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Saltando vallas con Anier García

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Anier García.

Anier García.

Dentro de pocas semanas se cumplirán 16 años del título olímpico de Anier García, uno de los vallistas más temperamentales que han entrado a las pistas y a su vez más queridos por la afición cubana y mundial. Aún conserva frescos en su memoria los 13 segundos de la inmortalidad, de la misma manera que guarda con tanto o más orgullo el bronce olímpico cuatro años más tarde en Atenas.

Un poco más relajado, con la música siempre como aliado y tras más de una década sin la presión del disparo en la arrancada, el también monarca mundial bajo techo (1997), doble titular de los Juegos Panamericanos (1995 y 1999), entre otros premios, accedió a conversar tras su regreso a Cuba, después de estar trabajando varios años en México.

Ser campeón olímpico no significa un tránsito cualquiera por la historia deportiva del mundo. Se va muchas veces del papel anónimo al protagónico; de la ilusión al hecho real; de la tierra al imaginario Olimpo. Pero tal progresión no hizo que este santiaguero perdiera sus costumbres de siempre: compartir con amigos, saludar a todos los vecinos y siempre, siempre, sonreír.

Ha estado en las últimas semanas por el Estadio Panamericano en La Habana, ese que le parecía inmenso en 1992 —cuando todavía era escolar— y en el que aspira a brindar sus mejores enseñanzas a futuros vallistas cuando así lo apruebe la Federación Cubana de Atletismo.

Sídney y la espina de plata

Anier García con Fidel.

Anier García con Fidel.

“La plata en el campeonato mundial de Sevilla, en 1999, era una espina que me propuse sacar en los Juegos Olímpicos de Sídney. Desde aquella fecha entrené fuerte para coger el oro y no otra medalla. ¡No otra medalla! Sabía lo duro que sería la competencia, pero también conocía mis posibilidades. Fallar en la arrancada podía costarme el oro.

Sin embargo, todo sucedió perfecto. Fue el título que me dio, además de la popularidad y la fama, la alegría más grande en mi carrera deportiva. Sídney fue un capítulo inolvidable que sacó para siempre también la espina de Cuba en los 110 con vallas, pues Alejandro Casañas había sido plata en Montreal 1976 y Moscú, 1980”.

Las figuras norteamericanas

“Los Estados Unidos son una potencia en esta especialidad de las vallas, pero nosotros también. Fíjate, en Sídney me escoltaron en el podio dos figuras que no eran favoritas, Terrence Trammell y Mark Crear, lo cual no equivale a decir malos corredores. Todos los años ellos sacan varias figuras o promesas y muchas llegan al nivel mundial, aunque otras son efímeras y desaparecen rápido. Allen Johnson fue una excepción, su profesionalidad admite miles de adjetivos y elogios”.

El duelo con Allen Johnson

“La rivalidad entre él y yo viene desde antes, aunque se acentúo con mi victoria en Sídney. Él no podía creer que había perdido conmigo entonces y me dijo después de la carrera: “nos vemos dentro de cuatro años”.

“La prensa levantó una expectativa tremenda sobre nuestro encuentro en Atenas y sucedió en cuartos de final. Los dos estábamos presionados, pero él parecía más. Incluso, en los calentamientos le advertí que lo tomara con calma, pues lo único que necesitábamos era clasificar entre los tres primeros.

“Tras suceder una arrancada en falso la cosa se complicó. Debíamos cuidarnos todos porque podían descalificar al próximo que se fuera. Cuando salimos, él perdió el paso dos veces. Por más que trató de equilibrar la carrera, no pudo y rodó por la pista. Al terminar, fui a saludarlo y le expresé mi pesar por lo ocurrido, pues los grandes atletas no merecen perder de esta manera. Sin embargo, las casualidades no están escritas para nadie”.

Respeto a Cuba

Anier García en Atenas 2004

Anier García en Atenas 2004

“Los cubanos nos hemos ganado el mayor respeto en torneos internacionales, porque siempre hemos tenido tres o cuatro atletas de puntería, que siempre alcanzan o luchan por medallas. Yoel Hernández lo demostró en los Juegos Panamericanos de Winnipeg en 1999 y en Sídney; con anterioridad Emilio Valle fue finalista olímpico, al igual que Erick Batle. Tras mi retiro, Dayron Robles fue campeón olímpico en Beijing. A veces yo decía bromeando que los rivales más peligrosos eran mis propios compañeros de equipo”.

Un atleta de competencia

“Yo sí requería competir mucho. Eso me permitía conocer a fondo a los contrarios, levantar el ánimo y ganar seguridad. Era un clásico atleta de competencia. De los torneos de mayor envergadura salía más fortalecido. Es cierto que después del oro olímpico me confíe un poco por la maestría alcanzada, pero nunca bajé la guardia. Luego me persiguieron las lesiones, pero pude recuperarme a tiempo, y el bronce de Atenas demostró que todavía había que contar conmigo”.

Antesala de Atenas

“Después de casi dos años de continuas lesiones en la pierna de ataque y pobres resultados en competencias internacionales, hice un trabajo fuerte en los primeros meses del 2004. Los médicos hicieron lo suyo con tratamientos intensivos y de mucha precisión, pues las molestias se extendían más de la cuenta. Mi entrenador, Santiago Antúnez, confió en mis potencialidades siempre. Bajé un poco de peso y comencé a aumentar los rendimientos poco a poco. Sólo asistí a tres competencias antes de los Juegos Olímpicos y los tiempos fueron mejorando de una a otra. En una de ellas declaré que podría hacer 13,20 segundos en Atenas y aunque no faltaron los escépticos, lo cumplí y regresé con bronce. Debo confesar que la alegría fue comparable a la de Sídney por todo lo vivido para llegar hasta allí”.

¿El récord mundial?

“En las vallas cortas la experiencia competitiva es fundamental y lo demostré varias veces. Hubo un momento de mi carrera que pude bajar de los 13 segundos y acercarme al récord mundial, pero yo insistía mucho en perfeccionar la arrancada, que era uno de los puntos más vulnerables que tenía. Batir el récord mundial no me obsesionó nunca. Quizás el 2001 o el 2002 fueron años idóneos para hacerlo, pero las veces que lo intenté no pude conseguirlo”.

Una carrera de Anier

“Es bien difícil describirme corriendo a estas alturas pero lo intentaré. A ver, salía bien explosivo, potente y le iba con todo a la primera valla. Romper la inercia de la arrancada y buscar velocidad en los primeros pasos eran elementos técnicos bien complejos por mi masa muscular y estatura. Después de cruzar la quinta valla volaba bajito. Tanto es así, que veía casi pegadas la novena y la décima valla, lo cual me obligaba a reaccionar rápido, rápido y levantar la pierna de ataque en fracciones de segundos. Muchas veces ni yo mismo sé como lo hice. Luego venía el remate final y la camiseta al aire o al público si ganaba el oro. Algunos todavía me identifican o recuerdan por ese último gesto en Sídney. Con eso liberaba tensiones y emociones”.

Sin miedo a las lesiones y al tiempo

“Nunca le he temí a las lesiones, aunque me perjudicaron en más de una ocasión como ya conté. A veces aparecían por despreocupaciones de uno mismo. Debe ser una responsabilidad del atleta cuidarse y ver al fisioterapeuta ante la mínima molestia. El deporte de alto rendimiento exige eso para que lleguen luego las medallas y los aplausos”.

¿Por qué no Beijing 2008?

“El Comandante en Jefe al felicitarme en el recibimiento a la delegación de Atenas me dijo: “excelente ese bronce, al chino lo cogemos en Beijing”. Se refería al joven campeón olímpico Liu Xiang, que tenía 21 años. Seguí entrenando como en mis mejores años porque me quedaba el reto de romper mi marca personal, pero volvieron las lesiones, las paradas, los períodos sin competir, y algo sí tenía claro: solo iba a ir a Beijing sí estaba seguro de que podía discutir una medalla como había ocurrido en Atenas. Cuando llegó el momento de decidir no estaba en forma y preferí ver los Juegos por la televisión. Poco tiempo después me retiré”.

Entrenador, un hijo y…

“No concibo vivir sin el atletismo y desde el 30 de mayo del 2004 sin mi hijo, Anier. La función de entrenador me ha permitido transmitir los secretos de esta prueba a otros y disfrutar perennemente de los éxitos.

“En lo personal, soñaba con tener un hijo varón y lo tuve. Él practicó deportes de combate y le gusta mucho la música. Nunca le impuse practicar atletismo, aunque no puedo negar que me hubiera encantado aplaudirlo en un estadio”.

Confesiones íntimas.

“Alrededor de mis medallas siempre tuvieron que ver muchas personas y eso no se olvida. Mi familia, en especial, mi hijo Anier, de meses cuando competí en Atenas. También los médicos, los fisioterapeutas, y sobre todo los amigos que tanta esperanza y confianza tuvieron en mí. Ese entrenador que jamás habló de una derrota y mucha gente del pueblo que me paraba en las calles para preguntarme cómo me sentía.

“Ahora también me paran, pero para conversar, tirarse una foto y recordar muchas de las cosas que hemos estado conversando”.

¿Perfecto?

“No, nada de perfecto. Hoy, a la distancia, puedo reconocer que pude emplearme más a fondo de lo que lo hacía en los entrenamientos y perfeccionar más la técnica. Sin embargo, no me arrepiento de nada. Prefiero que me le gente me sigan diciendo: Anier, campeón; y que me quieran como lo que soy, un cubano más.”

Ser campeón olímpico no es un tránsito cualquiera por la historia deportiva del mundo. Anier García lo sigue contestando a diario.

 

Se han publicado 15 comentarios



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  • Arturope dijo:

    El fue un campeón de verdad, le felicito.

    • Roberto dijo:

      Bueno espero que el periodista pueda hacer un articulo sorbe Dairon Robles, quien fuera tambien campeon olimpico y recordista en su momento.

  • TIR dijo:

    GUAPO GUAPO

  • El Loco dijo:

    Muy buen trabajo, se lo merece Anier, pero el título debió “Pasando vallas con Anier”, si es para referirse a las carreras de vallas, pues las vallas en las carreras del atletismo (100 c/v, 110 c/v y 400 c/v), no se saltan, se pasan.

  • Miyo dijo:

    Anier no solo fué, es un gran campeón y lo seguirá siendo, porque así lo ve su pueblo que lo quiere y lo admira por su sencilles, valentia y patritismo. Felicidades campeón y que sigas cosechando exitos en tus tareas futuras.

  • Henry. dijo:

    me gusto el titulo del articulo

  • victor dijo:

    Felicidades Anier.

    Hablando de aniversarios: Dos preguntas: ¿Qué pasa con los 40 años de los records de Juantorena? y ¿Qué piensa Juantorena sobre lo sucedido a con los atletas rusos?

    • Sergio dijo:

      Es la pregunta de 9550, participe usted.

      Pues él es vicepresidente de la IAAF, bueno, entonces n tendría mucho que decir.

      Saludos,

  • bufalito dijo:

    orlando ortega,cubano nacionalizado español es el favorito para ganar en brazil

  • ernesto dijo:

    qué bueno que se acuerden de campeones como anier garcia, para mi el vallista más valiente y espectacular, porque dayron robles fue campeón olimpico igual que él pero no tenia la explosividad y la garra de anier. cuando ganó en sydney yo lo recuerdo porque salte de la silla y meti un grito como él metió. felicidades anier

  • Alejandro Carrazana dijo:

    grande anier siempre, apenas tenia diez años y también me quite la camiseta cuando lo vi ganar…..me gustaría alguna entrevista a yoel hernández……..tambien es una gloria del deporte cubano..donde quiera que esté un saludo para él de su tierra natal!!!

  • Luis Pichardo dijo:

    Bonita entrevista, gracias Anier

  • Aroldo dijo:

    Ser campeón olímpico es la más grande aspiración de cualquier atleta, y él lo logró, por lo que no tiene nada de que estar arrepentido.

  • RAULITO dijo:

    Buen trabajo periodista. Anier un gran campeon sin mucho ruido, pero es ejemplo del deportista cubano. Felicidades Anier, aun se recuerda tu victoria…

  • juniel peraza padron dijo:

    ola

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Joel García

Joel García

Periodista Cubano. Editor-jefe de la Redacción Deportiva del periódico Trabajadores desde 2007.

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