Bush prepara el Armagedón: La Guerra contra Irán
Existe en Francia una opción alternativa de información en Internet, muy prestigiosa, llamada Red Voltaire que dirige el avezado periodista Thierry Meissan. En uno de sus últimos números publica un artículo del general ruso retirado, Leonid Ivashov, quien fuera Jefe de Estado Mayor de la Federación Rusa y es actualmente presidente de la Academia rusa de geopolítica y pertenece a una influyente organización por la paz.
En su análisis el general declara hallarse convencido que Estados Unidos ya ha tomado la decisión de atacar Irak y ha comenzado la preparación psicológica necesaria a la agresión. Una guerra en la cual se usarían armas nucleares tácticas como una operación de cirugía de precisión de consecuencias pretendidamente limitadas. Esto es, desde luego, imposible. Tras el primer golpe será imposible detener el uso de todos los medios posibles de destrucción masiva. Ante una embestida que amenace su existencia cualquier nación hará lo necesario para defenderse. Entrarían en el conflicto países que poseen armamento atómico y sin dudas las armas químicas y biológicas intervendrían también. Por tanto, concluye el general Ivashov, la humanidad está amenazada por Estados Unidos.
El gobierno de Bush estima que la destrucción de mil quinientos objetivos en Irán puede hacerse con armas nucleares tácticas pero no planean una ofensiva de infantería. Creen que el golpe contra instalaciones industriales y militares seleccionadas bastaría. No proyectan usar fuerzas de tierra porque un territorio tan vasto como el de Irán requeriría enormes ejércitos. El golpe nuclear contra Irán, creen en el Pentágono, consolidaría la presencia norteamericana en el Oriente Medio y daría un vuelco al orden mundial.
Pero, según Ivashov, a ese golpe seguiría el enfrentamiento entre Israel e Irán y evolucionaría rápidamente hacia una guerra religiosa entre el Judaísmo y el Islam. Debido a la presencia de una población musulmana y judía numerosa en las naciones occidentales un baño de sangre mundial sería inevitable. Todas las fuerzas activas del mundo se comprometerían en el conflicto sin espacio alguno para la neutralidad. Ello conduciría a una pesadilla bélica, a una gran conflagración más catastrófica aún que la 2ª Guerra Mundial.
El pretexto para la guerra contra Irán no es serio. Aquella nación no posee ni está desarrollando armas atómicas ni podrá hacerlo en un futuro inmediato, continúa Ivashov. Hay que recordar acusaciones similares contra Irak que demostraron su falsedad. Las verdaderas razones de esta lidia es que solo así puede impedirse el hundimiento del sistema económico mundial basado en el dólar. La masa de moneda estadounidense circulante excede el valor real de su liquidez. La industria, los inmuebles, las tecnologías han sido hipotecados diez veces ya en todo el mundo. Una deuda de esa magnitud no puede ser saldada, solamente puede ser disminuida.
El dólar es una realidad virtual, no está apoyado íntegramente por propiedades, mercancías, materia prima o procesos científicos. Ese inmenso débito, si se pretendiese acreditarlo, hundiría en la quiebra a millones de personas y entidades en todo el mundo. Los banqueros arruinados necesitan un evento de proporción global para salir de la ruina y eso se lo proporcionaría una guerra ampliada en el Oriente Medio. Hasta ahí el artículo del general Ivashov.
En 1996 el profesor Samuel Huntington, profesor de Ciencias Políticas y director del Instituto de Estudios Estratégicos de la Universidad de Harvard, publicó un libro "El choque de las civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial", donde planteó una aventurera tesis. La fuerza dominante en los conflictos del presente es la cultura, afirmó. Política, ideologías, intereses nacionales y economía siguen siendo importantes pero la cultura es el factor determinante que mueve la historia porque es esencial para la identidad humana y va más allá de las fronteras regionales. Las tesis de Huntington han sido criticadas por su monolitismo, por su descuido de los matices y las fracciones.
No obstante, la tesis expuesta por el general Ivashov parece conducir a la aseveración que un ataque de Estados Unidos a Irán haría estallar ese conflicto entre Islam y Occidente que todos parecen temer. Los frentes de batalla del futuro estarían determinados por las líneas divisorias entre civilizaciones. La aspiración de gendarme internacional de Estados Unidos lo está situando en conflicto con otras civilizaciones. La honda crisis económica del sistema capitalista operaría el desplome del sistema actual.
gotli2002@yahoo.com


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