Opinión  »

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En los inicios de la década de los años 90 del pasado siglo, el gobierno de los Estados Unidos de América inauguró una emisora de televisión destinada a promover el derrocamiento del gobierno socialista cubano transmitiendo desde dos gigantescos globos anclados en Cayo Catjoe, frente a las costas del extremo sur del estado de la Florida. Se sumaba así una televisora oficial, de propiedad gubernamental, al  ejército mediático con que Estados Unidos apoya la guerra no declarada que libra contra Cuba desde hace casi medio siglo. Washington violaba groseramente así varias cláusulas del Convenio Internacional de Telecomunicaciones del »