El cielo para las mujeres cubanas
La Habana (PL).- Aymara deseaba en sus sueños ser aviadora y al cumplir los 20 años se presentó a la convocatoria del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba con el propósito de recibir la preparación de pilotos comerciales.
Aymara MoraOptó por volar y, con 24 años recién cumplidos, Aymara Mora tiene en su haber más de 320 horas sobre un avión.
"Me gusta. Al tomar por vez primera el mando del avión sentí algo indescriptible; me concentré para hacerlo de la mejor manera posible porque entrar a la cabina es una inmensa responsabilidad", señaló.
Ella es actualmente aeronauta de Aerocaribbean, en Ciudad de La Habana, lo cual requiere estudio, dedicación y preparación.
Cuando de niña vio por primera vez un avión, sintió un estremecimiento especial: ¿Cómo podría volar aquello? ¿Qué sentiría una persona allá arriba? ¿Acaso era un pájaro...?
Esas fueron las preguntas de entonces y encontró las respuestas en el Centro de Instrucción de Vuelos de la Aviación Civil de Cuba, ubicado en áreas aledañas al aeropuerto internacional Ignacio Agramonte, en la oriental provincia de Camagüey.
La cienfueguera Eddislay es alumna del quinto curso en la escuela donde otras cinco jóvenes como ella comparten con siete varones una de las ansias más viejas del hombre: volar.
Es una carrera poco común para mujeres, pero no puedo decir que haya enfrentado prejuicios. Cuento con el apoyo de mi familia, mis amigos y vecinos , enfatizó en un encuentro sostenido con la prensa.
¿Qué tenemos para ser buenas pilotos? Hemos sido fuertes de carácter, humanas y sensibles, y sabemos administrar las cosas con precisión y delicadeza para que salgan bien, insistió.
El capitán instructor Alejandro Ballesteros, director del centro, comentó que este se abrió en abril del 2003, después de casi 13 años de carencia de escuelas de pilotos en Cuba.
Tras estudiar variantes que incluían ofertas en el extranjero, el Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba estableció el centro en Camaguey, como un proyecto compartido con el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Con siete instructores de alto nivel y nueve alumnos, la escuela abrió el
26 de abril del 2003, y ha formado hasta la fecha a 65 pilotos de las diferentes provincias, incluidas 20 mujeres.
Actualmente aprenden allí jóvenes de Pinar del Río, Ciudad de La Habana, La Habana, Matanzas, Cienfuegos y Granma.
Según el Director, se preparan fuerzas para aviones AN-2 de la Empresa Nacional de Servicios Aéreos, sin embargo, algunos graduados vuelan con éxito para Aerocaribbean en aviones ATR y Embrear.
El curso consta de dos años: una primera parte teórica, en el Instituto Técnico Militar, en la capital previa captación y exámenes médicos , y otra etapa en la línea de vuelo.
Profesores, alumnas y condiscípulos ayudan a defender el derecho de las cubanas a todos los espacios, rompiendo, si se requiere, viejas barreras culturales.
Laura Fernández, de Pinar del Río, no está segura de que en la vocación haya elementos genéticos, en cambio admite siguió los pasos de su padre, piloto de aviación de combate, y de un tío quien, en esa propia especialidad, perdió la vida en un accidente.
A sus 19 años, Yenilsan Ramos llegó de Matanzas para hacerse piloto en Camagüey. La muchacha habla de su primer ataque de miedo: "Fue cuando salté por primera vez en un paracaídas; me sentí inadaptada, en un espacio ajeno... .
"Mi carrera es fascinante, exigente y única. Siempre tengo la cabeza en las nubes, pero sólo si la frase se refiere a pensar en mi carrera. Mantendremos el alto prestigio de la mujer cubana porque se lo debemos a la Revolución y a Fidel , expresó.
Periodista de la Redacción Nacional de Prensa Latina.

Haga un comentario