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Caminito: encrucijada de tradiciones y costumbres (+ Fotos)

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Caminito (1)Ubicada en el emblemático barrio de La Boca, muy cerca de La Bombonera, el mítico estadio del Club Atlético Boca Juniors, Caminito es más que un “callejón-museo”, como se le conoce mundialmente: es una encrucijada de callejuelas que, con el paso del tiempo, se rejuvenece y respira tradiciones y costumbres.

Lugar obligado de turistas y transeúntes de paso por Buenos Aires, donde sus angostas y adoquinadas calles guardan con celo historias de amores y desencuentros, las mismas que han servido de inspiración a poetas y músicos de todo el mundo.

Caminar sus estrechas calles, convertidas en museo, es volver al pasado. Es el lugar más famoso y colorido de la Ciudad de Buenos Aires, visitado anualmente por miles de turistas brasileños, uruguayos, chilenos, norteamericanos españoles y franceses, fundamentalmente.

Cuentan que el tradicional barrio porteño de La Boca fue originalmente el emplazamiento del primer puerto de Buenos Aires y que su aspecto actual es el que le dieron los cientos de inmigrantes que llegaron a mediados del siglo XIX, principalmente italianos genoveses que se instalaron allí atraídos por la fuerte actividad portuaria.

Su recorrido sinuoso se debe a que sigue el curso de un recorrido de agua que fluía por ahí hasta principios del siglo XX. El área era conocida tradicionalmente como “Puntín” (el diminutivo de puente en dialecto Genovés).

Con mucho esfuerzo y obligados por las circunstancias y la necesidad, los recién llegados tuvieron que construir los llamados “conventillos” (casas típicas, muy singulares, humildes y enchapadas) que compartían varias familias y en las que resaltan distintas y vivas combinaciones de colores (verde, amarillo, rojo y azul), debido a que –según los testimonios de la época- muchos de los inmigrantes que trabajaban en el puerto utilizaban los restos de pinturas que sobraban en los barcos y con eso iban pintando sus casas. Como era poca y de varios colores, cada parte del inmueble quedaba de una tonalidad diferente.

“La Boca es un tango de adoquines mojados y de cielo pintado de todos los colores, como desprolijo…”, dice un conocido tango dedicado a este sitio.

Considerado por muchos “el primer museo peatonal al aire libre del mundo”, Caminito alberga a diversos artistas callejeros que nos maravillan y fascinan con sus presentaciones. Cantantes y bailarines de tango, obras de artesanos, murales por doquier y cerámicas de colores intensos dan vida a este cómplice lugar.

A lo largo de este paseo, encontraremos réplicas de los antiguos “conventillos”, en cuyos balcones se pueden ver representaciones de famosos y conocidos personajes de la historia argentina y mundial (como Gardel, el Papa Francisco, el Che, Maradona o Evita).

El tango, ese sensual baile que los argentinos (también los uruguayos) llevan en la sangre, forma parte inseparable del lugar. En cada esquina o restaurante de Caminito tangueros contonean sus cuerpos al compás de un bandoneón, en un nostálgico y contagioso clima para deleite y disfrute de todos.

Se sabe que el ritmo tanguero tiene un cercano parentesco con la habanera, la milonga y el candombe. Muchos dicen que “son parte de una misma familia musical de raíces africanas y costumbres provenientes de los gauchos que migraron a la ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, el tango no se confunde ni deriva de ninguna danza o género musical en particular”.

Para el músico argentino Juan Carlos Cáceres “en el origen del tango hubo tres aportes negros decisivos: el originario del Río de la Plata, que es el candombe; el procedente de Cuba, que es la contradanza europea convertida en habanera, y la milonga, oriunda del Brasil, traída por los soldados del ejército de Urquiza, y que con el tiempo llegaría a las orillas de Buenos Aires. Los tres elementos se refundirán en el tango.

Buenos Aires era el último puerto del mundo: los artistas y los marinos llegaban a ella con toda la música recogida en los puertos del trayecto, y la larga estadía de los barcos en cada puerto daba tiempo para el contacto y el intercambio con los habitantes”.

Caminito parece estar detenido en el tiempo. Sus angostas callejuelas de adoquines, el arcoíris de colores de sus enigmáticas casas y el contagioso tango, te atrapan al instante y para siempre en un espacio donde tradiciones y costumbres se empeñan en no sucumbir ante la seductora modernidad.

Caminito (2) Caminito (4) Caminito (3)

Se han publicado 1 comentarios



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  • Aroldo dijo:

    Qué lindo lugar, tengo en casa un libro titulado Tango, lo adquirí en una feria del libro hace algunos años, cuenta la historia del orígen de este género musical y danza, además de ser un libro de historia con todo rigor, es hasta un libro de consulta, este artículo me recuerda ese libro, tambien tengo una tía que visitó ese país hace un tiempo y se sacó varias fotos en ese barrio, que por cierto parece que hacía un frío que pelaba porque todos estaban bien abrigados y se veía a los árboles sin hojas, pelados totalmente.

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