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Alejandro Robaina: “Quisiera que me recordaran como un campesino humilde”

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Alejandro RobainaA Alejandro Robaina nunca le faltaba un buen puro torcido a mano, ni un sombrero de yarey para coronarle el rostro, tan surcado como su propia vega. En las Cuchillas de Barbacoa, en los llanos vueltabajeros del municipio de San Luis, en la provincia de Pinar del Río, aprendió el hábito y el arte de cosechar exclusivísimas capas para la confección de famososhabanos cubanos, siguiendo la tradición que su padre y abuelo canario impusieron desde 1845.

“Veguero nací”, dijo, mientras se balanceaba en uno de los sillones de su casa y aspira el humo del segundo tabaco del día. Se toma unos segundos para degustar el aroma, y comienza a hilvanar trazos de su vida. Comentó que de niño siempre tuvo un don especial para el cuidado de la tierra y los animales.

Ya no cabalgaba. Nunca les puso nombres a sus caballos, pero respondían al chiflido con que los convocaba. Dicen que cuando caminaba por el jardín de la casa, las gallinas lo perseguían como imán, al igual que un perro viejo que lo acompaña por cada rincón de sus 16 hectáreas dedicadas al cultivo del tabaco, y en las que anualmente se producen capas para cubrir entre ocho y diez millones de puros, entre los 100 ó 160 millones que el país fabrica por año.

En reconocimiento a su labor, era el único veguero cubano que en vida le había puesto su nombre a una de las marcas de habanos Premium que Cuba exporta para más de 120 países. Las seis vitolas de sus Vegas Robainas, son tan reconocidas como las de Cohíba, Partagás o H. Upmann.

Como Embajador del Habano, título con el que también se le reconocía, en los últimos 20 años de su vida ha visitado las pirámides de Egipto, la Torre Eiffel, la Puerta de Alcalá, las ruinas del Circo Romano, las Torres Petronas, entre múltiples lugares hasta donde ha llegado para hacer valer la autenticidad de los puros de esta Isla.

Variadas publicaciones de Cuba y el mundo lo han entrevistado, pero siempre aclaraba que a la fama no le hace caso. En España compartió una portada con Julio Iglesias. En una de las más recientes ediciones de Gentleman le fueron dedicadas varias páginas de la revista, con similar destaque que a Brad Pitt y George Clooney.

La periodista Vladia Rubio, lo entrevistó en el 2008 para la revista Bohemia, y es quizás esta la última conversación que tuvo con un periodista:

Alejandro Robaina en su vega.

“Si mi trabajo me ha puesto en el lugar de los hombres más elegantes, bueno, parece que eso es cosa de la naturaleza. Cuando nuevo no tenía dinero ni para tirarme una foto”, dice y vuelve a aspirar su buen tabaco, torcido a mano por una de sus nietas.

Robaina explica que el mundo del habano es de los millonarios porque ningún pobre puede pagar 50 dólares o más por uno. “Sinceramente, me siento a gusto con la gente sencilla”, apunta y nos incita a un diálogo a seis manos, mientras envuelve al auditorio con el aromático humo que expira.

-¿Fama o respeto?

-Lo segundo. Me lo he ganado con trabajo. Mi mejor cosecha fue en medio de la plaga del moho azul en los 80, y le sigue la de este año; incluso, con el clima en contra.

-¿Quién fue su maestro?

-Todo lo aprendí de mi padre. Fue el mejor productor de tabaco en el año 1952. Tengo el pergamino que lo acredita. Por los años 19 y 20 hizo aquí las primeras terrazas. También, el ensarte bocarriba, y estimuló la siembra de tabaco con agua.

-¿Cuál es el recuerdo más remoto de su niñez?

-Yo criaba gallinitas quiquiriquí, y me pasaba todo el día tirándoles piedras a unos plátanos que eran morados, y yo creía que estaban maduros. Prácticamente no fui a la escuela. Llegué hasta tercer grado, pero fui una de las primeras personas que empezó a alfabetizar en Cuba. Diez años antes que Fidel.
“En una casa de tabaco puse unos bancos; cogí un cartón y lo pinté de prieto para la pizarra; también busqué yeso para las tizas, unas libretas… A los cuatro meses levanté una escuela de mampostería. Allí se reunieron 60 muchachos. Al año siguiente tuve que irme al Cuyaguateje y comprar guano y madera para levantar otra. Luego el Estado se hizo cargo.”

-¿Cuándo fue por primera vez a La Habana?

-Fui con un grupo para ver un campeonato mundial de boxeo profesional. Ese día llovió mucho y no se pudo hacer la pelea hasta el siguiente. Ganó un cubano llamado Kid Gavilán.

Dicen que hay Robainas para rato

-Tuve cinco hijos. El mayor ya falleció. Tengo 10 nietos y 12 biznietos. Quiero llegar a los 120 porque tengo tanta familia, tantos amigos, que quisiera durar para ver lo que ellos van a ser.

-¿Qué significa para usted ser cubano?

-Lo mejor de la vida.

-¿Por qué?

-Porque ahora tú puedes llegar aquí y me dices que quieres quedarte en la casa. Y si yo no tengo cama, te puedes quedar a dormir sobre una colcha en el piso, y ni las hormigas te pican. ¿Quieres una cosa más bonita que esa?

-¿Y las cubanas?

-Son muy hermosas.

-¿Se considera machista?

-No, no. Lo más que respeto es a la mujer. Es la que de verdad pasa trabajo. Deberíamos cuidarlas como a santas. Son los seres más inteligentes que hay en el mundo. Solo una mujer es capaz de sentarse en un banco y separar por tamaño, color y textura 40 clases de tabaco. Lo que tienen en la cabeza es mucho.

-¿Qué es lo que más le gusta?

-El cultivo del tabaco. Es mi vida. También estar con mi familia y mis amigos. Me gustan las cosas históricas, como aquel molino que ya tiene cien años, con un motorcito de 1918.

-¿Hay algo que no ha hecho en su vida?

-No canto, nunca me he bañado en el mar; ni me he puesto camisas de mangas cortas. Tampoco he usado zapatos sin cordones; ni me pongo calzoncillos atléticos, porque me amarran mucho.

-¿Cuándo fue la primera vez que montó en un avión?

-Cuando fui a España hace como 20 años. Me gusta viajar, pero ya estoy un poco limitado.

-¿Se pone nervioso cuándo va a hablar en público?

-Como si estuviera en el portal de mi casa. En Suiza fui a una conferencia de prensa con 20 periodistas, y uno de ellos me preguntó por qué al tabaco toscano no lo pica el bicho y al cubano sí. Como un rayo le contesté que el bicho no come mierda. Mi respuesta salió en todos los periódicos.

-¿Pensó cuando muchacho que su vida iba a ser esta?

-¡Qué va! Mi primer sueño fue comprarme un caballito, y luego una bicicleta.

-¿Y luego?

-Después quise comprarme un yipecito, y tuve un Mercury muy bueno. Más tarde un Plymouth, hasta que Fidel me regaló el Lada. Bueno, no me regaló nada. Me costó 12 pesos, porque yo pago la chapa. Y fue el premio de un fórum de ciencia y técnica.

-¿A qué edad comenzó a fumar?

-A los nueve años. En la mesa del comedor mi papá tenía siempre tripas de tabaco envueltas en papel encerado, y las capas dentro de una lata. Muy de madrugada me levantaba junto con él y lo ayudaba a torcer la fuma de los trabajadores, pero escondido siempre guardaba alguno. La primera vez cogí tremenda borrachera. La pasé en una casa de ensarte para que el viejo no me viera.

-¿Tiene alguna costumbre?

-Me gusta usar el perforador. Tengo una fosforera muy vieja, con cortadores. Tengo otra de la marca Dupont, de oro, pero no la utilizo porque no uso prendas.

Pero fumar daña la salud y usted quiere llegar a los 120.

-Depende, si son Robainas… En Alemania tuve que dar una conferencia sobre eso, porque hay una campaña antitabaquismo. Ahí expliqué que el triunfo del habano cubano está en la manera natural con que se trabaja, en el abono ecológico que se le echa. Es un proceso muy largo, completamente manual. Está mal fumar cigarrillos, sobre todo por el papel. Es mejor que lo jóvenes fumen tabaco, y no marihuana.

-¿Lo principal para el tabaco?

-El cuido de la tierra. Hay que amarla y hacer bien las cosas. Las hojas de todo San Luis y San Juan y Martínez no saben igual a las del resto de Cuba, ni a las cosechadas en otras latitudes del mundo. Eso se debe a que el campesino cuida la tierra con materia orgánica. En el tabaco no hay nada escondido.

-¿Ha hecho algún cambio en los cultivos?

-Todos los años hago un experimento con nuevas semillas y si sale buena, se tiran al mercado. Hoy hay unas tecnologías muy buenas. Desde hace 20 años vengo hablando del cambio climático, que le hace mucho daño a este cultivo. Ya las fechas están corridas. Ahora hacemos semilleros en bandejas de poliespuma aéreas. Ahí se puede trabajar en corbata. Ya no hay que agacharse. Tenemos el fertirriego, casas de cura donde se le puede controlar la humedad.

-¿Alguna vez habló con Fidel?

-Tuve una discusión con Fidel. El quería que las tierras de tabaco estuvieran en grandes cooperativas, y que yo fuera presidente de una. Pero el tabaco tiene que ser familiar. Estuvimos discutiendo 32 minutos sobre el asunto. Lo último que me dijo fue: “¡Carajo, qué viejito este!”. Nos vimos otra vez en Tropicana, en la clausura de un Festival del Habano. Me subieron al escenario junto con él. Y yo le digo: “Comandante, la primacía que tenemos en el mundo no la podemos perder”. Entonces, me tiró el brazo por encima y me dijo: “Vamos a conversar de eso, pero aquí no podemos”.

-¿Qué es el amor para Alejandro Robaina?

-Lo más grande. Sin amor nada sale bien en la vida.

-¿Qué hay que tener para ser un hombre de éxito?

-Ser cumplidor y trabajador.

-¿Y para ser elegante?

-La naturaleza

-¿Le gusta ver televisión?

-Especialmente la gimnasia rítmica. La pelota también.

-¿Escucha música? ¿Es cierto que conoció a Ricardo Arjona y a Sting?

-Me gustan las canciones viejas. No el brincoteo de ahora, ni los cantantes mal vestidos. Arjona estuvo en esta casa. A Sting lo conocí hace como 12 años, en España, con el rey Juan Carlos. Vino a mi mesa para que yo le firmara un autógrafo. Yo no sabía quién era en ese momento.-¿Lo visitan mucho?

-Me han visitado muchas personalidades, y siempre tengo amigos y familiares en esta casa. García Márquez se pasó un día entero y me dijo que fue uno de los más felices de su vida. Almorzamos y cenamos juntos. Hablamos de muchas cosas. Hasta aquí llegan un montón de turistas, pero a veces me tengo que esconder porque no puedo trabajar. Una vez una periodista italiana vino aquí y me dijo que yo vivía en el culo del mundo.

-¿Y usted qué le contestó?

-Sí, pero no hiede.

-¿Cuál es el lugar que le falta por ver?

-China.

-¿Hay muchos dispuestos a seguir esta tradición?

-Todo el mundo se ha ido, pero yo tengo a mi nieto Hirochi Robaina. Desde hace diez años está en la vega conmigo. Primero se hizo tabaquero en las fábricas de H. Upmann y Partagás, en La Habana. Ahí es donde se aprende de verdad. Para el veguero todas las hojas son buenas.

“En las últimas cinco cosechas Hirochi ha estado al frente de casi todo. Ya no lo llevo tan recio. Nada más de mirarlo ya él sabe lo que quiero. Llevamos dos años en el primer lugar. Y este estoy seguro de que vamos por la tercera vuelta. Tenemos para aportar del 75 al 80 por ciento de las capas de exportación en la provincia.

-¿Cómo le gustaría que lo recordaran?

-Como lo que soy. Un campesino humilde

Se han publicado 13 comentarios



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  • William Rivero Perdomo dijo:

    Que bonita entrevista, a mi me encanta hablar por ejemplo con personas sabias como mi abuelita que tiene 93 años, al igual que leer a este gran señor Robaina, mas que en Cuba trabaje en una fabrica de tabacos, la verdad es un placer poder leer algo tan bonito fuera de todo politico.

  • William Rivero Perdomo dijo:

    Y mis mas sinceras condolencias a la familia, por tan lamentable perdida. Hasta la vista, Hombre del Tabaco.

  • OLIMPIO RODRIGUEZ SANTOS dijo:

    DEBERIA APLICARSE (Y LO DIGO CON MAYUSCULAS) A TODOS LOS CAMPESINOS DE CUBA EL DENOMINADOR COMUN QUE SE UTILIZO CON ESTE EXCELENTE Y QUERIDO CAMPESINO Y CUBA SERIA EL PAIS MAS HERMOSO Y FELIZ DEL PLANETA.
    MI ADMIRACION ETERNA PARA ALEJANDRO ROBAINA Y MIS HONRAS A SU FAMILIA Y AMISTADES

    PROF. DR. OLIMPIO RODRIGUEZ SANTOS

    E-Mail: olimpiors@finlay.cmw.sld.cu

  • naturaleza dijo:

    Mi más sentido pésame a la familia de este gran hombre, campesino, cubano y representante de nuestra más genuina cultura, gloria a este hombre que con su trabajo en la tierra, sus surcos en la piel fue fiel exponente de lo mejor de nuestro país en las arenas internacionales con sus famosos puros Robaina, para él toda la Gloria del mundo.

  • Maria dijo:

    Que en paz descanse mi Sr. campesino humilde, que pudo vivir la vida a sus anchas, sintiendose felíz al lado de la naturaleza y de sus cosas más queridas. A través de la entrevista se puede percibir que amo a su país, su idiosincracia, su esencia. Amo a su padre, su trabajo, y su familia, y fué capaz de dejar el legado de su trabajo a su nieto. Para que desear más si la vida es simplemente eso. Quienes lo logran se van de este mundo con una sonrisa, con una paz que se transmite aún en algo tan frio y lejano como es este medio. Ojalá pueda irme de este mundo así, en paz.

  • lora dijo:

    Uno de los pocos que no perdio sus herencias y su vida. Descanse en paz y que esa familia siga siendo ejemplo de unidad y nacionalidad.

  • Sebastián Miló dijo:

    un pedazo de Cuba que se pierde… descansa en paz, amigo, sin saber qué más decir en este momento de dolor… A Irochi y a toda su maravillosa familia: os corresponde la responsabilidad de mantener viva su tradición y memoria. Ánimo

  • Alejandro dijo:

    Sencillez, orgullo y pasión por su trabajo caracterizaron la vida de Robaina. Mi mayor admiración para un cubano nato. Lo mejor del tabaco cubano es la herencia que nos deja a todos. Para su familia, estoy seguro que no se ha ido, pues la verdadera inmortalidad es la huella que dejamos en quienes nos rodean. En el humo de un buen tabaco, siempre vivirá Robaina.

  • maria de lourdes dijo:

    Gracias a todos por las palabras tan bellas que han dicho sobre mi abuelo,sinceramente me siento muy triste por su perdida,para mi fue como un padre despues que mi padre falto,sin el estoy perdida pero se que desde el cielo hoy me esta observando y guiara mis pasos por el camino del bien como siempre lo hizo en vida.

  • Adriana Nemesia Garcia Romero dijo:

    Hola
    Mi nombre es Adriana. Me a encantado encontrar esta página dedicada a quien dedico u vida por entero al cultivo del tabaco. A Don Robaina no tuve el placer de conocerlo, pero si a us nietos. Y estoy segura de que tanto Alejandrito como Hiroshi Robaina sabran darle continuación al trabajo de su abuelo, ya que este siempre a sido un negocio familiar que a pasado de generación en generación. Para ellos un saludo cordial, y mi correo para los interesados en poseer fotos de la familia, son fotos que yo misma tomé, son ineditas y para mi sera un placer pasarcelas a todos los que admiramos el trabajo de Vegas Robaina.
    adri_vip@fcm.pri.sld.cu Atentamente Adri

  • Adriana Nemesia Garcia Romero dijo:

    Hola
    Me gustaria surgerir que de los 4 hijos, 10 nietos y 12 bisnietos, del difunto señor Robaina, alguno tuviera la gentileza de compartir sus comentarios con nosotros los lectores de esta página, y dieran a conocer sus correos, para mantener comunicación con estos, ya que la vida de este señor fue tan natural y tan sencilla, alguien que brindo hospitalidad a todos. Considero que seria una idea genial el poder intercambiar ideas, opiniones y puntos de vista con ellos.
    Atentamente Adri

  • toni dijo:

    Nos dejó el viejo veguero

    La llama que encendía los habanos se apagó para siempre, Alejandro Robaina ha muerto.

    Decir u oír Robaina, es igual a todo sobre el tabaco habano. Y sin embargo ya no está, acaba de dejarnos.

    El lunes me sorprendió la noticia mientras desayunaba y leyendo la prensa en su última página y por sorpresa al llegar a ella, con la foto del famoso veguero fumándose un puro, así rezaba el titular de la noticia- Robaina se apaga para siempre- y reconozco que sentí tristeza, por un momento sin llegar a soltar ni una lagrima, si se me aguaron los ojos recordando mis visitas a su finca de cuchillas en la provincia de Pinar del Río,( la primera con mi amigo Vicente) todo fue como repentino, me vinieron recuerdos de cómo oí sus primeras palabras al anunciarle unos de sus empleados que unos españoles querían conocerle¡ Españoles que pasen! El viejo veguero que nos recibió con su camisa azul de manga larga y sombrero de paja, mostraba una sonrisa como si nos conociera de toda la vida. Y desde ese momento todo fue un estar en Babia en mi estancia al lado del que todo lo sabía sobre el tabaco habano y que fue motivo de mi primer viaje a la isla de Cuba, el saber cuánto más mejor del tabaco habano. Era una promesa que me hice cuando me recuperaba de una operación quirúrgica repentina y que al salir de la misma supe que estuve a punto de partir de esta vida, que me libré por los pelos. Mi mirada estaba dirigida hacia cuba desde hacia tiempo, todos tenemos en mente esa meta de algo, ese sueño que queremos realizar, yo así lo entendí y así lo hice.

    En esa primera visita a su finca, tras los saludos de rigor, en el porche de su casa tomamos café, nos ofreció un puro de su cosecha, lo fumamos junto a él con verdadera devoción, hasta nos firmó un puro con un boli que era especial para ello, de tinta blanca.

    Don Alejandro Robaina hacía desde que el gobierno cubano le hizo una marca de puros con su nombre, era el que representaba al puro cubano fuera de la isla y como no, en esa mi primera visita a su finca, surgió una amistad que uno recuerda más por ser fumador de buen tabaco, los puros cubanos. Como recuerdo ahora cosas de las que él me contó, como los españoles vieron en Pinar del rio, tras muchas pruebas que allí se haría el mejor tabaco, como, aquella tierra era de agradecida como para dar dos cosechas de otros productos, como agradecía el detalle de llevarle algún turrón, y no ver gesto de cansancio alguno cuando los que le visitaban “lo cosían a preguntas”

    Ahora en la distancia y con un sello con su cara ante mí y que él amablemente me dio y firmó, diciéndome – ¡ni Fidel lo tiene, solo el Che y yo!

    Cuantos recuerdos de mis tres visitas a su finca, donde tuve la suerte de encontrarlo siempre tan locuaz, y con tanta gana de vivir a pesar de los años que tenía, ahora también recuerdo esa cara llena de surcos por el paso de los años, teñidos de esa sapiencia del viejo veguero que todo lo sabe y que hablaba al que tanto ignora sobre el tabaco y que el viejo maestro, esas clases ya no se las podrá dar.

    Don Alejandro, al igual que las volutas de los buenos tabacos se alzan buscando alturas, espero que ellas te encuentren y te envuelvan, para que el buen sabor del tabaco que tanto amabas te tengan siempre con nosotros.

    Mayo de 2010 – Toni.

  • maria de Lourdes dijo:

    HOLA A TODOS ME LLAMO MARIA DE LOURDES Y SOY NIETA DE ALEJANDRO ROBAINA,SOY LA HIJA MAYOR DE SU HIJO MAYOR TAMBIEN LLAMADO ALEJANDRO A LOS INTERESADOS EN ESCRIBIRME ,LO PUEDEN HACER A ESTA DIRECCION carlyluli@sl.pr.rimed.cu.

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Vladia Rubio

Periodista Cubana. Trabaja en la Revista Bohemia. Tiene su blog vladia.blogcip.cu. En twitter https://twitter.com/vladiarubio‎

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