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Melba Hernández: una heroína de 93 años

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Melba Hernández en una actividad de solidaridad con Vietnam. Foto: Archivo.

Melba Hernández en una actividad de solidaridad con Vietnam. Foto: Archivo.

Por Susana Lee

Hablar del 26 de Julio y no pensar en Melba Hernández es imposible. No solo porque fue una de las heroínas de aquel asalto glorioso, sino porque su sonrisa resplandecía en los actos de conmemoración, con la luminosidad de quien sabe que sus compañeros caídos no murieron en vano.

Cada nuevo 26, Cuba se preparaba también para festejarle su cumpleaños, porque aunque el suyo era realmente dos días más tarde, el 26 era como un renacimiento gracias al cual la verdadera fecha la encontraba casi siempre rodeada de niños y con sabios consejos para las nuevas generaciones.

Este julio, será el primero en que falten su sonrisa y sus palabras, pero la humildad y el profundo humanismo que la caracterizaron desde que vio la luz en Cruces, en la antigua provincia de Las Villas, allá por 1921 continuarán junto a los cubanos como ejemplo imperecedero.

Granma ha querido rendirle homenaje pu­blicando una de las cartas que escribiera des­de la prisión a sus padres, y que gracias a la gentileza de su sobrino, Manuel Enrique Mon­tané llegó a nuestra redacción.

Manuel Hernández Vidaurreta (1896-1992) y Elena Rodríguez del Rey (1898-1999), padres de Melba, en una entrevista a Granma, en 1983. Foto: Liborio Noval.

Manuel Hernández Vidaurreta (1896-1992) y Elena Rodríguez del Rey (1898-1999), padres de Melba, en una entrevista a Granma, en 1983. Foto: Liborio Noval.

Octubre 6-53

Cárcel de Boniato

Padres míos queridísimos:

Hoy ha sido un día de infinitas emociones; como habrán visto ya terminó el juicio culminando con las distintas sanciones, entre ellas, la nuestra correspondiente a 7 meses de privación de libertad. De esta sanción qué podré decirles, padres queridos, qué podré decirles que Uds. no sepan comprender; ¿acaso significan algo 7 meses de prisión, sabiendo perdidos para siempre lo que a medida que los días pasan se nos hace más difícil aceptar?

Aquí llueve desde hace 3 días y mi alma está prendida de esas 60 fosas comunes entre las cuales están las de nuestro Abel y nuestro Boris; bien sé, padres, que ellos estaban por sobre esas pequeñeces, bien sé que ellos ocupan el mejor lugar del espacio, no por pasión lo digo, no porque sean los nuestros tan queridos, no, pero sí porque conozco a fondo, como lo conoció todo el que pudo tratarlos de los grandes valores morales y espirituales que les adornaban, bien lo sé todo, pero no puedo en mi imperfección dejar de imaginarlos en sus muy humildes sarcófagos, quizás hasta inundados por el agua; por otra parte, nada les rinde tanto honor como esos humildes sarcófagos y esas humildes tumbas, semejantes a la de otros grandes de la patria, despojándose con ella hasta de esa vanidad falsa en que caen los hombres hasta siendo superiores.

Con todo esto sé que Uds. han de tomar nuestra penalidad, como la hemos tomado nosotras, sé que dentro de la relatividad de las cosas en este aspecto tienen que sentirse felices los dos. De la belleza de este juicio oral creo jamás terminaré de hablarles; además acostumbrada a los Tribunales de Urgencia de la Habana y Las Villas debo confesar que fui sorprendida por la forma de trabajar el de esta muy heroica provincia de los Maceo, claro está, sin dejar de cometer sus monstruosidades desde el punto de vista jurídico, como cuando sustraen a Fidel del proceso y se continúa, pero que los comprendemos y reconocemos la pureza en la técnica empleada. Ahora bien, una vez dicho con justicia la integridad de estos sres. de la toga que se refleja de modo natural en el proceso del juicio, quiero hablarles de las defensas hechas a Yeyé y a mí.

De la prueba practicada creo hice referencia en mi anterior carta; jamás he sentido tanta emoción al ver la verdad abrirse paso con claridad meridiana a pesar de los medios coactivos también naturales en tiempos como los que estamos viviendo, pruebas que le permitieron a nuestras defensas hacer los informes más brillantes que yo he podido presenciar; el Dr. Pagliery 1 con maestría insuperable expuso la tesis que jamás pensé pudiera hacerse; hu­bo momentos en que volví 10 ó 12 años atrás para imaginarme sentada no en los banquillos de acusado de una Sala Penal, sino en las sillas de las aulas universitarias oyendo una clase; no hay penalista en Cuba que pue­da superarlo, como tampoco creo pueda hacer él nada superior; del Dr. Castellanos, 2 ¿qué poder de­cirles con los antecedentes que ya conocen de habernos visitado en aquellos primeros días de terror? Es un muchacho jo­ven e hizo su informe desde el punto de vista político con maestría y civismo sin igual, ha­ciendo referencia a los cuatro amores de Ye­yé: su hermano, su novio, su patria, la humanidad. Pero como ya nos faltan tan pocos días para volver a estar juntas, dejaré para entonces más comentarios y no abusar así de la censura; esto es de los censuradores.

Hoy recibí el paquete que enviaste, estando nosotros en Santiago vino Enrique con él, lo que me ha sorprendido y sobre todo que no traía ninguna nota de Emma, por lo que me sospecho, esta pobre, tenga dificultades y ahora estoy sin saber qué hacer, porque la realidad es que me dolería crearle problemas. El paquete de An­gelita aún no lo he recibido, pero espero tenerlo mañana en mi poder a más tardar. 3

Los niños están monísimos y a mí se me olvidó advertirte el gusto del enfermero, esto es, su delicadeza al vestir, de aquí que las medias, aunque están muy bonitas y él se muestra muy agradecido yo temo no le gustaron.

Dile a Beatriz que hoy la he recordado mucho, hice las gestiones para pasarle un telegrama de felicitación, pero el cajero se había ido cuando regresamos de Santiago y por esta razón no pude hacerlo; sin embargo en pleno juicio estaba con la preocupación de enviárselo.

Que alegría me da cuanto me cuentas de Freddy, sí, yo sé es muy inteligente, creo debes hacer un esfuerzo e irlo a ver ____ (ilegible), con ello te entretendrías y por otra parte le darías esa alegría a él y a Yeya, que es tan buena.

Para todos los muchachitos muchos besitos, cariños para los demás y para ti y papaíto todo el amor de este par de hijas.

                            Melba

Recibimos carta de Aldo, que no lo había hecho, ya puedes imaginarla.

Dime del papá de Irela, del examen de esta y de Dalmasso; ya te avisaremos cuando se nos traslada que espero sea muy pronto.

Notas de la Redacción

Dr. Jorge Pagliery Cordero, decano del Colegio de Abogados de la ciudad de Santiago de Cuba. A su cargo estuvo la defensa de Melba en el juicio.

2 Dr. Baudilio Castellanos García, abogado de oficio. Llevó la defensa del mayor número de acusados por los hechos del Moncada.

3 A partir de este y en los siguientes párrafos, Mel­ba comenta a sus padres asuntos personales, mencionando a familiares, amistades y compañeros de lucha, que no quisimos omitir para man­tener íntegra su carta desde la prisión de Bo­niato.

(Tomado de Granma)

Se han publicado 2 comentarios



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  • Omar Rafael dijo:

    Aquella generación se entregó completa a un ideal. El reto está en que sepamos y podamos defender hoy esos ideales con el mismo DESINTERES y entrega que ellos lo hicieron. Los Cinco son un ejemplo de esa entrega, de esa estirpe. Ojala se multipliquen. Es un gran reto.
    Supe que Melba murió, pero creo no haber escuchado que se hicieran sus honras fúnebres.

  • ESTHER dijo:

    cuánto nos queda por aprender y aprehender de su actitud.

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