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Siria resiste la guerra colonial el derecho a la verdad

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SiriaLa ofensiva terrorista contra Siria, tanto en el terreno militar como en la brutal desinformación sobre los sucesos en ese país, estratégico para los planes  de la nueva ofensiva imperial de control del mundo en su marcha fascista desatando guerras coloniales  a su paso, se ha encontrado con una resistencia que no previó debidamente.

La escalada invasora aumenta en estos días,y la Organización del Atlántico Norte (OTAN) ya está activa en la zona al frente del trasiego de mercenarios en Turquía y otros países fronterizos, y dirige  los planes del Ejército Sirio Libre (ESL), que tiene su sede en Londres, entre otros datos de la realidad.

El pasado 17 de marzo y a horas de un doble atentado en Damasco con un saldo de 27 muertos y más de 140 heridos, otra explosión se registró en Alepo, la segunda ciudad más importante de Siria en el norte del país, provocando varios muertos y  heridos.

Para muchos analistas fue una respuesta a la decisión que tomó el ex secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, enviado a Siria como  mediador, quien propuso  a su regreso  el envío de una misión técnica al lugar para continuar las conversaciones con ambas partes, el gobierno y el Consejo Nacional Sirio (CNS)y su brazo armado el ESL conformado por mercenarios, algunos «desertores»( los menos)  y tropas especiales de la potencias que intervienen con Estados Unidos a la cabeza.

Si bien el gobierno de Bashar Al- Assad, se declaró dispuesto a negociar, sólo puede disponer una tregua si los grupos armados atacantes detienen su ofensiva contrainsurgente. Estos tienen incluso  misiles, cohetes, entre otro armamento sofisticado, difícilmente conciliable con la imagen de una supuesta «oposición democrática» y «pacífica».

Según cifras de Naciones Unidas, más de ocho mil personas perdieron la vida desde que las protestas populares estallaron en marzo de 2011. Pero más de dos mil 500 militares han muerto en los enfrentamientos con enemigos no precisamente «pacíficos»  y no es en las protestas en que se producen las muertes.  Una de las acciones contrainsurgentes de los invasores de Siria está destinada a que el ejército deba enfrentarlos en zonas pobladas, lo que   significa que habrá civiles en medio y muertes.

Pero si el ejército no actúa los mercenarios se instalarían en las ciudades, y aldeas,  sometiendo a la población a su presencia criminal, e intentado declarar «zonas liberadas» para «pedir» la intervención de la benemérita OTAN.

El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) también con cabeza en Londres, cuya función es transmitir lo que necesita la jefatura de la intervención  no dice que esos atentados terroristas, que se repitieron en varias ciudades en este último año, y más desde noviembre-diciembre de 2011   dejaron miles de víctimas. Algunas muy bien elegidas, como es el caso de los seis mejores pilotos para aviones de guerra que tenían las fuerzas armadas sirias.

Esto fue un trabajo de inteligencia de  los agentes infiltrados por las grandes potencias en Siria, con la facilidad de hacerlo por fronteras con países que están colaborando con el  plan imperial de apoderarse del país.

El gobierno sirio presentó pruebas de   que estos sabotajes y atentados-protagonizados por terroristas bien armados y escudados en los disturbios que  provocaron  hace un año- están  dirigidos desde el exterior. Pero la ONU no se da por enterada.

Sólo basta constatar algunos hechos, en una rápida secuencia, para entender de qué se trata lo que sucede en Siria. El 2 de octubre del 2011 se creó en  el extranjero, el CNS ante la evidencia de que las «revueltas opositoras» no eran lo suficientemente fuertes, y la mayoría del pueblo sirio apoyaba al gobierno y rechazaba toda intervención externa.

Con el CNS como nueva bandera Estados Unidos, Israel y sus aliados presentaron el 4 de octubre pasado el primer  proyecto  de resolución del Consejo de Seguridad  sobre Siria, acusando al presidente Al-Assad  y abriendo las puertas a una posible intervención militar en ese país. El veto de Rusia y China fue un duro revés para los proyectos imperiales.

Las potencias confabuladas en esta nueva guerra colonial, dieron todo su apoyo al  CNS y desde entonces comenzaría a recrudecer  la acción militar de los mercenarios del ESL. Noviembre ya fue un mes duro  y el 23 de diciembre  dos atentados  contra instalaciones de seguridad sirios en Damasco mataron unas 40 personas  y dejaron  otras 166 heridas.

En esos momentos el gobierno sirio denunció la presencia de Al Qaeda, que hoy nadie ignora. En diciembre de 2012 Rusia presentó un Proyecto justo de  Resolución para terminar con la violencia y la crisis en Siria donde se pedía  ayudar al país en el camino de las reformas políticas  y que ambas partes detuvieran los enfrentamientos. Recordó que el papel del Consejo debe ser «no el de exacerbar el conflicto sino el  de relajarlo». Por supuesto no prosperó porque lo que  se quería era la guerra o la rendición de Siria.

El 4 de enero de 2012 se presentó un nuevo proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad que fue vetado otra vez  por Rusia y China, porque nuevamente buscaba paralizar la defensa siria. Pasaron sólo dos días cuando el 6 de enero, un atentado suicida  estremeció a Damasco nuevamente  dejando  26 muertos y 63 heridos. Ante estos hechos el 10 de enero, el presidente Bashar Al-Assad declaró el comienzo de una contraofensiva.

«Nosotros hemos dado pruebas de paciencia y aguante en un combate sin precedentes  en la historia moderna de Siria y esto nos ha hecho más firmes, y aunque este combate reviste grandes riesgos y desafíos fatídicos, la victoria está al alcance de la mano, tanto como nosotros nos mantengamos capaces de resistir, de explotar nuestros puntos fuertes, que son numerosos, y de conocer los puntos débiles de nuestros adversarios, que son más numerosos », dijo durante un discurso en el anfiteatro de la universidad de Damasco.

Junto a esos ataques terroristas  contra los civiles y los edificios gubernamentales, los grupos armados del autodenominado « Ejército sirio libre » y tropas especiales de las potencias imperiales  tomaron el control de la ciudad de Homs para transformarla en una especie de bastión rebelde, cometiendo crímenes contra la población civil.

Además, la ciudad de Idlib al Norte y el  Rif de Damasco también cayeron bajo control mercenario.

ASAMBLEA DE LA ONU Y LA COBARDÍA INTERNACIONAL

El 16 de febrero Estados Unidos, Francia Gran Bretaña, Turquía y el grupo árabe «amigo» sometió a votación una propuesta condenando a Siria en la Asamblea de la ONU, adoptada por mayoría con la oposición de Moscú, China y otros diez países Bolivia, Venezuela, Cuba, Nicaragua, Ecuador, Irán, Siria, República Popular de Corea, Bielorusia y Zimbawe, más 17 abstenciones.

La resolución exige del gobierno sirio que ponga fin  «a sus ataques contra su población civil », y que apoye los esfuerzos de la Liga árabe «para asegurar una transición democrática»  del poder. No existía  demanda alguna para que los grupos terroristas detuvieran su ofensiva. Cumplirla hubiera significado la indefensión total de Siria. Esta resolución simbólica  sólo podía servir para mostrar «apoyo» a los mercenarios, que estaban siendo rechazados por el ejército sirio, que finalmente recuperó Homs, Idlib y Rif de Damasco, a un alto precio en vidas.

Ante este nuevo revés para los invasores se inventó la Conferencia de amigos de Siria  en Túnez, como otra alternativa al veto de  Rusia y China, que se realizó el 24 de febrero en  cuya declaración final  demandaron al gobierno sirio « cesar inmediatamente toda forma de violencia » y decidieron «tomar, aplicar y reforzar las sanciones sobre el régimen », reconociendo a su creación el CNS como representante legítimo del pueblo sirio y hasta proponían  la creación de una fuerza árabe, por supuesto bajo su control.

En los registros actuales las cifras  muestran que durante las últimas semanas   unas 12 millones de personas se han manifestado en apoyo del presidente sirio. Esto jamás ha sido publicado en la mayoría de los países. Pero es un dato que manejan organizaciones internacionales y como veremos más adelante hasta el propio Henry Kissinger,En realidad el gobierno de Al-Assad cumplió con todo lo que se le demandaba y mantiene  diálogos con la oposición interna verdadera, como lo evidenció el plebiscito para reformar la Constitución, lo que se hizo con un enorme esfuerzo, en medio de duros enfrentamientos.

OTRO REVES PARA ESTADOS UNIDOS

A pesar de que el pueblo sirio votó democráticamente  en el referéndum del 26 de febrero y decidió con un 89.4 por ciento  por ciento  la aprobación del proyecto de modificar la Constitución,  nada de esto fue aceptado  por  Estados Unidos ni por la Europa de la «obediencia debida».

Europa en crisis, gracias a sus gobernantes y a las guerras ajenas en que interviene, se ha reducido a una región disciplinada  colonialmente a los intereses de Estados Unidos e Israel, situación  de la que difícilmente salga sin violencia contra sus propios pueblos.

Uno de los cambios principales del proyecto de la nueva Constitución se refiere al multipartidismo. El artículo 8 suspende la primacía del partido Baaz, liderado por el actual mandatario y equipara los derechos de todos los partidos políticos. Asimismo, establece que Siria es una nación democrática y limita el cargo presidencial a dos períodos consecutivos de siete años. Aprobada la  reforma constitucional, los ciudadanos deben votar en elecciones legislativas en 90 días.

Pero Hillary Clinton consideró como «falsa» la consulta  y advirtió  que el objetivo de su país continúa siendo el mismo: «que el presidente abandone el poder», anunciando una ofensiva diplomática (léase presiones) en varios países para lograr apoyos con ese fin.

La respuesta de la mayoría del pueblo han sido las movilizaciones multitudinarias. Salvo en  Telesur, Prensa Latina, la televisión cubana  y  publicaciones de periodistas franceses, belgas, italianos, algunos españoles, que no se rinden ante el poder hegemónico, nada de esto aparece en los medios masivos de desinformación, incluyendo a algunos que  se consideran «independientes» o «progresistas».

En los últimos tiempos el Consejo de la Unión Europea aprobó nuevas sanciones económicas contra Damasco congelando las cuentas del Banco Central de Siria en Europa y aumentando las llamadas «listas negras» de   funcionarios sirios a los que se impide ingresar a territorio europeo o acceder a sus bancos y otras medidas de asfixia. Los mismos bancos que robaron casi 300 mil millones de dólares del Estado libio durante la invasión a ese país y  ahora pretenden apoderarse del dinero  del estado sirio.

Es que esta guerra colonial está trazada desde hace mucho tiempo, como incluso lo ha mencionado el general Wesley Clark(entrevista 2007 Democracy Now) quien entre otros cargos fue  comandante de la OTAN durante la guerra en Kosovo. El militar sostuvo que desde 2001 Estados Unidos había decidido invadir siete países en cinco años.. De esa lista ya están invadidos y ocupados Irak y Libia. Ahora restan Siria, Líbano, Sudán, Somalia e Irán.

KISSINGER Y SU DISCURSO IMPUNE

Tranquilo, como si no tuviera sobre su conciencia miles de muertos, de torturados y desaparecidos, el ex secretario de Estado Henry Kissinger dijo a periodistas en su casa en Manhattan, Nueva York  el 20 de enero de 2012 que Irán  «es sólo la última piedra del camino,  la que  realmente inclinará la balanza.

«¿Cuánto tiempo pueden China y   Rusia esperar y ver a América poniendo orden? El gran oso ruso y la hoz china se han despertado de su letargo, y aquí es cuando   Israel tiene que luchar con todas sus fuerzas y armas para matar a  tantos árabes como pueda. Esperemos que si todo va bien, la mitad    de Oriente Medio será israelí».  («Siria e Irán, guerras imperiales planificadas». Hedelberto López Blanch 20-2 -2012 Rebelión y otros)

Dijo más Kissinger : «Estados Unidos está rendido ante China y Rusia, y el último clavo   en el ataúd será Irán, que es, por supuesto, el principal objetivo   de Israel. Hemos permitido a China aumentar su fuerza militar y a Rusia recuperarse de la sovietización, lo que les dará una falsa  sensación de valentía, pero que traerá para todos juntos una   muerte más rápida. Somos como el tirador que se atreve a dejar que  el novato coja el arma, y cuando lo intenta, es bang Bang».

Con asombrosa  amoralidad advirtió que  «La próxima guerra que   viene será tan grave que solo una superpotencia puede ganar, y esa  somos nosotros. Les dijimos a los militares que tendrían   que conquistar más de siete países de Oriente Medio por sus      recursos y casi han completado su trabajo. Todos sabemos lo que  pienso de los militares, pero tengo que decir que han obedecido   las órdenes someramente en esta ocasión».

Sin embargo el 14 de Febrero de 2012  Kissinger en una charla con periodistas nuevamente  reconoció el respaldo de la mayoría del pueblo sirio a su presidente, Bashar Al Assad, calificándolo como «impresionante» (Hispan.TV, reproducido agencia Iraní Irna) .

Kissinger sostuvo que «los sirios apoyan de forma increíble a su Presidente(..) hice un gran esfuerzo en el pasado para llegar a un acuerdo con el ex presidente sirio Hafez al-Assad, y tengo que reconocer mi derrota. Ahora su hijo me ha dejado sorprendido, la mayoría de sus compatriotas le aman».

También debió reconocer que el Gobierno sirio logró construir grandes estructuras para beneficiar a la población, y se refirió a lo realizado por la gestión de Al Assad en materia educativa, así como a la garantía de los servicios sanitarios, que son casi gratuitos en esa nación y programas políticos y sociales que beneficiaron a su población.

Por supuesto que no era para convencer a nadie de que había que abandonar la idea de apropiarse de Siria. Reconociendo que ese país tiene un «ejército unido» y  abastecimiento de trigo para cinco años, entre otros datos señaló : «hemos(EE.UU) de buscar otras alternativas para acabar con el Gobierno de Damasco».

La realidad es la única verdad. Y si los pueblos no conocen esta verdad tan brutalmente confesada no harán nada para  impedir guerras y genocidios. De eso se trata el terrorismo mediático.

Se han publicado 17 comentarios



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  • silvestre dijo:

    Si Europa y los EEUU se unen para destruir a Siria ya es hora de que los amigos no la dejen sola y hagan todo lo que esta a su alcance para que el imperio no logre sus objetivos

  • RECUERDA TU NOMBRE dijo:

    PROPONGO SU PUBLICACIÓN EN EL PERIÓDICO GRANMA, POR LA GRAVEDAD E IMPORTANCIA DE LOS ACONTECIMIENTOS, Y POR LA EXCELENCIA DEL ARTÍCULO.

    POR FAVOR, DÍGANLE A BARREDO , SUGIÉRANLE DE PUBLICAR ESTE TRABAJO…

    DESDE CHILE, SALUDOS

  • granito de arena dijo:

    Se necesita ser ignorante para creer que en una guerra de esa naturaleza los EE.UU. serán vencedores; no habrá ni vencidos ni vencedores; todos seremos perdedores. Asombra la falta de visión de muchos que no acaban de entender que con Siria se sigue el mismo guión que con Libia, ni siquiera se preguntan qué sucede hoy en la Libia post Gaddafi. Dice bien la Calloni cuando habla de cobardía política internacional; si todos actuaran como lo hacen los países de la ALBA no estaríamos sentados sobre el barril de pólvora que nos amenaza a cada minuto. Pero los primeros que deben detener eso son los árabes. Hay que contener a los buscapleitos.

  • Luis dijo:

    Al principio de la crisis SIRIA, comente que no estaban preparados para esto,y el asesinato de su 6 mejores pilotos de combate, asi me lo confirma,me refiero a la guerra Irregular, lidereada por extremistacs y terroristas,como tambien creo que Bashar Al- Assad, espero mucho, pero mucho tiempo, para pasar a la contraofensiva fulminante, esto permitio, que los grupos armados se fortalecieran, cogieran confianza,se abastecieran de Armas, municiones y logisticas varia, se atrincheraran en las ciudades y cometieran desmanes contra la poblacion civil,que se introdujeran libremente los comandos occidentales que asesoraron a estos grupos rebeldes,que la campaña mediatica tergiversara los hechos a su antojo, que la economia e infraestructura del pais, sufriera grandemente con las destrucciones,en definitiva estuvo a punto de lograr un intervencion extranjera, en auxulio de las CABEZAS DE PLAYA ,que ya el enemigo tenia,suerte que no fue asi, pero la experiencia le debe servir de mucho, pues la lucha continua,y no pueden permitir que eso ocurra de nuevo.

    Luis

  • abel dijo:

    muy buen articulo

  • joaquin dijo:

    menos mal que en nuestra américa latina quedan periodistas con vergüenza que nos ilustran con la verdad.gracias a stella calloni y al periódico la jornada por tenerla en sus filas.ese es mi periódico el cual leo a diario.

  • jose torres dijo:

    Líder egipcio sufí: “Qatar y Arabia Saudita son siervos de Israel»

  • JULIANO SIQUEIRA dijo:

    STELLA CALLONI, BEM DIZ O COMANDANTE CHÁVEZ, É UMA MULHER MARAVILHOSA E FORMOSA. SEUS ARTIGOS, ESTE, POR EXEMPLO, DIZ TUDO. IMAGINO O ÓDIO E A INVEJA QUE DEVE PROVOCAR NAS MEDIOCRIDADES, ESTILO HILLARY CLINTON. NOSSA AMÉRICA, O MUNDO, DEVEM MUITO AO PODER DESTA PALAVRA. PRECISAMOS DE MUITAS, MILHARES DE STELLA.

  • JULIANO SIQUEIRA dijo:

    DESCULPEM O ÊRRO: SEUS ARTIGOS…DIZEM TUDO…OBRIGADO.

  • Ismaelillo dijo:

    La Jornada es un periódico que defiende las ideas del socialismo y Guillermo Almeyra lleva más de 50 años defendiendo el socialismo, no entiendo entonces por qué no aceptaron publicar su opinión, muy bien fundamentada sobre Siria y su gobierno.
    Considero mucho más objetivo lo publicado en La jornada por Guillermo Almeyra el 11 de marzo pasado, con el título: “La dictadura siria”.
    Dice Almeyra:
    Está fuera de discusión que la de Assad es una dictadura execrable que debe ser eliminada. El asunto es por quién y para remplazarla por qué. La llamada oposición está fragmentada y los diversos grupos que la forman se odian; además, tiende a ofrecerse como agente de una ocupación extranjera. Las fuerzas democráticas sirias, por su parte, se oponen a Assad, pero temen una guerra y la caída del régimen, y se orientan a negociar e imponer reformas. De modo que, muy probablemente, la crisis actual se prolongará.
    Bashar Assad, dictador, es hijo del dictador Hafez Assad, quien gobernó con mano de hierro Siria durante 29 años, ocupó el Líbano, mató en el Septiembre Negro de 1970 en Jordania más palestinos que los israelíes en todas sus matanzas, monopolizó el gobierno con su clan y, tras la muerte accidental de su primogénito, nombró heredero al hasta entonces joven y oscuro hijo menor que vivía como oculista en Londres.
    Hafez Assad era partidario de la Gran Siria (que abarcaba Siria, Líbano, Israel y Palestina), declaró que los palestinos eran sirios del sur y formó Saika, su propio grupo de fieles palestinos para condicionar a la Organización para la Liberación de Palestina de Yasser Arafat y combatir a los grupos de la izquierda marxista palestina (el Frente Popular para la Liberación de Palestina-FPLP, de George Habash, y el Frente Democrático para la Liberación de Palestina, de Nayef Hawathme).
    Aunque el Baas, su partido, es panarabista y socialista, Hafez Assad, como buen nacionalista y conservador, combatió en nombre de la burguesía comercial siria la unión con el Egipto de Nasser. Después dio un golpe de Estado en 1969, que instauró su dictadura suprimiendo a las demás alas del Baas y abrió el camino a una hostilidad interminable con la rama baasista de Bagdad, durante la cual Hafez no vaciló en coincidir con el Departamento de Estado de EU. A pesar del apoyo que recibió de la ex Unión Soviética, reprimió sangrientamente al poderoso Partido Comunista Sirio, cuyo líder Khaled Bagdache terminó por apoyarlo en nombre de la unidad nacional (¡!).
    Francia, que después de la Primera Guerra Mundial y hasta después de la Segunda Guerra Mundial ocupaba Siria, hizo todo lo posible para dividir a quienes oprimía. Por eso privilegió a los musulmanes alauitas frente a la mayoría sunita que, durante siglos, había perseguido a los primeros por considerarlos herejes.
    Ahora bien, Siria es un mosaico de sunitas, chiítas, alauitas (una de las ramas heterodoxas de los chiítas), drusos, kurdos, cristianos (de rito armenio, ortodoxo griego, greco-melquita, maronita, católico romano, católico oriental). Todas las minorías importantes (drusos, kurdos, cristianos de diferente confesión) prefieren actualmente el gobierno del clan alauita de los Assad, porque temen que se repita en Siria lo que sucedió en Irak con la invasión estadunidense, que radicalizó y sectarizó la resistencia, la cual se hizo en nombre del Islam extremista y a costa de los demás sectores.
    El gobierno y el aparato de represión sirios están firmemente controlados por los alauitas. El régimen, además, ya reprimió ferozmente en el pasado, causando millares de muertos, los centros comerciales e islámicos tradicionales como Homs, sin que las grandes potencias entonces protestasen. Bashar Assad tiene un bien aceitado aparato de represión, un ejército probado en dos guerras contra Israel, y armas rusas muy modernas que harían una invasión extranjera sumamente costosa en vidas humanas.
    Siria no es Libia. Está densamente poblada; las tropas israelíes amenazan desde las alturas del Golán, a 20 kilómetros de Damasco, y obligan al régimen a contar con apoyos internacionales potentes; los diferentes grupos religiosos están encastrados unos con otros en el territorio; el país tiene clases modernas y una impresionante historia que lo une en un legítimo orgullo; el gobierno controla un ejército moderno desde hace decenios y un Estado sólido. No tiene tampoco las enormes divisiones que tenía el Irak baasista, con la oposición armada de los kurdos en el norte y la rebelión de los chiítas proiraníes en el sur.
    Además, cuenta ahora con el apoyo de Rusia y de China, que quieren evitar que todo el Medio Oriente sea reconquistado por el Departamento de Estado y el Pentágono después del golpe que éstos e Israel sufrieron con las insurrecciones árabes, además del apoyo de Teherán, que por su propia seguridad tiene que mantener aliados en la zona (Hezbollah en el Líbano, Hamas en Palestina), los cuales se debilitarían muchísimo si cayese el régimen sirio de los Assad.
    Israel, por su parte, mantiene en lo que respecta a Siria un perfil muy bajo porque teme que Assad pueda ser remplazado por sectores islámicos extremistas salafitas, mucho más agresivos y, además, porque sus sucesivas derrotas en las ocupaciones del Líbano hacen que Tel Aviv considere seriamente los costos de una guerra con el régimen de Damasco. Por otra parte, Israel no puede hacer dos guerras a la vez, y ahora prepara una contra Irán, no contra Bashar Assad que, como antes los regímenes de Mubarak en Egipto, de Ben Alí en Túnez o de Kaddafi en Libia, desempeña un papel estabilizador para el equilibrio anterior favorable a Estados Unidos y a Israel, que se ha roto con las revoluciones populares. Es falso, por lo tanto, que la resistencia al gobierno de los alauitas sirios esté fomentada por Israel y las potencias occidentales, lo cual no quiere decir que los servicios de inteligencia de todos éstos no estén metiendo continuamente su cuchara en los asuntos sirios.
    Las fuerzas democráticas sirias, por su parte, se oponen a Assad, pero temen una guerra y la caída del régimen, y se orientan a negociar e imponer reformas. Si Israel lanzase una aventura contra Irán o en el Líbano, reforzarán al gobierno como mal menor. De modo que, muy probablemente, la crisis actual se prolongará, y todo dependerá de la habilidad política para hacer concesiones que pueda tener el dictadorzuelo hijo del dictador fundador de la dinastía Assad, así como de lo que está pasando en las fuerzas armadas sirias, que son el verdadero partido de Bashar Assad.

  • Ismaelillo dijo:

    Con relación a la situación en Siria considero mucho más objetivo lo publicado en La jornada por Guillermo Almeyra el 11 de marzo pasado, con el título: “La dictadura siria”.
    Dice Almeyra:
    Está fuera de discusión que la de Assad es una dictadura execrable que debe ser eliminada. El asunto es por quién y para remplazarla por qué. La llamada oposición está fragmentada y los diversos grupos que la forman se odian; además, tiende a ofrecerse como agente de una ocupación extranjera. Las fuerzas democráticas sirias, por su parte, se oponen a Assad, pero temen una guerra y la caída del régimen, y se orientan a negociar e imponer reformas. De modo que, muy probablemente, la crisis actual se prolongará.
    Bashar Assad, dictador, es hijo del dictador Hafez Assad, quien gobernó con mano de hierro Siria durante 29 años, ocupó el Líbano, mató en el Septiembre Negro de 1970 en Jordania más palestinos que los israelíes en todas sus matanzas, monopolizó el gobierno con su clan y, tras la muerte accidental de su primogénito, nombró heredero al hasta entonces joven y oscuro hijo menor que vivía como oculista en Londres.
    Hafez Assad era partidario de la Gran Siria (que abarcaba Siria, Líbano, Israel y Palestina), declaró que los palestinos eran sirios del sur y formó Saika, su propio grupo de fieles palestinos para condicionar a la Organización para la Liberación de Palestina de Yasser Arafat y combatir a los grupos de la izquierda marxista palestina (el Frente Popular para la Liberación de Palestina-FPLP, de George Habash, y el Frente Democrático para la Liberación de Palestina, de Nayef Hawathme).
    Aunque el Baas, su partido, es panarabista y socialista, Hafez Assad, como buen nacionalista y conservador, combatió en nombre de la burguesía comercial siria la unión con el Egipto de Nasser. Después dio un golpe de Estado en 1969, que instauró su dictadura suprimiendo a las demás alas del Baas y abrió el camino a una hostilidad interminable con la rama baasista de Bagdad, durante la cual Hafez no vaciló en coincidir con el Departamento de Estado de EU. A pesar del apoyo que recibió de la ex Unión Soviética, reprimió sangrientamente al poderoso Partido Comunista Sirio, cuyo líder Khaled Bagdache terminó por apoyarlo en nombre de la unidad nacional (¡!).
    Francia, que después de la Primera Guerra Mundial y hasta después de la Segunda Guerra Mundial ocupaba Siria, hizo todo lo posible para dividir a quienes oprimía. Por eso privilegió a los musulmanes alauitas frente a la mayoría sunita que, durante siglos, había perseguido a los primeros por considerarlos herejes.
    Ahora bien, Siria es un mosaico de sunitas, chiítas, alauitas (una de las ramas heterodoxas de los chiítas), drusos, kurdos, cristianos (de rito armenio, ortodoxo griego, greco-melquita, maronita, católico romano, católico oriental). Todas las minorías importantes (drusos, kurdos, cristianos de diferente confesión) prefieren actualmente el gobierno del clan alauita de los Assad, porque temen que se repita en Siria lo que sucedió en Irak con la invasión estadunidense, que radicalizó y sectarizó la resistencia, la cual se hizo en nombre del Islam extremista y a costa de los demás sectores.
    El gobierno y el aparato de represión sirios están firmemente controlados por los alauitas. El régimen, además, ya reprimió ferozmente en el pasado, causando millares de muertos, los centros comerciales e islámicos tradicionales como Homs, sin que las grandes potencias entonces protestasen. Bashar Assad tiene un bien aceitado aparato de represión, un ejército probado en dos guerras contra Israel, y armas rusas muy modernas que harían una invasión extranjera sumamente costosa en vidas humanas.
    Siria no es Libia. Está densamente poblada; las tropas israelíes amenazan desde las alturas del Golán, a 20 kilómetros de Damasco, y obligan al régimen a contar con apoyos internacionales potentes; los diferentes grupos religiosos están encastrados unos con otros en el territorio; el país tiene clases modernas y una impresionante historia que lo une en un legítimo orgullo; el gobierno controla un ejército moderno desde hace decenios y un Estado sólido. No tiene tampoco las enormes divisiones que tenía el Irak baasista, con la oposición armada de los kurdos en el norte y la rebelión de los chiítas proiraníes en el sur.
    Además, cuenta ahora con el apoyo de Rusia y de China, que quieren evitar que todo el Medio Oriente sea reconquistado por el Departamento de Estado y el Pentágono después del golpe que éstos e Israel sufrieron con las insurrecciones árabes, además del apoyo de Teherán, que por su propia seguridad tiene que mantener aliados en la zona (Hezbollah en el Líbano, Hamas en Palestina), los cuales se debilitarían muchísimo si cayese el régimen sirio de los Assad.
    Israel, por su parte, mantiene en lo que respecta a Siria un perfil muy bajo porque teme que Assad pueda ser remplazado por sectores islámicos extremistas salafitas, mucho más agresivos y, además, porque sus sucesivas derrotas en las ocupaciones del Líbano hacen que Tel Aviv considere seriamente los costos de una guerra con el régimen de Damasco. Por otra parte, Israel no puede hacer dos guerras a la vez, y ahora prepara una contra Irán, no contra Bashar Assad que, como antes los regímenes de Mubarak en Egipto, de Ben Alí en Túnez o de Kaddafi en Libia, desempeña un papel estabilizador para el equilibrio anterior favorable a Estados Unidos y a Israel, que se ha roto con las revoluciones populares. Es falso, por lo tanto, que la resistencia al gobierno de los alauitas sirios esté fomentada por Israel y las potencias occidentales, lo cual no quiere decir que los servicios de inteligencia de todos éstos no estén metiendo continuamente su cuchara en los asuntos sirios.
    Las fuerzas democráticas sirias, por su parte, se oponen a Assad, pero temen una guerra y la caída del régimen, y se orientan a negociar e imponer reformas. Si Israel lanzase una aventura contra Irán o en el Líbano, reforzarán al gobierno como mal menor. De modo que, muy probablemente, la crisis actual se prolongará, y todo dependerá de la habilidad política para hacer concesiones que pueda tener el dictadorzuelo hijo del dictador fundador de la dinastía Assad, así como de lo que está pasando en las fuerzas armadas sirias, que son el verdadero partido de Bashar Assad.

  • Carlos dijo:

    Excelente Calloni. Lástima que sól oexcepcionalmente publica en Argentina, y nunca en los medios hegemónico (qué raro, no!!!)

    Hay que difundir esto lo más posible, porque tarde o temprano seguimos los latinoamericanos… ¿se imaginan a los gorilas de Barrio norte de Bs As , los escuálidos de Venezuela, o los gusanos cubanos apoyando una invasión del «ejército libertador» norteamericano? Yo sí…

  • Mariana dijo:

    Gracias Estela, muy buen artículo.

    Es increíble como la mayor parte del mundo está enagenada ante estos problemas. Se han creado sociedades (de consumo) que apenas dejan tiempo para informarse, meditar, y conocer los verdaderos problemas que atentan contra la humanidad.

  • pedro dijo:

    Para el Ismaelillo= tu Almeyra saco esa información de la «muy informada prensa derechista»; estudie con muchísimos sirios, conozco muchas rusas que se casaron con sirios y te puedo decir que, Siria es posible el mejor país árabe, para que tranquilamente pueda vivir un europeo, ni hablar de esas monarquías árabes, donde se ajusticia a una mujer por puras tonterías.
    En Siria el nivel de vida es bastante bueno, con poquísima violencia y un buen turismo de mucha tranquilidad y cultura, donde se adquieren infinidad de objetos y prendas de toda índole a precios normales y donde la población viste muy bien, no se ve pobres y pordioseros como en otros países. Siria fue capaz de asimilar a casi DOS MILLONES DE REFUGIADOS IRAQUIES, y no se les ve deambular sin trabajo ni techos donde pernoctar, produce una infinidad de productos alimenticios que exporta a sus países vecinos, que muchos países árabes ni producen , ademas ha logrado un desarrollo normal, a pesar de las condiciones de Guerra que ha tenido que enfrentar; según mis conocidos que viven en Siria y turistas rusos que han viajado, la vida en Siria es BASTANTE PASAJERA Y NORMAL SI LA COMPARAMOS CON EL RESTO DEL MUNDO ACTUAL.
    En Siria se ha llevado una guerra constante contra el Mossad y las quintas columnas y por dinero muchas personas se venden, seguramente se habrán cometido algunas injusticias con determinadas personas, pero han mantenido la paz , la armonía y han logrado desarrollar al país, que por cierto esta a mil anos luz de la pobreza imperante en MÉXICO; en Siria nunca veraz los chicos desamparados que deambulan por doquier en México.
    En el articulo de Almeyra se lee un odio feroz, al estilo de los europeos o la prensa capitalista.

  • christian dijo:

    un buen articulo, interesante, pero sobreideologizado y que cae en errores que denotan poca objetividad, como negar la dictadura de Assad y los niños y mujeres muertos con las manos atadas entre los civiles.
    saludos

  • jose quetzalcoatl dijo:

    Interesante articulo, creo que lo voy a guardar para reforzar mi opinión contra quienes creen que los buenos son los yanquis. Que el amor y la esperanza impidan una locura infernal que promueven los judios criminales que se creen dueños del mundo.

  • atenas dijo:

    el imperialismo de estados unidos es notorio desde su fundación quitando le territorios a sus vecinos participando en las guerras mundiales en el momento mas oportuno ellos llenan el mundo con derechos humano y aplican la pena de muerte de forma continua interviniendo en países soberanos cuando mas les place e inventado religiones como el mormonismo hasta cuando la ignorancia nos hace ciegos se creen los dueños del mundo y de la verdad distorsionando los hechos con mentiras y engaños …… es la copia del imperio romano en la actualidad pero hoy en día por medios como este la realidad debe difundirse para que las mentes muestres como es en realidad este país gobernado por millonarios sedientos de mas poder y dinero los países son libres de buscar la felicidad de sus pueblos de la manera que a ellos les guste vivir con sus creencias tradiciones y religiones propias o quieren que nuestras naciones sean una estrella mas en su asquerosa bandera que solo es un símbolo de la tiranía mundial que hace lujo hoy en día

Se han publicado 17 comentarios



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Stella Calloni

Stella Calloni

Periodista argentina y corresponsal en su país del diario La Jornada. Es autora de «Los años del Cóndor».

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