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El ogro suramericano tan querido por su pueblo

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¿Quién es ese monstruo sudamericano que es peor enemigo de Estados Unidos que Fidel Castro y Osama Bin Laden, apoya a cuanto terrorista y narcotraficante hay en el mundo, desde AlQaeda hasta Hamas, promueve el odio al capital y, sin embargo, cuenta con tanto apoyo popular que gana todas la elecciones?

Con preguntas como estas comienza el documental "Al Sur de la Frontera" del destacado cineasta norteamericano Oliver Stone acerca del líder de la revolución bolivariana, Hugo Chávez, que fuera presentado el domingo 6 de septiembre a la prensa en el marco del Festival de Cine de Venecia. Según la información, el filme incluye testimonios sobre la personalidad y la trayectoria del carismático mandatario venezolano de los presidentes latinoamericanos Cristina Fernández de Argentina, Evo Morales de Bolivia, Ignacio Lula da Silva de Brasil, Rafael Correa de Ecuador, Fernando Lugo de Paraguay, y Raúl Castro de Cuba.

El anuncio de la realización de este proyecto fílmico coincidió con el fracaso de una campaña financiada por la oligarquía colombiana, con apoyo de grupos de la acaudalada oposición venezolana y orquestada bajo la batuta estadounidense, con el lema "No más Chávez". La campaña se propuso organizar marchas simultáneas el 4 de septiembre de 2009 en noventa ciudades del mundo "en repudio a los insultos contra Colombia del gobernante venezolano".

Fue convocada, según reportes de prensa, por "un grupo de jóvenes empresarios colombianos que habían pronosticado mareas humanas en las principales ciudades del mundo, pero consiguió apenas pequeñas multitudes" utilizando sitios de las redes sociales Facebook y Twitter en la Internet.

El movimiento, considerado "una incitación al magnicidio, al odio y a la desestabilización" por la abogada, escritora y periodista venezolana-estadounidense Eva Golinger, fracasó cuando apenas logró reunir grupos de unos pocos cientos de personas en un número de ciudades mucho menor que el planeado. "Fracasaron e hicieron el ridículo con las manifestaciones contra Chávez convocadas viernes y sábado", dijo la presidenta de la Asamblea Nacional venezolana, Cilia Flores.

Los organizadores afirmaron, sin precisar cifras, que lograron marchas en Madrid, Barcelona, París, Sídney, Bruselas, Hamburgo, Buenos Aires, San Pablo, Santiago, Tegucigalpa, varias ciudades de Venezuela y en treinta localidades colombianas.

La más concurrida fue, sin dudas, la que "convocó" en Tegucigalpa el gobierno militar llegado al poder por el golpe militar del 1º de julio que expulsó al Presidente constitucional hondureño Manuel Zelaya. Los golpistas dijeron que participaron unas dos mil personas en un acto que encabezó Roberto Micheletti, el jefe del gobierno de facto.

En Bogotá, varios grupos salieron desde barrios del norte de la ciudad, donde se concentran los sectores de mayores ingresos, y concluyeron en el centro histórico. En la zona céntrica de Bogotá y en algunos otros puntos, las manifestaciones anti-Venezuela fueron rechazadas por grupos populares con los que intercambiaron gritos y, a veces, golpes.

Los manifestantes populares se pronunciaban contra el propósito del presidente Álvaro Uribe de Uribe de lograr cambios en las leyes para reelegirse una vez más, así como en oposición al pacto militar del propio Uribe con el gobierno de EEUU que, según la versión oficial, tiene por fin poner las instalaciones militares colombianas al servicio de las operaciones contra el tráfico de drogas en la región. Para el resto de los gobernantes sudamericanos - y en primer lugar para Chávez-, se trata de la entrega del país a la ocupación militar estadounidense y una amenaza para la independencia de las naciones latinoamericanas.

En Caracas, grupos opositores y populares se concentraron, a prudente distancia unos de otros a fin de evitar enfrentamientos, para expresar, respectivamente, rechazo y apoyo al presidente Hugo Chávez y a la revolución bolivariana. Las manifestaciones fueron precedidas por llamados a marchar en paz.

En la manifestación hostil a Chávez, donde algunos cientos de opositores gritaron "No más Chávez", la consigna contrarrevolucionaria lanzada desde Bogotá, el alcalde metropolitano Antonio Ledezma, de oposición, reclamó libertad de expresión en un acto que, paradójicamente, tuvo protección de las autoridades y fue transmitido por varias radioemisoras y televisoras locales. Hubo también críticas a una ley aprobada por el parlamento que amplía las opciones educativas a los sectores de menores ingresos.

Del lado de los partidarios de Chávez, miles de ciudadanos vestidos de rojo, color del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), marcharon en apoyo del líder bolivariano, mientras otras cientos de marchas con el mismo propósito tuvieron lugar en poblaciones del interior. Diosdado Cabello, uno de los dirigentes nacionales del PSUV, denunció en Caracas que la oposición venezolana mantiene su plan de magnicidio ante la imposibilidad de vencerle en las urnas, en procesos democráticos.

En llamada telefónica desde Teherán, Irán -donde estaba en visita oficial-, a la concentración popular frente a la cancillería en Caracas, Hugo Chávez, el malvado defensor de los humildes y enemigo de los ricos y de la hegemonía estadounidense en el continente, ratificó al pueblo venezolano su compromiso de "patria, libertad y socialismo".

Se han publicado 2 comentarios



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  • DARDO RIBAS dijo:

    OTRO NAUFRAGIO PROPAGANDÍSTICO DEL IMPERIO

    La gente, los pueblos, ya no son proclives a estos enjuagues por más que se siga insistiendo con estas manipulaciones.

    ¿Porqué afirmo esto?... Días antes que el compañero Chávez concurra a Venecia agasajado por el director norteamericano Oliver Stone, cantidad de artículos escritos por los mercenarios de siempre en las cadenas de diarios serviles a los poderes establecidos en los EEUU, anunciaron una especie de concentración mundial que iba a tener protagonismo en todos los países “para protestar contra la Revolución Bolivariana y su líder”.

    Algún desprevenido se habrá imaginado, de inmediato, asombrosos contingentes humanos marchando en todas las capitales… ¡qué digo!... hasta en el último pueblecito de la tierra para apostrofar al revolucionario venezolano -y de paso, cañazo, a Fidel, Cuba, Correa, Ortega y demás patriotas sudamericanos.

    Perdonen por la insistencia, pero me veo obligado a mencionarlo nuevamente. El ya descarado diario “Clarín” de Buenos Aires, en sus ediciones impresas y digitales, mencionó la “extraordinaria convocatoria” y no perdió la oportunidad para trazar un paralelo entre Chávez y la Presidenta argentina, Cristina Kirchner.

    ¿Por qué esta comparación?... Porque se está tratando en el Congreso de la Nación Argentina la llamada “Ley de Medios”, impulsada por el gobierno y por la cual -de aprobarse-, el monopolio que tiene a este diario por bandera perdería la posibilidad de seguir envenenando a la opinión pública con el aluvión de propaganda pro neoliberal y pro imperialista a que nos tiene acostumbrados.

    A su criterio, ellos deben tener el dominio absoluto de la información y la propaganda capitalista. Cualquier intento por democratizar y ampliar ese espectro a sectores de la población -léase prensa verdaderamente independiente y progresista-, es considerado por estos dinosaurios como un “atentado a la libertad de prensa”.

    Piensan así: “Después de mí, el diluvio”. No por nada fueron guataqueros del fatídico “Proceso”, allí desde el año 76, aquél que les otorgó los privilegios infames que aún esgrimen.

    Como ya se sabe, diarios en la misma corriente de pensamiento entreguista y pro yanqui operaron y operan en Venezuela. Hubo uno que hasta fue “aguantadero” -así se llama en Buenos Aires a los refugios clandestinos de hampones o depósitos de objetos ilegales- de armas para derrumbar al gobierno legítimo del compañero Chávez.

    Claro, esto “Clarín” no lo menciona… inoculando en su público la peregrina idea que allí “se atenta contra la libertad de prensa”.

    Lo mismo hace en la Argentina… ¡Ellos! Que critican a Cuba por lo que entienden “conculcación de libertades de prensa”, resulta que aquí tienen un monopolio absoluto a nivel nacional de radios, televisoras y diarios de difusión masiva. El discurso único, que le dicen, pero a favor del enemigo imperialista e incondicional con la reaccionaria Sociedad Rural -nido de la más rancia oligarquía agraria explotadora y ladrona- y de cuanto capital de envergadura extranjero o nacional atente contra los argentinos y contra los trabajadores en particular.

    Fue tal el descaro de “Clarín” con la presumida “protesta universal contra Chávez” que la noticia estaba dada de la siguiente manera. El título, la “bajada” con la explicación y, en primer lugar, la noticia referida a las manifestaciones opositoras a Chávez. Más abajo, en líneas avaras, la referencia a que hubo también en Venezuela manifestaciones oficialistas. La vieja maniobra subliminal… que ya no es tan subliminal. Primero instalan lo que ellos quieren “vender” y luego, para aparecer como magnánimos y ecuánimes, minimizado, lo que detestan.

    Son tan repugnantes todas las maquinaciones cotidianas de este diario -hay otros similares, pero de menos inserción pública-, que no hay lugar donde no se escuche gente que lo comente con asco y enojo. Capítulo aparte merecen sus periodistas. En su extenso plantel, no hay uno que se atreva a manifestar disenso. Todos se encolumnan, servilmente, en el mismo discurso que dicta la editorial. Algo curioso, afirmará más de uno, pero no es así… el miedo a perder el puesto, la posibilidad de quedar marginados del monopolio dueño de los más importantes medios, ha convertido a todos estos pelmazos en una tropa disciplinada y obsecuente.

    Quiero aclarar que, además, la empresa ha humillado a estos sirvientes adjudicándoles a casi todos los “notables” que firman notas el pomposo cargo de “editores jefes” o algún falluto oropel por el estilo. De esta manera, jugoso sueldo mediante y vanidad consolidada, estos tipejos abruman a medio país, haciendo el panegírico de la empresa para la que trabajan y discurseando sin cortapisas las ambiciones del grupo económico. Un verdadero asco.

    Me interesa destacar que hay excepciones, pero esos que aún tienen su vergüenza intacta, no guataquean con la empresa, pero se callan lo que no deberían callarse. El miedo cerril, como ya se sabe.

    Pasada la “fabulosa manifestación” de repudio mundial… ¡qué digo!... intergaláctica contra el compañero Chávez -fracasada y patética-, estos diarios y sus escribas lacayos de inmediato, se abocan a la próxima canallada.

    Genio y figura, hasta la sepultura.

    Como decía aquella canción inolvidable de Los Olimareños: “si no los despeina el viento, los va a despeinar la historia”.

    Buenas noches, compañeros.
    Dardo, desde Argentina

  • Walter Lippmann dijo:

    Aqui una traduccion al ingles:
    http://www.walterlippmann.com/docs2646.html

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Manuel E. Yepe

Manuel E. Yepe

Periodista cubano, especializado en temas de política internacional.

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