Sigue la polémica con El rostro de los días

Novela cubana El rostro de los días. Foto: Captura de pantalla.
Si una telenovela reúne cada noche a cientos de miles de personas interesadas frente al televisor, si los deja expectantes ante lo que sucederá en el próximo capítulo, si crea simpatías o antipatías con sus personajes… pues esa telenovela ha cumplido con uno de sus objetivos elementales: conectar con su público, entretenerlo, acompañarlo.
Si una telenovela genera un debate sobre los asuntos que aborda, si esos asuntos competen a buena parte de la teleaudiencia, si ofrece una visión interesada sobre su contexto, si influye de alguna manera en la agenda pública… entonces esa novela ha trascendido su “misión” básica de entretener y ha validado (o puesto en crisis) ideas más o menos generalizadas.
Eso hizo El rostro de los días. Ese ha sido su éxito mayor, apoyado en una estrategia que desde el principio la posicionó en las redes sociales, gracias al empeño de sus realizadores y actores.
Uno podrá comulgar o no con el derrotero o el planteamiento mismo de las tramas, con la construcción de los personajes, con la concreción de la puesta en pantalla (de eso ofreceremos nuestra visión); pero el mero hecho de poner sobre el tapete temas más o menos problemáticos, asumiéndolos desde los códigos esenciales de un género, ya es un plus… si se tiene en cuenta que una parte de la producción universal de la telenovela se contenta con divertir o epatar a golpe de pura peripecia.
El extraordinario impacto de esta producción en las redes es una muestra de su relevancia en la parrilla. Gustó o no gustó. Pero dejó a pocos impasibles.
Y ciertamente lo hizo sin traicionar esencias del melodrama: la contraposición de fuerzas (el “bien” frente al “mal”) en tramas que siguen los altibajos del amor, con sus enredos y secretos.
Los que le piden a la telenovela un compromiso férreo con eso que llamamos “la realidad”, los que le reclaman la profundidad de un tratado o una investigación periodística, los que le exigen un posicionamiento ejemplarizante y definitivo sobre los temas que aborda… suelen ignorar la naturaleza de un género sometido siempre a escrutinios cuestionadores.
No significa que una telenovela tenga que ser por edicto frívola o insustancial (esta no lo fue); no significa que los moldes sean inamovibles; y obviamente una telenovela puede (y hasta debe) “tomar partido”. Pero siempre importará el ser humano y sus accidentes. Mucho más que el entramado político, social, económico, filosófico en que se mueva.
Centrar la discusión en que si un hogar materno parece más bien un hotel o en que es casi imposible que una madre abandone a su hija en un hospital (según los realizadores ha habido más de un caso) es tomar el rábano por las hojas. La telenovela se ocupa de lo posible, no de lo probable. La mayoría de nuestras historias domésticas no clasificarían para centrar folletines: aburrirían al respetable. Importan los eventos extraordinarios de la gran anécdota, lo espectacular en lo cotidiano.
E importa, también, la manera en que se estructura ese relato. El ritmo. La coherencia. La composición y la incidencia en la historia del censo de personajes.
En El rostro de los días se esbozó el clásico triángulo amoroso; pero hubo demasiado regodeo en su concreción. Se articularon tramas interesantes en torno a la trama principal; pero por momentos esas tramas secundarias se llevaron toda la atención (y los protagonistas casi parecieron personajes de segunda fila). Se construyeron personajes bien matizados, pero algunos perdieron fuerza, se “deshilacharon”: es el caso de Manuel, “utilizado” en los últimos capítulos para ajustar cuentas en una historia que le era casi tangencial.
El pacto ficcional al que nos tienen acostumbrados las telenovelas cubanas “realistas” fue, hasta cierto punto, fracturado con la presencia recurrente de la esposa fallecida de Fabián. Aunque —salvo en la tan comentada escena del muelle, donde hubo evidentes reminiscencias de un realismo mágico no bien “digerido” por todos— se lograron insertar sin grandes traumas en las situaciones.
No creemos que la exasperación que causó la demora de Lía en denunciar a su agresor haya sido un defecto del libreto: se explotó lo que en su tiempo le resultó a Félix B. Caignet con don Rafael del Junco en El derecho de nacer. Si la gente pedía tan insistentemente que Lía hablara fue, sobre todo, porque se identificaba con esa historia.
La solución a ese conflicto no podía complacer a todo el mundo porque se afinca en un debate en el que no hay consenso: la interrupción del embarazo.
La pregunta sería: ¿es coherente lo que decidió Lía? Nos parece que sí. Algunos estarán de acuerdo y otros no. Juzgamos a los personajes como juzgamos a las personas.
Lo que no se debería perder de vista es que la telenovela no tiene que ser un material didáctico, ni tiene, en todo caso, una obligación irrestricta con “lo correcto” (concepto, por lo demás, bastante complicado).
Una telenovela habla de valores universales y los maneja en función de sus tramas. Si decide tratar asuntos peliagudos, corre el riesgo de herir sensibilidades o provocar reacciones encontradas. Más fácil sería hablar de temas insustanciales sobre los que hay cierta unanimidad.
Bienvenido (y necesario) el debate.
Plausible que se haya hablado de la maternidad y la paternidad responsables, de la complejidad de las relaciones interfamiliares, del rol (y la entrega) de los maestros y el personal de la salud, del amor en la tercera edad, de la pareja homosexual plena (aunque es hora ya de “normalizar” más esas parejas: pareciera que los homosexuales son incapaces de expresar sus sentimientos amorosos); y que haya generado una polémica sobre las reales alternativas de la mujer en la contemporaneidad, más allá de lo que planteó el argumento.
Sobre la puesta habría que decir lo de casi siempre: ha sido funcional en la mayoría de sus acápites. La telenovela cubana todavía tiene que dar el salto en la factura que la ubique más cerca de ciertos estándares internacionales. Es un empeño para el que no bastan talento y buenas intenciones, pues tiene mucho que ver con esquemas de producción y suficiencia tecnológica.
Aquí y allá se ensayaron soluciones visuales sugerentes, hermosas vistas de la ciudad que pusieron notas de color y contexto (eso suele faltar en las teleseries cubanas), aunque por momentos resultaron algo largas.
La banda sonora no fue mero acompañamiento o ambientación. La decisión de insertar en los capítulos canciones completas fue acertada, pues esas composiciones muchas veces incidieron en la progresión de las escenas. La variedad y la calidad de estos temas musicales ameritarían una edición discográfica. Algunos se han convertido en verdaderos hits.
Y uno de los valores indiscutibles ha sido el nivel del ejercicio actoral. Hemos sido testigos de buenas interpretaciones, empezando por los protagonistas y los principales antagonistas… sin contar el desempeño de los más jóvenes: niños y adolescentes que asumieron sus roles con suficiencia y naturalidad.
Esa sí es una batalla que parece ganada para el teledramatizado nacional: actores mucho más acordes con la edad y la apariencia de sus personajes. Gracias a eso, una excelente generación de intérpretes recién egresada de nuestras escuelas de arte tiene cada vez más oportunidades en la televisión.
Con sus luces y sombras —en nuestra opinión, más luces—, El rostro de los días ha mantenido una estela de dignidad e impacto social que ya era notable en su predecesora, Entrega, y a la que se suman la mayoría de los telefilmes que se estrenaron este verano y la teleserie Lucha contra bandidos.
Es un momento interesante para el dramatizado televisivo nacional. Habría que ver cuáles serán sus próximos derroteros, necesariamente influidos por la actual circunstancia.
(Tomado de Cubasí)
- Entre Jerusalén y el FMI: Argentina como enclave en la guerra del eje Estados Unidos–Israel
- Literatura de resistencia contra las brutalidades sionistas
- Un corresponsal de guerra llamado Titón: Entre el cineasta y el ser humano
- Medicina Natural y Tradicional: Usos medicinales de la yerbaluisa
- Kimi, la IA china, lanza una nueva versión que programa sin supervisión humana
- ir aEspeciales »

Por fin!!!. Alguien con suficiente criterio y coherencia para evaluar el tremendo fenómeno de aceptación que ha tenido esta telenovela, y que pone todo en su lugar, incluidos los hipercriticos del NTV, Granma, etc... Sirva de aviso esto al ICRT a la hora de evaluar teleaudiencia, rankings, y por donde andan los gustos del pueblo al que sirven...
Se y entiendo q la critica constructiva es muy importarte para mejorar ciertos detalles, pero pienso en difunto Rufo Caballero pues esta me recordo a el, las demas son demagojia pues de alguna forma tienen q ganarse el dinero, pues no se critica a la TV q ha tenido q recurir a programas, serie o nvelas viejas q la juventud de hoy no le interesa.
La novela estuvo espectacular, yo que no veo ninguna novela y esta me atrapó, con sus mensajes.... me encanto la musica y sobre todo que trataran el tema de Lia, tan tristemente comun en estos dias.....
Amen por la novela y ojalá siguieran haciendo este tipo de genero ya q se acogió con placer ya q toco vivencias de la vida real, pero creo q Mariana debió haber tenido con Aurora un final con un perdón total ya q ella fue engañada y al final la encontró pero con ese sufrimiento en su corazón
Y lo más importante MUCHAS FELICIDADES A ESE EQUIPO DE TRABAJO Q HISO Q ESTA TELENOVELA TUVIERA EL ÉXITO Q TUVO
Considro que la telenovela El rostro de los días, cumplió el objetivo que persigue un producto como este y fue atrapar al público, realmente los comentarios hacia la misma han sido los mejores, incluso personas que no tienen hábito de ver telenovelas cubanas ocuparon su tiempo para verla, puede haber tenido defectos como casi todo mateial porque me parece no hay nada perfecto, pero soy del criterio que la crítica que le hicieron en el noticiero estelar estuvo fuera de contexto y lugar, debieron dejarla para otros espacios entre los propios creadores audiovisuales o de las artes, y máxime cuando tuvo tanta acogida entre la mayoría que no somos especialistas en esa materia.
Por otra parte me pregunto por qué hacernos tanto daño con las críticas, cada vez que sale una telenovela cubana la tendencia es a criticarla , se sabe que una sana crítica en el momento, lugar y receptor oportunos siempre lleva a buenos resultados, pero no hya que exagerar
es un exelente articulo, justo, opino que no debio hacerce una critica como la referida en el NTV, fue una critica injusta y fuera de contexto, no recuerdo que en el estelar informativo se dedicara un espacio para realizar una critica como esta. en mi opinión, y por lo que veo de una mayoria casi absoluta de cubanos fue una exelente muestra.
No sé a qué se refieren aquí con ( normalizar las relaciones entre homosexuales) porque creo que se trató está relación con mucho respeto, y lo celebro que haya sido así, cómo también trataron las relaciones de pareja heterosexual con respeto y mucha imaginación, la novela cubana es esperada también por nuestros hijos, que indiscutiblemente a esa hora aún no duermen, no creo que sea un buen ejemplo ni una buena enseñanza para nuestros hijos, escenas de sexo sin importar si la pareja es homosexual o heterosexual, aunque sea normal, es bueno enseñarles respeto y pudor, ya que me parece que bastante bien se han perdido en nuestra sociedad
A mí personalmente me gustó mucho esta telenovela, al margen de alguna actuación plana, sin matices de emociones. Pero lo que si no me gustó fue el personaje interpretado x ese excelente actor que es Erwind Fernández, de un delincuente desalmado hasta con su propia hermana a un justiciero-vengador anónimo que recorría toda la Habana en una bicicleta destartalada. El desenlace con el violador debió quedar en manos de la justicia! En fin...al margen de alguna que otra solución en los conflictos positiva o negativa para mí, yo esperaba cada entrega con mucho agrado, y hacía mucho tiempo que eso no me ocurría con un producto de factura nacional.
Yo considero como buenas las actuaciones, tanto Jóvenes como consagrados. Lo malo estuvo en su realización, cortes de escenas que dejaron mucho que desear, inconsistencias en la historias, en muchos casos la música no permitían escuchar los diálogos, en mi modesto criterio execivas muestras de imágenes de la ciudad. En fin, cabe decir Lied Lorain, dió en el clavo en su tan cuestionada y polémica crítica en el NTV.
En realidad la decisión de Lía, creo que así debería llamarse la novela ..fue muy demorada...y no creo que fue porque la gente se conectó con ella...el boom que tuvo tuvo en las redes...por favor conocemos al cubano como es...somos un público que sabe apreciar el buen arte y el espacio de las telenovelas es sagrado y se ha adquirido cultura en ese apartado...un buen ejemplo de soluciones a los conflictos en pocos capítulos es la telenovela brasileña a través del tiempo...hay que ver con qué maestría se resuelven conflictos que comienzan por decir un ejemplo en el capítulo 20 y se resuelve en el 40... cuando la novela es de poca duración como es el caso de las facturas cubanas....hay mucho más para decir...pero yo creo que una novela puede entretener como lo hizo el rostro....pero además debe tener los demás condimentos que la crítica especializada espera de ellas.
Ya hice mi comentario, pero olvidé destacar que la escena de amor entre Mariana y Fabián estuvo muy bien lograda, casi poética. Y el simbolismo de la aparición de la difunta en el mar, una forma muy lograda también de liberar a Fabián de su pena y que siguiera con su vida.
Totalmente de acuerdo.. El rostro de los días no es una novela basada en hechos reales ni autobiográfica; sus realizadores utilizan las licencias que el género les da. Todos los conflictos son perfectamente encontrados en la vida real.. grandes facturas extranjeras tienen contenido fantásticos y no son criticadas por eso así que porqué machacar lo hecho por nosotros que está bien escrito y bien interpretado? Muy bien por El rostro de los días.
La novela es para relajar y entretenerse, no para plasmar tristes realidades. Es mi opinion.
Creo que toda novela debe ser objeto de crítica, pero hay temas que se tocan que ni deben juzgarse tan duro, pues en general la telenovela cumplió su objetivo que es satisfacer un pueblo, que está pasando por momentos muy triste, de miedo, ante una pandemia que no parece tener fin, solo por 40 minutos tres veces por semana, olvidabamos la realidad. Tampoco creo necesario profundizaran más con la pareja de homosexuales porque no creo que fuera el mensaje que quería dar la novela, que sabemos que habría originado otros debates creo que la novela fue un éxito y digna de admiración para todos y casa uno de los que tuvieron un pedacito en su puesta en escena.
Este comentario si me gustó, gracias
Pues a mi hacía un buen tiempo que la novela cubana no me cautivaba tanto cómo esta felicidades a ese elenco de actores y director saludos
Gracias a la television cubana por darme la oportinidad de ver el capitulo final.
Aunque todos penzamos diferentes sobre esa novela en este momento de tantos problemas en el mundo es algo para desconectar de los problemas como la covid , siempre es buenas las críticas pero por favor no dramaticen tanto realmente han habido otras peores y no pasa nada ....
CREO QUE ES PRIMERA VEZ DESDE QUE TENGO USO DE RAZON, QUE SE ESPERA MAS LA NOVELA CUBANA QUE LA BRASILEÑA..!!.Y ES UN LOGRO QUE HAYA ATRAPADO A LA JUVENTUD Y LA ADOLESCENCIA..COSA BIEN DIFICIL EN ESTOS TIEMPOS. MUCHAS FELICIDADES !! AUNQUE ACLARO QUE EL CONFINAMIENTO AYUDO MUCHO A ESE RESULTADO..
La telenovela para mi estubo muy bonita,sin dejar de señalar algunas insuficiencias,ojala siempre se trataran temas tan aceptados como estos Muchas Felicidades
Nada es perfecto y la crítica constructiva no es dañina, pero muy de acuerdo con el primer párrafo de este artículo, cumplió su objetivo, no fue indiferente para nadie y muy buenas actuaciones, la vamos a extrañar, me han molestado tantas críticas negativas de los últimos días, criticando el más mínimo detalle, se trataron temas importantísimos y lograron una teleaudiencia altísima, no se hablaba de otra cosa en internet, wasap, en los centros de trabajo y las bodegas....hace tiempo una novela cubana no lograba lo que logró esta telenovela, felicitaciones para todos los que hicieron posible ese ratico de disfrute en medio de la pesadilla que vivimos
Muy buen comentario para quedar bien con todos y calmar los ánimos. Me pregunto por qué se sigue dando vueltas a lo mismo, ya la novela se acabó. Lo que hace falta es que la próxima conserve lo positivo de esta y supere sus dificultades, así disfrutaremos de un producto televisivo superior.
Al fin!!!! una critica con la que comparto. El rostro de los días, cumplió como novela con su objetivo, no hay necesidad de compararla con ninguna otra, en la vida nada es perfecto. Desde que la novela alcanzó el éxito en la redes sociales han querido criticarla como nunca antes a una novela cubana, pero hay que admitir que la mayoría del público no es crítico de arte y lo único que busca cuando se sienta frente al TV es entretenimiento, el resto es querer hacer leña del árbol porque dió buenos frutos.
Que maravillosa y acertada reflexión. Esto si vale la pena leerlo Coincido plenamente. FELICIDADES
Coincido totalmente con usted, su critica ha sido la de un verdadero profesional.Las criticas se aceptan, educan, se aprenden de ellas mientras que sean CONSTRUCTIVAS,las criticas no son destructivas como han hecho otros....
Muchisimas FELICIDADES para TODO EL EQUIPO Y COLECTIVO DEL ROSTRO DE LOS DIAS,una novela bien pensada, muy bien lograda y muy bien recibida por toda la teleaudiencia, cumplio su objetio , transmitio el mensaje y sirvio para que padres y familia en general esten mas al tanto de los hijos......
Ojala nos sigan deleitando con otras propuestas televisivas como esta, el publico se los agradecera con mucho amor y respeto.....FELICIDADES.......
Buen trabajo. Este me parece otro punto de vista a mi juicio atinado y coherente.
La telenovela arrastró público, unió familia en torno al TV, generó polémicas enriquecedoras entre los jóvenes, motivó a profundizar en nuestra realidad... Por eso merece respeto, admiración y continuidad de obras que apegada a las fórmulas de las telenovelas propicien la reflexión civilizatoria.... sin didactismo y maniqueísmo político... Nos propuso una disyuntiva etica entre el bien y el mal.
Quizá los que valoran las telenovelas, favorable o desfavorablemente, no se plantean, que independientemente de sus méritos y deméritos la mayoría de la población las ve y las comenta, sin importarles un bledo su calidad o falta de ella.
Son productos ideados para una mayoría de espectadores que no les interesa la calidad, sólo que haya algo que ver a esa hora.
En cualquier otro país la pasarían en un horario ni estelar, ya que estarían orientadas hacia un público poco exigente.
El análisis de este joven critico y artista, porque también es un excelente fotógrafo, lo cual le otorga a su poder de juicio un plus extra a sus lúcidas valoraciones, da justamente en la diana del asunto y deja la pregunta en el ambiente: Porque este ataque a un subproducto audiovisual en noticiero estelar cuando existe por ejemplo un noticiero cultural? Porque desconocer y tratar de cambiar el gusto mejor o peor de la población? No es mucho más grave que en un país donde la educación es gratuita y del más alto nivel se quiera linchar a un actor por su personaje? De ahí el descrédito general de la crítica cuando no es objetiva e intenta imponer desde un único punto de vista su criterio desconociendo al del destinatario que es mayoría y le funcionó la telenovela con todos sus defectos. La critica no está para legitimar nada, no son los autores solo mediadores es por eso que se equivocan tanto. Deberían comenzar por criticarse así mismos. No era el espacio para ese análisis
Los intelectuales y tecnócratas que se creen escritores o guionistas o que todo producto de arte y ficción debe correr por los caminos de como debeno ocurrir los hechos en una sociedad como la nuestra y no como en la realidad suceden o como se les ocurrió a quienes hicieron la novela están tan alejados del pueblo que quieren justificar el amplio raiting con el encierro de la Covid 19.
La novela a mi juicio "retrató" nuestra cotidianidad y encarnó al corolario de los cubanos que cuando no llegamos nos pasamos.
Para mi Está novela resucitaliano "El derecho de nacer" ha demostrado que nuestros técnicos, escritores, actores, músicos, fotógrafos son a paces de lograr productos audiovisuales que mueven el pensamiento, la discusión sobre nuestro existencialismo contemporáneo con belleza y enriquecimiento espiritual.
Los creadores sigan haciendo para el pueblo que la aceptación ha sido espectacular y no se dejen provocar, tomen lo que les sirva de las críticas y obvien la hojarasca.
Felicitaciones!