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El muro de la Florida y la nación cubana

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En el litoral habanero 20 lanchas de alta velocidad que intentan romper el récord en la travesía entre La Habana y Miami, dentro de la regata a doble vuelta organizada por el Florida Powerboat Club y el Club Internacional Ernest Hemingway de Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate/Archivo.

Hace ya seis años se publicó en este sitio un artículo titulado El muro de la Florida y los efectos de las grietas. Se intentaba brevemente hacer una analogía entre los efectos de los muros físicos, para la contención de materiales de todo tipo en la ingeniería y los que los seres humanos edifican para intentar aislarse entre sí.

Se refería entonces que el “muro de la Florida” tiene una componente natural, el mar, y una virtual legal que había durado y sigue durando más que el de Berlín. Los ciudadanos y habitantes establecidos en los Estados Unidos tienen restringida su libertad personal de visitar Cuba desde febrero de 1963, solo unos 17 meses después que el establecimiento del muro europeo. Sufren la misma restricción a sus derechos humanos que entonces tenían los ciudadanos de la entonces República Democrática Alemana para viajar al mundo no perteneciente al antiguo campo socialista de ese continente. Las situaciones desde el momento en que se escribió ese artículo han cambiado, como todo, pero quizás no totalmente en la dirección que esperaban las personas de buena voluntad.

Hoy aparece una línea aérea comercial que ella sola anuncia más de 80 vuelos semanales a casi todos los aeropuertos internacionales de Cuba y aeropuertos de los Estados Unidos. Alguien hará, seguramente, el estudio sociodemográfico de quienes y cuáles son las motivaciones de los pasajeros de tales intercambios. También son claros los efectos de la competencia, pues otras líneas no han podido resistir y se han retirado o reducido sus servicios.

Esto ocurre en condiciones en las que las fuerzas oscuras de la reacción anticubana arremetieron un tiempo después de aquél artículo contra cualquier libertad que tuviera que ver con nuestra Patria desde todos los frentes.

Inventaron ataques a diplomáticos, eliminaron servicios consulares, construyeron rumores de que teníamos bases de espionaje de potencias extranjeras, persiguieron cualquier transacción legal de Cuba en este mundo, bloquearon los suministros energéticos por todas las vías económicas posibles, crearon contingentes ficticios de tropas cubanas en países de este continente para demonizarnos, sancionaron hasta el consumo de ciertos refrescos y la recreación en algunos hoteles y playas cubanos. Todo eso y mucho más para justificar que el “muro de la Florida” tenía que seguir existiendo. Para ello, y sobre todo, dedicaron fondos cuantiosos a los medios y los “líderes de opinión” que se prestaron impúdicamente para intentar convencer a todos del absurdo de que se hacía justamente para lograr el bienestar del pueblo cubano.

Por parte de Cuba se tiene más libertad que nunca antes como país independiente para que los ciudadanos se desplacen a donde deseen y cuando lo deseen. Una flamante nueva constitución es particularmente importante en ese aspecto, emulando las más avanzadas de este mundo y fue discutida y aprobada por una mayoría sustancial del pueblo cubano.

Todos estos factores han adicionado grietas al “muro de la Florida”.

Mas cubanos que nunca han viajado. Pero la situación legal actual de nuestro país permite que estos viajes, y sobre todo a los lugares más cercanos como es el caso de la Florida, no sean en una dirección y definitivamente. Desde el lado sur del estrecho todo el que lo desee puede moverse legalmente al norte y regresar.

Muchos políticos pueden ser de miras muy cortas. Lo fueron los que pensaron que el muro de Berlín podía durar indefinidamente y por ello no emprendieron las acciones imprescindibles para resolver los problemas que lo pudieron mantener erecto. Las realidades de la historia les pasaron la cuenta más temprano que tarde.

También siguen detenidos en el tiempo los del lado norte del estrecho y mantienen erecto el “muro de la Florida”.

Corresponde a la demografía y a la llamada geopolítica, como ciencias, hacer las predicciones de cómo serán los comportamientos futuros de la situación que se ha ido conformando en esta parte del continente americano. Pero no es preciso ser un profeta ni tener un aval cuantioso de cifras y estudios para arribar a algunas conclusiones para la nación cubana que hoy solo pueden tener incertidumbre en los calendarios:

  • Es inevitable que exista un intercambio de centenares de miles de personas en medios de transporte con la mayor periodicidad entre la Florida y Cuba.
  • Es inevitable que se establezcan medios de comunicación masiva comunes de un lado y del otro del estrecho.
  • Es inevitable que muchos ciudadanos tengan residencias simultáneas en ambos países y hasta que algunos puedan trabajar en uno y vivir con su familia en el otro, con viajes periódicos.
  • Es inevitable que se tengan actividades y empresas productivas y de servicios comunes en ambos lados del estrecho de la Florida.
  • Es inevitable que las culturas, playas y centros de descanso y recreación de ambos territorios intercambien, cooperen y compitan.
  • Es inevitable que se coopere en ciencia, educación y salud pública.
  • Es inevitable que las líneas de comunicación se amplíen multiplicándose por el mar, por la tierra, por el aire y por los canales electrónicos.

La lista de inevitabilidades puede ser mucho más larga.

Depende de las políticas que estas inevitabilidades sean más o menos inmediatas. La beneficiaria en todo caso es la nación cubana. Es verdad que para ello tenemos que ejercitar la visión de largo alcance, el sentimiento de un socialismo verdadero sin dogmas y el favorecimiento de las mayorías y no de las élites que fueron la peor lacra de este país y que tanto sufrimiento han causado desde que existimos como nación. Son precisamente esas élites y sus amos los que han hecho y harán todo lo posible por retrasar este proceso porque son los únicos que salen perdiendo.

Donostia, 17 de noviembre de 2023

Se han publicado 4 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • FERNANDO dijo:

    COINCIDO CON SU ARTÍCULO. SU CONCLUSIÓN FINAL DE LOS BENEFICIARIOS Y DEFENSORES DE ESTE "MURO VIRTUAL" ES REAL, A AMBOS LADOS DEL MURO. LE RECUERDO QUE ESTE MURO ES NO SÓLO CON USA, AUNQUE ES EL FUNDAMENTAL, SINO CON EL RESTO DE LOS PAÍSES TAMBIÉN. SUERTE

    • Mágico dijo:

      No por gusto el señor ilustró su tarbajo con el muro del Malecón habanero.

  • Jose R Oro dijo:

    Formidable artículo del eminente Prof Luis A. Montero Cabrera!!! Ese muro ha sido menos visible, pero más largo dañino y ha causado más muertes que el de Berlín. Veremos la victoria del amor sobre el odio!!

  • Ines dijo:

    Excelente Profesor, coincido con su vision de largo alcance, Viva Cuba socialista

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Luis A. Montero Cabrera

Luis A. Montero Cabrera

Doctor en Ciencias. Es decano de la Facultad de Química de la Universidad de La Habana, presidió el Consejo Científico Universitario y fue coordinador de ciencias naturales y exactas de la Academia de Ciencias de Cuba.

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