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La Qasba en Madrid (+ Fotos)

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(A Alma Allende)

Para los que hemos seguido de cerca las dos ocupaciones de la Qasba de Túnez, es muy difícil no sucumbir al emocionado vértigo de un déjà vu ante las imágenes de los jóvenes que desde el lunes pasado dignifican la Puerta del Sol con su presencia: las lonas y los cartones, los papelitos con consignas pegados en los muros, las asambleas permanentes, las comisiones de abastecimiento, limpieza y comunicación, la obstinación frente a esa lluvia torrencial que tantas veces se ha utilizado para justificar la abstención electoral. No nos engañemos: las protestas en España se inscriben sin duda en la misma falla tectónica global y prolongan y readaptan el mismo modelo organizativo inventado en Túnez y en Egipto (y en Bahrein, Jordania, Yemen, etc.). El capitalismo ha fracasado en todo, salvo en globalizar las respuestas.

“Miles de jóvenes españoles protestan contra las dificultades económicas”, titula el diario francés Le Monde. Es verdad. También en Túnez el paro, la pobreza y la inflación tuvieron mucho que ver en el estallido de las revueltas. Pero lo impresionante no es esto. Lo impresionante es que en ambos casos los manifestantes hayan reclamado y reclamen “democracia”. En el caso de Túnez y del mundo árabe todos esperaban que sus ciudadanos invocasen la sharia -una variante religiosa de la Ley- frente a la arbitrariedad y la corrupción; en España todos los análisis apuntaban a una penetración rampante del discurso neofascista como respuesta a la inseguridad económica y social y al desprestigio de la política: la derecha conservadora parecía, a uno y otro lado del mediterráneo, la única fuerza capaz de canalizar, deformándolo, el malestar general. Pero hete aquí que lo que los jóvenes piden por igual, aquí y allí, en Túnez y en Madrid, en El Cairo y en Barcelona, es “democracia”. ¡Democracia de verdad! Que la pidan los árabes parece razonable, pues vivían y viven todavía sometidos a dictaduras feroces. Pero que la pidan los españoles es más extraño. ¿Acaso España no es ya una democracia?

No, no lo es. En Túnez, un pasito por detrás, aún se confía en que sea suficiente con tener constitución, elecciones, parlamento y libertad de prensa para que haya democracia. En España, calzada de pronto con botas de siete leguas, se ha comprendido en un relámpago que las instituciones no bastan si quien gobierna las vidas de los ciudadanos es el mercado y no el parlamento. Estos jóvenes sin casa, sin trabajo, sin partido, han asociado con intuición certera las “dificultades económicas” al gobierno dictatorial, no de una persona concreta, no, sino de una estructura económica que desactiva ininterrumpidamente todos los mecanismos políticos -de la judicatura a los medios de comunicación- que deberían garantizar el juego democrático. Estos jóvenes sin futuro han sabido desnudar de un golpe la falacia subcutánea que durante décadas ha sostenido la legitimidad del sistema: la identidad entre democracia y capitalismo. En Túnez y en Egipto el capitalismo daba palos; en España unas pocas golosinas. Ningún régimen económico ha exaltado tanto la juventud como valor mercantil y ninguno la ha despreciado tanto como fuerza real de cambio: mientras la publicidad ofrecía una y otra vez la imagen inmutable de un deseo siempre reverdecido, eternamente joven, los jóvenes españoles sufrían el paro, el trabajo precario, la descalificación profesional, la exclusión material de la vida adulta y, a poco que se sustrajesen a las normas socialmente aceptadas del consumo pequeñoburgués, la persecución policial. En el mundo árabe, para que no reclamasen una existencia digna, a los jóvenes se les golpeaba y metía en prisión; en Europa, para que no reclamen una existencia digna, se les ofrece comida basura, televisión basura, el tiempo basura de los supermercados y las movidas. En Túnez, los jóvenes que no podían acceder a una vida adulta, eran retenidos en sus cuerpos a porrazos; en España, los jóvenes que no pueden comprar su propia casa ni vender sus competencias laborales, aún pueden adquirir tecnología barata, ropa barata, pizzas baratas. Retenida lejos de los centros de decisión, despreciada o sobreexplotada en el mercado laboral, moldeada por hábitos homogéneos de consumo, la juventud ha acabado por convertirse (en Europa y en el mundo árabe) en una “clase social” que, por sus propias características materiales, no reconoce límites de edad. Pero nos habíamos equivocado: si la represión no funciona, tampoco sirve lo que Pasolini llamaba en los años 70 el “hedonismo de masas”. Golpes o golosinas, los jóvenes no aceptan ser tratados como niños; no se dejan ni amedrentar (“sin miedo”, gritan aquí y allí) ni comprar (“no somos mercancías”). La puerta del Sol en Madrid demuestra también el gran fracaso “cultural” del capitalismo, que ha querido mantener a las poblaciones europeas en una permanente minoría de edad alimentando sólo el hambre: de chucherías, de imágenes, de intensidades puras. Asustados o corrompidos, a los niños se les podía dejar votar sin peligro de que su voto mantuviese ninguna relación real con la democracia. Por eso, en Túnez y en Madrid, los jóvenes piden precisamente democracia; y por eso, en Túnez y en Madrid, han comprendido certeramente que la democracia está orgánicamente ligada a esa cosa misteriosa que Kant situaba tajantemente fuera de los mercados: la dignidad.

Es impresionante -impresionante, sí- oír gritar a estos jóvenes apartidistas, sin mucha formación ideológica o directamente ideolofóbicos, la palabra “revolución”, como en la Qasba de Túnez. Son pacíficos, disciplinados, ordenados, solidarios, pero lo quieren cambiar Todo. Quieren cambiar el régimen, como en Túnez: monopolio bipartidista de las instituciones, corrupción, degradación del sector público, manipulación mediática, impunidad de los responsables de la crisis. Como en la Qasba de Túnez, todos los partidos institucionales, también los de izquierdas, se han visto cogidos a contrapié o empujados fuera de juego. Los jóvenes de Sol (y de las otras ciudades españoles) no representan a ninguna fuerza política ni se sienten representados por ninguna fuerza política. Pero el error -claramente instrumentalizado por los que se sienten amenazados por el estallido- es pensar que nos encontramos ante un rechazo, y no ante una reivindicación, de la política. A la luz de experiencias históricas precedentes podríamos concluir que el desprestigio de las instituciones y de la clase dirigente franquea el paso a las soluciones populistas o demagógicas y a la irrupción de un “líder fuerte” cuya voluntad desate mágicamente todos los nudos y resuelva milagrosamente todos los problemas. Es el fascismo clásico. Pero el fascismo clásico, cuya sombra se hinchaba ya en el horizonte, es más bien lo que estos jóvenes han venido a impedir y denunciar. El populismo y la demagogia nos están gobernando ya; los “líderes fuertes” son los que dominan los partidos y tratan de imponer sus adhesiones fiduciarias, puramente emocionales, a los niños eternos en los que han querido convertirnos. Estamos en plena campaña electoral y los españoles se pasean entre reclamos publicitarios de los candidatos. ¿Hay alguna duda? “¿Por qué dice usted que en Japón no hay democracia”?, le preguntaban al novelista Kenzaburo Oé. “Por la sonrisa del primer ministro”. Los timadores, los violadores, los paidófilos, los caudillos sonríen precisamente así. Nos han robado hasta la pureza de las sonrisas.

La Qasba de Túnez, como la puerta del Sol, se rebelaba justamente, en nombre de la democracia, contra toda clase de liderazgo caudillista. Había allí, como hay aquí, una afirmación ingenua de democracia pura, clásica, casi griega. El historiador Claudio Eliano cuenta la anécdota de un candidato ateniense que descubrió a un campesino escribiendo su nombre en las listas de los que debían ser condenados al ostracismo. “Pero si no me conoces”, se quejó el oligarca. “Precisamente por eso”, respondió el campesino, “para que no llegues a ser conocido”. En la Qasba de Túnez era muy poderosa esta susceptibilidad frente a todo lo conocido; nadie que hubiera salido en televisión, nadie a quien los manifestantes reconociesen, era bienvenido en la plaza. Eran los desconocidos los que estaban autorizados para hablar y hacer propuestas; eran los desconocidos los que tenían la autoridad que el mercado -y su gemelo político, el electoralismo- acumula, al contrario, en las caras famosas. Pero resulta que los desconocidos somos nosotros ; los desconocidos son los “cualquiera” a los que esos candidatos sonrientes piden el voto para excluirlos luego de los centros de decisión. En la Qasba de Túnez, como en la Puerta del Sol de Madrid, hay una tentativa de democratizar la vida pública devolviendo la soberanía a los desconocidos . Nadie puede negar los riesgos ni los límites de esta apuesta, pero nadie puede tampoco negar sin fraude que esta “revolución contra los conocidos” constituye precisamente una denuncia del populismo mercantil y la demagogia electoralista, los dos rasgos centrales de las instituciones políticas del capitalismo.

Los jóvenes de la Qasba de Madrid, de las Qasbas de toda España, quieren democracia real, pues saben que de ella depende su futuro y el de toda la humanidad; aún no saben que esa democracia, como nos recuerda Carlos Fernández Liria, es lo que otros hemos llamado siempre comunismo. Tendrán que descubrirlo a su modo. Nosotros, los más viejos, lo que venimos descubriendo desde hace cinco meses, en el mundo árabe y ahora en Europa, es que “los nuestros” -así los llama Julio Anguita- no son como nosotros. En Deseo de ser punk, la extraordinaria novela de Belén Gopegui, la adolescente Martina, ejemplar vivo de esta nueva clase social construida en las aristas de los mercados, le reprocha a su padre: “no has sido un buen ejemplo”. No hemos dado, no, un buen ejemplo a los jóvenes y, a pesar de eso, cuando desde la izquierda los despreciábamos sólo un poco menos de lo que los desprecia Botín o la Warner, cuando creíamos definitivamente formateadas todas las subjetividades en un horizonte blindado, son ellos los que se han levantado contra el “hartazgo de golosinas” para reclamar una “revolución” democrática. Martina está en la Puerta del Sol y puede que también fracase, como fracasó su padre. Pero que ningún cincuentón de derechas (ni de izquierdas) venga a decirle que ha tenido la vida fácil; que ningún cincuentón de derechas (ni de izquierdas) venga a decirle que sin lucha no se consigue nada en este mundo. La segunda década del siglo XXI anuncia un futuro terrible, incierto, quizás apocalíptico, pero nos ha deparado ya algunas sorpresas que deberían rejuvenecernos.

Una es que, si todo va tan mal como decimos, es seguro que habrá resistencia.

Otra es que lo que verdaderamente une es el poder y que la Puerta del Sol, pase lo que pase, tiene ya poder.

Y otra es que todos los análisis, por agudos y meticulosos que sean, dejan fuera un residuo que acabará desmintiéndolos.

No habrá una revolución en España, al menos de momento. Pero una sorpresa, un milagro, una tormenta, una conciencia en las tinieblas, un gesto de dignidad en la apatía, un acto de coraje en la anuencia, una afirmación antipublicitaria de juventud, un grito colectivo de democracia en Europa, ¿no es ya un poco una revolución? Todo ha empezado muchas veces en los últimos 2.000 años. Y cuando ya sólo esperábamos finales, he aquí que en muchos sitios, los más inesperados, hay gente nueva empeñada en comenzar de nuevo.

Estadísticas de la #spanishrevolution en Twitter

Pepe Flores
Alt1040

Chameleon Tools, una herramienta de análisis estadístico en Twitter, nos ha facilitado las cifras de monitoreo de la #spanishrevolution, realizado desde el 15 de mayo. Entre las etiquetas estudiadas se encuentran #15mani, #acampadasol, #democraciarealya, #nolesvotes, #15m, #nonosvamos#yeswecamp. Los números son bastante interesantes, y sirven como un ejemplo muy claro del crecimiento de este movimiento a través de la red de microblogging, donde ha servido para coordinación y difusión de las protestas. A continuación, los datos conforme a cada fecha:

15 – 17 de mayo

En los primeros tres días de las manifestaciones, se alcanzaron las siguientes cifras:

  • 114.728 tweets analizados
  • 2.390 tweets por hora en promedio
  • 25.118 usuarios emplearon palabras claves
  • 175.637 menciones de las palabras monitoreadas
  • 44.511.488 usuarios recibieron tweets referentes al movimiento
  • En promedio, 927.322 usuarios recibieron tweets sobre las protestas por hora

18 de mayo

El miércoles, éste fue el comportamiento en cifras en torno a las manifestaciones:

  • 279.876 tweets analizados
  • 11.660 tweets por hora en promedio
  • 64.173 usuarios emplearon alguna de las palabras clave
  • 437.872 menciones de las palabras monitoreadas
  • 109.842.295 usuarios recibieron tweets referentes al movimiento
  • En promedio, 4.576.762 usuarios recibieron tweets sobre las protestas por hora

El crecimiento en cuatro días es sustancial. El miércoles, la cifra de tweets analizados -es decir, que contenían alguna de las palabras clave- dobló los números de los tres días anteriores. Los tweets por minuto se quintuplicaron; en tanto que la cantidad de usuarios que emplearon términos monitoreados se triplicó. También se pasó de 44.5 millones de personas hablando sobre el tema a casi 110 millones; y de alcanzar a casi un millón de usuarios por hora a 4.5 millones en cuatro días.

19 de mayo

  • 202.211 tweets analizados
  • 8.425 tweets por hora en promedio
  • 63.144 usuarios emplearon alguna de las palabras clave
  • 281.673 menciones de las palabras monitoreadas
  • 92.492.477 usuarios recibieron tweets referentes al movimiento
  • En promedio 3.851.228 usuarios recibieron tweets sobre las protestas por hora

El día de ayer, jueves, se notó una estabilización en los números. A pesar de los ligeros decrementos en las cifras, Aún así, se mantiene con 92.4 millones de usuarios conversando sobre el tema, así como 3.8 millones de personas hablando al respecto cada hora. Estas cifras sólo nos demuestran que la información sigue fluyendo de las calles a las redes, donde llega a todos los rincones del planeta. Que así siga.

El capitalismo ha fracasado en todo, salvo en globalizar las respuestas

El capitalismo ha fracasado en todo, salvo en globalizar las respuestas

Protesta en la Puerta del Sol, Madrid, España.

Protesta en la Puerta del Sol, Madrid, España.

Protesta en la Puerta del Sol, Madrid, España.

Protesta en la Puerta del Sol, Madrid, España.

Protesta en la Puerta del Sol, Madrid, España.

Protesta en la Puerta del Sol, Madrid, España.

Protesta en la Puerta del Sol, Madrid, España.

Protesta en la Puerta del Sol, Madrid, España.
Protesta en la Puerta del Sol, Madrid, España.
Protesta en la Puerta del Sol, Madrid, España.
Protesta en la Puerta del Sol, Madrid, España.

Protesta en la Puerta del Sol, Madrid, España.
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(Texto: Rebelión. Fotos: El País y Noticias 24)

Se han publicado 38 comentarios



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  • Dardo Ribas dijo:

    INTERESANTE Y CONMOVEDOR… PERO…

    La protesta es masiva y demuestra, claramente, que el capitalismo está frente a una crisis colosal. Sólo puede apelar a engaños, promesas vacías, manipulación en masa de los pueblos; miseria, agobio, explotación, privilegios, guerras, represión, “ajustes”, retroceso en las políticas sociales y pase de facturas a los trabajadores, jubilados, desocupados, etcétera.

    Tal las medidas y maniobras que están causando este verdadero levantamiento. No digo “revolución”, porque aún no se avizoran las condiciones ideales para su planteo. Está la crisis, la bronca, la gente en la calle, pero falta la credibilidad y el alineamiento en una organización capaz de llevar adelante esa circunstancia.

    Al capitalismo no se lo derrota tan sólo criticando sus contradicciones e intrínseca ruindad.

    Ahí tenemos a los medios -de los que siempre hablamos- tratando de disimular estos hechos contundentes y de los que aún no podemos aventurar las consecuencias y derivaciones. Esos medios, expresión propagandística de todo lo que critican las masas que allí se están movilizando, no saben -ni quieren- explicar lo que ocurre y tratan, desesperados, de ocultar lo inocultable: EL CAPITALISMO NO VA. Hacen eso, obviamente, porque ellos son parte esencial del sistema.

    Intentan escamotear el significado de los sucesos. De la misma forma, dejan escapar para los desprevenidos, desinformados e inmaduros, un razonamiento perverso: “Lo que ha fracasado en España, es el socialismo”. Ya hemos leído en las columnas de “Cubadebate” algunos comentarios sueltos (de los que participan comentando las notas que se publican), de una ligereza rayana con lo absurdo y que apuntan a la misma pretensión. “En España fracasa el socialismo.”

    Tratan de hacerle creer a los jóvenes, también a los incautos, que en España hay socialismo, que Zapatero y el PSOE representan las ideas marxistas. Recrean el cuco del comunismo y se aprovechan de la crisis -que se reitera a intervalos cada vez más cortos-, esperanzados en una salida neo fascista.

    Aspiran a instalar el mismo fenómeno que ya se ha observado varias veces durante las crisis europeas del siglo pasado y que le brinde una bocanada amplia de oxígeno a un sistema social que hace agua por los cuatro costados.

    Se desvelan por la aparición de un líder “providencial” que acicatee, nuevamente, ideas chovinistas. Agitar la bandera de la “Patria” por sobre todas las cosas. La Patria como una entelequia. De esa forma, creen que van a poder capear la crisis. Hay otra, la represión, pero el mundo los observa y el ejemplo cunde. Tienen miedo de apelar a ese recurso, allí, en la “democrática” Europa. Esa opción está reservada para situaciones extremas.

    Se trata de esperar, pacientes, que las manifestaciones vayan cesando en intensidad y con modales paternalistas -ver, por ejemplo, declaraciones de ayer de Zapatero- traer de vuelta al redil o calmar con promesas vacías y reformas epidérmicas a los disconformes.

    En realidad, el capitalismo desea revueltas violentas, porque de esa forma podrá excusarse para reprimir y terminar con el movimiento. No sería extraña la aparición de provocaciones al campo popular en ese sentido. Los Aznares y compañía, el imperio que mira con preocupación estos hechos, tienen un amplio “arsenal” de estratagemas en su inventario. Además, obviamente, la experiencia histórica para maniobrar en escenarios complejos.

    Ahora bien, uno se plantea lo siguiente. Se agita allí en España la variante del “que se vayan todos”, como se dio en la Argentina del 2001. Aunque no hay una comparación estricta con aquello, porque aquí se observan demandas más profundas. Los jóvenes están preocupados por el presente y por el futuro. No se trata de reclamos por un “corralito” bancario que confiscó ahorros a la clase media en sus diferentes estratos.

    Los jóvenes no quieren saber nada con los viejos partidos y sus organizaciones. Y tienen razón. Por parte de la derecha cavernaria, todo es ampliamente reprobable. Ha estafado a generaciones, mentido a diestra y siniestra, reprimido, sumergido a los trabajadores en ruindades incalificables; fomentó el racismo y el odio a los sudamericanos, africanos… a medio planeta, tras el sueño del consumo y el fantoche de los “nuevos ricos”. Hasta complicó al país en el apoyo militar a guerras imperiales que le significaron dramas como Atocha.

    Pero la “socialdemocracia” de los Felipillos, Zapateros, etc. -por no hablar de la francesa e italiana-, no dan soluciones creíbles y no son más que mascaradas para perpetuar, con un poco más de circunspección, la podredumbre de un modelo agotado. La verdadera izquierda, revolucionaria, ha perdido terreno desde el colapso en la Europa del Este. Está ausente o llevada a su mínima expresión.

    ¿Creen todas estas personas, ciudadanos, que van a lograr transformaciones profundas tan sólo con ese libreto basado en clamores justos y movilizaciones, pero ausente de una dirección política, una organización de masas y un programa, que no sólo reivindique sus demandas, sino que aplaste para siempre al mecanismo opresor?…

    Difícil. Ya vimos cómo en los países árabes y luego de las gigantescas protestas en Egipto, todo derivó en un cambio de figuras y nada más. Por ahora, no hay indicios de una profundización en ese proceso. La gente se agotó en grandiosas congregaciones que, no obstante, el sistema opresor logró canalizar, momentáneamente, para el lado que le conviene.

    Los yanquees, de inmediato, hablaron y hablan de “Plan Marshall”… que es lo mismo que otorgar algunas mejoras subjetivas para callar cualquier intención revolucionaria. Salvando las distancias, tal vez, medidas reformistas que simulen emular las tomadas por Perón allí por los años 45-52. Como él decía en uno de sus libros… “dar algo a tiempo, antes que se tomen todo” (se refería a la clase proletaria). Claro, en esa época, el terror al comunismo y a las revoluciones, abría las manos hasta a los conservadores.

    Hasta el momento, allí en los países árabes, no hemos visto nada revolucionario. Me refiero a cambio de estructuras. En verdad, no es poco lo ocurrido. Los tiempos históricos, muchas veces, pueden ser extensos; incluso superar la supervivencia de generaciones.

    Podría darse un salto de calidad que involucre la caída estrepitosa de gobiernos como los que se critican, pero para asegurar una etapa superadora, necesariamente, hace falta unidad sobre un programa político y social consensuado por el pueblo; fundamentalmente por la clase obrera y trabajadora, que es la principal perjudicada por el sistema. Y eso, solamente es posible del brazo de una organización política de masas.

    Está bien, “que se vayan todos”… todos los que causaron el desastre que se critica, pero se corre el riesgo de que la cuestión termine en jornadas como las del “mayo francés” y luego el capitalismo se vuelve a agrupar y se perpetúa por medio siglo más.

    Aquí, hasta ahora, no hay una propuesta clara que eleve el reproche público en la dirección de plantearse la toma del poder, ni la insurrección declarada contra el Estado burgués.

    Habrá que esperar el desarrollo. Al menos, así lo veo yo.

  • EL TURCO dijo:

    Señor comentarista, no compare la situación de España con la de los paises islámicos, España es un país democrático donde sus lideres han sido elegido por el pueblo y por tanto ese pueblo se siente en el derecho absoluto de exigirles que cumplan sus promesas, en el mundo islámico sus gobernantes son dictadores que llevan en el poder decadas oprimiendo al pueblo a sus anchas. En España existe la posibilidad de protestar, marchar, hacer huelga y no ser reprimido, en los paises islamicos se reprime, se tortura y se asesina al que protesta. Previa aclaración creo que en fin las protestas son el sentir de los seres humanos que se han cansado de la pobresa y las injusticias, no importa en que pais se encuantren ni que regimen social impere, se protesta por la igualdad, por el empleo, el bienestar y en contra de los gobiernos corruptos, tiranos y dictatoriales, en fin se protesta para intentar cambiar el mundo y ningun regimen actual escapa a esas esperanzas.

  • miguel (españa) dijo:

    En el acontecer social y ante la situaciòn creada en mi pais,por la mano de poder economico ,es por lo que este pueblo con su juventud al frente,a salido a la calle pidiendo reformas,falta de trabajo,grandes bolsas de marginados,desalojo de viviendas,retrocesos sociales,etc.
    El mejor lema visto en las calles, un cartel el cual define muy claramente la situaciòn real de mi pais,el lema es

    NO HAY PAN
    PARA TANTO
    CHORIZO

  • Oswald J. dijo:

    Y por qué?,el sistema hipocrita que tílda de “no demócratas”a los demás,y ellos son la lacra que mata el mundo.

  • El Tigre dijo:

    Es la hora de los pueblos, Que empiezen a temblar los que por muchos años han engañado a los de abajo. Los años 60 se encuentran de regreso.

  • mandy71 dijo:

    turco: ¿de qué democracia hablas?, ¿no vez lo que está pasando?, que la juventud está en la calle prcisamente demandando DEMOCRACIA?, ¿sabes el significado de esta palabra?

  • Luis M. Domínguez Batista dijo:

    Un fantasma recorre Europa, el fantasma del COMUNISMO.

    La posición común de la U.E. que adoptaron contra Cuba deberían adoptarla ahora contra España. Hace falta que le manden unos pocos de miles de millones al gobierno españos por parte del F.M.I., a fin de cuentas su presidente hoy ha entregado un millón de dólares para salir de fianzas y dos millones como garantía de no fuga ante la acusación de violación, para que supere la crisis.

    Ahorita sale toda España a la plaza. No crea nadie que estos jóvenes vienen de familias comunistas, sino que son jóvenes provenientes del paro laboral de la sin esperanza del medio en que viven, sin porvenir a la vista y son los jovenes que conforman ya a España. Me pregunto si Españo puede sobrevivir sin sus jóvenes?.

    Ahorita serán los jóvenes de toda Europa y de todo el mundo. La crisis es global y lo mismo se produce en la Puerta del Sol española que en la ventana norteamericana o en algún que otro lugar del mundo donde los jóvenes no ven la luz que necesitan.

    Los estudiosos de economía saben que el hombre reacciona de forma económica y la miseria no tiende sino a empujarlo a la crisis y la crisis a la desesperación y la desesperación a la guerra.

  • Juan Castro dijo:

    La Qasba en Madrid…

    ”Porque ser joven y no ser revolucionario es como una contradicción biológica” (S.Allende)

    Democracia ? Con un rey que se gasta los impuestos del pueblo trabajador??????????

    ‘Basta de espejitos y listones multicolores’

    Con saludos
    Juan Castro
    Mexicano…

  • cachy dijo:

    Bueno ahora rapidamente los preocupados por los “derechos de los pueblos estaran muy angustiados y yo me pregunto convocaran al Consejo de Seguridad de la ONU o a la OTAN.
    Estoy feliz,pero muy feliz por la valentia de los jovenes españoles,sigan adelante y no se dejen intimidar,luchen hasta vencer,la razon esta de parte de ustedes que son la mayoria y los mas desposeidos,HASTA VICTORIA,ADELANTE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  • OTRO dijo:

    DARDO,INSURRECIÓN DECLARADA CONTRA EL ESTADO BURGUÉS DICE?, EN QUE EPOCA SE QUEDÓ ANCLADO USTED?, ESTO NO TIENE QUE VER CON SISTEMA SOCIAL ALGUNO,SE TRATA DE JUSTICIA,LOS PUEBLOS DEL MUNDO LA RECLAMAN,QUE BUENO QUE PUEDAN LEVANTAR SU VOZ Y HACER VALER SUS DERECHOS, BUENA SUERTE PARA ELLOS, QUE BIEN TURCO!

  • Tony M. dijo:

    Por un lado uno se horroriza de ver pasar cosas en este mundo que alejan la fe en la posibilidad de un Mundo mejor. Pero por otro están los jóvenes, estos jóvenes españoles que por décadas han permanecido como lava aparentemente dormida, enajenada en el consumo, atolondrada por la propaganda comercial, los filmes de Holiwood, el “glamour” de la farándula artística, (y cuando ya se saturan de todo, sumergidos en las drogas). Sin embargo, cuando todo parece perdido, cuando ya las generaciones más maduras se han acomodado a la idea del “Y que vamos a hacer?”, “Resignémonos”, es entonces cuando esos jóvenes se levantan, como volcán en erupción, como movimiento telúrico que provoca tsunamis sociales. Y pudiera ser que como dicen los estudiosos, a final no se logren cambios significativos, puede que al final el podrido sistema active los “mecanismos establecidos” para reprimir la protesta, puede que todo termine aparentemente en la misma situación en que empezó, pudiera ser. Pero solo será aparentemente, puesto que este momento no se olvidará y aunque ahora pudieran no estar dadas aquellas condiciones objetivas y subjetivas de las que nos habla Marx, sin dudas llegará el momento, pues el capitalismo, como en la fabula del alacrán y el sapo, no puede prescindir de explotar en medida creciente al pueblo, esa es su naturaleza, y en ese pueblo los mas perjudicados son justamente estos jóvenes de hoy.
    Nada, como decía la canción “Me gustan los estudiantes….”.

  • Manuel Morales Vázquez dijo:

    La valentía de los pueblos hace temblar a quienes viven a costa del sudor y del dinero que le roban. Enfrentarlos para que den respuesta a sus actos, es digno de los que sufren las consecuencias de las políticas neoliberales aplicadas por muchos gobiernos para complacer las condiciones que les imponen los más poderosos.
    Los que están arriba, la alta aristocracia y los burócratas tienen asegurada todas sus necesidades vitales, no les interesa que el de abajo carezca, por eso, se justifica las explosiones sociales para que acaben las injusticias, todos somos seres humanos con derecho a vivir dignamente.
    Adelante españoles, que con la razón vencerán, si lo lograron los egipcios sacando del poder al presidente, ustedes alcanzarán el objetivo también, la solidaridad Internacional los acompaña en este momento.
    A tí Miguel, que eres ciudano español y de seguro uno más en la gran manifestación, desde Cuba les deseamos éxito en el empeño.

  • buganvilla dijo:

    Turco esta equivocado. Aqui se dice que hay democracia e igualdad para todos los españoles, pero no es verdad.
    La constitución regula un trabajo para cada español, pero hay casi cinco millones de parados, una casa donde vivir, pero muchos estan en la calle sin casa y con una deuda al banco (que nos enmierdó), igualdad en la ley, pero hay quien se vá de rositas ante un atraco al pueblo (politicos y empresarios)y otros que por robar para comer los meten presos.
    La diferencia entre Tunez y España, es que, se sabe que Tunez es una dictadura y funciona como tal, pero España tan democratica y con leyes tan avanzadas… ¿ como se vive como viven muchos ?. Esto es lo que hay que desenmascar. El movimiento 15M es una via abierta a muchas esperanzas, ¡ Que no nos lo toquen ¡

  • antonio dijo:

    Hoy,las làgrimas que nublan mi vista,no son de rabia ni de impotencia ni de desesperaciòn¡NO¡son de alegria de esperanza,de ilusiòn.GRACIAS,15M por ellas.Gracias Fidel por tu doctrina.
    Desde España un hasta siempre.

  • Ernesto Glez dijo:

    La culta Europa que creció colonizando al mundo y ahora critica, juzga y ataca…

    La culta Europa que quiere que cambiemos de régimen porque el de ellos “funciona” y financia a una oposición “virtual”…..

    No se cansan de dar palos…

    Felicito a los que van a esa plaza a manifestrase pero no creo que vayan a resolver nada….

    Mas del 90% de los españoles estaban contra la guerra en Iraq y eso no impidió que España participara…

  • akira dijo:

    Llego la hora de los hornos , para aquellos que pretenden imponer su sistema político y economico a los pueblos que han decidido dejar de ser esclavos, para obtener su vernadera e irrenunciable independencia, no solo España, sino, lo que aproxima para los promotores de la coalisión común y de la democracia entre comilla , ya esto habia sido previsto desde el siglos pasados por los clasicos del marximo, y es la crisis general en que ha entrado definitivamente el sistema capitalista, llego la hora de los pueblos y coicido con Fidel que la bombas y el poder imperialista podran matar muchos seres humanos, pero al final triunfará el principio justo conque luchan los pueblos.
    y que tengan presente los imperialistas que como dijera Fidel en el Moncada ” Un Principio Justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejercito.
    Hasta la victoria siempre

  • akira dijo:

    Lamento mucho la situación que atraviesan los jovenes y demás trabajadores que componen la sociedad Española, pero les recuerdo que situaciones como las que hoy estan viviendo se producen cuando sus gobiernos lejos de preocuparse y ocuparse de sus problemas internos , tratan en compañia de otros de vender la democracia y el respeto a los Derechos Humanos que ni siquiera ello lo practican, las fotos que se brindan en este reportaje son más que elocuentes.
    viva el pueblo español

  • niro dijo:

    muy linda descripción de lo que pasa en España..

    no se que pasara ahora, tal vez no sea suficiente para cambiar las cosas de fondo. pero si estoy seguro de que los que gobiernan el mundo se van a tener que esforzar mucho mas, si quieren tener las masas calmadas. para poder aplicar sus políticas neo-liberales. que son las mismas que desataron en mi país en el 2001 “el que se vayan todos” “que no quede ni uno solo”

    un saludo!

  • Pepe el Balsero dijo:

    Oír hablar de revolución pone los pelos de punta. Si los sensatos del siglo XXI ensalzan la reforma como método para liquidar los regímenes autoritarios, ¿qué pinta una revolución en la oncena potencia económica, que es uno de los países más libres del mundo?

    Desde hace unos días la prensa internacional comete el sinsentido de comparar las protestas de la Puerta del Sol de Madrid con las manifestaciones del mundo árabe, como si en España los ciudadanos estuvieran privados de sus más elementales derechos. Este es, sin dudas, un agravio comparativo grotesco.

    En una democracia, las protestas ciudadanas forman parte del paisaje habitual. Los problemas económicos actuales justifican el enfado de muchos españoles, pues un 20% de desempleo es motivo más que suficiente para exigir políticas concretas que ayuden a generar trabajo y mantengan la protección de los sectores más vulnerables.

    Los “indignados” han salido a las calles a expresar sus reivindicaciones. Sus derechos de manifestación, reunión y expresión han sido debidamente respetados y las prohibiciones sólo están relacionadas con fechas concretas, reguladas por ley.

    Una de las exigencias más legítimas pide la reforma de la Ley Electoral, que actualmente castiga a los partidos minoritarios. Da igual si dicho cambio beneficia a Izquierda Unida (comunistas) y Unión Progreso y Democracia (centristas) y perjudica a nacionalistas vascos y catalanes. La democracia sufre cuando obtener más votos no significa necesariamente conseguir más escaños, y esto ha sucedido muchas veces desde la instauración de la democracia.

    En el mejor de los casos, los comunistas, que no superan el 6% de los votos a nivel nacional, alcanzarían más asientos en el Congreso, pero quedarían abismalmente lejos de ser alternativa de gobierno. En 33 años de democracia, los españoles han ratificado en las urnas su distancia con los extremistas. Los partidos Socialista y Popular han compartido el poder porque España elige propuestas cercanas al centro, y no por las evidentes injusticias de la Ley Electoral. Y cuando alguna ha perdido el rumbo, el electorado se ha encargado de pasarle cuentas.

    Esto significa que, incluso con un cambio de norma, difícilmente extremistas de izquierda y derecha podrían convencer a la mayoría. Sobre todo estos últimos, que ni siquiera alcanzan representación parlamentaria.

    Esto lo sabe perfectamente el comunismo español. Hace 25 años acordaron acudir a las urnas con el nombre de Izquierda Unida (que agrupa también a otros pequeños grupos radicales), ante la evidencia de que nombre e ideología constituyen una losa pesada para sus aspiraciones políticas.

    Por eso apoyan al movimiento popular que aglutina en la Puerta del Sol a trabajadores indignados y a profesionales del oportunismo. Una mezcla altamente explosiva.

    Impedidos de materializar por la vía democrática sus proyectos demenciales, los fundamentalistas animan la revuelta popular española e incluso incitan a violar las leyes. No hay más que verlos. Dan miedo. Sus planteamientos coquetean demasiado con todo lo que los cubanos hemos sufrido en más de 50 años. Mezclan la legítima insatisfacción ciudadana con propuestas rocambolescas, muchas de ellas peligrosamente genéricas, que convocan a “cambiar el sistema”.

    ¿A cambiar qué sistema, y cómo? Apenas lo explican, pero evidentemente se refieren al capitalismo. Piden medios de comunicación “libres” y el fin de la democracia representativa, y elogian lo que denominan “democracia asamblearia” (voto a mano alzada y demás gérmenes de una dictadura de manual). Abogan por eliminar las leyes antipiratería y de extranjería, y la eliminación de los partidos políticos. Para no saltarse el guión, también exigen la nacionalización de la banca y otras medidas económicas que abocarían a España a la quiebra, siguiendo el ejemplo de Cuba y Venezuela.

    ¿A cuál cubano no le suena esto? La precaución contra el totalitarismo es una especie de fiebre que avisa de la futura infección. Una alarma que recuerda que detrás de ciertas utopías se esconden los peores autoritarios del mundo.

    A pesar de la imagen de la España hundida que La Habana presenta insistentemente en la televisión oficial, este país vive en una relativa paz social. La gente exige trabajo y mejoras, pero no experimentos con ideologías fracasadas. Un Estado de bienestar sólido es capaz de resistir determinadas terapias de choque, como las adoptadas por el Gobierno español para afrontar la crisis. Todo tiene un límite, pero el capitalismo, como ha quedado demostrado, vive (y sobrevive) al ritmo de sus ciclos altos y bajos.

    España necesita ya una segunda reforma política, que exija mayor democracia interna en los partidos y una mejor redefinición de las instituciones, entre ellas las legislativas y judiciales. En nombre de una transición modélica, al parecer intocable, ni conservadores ni socialistas han querido romper el hielo. Pero también sus votantes han refrendado la quietud.

    En este sentido, la presión ciudadana continuará siendo importante si aprovecha, por los cauces legales, la generosidad de la democracia. Para ello los españoles deberán discernir entre las necesidades reales de la gente y el oportunismo de los prototalitarios.

    La prueba de cuántos ciudadanos promueven un cambio de sistema se materializará el domingo en las elecciones municipales y regionales. Si todo ese cabreo y enfado no se reflejan contundentemente en las urnas, los provocadores tendrían que recoger la carpa y dejar a los ciudadanos el protagonismo de las protestas.
    Desempleados y jóvenes ‘antisistema’ lideran protestas en varias ciudades

  • Ramon Fonseca dijo:

    elturco se hace el sueco “consu brillante analisi”

Se han publicado 38 comentarios



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Santiago Alba Rico

Santiago Alba Rico

(Madrid, 1960) estudió filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. Entre 1984 y 1991 fue guionista de tres programas de televisión española (el muy conocido La Bola de Cristal entre ellos). Entre sus obras, se cuentan los ensayos “Dejar de pensar”, “Volver a pensar”, “Las reglas del caos” (libro finalista del premio Anagrama 1995), “La ciudad intangible”, “El islam jacobino”, “Vendrá la realidad y nos encontrará dormidos”, “Leer con niños” y “Capitalismo y nihilismo”, así como dos antologías de sus guiones: “Viva el Mal, viva el Capital” y “Viva la CIA, viva la economía”. Desde 1988 vive en Tunez.

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