Imprimir
Inicio »Opinión  »

Fidel siempre presente

| +

Los cubanos sabemos que no le gustan los elogios,  pero es imposible escribir y evaluar los resultados de la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados sin dejar de mencionarlo: Fidel fue el ausente más presente de esta cita.
Recuperándose de una inesperada y urgente operación, los médicos le impidieron estar en el podio, mallete en mano, para aprobar los consensos en torno a los problemas más acuciantes del mundo de hoy que devienen desafíos para el Movimiento. Por él, estuvo Raúl.
No hubo una sola de las intervenciones en la que los líderes del Tercer Mundo dejaran de desearle pronto restablecimiento y larga vida. Todos, más alla del tema central de sus discursos, reconocieron que la nueva presidencia de los NOAL en sus manos y en las de nuestro pueblo, garantizará el proceso de revitalización iniciado durante el mandato de Malasia.
Su condición de miembro fundador y su vertical y emblemática posición de defensa de los principios que inspiran el no alineamiento, han hecho trascender su liderazgo del escenario cubano y en esta Cumbre en La Habana, volvimos a corroborarlo.
A lo largo de los 45 años transcurridos desde su fundación, el Movimiento ha tenido en Fidel un inclaudicable y valiente combatiente antiimperialista, un luchador incansable contra el colonialismo y contra el apartheid y un defensor sin límites de los sagrados derechos a la independencia, la autodeterminación e integridad territorial. Un visionario de los peligros que han acechado y acechan al Sur, incluso en momentos en que no pocos creyeron que la guerra fría había terminado.
La vida le dio el privilegio de trascender físicamente a los líderes fundadores y fiel a sus legados y sueños, ha sabido mantener las banderas de Bandug y Belgrado, y encabezó por ellos y por todos el combate contra la deuda externa y el neoliberalismo y no ha descansado en desenmascarar los cantos de sirena con que los centros del poder mediático, acompañan las estrategias del imperio con el objetivo de desmovilizarnos, recolonizarnos e, incluso, eliminarnos.
Los presidentes de África han agradecido a Cuba y a Fidel su internacionalismo militante; ellos recordaron el papel de las tropas cubanas que, venciendo los obstáculos de la distancia, no escatimaron sacrificios ni su propia sangre, por los pueblos de Angola, Namibia y Sudáfrica. También agradecieron la colaboración posterior en técnicos y profesionales para contribuir a reconstruir esos y otros países en la edificación de la nueva sociedad. Decenas de miles de jóvenes africanos estudiaron  o  estudian en Cuba porque sólo la educación puede hacer verdaderamente libres a los pueblos.
Los mandatarios de Asia tampoco economizaron elogios. Desde la solidaridad brindada a los patriotas vietnamitas hasta más recientemente el auxilio médico inmediato a los pueblos de Indonesia y Paquistán, constituyen la mejor lección de que sólo la solidaridad, la cooperación y la unidad, puede salvarnos.
Chávez Y Evo, líderes ya de resonancia mundial en la cita de La Habana, continuaron en el podio del Palacio de Convenciones su largo diálogo con el magisterio de Fidel. En otros muchos dirigentes de la región el sentido de dignidad que late en sus palabras, la necesidad de alternativas, la voluntad de cambio expresados, llevan implícito su nombre. La América Latina que ya es y la que puede y debe ser pasa por una línea divisoria, un antes y un después, que se llama Fidel.
La Operación Milagros y el método de alfabetización Yo Sí puedo son aportes cubanos que la historia, en su momento, recogerá como la expresión más cabal de que sólo el hombre salvará al hombre.
Y ha sido Fidel su promotor, su inspirador, su apoyo y sustento y eso lo saben los que vinieron a La Habana dispuestos a apoyar a Cuba, a felicitarlo a él por su nueva tarea al frente del Movimiento, convencidos de que en sus manos el camino del Sur está bien custodiado.

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Nidia Díaz

Nidia Díaz

Periodista cubana, especializada en temas internacionales. Actualmente trabaja en el semanario Granma Internacional.