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Libia: luces y sombras de un fin

En este artículo: Estados Unidos, Guerra, Libia, OTAN, Siria
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heridoslibia2-635Editorial de La Jornada de México

La información disponible al cierre de la edición hacía pensar que los restos del régimen de Muammar Kadafi sucumbirían en cuestión de horas a la ofensiva rebelde que, apoyada por las fuerzas aplastantes de la OTAN, cercó Trípoli y se apoderó de porciones vitales de la capital.

De ser así, el mundo asiste al colapso de uno de los últimos gobiernos surgidos del ciclo de revoluciones nacionalistas, anticolonialistas y laicas que a mediados del siglo pasado y bajo la influencia de Gamal Abdel Nasser redibujó el mapa político de Medio Oriente y del mundo árabe. Tras el colapso de los regímenes surgidos de los procesos de liberación nacional en Túnez y Argelia, luego de la invasión y ocupación estadunidense que destruyó al gobierno del Baaz en Iraq, y una vez destronado el último heredero del nasserismo en Egipto, sólo permanecían los gobiernos de Kadafi, en Libia, y de Bashar Assad, en Siria.

Con grandes diferencias y especificidades, esos procesos de renovación ocurridos tras la Segunda Guerra Mundial en el Magreb y en el Golfo Pérsico desembocaron en satrapías corruptas y antidemocráticas, como la de Saddam Hussein, la de la dinastía Assad, la de Sadat-Mubarak y la encabezada por el propio Gadafi. En algunos casos, como el egipcio y el tunecino, ocurrió una rápida realineación con Occidente y con la economía de mercado. En otros, como el argelino, el sirio, el iraquí y el libio, el desarrollo de regímenes semimonárquicos convivió con orientaciones económicas de bienestar social y con posturas divergentes de las potencias occidentales.

La desarticulación de gobiernos de esa clase podría parecer deseable y saludable, desde una perspectiva democrática, a condición de que sea resultado de una decisión soberana de la sociedad en cuestión, como ocurrió tras las revueltas populares en Túnez y Egipto, pero no cuando los dictadores caen como resultado de una invasión, en el caso de Iraq, de una abierta injerencia militar, como parece estar a punto de ocurrir en Libia, o de un intervencionismo desembozado y cínico como el que asfixia ahora a Siria, próximo objetivo de los intereses occidentales.

El discurso con el que Estados Unidos y la OTAN han justificado sus incursiones militares en Iraq y Libia, plagado de referencias a valores democráticos y a los derechos humanos, pone en evidencia la doble moral de Occidente, que con una mano combate a viejos dictadores árabes y con la otra solapa las atrocidades del régimen israelí, perpetrador sistemático de crímenes de guerra en los territorios palestinos ocupados y cercados, o la permanencia de las monarquías tiránicas e impresentables que detentan el poder en Arabia Saudita, Bahrein, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Marruecos y Jordania. En todos los casos, las políticas regionales de Occidente deja traslucir intereses geopolíticos y energéticos que modulan a conveniencia los principios de libertad, democracia y derechos humanos.

No puede soslayarse el hecho de que de los gobiernos árabes más comprometidos con la causa de los palestinos sólo quede el sirio, y que los demás hayan sido borrados del mapa en el curso de la pasada década. El accionar liberador de Washington y de Bruselas en la región tiene, pues, un inconfundible tufo de regalo para los gobernantes de Tel Aviv.

Sin embargo, puede tratarse de un regalo contraproducente si se considera que tras el colapso de gobiernos seculares, como el del Frente de Liberación Nacional (FLN) en Argelia y, más tarde, tras la violenta invasión que destruyó el régimen de Saddam Hussein en Iraq, los fundamentalismos islámicos, virulentamente antisionistas y en algunos casos hasta judeofóbicos, han ganado presencia e influencia en tales países.

Finalmente, una de las incógnitas de la hora actual reside en la capacidad o incapacidad de los grupos rebeldes que ingresan a Trípoli para conformar una autoridad nacional estable, capaz de preservar la unidad territorial y los intereses soberanos de Libia y de construir un sistema político viable en remplazo de la vieja dictadura tribal de Kadafi. Hay razones para dudarlo.

Se han publicado 8 comentarios



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  • alejandro dijo:

    Ya la OTAN lo ha dicho !,ke tomara las riendas y control de los Rebeldes hasta ke se instale la sociedad a conveniencia de ellos!al estilo Egipcio,donde ahora salen a protestar y el ejercito y policia reprimen brutalmente a los manifestantes y no pasa Nada!,miren en EspaÑa,Chile,Grecia,etc…todo esta programado desde el punto de vista de los intereses del Imperio y sus titeres occidentales,Cuando termine la “Rebeldia”y se instaure otro gobierno a los intereses de occidente,volvera la ola de represiones contra esos mismos ke se dejaron yevar por los cantos de Sirenas de “Democracia y Libertad” a la vision ke tiene reservado la derecha Mundial contra los pueblos,Miren como en Mexico ,Honduras,Colombia etc estan asesinando a dirigentes Sociale,Campesinos ,Periodistas etc,un limpieza metodica de lo ke les podria estorbar en el futuro a occidente!

  • EL DON APACIBLE dijo:

    Divide y Vencerás. La OTAN encargará el poder a uno de los grupos étnicos de su interés y a la vez marginara a otros…esa es una táctica para tenerlos a todos en pugna y crear la tensión permanente. Así garantizan su presencia y control todo el tiempo que entiendan en territorio conquistado y convertido en otra provincia del imperio.

    Ningún interés nacional podrá existir en todo el territorio Libio. Solo los intereses del emperador.

    Divide y vencerás expresión muy antigua, pero que la OTAN se encarga siempre, de cumplir a creces.

  • Luis Alberto dijo:

    Estimados compatriotas: llamar al intento de generar una sociedad socialistas, no burocratica, como “dictadura tribal de Kadafi” y a los “grupos rebeldes” (que sería llamar grupos rebeldes a los invasores de bahia de los Cochinos), puesto que son mercenarios desembarcados por la OTAN, se parece demasiado considerar el ataque a Panamá de 1988 como una victoria democrática. Creer que la ocupación, similar a la de los italianos de preguerra puede generar beneficios a Libia, es simplemente creer en los reyes magos y devalúa a este medio. Comparar asimismo a Libia con Mubarak es simplemente de ciencia ficción. Cordialmente.

  • gilberto dijo:

    con toddo respeto

    el autor de este trabajo se refiere a “la vieja dictadura tribal de Kadafi”, o que estoas revoluciones “desembocaron en satrapías corruptas y antidemocráticas, como la de Saddam Hussein”

    pero yo nunca escuche o lei en un medio de comunicacion Cubano pronunciamientos en lo terminos anteriormente dichos, buscando en internet, se puede encontrar muy abundante informacion escrita y grafica de las relaciones que nuestro pais mantuvo por decadas con los que ahora el autor describe utilizando terminos escalofriantemente contrarios a los que la revolucion desarrollo su participacion y apoyo al movimiento de paises no alineados, del cual parte muy importante fue esta region del mundo, con lo panoramas politicos estos instaurados ya entonces.

    mi cuestionamiento es el mismo de siempre: es el enemigo de mi enemigo mi amigo?

    es un sistema satrapa o una dictadura tribal, una formacion social con la cual desarrollara lazos de amistad (porque asi fue) por el echo de que se mantenga distanciada, opuesta al mundo occidental o exprese una portura antimperialista?

    eran ciertos los discursos anti-occidentales y antimperialistas de estas dictaduras?

    entonces ahora, el autor reconoce en estos sistemas estructuras decadentes y corruptas, solo que, el hecho de que el enemigo comun participe, apoye y promueba su derrocamiento, invalida su sustitucion por otro sistema de gobierno y a las multitudes populares vistas anoche en todas las televisoras del mundo, en el orden de miles y miles y miles,m el La Plaza Verde de Tripoli celebrar esta victoria, a llevar adelante un proyecto politico y social.

    no entiendo ni politica ni eticamente esta postura.

    gracias como siempre a Cubadebate, por permitir la discusion desde diferentes angulos y respeto mediante.
    gracias

  • Fernando Antonio Santiago dijo:

    En mi opinión lo que pasa en el mundo árabe es más una maniobra del imperialismo norte-americano que actualmente vive una crisis profunda y necesita urgentemente reordenar la política global a su favor, está en juego los intereses energéticos de la potencia ianque en colapso, y seguramente los intereses de Israel. No puedo quedarme contento con una maniobra que se acerca al terrorismo estatal aplicado por los mercenarios de la OTAN, el gobierno libio deberia ser contestado por fuerzas politicas debidamente organizadas y con real representatividad del encenário interno y no como esta ocurriendo, con abierta intervención de las potencias imperialistas con objectivos claros de quedarse con esas economias, reduzir el apoyo a causa palestina y disminuir todo y qualquier gobierno que sea contrário a los intereses occidentales. Es verdad, seguimos soportando a países como Israel, Arabia Saudita, Jordánia, Kwait, e outros ejemplos de democracias pro-occidentales… Seria necesario poner fin también a ciertas Organizaciones de las Naciones Unidas que actualmente sirven a los intereses de Estados Unidos y sus aliados imperialistas…..

  • cristina dijo:

    la otan y sus miembros representan el reino de satanas en la tierra…..dios bendiga al pueblo libio.

  • Roberto Dante dijo:

    roberto dante (*)
    Lanús, Argentina

    Sobre la inminente caída de Trípoli. Un dato para recordar.
    Escribí el 03 / abril / 2011

    ( Hoy (3.4.2011) “La Vanguardia / Internacional” publicó el artículo “Los rebeldes critican duramente a la OTAN por no atacar en el oeste de Libia”. En el destacaban que los manifestantes portaban múltiples carteles con consignas como la siguiente:
    “¿Dónde está la OTAN? firmado: Misrata”.

    ACLAREMOS PORQUE SINO OSCURECE

    Si ese cartel representa a la oposición Libia, ésta es miserable y anti-árabe. ¿La coalición de EE.UU. y la UE bombardean Noráfrica y piden MÁS? El gran Nasser lloraría en su propia tumba. Los combatientes libios están enceguecidos por años de falsa información de los grandes medios globalizados, que solo difunden el punto de vista de los centros de poder económico –apoyados por árabes capitalistas que recogen las migajas que les deja el imperialismo-. Mueren los pueblos, NO los poderosos. Despierten. Vuélvanse contra al invasor (¿Humanitario?). Y Luego construyan estados que los representen basados en la multiplicidad de la riqueza de la cultura árabe. )

    Sólo es una batalla perdida. “Nadie es inocente”. La guerra contra el imperialismo es un derecho y una obligación ética robustecerse cuando “vienen degollando”.

    (*) Reitero por error en envío anterior.

  • Marta dijo:

    EL IMPERIALISMO NEOLIBERAL, HA DEMOSTRADO LO PERVERSO QUE ES, YA ES HORA QUE TENGAMOS LA VALENTÍA PARA DENUNCIAR Y FUNAR A LOS PAISES DE LA OTAN, DEBEMOS IR PREDICANDO POR TODOS LOS LUGARES DE COMO HAN HECHO PELEAR AL PUEBLO LIBIO PARA ROBARLES SUS PATRIMONIOS NATURALES, LA BESTIA DEL APOCALIPSIS ESTA CONFORMADA POR LOS PAISES DE LA OTAN.

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