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Medicina Natural y Tradicional: ¿Cómo aprovechar las plantas medicinales?

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Plantas medicinales secas. mFoto: Marcelino Vázquez Hernández/Cubadebate

El uso de las plantas medicinales desde el hogar implica el conocimiento de diferentes métodos de procesarlas. Para ello, es necesario tener en cuenta elementos como la parte de la especie a emplear, la recomendación de su uso y la vía de administración del preparado, entre otros. Generalmente este conocimiento es transmitido de forma tradicional, aunque siempre lo ideal es que se pueda confirmar mediante la investigación científica la actividad farmacológica y la seguridad del empleo de estos preparados artesanales.

Por supuesto, con plantas medicinales se pueden elaborar también nutracéuticos y formulaciones farmacéuticas a escala industrial. Sin embargo, recurrir en casa a recursos terapéuticos que podemos tener en nuestro propio jardín, sigue siendo una práctica totalmente válida en pleno siglo XXI.

A continuación, se explican brevemente algunas de estas preparaciones que se pueden administrar por oral:

  • Decocciones o cocimientos: A veces también se les denomina decoctos. Aquí la extracción de los principios activos de la planta se realiza por contacto directo de la masa vegetal con agua hirviendo, manteniéndose la acción de la fuente de calor durante unos minutos y se prefiere tapar el recipiente para evitar la pérdida de componentes volátiles. Se suelen elaborar las decocciones con las partes más duras de la planta, tales como la corteza, el tallo o la raíz. Las decocciones de los rizomas de jengibre o cúrcuma son dos cocimientos bastante populares, con múltiples beneficios.
  • Infusiones: Son preparados líquidos que se elaboran mediante la extracción de los principios activos al verter agua hirviendo sobre el material vegetal. Normalmente se requiere tapar el recipiente y dejar reposar por unos minutos para que se desarrolle el proceso extractivo. Se emplea este método cuando se hace uso de las partes más tiernas de la planta, como las flores y las hojas. La infusión de flor de azahar con fines sedantes es un buen ejemplo de este tipo de preparado.
  • Jugos o zumos: Se obtienen por expresión mecánica del material vegetal. Son utilizados tradicionalmente por su alto contenido en nutrientes, así como por sus propiedades alimenticias y refrescantes. Hay que tener en cuenta que algunos de los principios hidrosolubles que los componen se degradan rápidamente en contacto con la luz y el aire, por lo que debido a problemas de estabilidad su consumo debe ser inmediato, si quieren aprovechar sus propiedades. Los jugos de frutas cítricas como el limón o la naranja suele ser un ejemplo bien reconocido de este tipo de preparados.
  • Maceraciones o macerados: La maceración consiste en la extracción de los principios activos del material vegetal triturado a temperatura ambiente, utilizando de disolvente sustancias como agua, alcohol o aceites, entre otros. Las características de la planta y la naturaleza del disolvente determinan el tiempo de duración del proceso. Por ejemplo, en caso de que se utilice agua para elaborar el macerado, el tiempo de extracción debe ser menor de 24 horas debido a posibles problemas de estabilidad. Las maceraciones con aceites o alcohol pueden prolongarse por meses o, según algunos autores, indefinidamente en el caso del alcohol. Este es un método apropiado para plantas medicinales cuyos principios activos se pueden afectar por el calor y también en especies con altos contenidos de taninos, en este último caso para evitar el sabor amargo que estos le transmiten al preparado. La maceración de estigmas de maíz se emplea por sus propiedades diuréticas.

También existen métodos de preparación de las plantas medicinales para su empleo por vía tópica. Entre los más utilizados están:

  • Cataplasmas: Son papillas de drogas vegetales que se elaboran con la planta fresca la mayoría de las veces. El material vegetal se mezcla con agua y una harina o mucílago. Esta papilla se calienta a fuego lento, se envuelve en un paño que se aplica caliente sobre la piel y se cubre luego la zona con una tela. Este tipo de preparado, en el caso de la nuez moscada, suele recomendarse para tratar el dolor de cabeza.
  • Compresas: Se elaboran impregnando un trozo de tela o una gasa con una decocción, infusión, maceración u otras preparaciones líquidas como tinturas o extractos. Se aplican sobre las lesiones en piel durante cinco o diez minutos, al menos dos o tres veces en el día. Pueden emplearse con diferentes fines y un ejemplo es el de las compresas de caléndula por sus propiedades antiséptica y cicatrizante.
  • Fomentos: Son similares a las compresas, pero se aplican calientes y generalmente con una concentración alta de la droga vegetal. Está descrito el uso de la hoja de guanábana en fomentos para el tratamiento de los dolores articulares.

Los anteriores son solo siete ejemplos de formas de preparación artesanal de las plantas medicinales en casa, válidas según corresponda para su uso oral o tópico. El empleo de cualquiera de estas formulaciones caseras debe seguir una adecuada adherencia a los métodos de elaboración recomendados para cada caso en cuanto a cantidades y partes del material vegetal a emplear, medidas higiénicas y la manipulación correcta tanto de la planta como del preparado. Hacerlo así garantiza que logremos sin dudas un beneficio para nuestra salud, con las plantas medicinales, siempre… ¡desde lo natural!

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Johann Perdomo Delgado

Johann Perdomo Delgado

Médico especialista en Medicina Natural y Tradicional, jefe del departamento y del grupo nacional de la especialidad del Ministerio de Salud Pública.

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