Demasiado ruido: Espacio público y escuchas privadas
Lugar: cualquier barrio de Cuba.
Escenario 1: El conductor de un ómnibus urbano regala a los pasajeros una travesía que promete ser inolvidable. Comparte una estentórea lista de hits de morfa, cubatón, reparto y reguetón.
Escenario 2: Un hombre en su casa intenta ver la televisión el máximo de volumen, en medio de una batalla sonora donde varios vecinos se disputan la prevalencia de su música.
Escenario 3: Una madre batalla para que su bebé concilie el sueño a las 11:00 pm. La cafetería contigua ameniza el ambiente con música que traspasa los umbrales de las casas de la cuadra.
Escenario 4: Una anciana intenta evocar los boleros de Manolo del Valle. Desiste. La voz del cantante se difumina en medio de la invasión sonora de un temido vecino autoerigido emperador-musicalizador que dicta lo que tiene que escuchar el edificio.
Escenario 5, escenario 6, escenarios… ¿Les resulta familiar?
“Tus derechos terminan donde comienzan los míos”. La frase que pervive en el imaginario del cubano, hoy se envaina, sin efecto, a juzgar por el ensordecedor ruido -aquí circunscrito a la contaminación sonora generada por la música- que se sufre en una ciudad como La Habana.
En una espiral social descendente se transita de la transgresión al irrespeto hasta la indisciplina social. Ello signa la conducta de una masa poblacional desmarcada de una cultura ciudadana que permita el avance ordenado de la sociedad. Ante nuestros ojos, mundos paralelos que proyectan, por un lado, la preocupación y la ocupación ante el retroceso cultural, la decadencia moral y social que se observa en crecientes segmentos de la población cubana. Por el otro, aquellos para los cuales estos asuntos -cuando son conscientes de ellos- son motivo de extrañamiento -real o simulado-, rechazo y burla. Resulta curioso que justamente ciudadanos de este último grupo y que hoy forman parte de la masa migrante cubana, al insertarse en otras geografías, se transfiguran, casi de la noche a la mañana, en modelos ciudadanos, respetuosos de las leyes y alejados de toda práctica disruptiva y transgresora en los espacios públicos ¿La razón?: las consecuencias legales que enfrentan.
Se suma a los ejemplos expuestos, la proliferación en Cuba de iniciativas de negocio privados que en no pocos casos plantean un escenario en el que conviven en desarmonía espacios residenciales y comerciales, afectando el sosiego sonoro necesario y merecido por cada ciudadano. Cada vez es más frecuente contemplar una sufrida actitud de tolerancia antes estos comportamientos, que se generaliza como si se estuviera pagando un pesado fardo kármico.
Varios países dan cuenta de estrictas regulaciones que norman las reglas de convivencia en las comunidades. La violación de lo estipulado no se maneja mediante disputas personales ni incluso el diálogo pacífico (a la usanza cubana, si es que alguien se atreve). El afectado reporta sin complicaciones la indisciplina a la autoridad y esta actúa de manera efectiva para ponerle fin. Dichas normativas van dirigidas en primer lugar a mantener el orden establecido según las legislaciones vigentes, favorecer la convivencia pacífica, proteger el respeto de los derechos de todos y evitar la escalada a hechos de violencia que pueden tener desenlaces impredecibles.
El entorno sonoro forma parte de la calidad de vida de una sociedad, considerando su impacto en la salud y el medio ambiente. Disfrutar del silencio, escuchar en el espacio propio lo que cada cual elija, no es un privilegio. Es un derecho ciudadano. Procurar ese derecho para el otro es también un deber de cada persona y de las autoridades.
La Ley 81/97 dictada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), el Decreto Ley 200/99 para Contravenciones en Materia de Medio Ambiente, el Artículo 170 del Código Civil cubano, la Norma NC 26:2012, forman parte de un cuerpo normativo que regula la polución sónica en Cuba (Muñoz Lozano, 2023) (Soler Milanés, 2021). Sin embargo, ¿de qué sirve un marco legal con fallas evidentes en su implementación y control? ¿Sin consecuencias que pongan freno definitivo a estas prácticas y a los infractores, cuál es su utilidad? ¿Realmente cada eslabón de la cadena cumple su función para hacer frente a esta problemática?
Se precisa de una toma de conciencia individual y la disciplina derivadas del ejercicio crítico para reconocer y comprender las diferencias entre espacio público y privado, los derechos de cada ciudadano en materia sonora y saber cómo, hasta donde es posible, proteger los propios y respetar los ajenos. La intervención efectiva de las autoridades competentes juega aquí un papel decisivo. Desatender un tópico quizás irrelevante para algunos en medio de las innumerables dificultades que enfrenta Cuba, alimenta desde el ámbito sonoro una cultura de violencia acústica (también ciudadana y cultural). De esa manera, se transita desde odios y conflictos personales hasta involuciones sociales que tributan a profundizar las grietas del tejido social… y lo peor: lejos de unir, dividen.
Muchas preguntas… Demasiado ruido… ¿Qué hacer?
Referencias bibliográficas
Muñoz Lozano, M. (12 de abril de 2023). Cuba se enfrenta al ruido. Obtenido de Prensa Latina:https://www.prensa-latina.cu/2023/04/12/cuba-se-enfrenta-al-ruido
Soler Milanés, L. (27 de abril de 2021). Contaminación sonora, un problema medioambiental. Obtenido de Cubahora:https://www.cubahora.cu/ciencia-y-tecnologia/contaminacion-sonora-un-problema-medioambiental
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S existe una ley por que seguimos permitiendo esto. en mi barrio no se puede vivir nadie ve nadie sabe nadie hace nada y soy yo sola contra todos. les cuento que llame al jefe de sector de mi barrio y me respondió que les llamara la policía, me tuve que reír, que es él sino policía. en los barrios se nos esta yendo la Revolución y nadie esta haciendo nada.
Consulado #61 y #62 entre Genios y Refugio, Centro Habana, consejo Colon, principales infractores del orden público creando bulla y escándalos con la música alta superando los 80 decibeles y llegando a 100 muchas veces durante largos periodos de tiempo por la noche, lo peor de todo es que la policía se ha cansado tsnto de que llame
Indisciplinas sociales de todo tipo vemos y escuchamos a diario por toda Cuba. Pienso que el accionar de todas las autoridades e instituciones que tienen que ver con el tema es en mi experiencia nulo, desde la PNR, hasta autoridades locales y comunitarias y desde la Asamblea Nacional. Sugiero que la PNR en Sancti Spíritus haga su trabajo en este sentido pues particularmente he contactado desde el jefe de sector de mi barrio, llamadas al 106, entrevista con directivos de PNR municipal y contrariamente solo se agravan mis molestias por la música y escándalo vecinal, que hasta reyertas con armas blancas en madrugadas han ocurrido frente a mi puerta y nadie da solución. Por fortuna esa vecina se fue del país pero quedan otros que ponen su música interrumpiendo la vida de mi hogar y de mi anciana madre, con 86 años, enferma de Parkinson. La etapa de diálogo reiterado con quiénes molestan ya la di por terminada y tal parece que igual quedarán mis reclamos a autoridades
eso no se cumple, la policía pasa por estos establecimientos y no hace nado añadiendo a eso, las bocinas de los bicitaceros, demasiado descontrol y aumentó de indisciplina social, habana vieja
Viví en Varadero frente a un centro nocturno llamado Eco disco Mediterraneo cito en calle 54 entre 1era y Playa de esta localidad,este centro pone la señal de ruido a volúmenes desproporcionados sin respeto de ningún tipo a la población cercana,en mi caso,tengo un niño de 7 años que tiene autismo y se altera mucho cuando en este centro ponen música como de costumbre muy alta sin tener el mas mínimo respeto y consideración a un niño que tiene una condición de vida delicada,en reiteradas ocasiones me he acercado al personal de este centro y como resultado,su administradora me sale con respuesta grosera y de prepotencia como de que tiene el derecho legal de molestar y hacer daño a la salud de un niño con su condición de vida,ya este problema en años lo he tramitado por escrito a la dirección de higiene y epidemiologia de salud,han inspeccionado la instalación y luego de retirarse continúan subiendo el ruido y constantemente este personal desobedece,cuando he llamado al 106,muchas de las ocasiones el oficial que se encuentra en línea en ese momento al plantearle mi queja,tengo que convencerlos de que se trata esta molestia y por lo general no le dan la suficiente importancia,me he quejado en la dirección de fiscalía de la localidad y me mandan para la dirección de higiene y al final,hacen el mismo trabajo sin aplicar sanciones a este personal que están haciéndole daño a la población y al medioambiente y no hallo la manera de que este problema que ya está afectando considerablemente nuestra salud,en primer lugar,la de un niño inocente que se le de una solución.Les pido a los medios de nuestra legislación todo el apoyo posible para darle solución a este mal he indisciplina.Muchas gracias.
Es tremendamente preocupante la deriva que está teniendo la situación con el ruido en Cuba. A pesar de las quejas y reclamos cada vez más frecuentes, la ciudadanía no está pudiendo contar con el respaldo de las autoridades en este asunto. Música alta a toda hora en barrios residenciales, griterías callejeras, autos con resonadores ensordecedores, uso de maquinaria ruidosa en horario nocturno, carreras de motos en la madrugada... y la respuesta a todo ello es la inacción de la policía, no acude ante un llamado, no se hace seguimiento de las denuncias. Tenemos el marco legal pero este no se hace cumplir. Se está perdiendo el sentido de la convivencia respetuosa y ello no llevará a otro lugar mas que al caos y al imperio de la mediocridad.
Puede un vecino con permiso para particular con paladar ppr cta propia mantener música más de 12h al día de forma continua e ininterrumpidas. Donde dirigirse para queja y toma de medidas.?
Soy residente de la habana vieja, y el edificio que colinda por la parte de atrás con mi edificio, es el que tiene el restaurante el CHA-CHA-CHA En los bajos del mismo, dicho restaurante tiene instalado unos equipos de extracción de vapor en cocina, los cuales pasan por la pared colindante con mi edificio y en el caso de uno de ellos, lo tienen terminando a unos metros de altura del patio de mi casa, dichos aparatos hace ruidos similares a lo que es un motor de un camión, los ruidos son día y noche, en ocaciones los encienden desde las 6:00 am y olvidan apagarlos durando hasta las 2:00 am de la mañana, ruidos que molestan y alteran la tranquilidad en mi hogar y en el hogar de mi vecina también, tengo un negocio de renta de habitaciones y la habitación que da para el patio donde termina el aparato, no se pueden abrir las ventanas por el molesto ruido, dicho restaurante nos obliga a vivir encerrados. Y para si fuera poco, adquirieron el local de al lado donde extrenaran negocio similar y han instalado dos de estos equipos también, y uno de ellos a solo 15 cm de mi ventana y a la misma altura... Porque estas personas se salen con la suya y pueden imponer ruidos de por vida a los vecinos que colindan son sus negocios? Es inaceptable que nos sometan a tanta molestia... Eh hablado con los dueños en repetidas ocaciones y lejos de buscar una solución, se han burlado a gravando más la misma
Intento que mis hijas se duerman comprendo que son jóvenes y como jóvenes quieran disfrutar y escuchar su música pero no creo que sea concebible que a las 11 de la noche mis vecinos de atrás estén escuchando su música .En otros países estás leyes se respetan nadie puede evadir la privacidad del otro ,si yo simplemente no quiero escuchar su música .Deben crear espacio para esto o talvez los hay hacerle la conciencia a las personas.Creo que si multan por esto nadie dañaría el ambiente del otro además así coperan con la economía.
En mi comunidad se aperturó una cafetería arrendada por comercio y gastronomía del municipio 10/10 a un particular ,la música la ponen tan elevada a cualquier hora del día ,actualmente desde el mediodía pero a partir de las 9.00 pm la suben más ,afectando tanto a los vecinos q la rodean como a mí familia los cuales vivimos encima del local , ya se presentó queja al gobierno de 10/10 el 14/01/26 ,a partir de ahí se incrementaron los ruidos ,provocando por ello q existan reuniones con los representantes del gobierno comenzando con atención a la población la vice intendente ,el abogado del dpto de proyecto , estos últimos refieren que esa cafetería se creo como proyecto de recreación con sus reglamentos , cosa q desconocemos los vecinos que estuvimos presente en esa reunión ,se nos informa que se llamará a contar a la propietaria ,pero q se hará una investigación a raíz de esta denuncia
Realmente no se de q forma se ha llamado a la propietaria pq la música la ponen cada vez más alta y de forma provocativa hasta que la misma propietaria a las 12/45 de la noche del 19 estuvo presente gritando y mando a subir más la música hasta las 12/35 que se hubo de llamar al 106
Desconocemos el actuar del gobierno ya q la indisciplina ha ido en aumento
Con fecha 22 me presenté nuevamente averiguando el motivo por el cual los trabajadores y propietaria seguían poniendo hasta buen tarde la música alta ,atendiendo me la directora de proyecto Fátima quien me alega ,que ellos son un centro recreativo arrendado por 24 horas ,que ellos pueden tener la música alta 85 porciento ,claro está que deben después de las 12 ellos tienen q tener la música en sus parámetros del 85 porciento regulado ,por eso se está haciendo el proceso investigativo
El día 25 el local pidió revisar la acústica
Quiero saber si el 85 porciento q a mí entender debe ser 85 db es lo autorizado por la cafetería y que articulo nos protege y les da a ello protección para subir la música ,ya q a nuestro entender el gobierno ha estado tratando de justificar su actual ya que no se ha visto cambios en el proceder de esos trabajadores de la cafetería el Niágara situada en santa catalina esquina juan Delgado santos Suárez 10/10 ,según plantea la directora el martes 28 nos darán respuesta