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Los demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba 1993-2000 (V)

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Por  Pedro Etcheverry Vázquez y José Luis Méndez Méndez

El 20 de enero de 1993 asumió oficialmente la presidencia de Estados Unidos el candidato del Partido Demócrata William Clinton, en el momento más crítico del Período Especial, cuando la situación económica de Cuba se encontraba en franco deterioro y las consecuencias del cada vez más férreo bloqueo económico, comercial y financiero se agravaban en torno a la isla. Clinton instrumentó el corte del comercio con Cuba de las subsidiarias norteamericanas en terceros países, como estaba establecido en la Enmienda Torricelli, firmada por George H. W. Bush poco antes de celebrarse las elecciones presidenciales. Durante esta administración se ejecutarían 128 actos de terror en distintas modalidades y se registrarían cientos de planes agresivos.

La terrorista, anexionista y mafiosa Fundación Nacional Cubano Americana, junto a otras organizaciones contrarrevolucionarias en Estados Unidos vaticinaba y hacía reiterados pronósticos de que la Revolución “colapsaría”, “tocaría fondo”. Sus principales directivos hacían las maletas para instalarse en Cuba y marchar hacia el pasado. Soñaban con que sus ilusiones se hicieran realidad, pero como reza el viejo refrán: “los sueños, sueños son”.

La nueva administración dio continuidad a la agresividad contra Cuba de su predecesora. Toleró las acciones de los grupos terroristas basificados en su territorio, que con plena impunidad siguieron involucrados en nuevos planes con muy malas intenciones. El 29 de enero un comando del llamado Partido Unido Nacional Democrático, PUND, preparaba a bordo del barco Angélica incursionar contra las costas de Cuba. El 2 de abril otro grupo, de las decenas que proliferaron en la Florida en esos años, el Ejercito Armado Secreto, EAS, atacó al barco mercante Mikonos, cerca de la bahía de Matanzas, para aterrorizar a quienes transportaban combustible y mercancías hacia y desde la Isla. Los emigrados cubanos que abogaban por unas relaciones armónicas con las autoridades cubanas, la reunificación familiar y contra el terrorismo son víctimas de la intolerancia y el terror. El 30 de abril, las oficinas de la emigrada Magda Montiel Davis, son amenazadas con la colocación de bombas.

El 18 de mayo, se permitió en Miami, que aviones de la provocadora organización Hermanos al Rescate continuara la violación del espacio aéreo cubano. El 2 de junio dos terroristas son detenidos cuando se conjuraban para adquirir armas de alto calibre y cohetes para realizar actos criminales. Tras exiguas penas de prisión continuaron inmersos en sus actividades dentro del llamado Comandos F-4, que por más de una década ha actuado libremente contra Cuba, a la vista de las autoridades norteamericanas.

El 11 de octubre es detenido en el aeropuerto internacional José Martí, en La Habana, un mercenario de origen mexicano, que intentaba introducir en el país, granadas y medios para realizar acciones subversivas. El peligroso plan fue urdido por la terrorista organización Alpha 66, cuando le entregó en California esos medios, que fueron introducidos en un avión comercial norteamericano con destino a Cuba. El mencionado EAS, intentó quemar el 2 de noviembre un almacén en Miami, de la organización de emigrados Asociación de Trabajadores de Cuba, ATC, que recopilaba y enviaba a Cuba ayuda humanitaria.

El turismo hacia Cuba, en este año, continuó siendo un blanco de los terroristas de Miami. El 23 de noviembre la agencia Taíno Tours en Los Ángeles, California, es aterrorizada por Alpha 66, que amenazó con colocar bombas en sus oficinas de viajes. Una semana después, el 1ro de diciembre, la misma agencia turística recibe una amenaza en su sede en Monterrey, México. El mismo día el consulado de Cuba en Río de Janeiro, Brasil, recibe una llamada amenazadora contra su personal.

Antes de finalizar este primer año de administración demócrata, Hermanos al Rescate continuó con su peligroso plan provocador. Los días 28 y 30 de diciembre varias avionetas de esa organización violan el espacio aéreo cubano, en flagrante trasgresión a las normas y leyes internacionales.

En marzo de 1994, un comando de la organización contrarrevolucionaria “Comando Liberación” realizaron disparos contra el Hotel Meliá-Varadero, siguiendo la línea agresiva de atacar objetivos turísticos para afectar a la economía nacional. Después, bajo el estímulo de la Ley de Ajuste Cubano y las campañas de propaganda subversiva, que incitaban, daban seguridades y promesas de que bastaba sólo con llegar a doce millas de las costas cubanas para ser recibidos en Estados Unidos, se produjeron una serie de secuestros de embarcaciones civiles cubanas.

El hecho más trágico ocurrió el 13 de julio. Un numeroso grupo de antisociales intentaron abandonar ilegalmente el país y se apoderaron del remolcador “13 de Marzo”, de la Empresa de Servicios Marítimos del Ministerio de Transporte. El barco zozobró al colisionar con otros. Fueron rescatadas 31 personas, pero otras perecieron en el mar como consecuencia del mal tiempo reinante. El 5 de agosto en el puerto del Mariel es ultimado por el secuestrador Leonel Macías González, el teniente de navío Roberto Aguilar Reyes. El asesino logró sus propósitos y fue acogido en territorio norteamericano. En ese mes se produjo la llamada “crisis de los balseros”, cuando miles de cubanos incitados por la propaganda para emigrar de forma ilegal, insegura y desordenada, se hicieron a la mar tratando de alcanzar el “sueño americano”, muchos quedaron en el intento.

Las autoridades norteamericanos dijeron haber bloqueado el Estrecho de la Florida, para evitar la llegada de los balseros e interceptarlos antes; sin embargo se produjeron varias infiltraciones hacia el territorio nacional, nuevas violaciones del espacio aéreo, más de una docena de incursiones con la participación de más de 20 aeronaves en todo el año y ataques contra instalaciones turísticas en el litoral cubano.

El 15 de octubre se produjo la infiltración de un grupo terrorista por el pedraplén de Caibarién, al norte de la provincia de Las Villas. El comando estaba integrado por Armando Sosa Fortuni, Lázaro González Caraballo, Pedro Guisao Peña, José Ramón Falcón González, Jesús Manuel Rojas Pineda, Miguel Díaz Bouza y Humberto Real Suárez, de la organización Partido Unidad Nacional Democrática (PUND). En la acción Real Suárez asesinó a Arcilio Rodríguez García, quien fuera interceptado por estos elementos cuando se encontraba pescando.

En marzo de 1995 fueron detenidos los terroristas de origen cubano Santos Armando Martínez Rueda y Jorge Enrique Ramírez Oro, residentes en Miami, que habían entrado a Cuba con pasaportes falsos como supuestos turistas costarricenses, con la misión de hacer estallar una carga explosiva en un hotel. Antes habían estado en la provincia de Las Tunas, con el objetivo de introducir 51 libras de explosivo C-4. Habían sido reclutados, entrenados, abastecidos y pagados por la Fundación Nacional Cubano Americana. En mayo, desde una lancha rápida agredieron el Hotel Guitart-Cayo Coco, con el objetivo de crear un clima de inseguridad entre los turistas que visitaban la Isla. El propósito final era afectar el turismo, uno de los renglones más importantes de la economía cubana.

En los próximos tres años el gobierno estadounidense puso en práctica otros mecanismos para agudizar más aún la crítica situación económica en que se debatía la Revolución. La Ley Helms-Burton (marzo de 1996), el Programa para la Transición en Cuba (1997) y la Enmienda Graham (1998), trajeron más privaciones materiales, lo que afectó sensiblemente el nivel de vida de la población, que ya venía deteriorándose desde el comienzo de la crisis en Europa del Este.

El 9 de enero de 1996, dos avionetas procedentes de Estados Unidos sobrevolaron las provincias habaneras y dejaron caer octavillas de carácter subversivo. El hecho se lo atribuyó el contrarrevolucionario y agente de la CIA, José Basulto, cabecilla de “Hermanos al Rescate”, en declaraciones hechas por el canal 23 de la televisión de Miami en el aeropuerto de Opalocka. En esa ocasión anunció que continuarían realizando incursiones similares.

El 24 de febrero de ese mismo año, en un acto de legítima defensa, la Fuerza Aérea cubana derribó dos avionetas de esa organización, cuando violaban el espacio aéreo de la isla. Murieron los dos tripulantes que viajaban en cada nave. Poco después, coincidentemente, el presidente William Clinton firmó la Ley Helms-Burton. Nadie le recordó al primer mandatario norteamericano, que en los años sesenta se habían producido cientos de ataques aéreos contra objetivos civiles en el territorio cubano, pero el gobierno de ese país nunca se pronunció, ni tomó ninguna medida efectiva para detenerlos, a pesar de que despegaban de su territorio cargados de bombas y sustancias incendiarias.

El año 1997 fue muy convulso. Se incrementaron las infiltraciones de grupos terroristas para afectar las instalaciones turísticas y dañar el principal renglón de la economía cubana. El 12 de julio resultaron heridas 4 personas al estallar sendos artefactos explosivos en el Hotel Capri, cuando se estaba desarrollando una actividad cultural infantil y en el Hotel Nacional, donde resultó herida grave en el rostro Marisol Vizoso Ramírez, de 21 años. El 4 de septiembre, en La Habana se produjeron nuevas explosiones en los hoteles Copacabana, Chateau Miramar y Tritón, a las 12:20, 12:30 y 12:31 minutos, pasado meridiano respectivamente. Ese mismo día, pero a las once de la noche, tuvo lugar otra explosión en el famoso restaurante La Bodeguita del Medio, en La Habana Vieja. En esta última resultó herido el trabajador Nicolás Rodríguez Valdés. El mismo día 4 el joven turista italiano Fabio Di Celmo, de 32, murió a causa de la explosión de una bomba en el Hotel Copacabana. Las autoridades arrestaron varios mercenarios salvadoreños y guatemaltecos, que confesaron ser autores de los hechos y revelaron la participación de Luis Posada Carriles y su base operativa en Centroamérica.

El 12 de septiembre el FBI arrestó a Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González, Antonio Guerrero y René González, cinco jóvenes cubanos que habían penetrado en las filas de varias organizaciones contrarrevolucionarias basificadas en Miami, con el propósito de neutralizar sus actos terroristas contra Cuba. Inmediatamente el FBI informó del hecho a los congresistas norteamericanos de origen cubano Ileana Ros Lethinen y Lincoln Díaz Balart. A pesar de que no les ocuparon armas, ni explosivos, ni propaganda subversiva, y de que en el juicio quedó demostrado que no afectaron la seguridad nacional de Estados Unidos, desde entonces guardan injusta prisión en cárceles norteamericanas de máxima seguridad.

El consulado de Cuba en Sao Paulo y la embajada en Brasilia, recibieron sendas llamadas telefónicas anónimas anunciando la colocación de bombas. Lo mismo sucedió en la Embajada en Caracas, Venezuela y en el consulado en Galicia, España. Allí además insultaron al Cónsul cubano. Estalló una bomba en la agencia de viajes Cubanacán, en el Distrito Federal, en México, y fue colocada otra bomba en la agencia Havanatours, en Nassau, Bahamas.

Este año se reportó la explosión de 23 bombas tanto dentro de Cuba, como contra intereses cubanos y de terceros países en el exterior. Hasta este momento, hubo un alto nivel de denegación de visas a profesores e investigadores cubanos para viajar a Estados Unidos, llegando a rechazarse el 55 por ciento de las solicitudes.

El 26 de octubre de 1997 un guardacostas norteamericano interceptó una lancha tripulada por varios ciudadanos de origen cubano, que se dirigían desde Puerto Rico hacia Isla Margarita, al norte de Venezuela, con el objetivo declarado de asesinar a Fidel Castro durante su participación en la Cumbre Iberoamericana que se celebraría en ese país a principios de noviembre.

Durante los días 12 y 13 de julio de 1998 el periódico norteamericano The New York Times publicó dos artículos basados en una entrevista realizada al terrorista de origen cubano Luis Posada Carriles. El primer día apareció que este individuo no tuvo reparos en declarar: “La CIA nos lo enseñó todo, cómo usar explosivos, cómo matar, hacer bombas… nos entrenaron en actos de sabotaje”. Al día siguiente, se dio a conocer que reconocía su participación directa en numerosas acciones subversivas contra Cuba, el apoyo recibido de la Fundación Nacional Cubano Americana y “su vieja relación con las agencias norteamericanas de inteligencia y los órganos encargados de hacer cumplir la ley”.

En 1999 continuó la agresión contra Cuba en todas las direcciones previstas durante esta administración, aunque el hecho más destacado fue el proceso iniciado en noviembre con la llegada a las costas de la Florida, de forma ilegal, del niño cubano Elián González Brotons, quien fue secuestrado inmediatamente por familiares emigrados, dando inicio a una batalla del pueblo cubano por su regreso a Cuba junto a su padre. Fue rescatado por fuerzas norteamericanas el 22 de abril y el 28 de junio llegó a Cuba. Organizaciones terroristas en Miami, quisieron capitalizar este hecho con fines políticos y retenerlo en Estados Unidos, como la Fundación Nacional Cubano Americana, cuya figura principal Jorge Mas Santos se convirtió en chofer de la parentela del niño en Miami y protagonizó varios conatos de celos con Mario Miranda, quien había sido jefe de seguridad de su padre Jorge Mas Canosa y mantenía afinidades con la joven Marisleysis González, prima segunda del menor.

En noviembre del 2000 fueron detenidos en Ciudad Panamá los terroristas Luis Posada Carriles, Guillermo Novo Sampoll, Pedro Remón Rodríguez y Gaspar Eugenio Jiménez Escobedo, involucrados en un plan de asesinato contra Fidel Castro. Los cuatro tienen un amplio expediente de hechos terroristas, pero como han actuado al amparo de la CIA, recibieron la protección de la presidenta Mireya Moscoso y después de pasar cuatro años instalados en cómodas habitaciones, fueron puestos en libertad y regresaron a su madriguera.

El regreso legal a Cuba del niño, provocó la reacción airada de extremistas de origen cubano en Miami, quemaron banderas norteamericanas y crearon disturbios callejeros que fueron controlados por las fuerzas del orden. Amenazaron de muerte al presidente William Clinton y a la Secretaria de Justicia Janet Reno, enviaron cartas amenazadoras a la Sección de Intereses de Cuba en Estados Unidos y la funcionaria norteamericana del servicio de inmigración Betty Mills, recibió el 6 de mayo varias llamadas amenazadoras

El 17 de diciembre la Misión médica cubana en Guatemala recibió amenazas de la organización terrorista Ejército Armado Secreto con sede en Estados Unidos.

Concluían ocho años de intenso enfrentamiento. A los más de cien actos de terror y amenazas consumados, se sumarían al fracaso de administraciones anteriores, que habían ensayado y propiciado el derrocamiento de la Revolución cubana con el empleo de los terroristas anticubanos, pero en el horizonte político estaba abocada la llegada al poder en Estados Unidos de otra administración republicana, que se caracterizó por más agresividad aún. Serían nuevos desafíos que el pueblo cubano vencería.

17 de abril de 2011.

Se han publicado 7 comentarios



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  • Celso Aurelio Brizuela (Chester) dijo:

    ¿Cuándo apenderán esos cerdos que Cuba NO es un peligro para los EE.UU.
    El peor enemigo de un estado capitalista, no es el socialismo. En todo caso, seeía otro estado cpitalista. Cuando los tiburones tienen hambre… se comen entre ellos.

    Chester el lobo estepario

  • Sanchez dijo:

    Con estos elementos terroristas,no se puede tener compasión ni respetarle derechos civiles ni humanos,ya que ellos no los respetan.El odio que le tienen estos seres repugnantes y despreciables al pueblo de Cuba es incalculable,y para saberlo solo hay que vivir en Miami para escuchara,y sentir el odio que ocultan en lo mas profundo de sus entrañas.Estos elementos dominados por su odio y frustración ,son capaces de los actos mas inhumanos que nadie pueda imaginar ,tan solo para lograr sus objetivos. Así que lo mejor que se hace con estos servidores de los enemigos de la Revolución ,y quien dice Revolución ,dice pueblo cubano,es aplicar todo el rigor de la Ley (fusilamiento)

  • Rafael Eulogioi dijo:

    Bueno, este artículo demuestra que no hay diferencia, cuando de política agresiva contra Cuba se trata, entre repúblicanos y demócratas. Por ejemplo, la demócrata Administración Clinton significó 8 años de enfrentamiento a las distintas medidas de agresiones contra nuestro país, que incluyeron más de 100 actos de terror y amenazas.
    De manera particular, la Ley Helms-Burton, aprobada por el presidente norteamericano, en 1996, endureció severamente el injusto y criminal bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, y pretende la destrucción de la Revolución cubana (II Carrill), complementando la Ley Torricelly ( 1992), con su proyección extraterritorial, que viola los preceptos del Derecho Internacional.
    Pese a todo, estas pretensiones se han dado de narices contra el patriotismo de los cubanos, y su voluntad de construir una sociedad más justa y humana.

  • Rafael Eulogioi dijo:

    Les debo la breve aclaración de que el Carril II, pretende la destrucción de la Revolución cubana, desde dentro.
    Gracias por leerlo.

  • Tess dijo:

    DEMÓCRATAS + REPUBLICANOS = Gobiernos de los Estados Unidos.
    Y para el mundo ni tantico, como decía Che.

  • José Molina Vidal dijo:

    Se impone al menos un medio capaz de informar de estos hechos, y de otros similares.
    Bueno como me he expresado anteriormente los medios de los países mayoritariamente capitalístas, están «tomados» por el «establishment» (lo establecido)
    Vamos a ver si el cable que se está tirando entre Venezuela y Cuba rinde algún resultado….. Aúnque todo dependerá de la apropiada gestión…..La gestión és fundamental. Gracias Molina

  • Daniel Diaz Montano dijo:

    Saludos a esta gran página Dumbi

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José Luis Méndez Méndez

José Luis Méndez Méndez

Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, «La Operación Cóndor contra Cuba» y «Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba». Es colaborador de Cubadebate.

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