valentía expedita de Cubadebate, esté articulo con tanta critica valiente es un arma para nuestras guerras en el ciberespacio los cubanos si podemos hablar, si podemos decir lo que pensamos…
Viva la Revolución… hagámosla más justa
En la diversidad tenemos que encontrar el mejor camino; la discusión de los Lineamientos con millones de personas fue un buen ejemplo. Que todo está resuelto con eso, no; tenemos que seguir discutiendo todo lo que nos preocupe,siempre con un mismo propósito, perfeccionar el Socialismo en Cuba, sin resquemores, y preparar la patria para que sea un valladar ante sus eternos enemigos: Si, sus enemigos, porque se ha hablado mucho de lo doméstico pero del bloqueo Económico y Financiero que tiene más de 50 años es como si nadie lo recordara. como si no existiera; y está ahí. latente, leánse el informe a la Asamblea General de la ONU los ejemplos concretos; que nos quiten ese pretexto, como alguien dijo, y veremos si no vamos a avanzar con tremenda velocidad, porque interés e inteligencia hay suficiente en todos los cubanos y su dirección.
Muchas gracias a los intelectuales que han promovido estos análisis, especialmente al genial Silvio, al que aprecio y quiero como cubano.
Querido Silvio: Otra vez colocas sobre la mesa tela para cortar. He leído todos los comentarios, que tocan, de una u otra manera, la situación problémica que se manifiesta. Tiene uno el deber siendo cubano y revolucionario de brindar otro punto de vista no más importante que los aquí ya publicados. Debo decir que hace días ronda en mi cabeza la siguiente idea: Tenemos que cuidar más la educación de nuestros niños y de la juventud. Cuando uno vive fuera de Cuba aprecia con mayor rigor las virtudes de nuestra amada Revolución, y dentro de ella, sin menospreciar otros innumerables, el logro fundamental que constituye nuestro sistema de educación. Pienso que lo que vivimos hoy, esta experiencia social dilemática, es resultado o está determinada en gran manera por errores cometidos en la concepción y aplicación del modelo de enseñanza en las últimas dos décadas, sin descartar otros factores de los que hablaré más adelante. Conversaba a menudo con muchos maestros y lo que más sufrían y desarmaba, era tener que ¨darle la nota a un estudiante¨ para cumplir con las exigencias de promoción y ciertos tecnicismos burocráticos establecidos, de los que dependían, según manifestaban, su evaluación final de curso. La preocupación no reside, en la calidad de las clases, ni de los conocimientos impartidos; lo cual está probado en los certámenes internacionales en los que Cuba ha participado con resultados relevantes, sino en una práctica de la política educativa que desestimula no sólo al maestro comprometido y honesto, sino también al buen y al mal estudiante. Este fenómeno lo observamos sobre todo en el bachillerato. Le quita mérito al esfuerzo personal, al sacrificio activo de nuestros jóvenes, en la construcción de sus propios destinos y en logro de sus objetivos de vida. Esto ha hecho mucho daño, a tal punto, que en nuestra sociedad, en una buena parte de esas generaciones maduradas, existe la tendencia a obtener a través de conductas facilistas, muchas veces fraudulentas, muchas veces mentirosas, lo que debería conquistarse a través del trabajo honrado. La educación es la tierra donde se siembra el futuro de un país, y si está bien preparada, con todos los nutrientes necesarios, el árbol será vigoroso y dará buen fruto. De suceder lo contrario, será raquítico. Y el raquitismo social de una sociedad, valga la repetición, se expresa en la devaluación de los valores esenciales que la sustentan. Por lo tanto en nuestra condición de país pobre, además bloqueado y agredido por el imperio más grande que ha existido en la historia, errar en educación es errar en todas las esferas de la sociedad. Sin embargo nuestra mejor inversión ha sido en la educación, tal es así, que podemos enorgullecernos del capital humano que tenemos. Porque tampoco el fenómeno está generalizado, se concentra en esas generaciones que fueron cultivadas bajo esas tendencias. Tendencias que en el Socialismo, el pueblo consciente ya ha detectado y trabaja para corregirlas. Y dentro del pueblo sus intelectuales orgánicos, como los más capacitados, deben jugar su papel: reflexionar, pensar nuevos métodos y formas, convertirse en la vanguardia de la praxis revolucionaria y científica. Este, es otro de los factores más importantes. Siempre recuerdo, porque la llevo tatuada en la mente como una premisa, aquella frase de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, en la que se manifiesta que: el futuro de nuestra patria será un futuro de hombres de ciencia. Ese futuro es el presente que vivimos. Hoy Cuba tiene una de las matrículas universitarias más grandes del mundo y por ende un percápita elevado de personas que han abandonado el empirismo y que tienen potencial para obrar científicamente. También nuestros deportistas tienen una preparación teórica y técnica suficiente, lo digo sin eufemismo alguno. Hace unos días escuchaba a una compañera ufanarse por la educación del hijo, y destacaba a las escuelas de deportes entre las mejores del país. Bueno, no es la cantidad de científicos, lo que define si una sociedad es científica o no, sino los métodos a través de los cuales da solución a las diferentes problemáticas que se dan en todos los campos; teóricos y prácticos, sociológicos y productivos. En este sentido nuestros métodos no son del todo científicos. ¿Por qué? Voy ha hablar de lo particular, de lo que he visto. En cierta oportunidad me encontraba en el pedagógico de Holguín, uno de los centros a mi manera de ver que se toma muy en serio la producción de ciencia, con todo el rigor que esta amerita. Recibía en aquel momento la asignatura rectora, Metodología de la Investigación Científica. Como parte de los quehaceres del estudiante tuve que ir a la biblioteca varias veces, y allí había muchos estudios de campo elaborados, pero para mi sorpresa casi ninguno había sido aplicado o generalizado en el área objeto de estudio. Me atreví a sacar una conclusión en aquel entonces, bien paradójica por cierto: investigamos mucho pero aplicamos muy poco. Por la otra esquina: investigamos lo que está de moda y no lo necesario. Por la otra: Se investiga muy poco de los procesos productivos comparado con lo que se debería. ¿Qué economía se desarrolla sin los adelantos científicos y técnicos? No hay mejor fuente que la autóctona. Animado por lo aprendido me dispuse a participar en una jornada de ciencias en mi centro de trabajo. Diseñé un modelo de microscopio óptico con elementos desechables y herramientas rústicas. Según los expertos, el premio de mi prototipo radicaba en el diseño a través del cual se podía crear una herramienta que serviría en circunstancias extremas, para dar diagnóstico en los laboratorios clínicos. La invención fue debidamente registrada en los archivos de la institución pero el pago por mis derechos de autoría no se realizó. Bueno saqué otra conclusión: en nuestro país la retribución por los derechos de autoría no estimula a seguir investigando o innovando o a crear. Hay que invertir en el talento humano. Esto podía haberle sucedido a otra persona. Me contó un joven villaclareño que con mucho esfuerzo habían logrado informatizar el policlínico donde trabajaban. Allí para la mantención de dos servidores, que habían recibido como parte de un donativo extranjero, necesitaban ciertas condiciones de clima. Le solicitaron al directivo un aire acondicionado. La morosidad condujo a que, pasado un tiempo, se dañara el primer servidor, y finalmente, lo que había sido un derroche de ingenio se perdió, con el consiguiente impacto en los servicios de salud. La opinión del joven: no nos toman en serio. Es verdad, nosotros no captamos ni desarrollamos nuestros talentos al máximo, no le prestamos la debida atención. Quizá por eso la lógica del crecimiento intelectual los impulse a buscar por si mismos otros horizontes. Este fenómeno abarca todas las esferas del país, desde el Arte hasta la Economía, incluso hasta en la Política. Y está equivocado aquel que piense que la agricultura está divorciada de la ciencia y que en ella no sea importante el desarrollo de los talentos humanos. Es allí donde el campo de la investigación se abre hasta el infinito. La genética, la biotecnología aplicada, la bioquímica, la medicina, la geología, la meteorología, y muchas más tienen campo en las ciencias agrícolas. Nuestro principal yacimiento está en la tierra y en nuestra capacidad para sacar de ella todo lo necesario. Martí observó, en su tránsito por la América Central, un futuro para Nuestra América en la agricultura tecnificada, industrializada. En Cuba es necesario que una industria simplificada, diversificada, eficiente y productiva se propague para que se catalice la producción primaria, y que se creen más centros de investigación, acordes a cada territorio, a sus principales productos. Hay que abrir la mente porque en agricultura todo es industrializable; desde los principios activos para la producción de medicamentos, las resinas y otras savias para la cosmética, polímeros, conservas, alimentos , hormonas, vitroplantas, especímenes mejorados y mucho más. La agricultura es generadora de riquezas por excelencia. No podemos tener miedo al campesino que logra con el esfuerzo de su trabajo una gran producción, ni maniatarle con procedimientos burocráticos. La riqueza que proviene del trabajo honrado es buena y hay que estimularla, exaltarla. Con prejuicios no se avanza: con ideas y proyectos científicos sí.
Silvio, ni tu mismo imaginas, lo que representas en términos de símbolo, cualquiera de tus expresiones tiene mas alcance que lo que puedas tu mismo imaginar. Pienso que no es a ti que le corresponde cualquier frase o insinuación, que tomada fuera de contexto dañe la credibilidad de nuestra obra.
Ser rebelde, no es una garantía para todo y para cada ocasión; eres rebelde, pero no deben aprovecharse interesadamente los demás, de tu sana rebeldía.
Estoy convencido, que lo que escribistes tiene mas alcance que lo que muchos puedan imaginar, incluso los que introdujeron el tema agrícola y sus consideraciones.
Me decepcionarías, si tu principal intención en tu comentario, reflexión o entrada como le llaman, fuera crear las bases para tomar por los pelos, quizás lo menos trascendente filosóficamente, de lo que has dicho, como es la agricultura cubana y los oportunistas hilvanar a partir de ahí, cordón de la Habana, café caturra, cruces de ganado, ofensiva revolucionaria, nada me sabe mas a Gorvachov que eso.
Así comenzó la perestroika, Intelectuales frustrados políticamente aplastaron la historia, sin miramientos.
Que pena por personas que al parecer son buenos intelectuales. Nada tiene que ver la calidad intelectual con las motivaciones políticas.
Razones abras tenido, para pedir opinión de tu profundo, inteligente y comprometido comentario.
Que seria de ellos sin esos errores que señalan.
Pero como hablan de agricultura, de latifundio, de las causas del éxodo del campo y como en un caso, como referencia sus parientes que están pobrecitos en provincia mayabeque; que me pregunten a mi que soy hijo de un pequeño agricultura pobre, de la época del capitalismo.
Pregúntenme por qué salí del campo al triunfo de la revolución, que me pregunten que era el latifundio, que era un niño sin escuelas, ni posibilidades de llegar a ser universitario, sin un medico de familia, sin juguetes el día de reyes, o algo que no se sabe, un pequeño agricultor en el capitalismo no llegaba nunca a rico.
Mi padre pedía prestado a un prestamista para hacer la cosecha y los intereses que cobraban y el poco el valor de la cosecha, hacían que se endeudara hasta el infinito, o hasta que el prestamista te exigía todos los pocos bienes, y el desahucio.
Los puercos, los plátanos, las yucas y todo lo que mi padre cosechaba, era para nosotros, pues en el pueblo mas cercano, los obreros agrícolas de ocasión, no tenían con que comprar eso, aunque les faltaba, no había mercado.
La obra de la revolución es para el desarrollo, para las tecnologías de producción con altas productividades, con transgénicos, fertilizantes, agua, cruzamientos, para eso se forman también los hijos de los campesinos. No ha habido bloqueo, ni derrumbe, eso no cuenta
Que atinado el comentario del "Sofista", que profundo, que documentado, me ahorra concluir esta idea.
Parece que algunos prefieren que le pongan en su residencia los productos a bajos precios y abundantes, por los que otros pasaran el trabajo de a pleno sol, de la madrugada a la noche; los que no podrán nunca estudiar para llegar a ser un intelectual y que además no le den acceso a la red para que no puedan reclamar.
Lo único valioso de sus comentarios, es que por suerte nos comparan con nosotros mismos, en la época revolucionaria, ya que si nos compararan con los países de nuestro entorno, áfrica o Asia, pues pensaría que quieren esas desigualdades para nosotros y gobiernos que no se impliquen, que lo dejen al mercado despiadado. Pobre de los campesinos mexicanos, salvadoreños, bolivianos, brasileños. Que sigan con sus latifundios.
Silvio soy tan viejo como tu, pienso vivir algunos años.
Los suficientes para ver un mejor futuro para nuestros hijos, en el perfeccionamiento de nuestra obra, no creo sinceramente en los que quieren mas rápidas medidas, mas cambios que rocen con el despiadado capitalismo, por que ven en ello, una ventaja por la posición social y profesional que han alcanzado, gracias a este propio sistema.
Estoy seguro, que cada uno en su puesto aportara a ese empeño y estoy persuadido en que estarás en este lado.
Con tu canción El Necio diste una gran lección.
Con tu web y tus opiniones y con tu accionar diario en los barrios cantando Revolución, cantandole al pueblo haces que la Revolución este presente, que se sienta.
Claro que debemos cambiar todo lo que deba ser cambiado.
Debemos trabajar y no nos podemos cansar por continuar formando a nuestros hijos en nuestra propia casa y en nuestro propio barrio porque cuando salen por ahí, hay , que dolor lo que se ve o lo que se atreven a opinar por todos los cubanos y hablan por todos por igual y se dice que esta generación está pérdida, o que tenemos estos problemas, o los de allá, que los tenemos desde siempre y que no hemos podido arreglar.
Es necesario continuar sumando a las personas honestas y comprometidas. No podemos cansarnos.
Gracias Silvio.
BHS
Frank:
El próximo 29 de noviembre voy a cumplir 66 años. Si todavía no comprendo el alcance de lo que digo, es que ya nunca lo comprenderé. Gracias por saber mejor que yo los significados de mis palabras. Espero que algún día me lo expliques.
Si a una persona que lleva en el socialismo desde los 12 años no le corresponde comentar lo que ha vivido (aún cuando se equivoque al comentar), ¿a quién le corresponde? ¿Para qué se vive una vida si después no se puede hablar de ella?
A la URSS no la acabaron los intelectuales. Mucho menos los frustrados. La URSS padeció, después de Lenin, de exceso de dureza. En sus últimos años padeció de exceso de blandura. Casi siempre padeció, también, de exceso de silencios. Ese no es el socialismo que quiero para mi país. Ese no es el socialismo que podrá existir en lo adelante. Lo digo con el derecho que me da el haber gozado, sufrido y defendido el socialismo (incluso con las armas) durante más de medio siglo.
Hay que salvar el socialismo porque es la sociedad más humana y más justa, pero hay que aprender a construirlo al aire libre, sin pudores, porque el socialismo no es un fin sino un camino de aprendizaje para llegar a algo todavía mejor.
Hay que aprender de los errores, tanto o más que de los aciertos. Somos humanos, no superhombres. No podemos temer el aprendizaje, que es la única ruta cierta para llegar a ser lo que soñamos que podemos ser (el que lo sueña, claro está).
Gracias a los que comprenden y discrepan y se fajan. Para mi esos son los verdaderos constructores del socialismo.
No te parece silvio que el experimento ya tiene mucho tiempo sin resultados satifactorios,solo ha traido miseria,separacion de familias,muertes y desaparecidos?para los cubanos,esa forma de malgobierno no encaja ni encajara nunca.
Ah y gracias por borrar mis opiniones anteriores,asi cree usted que se pueda hacer debate?
Es verdad que el sol tiene manchas, pero el hecho de senalarlas no debe implicar armar un huracan en un vaso con agua. Expondre una unica cosa. A raiz de las averias en el sistema electroenergetico en ciudad Bayamo y la region oriental en su conjunto por la zonada del huracan sandy, los ninos de mi cuadra, a plena 9.30 de la noche se la pasaban correteando de una esquina a la otra sin electricidad alguna, solo la luz tenue de la luna hacia gala de su prsencia Ahora pregunto?. En que paises del mundo se pueden dar estos lujos?
Saludos cordiales
Silvio como siempre, poniendo los puntos sobre las ies, enseñándonos a como ejercitar el pensamiento y la sabiduría. Coincido con el y con muchos foristas, con otros no coincido pero respeto sus opiniones, lo grande de esto es que todos podemos expresarnos y de las grandes diferencias salen los grandes aciertos.
La Revolución para mi es grande, muy grande, lo principal es que me enseñó a pensar y a reflexionar, por ello le estoy eternamente agradecida. Errores si, muchos; aciertos si, muchos; creo que lo importante es EVOLUCIONAR, demostrar que si podemos solucionar nuestros problemas, que además no son solo nuestros, las noticias de otras latitudes nos hacen pensar que no siempre debemos mirar hacia arriba, sino hacia el lado y hacia abajo. Hoy aquellos que decían que Cuba y otros países Latinoamericanos no eran modelos de respeto a los hombres, que su gente vivían en la miseria, que nuestro modelo revolucionario era injusto por carencias de materiales, nos muestran la cruda y triste realidad de una sociedad empobrecida del alma y del bolsillo, nos muestran desigualdades, violencia, desalojos, hambre; por eso digo ¿Dónde está ese primer mundo que tanto nos restregaron a la cara?
No podemos tapar el sol con un dedo y menos nuestras deficiencias, pero aquí estamos, demostrando con dignidad que sí podemos resolver nuestros propios problemas y limitaciones (muchas por cierto) pero lo que no nos falta es dignidad y ganas de seguir hacia delante, pero hay que trabajar, fajarnos de verdad, no estar esperando que todo nos lo den. Hay que premiar el ejemplo, desterrar la corrupción. Hay que fortalecer los valores de nuestros niños y jóvenes, y elevar la disciplina y la ética de nuestros adultos y abuelos. La familia tiene que fortalecerse, quererse más, unirse, hoy nos duele que algunas por dinero y necesidades peleen y deshagan.
Coincido que vamos a ganar entre todos este nuevo desafío, pero sin tapujos, ni medias tintas, con la cara de frente al sol, con la mirada hacia el futuro, discutiendo, discrepando, pero con una vergüenza grande y defiendo nuestras conquistas (reales y palpables)
Nuestro Apóstol dijo: “La miseria pasa, la deshonra queda”, seamos honestos, honrados en nuestra actuar diario y segura estoy que vamos avanzar mucho más y que tendremos Cuba Socialista por siempre.
Silvio como siempre, poniendo los puntos sobre las ies, enseñándonos a como ejercitar el pensamiento y la sabiduría. Coincido con el y con muchos foristas, con otros no coincido pero respeto sus opiniones, lo grande de esto es que todos podemos expresarnos y de las grandes diferencias salen los grandes aciertos.
La Revolución para mi es grande, muy grande, lo principal es que me enseñó a pensar y a reflexionar, por ello le estoy eternamente agradecida. Errores si, muchos; aciertos si, muchos; creo que lo importante es EVOLUCIONAR, demostrar que si podemos solucionar nuestros problemas, que además no son solo nuestros, las noticias de otras latitudes nos hacen pensar que no siempre debemos mirar hacia arriba, sino hacia el lado y hacia abajo. Hoy aquellos que decían que Cuba y otros países Latinoamericanos no eran modelos de respeto a los hombres, que su gente vivían en la miseria, que nuestro modelo revolucionario era injusto por carencias de materiales, nos muestran la cruda y triste realidad de una sociedad empobrecida del alma y del bolsillo, nos muestran desigualdades, violencia, desalojos, hambre; por eso digo ¿Dónde está ese primer mundo que tanto nos restregaron a la cara?
No podemos tapar el sol con un dedo y menos nuestras deficiencias, pero aquí estamos, demostrando con dignidad que sí podemos resolver nuestros propios problemas y limitaciones (muchas por cierto) pero lo que no nos falta es dignidad y ganas de seguir hacia delante, pero hay que trabajar, fajarnos de verdad, no estar esperando que todo nos lo den. Hay que premiar el ejemplo, desterrar la corrupción. Hay que fortalecer los valores de nuestros niños y jóvenes, y elevar la disciplina y la ética de nuestros adultos y abuelos. La familia tiene que fortalecerse, quererse más, unirse, hoy nos duele que algunas por dinero y necesidades peleen y deshagan.
Coincido que vamos a ganar entre todos este nuevo desafío, pero sin tapujos, ni medias tintas, con la cara de frente al sol, con la mirada hacia el futuro, discutiendo, discrepando, pero con una vergüenza grande y defiendo nuestras conquistas (reales y palpables)
Nuestro Apóstol dijo: “La miseria pasa, la deshonra queda”, seamos honestos, honrados en nuestra actuar diario y segura estoy que vamos avanzar mucho más y que tendremos Cuba Socialista por siempre. SEGURO QUE CUBA VA, CUBA VA
Me parece genial la síntesis que aporta Silvio en el debate sobre el derrumbe de la URSS y de su campo de acción, por no decir socialista. Lamentablemente esas enseñanzas no están muy claras para muchos que siguen favoreciendo el silencio, la sospecha, el miedo al debate… Mientras sigan pensando que la Glasnot y la Perestroika fueron las culpables del derrumbe, no habrá un perfeccionamiento estimulado desde la conciencia. El actual estado de cosas no puede cambiar si sigue imperando en nuestra prensa lo que Buena Fe acuñó como EL MUSEO DEL ESTRIBILLO. Nada hay más aburrido hoy que la información en la prensa, la radio y la televisión. Y no es culpa ni de los órganos ni de los periodistas, que por cierto, ahora andan preparando su congreso. Uno más para que todo siga igual mientras toda la prensa, la radio y la televisión sigan subordinadas a una sola persona. Revisar esa dependencia estructural ahora y no cuando el aburrimiento sea hastío es un deber urgente porque después será peor. Por suerte anda Cubadebate por este mundo nuestro que aunque no publique todos los comentarios, por lo menos los recibe. Y eso es un termómetro para cualquier medio de prensa que se precie como tal.
hay un pequeño error por eso lo envié de nuevo.Debe leerse donde dice : y podemos hacerlo con nuestros recurso, es posible, en lugar de imposible.Para los cubanos no hay nada imposible.
Comentario atinado el de estos intelectuales cubanos.
Lo que pasa es que somos terrícolas mortales, no somos de otro planeta.
Estimados Foristas (en especial el amigo Victor),
Deseo comentar sus siguientes palabras: “…como sabemos (está lo contado por raúl sobre el café: enseñamos a los vietnamitas a cultivarlo y ahora es el segundo productor de café del mundo. ah, qué chinitos esos!...” que en mi humilde opinión no son del todo exactas.
En primer lugar porque nuestros hermanos vietnamitas se ofenderían si ven que los llamamos “chinitos” aunque seguramente conocen que los cubanos en eso de llamar a todos los españoles: gallegos y a todos los asiáticos: chinos tenemos el 1.
En 2do porque si bien es cierto que los cubanos aprendimos a cultivar el café a fines del siglo XVIII con los colonos franceses que escaparon hacia Cuba procedente de Haití huyendo de la revolución haitiana quienes nos exportaron la ciencia y técnica del cultivo de este producto, también es verdad que Viet Nam comenzó a producir café bajo la influencia de sus vecinos Indonesios (3er Productor Mundial de la Época y 1ro de la variedad Robusta ) aprovechando para ello las técnicas y asesorías de asesores de varias nacionalidades entre ellos los cubanos (producimos mas la variedad Arabica) y con su tradicional laboriosidad, sacrificio y sobre todo las motivaciones materiales (no cometieron nuestros errores y en eso seguro si les aportamos bastante) lograron el milagro de ser hoy el 1er Exportador Mundial y el 2do Productor (después de Brasil).
Sería difícil para Cuba aceptar a un soviético (o ruso) decir que nos enseñaron a boxear porque en los 70 tuvimos asesores soviéticos en este deporte, incluso uno que contribuyó al perfeccionamiento técnico de nuestro gran campeón Teofilo Stevenson. Tampoco sería extraño que nos ofendiéramos si escucháramos en un futuro a alguien decir que los japoneses nos enseñan a jugar pelota (porque se está pensando que modernicen nuestras técnicas) o que Maradona nos enseñó a jugar futbol porque nos asesora para salir del hueco en que estamos metido con este deporte.
Nada, que nosotros hemos asesorado y ayudado a superarse a muchos pueblos hermanos y de otras latitudes pero eso no nos da derecho a autoproclamarnos maestros de nada, ya sea en el deporte, la cultura, el ámbito militar, diversas aéreas económico productivas de la vida, etc. Lo 1ro que nos debe caracterizar –como siempre ha sido- es la humildad, sencillez y el desinterés por los protagonismos.
Gracias por permitir opinar aunque posiblemente pueda estar equivocado.
Después de haber vivido 59 años en esta isla encantadora y 54 dentro de la Revolución, me gustaría que mis descendientes tuvieran:
1- Un país donde los privilegios y prerrogativas de las personas fuera solo producto de su trabajo y su talento.
2- Qu tuvieran como guía la suma del pensamiento de José Martí, Félix Varela y José de la Luz y Caballero
3- La valentía, la fortaleza y el pundonor de Antonio Maceo.
4- Que mantuvieran y perfeccionaran las conquistas reales logradas después del año 1959.
Ese es el país que querría para quienes amo.
Teniendo en cuenta que mi comentario anterior no fue publicado quiero hacerles llegar un comentario que publicara un coloega mío al respecto en otro sitio al que se hizo referencia sobre este artículo.
Una vez comenté lo que yo pienso, así que me toca repetir lo que ya te dije. Pienso que la gran falla de nuestro "socialismo" al igual que de todos los otros "socialismos" que han existido, es que han violado el principio marxista fundamental: el de poner los medios de producción en manos de los trabajadores. Lo que se ha visto hasta ahora, es que los medios de producción pasan a manos del Estado, el cual sigue manteniendo el trabajo asalariado, un salario regido por reglas estáticas que no varían proporcionalmente con la productividad de las personas o de los equipos de trabajo. En ese sentido, casi es peor que lo que hace la burguesía en el capitalismo, porque existen empresas capitalistas que por lo menos estimulan con bonos salariales extras o acciones a los trabajadores que más aportan. En el socialismo se quiere desarrollar valores que no vayan ligados a lo material, pero no es menos cierto que sin lo material no se puede vivir ni en esta ni en ninguna sociedad. Poner los medios de producción en manos de los trabajadores, es proveer a estos con la libertad de autogestionarse, dirigirse, pero además, de repartirse las ganancias del fruto de su trabajo, independientemente de los aportes que necesariamente se les deben hacer al Estado para que este pueda trazar políticas de mejoramiento de infraestructuras, un sistema de educación de excelencia, salud y seguridad social. El Estado debería asumir como un ente regulador de la economía, no como dueño absoluto o administrador. Eso se logra con políticas fiscales, licitaciones, regulaciones aduanales, aranceles, y otros mecanismos, que aunque se ven mucho en el mundo capitalista, no por eso son malos, pues son muy efectivos. Si la gente viera que mientras más gana la empresa o el lugar donde trabajen, más ganan ellos, no haría falta exhortar a nadie al ahorro, a que hay que trabajar más, a que hay que exportar más, a que hay que cuidar los medios,... no haría falta sencillamente porque la gente lo haría por pura lógica cotidiana, ya que la calidad de vida de las personas dependería de ello. Tampoco haría falta realizar tanto trabajo político-ideológico: ¿hace falta convencer a alguien de que un sistema económico donde si trabajas, innovas, produces valor agregado, en consecuencia tu calidad de vida se dispara... hay que convencer a alguien de que ese sistema es mejor que otro donde se vive de un salario cuasi-estático? Además, los mismos trabajadores a través de la autogestión buscarían formas de ser más eficientes, el Estado no se tendría que preocupar por modernizar una empresa, los mismos trabajadores tendrían que establecer sus planes de inversión para su propia modernización, la compra de nuevos medios, nuevas tecnologías... En fin y a modo de conclusión: pongamos los medios de producción en manos de los trabajadores como plantea el marxismo, eliminemos las trabas que limitan nuestra economía, y entonces veremos como el socialismo sí funciona como tiene que funcionar.
Muchas gracias.
Saludos.
Veo mas bien poca capacidad autocritica, todos criticamos lo que se hace mal, la prensa, el gobierno esto o lo otro, ahora bien, nos hemos preguntado alguna vez lo que hacemos nosotros mal?
Un país no es mas que el resultado de las acciones de sus ciudadanos, Cuba tiene cosas buenas y malas, tanto en lo bueno como en lo malo la responsabilidad es compartida, pues bien la solución a las cosas malas también es nuestra responsabilidad, hay que ser conscientes de eso, veo mucha queja pero poca propuesta real y efectiva, hay que cambiar muchas cosas me irrita cuando hay personas que piensan que fuera de Cuba todo es fácil o mejor cuando es sencillamente mentira, tenemos por delante mucho trabajo didactico, mucha autocritica por hacer y mucho trabajo.
Silvio que bello eres !!! Bendigo la hora en que mi madre me regaló tu primer disco. Un abrazo infinito !!!
somos pobres espiritualmente, tambien algunos..