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Tráfico de armas en Estados Unidos: cómo moverse entre las leyes (+ Infografía)

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armas de fuego en Estados Unidos

La ruta de las armas en Estados Unidos.

En California, algunos contrabandistas de armas usan FedEx. En Chicago conducen justo al otro lado de la línea del estado hasta Indiana, compran un arma y manejan de vuelta. En Orlando, Florida, los contrabandistas son conocidos por llenar un auto de 500 dólares con armas de fuego y enviarlo en un barco a los círculos de criminalidad en Puerto Rico.

En respuesta a los tiroteos masivos en los últimos años, más de 20 estados, entre ellos algunos de los más grandes de Estados Unidos, han aprobado nuevas leyes que restringen cómo las personas pueden comprar y portar armas. Sin embargo, el efecto de esas leyes se ha diluido considerablemente por un mercado subterráneo próspero para las armas de fuego traídas de estados con pocas restricciones.

Según datos federales, se ha determinado que cada año cerca de 50 mil armas de fuego son desviadas a criminales a través de las fronteras estatales, y es probable que muchas más crucen las líneas estatales sin ser detectadas.

En Nueva York y Nueva Jersey, que tienen algunas de las leyes más estrictas del país, más de las dos terceras partes de las armas vinculadas a la actividad criminal procedieron de las compras fuera del estado en 2014. Muchas fueron traídas a través de la llamada Iron Pipeline —formada por la carretera interestatal 95 y sus carreteras tributarias—, desde los estados del sur con leyes de armas más débiles, como Virginia, Georgia y Florida.

Una pistola utilizada en el asesinato de dos agentes de Brooklyn el año pasado se remonta a una casa de empeño, al sur de Atlanta. Un revólver utilizado en un tiroteo fatal para un oficial de Queens en mayo se remonta a una casa de empeño en carretera, también en Georgia, cerca de 100 millas de Atlanta. Y un arma utilizada para matar a un oficial en el Este de Harlem el mes pasado fue rastreada hasta Carolina del Sur.

“Estamos tratando de lidiar con eso, pero tenemos un grifo que está abierto allí y no tenemos una capacidad nacional o local para cerrarlo por el momento”, dijo el comisionado de policía de Nueva York, William J. Bratton, al anunciar una acusación contra los traficantes de armas la semana pasada.

Cuando traficar da resultado

Los aspectos económicos son llanos: un arma de fuego de baja calidad que se vende por 100 dólares en una tienda en Atlanta podría venderse por 500 o 600 en la ciudad de Nueva York, dicen los investigadores —y pueden ser transportadas a bajo precio. Por el contrario, la mayoría de las armas usadas en crímenes en Texas, Georgia y otros estados con leyes de armas más indulgentes, se compran en el estado.

The New York Times examinó el tráfico de armas a través del análisis de nueve años de datos recopilados por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, así como un índice de las leyes de armas estatales desarrolladas por investigadores de la Universidad Johns Hopkins.

Los oficiales de policía frecuentemente expresan frustración pues no son capaces de realizar un seguimiento de cada arma que cruza las fronteras estatales, lo que significa que las estimaciones aquí son conservadoras. Cuando la policía logra recuperar una pistola atada a la actividad criminal, por lo general después de un arresto, puede rastrear el arma al último lugar donde fue vendida a través de un distribuidor con licencia federal.

Chicago ofrece tal vez el ejemplo más claro de la trata. No hay vendedores de armas minoristas dentro de los límites de la ciudad, pues Chicago cuenta con algunas de las más fuertes regulaciones de armas municipales. Sin embargo, llevar un arma a Chicago puede ser tan simple como conducir menos de una hora a una feria de armas en Indiana, donde no se registran ventas privadas y no se requiere una verificación de antecedentes.

“Si estás en el lado sur de la ciudad de Chicago, puedes estar más cerca de Indiana de lo que estás de la Magnificent Mile”, dijo Roseanna Ander, directora ejecutiva de la Universidad de Chicago Crime Lab, haciendo referencia a una bien conocida parte de la ciudad de Chicago.

Muchas armas siguen un camino complejo desde la venta original hasta el mercado subterráneo. La mayoría son originalmente compradas en tiendas al por menor, pero las personas que no pueden pasar una verificación de antecedentes suelen obtener armas de amigos, familiares o comerciantes ilegales.

Las armas no caminan solas

De acuerdo con una encuesta anónima de los reclusos en el Condado de Cook, Illinois, de la cobertura de 135 armas a las que tenían acceso, sólo dos habían sido compradas directamente de una tienda de armas. Muchos presos informaron de la obtención de armas de amigos que las habían comprado legalmente y luego las reportaron robadas, o de los lugareños que habían traído las armas de fuera del estado.

Un preso dijo: “Algunas personas se montan en un tren y la traen de vuelta, pueden ser hasta cinco o seis pistolas, en dependencia del riesgo que quieran correr”.

Algunos traficantes más grandes utilizan técnicas más elaboradas. La compra de un arma de fuego en Puerto Rico requiere un permiso caro y un largo proceso de solicitud, pero la Florida no tiene tales restricciones. Los traficantes en Orlando vinculados a bandas organizadas en Puerto Rico envían armas por el correo postal, a través de FedEx, o incluso encerradas en coches que viajan en barco a la isla.

“Van a comprar un auto de 500 dólares y rellenarlo con la mayor cantidad de armas de fuego como sea posible”, dijo Carlos González, un agente de la división de Miami de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos.

Los agentes federales y los inspectores postales han capturado algunos traficantes, lo que lleva a modificar las técnicas, como el envío de armas de fuego en autos más nuevos, más caros o por el correo de Jacksonville, Florida, en lugar de Orlando. Detener este contrabando es logísticamente difícil: “Si el Servicio Postal de los Estados Unidos fuera a escanear cada paquete que entra a Puerto Rico, la economía se pararía”, dijo González.

La mayoría de los patrones de tráfico de armas se han mantenido notablemente constantes en el tiempo. Sin embargo, algunos investigadores apuntan a un cambio significativo en Missouri como evidencia de que los cambios en las leyes de un Estado pueden tener amplias implicaciones.

Antes de 2007, Missouri requería que los compradores de armas consiguieran un permiso estatal y se sometieran a los controles de antecedentes en las ventas privadas, dos restricciones fuertemente asociadas a los estados que proporcionan un menor número de armas de fuego a los traficantes interestatales, según una investigación de Daniel Webster, director del Centro Johns Hopkins para Políticas e Investigaciones sobre de Armas de Fuego. En ese momento, casi la mitad de las armas usadas en crímenes y recuperadas en Missouri se obtenían en otros estados, mayormente en los vecinos Kansas e Illinois.

Pero cuando Missouri relajó sus leyes de control de armas en el 2007, el flujo comenzó a cambiar. El número de armas rastreadas a otros estados disminuyó, mientras que el número de armas de fuego desde el interior de Missouri aumentó a casi tres cuartas partes.

De dónde vienen las armas usadas en los crímenes. Gráfico: The New York Times.

El tamaño de las flechas muestra el número de armas rastreadas a otros estados en 2014. Los criminales en California usaron cerca de seis mil armas de fuego de otros estados, principalmente de aquellos con menos restricciones para compra de armas como Arizona y Nevada. Más de las dos terceras partes de las armas conectadas a crímenes en Nueva York y Nueva Jersey fueron traídas de otros estados, principalmente desde el Sur.

La Iron Pipeline. Las armas usadas en tiroteos recientes contra oficiales de la policía de Nueva York fueron rastreadas hasta casas de empeño en Georgia. Muchas armas usadas en Nueva York y Nueva Jersey por la carretera interestatal 95. Recientemente ha aumentado el número de armas que vienen de Pensilvania, según un oficial federal. Gráfico: The New York Times.

La Iron Pipeline. Las armas usadas en tiroteos recientes contra oficiales de la policía de Nueva York fueron rastreadas hasta casas de empeño en Georgia. Muchas armas usadas en Nueva York y Nueva Jersey por la carretera interestatal 95. Recientemente ha aumentado el número de armas que vienen de Pensilvania, según un oficial federal. Gráfico: The New York Times.

La ruta hacia Chicago. La mayoría de las armas usadas en crímenes en Illinois fueron recuperadas en el área de Chicago. Las ferias de armas en Indiana son una fuente frecuente para armas usadas en crímenes de Illinois. Muchas personas en Illinois tienen lazos familiares en Mississippi, la segunda fuente más común de armas para crímenes. Gráfico: The New York Times.

La ruta hacia Chicago. La mayoría de las armas usadas en crímenes en Illinois fueron recuperadas en el área de Chicago. Las ferias de armas en Indiana son una fuente frecuente para armas usadas en crímenes de Illinois. Muchas personas en Illinois tienen lazos familiares en Mississippi, la segunda fuente más común de armas para crímenes. Gráfico: The New York Times.

Armas por correo. Orlando, que tiene una gran población de Puerto Rico, es el origen de muchas armas traficadas hacia la isla. En 2014, más armas usadas en crímenes fueron rastreadas procedentes de la Florida que de la propia isla. Gráfico: The New York Times.

Armas por correo. Orlando, que tiene una gran población de Puerto Rico, es el origen de muchas armas traficadas hacia la isla. En 2014, más armas usadas en crímenes fueron rastreadas procedentes de la Florida que de la propia isla. Gráfico: The New York Times.

Origen de las armas usadas en Missouri. Missouri derogó las leyes estrictas de control de armas en agosto de 2007. Más criminales usaron armas de Missouri desde que la adquisición se hiciera más fácil. Gráfico: The New York Times.

Origen de las armas usadas en Missouri. Missouri derogó las leyes estrictas de control de armas en agosto de 2007. Más criminales usaron armas de Missouri desde que la adquisición se hiciera más fácil. Gráfico: The New York Times.

"Mantén las armas fuera de mi escuela".

“Mantén las armas fuera de mi escuela”.

(Por Gregor Aisch/ The New York Times. Traducción para Cubadebate de Paola Cabrera)

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