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Grandes olvidados: Jorge Eliecer Gaitán

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Hace exactamente 57 años, en una calle de Bogotá fue asesinado Jorge Eliécer Gaitán. Entonces no había en Colombia una guerra en el sentido convencional de la expresión, ni la lucha armada ocupaba un lugar central en la política local. Ayer como ahora la contienda de clases entre el pueblo y la  oligarquía pro imperialista, se libraba en las calles y en las fábricas, en las haciendas y en las plantaciones, en las universidades y en los periódicos.

La muerte de Gaitán, quien intentó movilizar a los sectores populares para quebrar el poder de los terratenientes, el clero reaccionario y el ejercito, fue el más duro golpe del movimiento popular colombiano y canceló los esfuerzos de los sectores más avanzados de la clase política local para impulsar la modernidad política, empeño que intentaba conceder a las masas un decisivo protagonismo político.

El crimen, ejecutado el 9 de abril de 1948 provocó una virtual insurrección popular conocida como el "Bogotazo", brutalmente reprimida, entre otras cosas para asegurar la exitosa conclusión de la IX Conferencia Panamericana en la que, bajo la égida de los Estados Unidos, se  firmó el Pacto de Bogotá, de donde surgió la OEA.

Con la muerte de Gaitán la oligarquía colombiana sumergió al país en una espiral de violencia a la que las soluciones epidérmicas no han podido poner fin.

Los diálogos entre fuerzas políticas antagónicas, mediatizados por la preeminencia de los intereses foráneos, las promesas de paz, desmentidas por la tolerancia ante los grupos paramilitares, la ineficacia de la lucha contra el narcotráfico y las mediaciones que se solapan con los estados de sitio, las deportaciones, los secuestros y los asesinatos políticos, forman una antología de frustraciones que revelan la profundidad de los problemas estructurales a los que es preciso dar respuesta.

La zaga del crimen ha conducido a engendros que como el Plan Colombia, que lejos de acercar una solución la alejan, comprometiendo además la independencia nacional y apartando al país de la corriente general que prevalece en la América Latina. El Plan Colombia es un plan norteamericano, bueno para Estados Unidos y sus intereses imperiales.

Cinco décadas atrás la prédica de Gaitán y sus empeños por convertir a las masas colombianas en sujetos de su propia historia, fueron expresión del desgaste del modelo político oligárquico basado en la alternancia de liberales y conservadores que hoy rebelan sus mayores carencias.

La coincidencia quiso que la muerte de Gaitán coincidiera con el debut en la política latinoamericana de Fidel Castro, casualmente presente en Bogota y participante del Bogotazo. Se trata de personalidades, épocas y modos diferentes de asumir las tareas revolucionarias que cada uno en su dimensión forman parte de la larga marcha de la América latina hacía su definitivas independencia.

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Jorge Gómez Barata

Jorge Gómez Barata

Periodista cubano, especializado en temas de política internacional.