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Crónica de viaje en tiempo de cerco (IV): En San Petersburgo, que antes fue Leningrado

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Díaz-Canel y su esposa en el crucero Aurora, museo flotante de San Petersburgo. Foto: Alejandro Azcuy/Cubadebate.

Bautizo de nieve en San Petersburgo, escribí en mi agenda. Como si lo fuera a olvidar. O como si la segunda ciudad de Rusia, que fue primera tantas veces y en tantas áreas, que aún lo es, necesitara bañar con gotas de hielo a los visitantes para llamar su atención.

Émula de las grandes capitales de Europa, con sus puentes sobre el Neva, su Palacio de Invierno, su deslumbrante Hermitage –arca y museo de la cultura universal– sus numerosas catedrales, su crucero Aurora y el Smolny donde Lenin se estrenó en el poder, la ciudad fundada por Pedro I, amo y señor de la Rusia feudal, tiene en su historia el atractivo adicional del gran salto: de la autocracia zarista a la dictadura del proletariado, y del socialismo real a lo que es hoy.

Pero siempre impresiona la nieve. La nieve que enfría y asusta al primer aviso, para luego hacerte bailar de alegría por la novedad. San Petersburgo nos la echado a la cara sin demasiada fuerza, más bien con ternura. Y nos ha puesto a pensar.

La nieve mata y salva. Como mató y salvó a tantos en los inviernos del 41 al 43, cuando se hizo hielo y abrió el camino a la salvación:

“Sobre un lago helado entró la primera ayuda a la ciudad bloqueada”, le oí decir a la guía del museo de la historia del cerco y la resistencia de esta ciudad, cuyos habitantes prefirieron morir de hambre y frío antes que darle entrada al ejército alemán. Y murieron medio millón de veces hasta sobrevivir para contarlo.

Siempre me ha costado trabajo llamar San Petersburgo a Leningrado, ciudad que conocí en el lejano 1988, envuelta en los aires renovadores de la antisoviética perestroika, que terminaría por devolverle su nombre original.

Frente a las imágenes y los sonidos guardados en el museo, entendí por qué me aferraba al patronímico de homenaje a Lenin. Así se llamaba mientras soportó los 900 días de asedio de las tropas nazis, así está nombrada en los libros de historia que narran la epopeya. Así ganó el título de Ciudad Héroe.

A los 490 mil ciudadanos y más de 70 mil soldados cuyos restos pudieron sepultarse bajo un monumento en un cementerio de nombre impronunciable, fue a rendir tributo el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez, apenas aterrizó en la ciudad. Llovía sin pausa y el frío calaba, pero él no dudó en ir hasta Piskarióvskoye, un camposanto muy verde, vasto y desolado.

Varias veces a lo largo de esta gira, Díaz-Canel dio gracias a sus anfitriones por la memoria preservada y pidió que se difunda, que jamás se olvide. “Para evitar que vuelva a ocurrir”, apuntó.

En el recinto dedicado a guardar todo lo relacionado con el terrible cerco que inspiró la estremecedora Sinfonía no.7 de Dmitri Shostakóvich, narraciones, películas y documentales que atesora el lugar.

Alexander Beglov, gobernador de San Petersburgo, recibió al presidente cubano y a su delegación en los predios del mismo Smolny, donde quedó inmortalizada la imagen de Lenin trabajando en los días iniciales de la Revolución de Octubre.

Una fuerte empatía inundó la sala del tercer piso del vetusto edificio, donde se encontraron ahora rusos y cubanos de varias generaciones. Hablaron de cooperación y colaboración en turismo, energía, industrias diversas, cultura, educación. Y ambos gobiernos se invitaron a la gala del Ballet ruso de San Petersburgo que actuará en el Gran Teatro de La Habana por los 500 años de la Capital.

De muchas expectativas y mucho trabajo fue calificado el momento, por el nivel de las relaciones y la participación que deben tener entidades de toda Rusia y en particular de San Petersburgo en actividades estratégicas de la economía cubana hasta el 2030.

Se habló igualmente de la alta coincidencia en la apreciación de los problemas globales y de la voluntad de ambos países de fortalecer, profundizar y extender sus vínculos en todas las áreas donde sea posible.

La absurda política estadounidense de sanciones a Rusia y de persecución comercial y financiera a Cuba, que escala en su agresividad por día, añade interés a este fortalecimiento anunciado de una amistad que, con altas y bajas, jamás desapareció de los sentimientos más profundos de ambos pueblos.

“Con ningún otro país de la era soviética fue tan fuerte la amistad, el respeto, el afecto” había dicho la noche antes Evgeny Grigoriev, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Gobierno local, mientras le daba la bienvenida a la delegación.

Un restaurante de comida cubana y un bar para fumadores de habanos funcionan exitosamente en la ciudad y hay planes de abrir más. Son sitios que, puertas adentro, hacen sentir a los huéspedes en Cuba, con fotos y frases de Fidel y el Che, repartidas en graffitis sobre paredes sin pulir. Banderas y rostros de íconos de la cultura cubana completan el escenario, mientras de fondo suena algún ritmo de la Isla.

Poco antes de la despedida, la visita de trabajo a San Petersburgo terminaba en la Asamblea Legislativa. Su presidente, Vyacheslav Makarov, sonó particularmente entrañable al declarar, con la auténtica pasión del militar que le enorgullece haber sido, que Cuba jamás ha dejado de ser la Isla de la Libertad.

Díaz-Canel recorre el crucero Aurora. Foto: Alejandro Azcuy/Cubadebate.

Fue entonces que llegamos al museo del cerco y la resistencia de Leningrado. Allí explicó la guía por qué para los nazis resultaba estratégico tomar la ciudad en su agresión a la URSS: por su industria militar, su cercanía al Báltico, a la propia Alemania y a Finlandia, su aliada.

Pero también explicó por qué no pudieron tomarla, ni rendirla, incluso cuando morían hasta 3000 leningradenses por día. Las aulas se transformaron en hospitales, los refugios en escuelas, las mujeres y los niños hacían las municiones en las pocas fábricas que no se trasladaron a los Urales o a la Siberia. Los artistas actuaban para la gente que resistía y un gran músico (Shostakóvich) creó una sinfonía en medio de la guerra. La espiritualidad, base fundamental de las actitudes humanas, tiene momentos estremecedores en el relato del horror y de la victoria que recorren el museo.

Así se despidió Díaz-Canel de San Petersburgo, como había llegado: rindiendo homenaje a los héroes y heroínas de la más legendaria resistencia de un pueblo en la era contemporánea. Y escribió: “Un mundo mejor es posible. Ese mundo fue defendido por los leningradenses. Ese mundo tenemos que defenderlo nosotros ahora”.

Ya no nevaba cuando el IL 96 de Cubana alzó vuelo rumbo a Moscú en la tarde del lunes 28 de octubre. Como una flor a Camilo en los 60 de su desaparición física iba la delegación cubana hacia otro encuentro que puede empujar al país un poco hacia afuera del cerco.

Quizás la nieve sólo cayó para que la descubriéramos en su versión más tierna. Y para no olvidar que una vez de 900 días, esta ciudad, ahora floreciente y bella, vivió en medio del más terrible y cruel de los cercos, del que salió peleando, hasta que llegaron los refuerzos, andando sobre hielo.

Díaz-Canel dio gracias a sus anfitriones por la memoria preservada y pidió que se difunda, que jamás se olvide. Foto: Alejandro Azcuy/Cubadebate.

El Hermitage, arca y museo de la cultura universal. Foto: Alejandro Azcuy/Cubadebate.

Díaz-Canel recorrióel famoso museo del Hermitage, situado en el corazón de San Petersburgo, célebre por su amplia colección de arte ruso y universal. Foto: Alejandro Azcuy/Cubadebate.

Díaz-Canel en San Petersburgo. Foto: Alejandro Azcuy/Cubadebate.

Se han publicado 31 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Nestor dijo:

    Buen artículo. Recuerdo el libro El Bloqueo que narra la heroica resistencia del pueblo leningradense bajo la dirección del Partido. Varias escenas suceden en ese Smolny con Zhádnov al frente, Zhúkov, Vasilievski. Otras en la famosa Kirov, aún en pie, según tengo entendido. Leningrado dio una muestra de resistencia, de heroicidad sin paralelos en la historia. Ese pueblo merece todo el honor del mundo. Hizo bien nuestro Presidente en rendirles homenaje. Gloria eterna al heroico pueblo soviético!

    • Cap. dijo:

      Nestor, me ha hecho revivir también esa novela de Alexander Bek. Insto a las jóvenes generaciones a leer sobre la lucha de los pueblos de la antigua URSS contra el fascismo en la Segunda Guerra Mundial. No teman el gruso de esos libros ni la cantidad de páginas. Casi todos reflejan historias reales, icreíbles por la resistencia, el heroísmo, pero de protagonistas de carne y hueso como nosostros. Novelas como estas (El Bloqueo) te acercan a la historia de una manera mágica casi, y te ayudan a comprender la histpria mucho mejor que desde los datos fríos y lejanos de los libros de texto de las aulas, cuyas enseñanzas debe calzarse con la habilidad del maestro y luego con la curiosidad que este despierte en el estudiante para que quiera saber más y se encuentre, como me sucedi´ño a mí, con libros como El Bloqueo, cargado de lecciones de la historia.

      • Juan Ignacio Quintana Loaces dijo:

        Cap. Un saludo, como puedo tener algunos libros sobre esos temas ,hoy en mi poder tengo dos, Un hombre de verdad y A solas con el enemigo ,valiosos e intertesantes libros no importa que sean digitales , como los puedo obtener
        Juan Ignacio l

      • Nestor dijo:

        Así mismo es. En estos tiempos estaría bien que nos acercáramos un poco a toda esa literatura soviética sobre la resistencia frente a la invasión alemana. Hoy abunda mucha tergiversación, lo cuál es, en extremo, peligroso. Soy joven y leí esas historias siempre con avidez, que me hicieron admirar la historia de la lucha soviética contra el fascismo y, sin dudas, al pueblo ruso en particular. Un abrazo.

    • Leandro dijo:

      Tuve la oportunidad de visitar esa ciudad siendo aún Leningrado, cuando nadie podía pensar que un día cambiase el nombre cambiado. Tengo el estremecedor recuerdo de aquel camposanto que guardaba a más de medio millón de leningradenses y del pequeño pedazo de pan que se exhibía en ese museo y que era la ración diaria que se distribuía entre los sitiados habitantes de la ciudad, prácticamente único alimento que recibían. Me estremecieron las columnas de varios metros de altura en las afueras de Moscú, llenas de nombres de los que allí cayeron, sin dar un paso atrás, porque atrás estaba Moscú. No solo Rusia, sino cada palmo de tierra de lo que era entonce las URSS encierra páginas de heroísmo frente a la bestia fascista: los del frente ofreciendo sus vidas en encarnizados combates, otros combatiendo desde la clandestinidad en las zonas ocupadas y otros en la retaguardia produciendo para el frente, no pocas veces pasando hambre y frío porque era "todo para el frente", donde se decidían los destinos no solo de la URSS, sino de la humanidad. Los Hombres de Panfilov y La carretera de Volokolamsk fueron fuente de inspiración heroica para nuestros soldados y milicianos en aquellos primeros años de Revolución frente a las agresiones y amenazas imperialistas. Hoy, cuando desvergonzadamente se pretende tergiversar la historia y arrebatar el papel protagónico que tuvieron los pueblos de la URSS en la derrota del fascismo, resulta de suma importancia preservar ese legado. Muy bien hace el pueblo ruso con Putin al frente en preservar su historia. Recuerdo con amargura aquellos negros días de la Prestroika y la Glasnost cuando se pretendía destruir aquella hermosa historia. En su historia está el orgullo nacional de los pueblos rusos, destruir la historia de cualquier nación es quitarle el alma al cuerpo.

  • mercedes dijo:

    Maestra de la crónica de viajes, nos hace andar con nuestra delegación por los caminos por donde Cuba va de hermana, para que también compartamos la belleza del paisaje, del patrimonio acumulado en siglos de civilización y la nostalgia de tiempos gloriosos de la hermana Rusia, que nunca ha dejado de ser solidaria con nuestro pueblo. Muchas gracias a nuestros compatriotas, encabezados por nuestro presidente Díaz Canel, y a usted, Arleen, por la excelencia de su trabajo.

  • El Catalán dijo:

    Arleen como excelente profesional que es, y ejemplar discípula de ese grande de la crónica periodística que fue Luis Báez. De seguro nos sorprenderá con un libro que recopile. Los viajes de Díaz CANEL.

  • José González dijo:

    Y Leningrado antes fue Petersburgo

    • Luis Enrique dijo:

      Así es. Siempre fue San Petersburgo y a finales del zarismo Petrogrado para remover referencias alemanas en la pronunciación Sankt Peter Burk, fundada por Pedro el Grande, fue casi por dos siglos la capital. Leningrado fue el nombre que el partido bolchevique puso a la ciudad después de morir Lenin y en referendo de 1991se retornó al nombre original.

  • dr orlando gutierrez boza dijo:

    excelente y bella cronica,,,me hace rememorar el tiempo que estuve en esa bella y heroica ciudad,llena de historia y donde tambien en la gran guerra patria se derramo sangre cubana,,,alli en un curso de perfeccionamiento medico, en los finales de la decada de los 80 del pasado siglo, aprendi a querer mas aese pueblo y conocer el candil de nieve y su verdadera pasion por cuba y su historia,,, tambien un 28 de octubre tres medicos cubanos depositamos flores a camilo en el Nva ,,,,gracias hermana arleeen por hacernos vivir esos anos,,abrigate bien y porque no,,,,,ACHE PARA NUESTRA DELEGACION,,,

  • sachiel dijo:

    Llevemonos bien la metafora de este reportaje: el Cerco, el inhumano Bloqueo yanki, lo derrotaremos, cueste lo que cueste...

    "Pero también explicó por qué no pudieron tomarla, ni rendirla, incluso cuando morían hasta 3000 leningradenses por día.

    Las aulas se transformaron en hospitales, los refugios en escuelas, las mujeres y los niños hacían las municiones en las pocas fábricas que no se trasladaron a los Urales o a la Siberia.

    Los artistas actuaban para la gente que resistía y un gran músico (Shostakóvich) creó una sinfonía en medio de la guerra.

    La espiritualidad, base fundamental de las actitudes humanas, tiene momentos estremecedores en el relato del horror y de la victoria que recorren el museo.."

  • Ari@vileña dijo:

    Simplemente maravilloso, recorro los pasos de la delegación cubana con cada palabra y vuelvo atras en la historia con esta excelente crónica. Arleen es una periodista, como decimos los cubanos, tremenda... He seguido todo el vieje de nuestro Presidente y creo que van a salir grandes cosas de él, Cuba es un pais que lucha y no se deja amedrentar como lo hizo Leningrado.
    Muchas Gracias Presidente por poner el nombre de Cuba en lo mas alto, muchas gracias por saber llevar nuestra esencia por donde quiera que pasa, muchas gracias por ser un ejemplo para todos nosotros.

  • CMAP dijo:

    Buen artículo Areleen. A mí tambien me cuesta a veces recordar que ahora se llama San Petersburgo pues el las novelas que leí se le llamaba Leningrado.

  • martin dijo:

    Cuantos recuerdos, en mi vida de estudiante visite la entonces Leningrado, estudie en La URSS, gran pais como lo es hoy su heredera Rusia, mis mejores voto por el fortalecimiento de las relaciones Ruso-Cubana, tenemos mucho en comun.

  • Archi dijo:

    Al leer esta hermosa crónica de Arleen, recordé, con ternura, a mi amiga Ada Elba Pérez, que después de leer una larguísima novela de Yuri Guerman, en una conversación política, exclamo: !No me toquen a mis soviéticos! Luego escribió un poema titulado "Leer a Yuri Guerman". Su admiración por ese pueblo y su hazaña, para mí, son proberbiales.

  • La Bayamesa dijo:

    Arleen, gracias por dejarnos acompañarlos a través de tus crónicas. Igual que a ti me resulta difícil no llamar Leningrado a la ciudad que tanto ejemplo de resistencia dio al mundo. Vamos de hermanos y aplaudo que sigamos unidos en el empeño de enfrentar con solidaridad los cercos que nos tienden las absurdas políticas estadounidenses. No olvidar los horrores de la guerra es garantizar preservar la paz.

  • Martha dijo:

    Hermoso reportaje, visite ese y otros muchos museos que narran la epopeya de la gran guerra patria, nuestro Presidente como buen martianao, sin sacudirse el polvo del camino rindió honores a quien honor merece, nuevas y fortalecidas relaciones con la gran Rusia, siempre me emocionó cuando se referían a nosotros como los hijos de la Isla de la Libertad, somos sobrevivientes de esta enconada y paranoica persecución de EEUU, los leningradenses demostraron al mundo que si se puede resistir y vencer cuando de defender en lo que se cree justo se trata.

  • Pedro dijo:

    Toda Rusia fue un bastión de valentía, dignidad y proezas, pero sin lugar a dudas Leningrado, Bielorrusia y Ucrania llevaron sobre sí la parte más heroica, al igual q las regiones al oeste de Moscú.
    Sin embargo, en la Siberia, q atrapa al corazón inexpugnable de Rusia, millones de mujeres y niños también se empecinaron, muchos hasta la inanición y la muerte por producir armas y alimentos al frente.
    He oído en el lugar y con testigos de primera mano, como en Ulan Ude (frontera con Mongolia y pr supuesto a miles de kilómetros del frente) los niños se metían por debajo del cercado de un matadero de reses para llevar a casa despojos del cuero y con eso alimentarse.
    Rusia fue, desde su ya remota constitución, un pueblo rebelde e insumiso ante la intervención estranjera, al que Lenin dignificó, arrancandole el yugo de la nobleza imperial explotadora de sus hombros.
    Ya no transita los caminos del socialismo, si, hay desigualdades, gente muy rica, una clase media solvente y una inmensa masa de gente trabajadora del día a día, pero sigue siendo un pueblo con una altísima espiritualidad, orgulloso de su historia, su cultura y tradiciones, solidario y hermano. Y Cuba? A Cuba la sienten como propia. Por qué será?
    Creo que lo que he dicho anteriormente tiene la explicación.
    Gracias Arleen por llevarnos de la mano de tus crónicas a ese profundo, lejano y entrañable país y pueblo.

  • joloro dijo:

    Interesante crónica de esta fructifera y necesaria estancia de nuestro Presidente en esa ciudad llena de historia,de resitencia y tan rica en su cultura y desarrollo económico.Exitosa gira por Europa,por países amigos.

  • BRIGIDO dijo:

    HERMOSO REPORTAJE
    MI HIZO RECORDAR MI ESTANCIA EN LENINGRADO Y LAS VECES QUE VISITE MOSCU CON MI ESPÒSA ENFERMA DE LA VISTA Y QUE ME LA CURARON EN EL HOSPITAL DE FIODORVOV
    SIEMPRE RECORDARE A MIS AMIGOS SOVIETICOS QUE COMPARTIERON CONMIGO DURANTE VARIOS AÑOS NUESTRAS CARENCIAS Y RIESGOS EN CUBA
    RECUERDO CON CARTIÑOS A TODOS MIS ALUIMNOS SOVIETICOS QUE ESTUDIARON EN LA ACADEMIA DE LAS FAR Y QUE FUERON ADEMAS MIS VECIONOS A TODOS HECHOS MI ETERNO AGRADECIMIENTO
    OTRA VEZ SALEN LOS RUSOS EN AYUDA DE CUBA .ASI ES COMO ACTUAN LOS HERMANOS QUE SE QUIEREN Y RESPETAN
    MUCHOS EXITOS EN ESTA VISTA

  • Juan Carlos dijo:

    Magnífico artículo, ojalá los jóvenes de hoy conozcan más sobre el heroismo y la capacidad de resistencia del pueblo soviético, sobre durante el bloqueo a Leningrado (me sigo resitiendo a decirle St. Petersburgo), que permitió la épica victoria sobre las hordas fascistas. Gloria eterna a los más de 20 millones de personas de la antigua U.R.S.S que ofrendaron su vida por la patria.

  • jesus fuentes aguila,CHUCHI dijo:

    como muchos otros recuerdo con nostelgia a leningredo a peser de estar alli solo unas horas

    yo recuerdo a leningrado
    pq alli estuve unas horas
    de escala y si mas demoras
    vino a mi mente el pasado,
    el tiempo no ha revocado
    la memoria y yo me acuerdo
    y como q no me pierdo
    un historico embeleso
    le envio a la ciudad un beso
    de mi libro del recuerdo

  • Pablo dijo:

    Conmovedor... recomiendo a todos la lectura de "Mi viaje al bloqueo", un libro de la escritora catalana Monserrat Roig sobre el bloqueo de Leningrado y la resistencia de su gente, es impresionante.

  • PILI dijo:

    Arleen, he seguido tus articulos en el viaje presidencial, solo decirte, GRACIAS, por que has hecho que disfrutemos el viaje como si lo hubiéramos realizado a tu lado.....

  • @adriancamaguey dijo:

    La región se sigue llamando Leningrado. La dirección política rusa encabezada por Putin intenta conciliar lo positivio que haya tenido la época imperial zarista con el período soviético. Pedro I fue, por su parte, un extraordinario reformador que consiguió convertir a una Rusia atrasada y boyarda en una potencia a las que todos en Europa debían tener en cuenta aunque no quisieran.

  • felixs dijo:

    Se me saltaron las lagrimas varias veces con esta crónica

  • Amaury II dijo:

    Buen trabajo periodístico, a mi mente llegan recuerdos de los libros que he leído de la heroica batalla de Leningrado y de la II GM, como días y noches, un hombre de verdad, 4 tanquistas y un perro, la II GM de la Unión Soviética, las memorias del Mariscal Zhukov, en fin una de las mayores hazañas de la humanidad.

  • Julio cesar dijo:

    Muy bien,

  • Yaz dijo:

    No te resistas Arleen en llamarla San Petersburgo, es un nombre mucho más bello y europeo para la ciudad que Rusia siempre quiso que fuera su ventana a Europa. Y además fueron los peterburgueses los que decidieron en referendum devolver a la ciudad su nombre fundacional. O sea....

  • Casandra Leal dijo:

    Excelente texto. Muy valioso recuento.

  • Sabes por qué? dijo:

    1ro se fundó con el nombre de San Petersburgo.
    2do se cambió a Leningrado
    3ro Recuperó su nombre fundacional de San Petesburgo.
    Sabes por qué 1ro se llamó San Petersburgo?

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Arleen Rodríguez Derivet

Arleen Rodríguez Derivet

Periodista cubana y conductora del programa de la televisión cubana "Mesa Redonda", que transmite una emisión especial para Telesur. Es coautora del libro "El Camaján".

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