Imprimir
Inicio » Cultura  »

¿Culturalmente correcto? (+ Video)

| 24

VudúCuando vemos la labor internacionalista de nuestros médicos por todo el mundo, no nos queda otra que pensar lo que ese batallar demanda.

En conversaciones con médicos que partían y regresaban de sus servicios internacionalistas, hemos sabido de la necesidad e importancia que estos profesionales tenían del conocimiento exhaustivo de las culturas que enfrentaban en sus misiones.

Todos coinciden en reconocer que al llegar a tierra extraña, y más extraña cuando el idioma es una barrera, los tropiezos son de toda índole; pero, cuando en el lugar de consulta no se dominan los símbolos elementales de los nativos, aquellos tropiezos se convierten en desorientación. El desconcierto puede explicarse por el escaso conocimiento y habilidades para el trabajo de intervención comunitaria. En ocasiones la hostilidad del clima, la geografía del lugar al que se llega, la marcada resistencia (al principio) a interactuar con los líderes formales e informales de las comunidades (curanderos, boticarios, comadronas, etc.), el desconocimiento de los dialectos que se hablan, de las normas, costumbres, tradiciones y religiones locales, entre otros, hace que se repiense en una medicina de alianzas.

Se sabe de innúmeros centros de salud en el mundo que demandan con urgencia los servicios ordenados de intermediarios culturales o de expertos para entenderse con buena parte de la población.

Hemos escuchado en alguna ocasión: -“no se trata solamente de utilizar la terminología correcta…hace falta, además, ser culturalmente correcto”. ¿Qué es lo culturalmente correcto? ¿Existe?

Incluso cuando se estudie el idioma local, también habría que calar hondo en otras coordenadas culturales.

No se hacen esperar nuevas interrogantes asociadas, un tanto más complicadas: ¿Existe reconocimiento y acato por las creencias y las tradiciones sobre la salud de las diferentes comunidades humanas? ¿Cómo son valoradas y tratadas por la cultura dominante las tradiciones y las creencias sobre la salud y la enfermedad inherentes a las culturas subalternas? ¿Qué relación guardan las prácticas médicas tradicionales con las ciencias médicas? ¿Se excluyen mutuamente? ¿Se complementan? ¿Se integran?

Gobiernos como el de Venezuela, han legislado el derecho de los pacientes indígenas a recibir tratamientos culturalmente apropiados. Que sean respetadas sus creencias, incluso, se les tenga en cuenta las creencias y las normas culturales de cada grupo cuando asistan a hospitales o a cualquier otra unidad de atención.

Pero aún cuando no exista esa voluntad política, los profesionales de la salud, desde la base, pueden ayudar a que se vaya cerrando la brecha que separa las múltiples formas de curación. Todas ellas tienen mucho en común. Tienen en común la poderosa influencia psicológica de la presencia de los curadores ante los pacientes y su actitud mental ante su enfermedad; tienen en común muchos de los procedimientos terapéuticos que se emplean, las medidas que se toman, la administración de numerosas sustancias de diversos orígenes, por tanto, ambos no son productos culturales aislados e independientes.

Pero el asunto más importante en que se fundamenta esta alianza, esta búsqueda de la medicina de suma o de asociación, es saber que el 80% de la población mundial no tiene pleno acceso a los servicios de la medicina científica y, por tanto, el medio que tienen  de atención, el único posible, es la medicina tradicional local.

Veamos un video, harto elocuente, en que uno de nuestros médicos en medio de su trabajo profesional, pacta con un curandero en Haití. Claro está que ello nunca va implicar que el médico tenga que nativizarse, ni cambiar los patrones, las enseñanzas y las normas que aprendió en la escuela de medicina. La cuestión es otra. Él debe  negociar e intercambiar espacios con el curandero, personaje que tiene un prestigio ganado por muchos años en la comunidad. Alianza con la que todos ganan.

Se han publicado 24 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Machaco dijo:

    Este tipo de propuestas son inteligentes, pero muy audaces. Claro que se benefician ambas partes y sobre todo, como sabemos los más beneficiados son los pobres del mundo. Pero hay cuestiones muy importantes que se deben tener en cuenta a la hora de ponerla en práctica y veo que en el artículo de hoy se pusieron en claro.
    Nuestros médicos son sencillamente excepcionales. Gracias a ellos y en primer lugar a nuestro Comandante que puso esa práctica internacionalista en marcha, Cuba hoy se conoce en todo el Planeta.

  • Machaco dijo:

    Buena propuesta.

  • Carlos Valdés Sarmiento dijo:

    No puedo ver el video, pero me parece que lo culturalmente correcto es el respeto a los hábitos, costumbres, medios de curación y formas de practicar la religión de cada grupo humano, incluso de cada persona, Martí, en carta escrita ya en los campos de Cuba, narraba sus experiencias como enfermero y hablaba de éxitos logrados por haber traido el milagro del yodo y el CARIÑO QUE ES OTRO MILAGRO, por aquí me parece que iría un poco lo culturalmente correcto, el lenguaje del respeto, del cariño, de la solidaridad es universal, todo el mundo entiende un plato de comida, una sonrisa, la caricia a un niño, es por esa vía que podriamos acercarnos a lo culturalmente correcto.
    Que bueno sería dedicar un debate a esta pregunta, felicidades por tan bello tema, es clave en buscar la mejor forma de llevar el mensaje de amor a todos los hombres.

  • F.JUAN ÁGUILA dijo:

    ALGO QUE LEER TODA PERSONA QUE “TRABAJA” O “CREE” EN LOS ESPÍRITUS (No es obligatorio aceptarlo, solamente es un problema de “Cultura General”, si se quiere.)

    No sé si los editores acepten publicar este fragmento de dos libros, del cual publiqué parte en el tema del “Racismo” a propósito de uno de los artículos sobre la muerte de la gran luchadora afroamericana “Lena Horne”; pero algo ampliado

    Con este título siempre me he referido a todas aquellas personas que están inmersos en el mundo de los espíritus.

    ALGUNOS CONCEPTOS SOBRE “LAS RAZAS”
    LAS RAZAS NO EXISTEN. ¿QUÉ OCURRIRÍA SI DIRÍJERA QUE “DIOS” ES MESTIZO?
    Para ello tendría que partir del criterio que ha sido, es y será, el “Espíritu Omnipresente”; pero no Omnipotente.
    Según los biólogos más prestigiosos la primera mujer moderna no es como la describió el Viejo Testamento, una mujer bellísima en un jardín paradisíaco en algún lugar de Oriente.
    Para Rebecca Cann, de la Universidad de Hawai, Allan Wilson y Marck Stoneking, de la Universidad de Berkeley, nuestra madre nació en África hace 200.000 años.

    Spencer Wells. (Antropólogo y Genetista). Trabaja en el Proyecto sobre estos temas de los orígenes, las migraciones y las razas para “National Geographic”

    NO HAY RAZAS: la adaptación al medio y la selección sexual han seleccionado durante generaciones diversos rasgos, tallas, colores de piel y pelo. Son mera variaciones superficiales dentro de los miembros de una familia.
    Analizando el ADN de individuos de diferentes regiones del mundo Spencer Wells ha concluido que el hombre actual desciende de un simple hombre que vivió en África hace alrededor de 60,000-90,000 años, un hombre también llamado Cromosoma Y ADAN.

    Wells ha analizado 250, 000 muestras de ADN en todo el mundo, incluyendo 25, 000 de pueblos indígenas para descifrar cuándo y donde nuestros ancestros se expandieron por el planeta.
    Hasta ahora tiene claro un esbozo general; pero para muestras detalles necesitará otras 25,000 muestras más.
    Sin embargo, lo importante es que todos somos africanos bajo la piel.
    Afirma que hace 170, 000 años vivió en África una mujer (La llamamos EVA Mitocondrial) de la que desciende un hombre (que llamamos Adán africano). Todos descendemos de aquél africano.
    Usted (catalán, yo, un maorí, un pigmeo, un sueco, un masai, un esquimal, un sherpa, un bereber, un apache, un aimara, .. Somos una familia cuyo abuelo vivió hace 60,000 años en África… y del que descendemos todos.
    De nuestros abuelitos sabemos que dos de sus hijos salieron de África hace unos 55,000 años
    En África vivían apenas dos mil individuos. ¡Estuvimos a punto de extinguirnos!. La glaciación del norte de Europa provocó sequía en África, y ya no había caza para todos. Siguiendo la caza salió de África hacia Oriente Medio.
    Cada uno se largó por un lado: uno caminó con su grupo siguiendo las costas arábiga, india, indonesia… hasta llegar a Australia.
    No hay memoria arqueológica de este viaje; pero sí genética: la he hallado al sur de la India. Unos 5,000 años después de salir de África. ¡Están ya en Australia!. Son hoy los aborígenes australianos.
    Si el primer hermanito africano siguió la costa -comiendo pescado y crustáceos- el segundo se estableció hace 45,000 años en Oriente Medio, y desde allí siguió caminando en pos de caza (Antílopes, bóvidos, renos, ciervos, mamuts.. Y la caza se movía por donde había pastos. Y los había en toda Asia Central.
    Esto era en el actual Kazajstán: allí vivió hace 40,000 años un hombre al que llamamos ADAN euroasiático, pues sus descendientes ¡poblaron Europa, Asia y finalmente, América!
    Los pastos se extendían desde Corea hasta Francia y esto permitió llegar hasta China hace 35,000 años, a Europa hace 30,000 años. A Siberia hace 20,000 años.
    En Europa vivían los Neandertales, hombres de bosque, grandotes, pesados. Se ocultaban a la espera de la pieza, con armas pesadas. Nosotros, fuertes, éramos, corríamos detrás de la pieza y éramos capaces de matarlas a cien metros con lanzas.
    Cuando llegó una glaciación y el bosque se convirtió en tundra y nosotros nos adaptamos mejor. Es que ellos vivían en clanes pequeños y aislados, mientras nosotros nos comunicábamos mejor entre nuestros grupos.

    Cuando salimos de África, quizás éramos como los “bosquimanos” (Sudáfrica) de hoy que no son ni blancos ni negros, sus rasgos son entre europeos, asiáticos y negroides ¡un germen de todo!

    El racismo aparecería en Europa en el siglo XIX con el fin de justificar la supremacía de una supuesta “raza blanca” sobre el resto de la Humanidad. Mosse, George L. (1990).

    GRACIAS ANTICIPADAS.

  • REY dijo:

    La propuesta que hace la doctora haye es muy buena, ha tocado un tema bastante polemico y bastante serio, porque es la ciencia y los sanadores , de que existe es cierto, pero pienso que lo primero es la medicina , la ciencia , que se hagan los estudios y chequeos pertinentes y entonces luego se acude a los sanadores.

    ¿Cómo podría entenderse el poder de la curacion ?
    Pero en este análisis no pretendo abordar el todo complejo
    e inagotable que puede definir a lo afrocubano como una de
    las fuentes de las que se nutre con fuerza y vigor la cultura de
    nuestro pueblo.
    Nuestra intención es más modesta y pretende detenerse a compartir
    un análisis acerca de la significación de estos sistemas
    religiosos y conductas derivadas en relación con lo que podríamos
    denominar cultura terapéutica de nuestro pueblo.
    De estas religiones populares sistemas los tres primeros, es
    decir: la Regla de Ocha o Santería; la Regla de Palo, Regla Conga
    o Palomonte y la Regla Arará, junto a las modalidades populares
    de espiritismo, como ya vimos, los denominados de Cordón
    y el «Cruzao», conceden una gran atención a la problemática
    de salud-enfermedad y como consecuencia de ello desarrollan
    todo un conjunto de elementos cosmovisivos y práctico-rituales
    que nos permitirían hablar de una cultura terapéutica.
    Estos sistemas religiosos se caracterizan en sentido general,
    en su comprensión y acción terapéutica, por los siguientes elementos
    que, con matices y particularidades distintivas, podríamos
    considerar comunes:
    a) Parten del presupuesto de la significación numinosa de los
    elementos naturales que rodean al hombre.
    En el marco de las concepciones afrocubanas sobre salud-enfermedad
    no son los hombres, sino las fuerzas o entes numinosos
    que nos rodean, los portadores de la capacidad necesaria para
    proteger la salud y luchar contra la enfermedad. Entre estos
    entes, todos considerados como «naturales», es decir, no situados
    en otro mundo separado del común en que vivimos, se encuentran
    los dioses, démones diversos, espíritus, las plantas y
    los animales. Esto permite invocarlos y utilizarlos sistemáticamente
    para enfrentar los problemas y dar solución a las preocupaciones
    de las personas que se integran a dichas religiones.
    b) Consideración de que la enfermedad y otros males que afectan
    al hombre son el resultado de la intervención de ciertas fuerzas
    (o la no protección contra tales fuerzas); como consecuencia,
    la mayoría de las veces, de actos humanos desencadenantes,
    intencionados o no.
    La presencia de una enfermedad es el resultado del destino
    que marca a una persona modificado o no por la intervención
    de deidades y espíritus, lo que puede ser a su vez provocado por
    la intervención de personas que recurren a ciertos ritos para
    hacer el mal (entonces se le llama «daño», bilongo, hechizo, et[
    cétera) o no dan la atención necesaria a sus deidades tutelares o
    realizan cualquier acción inadecuada (una verdadera transgresión
    del tabú). En cualquier caso la enfermedad es considerada
    generalmente o como «daño» o como «castigo» y por tanto el
    poder actuar para evitarla, neutralizarla o curarla requiere igualmente
    de una ejecución ritual.
    c) Lectura de los oráculos o sistemas adivinatorios como vía para
    conocer la causa y solución de los problemas.
    En el marco de los sistemas religiosos afrocubanos se utilizan
    diversos sistemas adivinatorios u oráculos que sirven para consultar
    (sería mejor decir, para «leer») la situación de la persona
    que se somete a la consulta. Solo de acuerdo a ellos se puede
    saber la causa de una enfermedad y la solución de la misma y
    por tanto las acciones a emprender para enfrentar dicha situación.
    d) Capacidad mediúmica de los sacerdotes de estos cultos religiosos
    para propiciar, mediante la posesión, que los entes se
    hagan presentes y contacten con los creyentes y le ayuden a
    solucionar sus problemas.
    En este sentido el sacerdote en el culto afrocubano, especialmente
    en el vodú y el espiritismo, pero también en gran medida
    en la santería, la regla arará y la regla conga, es generalmente
    un médium que entra en trance y por medio de él hablan los
    orichas, los vodún, los luá, los espíritus y los muertos.
    e) Capacidad ritual de utilización de las fuerzas numinosas
    de los entes en beneficio de los creyentes.
    En las concepciones salud-enfermedad presente en todos los
    sistemas religiosos afrocubanos, el ritual va dirigido a lograr la
    utilización efectiva de las capacidades sanadoras de los entes,
    cualesquiera que estos sean (dioses, espíritus, plantas, animales,
    y en el caso de estos dos últimos, sus partes y derivados).
    Desde este punto de vista resulta especialmente importante el
    rigor de realización del acto ritual que incluye desde el lugar,
    momento y procedimiento de recogida de una yerba curativa,
    la utilización de ciertos componentes de procedencia animal,
    hasta la ejecución de «limpiezas», «despojos», ebbó y otras actividades
    dirigidas a propiciar la curación o a eliminar el influjo
    maléfico presente.
    Vistos los aspectos generales que podemos considerar característicos
    de esta religiosidad popular como un todo, sería importante
    considerar específicamente, cómo cada sistema religiosos
    concreto tributa a tales concepciones.

    Tomado del articulo Religiosidad
    afrocubana
    y cultura terapéutica
    Manuel Martínez
    Casanova

  • REY dijo:

    continuacion

    La santería o Regla de Ocha
    Este sistema, configurado por elementos de procedencia yoruba
    principalmente, en íntima mezcla sincrética con aspectos diversos
    provenientes de otras culturas africanas y tradiciones católicas
    populares, constituye el más importante de la religiosidad
    popular cubana. En la práctica constituye el factor religioso más
    extendido en la población de Cuba (incluso más que el propio
    catolicismo o el cristianismo todo) y uno de los de mayor significación
    en la cultura cubana popular e incluso profesional.
    Se caracteriza, sobre todo en los aspectos que nos interesa,
    por los siguientes elementos:
    a) Gran utilización de las plantas (ewé), la mayoría de ellas
    con capacidades medicinales demostradas. Para lograr que las
    plantas nos permitan usar sus capacidades se hace necesario
    saber cuándo y cómo poder recogerlas. Este conocimiento es
    complejo y ello justifica la presencia de un especialista en la magia
    y el rito de las plantas, el osainista, verdadero sacerdote del oricha
    Osaín. Resulta interesante constatar la proporción considerable
    de plantas de significación ritual en la santería que poseen propiedades
    medicinales, curativas o tóxicas confirmadas.
    b) La presencia de diversos sistemas adivinatorios u oráculos
    (el obí o coco, de uso general; el diloggún u oráculo de caracoles,
    que usan los babalochas e iyalochas; el ekuelé o «cadena de Ifá» y
    el até o tablero de Ifá, ambos usados por el babalawo o sacerdote
    de Orula, dios de la adivinación).
    En toda consulta del diloggún la lectura requiere saber si el
    signo o letra que sale viene con iré (con suerte, para bien) o con
    osobo (para mal). Esto se determina con un sistema oracular
    paralelo que se usa al mismo tiempo, el ibó, y en correspondencia
    con el signo o letra que sale en el lanzamiento de los caracoles
    se determina una u otra variante. Si sale que viene por osobo
    se hace necesario determinar a qué tipo de mal se refiere, y para
    ello se sigue preguntando al oráculo, y se hace obligatorio si es
    por ano, es decir, si el mal que viene es enfermedad.
    [145]
    c) La mayoría de las consultas realizadas a los sacerdotes de
    la santería, una parte considerable de los ritos realizados, incluida
    la iniciación sacerdotal de muchas personas, son el resultado
    de enfermedades y acciones dirigidas a evitarlas.
    d) La curación en la santería no puede separarse del concepto
    de ebbó, entendido este como la acción dirigida a satisfacer la
    demanda de los orischas tras la consulta de los oráculos, equivalente
    a «limpieza», a aquello que quita lo malo que hace daño.3
    Otros conceptos relacionados son el de obachegún (médico,
    curador, sanador) y Ogunggú (medicina), ambos relacionados
    con el concepto de egungún (huesos y espíritus de los muertos).4
    e) Algunos conceptos en «lengua» usados para nombrar estados
    de salud y enfermedad en la Regla de Ocha, han pasado a
    ser cubanismos de uso común. Así sucede por ejemplo con tullío
    que sirve para designar a la persona entumecida, contraída por
    el frío e incluso aquella que ha quedado baldada o impedida
    para caminar y moverse libremente por sus propios medios.
    La Regla Conga, Regla Palo, Palo Monte, Mayombe
    Este sistema, conformado principalmente por elementos de origen
    bantú o «congo» en mezcla diversa con otros elementos, está
    formado por varias expresiones de religiosidad entre las que se
    destacan el «palero», el mayombe, el kimbisa, el lombanfula, cada
    una con sus particularidades.
    En esta religión, de marcado carácter chamánico-animista,
    existe una insuficiente deificación de las fuerzas naturales y el
    «poder» que protege al sacerdote y a sus acólitos emana de la
    nganga o «prenda»; receptáculo mágico cargado con diversos y
    numinosos materiales que permiten al sacerdote (el tatanganga
    o «gangulero») actuar con poderes extraordinarios.
    Atendiendo al tema que nos interesa los aspectos más importantes
    presentes en este sistema religioso son:
    a) El fuerte componente mágico que caracteriza a esta regla
    justifica el peso relativamente grande que posee todo lo relacionado
    con las enfermedades, concebidas generalmente como causadas
    por la intervención de voluntades humanas hostiles (con
    3 T. DÍAZ FABELO: Lengua de santeros: Guiné Gongorí, p. 56, Editorial Adelante, La
    Habana, 1956.
    4 Ibídem, pp. 57 y 97.
    [146]
    la participación claro está de los espíritus y los entes numinosos
    lo que da carácter de hechizo, maleficio, «daño» o bilongo a la
    enfermedad) o por la negligencia o violación de las normas (tabú)
    por el individuo dañado.
    b) Atendiendo a ello tales enfermedades (concebidas ya como
    «daño» o ya como violentación de la norma tabuada) requieren
    de la realización de ritos mágico-religiosos y otros actos capaces
    de devolver la salud al enfermo, todos comprendidos como parte
    del proceso de curación.
    c) En este proceso de curación están presente acciones de «limpieza
    » o purificación (eliminar el «daño» o maleficio), de propiciación
    (restablecer, por reconciliación, la buena voluntad de
    los entes numinosos que intervinieron en la enfermedad), de
    medicación (usando productos, generalmente naturales que
    contrarresten los efectos del mal) y, muchas veces además, de
    «devolución» (devolver el daño enviado a su emisor, aplicando
    la filosofía de «yo quiero pa´ ti lo mismo que tú pa´mi»).
    d) Existen términos en «lengua» dirigidos a denominar enfermedades
    y estados de afectación de la salud que han pasado a
    ser parte del vocabulario habitual del cubano. Así se dice en
    lengua «conga»: sirimba (ataque de «nervios»), ñáñara (pústula,
    afección local purulenta), bilongo (magia, brujería, daño), fuñío
    (raquítico), kañengo (débil), ñengo (de ahí se deriva ñengueado,
    jorobado, torcido), matungo (enfermo, enfermizo), lelo (atontado),
    nfumbe (muerto.)5
    e) De igual forma algunos proverbios o máximas de este origen
    relativas a la salud, a la enfermedad o a este saber curativo,
    se hacen comunes entre los cubanos, tales como:
    «El poder del blanco es con el cuero (porque al negro esclavo le
    imponía su voluntad con el látigo de cuero), el del negro es con
    el santo y la yerba.»
    «Hay ojos que tumban un coco de la mata y matan a una jicotea
    debajo del agua.»6
    Otros se conservan «en lengua»: Bafiota kualila bititi (El negro
    es sabio con la yerba o quizás pueda traducirse mejor como
    que «el negro es sabio por el poder de su vista»).

  • REY dijo:

    continuacion

    El sistema religioso de origen arará
    La Regla Arará es un sistema religioso formado por la interacción
    de los esclavos de origen dahomeyano (ewé, fon, mahí, adjá, etcétera)
    con el catolicismo y otros sistemas religiosos de procedencia
    africana diversa.
    En el contexto que en este sistema tiene la relación salud-enfermedad
    y la presencia de tradiciones terapéuticas importantes,
    este sistema se caracteriza principalmente por los siguientes
    elementos:
    a) Comparte por analogía cultural con la santería o Regla de
    Ocha muchos elementos relativos a la salud y la enfermedad,
    tales como el uso profuso de las plantas, la existencia de sistemas
    adivinatorios, las consultas por motivos de enfermedad y
    la curación como acción ritual.
    b) En lengua «arará» algunas palabras reafirman el sentido
    mágico-religioso de las enfermedades. Así cuando se dice lebu
    lebu se está designando a la locura y a la brujería, que son sinónimos.
    8
    c) En la Regla Arará se identifica las enfermedades (azön),
    especialmente las más repugnantes como las de la piel (lepra,
    lupus, etcétera), las venéreas, etc., con la voluntad de los Vodún
    o «santos» de forma concreta en una deidad especial: Azönhanö
    o «Señor de las enfermedades».9
    El Vodú cubano
    Sistema religioso de origen haitiano, traído a Cuba por los emigrantes
    de aquella isla que durante mucho tiempo vieron en las
    grandes haciendas azucareras cubanas una fuente de empleo
    mejor remunerado que en su país, el Vodú llegó a Cuba y en
    Cuba se nacionalizó, asumiendo expresiones y características
    propias:10
    a) En el vodú de Cuba se denomina divinó o diviné al sacerdote
    (hougán) o sacerdotisa (mambó) que ofrece la «caridad» delante
    del altar, cura a los enfermos por mediación de los espíritus, descubre a primera vista las causas y la naturaleza de un
    mal, comúnmente una enfermedad, e indica cómo remediarlo,
    contribuyendo a ello personalmente con la «ayuda de Dios».11
    El espiritismo popular (espiritismo de caridad, de cordón
    y «cruzao»)
    El espiritismo en Cuba es el resultado de diversas influencias
    religiosas que coinciden en que la muerte solo afecta al cuerpo
    humano pero no al alma que, «desencarnada» al terminar la
    vida del individuo, puede manifestarse y ser contactada mediante
    un ritual determinado.
    Existen en el país diversas formas de espiritismo,12 pero atendiendo
    al interés que nos ocupa de las culturas terapéuticas,
    podemos centrar la atención en tres, a saber: espiritismo de «caridad
    », espiritismo de «cordón» y espiritismo «cruzao». La diferencia
    esencial entre ellos es la forma de hacerlo y la «intención
    », según lo cual se denomina espiritismo de «caridad» a
    toda acción espiritista que pretenda atender individualmente (a
    veces también de forma colectiva) las necesidades de alguien a
    quien se hace la «caridad». El de «cordón» es una forma específica
    de espiritismo, fundamentalmente utilizado en ciertas zonas
    de la región oriental de Cuba, que se caracteriza por la formación
    de una «cadena» o «cordón» de personas enlazadas de
    las manos en el templo durante el rito espiritista. El espiritismo
    «cruzao» nos remite a una variante, muy diversa y extendida,
    de espiritismo que mezcla elementos de procedencia conga, de
    la santería, animistas, etc., con ideas espiritistas generales.
    Desde el punto de vista que nos interesa, las características
    más importantes de estas variantes de espiritismo popular en
    Cuba son las siguientes:
    a) En sentido general e independiente de la variante o modalidad
    de espiritismo que se practique, la mayoría de las consultas
    y rituales espiritistas se realizan en Cuba vinculados a la
    presencia de dolencias y enfermedades en las que se pide a un
    espíritu que ayude a diagnosticar, caracterizar el mal y a buscar
    la solución para bien del paciente.

  • REY dijo:

    final

    En Cuba la principal función del culto espiritista está relacionada
    con el tratamiento de enfermedades y dolencias, es por
    ello que se habla de un «culto terapéutico» que está dirigido a
    tratar enfermedades y padecimientos que son consideradas generalmente
    como de origen espiritual y donde los médiums
    fungen como curanderos.13
    b) Las curaciones suelen realizarse o propiciarse invocando a
    los espíritus (generalmente de médicos o curanderos ya muertos)
    lo que se logra mediante el «trance mediumnico», para establecer
    el diagnóstico y el tratamiento adecuados.
    c) Suelen usarse, además de plantas, acciones rituales diversas,
    tales como velas, tributos con flores, y sobre todo agua para
    «refrescar» la casa, para calmar los espíritus, para «limpiar» el
    cuerpo y el alma de las personas atendidas.
    De forma general para todos los cultos afrocubanos, resulta
    evidente que la enfermedad es resultado de la intervención de
    las deidades, los espíritus de los muertos o de las fuerzas numinosas
    presentes en la naturaleza, manipuladas malignamente o
    no por la voluntad de otros hombres, y que por tanto para evitarlas
    o eliminarlas es necesario recurrir al sistema religioso correspondiente
    (o a varios para «potenciar» la vía de curación).
    Resulta destacable de forma general, además, que en el caso
    de Cuba es en el marco de estos cultos donde se conserva el
    mayor tesoro tradicional de uso de hierbas y plantas, así como
    otros productos animales y minerales con fines curativos.
    En todos los casos, el oficiante de los cultos afrocubanos es
    siempre, además de maestro (transmisor de enseñanzas, consejero,
    tutor), sacerdote y adivino, médico y sanador y en tal condición
    es requerido continuamente por sus acólitos o «ahijados».
    En la inmensa mayoría de los casos este sacerdote-sanador
    no entra en conflicto con el médico académico y la medicina
    científica, tolerándolos e incluso recomendando la visita al médico
    y el seguimiento del tratamiento establecido por este

  • REY dijo:

    Espero que este articulo desarrolle un poco mas lo que escribe muy bien la doctora de la Haye , y que tambien sirva a nuestros hermanos foreros para ampliar los conocimientos y conocer otros puntos de vista para poder intercambiar y ademas que puedan aportar ideas y experiencias personales al foro

    Yo en lo particular he vivido esas experiencias y realmente el poder de la curacion por la via espiritual existe

  • REY dijo:

    AQUI LES ENVIO OTRO PUNTO DE VISTA

    sobre medicinas alternativas y complementarias, CUYOS contenidos son diferentes. Verdad es que dada esa concepción tan metafísica e indefinida de salud, bienestar y enfermedad que es característica de muchas medicinas alternativas, principalmente las que se basan en la relación cuerpo-mente, en algunos casos es difícil trazar una línea divisoria entre las máximas (a ser posible, con sabor a misticismo oriental), consejos y recetas (y hasta ejercicios absurdos) para aumentar la autoestima mediante el autoengaño, que es el fundamento de los libros de autoayuda, y las recomendaciones y prácticas de autosanación de trastornos o problemas psicosomáticos o meramente somáticos (3). Ejemplo de lo dicho es la prolífica y popular Louise L. Hay, la campeona de los “pensamientos positivos”, para la cual, si estamos dispuestos a realizar el trabajo mental necesario, casi todas las disfunciones de nuestro cuerpo pueden curarse (4). Sucede que, si bien la línea de demarcación entre medicina científica y medicinas alternativas parece más o menos evidente, no ocurre lo mismo con las psicoterapias convencionales y alternativas.

    YASUSNEY DEL SOL POR FIN ME COMUNIQUE CON USTED Y LE ENVIE EN EL DIA DE AYER 4 CORREOS CON UN GRUPO IMPORTANTE DE INFORMACION Y COMO NO ME HA CONFIRMADO ,POR FIN NO SE SI LE LLEGO TODO LO QUE ENVIE.

  • Alberto dijo:

    Felicitaciones a todos los médicos cubanos..!! por su sacrificio y ayuda a la humanidad…!!! hacen de este mundo, un mundo mejor…!

  • Yole Durón dijo:

    Me encantó la propuesta de la Doctora Lahaye, pero veo que los comentarios de algunos lectores se han convertido en sus publicaciones y que no tienen que ver con lo que se plantea para debatir. ¿Será que no lo entienden? ¿O será que lo comparten?
    Rey busca un espacio para tí, pues hablas de cuestiones que se salen de las propuestas de Cubadebate, o ajustate.
    No sé si estoy un poco fuera de trainer, pero como que se desvirtúa lo se se plantea originalmente.
    Muy bueno el video, de verdad que es muy revelador.

  • Nicolás y Rudy dijo:

    Muy bueno el trabajo y el video.
    En el video se ve claramente la ventaja que el médico cubano ve en la alianza con ese señor, pues mejora la comunicación con los haitianos. Eso es cierto en Haití y en cualquier parte. Acá en Brasil se siente la necesidad de que estas políticas se tengan en cuentan. Lamentablemente no es así.
    Saludos a todos por la Isla.

  • Almanza dijo:

    Alberto no sólo hay que agradecer a los médicos cubanos. Esta el la gran obra de mucha gente y los religiosos jugamos un papel importante.
    En medio de tanta desgracia lo más estimulante en Haití ha sido además
    de las medicinas los otros miles de complementos. Y usted Rey se pasó dando información. Cubadebate le debe dar su sitio a este buen hombre.
    Herildo Almanza

  • Almanza dijo:

    Ah y se me quedaba por decir que el video no lo puedo ver. ¿qué hay que hacer para que cuando pongan video los cubanos podamos verlo? que por lo que dice el brasileño está muy bueno. A la autora que tenga en cuenta eso y que la proxima vez cuente lo que pasa en el video, porque nos quedamos botaos.
    Herildo

  • Alain Alejandro dijo:

    En Haití el drama humano ha tomado dimensiones espectaculares. Gracias a la ayuda médica que brinda Cuba desde tanto tiempo han podido ir saliendo de a poco. Pero, no deja de ser tormentoso lo que acontece allí.

  • Ana María dijo:

    A mí me parece interesantísimo este tema, y el video está bárbaro. Así es la vida, todo es negociación y capacidad de comprender a los demás. Los seres humanos maduramos cuando comprendemos que notenemos la verdad en lamano, que nuestros puntos de vista y valores no son absolutos.

  • El Historiador dijo:

    Doctora, le ha nacido un admirador en Santa Marta, Colombia.
    La felicito de todo corazón.

  • Alain Alejandro dijo:

    De acuerdo Ana María eso es. La verdad está compartida entre todos. Eso de verdades absolutas es un absurdo.

  • REY dijo:

    DISCULPEN LOS HERMANOS DEL FORO, SI LOS HE CARGADO DE INFORMACION , SOLO HE QUERIDO COMPARTIR LAS COSAS QUE TENGO Y ME HE AJUSTADO A LOS TEMAS QUE TRATA ROSA MARIA, DE TODAS FORMAS ME AJUSTARE AL ESPACIO , SOLO ENVIARE MIS CRITERIOS , ESO ES PARA TI YOLE DURON, COMPARTE TUS EXPERIENCIAS Y QUIZAS ME QUITE EL SOMBRERO .

Se han publicado 24 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Rosa María de Lahaye Guerra

Es doctora en Ciencias Filosóficas y antropóloga cubana. Actualmente es profesora de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana. Tiene varios libros publicados, entre ellos “Yemayá a través de sus mitos”, en coautoría con Rubén Zardoya.

Vea también