Artículos archivados en 22 enero 2005
Opinión »
Por: M. H. Lagarde
Opinión »
Por: Rosa Miriam Elizalde
El espíritu del ALBA vino a La Habana en diciembre de 1994. En aquel primer encuentro de Chávez y Fidel, ninguno de los dos líderes podía prefigurar entonces el nombre que llevaría aquel nudo de coincidencias que los unía, pero sí compartieron la absoluta certeza de que para América Latina no había otra alternativa de sobrevivencia, que asumir su identidad y su destino y transitar hacia su definitiva soberanía. Eso implicaba una forma de organización política y metas de futuro que abarcarían a todos los pueblos del adolorido continente.