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Cuba y los Derechos Humanos

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kaloian-cincuenta-veces-cuba-03-banderaEl enfrentar al terrorismo y defender los derechos humanos son dos de los pretextos más socorridos por las administraciones norteamericanas para desatar sus cruzadas intervencionistas en los últimos años. Con la extraordinaria influencia de sus monopolizados medios de comunicación urden campañas mediáticas que pueden convertir a un país en vitrina a imitar o en un objetivo satanizado que debe ser eliminado.

En la década de los noventa el gobierno estadounidense no vaciló en designar al frente de su delegación ante la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra, Suiza al terrorista de origen cubano Armando Valladares Pérez, quien no se podía comunicar con sus subordinados, ni dirigir su trabajo por no dominar el idioma inglés.

También admitió que en la delegación de Nicaragua ante ese foro internacional participara Manuel de la Caridad Zúñiga Rey, terrorista de origen cubano y ex convicto, quien propaló toda clase de infamias y calumnias contra Cuba, pagado por la Fundación Nacional Cubano Americana.

Como desmentido a todas estas campañas difamatorias, varias entidades de la ONU, han reconocido el respeto y la observancia del gobierno cubano hacia el contenido integral de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El cumplimiento real, alejado de toda retórica, de los compromisos internacionales para alcanzar las metas que se aspiran y añoran en materia de trabajo, salud, educación, cultura, deportes, aprovechamiento del tiempo libre y otros derechos al que el ser humano aspira, ha estado  implícito en la obra de la Revolución cubana, a pesar de la guerra económica, dentro de ella el bloqueo en todas sus formas de manifestación, y de las agresiones de todo tipo por más de medio siglo, y además a las