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Fiesta del Fuego: Carnaval auténtico de este Caribe nuestro

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Por Ernesto Juan Castellanos

La 30 edición del Festival del Caribe o “Fiesta del Fuego”, comenzó hoy en el Teatro Heredia de Santiago de Cuba.3 de Julio de 2010. AIN Foto: Miguel RUBIERA JUSTIZ

La 30 edición del Festival del Caribe o “Fiesta del Fuego”, comenzó en el Teatro Heredia de Santiago de Cuba. AIN Foto: Miguel RUBIERA JUSTIZ

Cada mes de julio, el calor de Santiago de Cuba se triplica. A las altas temperaturas que normalmente se sienten en esa zona oriental de la mayor de las Antillas se suman otras dos buenas razones: la cálida hospitalidad de los santiagueros y la Fiesta del Fuego.

De enero a diciembre, Cuba es cada año anfitriona de algunos de los mejores festivales y eventos que se organizan en el área. La Feria Internacional del Libro, el Festival “La Huella de España”, la Feria Internacional del Disco “Cubadisco”, el Festival Internacional de Música Contemporánea, el Festival de Teatro de La Habana, la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, el Festival Internacional de Ballet, el Festival de Jazz y el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano hacen de Cuba un sitio ideal de perenne fiesta de arte verdadero.

Pero la Fiesta del Fuego, o el Festival del Caribe, como también se conoce, es uno de los eventos culturales más importantes y de mayor convocatoria de todos los que organiza, o ayuda a organizar, el Ministerio de Cultura de Cuba junto a la Casa del Caribe. Este año, por ejemplo, en su trigésima edición, se espera la participación de más de mil 200 artistas e intelectuales confirmados de 18 países y un número similar de participantes nacionales, que se reunirán entre el 3 y 9 de julio en cuarenta espacios de la ciudad de Santiago de Cuba, en unas 140 representaciones músico-danzarias, ceremonias mágico-religiosas, exposiciones de artes plásticas y actividades teóricas, para intercambiar sobre todo lo que tenga que ver con la historia, la religión y la cultura del área.

Y ese es uno de los aspectos que más distingue al Festival del Caribe del resto de los eventos internacionales que se celebran en Cuba: la confluencia de culturas y la intercalación del discurso académico con el arte popular a nivel de las raíces, tradiciones y expresiones identitarias autóctonas más genuinas de los pueblos caribeños, y que ha logrado atraer a personas desde latitudes tan alejadas como Australia, Hungría, Holanda e Israel.

Desde su fundación en abril de 1981 bajo el nombre de EI Festival de las Artes Escénicas de Origen Caribeño, este popular carnaval ha sabido exaltar de manera interrumpida las raíces más auténticas y espirituales de nuestros países. Con la presencia y apoyo de algunos de los artistas, académicos, investigadores e intelectuales más renombrados del Caribe hispano parlante, anglófono y francófono como Argeliers León (Cuba), George Lamming (Barbados), Juan Bosh (República Dominicana), Marta Jean Claude (Haití), Miguel Barnet (Cuba), Gabriel García Márquez (Colombia) y Barry Chevannes (Jamaica), entre muchos otros, el tan esperado encuentro anual de culturas llena las salas de debate y las calles de Santiago de Cuba con una seductora mezcla de mística, música y sabiduría.

Como norma, cada año el Festival del Caribe le ha rendido homenaje a un país o conjunto de países de la región. Y aparte de las manifestaciones populares se realizan eventos teóricos como talleres sobre poesía, oralidad, teatro, danza, religión, así como ciclos de cine, conciertos, y puestas teatrales, entre muchas otras actividades.

Sus primeras tres ediciones fueron sólo un acercamiento desde la perspectiva nacional a la cultura de origen caribeño, hasta que en 1984 dedicaron su espacio a la memoria del ex presidente granadino Maurice Bishop y a hermano país, seguido en años posteriores por sentidos homenajes a Haití, Guyana, Brasil, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela, México, Honduras, África, el Caribe francófono y anglófono, Colombia, Panamá, las Antillas Holandesas, Aruba y Surinam, así como a temas más generales como la huella de España en el área, la diáspora del Caribe, y a José Martí y el equilibrio del mundo.

Sin dudas, una de los principales acciones que identifica a la Fiesta del Fuego la constituye el Coloquio Internacional “El Caribe que nos une”, un interesante espacio de reflexión y debate sobre temas relacionados con la historia y cultura de los pueblos caribeños, así como la entrega del Premio Internacional “Casa del Caribe”, un merecido reconocimiento a la labor de personalidades e instituciones nacionales y extranjeras que se han destacado en el fomento, desarrollo e investigación de la cultura popular tradicional. También vale la pena mencionar la entrega de la placa “José María Heredia” a destacadas personalidades nacionales y extranjeras que han hecho importantes aportes en la labor cultural cubana, latinoamericana y caribeña, y que han contribuido a su promoción y difusión en el mundo.

Pero si existen en el Festival del Caribe eventos esperados, sobre todo a nivel popular, ellos son sin dudas el Desfile del Fuego, que comienza con un ritual Congo en saludo a Nzambi, entidad suprema entre los practicantes de la religión Palo Monte; la entrega de la Mpaka, emblema de la Fiesta del Fuego, al país al que estará dedicado el próximo Festival; y la Quema del Diablo, una tempestad de tambores que azota una de las alamedas más céntricas de la ciudad como despedida a las agrupaciones y participantes del Festival. Entonces, junto al mar se le prende fuego a un Gran Diablo, símbolo de lo malo, y que al quemarlo se deja preparado el camino para el próximo encuentro.

Este año, la Fiesta del Fuego está dedicada a la isla de Curazao, la mayor de las Antillas Holandesas, y al estado brasileño de Pernambuco, que junto a los festejos por el 495 aniversario de la fundación de la ciudad de Santiago de Cuba, mostrará otro de sus desbordes artísticos: el Desfile de la Serpiente, un enorme espectáculo que abarca desde la Plaza de Marte hasta el Parque Céspedes, con la participación de más de 70 elencos internacionales y cerca de 75 agrupaciones de toda la isla.

Según manifestaron los organizadores, “con una programación diaria para niños, jóvenes y adultos, las plazas, parques, calles y teatros serán tomados por este jolgorio festivo que incluye bailes tradicionales, congas, espectáculos teatrales y danzarios de pequeño y gran formato, presentaciones de rap, hip hop, rock, música popular, folklórica, ceremonias mágico-religiosas, exposiciones de artes plásticas y artesanías, performances y galas dedicadas a distintos países”.

Y es que de eso se trata el Festival del Caribe: de exponer e intercambiar las más genuinas tradiciones de nuestros pueblos, que aunque separados por un mar no muy vasto, forman una sola cultura regional que cada año convierte a la más caribeña y hospitalarias de nuestras ciudades en un auténtico carnaval de fuego y hermandad.

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