Para mi hermigo Valido

José Manuel Valido, director de Comunicación Institucional de Correos de Cuba.
Se fue para quedarse entre nosotros mi hermigo José Manuel Valido Rodríguez.
En lo que va de siglo he compartido en Cubadebate varios homenajes póstumos a cubanos destacados (1 Julio García Olivera; 2 Faure Chomón; 3 Juan Nuiry; 4 José Rebellón; 5 Julio Tejas; 6 Ricardo Alarcón; 7 Jaime Crombet; 8 Jorge Aldereguía; 9 José Luis García y 10 Juan Vela).
No me conformo con copiar y pegar de sus biografías; para dicha mía de todos he podido compartir testimonios comprobables. Cual misterio de los números, llega la ocasión de la oncena y triste publicación de este tipo. El 11 es un número que si lo lees al derecho y al revés siguen siendo el mismo. Así fue, así es mi hermigo Valido. Ya lo dijo en uno de sus recientes e interesantes artículos: “Sigo siendo el mismo”.
Para quienes no hayan conocido la explicación del acrónimo “hermigo”, es un invento mío para denotar a quienes los considero hermanos y amigos a la vez, es una categoría superior. Valido ya era hermigo mío.
Voy a realizar un retrato dinámico de una hermiguidad muy especial. El Vali, como a veces le llamaba, era 13 años más joven que yo.
Nos conocimos por causalidad ya en este siglo, cuando un día del año 2010 llegó a GECYT, como director nacional de la Prensa de la Empresa Correos de Cuba, para analizar la situación con la venta y distribución de los tabloides asociados a los cursos de Universidad para Todos, que trasmitía la televisión cubana. Nuestra Empresa era la propietaria legal de esos tabloides, y nos debían mucho dinero por tabloides ya vendidos. Pronto supimos que se trataba de un Coronel retirado del MINFAR, por la manera enérgica, precisa y operativa que explicó las dificultades del proceso y las posibles soluciones. Nos dimos cuenta que se trataba de un enfoque diferente, y que no se conformó con aceptar nuestras inconformidades y reclamos. En algunas partes del proceso, de la defensa pasó a la ofensiva señalando algunas deficiencias de nosotros. Mi directora general como gallita de pelea entró en combate. La discusión fue tensa, hasta que se impuso la cordura y logramos importantes acuerdos para resolver los problemas. Hubo una mejoría notable.
Recuerdo que tuvimos el apoyo de funcionarios de la Empresa Correos de Cuba, (Eldis Vargas, y Manzano) que conocían muy bien al compañero Valido.
De aquel encontronazo surgió una amistad y respeto mutuo entre nosotros.
Pocos años después pasamos de las relaciones contractuales y de la logística, y comenzamos a formar parte de otro tipo de emprendimiento, el de la comunicación institucional, el de la aplicación de las tecnologías de la información y la comunicación.
Valido se desempeñó por varios años como director de comunicación institucional de Correos de Cuba, y me consta que le dio un vuelco a la actividad. Podemos recordar su participación lucida y convincente en algunas Mesa Redonda, para explicar las causas de los problemas y las soluciones. Con su manera directa y entrando en las esencias para evitar que los árboles evitaran ver el bosque.
Él se convirtió en una persona importante para la Unión de Informáticos de Cuba UIC, siempre activo en las tareas de su comunicación institucional. Lo mismo lo veíamos como maestro de ceremonia, con su voz de trueno virtuosa y su excelente dicción, que cámaras en mano para tomar evidencias de eventos relevantes. Aylin Febles puede dar testimonio sobre esto que afirmo.
Pero la etapa más cercana de nuestras relaciones profesionales estuvo asociada a la participación activa en las redes sociales digitales, en defensa de la Revolución, en pro de una verdadera transformación digital para lograr una sociedad más funcional, más efectiva. Sin abandonar la Batalla de Ideas, en lo que Valido era un comunicador fuera de serie.
Con su anuencia, me convertí en un cazador de gazapos de sus publicaciones en Facebook, principalmente por las trastadas del corrector ortográfico automático. Su reacción era inmediata y editaba a la velocidad de la luz.
Él se convirtió para mí en un referente en el abordaje y la publicación de artículos de opinión sobre asuntos peliagudos de alto impacto social.
Se produjo una colaboración activa entre nosotros. Bien compartiendo nuestras respectivas publicaciones, con breve prologo; o en la publicación de comentarios sin tantos emojis y sí muchos puntos de vistas, algunos de refuerzo y otros eran puntos de vista diferentes, algo indispensable para llegar a la mejor de las vedades.
Solíamos mantener largas conversaciones telefónicas para intercambiar al duro, a veces sin guantes y otras con guantes, ya que los lanzamientos de ambos eran de alta velocidad y fortaleza.
El último en que sostuvimos un debate que mezclaba seriedad y broma, fue el que mi hermigo título: Yo sigo siendo el mismo. Lo podrán leer.
Considero que sería útil que su hija Diana, la que siempre da en el blanco; compile sus más de 100 publicaciones en Facebook, y los coloque en un sitio WEB. Será un homenaje indeleble a su padre y un regalo para los lectores.
La última conversación por telefonía fija y por las redes sociales fue en plena madrugada y el amanecer del pasado sábado 3 de enero, en que la hermana república bolivariana venezolana fue víctima de un atroz y artero ataque de las tropas elites de USA.
Desde que supe de su accidente en un auto de dos ruedas, junto a su fiel compañera Magalys, o la Guajira, como él le llamaba, tuve el temor que lo peor sucediera. Casi una semana tuvo una batalla contra la muerte.
Desgraciadamente fue ese su ultimo combate en vida.
Todas las muertes son fuente de dolor, aunque algunas pongan el punto final a meses e incluso años de sufrimiento del enfermo y sus familiares. La llamada etapa final de una enfermedad que no perdona destroza al más resilientes de los humanos. Se los puedo asegurar.
Pero cuando la muerte llega por un accidente, en que se pierde una vida que todavía tiene mucho que dar a los demás; la sensación se transforma en rabia, en desconsuelo. Esa es mi sensación con la muerte de mi hermigo José Manuel Valido Rodríguez.
Y casi termino con un acróstico usando las 25 letras iniciales de sus nombres y apellidos, en que intentaré captar su esencia como profesional todo terreno y como ser humano excepcional.
Jamás levantó bandera blanca
O alzó su voz para rendirse
Sincero de los que no tienen precio
Enérgico con energía renovada.
Martiano y Fidelista irrenunciable
Amigo de los que no te fallan
Necio cuando la necedad era crucial
Unitario cuando la unidad era decisiva
Entusiasta para luchar con alegría
Leal a los principios y los compromisos.
Valiente, virtuoso y valeroso
Acción consecuente con sus palabras
Locuaz y convincente en su decir
Inteligente, innovador, incómodo.
Dignidad hecha persona culta
Obrero de victorias contundentes.
Revolucionario a carta cabal
Obrando sin dobleces ni mentiras
Diáfano para que la verdad emerja
Rumbero y bailador también lo era.
Insistente al confiar en la juventud.
Guía y acompañante de miles de jóvenes
Ungiendo la obra con sabiduría y ocurrencias
Enamorado de lo bello y la belleza
Zumbándole aquello cuando, era necesario.
Mis condolencias a su viuda, su Guajira amada; a sus dos D, sus hijas también amadas, de las que se sentía orgulloso; a sus nietos, los de sangre y los de afecto. Pues sabemos que Valido tenía nietos de afectos.
A su hija Dailyn doctora en medicina no la conozco, pero a Diana Valido Cernuda, sí. Muchos de ustedes también, pues ella es una destacada periodista de la televisión cubana. Les juro que nunca hubiera querido tener que escribir estas palabras.
Agradezco la colaboración para esta publicación de mi vecina Amalia González, que trabajó con él, en el Grupo Empresarial Correos de Cuba.
Me queda una deuda con mi hermigo. Me invitó para que en febrero de este año impartiera una conferencia-debate con jóvenes de la ACN, sobre el pensamiento analítico y creativo, pasando del qué al cómo. Estoy en la mejor disposición de cumplir ese compromiso.
¡Gloria eterna a José Manuel Valido Rodríguez!
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Bello y conmovedor artículo, así como lo describes era y será, para sus compañeros y amigos, José Manuel Valido Rodríguez, su partida física nos ha conmovido a todos los que tuvimos la oportunidad de conocerlo y trabajar con él, a su familia, nuestro apoyo y las más sentidas condolencias.
Hola. Realmente una triste noticia, relativa al fallecimiento de este enigmático compañero. José Manuel Valido Rodríguez. Comparto y admiro la labor, que Ud, ha divulgado y ojalá su hija cumpla su petición de compilación y que Ud cumpla su compromiso de impartir la conferencia-debate con jóvenes de la ACN, que su amigo - hermigo, le solicitó. En paz descanse, quien cumplió con su deber y que honró, a Martí y Fidel. Pésame a su familia.
GLORIA ETERNA!!! Para Valido, Me apropio de su definición, también fué hermigo mío. Hermano y amigo en Judo e ideas, tuvimos el honor de recibirlo el pasado 20 de diciembre, en la Peña de Judo "Roberto Loza Canales" de Guanajay, "el pequeño Japón" junto a los sensei José González Philips, exaltado al salón de la Fama mundial de las Artes marciales y Luis Torres cobas, seis veces campeón mundial Máster de Judo, soñamos proyectos conjuntos y también tuvimos mucho intercambio telefónico en la amarga madrugada del 3 de enero. Su ejemplo perdurará.
Trabajé varios años en Correos de Cuba, con Valido y me consta que fue una excelente persona y un gran comunicador
Sencillo y enaltecedor homenaje a Valido. La vida tiene cosas caprichosas: los buenos parten, y quedan malos acabando, hasta un dia...
Gracias Profesor.
Valido es tanto y más de lo descrito. Un hombre hasta de lágrimas.
Siempre estará en cada pensamiento y, sobre todo, en cada publicación y debate donde se defienda la Revolución.
A él mi eterno agradecimiento por haber conocido al revolucionario guiado, además, por grandes sentimientos de amor!!!
Que bueno seguir escuchando de Valido. Gracias. Lo que sembró en los jóvenes florecerá. Es la confianza de la Revolución y el optimismo inteligente y audaz que nos hará victoriosos. Vali estás presente
En este texto está Valido, el Valido de todos, porque cada quien tiene el suyo propio construido a partir de la relación que tuvo con él. Gracias por el homenaje, y vamos a cumplir la deuda. Quizás no sea en febrero, pero sí será, y no solo con los jóvenes. Un abrazo, profesor.