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Octubre, mes de patria y cultura: Fidel y Hart en el legado vivo de la nación

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El Callejón de Hamel, posee pinturas, murales y esculturas que rinden tributo a la cultura afrocubana. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ Cubadebate

Hasta el próximo 20 de octubre, Cuba se sumerge en una celebración profunda de su identidad con la Jornada de la Cultura Cubana, una cita que este año se reviste de especial significado. Bajo el lema “La cultura es la nación”, el país entero se convierte en escenario de actividades que honran a figuras esenciales del pensamiento cultural cubano y conmemoran momentos históricos que han marcado la historia de la patria.

Esta edición está dedicada al centenario de Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución, y al 95 aniversario del natalicio de Armando Hart Dávalos, intelectual clave en la articulación de la política cultural cubana. Junto a ellos, se celebran los centenarios de Alfredo Guevara, Juana Bacallao, Abelardo Estorino y el Trío Matamoros, así como los 95 años de Alfredo Sosabravo y Omara Portuondo. También se recuerda el 40 aniversario de la Campaña Nacional por la Lectura, símbolo del compromiso del país con el acceso universal al conocimiento.

El programa de actividades es tan diverso como la propia cultura cubana. En instituciones, comunidades y plazas públicas se desarrollarán conciertos, presentaciones artísticas, ferias culturales y encuentros con Premios Nacionales y personalidades del arte. Destaca el Ciclo de Cine dedicado al 65 aniversario del Noticiero ICAIC Latinoamericano, que revive momentos esenciales de la historia audiovisual del país. Las Rutas Cuba, Historia y Cultura, por su parte, invitan a recorrer espacios patrimoniales que enlazan arte, memoria y tradición.

Uno de los momentos más simbólicos será el 20 de octubre, Día de la Cultura Cubana, cuando se convoca a entonar el Himno Nacional a las 8:00 a.m. en escuelas, centros de trabajo y comunidades. Este gesto rememora la histórica fecha de 1868, cuando se cantó por primera vez en Bayamo, y se convierte en un acto de reafirmación de la identidad nacional. La Jornada también se vincula a otras efemérides de gran peso histórico-cultural como el inicio de las Guerras de Independencia el 10 de octubre y la Fiesta de la Cubanía, que se celebra del 17 al 20 de octubre.

Más que una celebración, esta Jornada representa un momento de reflexión y compromiso. La cultura cubana se reafirma como herencia viva, como espacio donde la nación se reconoce, se piensa y se renueva. Desde la creación artística, la acción comunitaria y el diálogo intergeneracional, se proyecta una cultura en Revolución que no solo preserva el pasado, sino que construye el presente con la certeza de que Cuba es Cultura.

La cultura constituye el alma de la nación cubana, el cimiento sobre el cual se ha edificado una sociedad consciente de su historia, sus valores y su proyección hacia el futuro. No es solo expresión artística o patrimonio intangible, sino una fuerza viva que articula el pensamiento, la sensibilidad y la acción colectiva. En este sentido, Fidel Castro Ruz y Armando Hart Dávalos desempeñaron un papel esencial al concebir la cultura como un derecho del pueblo, no como privilegio de élites. Su legado no se limita a discursos o documentos, sino que se manifiesta en cada escuela, biblioteca, cine, teatro y espacio comunitario donde el arte y el conocimiento se comparten como herramientas de emancipación.

Fidel, con su visión humanista y revolucionaria, entendió que la cultura debía ser parte integral del proyecto social cubano. No como ornamento, sino como sustancia. Hart, por su parte, fue un defensor incansable de la educación como vía para cultivar el pensamiento crítico y la diversidad cultural como riqueza de la nación. Juntos, impulsaron políticas que democratizaron el acceso al arte y al saber, convencidos de que una ciudadanía culta es una ciudadanía libre. Gracias a esa visión, hoy en Cuba la cultura no excluye, sino que convoca; no separa, sino que une. Es una plataforma que permite a cada individuo reconocerse en su historia, participar activamente en la vida social y contribuir a la construcción de un país más justo, más inclusivo y más consciente de sí mismo. En ese sentido, el derecho cultural no es solo una conquista, sino una responsabilidad compartida: la de mantener viva la llama de la identidad, la inclusión y la comunidad.

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Verónica Alemán Cruz

Verónica Alemán Cruz

Periodista de Cubadebate.

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