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Confesiones secretas sobre el presidente Correa

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Me llamo Omelio Fernando Borroto Hernández, tengo catorce años de edad y soy cubano. En el verano de 2014, gracias al arduo trabajo que realizaba mi abuelo en la Universidad Politécnica Estatal del Carchi, al norte de Ecuador, pude conocer ese interesantísimo país. Durante aproximadamente un mes y medio me relacioné con una cultura diferente, pero hubo algo que me llamó mucho la atención: la realidad existente en el país, totalmente diferente a la contada por numerosos medios de comunicación.
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Desde algún tiempo atrás había oído hablar de Rafael Correa y de cómo mejoraba enormemente la situación del país, a partir de su llegada al poder en 2007. También había oído hablar de los crímenes cometidos por Chevron-Texaco y de la digna lucha emprendida por el pueblo ecuatoriano a favor de su Amazonía y sus habitantes.

Debido a mi abuelo, un día me puse a ver el programa televisivo Enlace Ciudadano, pues él lo hacía cada sábado: veía cada minuto. Y también a mí me fascinó la manera de expresarse del presidente Correa. Algunos días después viajamos a Manabí, donde conocimos al comandante Vicente Véliz, rector de la Universidad Técnica de Manabí y gran amigo de Cuba, quien nos comentó que se realizaría el próximo sábado un Enlace en la localidad de Jama, relativamente cercana, y nos dijo que trataría de organizar un encuentro entre el Presidente y nosotros, al finalizar dicho programa.
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Debido a cosas de la vida no se pudo llevar a cabo el encuentro. Después de escuchar atentamente las palabras pronunciadas por Correa durante cinco horas, más o menos, partimos de regreso a Portoviejo, pero a mitad de camino sonó el teléfono de mi abuelo y nos llegó la noticia de que el encuentro había sido organizado. Lamentablemente ya estábamos muy lejos y no podíamos llegar a tiempo. Como decimos en Cuba, en aquella ocasión, me quedé con las ganas de conocer al Presidente.

Tres años después, en mayo de 2017, Correa viajó a Cuba para recibir la Orden José Martí y el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de La Habana. Mi padre, periodista de Mundo Latino, aprovechó su visita para entrevistarle, lo cual fue pactado para el 5 de mayo. Enseguida comencé a presionar a mi papá, para ver si lograba que yo estuviera presente y así hacer realidad mi sueño. Mi padre hizo todo lo posible para intentar que participáramos, tanto yo como mi abuelo, quien, como rector de la Universidad Estatal del Sur de Manabí, UNESUM, había venido con otros rectores ecuatorianos al acto de la Universidad de La Habana, al que se había sumado el amigo Vicente, que se encontraba en Cuba porque había defendido días antes su tesis de doctorado en la CUJAE, una de las principales universidades cubanas. Él había intentado coordinar el primer encuentro en Manabí, provincia que fue muy azotada por el terremoto del pasado año, especialmente fuerte en el cantón de Jama, donde se transmitió aquel programa Enlace Ciudadano.

¡Que ilusión! ¡Los tres Omelios en una foto con Correa! Era todo en lo que podía pensar en esos días. La noche anterior a la entrevista, mi padre me comentó que era complicado organizar mi presencia, ¡qué decepción! Me sentí muy mal.

El día 5, como todos los otros, me desperté temprano y partí hacia la escuela, donde estuve dando mis clases normalmente hasta las diez y media, cuando sonó mi teléfono: era mi padre avisándome que de alguna forma llegara a la casa, que era posible mi presencia en la anhelada entrevista. En ese momento pensé y decidí que no me importaba perderme un par de clases. Tomé la mochila y me fui corriendo para mi casa. En unos pocos minutos ya me había cambiado de ropa y me habían venido a buscar.

Efectivamente, logré entrar en la residencia del presidente Correa aquí en La Habana; no me lo creía. Los minutos posteriores los dediqué a ayudar en lo que podía a la ubicación de las cámaras y a escuchar la magistral conferencia impartida por Correa en la Universidad de La Habana, en la que respondió las preguntas de los estudiantes y profesores.

Casi a la llegada de Correa a la residencia, un guardia de su seguridad me llamó y me comunicó que no podía estar presente en la entrevista. Pensé que no lograría ver al Presidente: cuánta indignación. Me mandaron para una salita y allí me quedé por algunos minutos. Al observar la entrada de mi abuelo a la sala principal, corrí hacia él, tampoco él debía participar en la entrevista, por lo que nos quedamos sentados conversando en la sala.
Increíblemente el Presidente pasó por frente de nosotros cuando se dirigía al local de la entrevista, venía solo y reconoció a mi abuelo, a quien ya había saludado algunos meses atrás en Ecuador. Se dirigió inmediatamente a saludarlo, y por tanto, a saludarme a mí. Emocionantes momentos viví a partir de aquel instante. Fuertemente me apretó la mano y me preguntó mi identidad, le dije que era el hijo de su entrevistador y el orgullo que significaba para mí estar presente en aquel lugar, con semejante compañía.

Como un amigo de toda la vida comenzó una charla conmigo, preguntándome mi edad, nombre completo, por mis estudios y me comentó que su hijo tenía 14 años, al igual que yo. Realmente no me sentí como si estuviera hablando con el presidente de un país, me sentí como si hablara con algún compañero de clases que me transmitía amistad y cariño. Después de unos pocos minutos el Presidente continuó hacia la sala de la entrevista, pero le llamó la atención que nosotros no podíamos pasar y nos preguntó si queríamos hacerlo. Mi abuelo, por educación, le contestó que no se molestara, pero al ver mis ojos deseosos de entrar, me tomó por un brazo y me haló hacia el lugar donde esperaban las cámaras.

Avanzó conmigo, pero luego paró y dijo: “que venga el abuelo” y lo tomó también por el brazo. ¡Cuánta humildad y sencillez en aquella persona, quien comenzó una charla con un completo desconocido y pocos segundos después fue capaz de entender su deseo y cumplirlo! Entré al lado del amigo Correa al local, quien, al entrar, pronunció la graciosa frase “vengo con el imperio de los Omelio”. Ya se sentía como alguien más de la familia. Allí mi papá le hizo la historia de que yo estuve cinco horas viéndolo en la “Sabatina” de Jama, y Correa dijo que eso no era posible, que él no hablaba tanto. Entonces mi padre me preguntó: “¿Omelín, no recuerdas que fueron cinco horas? Todos nos reíamos y, especialmente, Correa.
Durante media hora respondió brillantemente a cada pregunta que mi padre le hacía, reaccionó emotivamente a las fotos de su visita a las tumbas de Martí y Fidel. Se podía apreciar que hablaba con el corazón, incapaz de decir mentiras, sintiendo como propios los problemas de su pueblo, y riendo y diciendo algún que otro chiste espontáneo.

Entrevista al presidente de Ecuador, Rafael Correa Delgado a Mundo Latino, durante su visita a Cuba para recibir la Orden José Martí y el Título de Honoris Causa de la Universidad de La Habana, mayo de 2017. Foto: Juvenal Balán / Mundo Latino / Cubadebate

Entrevista al presidente de Ecuador, Rafael Correa Delgado a Mundo Latino, durante su visita a Cuba para recibir la Orden José Martí y el Título de Honoris Causa de la Universidad de La Habana, mayo de 2017. Foto: Juvenal Balán / Mundo Latino / Cubadebate

Me marcó cuando expresó que decidió aceptar inmediatamente el título Honoris Causa entregado por la Universidad de La Habana, antes de que los cubanos se dieran cuenta del error que cometían, que él no merecía tan alta distinción. Allí fue cuando me demostró al 200% la magnífica persona que era; modesta y sencilla. Al terminar la entrevista fue el momento de más orgullo, una foto con el Presidente, abrazados y sonriendo como hermanos. Mi anhelo se volvía realidad; pero además, veía a mi lado a un grandísimo hombre.

Me di cuenta de que se sentía bien cuando me abrazó por el cuello con tanta fuerza que parecía que abrazaba a su hijo. ¡Cuánto honor en aquel instante de alegría absoluta! Conversando todos, mi abuelo le pidió al Presidente que pasara por la UNESUM, en Jipijapa, antes de terminar su mandato, pero daba a conocer la petición con el dedo levantado, apuntando hacia Correa, parecía que le daba órdenes al Presidente y este manifestaba su deseo de ir, pero quizás por su apretada agenda no lo conseguiría.

Lamentablemente ya era hora, y se despidió entrañablemente el amigo Rafael Correa, se marchaba hacia otras tareas, dejándome una magnífica impresión y concediéndome un grandísimo privilegio. Realmente me quedé con las ganas de repetir el encuentro y, con seguridad, pienso que en el futuro pueda ser posible, teniendo en cuenta el tipo de ser humano que es, de los más altos de la historia. Dejan de ser secretas mis confesiones, para expresar la impresión que me ha dejado el presidente de la hermana República del Ecuador, el amigo Rafael Correa.

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Se han publicado 24 comentarios



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  • Javier Nd dijo:

    Si este articulo lo escribiste Omelín Tú eres un periodista en potencia, es un articulo muy bonito y salido del corazón. los grandes hombres de la historia son así de sencillo y humildes, así era nuestro Fidel, felicidades por haber cumplido tus sueños

  • Máximo G. Ojeda Pérez. dijo:

    Esta familia de revolucionarios tiene su origen en un pueblo ecepcional, la ciudad del Gallo, Morón, de Omelio y de Carlos se puede hablar mucho y bien durante días enteros, tengo el previligio de conocerlos.
    Mucha salud y existos a todos ellos.
    Máximo.

  • MANOLOGLEZ dijo:

    Que orgullosos deben estar de ti tu abuelo y tus padres.
    Tienes un gran talento.Me gusto mucho tu forma sincera y emotiva de escribir.
    Gracias por compartir esas vivencias con nosotros.

  • Albert dijo:

    Brillante y emotivo, gracias compadre.

  • Heem Gondes dijo:

    Un niño excepcional!!!!!!!!!!!

    Un periodista en potencia.

    Felicidades, un abrazo muy fuerte..!!!!!!!!!!!!!

  • Billy dijo:

    Te felicito Omelio, es verdaderamente interesante que alguien a tu edad, reconozca la sencillez de un hombre de pueblo de la patria grande, además por esa oportunidad que te ha dado la vida y que has sabio aprovechar muy bien, continua adelante. Hasta la Victoria Siempre…!

    • Marlene dijo:

      QUE TALENTO DE NIÑO, QUE PREPARACION, QUE EDUCACION, BRAVOoooooooooooo POR SUS PADRES, ABUELOS Y LA EDUCACION DE NUESTRO PAIS, YA ERES UN TALENTASO Y ME SIENTO MUY ORGULLOSA DE SABER QUE SI EXISTEN NIÑOS TAN CAPAZ, ASI SIEMPRE LO SOÑO NUESTRO COMANDANTE FIDEL, DONDE ESTE, ESTOY SEGURA QUE SE SENTIRIA MUY ORGULLOS DE TI, SOLO TE DOY UN CONSEJO, SIGUE ASI, SUPERATE Y PREPARATE AL MAXIMO PARA EL FUTURO, YA SERE UNA VIEJITA CUANDO VOLVERE A OIR DE TI Y SERA PARA BIEN. FELICIDADES, TE DESEO MUCHA SUERTE EN LA VIDA Y QUE TODOS TUS SUEÑOS SE CUMPLAN. TE MANDO UN ABRAZO Y UN BESO DE UNA MADRE CUBANA QUE TE ADMIRA, PERO ADEMAS NO QUIERO DEJAR DE FELICITAR A TU “MAMITA” POR EL DIA DE LAS MADRES, ESTE ARTICULO PARA MI HA SIDO UN REGALO POR EL DIAS DE LAS MADRES, GRACIAS.

    • Marlene dijo:

      UNA COSA SE ME OLVIDO DECIR, Omelio Fernando Borroto Hernández, ERES UN FUTURAZO PARA ESTE PAIS.
      “VIVA CUBA, POR EL FUTURO DE NUESTRO HIJOS”
      UN BESO HIJO.

  • El Jabalí dijo:

    …Desperté de ser niño
    nunca despiertes.
    Triste llevo la boca,
    riéte siempre…

  • Firoma dijo:

    Cuando las cosas salen del corazón….salén del corazón….no hay pérdida.

  • Martha dijo:

    Felicidades Periodista en ciernes. Hermoso tu relato… Yo también admiro y mucho a Rafael Correa.

  • JULIAN dijo:

    …CON EL TALENTO SE NACE , DESPUÈS SE DESARROLLA…FELICIDADES MUCHACHO, EXELENTE ARTÌCULO…

  • Kmilo dijo:

    Felicidades Omelin. Ojala todos los niños cubanos tuvieran ese privilegio, de tener el talento periodisco que tú tienes. EXCELENTE relato, de sentida emoción y sinceridad. Los grandes andan por el mundo haciendo bien y con la frente en alto. Escuche hablar de Correa por primera vez en los Encuentros sobre Globalización, donde casi siempre estaba Fidel con su sabia guía y oportuna intervención; extraordinario economista y brillante político, muy buenas intervenciones y críticos señalamientos hacía Correa al neoliberalismo y a la globalización.
    De tal Palo, tal astilla, dice un refran cubano, y tú niño – periodista tienes madera, forjado en el ejemplo de tu papá y el abuelo. En las fotos con tú cámara, pareces todo un fotoreportero, no pierdas el hábito y espero seguir leyendo cosas interesantes tuyas. Trasmite esa experiencia vivida con Correa a tus compañeros de escuela y del barrio, esos son temas que a la juventud de hoy no les llama mucho la atención, pero tú eres un ejemplo de joven cubano.

    Una vez más FELICIDADES, ya tienes un sueño cumplido. Adelante periodista, Hasta la Victoria Siempre.

  • kichito dijo:

    Eres icreible sigue con esos criterios identificandote como tu padre y abuelo.quienes son dos grandes ejemplo de personas felicidades

  • Alexis V dijo:

    Ese muchacho promete. Será tan buen periodista como su padre.Felicidades muchacho por tu artículo!. Saludos a los Omelios.

  • luis lazo dijo:

    suerte

  • guillermo dijo:

    Es una lluvia de sentimientos sinceros del corazón al cerebro, yo también siento tal orgullo por el presidente correa por ser amigo de cuba y fidel.Felicidades a ti y gracias.

  • Lazaron dijo:

    FELICVIDADES ME ENCANTOTU ARTICULO MIL GRACIAS

  • marianense dijo:

    qué niño tan talentoso. Felicito a la familia. Bella historia. Maravilloso Correa, como siempre.

  • Onelia Herrera dijo:

    Felicidades y gracias por esta publicación que nos llega al corazón.

  • Dr. Erwin Regis dijo:

    Buenos días; este artículo me llamó poderosamente la atención solo con su título, luego vi la cara de un niño cubano como muchos en nuestro país, inteligente, vivaz, con una mirada de aprender todo pero todo lo que pasa en nuestro mundo y ayudar a las personas, de alguna manera, a ser mejores en una mejor sociedad este donde esté. Ahora acabo de leer este artículo y desbordó mis expectativas pues vi sencillez, inteligencia, genialidad, emoción, valores. De alguna manera la humilde acción del gran CORREA ha permitido sacar de su envoltura, como nuevo, a un futuro periodista o médico o diplomático o profesor o científico o catedrático o o o o… sencillamente a un joven cubano con un futuro asegurado por nuestra sociedad. Saludos.

  • Randy Perdomo García dijo:

    Felicidades por conquistar y luchar por los sueños en que crees, hermosas palabras….
    Un fuerte abrazo

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