El hedor de la desidia

La causa 64 del 2025 sentó en el banquillo a cinco acusados. Foto: Yosdani Morejón.
Primero fue un murmullo en el aire; un olor ácido, penetrante, que se colaba por las rendijas del almacén y obligaba a los trabajadores a taparse la nariz con las mangas de la camisa. Nadie necesitaba abrir la puerta para saberlo: la cámara frigorífica, la misma que debía guardar toneladas de alimentos, había dejado de cumplir su misión.
En la Unidad Empresarial de Base (UEB) Comercializadora y Servicios de la Empresa de Suministros Agropecuarios de Sancti Spíritus, perteneciente al Grupo Empresarial de Logística del Ministerio de la Agricultura (Gelma), los obreros no podían pasar frente al almacén de insumos sin percibir el hedor insoportable. Allí, en el corazón de la nevera, lo que debía preservarse comenzó a descomponerse sin remedio.
El tufo se convirtió en testigo de una negligencia repetida en 2023 y 2024, cuando el equipo sufrió dos averías técnicas que frustraron la refrigeración y echaron a perder lo que debía conservarse.
Avisos ignorados
Los trabajadores hicieron lo correcto: avisaron. Primero al director general de la empresa (liberado a la postre en 2023), luego a su sustituta, que asumió hasta abril de 2024 (cuando se le aplicó la medida de separación definitiva de la entidad) y también al director de la UEB Comercializadora y Servicios (separado definitivamente mediante medida disciplinaria en abril de 2024). Pero la respuesta siempre fue la misma: “Bótenlo, pero no hagan expediente”.
Ni una nota contable, ni un parte de ajuste, ni la mínima acción para resguardar los bienes del Estado. Se trataba de comida que terminaba en la basura sin registro legal y propiciaba, además, un escenario para posibles apropiaciones indebidas.
“Se trató de un actuar negligente y contrario a la legalidad de quienes tenían la responsabilidad de custodiar los recursos estatales”, explica Pedro Luis Espinosa Curbelo, fiscal del Departamento de Procesos Penales de la Fiscalía Provincial de Sancti Spíritus.
Grandes cantidades de salami, sardinas, minutas de pescado, picadillo de res, hamburguesas, cerdo en banda; un inventario interminable echado a perder bajo la indiferencia directiva. El hedor se impregnó en la unidad y atrajo roedores.
La acción de control practicada en abril de 2024 no dejó margen a las dudas: 3 229 711 pesos con 64 centavos en pérdidas por productos cárnicos, una cifra insultante en un país donde cada kilogramo de carne significa un esfuerzo colosal para la economía familiar y estatal.
Incluso, durante ese control se hallaron productos descompuestos. Los implicados jamás siguieron el protocolo establecido para estos casos. Tampoco dejaron constancia documental del lugar donde se botaban los alimentos, ni permitieron su legalización. “Ellos sabían que esta situación exigía un expediente sobre productos echados a perder en la entidad”, agrega Espinosa Curbelo.
La nevera, que alguna vez debió preservar alimentos, terminó convertida en símbolo del desamparo. No falló solo la máquina; fallaron los hombres que, en lugar de reparar, de documentar, de proteger lo que era del pueblo, eligieron mirar hacia otro lado.
La confianza desmedida de los directivos

Se trató de un actuar negligente por parte de los implicados, explica Pedro Luis Espinosa Curbelo, fiscal técnico del Departamento de Procesos Penales de la Fiscalía espirituana. Foto: Yosdani Morejón.
Pero lo de la nevera fue apenas la punta del iceberg. Entre enero y marzo de 2024, la empresa se enredó en un entramado más escandaloso: el exceso de confianza por parte de los directivos implicados —incluidos la directora general que sustituyó al anterior director, el director de la UEB Comercializadora y Servicios, el asesor jurídico y el director comercial (los dos últimos separados de la entidad mediante medida disciplinaria en abril de 2024) — favorecieron la pérdida de mercancías por más de 94 000 000 de pesos.
Se trataba de un trabajador por cuenta propia procedente de Villa Clara, con quien ya habían tenido vínculos o relaciones económicas previas, por lo cual no necesitó de grandes artificios para aumentar la “familiaridad” dentro de la Empresa de Suministros Agropecuarios.
Llegó con la apariencia de un cliente serio, con proyectos comerciales que parecían promisorios y encontró puertas abiertas de par en par. Nadie le exigió garantías reales, ni contratos amarrados a los pagos, ni un control riguroso sobre la mercancía que reclamaba.
El contrato inicial establecía que el pago debía hacerse por adelantado o, como mínimo, al momento del traslado de los insumos. Sin embargo, esa cláusula se convirtió en letra muerta. Con la ilusión de que aquellas ventas engordarían los planes de la entidad y mejorarían el salario de los trabajadores, los directivos no solo permitieron las entregas sucesivas, sino que incluso facilitaron transporte, con el consiguiente gasto de combustible, para sacar la mercancía.
Así, en varias ocasiones el trabajador por cuenta propia fue retirando productos de alto costo sin desembolsar un centavo. No hubo reclamaciones enérgicas, ni suspensiones oportunas, ni alertas que detuvieran el descalabro. La ingenuidad de los cuadros se transformó en complicidad por omisión: al no exigir, le concedieron un poder de compra ilimitado sobre bienes que pertenecían al Estado.
Amparado por esa treta, bajo la bandera de un supuesto Proyecto de Desarrollo Local, compró desde vasos desechables y confecciones textiles, hasta productos de mayor valor como luminarias. Nadie puede precisar hoy a dónde fueron a parar aquellos bienes.
El desenlace fue demoledor. Cuando finalmente se evidenció la magnitud del engaño, la empresa ya acumulaba una afectación millonaria. No hubo margen para recuperar lo perdido: el ciudadano abandonó el país y dejó un reprochable escenario.
Más que un fraude ingeniosamente urdido, lo que esta historia revela es la cadena de descuidos y la fe desmedida de quienes tenían el deber de custodiar el patrimonio público. Allí, donde debió prevalecer el rigor administrativo, imperaron la confianza ciega y la complacencia.
Y es que la malversación, un delito que involucra la apropiación indebida de fondos públicos por parte de autoridades o funcionarios, puede implicar tanto el robo directo de recursos como su administración desleal, lo que perjudica el patrimonio público.
La herida en la fuerza laboral

Cuando finalmente se comprobó la magnitud del engaño, la Empresa de Suministros Agropecuarios de Sancti Spíritus ya acumulaba una afectación millonaria. Foto: Yosdani Morejón.
Para quienes ponen el hombro cada día dentro de la entidad, las consecuencias no se midieron solo en pesos o balances. Félix Tomás Pérez González, actual director general de la Empresa de Suministros Agropecuarios de Sancti Spíritus, lo reconoce sin ambages.
“En primer lugar, estos procesos siempre son traumáticos. Pueden afectar la psiquis de los trabajadores porque las personas creen que se pierde la confiabilidad en ellos, como si todos estuvieran asociados al proceso penal. Pero esa confianza se ha ido recuperando. Hoy vuelven a sentirse útiles, son parte de la toma de decisiones, y eso los ha hecho ver que la empresa puede alcanzar otra vez el liderazgo que un día tuvo”.
Esa recuperación, explica, no ha sido casual. Los resultados en la gestión, con mejores sistemas de pago y la aplicación del Decreto No. 87, han devuelto la motivación. El salario medio, que rondaba los 3 400 pesos, hoy supera los 6 000, y eso también es fruto del esfuerzo colectivo, subraya Pérez González.
El directivo asegura que lo más importante ha sido reimplantar el control interno con mano firme. “Lo primero fue crear un ambiente de control real en un lugar que maneja tantos recursos como este. Volvimos a instaurar los matutinos con rendición de cuenta, los consejos de dirección, la exigencia diaria en las operaciones logísticas. También recuperamos plazas de auditores que ya no existían y de funcionarios especializados que son imprescindibles en la vigilancia de cada proceso”, detalla.
En sus palabras, la lección más grande que deja este episodio es que sin control no hay empresa confiable y sin confianza no hay empresa posible.
Causa 64 del 2025
Ambos hechos —la nevera descompuesta en dos ocasiones entre 2023 y 2024 y el TCP— convergieron en la Causa No. 64 del 2025 que sentó en el banquillo a cinco acusados: el exdirector general, su sustituta, el director de la UEB Comercializadora y Servicios, el director comercial y el asesor jurídico.
Tras dos jornadas de vista oral y pública, la Sala Penal del Tribunal Provincial Popular de Sancti Spíritus dictó el fallo contra los acusados en el proceso penal que puso bajo la lupa el quehacer de la Empresa de Suministros Agropecuarios del territorio. Durante el juicio, todos contaron con las garantías procesales y la asistencia de letrados competentes.
El anterior director general de la entidad —quien desempeñó ese cargo durante 2023—, la directora general que lo sustituye y el director de la UEB Comercializadora fueron declarados culpables de Incumplimiento del Deber de Preservar Bienes en Entidades Económicas, delito vinculado a las dos pérdidas masivas de productos cárnicos ocurridas entre 2023 y 2024, cuando la cámara de refrigeración presentó fallos técnicos que impidieron la conservación de los alimentos.
Por su parte, la directora general hasta abril de 2024, el director comercial, el director de la UEB Comercializadora y el asesor jurídico resultaron hallados culpables de Malversación: los tres primeros como autores y el jurista en condición de partícipe.
Las sanciones dictadas reflejan la gravedad de los hechos. La ya mencionada directora general (hasta abril de 2024) fue condenada a 20 años de privación de libertad en sanción conjunta y única; el director de la UEB Comercializadora, a 18 años; el director comercial, a 16 años; el asesor jurídico, a 10 años y el anterior director general recibió 2 años y 6 meses de privación de libertad, a cumplir en alternativa de trabajo correccional con internamiento por igual término.
Asimismo, todos enfrentan sanciones accesorias: privación de derechos, prohibición de emitir pasaporte y salir del territorio nacional, además de la prohibición del ejercicio del cargo y oficio similares.
En cuanto a la responsabilidad civil, el Tribunal dispuso a los culpables que deberán resarcir de manera conjunta los daños ocasionados a la Empresa de Suministros Agropecuarios, en correspondencia con sus implicaciones.
Estas sanciones no son fallos firmes: las partes tienen el derecho de recurrir ante el Tribunal Supremo Popular si lo consideran pertinente.
Una herida que demorará en cerrar
Más allá de los números, los hechos dejan una herida profunda. En pleno contexto de escaseces, mientras el Estado invierte esfuerzos descomunales en sostener la agricultura y la alimentación, en Sancti Spíritus se dejaron descomponer toneladas de carne y se entregaron, en bandeja, recursos millonarios a la ilegalidad.
“El daño no es solo económico”, —añade Espinosa Curbelo—. También afecta la imagen de la Empresa Estatal Socialista que constituye la base de nuestro modelo económico”. El juicio ejemplarizante no solo llevó a cinco directivos al banquillo, sino que puso en tela de juicio todo un sistema de control que durante un buen tiempo actuó al margen de la ley.
- Cuba condena en la XIV Conferencia Ministerial de la OMC el bloqueo de los Estados Unidos
- Unión Eléctrica pronostica una afectación de 1 850 MW en el horario pico nocturno
- Más allá del autoconsumo: Una opción poco conocida abre la puerta a vender energía renovable en Cuba (+ PDF)
- ONAT: El 31 de marzo vence el plazo para presentar Declaración Jurada y pagar el impuesto sobre utilidades
- Unión Eléctrica pronostica una afectación de 1 770 MW en el horario pico nocturno
- ir aEconomía »


Hola, buenas tardes
Sólo quiero que conozcan que cuando tratamos de divulgar las noticias que ustedes publican, los receptores (vía WhatsApp) no pueden abrir los artículos.
Desconozco las causas de este problema, pero de esta forma se frustra la intención de contrarrestar las tantas noticias falsas que circulan en las redes con las noticias de CUBADEBATE, que deberían tener mayor difusión.
Saludos, Manuel
Quien lea esta noticia,la toma como referencia para una hipotética inversión de capitales.Los procesos administrativos en nuestro país dejan mucho que desear y enpañan la imagen del país.
Soy de Puerto Padre y infelizmente allá ese problema de la corrupción se hizo común.
Recuerdo que un día fui a La UMIV y un funcionario de la empresa intentó manipularme para liberar los materiales de mi casa. Él ladrón quería el 30 porciento de lo que nos correspondía para liberar lo que era nuestro.
Tamaña ofensa se repitió muchas veces y con muchas personas.
Para estoa delitos si se aplica la mano dura de la ley y le dedican extensos articulos...pero al delito comun como asaltos, asesinatos, la droga, el vandalismo, las indisciplinas sociales, a todo eso se le pone mano blanda y hasta los dejan libres...
Las sanciones están correctas, pero se aprecia q el,descontrol reinaba en esa empresa y en breve tiempo por estos corruptos las pérdidas son millonarias para el país q está en una situación económica crítica, actuaron con irresponsabilidad sin limites con recursos q el estado puso bajo su custodia es alarmantemente ver las pérdidas millonarias por sus negligencias .
Y no hay un recurso legal q permita extraditar al país los q cometen esos delitos económicos y se van con miles de dólares robados?,no es la primera vez q pasa ,el gobierno debe negociar al menos eso con usa.ñ,como hay gente q roba y logra irse así sin más,con dinero robado
Mi comentario puede ser irónico, pero donde están los mecanismos de control del Ministerio de la Agricultura, de la Provincia, el Municipio y la propia Empresa para detectar oportunamente esos desvíos de dinero del Estado. Los cubanos tienen como característica que en cuanto poseen cuatro pesos enseguida incrementan el nivel de vida para la compra de diferentes recursos y ostentar a diestra y siniestra, se compran una moto, luego un carro y así sucesivamente. Ahora a lamentar la situación de un dinero que recuperar, las afectaciones a la Empresa y a las familias que aunque sabían y disfrutaban se ven afectadas con un familiar recluido por unos años. Soy del criterio que los mecanismos de control del Estado a diferentes niveles son ineficientes por lo que ha sucedido y está sucediendo y que no se ha identificado aún en otras entidades. Es hora de cerrar el círculo al descontrol.
Buenos días, me pregunto que Hacia el sindicato con su asamblea de afiliado , que hacia el Partido y la juventud , para que en sus propias narices los directivos hicieran todo eso. Y digo es momento de que le demos todo el valor que debe tener el sindicato en nuestras Asambleas de Afiliados para que las decisiones de directivos , no se vaya por encima de la decisiones colectivas
los únicos ingenuos somos los que pensamos, que no tuvieron intenciones de delinquir, todo eso y mas pasa desgraciadamente en todo el país con lo que es del pueblo pero demoramos tres administraciones para darnos cuenta y muchas veces mas a pesar de denuncias todo pasa en nuestras propias narices y siguen surgiendo millonarios mafiosos en nuestras narices.
Hechos como el descrito o los expuestos ayer en el programa Haciendo Cuba, demuestran el descontrol que persiste en todo el país. Llama la atención que son hechos con elevadas cuantías de perdidas donde mas importante que las cantidades de dinero del pueblo perdidos, es la falta de control de las diferentes instancias gubernamentales y políticas que debieron evitar que hechos de este tipo ocurran. Nos preguntamos donde estaban los controles de las instancias superiores, donde el accionar de los núcleos del PCC en esas entidades, donde la participación del sindicato y los Consejos de Dirección, donde las auditorias y controles financieros a finales de ano, en fin, el descontrol es la causa de estos hechos que supuestos vivos aprovechan a sabiendas que mas tarde o temprano serán descubiertos, pero mientras tanto dilapidan recursos que no son de ellos e invierten y aprovechan para corromper y comprometer a otro actores. El tema es mas grave de un simple juicio, de sancionar a los autores y borrón y cuenta nueva, de pensar que por publicar casos aislados, servirá de profilaxis para que otros bandidos dejen de hacer sus desfalcos. Nos falta constancia, nos falta sistematicidad y regularizar esos controles desde la base. Vivimos en economía de guerra y en la guerra todo es diferente y se exige mayor control porque lo contrario favorece el accionar del enemigo que pretende crear el caos, incentivar el desorden, la idea del desastre y se nos va la economía, los recursos y los alimentos que tanto necesita el pueblo. Desde la ultima auditoria a las empresas estatales realizada en octube del 2024 solicitamos información de los resultados y nunca fueron publicados. Hay diversas visitas de todas las instancias, algunas bastante reiterativas a los territorios implicados y nunca se les dio a conocer de esas dificultades porque a veces solo vemos los buenos ejemplos mientras el lo que mas necesitamos es sacar a la luz los problemas, parar los delitos, organizar mejor los escasos recursos que disponemos. Ojala y otros ejemplos salgan a la luz, Ojala y otros maleantes cesen en sus acciones, pero lo que no podemos descansar es en exigir mayores y mas efectivos controles a todas las instancias gubernamentales y políticas. Gracias.
Coincido 100%. Escribi un comentario similar pero más comedido que el suyo, no salió. Solo razonar que si las empresas estatales entregan el 60% de la utilidad al órgano central y éste no las atiende, deberían reducirse los aportes y salarios de las OSDE o ministerios, su plantilla, o disolverse. Para qué cobran y para qué están esos grandes edificios climatizados con parqueos llenos y personas bien alimentadas en el municipio Plaza? Podían bien convertirse en viviendas o arrendarse..., y a quienes no pueden atender desde lo alto bajarlos a la base según sus estudios, para que se retroalimenten.
No puede ser que no haya responsabilidad colateral en los órganos centrales de los tres casos, el de pinar, el de artemisa y el de sancti spiritus.
Que bien que se expongan estos casos, deben haber en todo el país muchos mas.... Ayer se expusieron 2 en Hacemos Cuba. Lo bueno sería hacer un reportaje de como esta funcionando esa empresa en la actualidad
Triste realidad que demuestra que lo que es de TODOS, no es de NADIE...
No hay nada porqué asombrarse, ya los cubanos hemos perdido la capacidad de asombro, este caso puede haber sucedido en cualquier otra entidad del país, la desidia, la negligencia, la falta de control, el exceso de confianza etc etc etc polula en toda cuba.
Creen ustedes que este será el único caso que publique Cubadebate?
Para nada, ya mas adelante podrán leer casos parecidos.
Casos como esos pululan por nuestra sociedad y la impunidad está a la orden del dia. No existen controles reales en muchos casos afectando hasta lo más sencible de nuestra sociedad. Tal es el caso del hospital psiquiatrico Roberto Soreghy donde el alimento principal de los pacientes está siendo mal manejado por los responsables llegando hasta lucrar con estos. No han sido efectivos tantos controles cuando el verdadero descontrol está al asecho. Tienen que auditarse con efectividad para evitar este tipo de conductas inapropiadas por personas inescrupulosas.
Critica que para ciertos delitos haya mano dura, mientras que al crimen común se le aplica una justicia blanda, liberando frecuentemente a los culpables.
La negligencia e irresponsabilidad en la gestión de fondos estatales, que generó millonarias pérdidas al país en un contexto económico crítico.
"La ingenuidad de los cuadros se transformó en complicidad por omisión: al no exigir, le concedieron un poder de compra ilimitado sobre bienes que pertenecían al Estado", no señor periodista el ingenuo es usted, detrás de todo ese actuar se esconde el modus operandi preferido por directivos y cuadros más generalizado en el país para apropiarse, desviar, lucrar y malversar con los bienes del pueblo, que al ser de todos no son de nadie, ese hedor de la corrupción está actualmente tan extendido que casi se puede asegurar que no hay sector o actividad estatal que escape a ello, ya ni vale la pena comentar acerca de ello, para que medite le pondré dos ejemplos de los más evidentes el pan normado de la canasta básica y el combustible estatal asignado, desgraciadamente esa batalla se perdió hace muchos años atrás, puede estar seguro de ello. Saludos
La desidia y falta de control son generalizadas, lo que ha normalizado estos hechos. Considera que este caso no será aislado y anticipa que se divulgarán más.
Muy bien que se publique esos juicios ejemplarizantes en el país contra la corrupción, malversación, pérdida de valores, que se esconden detrás de un buroes y oficinas resplandeciente.Pero lo que hace falta es que se pongan con Nombres y Apellidos, pues la sanción pública se debe empezar por ahí.
Esta es una sangría constante en nuestra economía.
A mí me parece muy evidente que los directivos que dejaron que los cárnicos se corrmpieran impedían que se confeccionarán los expedientes respectivos porque previamente habían robado mucho, y de esa manera todo caía en saco roto.
Es una verdadera lástima que nunca se pongan en nuestra prensa los nombres y las caras de estos bandidos.
Y la OSDE que dice??? No hay responsabilidad en ellos???
Anoche vimos el programa dirigido por el compañero Humberto.Nos llamo mucho la,atención que en elcasode la Directora de Finanzas de Pinar no estubiera presente nadie del Ministerio de Finanzas .Ellos no tienen la obligación de detectar esos hechos?
Una pregunta.
Está prohibido poner el nombre y apellidos de los sancionados?
Soy Economico de titulo y profrcion y mi prgunta es que hacian el Dpto de contabilidad, el control interno, auditoria si tienen y las auditoris y controles nunca pasron por esta empresa por que segun lo descrito esto venia desde mucho tiempo y como decimos los cubanos la bomba seguia corriendo de mano en mano para ver a quien le tocaba. y no creo que sea por ingenuida o desconocimiento de los cuadros y directivos a pesar que muchos ocupan los cargos por las facultades que les dan y los carros con combustible que les asignan para trabajar y lo utilizan en lo que todos los de apie los vemos a diario.
También estudie economía y no me explicó como un económico q haga bien su trabajo en una empresa no se percate de hechos de esa magnitud, todo indica q al parecer para hacer esos movimientos monetarios no contaron con los encargados de tramitarlos pero aún así tenía q darse cuenta q algo se estaba haciendo mal, algo debía no cuadrar.
Hace muchos años por los comienzos de la Revolución el Che afirmó qué un corrupto es un contrarrevolucionarios, entonces paradójico que la corrupción es lo qué más ha proliferado en Cuba, aún más qué el azúcar de caña, el café, la leche, la carne o el arroz.
Increíblemente las fotos de los implicados van de espalda para que nadie los pueda reconocer ni repudiar, y las fotos de los magistrados si salen a todos lo ancho para que puedan ser reconocidos y repudiados o acosados por los familiares y amigos de los implicados. Algo parece no andar bien
Aunque nos duela: La verdad ante todo. La corrupción se ha vuelto endémica en nuestro país. Nos cuesta reconocerlo y la lucha contra ese mal no se lleva con la suficiente fuerza. Por otro lado, cuando los recursos o el dinero no duele hacia el bolsillo de alguien, se derrocha, se desprotege, se mal gastan los bienes sin prudencia y sin mesura. "La patria es ara y no pedestal ", decía el maestro. En consecuencia debiera existir una ley que siendo UD servidor público y tenga a su cargo bienes o servicios confiados por el pueblo y se corrompa merece 30 años mínimos. Saludos
De acuerdo con el comentario de Iraida.
Es así. Todos los días se escucha decir en los medios, el déficit de materiales de la construcción que enfrentamos a nivel de país para acometer obras sociales para el pueblo incluyendo el programa de la vivienda, en cambio cada vez son más los "nuevos ricos" ejecutando procesos inversionistas de envergadura descomunal en residencias y mansiones adquiridas a través de proceso ilícitos de compra-venta en muchos casos. Si quieren comprobar esta triste realidad, tan solo tienen que dar una pequeña vuelta por el reparto Altahabana, en el municipio Boyeros, y nadie ve nada!
SIGAN BUSCANDO QUE ENCONTRARAN MAS CASO COMO ESTE O PARECIDOS , MANO DURA CON ESTOS DELICUNTES QUE ESTAN ACANDO CON EL PAIS