Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

La Máquina del Tiempo

| 13
1954batistaconrichardni

El dictador Fulgencio Batista, Andrés Domingo Morales del Castillo, ministro de la Presidencia, y el Vicepresidente norteamericano Richard Nixon, en el Palacio Presidencial de La Habana, en febrero de 1955.

Encontré varias veces a Nicolás – o a Quique como le decíamos los más próximos – después que él concluyó su larga y fructífera misión como diplomático. Hacía años que yo había dejado, al menos formalmente, mi también prolongada carrera que inicié con él como mi más cercano colaborador, pero ambos y otros veteranos éramos – todavía somos – invitados a reuniones en la elegante casona de Calzada y G. De allí guardo mis últimos recuerdos sobre él.

Preservo, sobre todo, lo que era como una obsesión suya. Cuando ahí coincidíamos – como sucede siempre que se ven tras largo tiempo los amigos – y le preguntaba cómo estaba y qué hacía, me hablaba de un libro, del libro, de este libro que ahora está ante ustedes.

Nicolás se volvió monotemático. Casi no hablaba de otro asunto. Siempre mencionaba al personaje irrepetible y poco recordado que hubiera sido coautor de esto que los dos concibieron y en lo que juntos trabajaron, Manif Nallib Abdala. Ambos murieron sin concluirlo. Fue necesaria la tenaz labor de Maira Góngora, Julio Dámaso y otros compañeros para poder llegar a este momento.

Quizás resultó afortunado que así fuera. Este es el libro de Nicolás, su obra y también la de Manif. Pero es igualmente el libro de muchos otros, de todos aquellos cuyos nombres aparecen en el texto y de otros que no son mencionados  pero también formamos parte de él porque integramos el mismo proceso aunque en otros escenarios y momentos que los que el libro trata.

Mucho insistió Maira por el prólogo y a ella pido disculpas por el tiempo transcurrido. Por supuesto que había, siempre las hay, otras urgencias que podrían justificar mi demora. Pero la verdad es otra.

Cuando recibí el manuscrito lo leí de un tirón en una jornada y me produjo un efecto que estoy convencido se repetirá en muchos de ustedes.

Ciertamente me hizo viajar en la máquina del tiempo. De sus páginas surgían, descritos con exactitud, tal como son, queridos compañeros con quienes hacía años era imposible reunirme. Me pasé la noche con ellos, con Armando Mestre, el albañil negro que además de paredes levantó a una generación, con Sergio González “El Curita”, verdadero predicador con el ejemplo, escuchábamos atentos la inagotable sabiduría de Manif y  los agudos comentarios de Rogelio, así estaba cuando al amanecer Fontán me ordenó regresar al presente.

El libro de Nicolás trae a la vida a héroes y mártires no siempre suficientemente conocidos y reconstruye con precisión hechos y acontecimientos que no deben quedar en el olvido. Su texto nos vuelve a traer los libros que entonces leíamos, la música que escuchábamos y las ilusiones, las angustias, los sueños. Logra recrear la vida que vivimos.

El manuscrito que tenía en mis manos por primera vez aquella noche es un auténtico, sincero, veraz testimonio de los sacrificios y las luchas de una generación, la mía y más concretamente aún, es el testimonio de un segmento de aquella generación – el de los combatientes de Acción y Sabotaje y de las Brigadas Juveniles del 26 de Julio – del que fui y soy militante.

¿Cómo atreverse a escribirle un prólogo?

Ahí radica y no en otro lugar mi única excusa valedera. Estamos ante un libro muy importante.

Tal es su importancia que llega ahora cuando es más necesaria su lectura.

Nicolás, nos permite asomarnos a un período especialmente dramático y complejo de nuestra historia. El texto recupera el ambiente en que nuestra generación se vio obligada a quemar etapas, saltar de la escuela y la fiesta y el juego a los riesgos del combate clandestino, la pelea callejera y la lucha armada. Fue necesario madurar aceleradamente, crecer y empinarse ante una situación que parecía insuperable, especialmente en las principales ciudades, sobre todo en la Capital y en Santiago de Cuba, en las que el régimen concentraba la mayor parte de sus fuerzas militares y su aparato represivo incluyendo verdaderas bandas de asesinos y torturadores. Todos ellos fuertemente armados, equipados, entrenados y asesorados por el gobierno de los Estados Unidos que, en aquellos años, estaba en el cenit de su hegemonía mundial y dominaba por completo a todo el continente.

Quienes formaron parte del Movimiento 26 de Julio y del Directorio Revolucionario afrontaron un desafío  extraordinario. Eran organizaciones nuevas, surgidas al fragor de la resistencia al golpe de Batista y asediadas siempre por la más brutal represión. No eran organizaciones preexistentes que pudieran adaptar sus estructuras y métodos a las condiciones adversas impuestas por la dictadura como fue el caso con otros partidos y grupos que también la enfrentaron.

La vanguardia de la juventud cubana insurgía, además, contra un pasado de frustración y corrupción que había conducido a la bancarrota del régimen republicano el 10 de marzo de 1952. Le tocaba la misión histórica de buscar su propio camino.

Aquellos jóvenes tuvieron que inventar una nueva estrategia revolucionaria, crear sus propios instrumentos de lucha, casi de la nada, y desarrollar sus acciones en circunstancias sumamente difíciles, sin recursos financieros ni materiales. El poco dinero era el que podía aportar la gente humilde, las escasas armas eran las que se arrebataban a los esbirros.

Se aprendió a conspirar, conspirando. Fue necesario un largo y duro aprendizaje, sin escuelas ni maestros, en el que fueron muchas las derrotas que hubo que asimilar para seguir luchando, incontables los sacrificios, muchos los compañeros inolvidables que pagaron con sus vidas la hazaña  de una generación que se forjó a sí misma en medio del peligro y el dolor. Nicolás fue uno de esos jóvenes y a ellos guardó una fidelidad inconmovible de la cual este libro es hermosa prueba.

Nicolás describe con exactitud la situación que afrontábamos en la capital en aquellos años:

“Las condiciones de lucha en La Habana eran complejas y difíciles, nunca contamos con recursos financieros para nuestra defensa ni armas para combatir la tiranía. Tampoco era fácil conseguir lugares donde escondernos. En general, las actividades en la capital se realizaban fundamentalmente con la ayuda de familias amigas sin contar con ninguna otra logística. La situación se agravaba cuando éramos buscados por la Policía y considerados peligrosos.

“En la capital se luchó con los medios posibles a nuestro alcance, sin armas y en el más dramático desamparo. Sabíamos que nuestra fuerza era insuficiente para derrocar la tiranía por sí misma y desconfiábamos de cualquier conspiración cívico-militar en la que estuvieran involucrados auténticos y aforados ajenos al Movimiento, por muy tentador que pareciera acortar los días de la dictadura. Estábamos convencidos de que el futuro dependía de Fidel, el Ejército rebelde y la lucha en el llano, coordinadamente. Por eso nuestro papel era desgastar la tiranía en la capital, mantenerla en jaque, sin darle tregua que le permitiera volcar todo el enorme aparato represivo contra las montañas de Oriente y Las Villas.”

La situación se complicaba además por discrepancias y contradicciones a veces muy agudas al interior del Movimiento. A la distancia de medio siglo creo que esos problemas eran inevitables. Surgían de las diversas fuentes de las que procedíamos y se enredaban por las restricciones que para la discusión amplia y la búsqueda del consenso imponían la inevitable compartimentación, la feroz represión y las duras condiciones de la vida clandestina que todos sufríamos. Porque el Movimiento 26 de Julio fue una organización que estuvo siempre en proceso de formación desde 1955 hasta el día que logramos derrocar a la dictadura. Un proceso de formación, no lo olvidemos, que fue doloroso, con traumas muy difíciles de superar para sus protagonistas que entonces éramos muy jóvenes.

A lo largo de aquel período, históricamente muy breve pero que encerraba una intensidad de siglos, fue necesario muchas veces sustituir a los compañeros que desempeñaban responsabilidades claves. Pero no se trataba de un proceso normal de renovación o rotación de cuadros, como diríamos ahora.

En aquellos tiempos, muy a menudo, un nuevo jefe tuvo que asumir las tareas de alguien que había sido asesinado la noche anterior y ese a su vez debería ser reemplazado, por igual motivo, pocos días después. La situación se agravó vertiginosamente a partir del 7 de febrero de 1958 con la caída de Gerardo Abreu “Fontán” y con la de Sergio González un mes más tarde, para continuar en espiral incontenible hasta la derrota del 9 de abril y su terrible secuela de muertes, persecución y desaliento que cayó sobre la capital.

Hay que decir que en aquellos días amargos, nos sorprendió, como un rayo, el inmenso amor que los jóvenes habaneros sentían por Fontán. Desde que lo capturaron aquella triste tarde de febrero se desató la huelga que se extendió hasta mayo y paralizó todos los centros de enseñanza del país. Aunque la convocase el Frente Estudiantil Nacional (FEN) fue un movimiento fundamentalmente espontáneo que rápidamente se extendió hasta las universidades y academias privadas y continuó más allá del 9 de abril. Fue la más amplia movilización revolucionaria de aquellos años y brotó de la rabia ante el asesinato de un joven negro, muy pobre, que no pudo pasar del cuarto grado y sólo conoció de niño los empleos de la miseria.

Las Brigadas habían ganado la pelea. Cuando en 1959 se restablecieron las asociaciones estudiantiles nuestros candidatos, los sobrevivientes recién salidos de la prisión o el clandestinaje, vencieron, sin excepción, en elecciones competitivas efectuadas en medio de una intensa lucha ideológica en la que otros grupos contaban con el apoyo material y mediático de las fuerzas, entonces poderosas, de la contrarrevolución.

Se publica este libro ahora cuando los cubanos enfrentamos un incremento de la descomunal campaña de mentiras y desinformación que ha sido siempre parte integral de la agresión imperialista. En más de una ocasión me he referido al tema usando un volumen publicado por el Departamento de Estado en 1991 que contiene algunos documentos oficiales parcialmente desclasificados y que se refieren a la política norteamericana hacia Cuba en el trienio de 1958 a 1960.

Pese a las abundantes tachaduras ahí consta con profusión de detalles el estrecho vínculo que existió siempre entre la dictadura de Batista y el gobierno de Estados Unidos. Washington le entregó aviones, armas, bombas y municiones; entrenó a sus oficiales y soldados; asesoró a sus cuerpos represivos y a los torturadores; dio al tirano apoyo económico, político y diplomático y lo siguió protegiendo luego que escapó cobardemente el primero de enero. Los documentos muestran cómo los dos gobiernos cooperaron activamente, intercambiando informaciones de inteligencia y coordinando acciones contra los exiliados revolucionarios y llevaron su conjura contra otros, persiguiendo especialmente al ex – Presidente Carlos Prío Socarrás.

Según avanzaba el año 58 crecía la zozobra en Washington. “Debemos impedir la victoria de Castro” repetían sin cesar en las reuniones secretas de la Casa Blanca. Continuaron apoyando al tirano mientras se esforzaban por ocultar ese apoyo y al mismo tiempo trataban de mejorar su imagen en la prensa norteamericana. Así fue hasta el final, hasta la última noche del último día.

Cerca de la medianoche del 31 de diciembre, el Secretario de Estado Christian Herter está en su despacho redactando un mensaje cifrado a su Embajador en La Habana. Su último mensaje de ese año, el que cierra la primera parte del libro de documentos desclasificados ya mencionado. Es un texto amargo, dolorido, en el que el Secretario de Estado recuerda cuánto ha hecho Washington para ayudar a Batista. Un mensaje largo que repasa toda la cooperación con el dictador incluyendo los planes para desarrollar la energía nuclear. Pero ya es demasiado tarde. La noche batistiana va a terminar.

Aún no amanecía el primero de enero cuando ya estaban en comunicación el señor Herter y su Embajador en Cuba. Se empeñaban en apuntalar al alto mando militar y a su golpe de estado y sobre todo en organizar, con los medios de transporte incluidos, la salida de Cuba de los matarifes y ladrones que no se habían fugado con el dictador.

Dieron amparo a los criminales desde el primer día. Les entregaron recursos materiales, armas y dinero, los agruparon y dirigieron para socavar y destruir a la revolución cuya victoria no pudieron impedir.

Todo eso consta en el grueso libro del Departamento de Estado. Porque el pueblo apoyaba a la Revolución, al pueblo hubo que castigar con la “guerra económica” para “negarle recursos monetarios y materiales” y causarle “hambre y desesperación” como dicen con todas las letras documentos que en Washington aprobaron hace medio siglo. Y como acordaron también había que “crear una oposición” y llevar a cabo “una poderosa ofensiva de propaganda” para inflarla como reza otro informe.

Esa fraudulenta “oposición” concebida, fabricada y dirigida por y desde Washington la formaron primero con los torturadores y asesinos. Los que asesinaron cobardemente a Armando Mestre y a Sergio González, los que despedazaron a Fontán, los que troncharon las vidas de tantos hermanos nuestros, los que mataron a veinte mil cubanos, los asesinos de nuestro pueblo pasaron a convertirse en la “oposición” amamantada por el Imperio durante cinco décadas.

Ellos y sus descendientes han vivido cincuenta años, medrando a costa del presupuesto yanqui, atacando a Cuba y matando cubanos en la Isla y en la emigración, impunemente y con el apoyo de todos los gobiernos norteamericanos.

Ahora intensifican sus calumnias para denigrar a Cuba.

Pero aquí nunca podrán imponerse. Aquí nunca volverán. Tendrían antes que obligarnos a una amnesia total.

El pueblo cubano sabe distinguir muy bien entre un movimiento político legítimo y una vulgar caricatura. Sabe distinguir entre luchadores auténticos y farsantes asalariados. Nuestra generación triunfó porque supo ganarse el apoyo del pueblo. Y se lo ganó porque luchó sola, sin recursos, sin la ayuda de ningún gobierno ni de una prensa que la trató con hostilidad o indiferencia.

Porque nuestra generación fue capaz de continuar la batalla de quienes la precedieron, de otros jóvenes que desde La Demajagua lucharon siempre por sí mismos, jamás fueron instrumentos de nadie ni actuaron al servicio de un poder extranjero. Una generación tras otra forjó a este pueblo heroico en la fragua de la resistencia y el combate. Gerardo Hernández Nordelo y sus cuatro compañeros que soportan ya, en la mayor soledad, casi doce años de injusta y cruel prisión son la prueba irrefutable de esa continuidad histórica. Nuestros Cinco compatriotas son invencibles, como lo será el pueblo que ellos encarnan, porque son fieles a nuestra historia.

Los enemigos nunca podrán derrotar a Cuba. Quien lo dude pregúntele a Quique, quien vacile escuche a Fontán. Sabemos la respuesta: la lucha continuará hasta la victoria siempre.

Palabras en la presentación del libro “Episodios de la Lucha Clandestina en La Habana (1955-1958)”, de Nicolás Rodríguez Astiazaraín. La Habana, 15 de abril de 2010

Se han publicado 13 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • donsimon dijo:

    Esta misma noche, Jueves 15 de Abril, Gloria Estefan y su esposo Emilio, son anfitriones de una cena en honor a Obama, en su castillo de Miami, con una donacion de mas de treinta mil dolares por pareja, en donde esperan que Obama, el democrata, se acerque mas a la colonia exiliada cubana, y escuche su clamor por la liberacion de Cuba.

    Naturalmente que Obama no tendra nunca la oportunidad de escuchar el otro punto de vista. El de la mayoria de cubanos que viven en la isla. Aquella mayoria que verdaderamente representa al pueblo cubano en el mundo, y lucha y se sacrifica por mantener su independencia y su soberania, dia a dia, a pesar de todas las vicisitudes que les son impuestas por un embargo criminal, y una arremetida de difamacion e injurias llevada a cabo por el sistema mediatico mundial.

    Pero no importa Cuba, tu has pasado por situaciones mucho mas dificiles, como la del periodo especial, cuando te encontraste sola en el mundo, sin ningun amigo, que te diera la mano en un momento cuando de veras lo necesitabas. Si pudiste sobrevenir esos momentos amargos, porque no podras sobrevenir los que ahora se te presentan? Tu entereza y caracter son unicos en el mundo, ningun pueblo en la historia reciente ha tenido tanto coraje y determinacion como lo has tenido tu.Ningun pueblo ha sido acediado, ofendido y criminalizado como tu pueblo, Cuba. Lo que tu representas para los pueblos pobres del mundo, la esperanza de ser libres y soberanos, es un sueno que solamente tu les has dado, es un sueno que no morira jamas,porque este sueno se hace realidad con la abnegacion de tus medicos, en los lugares mas remotos y pobres del mundo, en las barriadas, las misiones tierra adentro, y los pueblillos somnolientos y sin esperanza de nuestra america.

    No estas sola Cuba, en el mundo se levantan los brazos gloriosos de millones y millones de seres, que claman por el honor de defender tu causa y tu destino.

  • felipe dijo:

    MIRA RANDY TU NO ME AGRADAS MUCHO, PERO SIGAN DANDOLES PATADAS POR EL TRASERO A ESTA BOLA DE FARSANTES Y DESCARADOS. EL MUNDO SE ESTA AL IR POR UN CLOACA GRACIAS A TODA LA SUPUESTA “ECONOMIA DE LIBRE MERCADO” CLARO DEL LADRON DE SLIM Y DEMAS.
    HAGAN REFORMAS PERO DENTRO DE SU SOCIALISMO Y HAGANLA PROFUNDAS, LOS CHINOS HAN DEMOSTRADO MAS INTELIGENCIA QUE TODOS LOS SESUDOS ECONOMISTAS “AMERICANOS” Y LOS POBRES IMBECILES MEXICANOS Y DEMAS.
    OJALA TODO LES SALGA BIEN, NO LLEVEN TAN RECIO A NUESTRA GENTE DEJENLOS VIAJAR Y DEMAS YA VERAN LAS “BONDADES” DE TODA ESTA MIERDA.

    UN CUBANO DE MEXICO

  • Yeni dijo:

    Ese libro será mio ¡YA! no me lo pierdo, por nada del mundo, si solo con leer esta … Su Opinión …. ya estuve montado en la máquina del tiempo y se me erizó la espalda al verme en la habana del 58 con una mala pistola con pocas balas “pinchando” a la tiranía para desviar su atención de las lomas de oriente y las villas. No tenga usted duda, Yo habría sido como ellos……

    Gracias a todos los que lo hicieron posible…..

  • Mariana dijo:

    Hermosas y claras palabras de presentación de este libro que seguro me leeré.
    Esta generación, con los retos de nuevo tipo pero igual origen, seguró que no descansaremos hasta la victoria.

    Gracias Alarcón, se lo dice una joven, fiel lectora de sus escritos.

  • Alida Freites dijo:

    Reciba el pueblo cubano un gran y afectuoso saludo.
    El imperio y sus lacayos jamás perdonarán el plato de conciencia que se ha comido el pueblo cubano, admiro la dignidad de los cubanos. Ojalá, el mundo pudiera contar con mas pueblos como ustedes, que a su manera han construido socialismo. Viva Fidel castro carajo…!!! Continente y Socialismo… Única opción!!!

  • Dardo Ribas dijo:

    Qué bueno que lo pudieran editar en Adobe PDF.

    Aquí, en Argentina, no creo pueda conseguir la edición impresa.
    Los textos son apasionantes.

    Saludos

  • Bernal Valdivia dijo:

    Gracias Presidente por este magnífico prólogo. Está claro que estos supuestos líderes de la malograda oposición actual, no son líderes ni dentro de ellos mismos, su fama y conocimiento que de ellos se tiene es gracias a una fabricación de la gran prensa. La inmensa mayoría de los cubanos nada sabe ni le interesa saber quienes son estas ratas. Quien los vería si hubieran tenido que hacer disidencia en los tiempos de Carratalá, de Sosa Cañizares y demás criminales. Hacen dicidencia en la Cuba de hoy porque aquí si hay justicia y dignidad humana, porque aquí se respeta la integridad de la gente.

  • Ariel Fornari dijo:

    Gracias a Cubavisión Internacional y su excelentisimo y preclaro programa “Mesa Redonda”, he podido ir formandome una óptica mejor calibrada, en contrapunto a la guerra psicológico-mediatica procedente de los medios de E.U. Habia tiempos en E.U. cuando por lo menos existian algunos periodistas con curiosidad intelectual, como aquel par del Washington Post en los años 70, que descubrieron toda la trama y corrupción detras del caso “Watergate”. Ese periodismo incisivo estadounidense, se ha ha ido convirtiendo en uno de virtual apologia de la politica oficial norteamericana, producto a su vez del trauma que ellos sufrieron en Vietnam, y que ahora pretenden subsanar con la prensa carente de critica, engendro de sus “media pools” que introdujeron en la Guerra de Irak para presentar un visión esteril de sus abominables actos. Lamentablemente, para la Roma Imperial del Siglo 21, esta guerra mediatica se le esta llendo de las manos, gracias a este libre flujo de información que compartimos por Internet. El reloj de la historia no da marcha atras, Nuestra America esta cada dia mejor informada, y por eso apoyamos incondicionalmente al primer pueblo revolucionario del Continente.

  • Sergio Ardón Ramírez dijo:

    Me tocó estar en Cuba por esas epocas. Fué esa experiencia la que me permitió encontrarme como latinoamericano y la que me convirtio en revolucionario,martiano y anti- imperialista.La causa de Cuba que supieron conducir a la victoria heroes como Fontán y tantos otros es la causa de todos los que en la América Nuestra han luchado y luchan por un futuro mejor para sus pueblos. Cuba con su ejemplo nos alienta y nos inspira. Las dificultades seran vencidas,los problemas superados sin duda, y Cuba marchará a la cabeza de los pueblos emancipados de todo el continente. salud.

  • Alina M Lopez Marin dijo:

    Los cinco heroes son de carne y hueso, Y que carne y hueso. Han llevado su clausura de mas de 12 anos con gran dignidad. Se han sacrificado por el bienestar del pueblo pues su mision era por la mayor parte el prevenir ataques terroristas. Pero esta bueno ya de mantener al pueblo Cubano y a los 5 heroes en clausura sin acceso al extranjero y sin acceso a suficiente comida. Hagan los cambios que son necesarios para que el pueblo pueda seguir palante y hagan los tramites necesarios para que los 5 heroes y todos los presos politicos en Cuba esten en libertad.

  • mohamito dijo:

    Gracias a ti Ricardo Alarcon por tu prologo yo soy estudiante Saharaui en cuba nosotros los jovenes de hoy dia nos toca muchos retos que defender y metas que conquistar cada pais y su actual situacion en la que vive por ejemplo mi pais el pueblo saharaui tenemos la mision y el deber de informarle al mundo nuestro derecho de ejercer nuestro voto de libre autodeterminacion para poder retornar a nuestros teritorios que nos has sido sacados a punta de la metralla desde 1976 por marruecos y con la complicidad de españa desgraciadamente muchos jovenes del mundo no conoces de nuestra justa lucha pero sea donde sea los Saharauis siempre viviremos agradecidos al pueblo cubano por eso reitero que debemos aprender mucho de los lideres cubanos sobre todo los que han vivido antes y despues del 59
    esta semana el dia 25 cuba le demostrara al mundo cuales son las elecciones libres donde se elige cada delegado mediante un voto libre y secreto sin que le esten apuntando con un arma o lavandole su mente esos si son derechos humanos les deseo exitos a todos los cubanos en sus elecciones y a la vez invito a todos los amigos solidarios de cuba a que vengan a la isla para juntos marchar el proximo 1ero de mayo en una macha guigante en apoyo a cuba y en apoyo a la excarcelacion inmediata de los cinco heroes cubanos antiterroristas
    que
    viva por siempre la solidaridad entre CUBA Y SAHARA OCCIDENTAL
    toda la patria o el martirio
    mohamito@fcm.pri.sld.cu
    para todos los amigos que me quieren escribir

  • Carlos dijo:

    Excelente, Alarcón, con una claridad sólo comparable con la de Fidel; por aquí también la prensa trata de minar un gobierno popular en favor de grupos de presión muy poderosos, pero no pasarán!
    Un saludo muy grande desde la patria del Che

  • manuel dijo:

    Mas alla de toda historia bonita esta la historia de la triste realidad, años de aferrarse a nacionalidad independencia caudillismo han cobrado la vida de todos los cubanos, cubanos todos sin importar como piensen creó que Cuba hoy tiene un gran problema es el irespeto al pensamiento de cada quien esto es un lastre y una vergüenza, Marti dijo una vez que no puede haber un pensamiento monolitico ese en el que todos levantan la mano… resumen la vida de el hombre es corta es ahora mañana es tarde el cubano de a pie es que lleva la peor parte y punto.vasta de esa doble moral el hablar en voz baja el esconder el pensamiento contrario al oficialista el no pensar en el otro hoy la palabra debe ser el respeto el poder pensar diferente cueste lo que cueste…

Se han publicado 13 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Ricardo Alarcón de Quesada

Ricardo Alarcón de Quesada

Doctor en Filosofía y Letras, escritor y político cubano. Fue Embajador ante la ONU y Canciller de Cuba. Presidió durante 20 años la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (Parlamento).

Vea también