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Los poemas de Titón

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Tomás Gutiérrez Alea

Tomás Gutiérrez Alea

Como no soy poeta o crítica literaria nunca digo que tal poema o cuento es bueno. Igual hago con una canción o un son. Pero sí, desde el fondo de mí «y no arrodillada» defiendo a partir de mi gusto los poemas o los temas musicales que me conmueven. Así me sucede con algunas piezas de Tomás Gutiérrez Alea, Titón. Por ejemplo, «Canción sola entre las aguas».

Quiero apurar mi vino entre las aguas
deliciosamente yo… siempre
O envolverme en mi niebla,
dormirme lentamente,
lentamente gris…
Saldrían de mi casa,
(pájaros elegantes, ligeros)
saldrían mis vigilias lentamente,
lentamente grises…
Quiero apurar mi vino entre las aguas
deliciosamente yo… siempre.

También me gusta muchísimo caer en el ámbito de un poema:

Camina el alma
como un recién nacido por el alba…
¿Y qué son esos espejos azules
que multiplican los sabores
de un nuevo aire?
¿Quién juega con las nubes y las sombras
detrás de las columnas,
y quien derrama los perfumes?

Estos versos fueron publicados en 1949, cuando Titón tenía 21 años y el padre le costeó la impresión del pequeño volumen. Por esa época ya había estudiado algo de música y también de artes plásticas. Era una suerte de pichón de Da Vinci del trópico en el siglo XX, incluso llegó a graduarse de abogado para satisfacer a su padre.

Para entonces, también el joven alto, atractivo y con un carácter tal, que según sus conocidos, dio pie al apodo, ya había realizado dos cortos para el cine La Caperucita rojaEl faquir, en 8mm, en 1947.

Fue ese arte, el séptimo, el que subyugó para toda la vida al habanero nacido el 11 de diciembre de 1928 y que junto a esa sublime obsesión tuvo otra: las luchas sociales.

Colaboró en la revista estudiantil Saeta, y presidía el Comité por la Paz en la Facultad de Derecho, en la Universidad de La Habana, así como redactaba un manifiesto contra el envío de soldados cubanos a la guerra de Corea. Había sido electo, además, Secretario del Comité Organizador, en Cuba, del III Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes que se celebraría en Berlín, en 1951. Funda junto con otros intelectuales la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo.

Marcha a Italia a estudiar Dirección Cinematográfica, en el Centro Sperimentale di Cinematografía y en Roma, a la par del estudio del cine, funda la Asociazzione Latinoamericana y su boletín Voci dell’America Latina, así como en el primer acto público de la organización juvenil, en el que Titón hace la presentación de un recital del guitarrista y compositor venezolano Alirio Díaz.

Los poemas de Titón

Los poemas de Titón

Asiste al Congreso de la Unión Internacional de Estudiantes celebrado en Bucarest, Rumania. Y regresa a Cuba cuando concluyó su participación en  Il sogno di Giovanni Bassain, obra en la que colabora en la escritura del guion y se desempeña como asistente de dirección.

En su patria participa junto con Julio García Espinosa y otros adelantados a su época, en la filmación del documental El Mégano. Se realiza en medio del batistato, y resulta una denuncia desde al arte a las condiciones en las que vivía parte del pueblo cubano.

Con el triunfo de la Revolución, Titón, además de fundar el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), filmaría películas imbricadas en el momento social: en 1959 el documental La toma de La Habana por los ingleses.Y si ya había incursionado en la ficción junto con Néstor Almendros desde 1950(Una confusión cotidiana, basada en un cuento del escritor Franz Kafka.), conHistorias de la Revolución (1960) comenzaría su gran poema fílmico.

Porque Titón logró convertir su afición adolescente por los poemas escritos en POEMAS FÍLMICOS algunos más logrados que otros, pero todos como una expresión artística  muy cubana: Las doce sillas, 1962, Cumbite, 1964, La muerte de un burócrata, (1966) Memorias del subdesarrollo (1968), Una peleacubana contra los demonios (1971), La última cena (1976), Los sobrevivientes(1978), Hasta cierto punto (1983), Cartas del parque (1988), Contigo en la distancia (1991), Fresa y chocolate (1993) y Guantanamera (1995).

De esta sólida obra, por la que recibió numerosos premios, Memorias del subdesarrollo es considerada por los críticos su pieza cumbre; desde 1985 la película ocupa un lugar entre las 150 mejores de la historia del séptimo arte. Sobre esta cinta, Fernando Pérez, el director de cine vivo más importante de Cuba, dijo recientemente «es contemporánea, un clásico vivo, la que más ha trascendido, una película para todos los tiempos».

La otra cinta que ha dado más fama a Titón es Fresa y chocolate, filmada cuando ya padecía de cáncer en el pulmón, que lo llevaría a la tumba el 16 de abril de 1996. Entre las decenas de premios que obtuvo el filme, está la de haber sido nominado a los premios Oscar. Por el tema, la intolerancia, tratada a partir de la amistad de un hétero y un homosexual, fue y es una película que ha despertado polémica dondequiera que se ha exhibido.

Filmando precisamente este filme Titón confesó: «Para mí el cine sigue siendo un instrumento valiosísimo de penetración de la realidad (…). El cine no es retratar la realidad simplemente. El cine es manipular. Te da la posibilidad de manipular distintos aspectos de la realidad, crear nuevos significados y es en ese juego que uno aprende lo que es el mundo».

Pero los poemas de Titón no quedaron en versos y filmes: en los años 60 publicótiras cómicas en el semanario El Pitirre; y en los 80, su libro de ensayosDialéctica del espectador. Ofreció centenares de conferencias y publicó numerosos artículos que hoy son suerte de biblia para los nuevos cineastas.

Hombre revolucionario, defendió sus ideas con tanta pasión como lucidez. Porque Titón no fue «un asalariado dócil del pensamiento oficial» como decía el Che que no debían ser las personas que se dedican a verter ideas.

Parece mentira que hayan transcurrido 15 años de la muerte de ese singular poeta pero ¿está muerto? Yo lo siento vivo cuando veo escenas de sus películas, leo sus ensayos o poemas. Un hombre así no muere, vive en la memoria de todos los que quieren transformar este mundo que en cualquier momento explota por las armas más inteligentes y… destructivas creadas por el propio ser humano.

Se han publicado 4 comentarios



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  • Silvio Rodríguez dijo:

    Paquita, gracias por acercarnos estos poemas de Titón, que lamentablemente no conocía. Los veo fundidos a su obra y pensamiento, parte del útil poema de toda su existencia. Veo también que mencionas la realización de «El Mégano» y la fundación del ICAIC, sin duda dos grandes momentos de nuestra Historia cinematográfica. En el caso de “El Mégano” mencionas a Julio García Espinosa, otro imprescindible de nuestro cine que, además, codirigió ese documental con Gutiérrez Alea. Me permito agregar que, sobre todo en la fundación del ICAIC, es imprescindible mencionar a Alfredo Guevara, por su decisiva participación en ese hecho Histórico. Bueno, así lo entiendo yo.

  • Paquita dijo:

    Silvio: Tienes roda la razón en mi falta al no citar a Alfredo como uno de los hacedores de El mégano y del ICAIC, quizás porque hace mucho tiempo veo a Alfredo más allá de una película. Su pensamiento, expresado en discursos, cartas y algunos libros desborda el séptimo arte porque, inserto en lo más avanzado del pensamiento marxista contemporáneo, abarca otras áreas del quehacer humano. Sus polémicas de hace décadas y actuales, sus entrevistas, irreverentes y dialécticas siempre me hacen pensar en el Alfredo joven de la FEU. Pero de todas maneras, sí, como no, estuvo en la dirección de El mégano y del ICAIC. Gracias por dar pie a estas líneas.

  • Ana Margarita Bestard dijo:

    La revista digital Librínsula que publica la Biblioteca Nacional de Cuba en su número 226, con fecha 06.12.08, publicó un artículo escrito por Mercedes Santos Moray con el título de Entre metáforas, palabras e imágenes: Tomás Gutiérrez Alea, dónde hace referencia a los poemas de Titón, y al maravilloso folleto publicados que se atesora en nuestros fondos, estos poemas fueron escritos por Titón cuando sólo tenía 21 años, y la publicación cuenta con el valor añadido de las ilustraciones de la portada y del interior, realizadas por el entonces también joven pintor Servando Cabrera Moreno, su entrañable amigo.Esta curiosidad es enriquecida por la ddicatoria escrita, de puño y letra por el joven poeta al mentor de Orígenes, José Lezama Lima.

    Invitamos a todo aquel que tenga la posibilidad de acercarse a nuestra institución a conocer un poco más de nuestra riqueza patrimonial.

  • Lisandra dijo:

    Qué maravilla! Me hubiera gustado que publicarán fotos del Titón joven.

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Paquita Armas Fonseca

Paquita Armas Fonseca

Periodista cubana especializada en temas culturales. Colabora sistemáticamente con Cubadebate y otros medios digitales como La Jiribilla, CubaSi y el Portal de la Televisión Cubana. Fue directora de El Caimán Barbudo.

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