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La Batalla diplomática y política en torno a la Crisis de Octubre. El papel de la ONU (I)

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Los días de la Crisis de Octubre. Foto: Archivo de Cubadebate

Los días de la Crisis de Octubre. Foto: Archivo de Cubadebate

Sin duda, la llamada Crisis de los Misiles o Crisis de Octubre es dentro de la confrontación histórica entre Cuba y los Estados Unidos, el incidente más peligroso por el que atravesaron ambos países y el mundo durante el período de la Guerra Fría. Este hecho ha sido ampliamente abordado por la historiografía cubana y extranjera. Sin embargo, en este trabajo, además de ir llevando el hilo de los acontecimientos de aquellos días cargados de tensión, abordaremos un aspecto de la crisis que fue de extraordinaria importancia y que influyó indiscutiblemente en sus derroteros: la batalla diplomática y política y el papel de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Limitada en sus posibilidades de manifestación militar a la toma de algunas medidas que dieran cierta capacidad de respuesta a los planes agresivos de Washington y mantenida al margen del proceso de negociación entre la URSS y los Estados Unidos, el papel protagónico de Cuba durante la crisis de octubre se centró en el terreno político y diplomático.

Es conocido, que para aquel tiempo, los artífices de la agresividad contra la Isla en la política norteamericana estaban deseosos de cobrarse el fiasco de Girón, por lo que ya tenían diseñado un plan –conocido como Plan Mangosta¹ – que contemplaba en su última fase la invasión a Cuba en gran escala para octubre de 1962, utilizando las fuerzas armadas de los Estados Unidos². Este peligro eminente, conocido por las autoridades de la Isla y de la URSS influyó en el paso dado por los soviéticos en mayo de 1962 de proponer la instalación de cohetes nucleares de corto y mediano alcance en Cuba, pero al parecer, los motivos más profundos del premier soviético, Nikita Jruschov, al dar ese paso tan arriesgado, estuvieron relacionados con la intención de disminuir la brecha nuclear existente entre la URSS y Estados Unidos, con amplia ventaja para esta última nación, aspecto que desconocía la máxima dirección de la Isla en aquellos momentos. El secretario de Defensa de la administración Kennedy, Robert McNamara, reveló en la Conferencia Tripartita sobre la Crisis de Octubre, celebrada en Moscú en enero de 1989, que en el momento que estalla la crisis ellos poseían 5000 ovijas nucleares, mientras los soviéticos apenas contaban con 300, para una correlación aproximada de 17 a 1. En cuanto a los bombarderos B-47 y B-52, la correlación era de casi 10 a 1 favorable a los Estados Unidos. También se afirma que en 1962 el Pentágono poseía 377 cohetes estratégicos –en tierra y mar- y estaba en marcha la construcción de otros 1 000 más avanzados del tipo Minuteman, mientras que la URSS el primero de enero de ese año solo contaba con 44 cohetes intercontinentales, 373 de alcance medio y 17 de alcance intermedio³. Pero el balance estratégico favorecía también a los estadounidenses en su capacidad de realizar un primer golpe nuclear a la URRS, debido a los misiles nucleares que habían desplegado en Turquía e Italia. Sobre estos emplazamientos tan peligrosos para la URSS le señaló Jruschov a Alexander Alexeev, nombrado embajador en la Isla: “…tenemos que pagarle con la misma moneda –a los Estados Unidos-, darles a probar su propio remedio, y obligarlos a sentir en su propio cuerpo lo que significa vivir colimados por armas nucleares”4. Evidentemente se estaba refiriendo a la colocación de armas nucleares estratégicas en la isla de Cuba.

La manera en que Jruschov actuó después, al producirse la crisis, cuando sin contar con la dirección cubana negoció con Kennedy la salida de los cohetes nucleares de la Isla, y peor aún, de manera subrepticia negoció esa salida a cambio de la retirada de los misiles nucleares estadounidenses ubicados en Turquía e Italia, dejan mucho que desear sobre las verdaderas o fundamentales motivaciones que tuvo Jruschov a la hora de proponer a los cubanos la instalación de los cohetes en Cuba. ¿Qué tenían que ver los cohetes de Turquía e Italia con la defensa de Cuba? ¿Por qué no exigió se devolviera a la Mayor de las Antillas el usurpado territorio de la Base Naval de Guantánamo, se eliminara el bloqueo económico, u otros aspectos que sí se ajustaban a los intereses de la Isla?

A pesar de que en las concepciones defensivas ya elaboradas para entonces por parte de la máxima dirección cubana, los misiles nucleares no estaban comprendidos, y de la conciencia de los líderes cubanos de que su presencia en el territorio insular podía afectar el prestigio de la Revolución, se aceptó la instalación de los cohetes, a partir de que se cumplía con un principio ineludible de apoyo internacionalista con el Campo Socialista y la URSS en particular, sobre cuya amistad no existía la menor duda, porque la había demostrado muchas veces. Se trataba entonces, de que si la URSS había estado siempre dispuesta a ayudar a Cuba en los momentos más críticos, no se podían esgrimir intereses nacionales estrechos, cuando los que estaban en juego eran los intereses del Campo Socialista como un todo y por supuesto, vistos en un sentido más estratégico, los de la capacidad para defender a Cuba también.

Mucho se perdió en el terreno moral, político y diplomático cuando los soviéticos decidieron que la instalación de los cohetes nucleares en Cuba se hiciera de manera secreta, y solo hacerla pública cuando fuera un hecho consumado, al que Estados Unidos supuestamente tendría que resignarse. El líder de la Revolución Cubana defendió en todo momento que la operación se hiciera pública bajo el respaldo del derecho internacional, pues no había nada ilegal en ello. Aunque mantuvo el criterio de que los soviéticos eran los que debían tomar la decisión final, por consideración a su gran experiencia internacional y militar.5

 Fidel, Kennedy, Jruschov: Protagonistas esenciales de los sucesos de la crisis de Octubre

Fidel, Kennedy, Jruschov: Protagonistas esenciales de los sucesos de la crisis de Octubre

Coincidiendo con Fidel, en un interesante testimonio ha señalado Georgi Bolshakov, -quien fuera funcionario de prensa de la embajada soviética en Washington y que actuó en aquel momento como enlace secreto en las comunicaciones entre Kennedy y Jruschov: “(…) Los norteamericanos habían instalado ya hacía tiempo sus misiles en nuestras narices, en Turquía. No era secreto alguno. Lo sabía el mundo entero, incluida la Unión Soviética. Pero nuestro secretismo intencionado ponía trabas a la diplomacia soviética, pues cada vez que se tocaba el tema de Cuba surgía necesariamente esta interrogante: ¿hay misiles soviéticos en Cuba? El hecho de negarlo fue utilizado de la única manera: mentira. Ello prendía fácilmente en las mentes de la población norteamericana. Cundía la desconfianza hacia nuestra actitud. Quizás por esa razón, el presidente Kennedy logró, antes de la planificada invasión a Cuba, asegurarse el apoyo de la Organización de Estados Americanos y de varios países de Europa como Gran Bretaña, la RFA y Francia”.6

Muy interesante es conocer, para respaldar los sabios criterios que tenía en aquella coyuntura el Comandante en Jefe Fidel Castro, que Abram Chayes, consejero legal del Departamento de Estado durante la administración Kennedy, declaró posteriormente que su oficina, consultada sobre la legalidad de las instalaciones de los cohetes nucleares, siempre mantuvo que era legal. “En realidad –expresó- nuestro problema legal era que la acción soviética no era ilegal”. Asimismo, dos de los colaboradores más íntimos de Kennedy, Theodore Sorensen, consejero especial y McGeorge Bundy, Asistente Especial del Presidente para asuntos de Seguridad Nacional, manifestaron que si se hubiera anunciado en septiembre en las Naciones Unidas que, la Unión Soviética defendería a Cuba con proyectiles nucleares, “hubiera habido una situación totalmente diferente” (Bundy) y “ciertamente hubiera sido más difícil para nosotros” (Sorensen)7. Pero finalmente fue fácil para Kennedy presentar el asunto a la opinión pública, haciendo énfasis en lo repentino, secreto y engañoso del despliegue de los cohetes nucleares, “legitimando” con ello las acciones agresivas contra la Isla que se implementarían, así como las adulteraciones y violaciones del derecho internacional que las mismas implicaban.

Otro elemento que dio ventaja política y diplomática a la administración Kennedy fue la errada táctica soviética de responder a todos los ataques sobre el envío de armas a Cuba asegurando que éstas eran de carácter defensivo, cuando para los estadounidenses la cuestión no estaba dada en el propósito de su empleo, sino en su capacidad para alcanzar el territorio continental de los Estados Unidos. Por eso, cuando estalló la crisis Kennedy se presentó exitosamente a la opinión pública como un hombre engañado.8  Sobre este particular ha destacado Fidel: “Nosotros nos negamos a entrar en ese juego y las declaraciones públicas que hizo el gobierno y en las declaraciones en Naciones Unidas, siempre dijimos que Cuba consideraba un derecho soberano disponer del tipo de armas que considerara convenientes y nadie tenía derecho a establecer qué tipo de armas podía o no podía tener nuestro país. Nunca entramos en la negación del carácter estratégico de las armas, nunca. No estábamos de acuerdo con ese juego (…)”9.

En los preludios de la crisis la batalla diplomática y política se fue haciendo cada vez más encarnizada. Cuba condenaba en todos los foros internacionales los planes de agresión militar que se tejían desde Washington contra la Isla, mientras que los Estados Unidos presionaban cada vez más para aislar a la Revolución Cubana y presentarla como un terrible cáncer para el hemisferio, plateando que su régimen marxista-leninista era incompatible con el sistema interamericano y que Cuba era un satélite de la URSS, por lo tanto, un peligro para la seguridad nacional de los Estados Unidos y para todo el continente. Toda esta campaña diplomática del gobierno de los Estados Unidos contra la Revolución Cubana, había devenido ya desde enero de 1962 en la suspensión de Cuba de la Organización de Estados Americanos (OEA), en la VIII Reunión de Consulta de Cancilleres celebrada en Punta del Este, Uruguay.

Entre los días 20 y 21 de septiembre de 1962, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se produjo un enconado enfrentamiento diplomático entre los Estados Unidos y Cuba, esta última respaldada por la URSS, en el marco de la XVII Asamblea General. El secretario interino de la ONU, el birmano U Thant, sugirió la inclusión del llamado “caso de Cuba” en el orden del día de la reunión, pues la cuestión gravitaba demasiado sobre el panorama internacional, máxime, cuando estaba aún fresca la tinta de un comunicado soviético (11 de septiembre), reiterado posteriormente por Jrushchov, que advertía que una agresión a Cuba significaba la guerra con la URSS. A pesar de que los representantes de los Estados Unidos no eran proclives a que el tema se discutiera en la ONU, pues en su criterio este caso entraba en la jurisdicción de la OEA -donde ellos eran acusadores, fiscales, jueces y jurados-, tuvieron que ceder ante el consenso existente de que fuera tratado el tema.

El representante de los Estados Unidos, Adlai Stevenson, al hacer uso de la palabra en la sección del 20 de septiembre, lanzó todo tipo de improperios contra Cuba, describiendo a la Isla como un grave peligro para la paz de América. La réplica relampagueante del embajador cubano en la ONU, Mario García Inchaústegui, vino luego, planteando que Stevenson era el mismo que otrora había negado en las Naciones Unidas la participación yanqui en la aventura de Playa Girón, al mismo tiempo que denunciaba las agresiones de los Estados Unidos y la invasión a gran escala que se maquinaba en esos días en la Casa Blanca contra la Mayor de las Antillas:

“El presidente de la delegación norteamericana acusa a nuestro gobierno de llevar a cabo una campaña de difamación, vituperación y subversión contra sus vecinos. Estas palabras las pronuncia ante esta augusta asamblea quien desde esta misma tribuna encubrió la agresión de su gobierno contra nuestro pueblo, negando una agresión que días después confesaba el propio presidente de los Estados Unidos.(…) Ahora el presidente de la delegación norteamericana vuelve a sus andadas, y en el instante en que su gobierno, bajo una histeria general guerrerista amenaza a un pequeño, pero valeroso pueblo, viola su espacio aéreo y marítimo, infiltra grupos de sabotaje y envía a sus mercenarios a atacar nuestras costas, este señor delegado de este gobierno acusa a nuestro gobierno de ataques verbales a nuestros vecinos y de subversión”10.

Al día siguiente, también resonaron las palabras de apoyo a la posición cubana del canciller soviético Andrei Gromyko:

“Los delegados que asisten a la Asamblea General indudablemente han tenido tiempo de darse cuenta de la histeria de guerra creada en torno a Cuba, que aumenta cada día que pasa en los Estados Unidos, y de la campaña de odio contra los cubanos que se observa en los periódicos, la radio y la televisión norteamericana. Se ha llegado al extremo de publicar una lista de pretextos que podían utilizarse para una invasión a Cuba. Esta lista incluye todo lo que existe bajo el sol (…).
¿Pueden las Naciones Unidas reconciliarse con un sistema en que uno de sus miembros declara en alta voz tener el derecho de atacar a otro país que también es miembro de la organización? Y todo esto se hace porque el orden interno de ese país no está de acuerdo con la manera de pensar del Gobierno de Estados Unidos y no es de su gusto. No; estas declaraciones no pueden desatenderse. Esto equivale, verdaderamente a minar los cimientos sobre los cuales pueden descansar las Naciones Unidas”.11

Gromyko terminó su intervención advirtiendo que un ataque contra la Isla desde territorio norteamericano tendría consecuencias funestas contra la paz mundial, ratificando el comunicado soviético del 11 de septiembre de 1962.

Por otro lado, los representantes de Guatemala y Panamá, apoyaron la posición norteamericana, mostrando su servilismo a Washington. El enviado panameño llegó incluso a presentar una iniciativa a la asamblea sugiriendo la creación de un frente unido con participación de las platanocracias de Haití, Santo Domingo, Colombia y Venezuela, para “resistir la amenaza cubana”.

El 29 de septiembre, el Consejo de Ministros del Gobierno Revolucionario publicó en la prensa su respuesta a una Resolución Conjunta del Congreso de los Estados Unidos, mediante la cual se concedía al presidente Kennedy la facultad del uso de las armas contra Cuba, si esta extendía sus actividades subversivas o agresivas a cualquier parte del hemisferio y creaba una capacidad militar de apoyo externo que pusiera en peligro la seguridad de los Estados Unidos. La declaración del Gobierno Revolucionario hacía historia de todas las agresiones de los Estados Unidos contra Cuba y desmontaba los falsos ataques de subversión en el hemisferio. También enfatizaba:

“Si el Gobierno de Estados Unidos no albergara intenciones agresivas contra nuestra patria, no le interesaría la cantidad, calidad, o clase de nuestras armas.
“Si Estados Unidos fuese capaz de dar a Cuba garantías efectivas y satisfactorias con respecto a la integridad de nuestro territorio y cesara en sus actividades subversivas y contrarrevolucionarias contra nuestro pueblo, Cuba no necesitaría fortalecer su defensa, no necesitaría siquiera ejército, y todos esos recursos que ello implica los invertiríamos gustosamente en el desarrollo económico y cultural de la nación.
“Cuba ha estado siempre dispuesta a discutir con el gobierno de Estados Unidos y hacer lo que estuviese de su parte si encontrara en el gobierno de Estados Unidos una actitud recíproca para disminuir la tirantez y mejorar las relaciones”.12

Ya a inicios del mes de octubre, Dean Rusk, secretario de Estado de los Estados Unidos, quiso aprovechar el marco de la XVII Asamblea de la ONU, para realizar una reunión a puertas cerradas con sus fieles peones de América Latina con el objetivo de aumentar el cerco diplomático y económico a la Isla y preparar el terreno para una agresión directa. En ese encuentro que se realizó en Washington, Rusk presentó un memoradum de 5 puntos:

1-Revisión de las relaciones comerciales entre los países Latinoamericanos y Cuba.
2-Medidas para impedir que los buques mercantes latinoamericanos transporten armas o materiales estratégicos a Cuba.
3-Un llamamiento conjunto a los países miembros de la OTAN para que sus embarcaciones no transporten mercancías de ningún género a Cuba.
4-Intensificación de las medidas de represión en América Latina.
5-Organización de una comisión del caribe para acciones de vigilancia en torno a Cuba.

Participaron en la reunión 16 cancilleres de la región y 3 representantes de menor jerarquía oficial: los de México, Brasil y Argentina. Se planteó en el encuentro que el problema de mayor emergencia era la intromisión chino-soviética en Cuba, pues esto no era más que un ensayo dirigido a convertir a la Isla en base armada para la penetración del comunismo en América y de acción subversiva contra las instituciones democráticas del continente.

Osvaldo Dorticós Torrado

Osvaldo Dorticós Torrado

Uno de los momentos más álgidos dentro de la controversia diplomática antes del estallido de la crisis, se produjo el 8 de octubre de 1962 cuando el presidente de Cuba, Osvaldo Dorticós Torrado, subió al podio de las Naciones Unidas para acusar una vez más a los Estados Unidos por las agresiones realizadas y por los planes de invasión que se perpetraban en la Casa Blanca contra el archipiélago cubano. En esa ocasión, Dorticós también recalcó con firmeza el derecho de Cuba a armarse como lo estimase necesario para defender su territorio de las agresiones de los Estados Unidos. Reafirmando las ideas contenidas en la declaración del Consejo de Ministros del 29 de septiembre, señaló:

“…el Congreso norteamericano legitima previamente el uso de las armas, la agresión armada a nuestro país, para impedir en nuestro territorio la creación o el uso de una capacidad militar que ponga en peligro la seguridad de los Estados Unidos.
¡Cuba, poniendo en peligro la seguridad de una gran potencia! ¡Cuba, la agredida, Cuba la invadida, llena de pánico a los señores dirigentes de esta gran potencia!
Yo creo que no es necesario subrayar la fuerza de ridículo y el carácter absurdo de esta declaración, ante los señores Delegados. (…) Frente a esto ¿qué tenemos que decir? Diremos, señores delegados, ¡que Cuba sí se ha armado!; ¡tiene el derecho de armarse y defenderse! Y la pregunta que importa es esta: ¿Por qué Cuba se ha armado? Es innegable que hubiésemos querido destinar todos esos recursos humanos y materiales, todas esas energías que hemos tenido que emplear en el fortalecimiento de nuestra defensa militar, para el desarrollo de nuestra economía y de nuestra cultura.(…) ¿qué hubiese ocurrido, si no hubiésemos fortalecido nuestra defensa militar, cuando una división, armada y entrenada por el gobierno de Estados Unidos invadió nuestro país por Playa Girón? (…)Si Estados Unidos fuese capaz de dar garantías de palabras y garantías en los hechos, de no realizar agresiones contra nuestro país, declaramos aquí solemnemente, que sobrarían nuestras armas y nuestro ejército, porque queremos la paz y crear en la paz”.
“Por otra parte (…), no estamos obligados por nada a dar cuenta al Congreso norteamericano respecto a los que hacemos para defender nuestra integridad territorial. Nos armamos en la forma que creamos conveniente para defender nuestra nación, no para agredir a nadie. Y no tenemos –repito-que rendir cuentas para ello a ninguna potencia, ni algún Congreso extranjero. Seguiremos, mientras las circunstancias dramáticas lo exijan, fortaleciendo nuestra defensa militar para defendernos, y no para agredir a nadie. Si nos atacan, encontrarán la resistencia de nuestras armas, y también la resistencia de nuestro patriotismo”.13

Y dirigiéndose a la delegación estadounidense a cuyo frente estaba el embajador Stevenson, exclamó: “…en esta misma asamblea instamos al señor Presidente de la delegación de los Estados Unidos para que ofrezca aquí garantías cabales de que su gobierno no tiene el propósito de agredir a Cuba. Pero lo instamos a que ofrezca esas garantías no solo de palabra sino sobre todo con los hechos. El gobierno y el pueblo de Cuba están plenamente convencidos de que se hallan bajo la inminencia de una agresión militar del gobierno de los Estados Unidos. Las pruebas sobran. Cuando un país pequeño como el mío de 6 000 000 de habitantes, a 90 millas de los Estados Unidos, se siente realmente amenazado, no tiene por qué rechazar la ayuda espontánea que se le ofrezca, ya venga de la reina Isabel de Inglaterra, del Emperador de Japón, del presidente Kubistchek (del Brasil) o de quien quiera que venga, porque por encima de toda consideración está el derecho irrestricto a la vida que tienen los pueblos. Y nuestro país está absolutamente desamparado en el hemisferio. Esto lo digo henchido de hondo dolor, porque Cuba pertenece a América, porque Cuba es un país esencialmente americano, porque el vientre de Cuba parió a José Martí, que es el único par legítimo que tiene Simón Bolívar en nuestra América…”.14

Mientras Dorticós hablaba en Naciones Unidas, el Congreso de los Estados Unidos votaba otra ley por la cual se retiraba toda asistencia económica y militar a cualquier país que “vendiera, suministrara, o permitiera que cualquier buque con su registro comerciara con Cuba” mientras estuviera gobernada “por el régimen de Castro”.15

(Continuará…….)

Notas

1. El Plan Mangosta constituyó el programa de guerra encubierta más vasto que hasta entonces había emprendido Estados Unidos para derrocar a un gobierno extranjero.
2. Las actividades agresivas contra Cuba después del fracaso de la invasión de Playa Girón estaban comprendidas en el llamado Plan Mangosta, donde se fijó el mes de octubre de 1962 para la realización de la invasión directa, en caso de que fracasara la oleada de actividades de desestabilización que se realizarían en la Isla.
3. Véase Tomás Diez Acosta, Octubre de 1962, A un paso del Holocausto, Editora Política, La Habana, pp.93-94. (Segunda Edición)
4. Citado por Tomás Diéz Acosta, Ob.Cit, p.92.
5. Ibídem, p.100.
6. Véase Tomás Diez Acosta, Ob.Cit, pp.136-137.
7. Citado por Carlos Lechuga en: En el ojo de la Tormenta, Ocean Press, Ciudad de La Habana, 1995, pp.58-59.
8. Ibídem, p.137.
9. Citado por Tomás Diéz Acosta, Ob.Cit, p.137.
10. Los fragmentos de esta intervención fueron publicados en Bohemia, La Habana, 28 de septiembre de 1962.
11. Ibídem.
12. Véase Noticias de Hoy, 30 de septiembre de 1962, p.1.
13. Fragmentos publicados en Bohemia, La Habana, 12 de octubre de 1962.
14. Citado por Carlos Lechuga en: Ob.Cit, p.77.
15. Ibídem, p.78

Se han publicado 23 comentarios



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  • EddySS dijo:

    El estricto apego a la verdad en la arena internacional, ha resultado el arma moral más poderosa utilizada en este ámbito. Si Cuba tiene credibilidad y si la Revolución cubana ha subsistido a tantos ataques, ha sido gracias a las claras posiciones de principios que defendemos.

    Durante la crisis de los misiles, y ha partir de ese momento, el pueblo está dispuesto a inmolarse por defender su causa.

    Ahora, bajo el supuesto de que no hubiese existido la crisis, me pregunto: ¿Los Estados Unidos atacarían nuestra isla, la habrían invadido? ¿No ayudó a evitarlo precisamente la Crisis de los misiles? ¿No es gracias a la ayuda de los rusos que pudimos soportar el criminal bloqueo?

    La historia de los pueblos deja sus enseñanzas, no lo olvidemos.

  • Paul Sarmiento Blanco dijo:

    Elier, como siempre has escrito un interesante artículo sobre las relaciones Estados Unidos y Cuba, eres un gran conocedor del tema, además tienes una interesante tesis doctoral sobre estas relaciones en la década del 70. Si tuvieras que escribir otra tesis basandote en el nuevo contexto surgido a partir del 17-D ¿Cómo la titularías?, ¿Qué problema científico plantearias?…en fin sería interesante dejar sentado para la futura historiografía cubana una especie de historia en construcción. Personalmente me atrapa el tema de las relaciones Estados Unidos -Cuba y soy partidario de la reconciliación. He recopilado desde el 17-D más de 80 documentos históricos del giro, incluyendo discursos, declaraciones, cartas, y más de 150 fotos que nunca imaginamos los cubanos y mucha gente en el mundo un día antes del 17-D. Ojala escenas como estas que describes en el articulo y artimañas diplomáticas no se repitan entre los dos países y ojala se repitan miles de escenas positivas que hemos visto despues del 17-D. Suerte Elier en tus investigaciones. Soy Profesor de Historia de la Universidad de Holguin

  • Alejandro dijo:

    El Che, con su síntesis genial en la carta de despedida dijo sentir el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en esos dias luminosos y tristes , y que ningún estadista brilló más que Fidel .! Viva Cuba !

  • Maritza dijo:

    sería tan útil, sobre todo en los tiempos que estamos viviendo, que materiales como este se divulgaran y analizaran en las escuelas, fundamentalmente de pre y educación superior, donde ya los jóvenes comienzan a consolidar sus criterios políticos, de manera que conozcan la historia no solamente de adentro, sino la de todo lo que nos rodea, para que no vengan de fuera, o de dentro mismo, a meterle ideas locas y sin fundamentos en las cabezas. Lograríamos, tal vez que, conociendo más lo que nos llevó hasta aquí, se aferren más a ello. a veces escucho ideas tan locas en los jóvenes sobre nuestra propia historia y destino, que me dejan con los pelos de punta.

  • Nisolis dijo:

    Buen artículo, cada padre debería instruir a sus hijos en esta historia para que hoy comprendan el presente.

  • Henry dijo:

    Muy buen articulo el que publico Elier. La historia no se puede olvidar y es bueno recapitular de vez en cuando.

    • Luis A Martinez dijo:

      La historia ensena que EEUU se abroga el derecho de colocar bases donde les venga en gana. Y si el gobierno del pais no es afin a dichos intereses, lo desestabilizan y provocan su caida. Ellos “tenian derecho” a un Guantanamo; Cuba no tenia derecho (segun su logica imperial) a aliarse con un peso pesado para defenderse de las agresiones de ellos. Es la ley del embudo: lo estrecho para nosotros… lo ancho para ellos.

  • Loco dijo:

    La crisis de Octubre fue un momento tenso para nuestro pais pero Fidel demostro que con o sin la ayuda de la URSS la desecion de patria o muerta era definitiva

  • Carlos dijo:

    Exelente artículo Elier, todos los jovenes cubanos deberían leerlo, voy a guardarlo y proponer su lectura a mis compañeros de la UJC.

    Saludos y felicitaciones desde el CIMEQ.

  • maikel dijo:

    Mucho se ha escrito sobre el tema. creo que hace falta leer también lo que paso en estados unidos cuando sucedían estos sucesos. hay algunas cosas en los libros pero aun es pobre.

  • Edelio dijo:

    Considero muy oportuno que se de publicidad a la situación creada cuando la crisis de octubre de 1962, es necesario que nuestra juventud domine como se ha manejado la política de Estados Unidos contra Cuna desde los primeros momentos, cuantos esfuerzos ha tenido que hacer nuestro pueblo por preservar la obra revolucionaria y a que precio la hemos mantenido; en todo momento ha primado la intención de aplastarnos por parte del poderoso, hoy aparentemente se respiran otros aires en nuestras relaciones, pero recordar que las intenciones de tragarnos siguen vivas y siempre debemos estar preparados.

  • Hugo Andrés Govín Díaz dijo:

    Prof. Paul Sarmiento Blanco: De acuerdo totalmente con Ud relacionado con mi deseo de que realmente opere un viraje para bien en el comportamiento de las relaciones a partir del 17 D.
    Pero, (¡siempre hay un pero!) sin ser especialista ni muy entendido en esta materia, reviso las relaciones de esa gran nación con el resto del Mundo a partir de 1776 y no avizoro ni un solo elemento que me ofrezca confianza para afianzar y enriquecer mis deseos. No alcanzo a ver otra pretensión que la de DOMINAR. ¿Seremos la excepción de la regla?

  • laly dijo:

    Me gusta sus temas y sobre todos este relacionado con la crisis de octubre que muchas personas desconocemos las consecuencia que esto pudo haber traído a la humanidad, porque realmente éramos de meses , mis padres siempre me han dicho que la crisis de octubre fue terrible y mucho mas cuando Jruschov tomo las decisiones solo sin contar con nuestro Fidel y el gobierno cubano, dice ella y en la escuela me enseñaron que el compromiso Jruscho Kennedy era de no invadir la isla y de la retirada de los misiles que Estados Unidos tenía desplegados en Turquía. mi madre fiel admiradora de Fidel, dice que nunca en lo había visto tan molesto, tan lleno de ira, etc y como dijo el Ché nunca brillo más alto un estadista que él, pero ahora me quedo aun mas intrigada y quisiera saber si en al segunda parte saldrá todas las respuesta a este parrado: La manera en que Jruschov actuó después, al producirse la crisis, cuando sin contar con la dirección cubana negoció con Kennedy la salida de los cohetes nucleares de la Isla, y peor aún, de manera subrepticia negoció esa salida a cambio de la retirada de los misiles nucleares estadounidenses ubicados en Turquía e Italia, dejan mucho que desear sobre las verdaderas o fundamentales motivaciones que tuvo Jruschov a la hora de proponer a los cubanos la instalación de los cohetes en Cuba. ¿Qué tenían que ver los cohetes de Turquía e Italia con la defensa de Cuba? ¿Por qué no exigió se devolviera a la Mayor de las Antillas el usurpado territorio de la Base Naval de Guantánamo, se eliminara el bloqueo económico, u otros aspectos que sí se ajustaban a los intereses de la Isla?

    Y yo digo sería porque Jruschov estaba conciente que el Fidel nunca hubiera permitido semejante cambio, que en nada nos beneficiaba , estoy de acuerdo cuando Maritza dice :sería tan útil, sobre todo en los tiempos que estamos viviendo, que materiales como este se divulgaran y analizaran en las escuelas, fundamentalmente de pre y educación superior, donde ya los jóvenes comienzan a consolidar sus criterios políticos, de manera que conozcan la historia no solamente de adentro, sino la de todo lo que nos rodea, para que no vengan de fuera, o de dentro mismo, a meterle ideas locas y sin fundamentos en las cabezas. Lograríamos, tal vez que, conociendo más lo que nos llevó hasta aquí, se aferren más a ello, a veces escucho ideas tan locas en los jóvenes sobre nuestra propia historia y destino, que me dejan con los pelos de punta.

  • Leordan dijo:

    Cualquier palabra que se utilice para elogiar a la dirección de la Revolución en ese momento, se queda pequeña.

  • oscar dijo:

    matasano, si Cuba no se armó y entrenó como finalmente se materializó en los 80, con su doctrina de la Guerra de Todo el Pueblo, hoy fueramos otra colonia Yanqui. Los documentos historicos que demuestran los preparativos para una agresión militar en los 80 fueron desclasificados en parte asi que informate antes de opinar.

  • Paul Sarmiento Blanco dijo:

    Hugo Andres Govín: le doy la razón, personalmente me gustaría que primara el respeto, sobre todo por la parte norteamericana, no es menos cierto que la naturaleza del imperialismo es de dominación, y siempre será, sino fuera imperialismo, ojalá seamos una excepción, también hay que ver como se comportará el nuevo equipo que entrará en la Casa Blanca a partir de enero de 2017 y las nuevas correlaciones en el Congreso. Por la naturaleza política del sistema norteamericano siempre existirán los halcones que querran hacernos la guerra, pero siempre existirán los liberales como Obama y su grupo que querran establecer una nueva relación; en este caso el merito de Obama, de Raul, del Vaticano, ahora en Canadá triunfó el liberal Justin Trudeau, hijo de ese gran estadista como Pierre Trudeau, o sea son muchos factores, pero estoy claro, la naturaleza del sistema estadounidense es imperialista, eso nunca olvidarlo, nosotros a afrontar el reto y a aprender el arte de la convivencia y a aprender más de la cultura del dialogo y el debate en igualdad de condiciones con las ideas contrarias

  • antfreire dijo:

    En un final lo que prevalecio fue que La URSS no tenia capacidad para enfrentarse a EEUU como nos habia asegurado nuestro gobierno que tambien habia sido enganado. Si EEUU no invadio a Cuba no fue por el temor a una guerra contra la URSS pues esta estaba a anos luz de poder enfrentarse a los Yankees. Como diria Fidel “Nos casaron con la mentira y nos obligaron a vivir con ella”

  • Yadira dijo:

    El pueblo cubano han resistido al bloqueo, con las ideas, con la moral, con la verdad, con la solidaridad. El sistema social cubano: el socialismo, lo sostendremos y lo preservaremos, será prospero, para ello tenemos que seguir el trabajo ideológico con los jóvenes y no tan jóvenes, seguir confiando en la Revolución y sus dirigentes, que no dejen desamparados a nadie ( esto no puede ser un lema, tene que ser con hechos que se convenza a los que piensan lo contrario), todavía existe el anciano BUROCRATISMO, Tenemos que continuar combatiendolo para seguir adelante, y poder cumplir con los principios y las doctrinas del socialismo.

  • Misil dijo:

    No encuentro satisfacción más plena que leer sobre la historia de mi patria, cuando la crisis de Octubre era aún un niño, recuerdo a mi padre (EPD), con su uniforme de miliciano, el mismo que utilizó en las arenas de Girón, lo recuerdo orgulloso, decidido, siempre , me hablaba de quienes eran los yankees, de cómo habían querido apoderarse de nuestra pequeña e heroica isla.
    No recuerdo haber visto miedo en los ojos de mis vecinos, al contrario, siempre atento a las intervenciones de Fidel en TV.
    Es muy bueno que se hable, se escriba, se pronuncie, para que los jóvenes conozcan, lo que hemos luchado los ya no tan jóvenes, para mantener la dignidad de nuestro pueblo, lo que hemos pasado, que no todo ha sido color de rosa, para que vean y comparen, como hoy expresan los gobernantes del imperio que quieren ayudar a nuestro pueblo, este fue, es y será un pueblo de PATRIA O MUERTE. VENCEREMOS.

  • Manuel Mercado dijo:

    Leyendo con respeto el comentario del Dr. Aldo Alvarez, me siento fortalecido y firme con las decisiones tomadas por Fidel Castro Ruz, Raul Castro Ruz y todo los gobernantes historicos que hemos tenido y tenemos en la actualidad, y digo esto pues el comentario del Dr. Aldo Alvarez esta totalmente fuera de contexto historico, fuera de la realidad cubana pasada y actual y lo mas importante ha pasado por alto la existencia real, con tintes de sangre cubana heroica e invencible, con un desconocimiento total y absoluto de las realidades pasadas, presentes y futuras que los cubanos y America Latina y el Caribe han sufrido por siglos bajo la criminal, genocida, terrorista y sobre todo hegemonica, prepotente y arrogante de los Gobernantes Norteamericanos, cuando un pais, en este caso Cuba, elige su propio destino y lo lleva con paso firme y sin vacilaciones hasta donde sea necesario sin que nos tiemblen las piernas, y existe vacilacion de tipo alguno.

    El Dr. Aldo Alvarez no refleja en su comentario el verdadero sentir de todo un pueblo como el cubano, que en el momento triste y luminoso de la crisis de Octubre de 1962, prefirio morir de pie que vivir de rodillas ante el monstruo que resume lodo y sangre por cada uno de sus poros, el Capitalismo que hoy los gringos desean imponer en Cuba por la via de la desetabilizacion, la penetracion ideological de sus recursos materiales y sobre todo utilizando sus mecanismo de compra de seres humanos como si estos fuesen caramelos en una tienda cualquiera, y me estoy refiriendo a los anexionistas de nuevo tipo, a los mercenarios que son sus socios de la traicion y la abyeccion como seres humanos, me refiero a los que desde supuestas posiciones revolucionarias, supuestas posiciones marxista y martianas, nos tratan de dorar la pildora que nosotros estuvimos equivocados antes, estamos equivocados ahora y estaremos equivocados siempre si continuamos por el camino del marxismo y el socialismo, eso es lo que nos ha querido transmitir el senor Dr. Aldo con su comentario, ignorando que los cubanos hicimos una revolucion para que nos llevase a lo que hoy tenemos y defenderemos a sangre y fuego, no importa que el Capitalismo y su representante el Gobierno de los Estados Unidos de America, intente destruirno, pues como dijo Marti una verdad puede mas desde el fondo de una cueva que cientos de mentiras y falsedades que se puedan decir en los medios corporativos que maneja el Imperio del Norte Revuelto y Brutal.

    Es bueno aclararle al senor Dr. que Cuba nunca fue enganada por los Sovieticos, los enganados fueron ellos, los dirigente rusos que pensaron podian negociar a espalda de Cuba sin tener que pagar las consecuencias por ese acto repudiable y negative en politica internacional, hoy Cuba esta viva, sigue en su lucha, sigue marcando el paso hacia el socialismo a pesar del Bloqueo Criminal, Genocida y Terrorista que el Gobierno Norteamericano nos ha aplicado por mas de 56 anos, pensando que eramos o somos un pueblo de indios con levitas, ese fue y es el gran error de los prepotentes y arrogantes gobernantes gringos, como lo es del Dr. Alvarez, que no ha aprendido algo de la historia de los gringos en America Latina y el Caribe y en el mundo, por ello le debemo recorder al Doctorsito las palabras del Comandante Ernesto Guevara de la Serna y cito – A LOS IMPERIALISTAS, NIN UN TANTITO ASI…..- fin de la cita.

    Como vera Dr, su comentario denota derrotismo, falta de confianza en los Dirigentes Historicos, en el Partido Comunista, en nuestras organizacions de masas y lo mas importante su total y cobarde desconfianza para con los cubanos de a pie, esos que estamos dispuesto a darle una Buena paliza a los gringos y sus lacayos, mercenarios y vende patria si se atreven a tocar alguno de nuestros mas queridas y anheladas conquistas, es por ello que necesitabamos las armas y las necesitamos hoy igual que ayer, pues lo que ha hecho y hace el Imperio en el Mundo no es senal de paz, buena voluntad, cooperacion y ayuda a Cuba, simplemente ha cambiado su estrategia y su tactica para con Cuba y aun asi necesitamos mas armas para nuestros soldados y milicianos, necesitamos mas reforzamiento de nuestras ideologia marxista y martiana, necesitamos mas publicaciones como esta que refuerzan la memoria historica del pueblo y su revolucion.

    Doctor no confunda las relaciones diplomaticas con los gringos con una concension de tipo alguno para el Capitalismo, Criminal, Genocida y Terrorista que hoy existe en el mundo, pues mientras ese Capitalismo exista, las armas son indispensables, como son las batallas de ideas contra la penetracion en todas sus formas de la ideologia, el consumismo y la banalidad del Capitalismo, por favor no lo olvide nunca, esto es lo que nos ha mantenido y nos mantiene en salud ideological, politica, moral, etica, de principios y sobre todo en la preparacion militar del pueblo.

  • Jorge Luis Mendoza Aguilar dijo:

    La crisis de los Misiles dentro de la Llamada Guerra Frías, fueron momentos históricos y difíciles vividos por nuestros país, los que no vivimos esa época buscamos cada día mas información al respecto, hoy existen materiales audiovisuales que trata de llevar esos hechos a la población de estos tiempos, pero siempre nos queda lagunas o dudas que deseamos conocer mas y que de una forma bilateral se explican en las conferencias que hoy existen entre Cuba-Rusia y los EUA para desclasificar estos hechos. Me gustaría conocer por usted como valora, primero la posición Humanitaria de los EUA para evitar un agresión militar de corte Nuclear Mundial. Segundo, Si ya había culminado la intervención Militar por Giron que fue un fracaso de EUA, donde Cuba abochorno a esa potencia con la genial victoria y conducción de Fidel, y conociendo la resistencia de Kenedy ante la plana Militar Dura Norteamericana que si quería una agresión, y que Robert, hermano de Kenedy siempre impedía para evitar otro descalabro político mundial de su hermano, que comparaba la posible intervención con Pearl Harbor , me pregunto, esos misiles nucleares en la isla no aceleraría la contienda militar de magnitudes poco predecibles. Tercero, hasta donde hizo bien o mal Nikita Jruschov en retirar los misiles sin una plena aclaración con la jefatura militar cubana.

    De manera general leer este articulo y conocer la intervención del presidente cubano Osvaldo Dorticós Torrado fue muy precisa y exacta a la vez, soy sincero y he leído bastante sobre este tema, pero este discurso no lo había hecho, y de paso me gustaría leerlo íntegramente si esta disponible.

    Finalmente, estoy muy contento por el articulo realizado y que se compartiera para que todos podamos tener mas conocimiento sobre la crisis de los misiles.

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Elier Ramírez Cañedo

Elier Ramírez Cañedo

Académico cubano. Doctor en Ciencias Históricas. Coautor del libro “De la confrontación a los intentos de normalización. La política de los Estados Unidos hacia Cuba”. En Twitter: @islainsumisa

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