La belleza

La final del Concurso Mr. Cuba tuvo lugar el 18 de junio en la Fábrica de Arte Cubano (FAC). Foto: Tomada de El Caimán Barbudo.
A escasos días de ser designado al frente del Comisariado Popular para la Instrucción Pública, el dramaturgo y crítico Anatoli Lunacharski presentó su renuncia al gobierno revolucionario. Era el año 1917, se habían sucedido los “diez días que estremecieron al mundo” (John Reed dixit): los bolcheviques, al frente del pueblo ruso, le habían arrebatado el poder al Zar y su claque. La tarea era ahora, no solo resistir, sino crear un nuevo mundo, una nueva forma de organizarnos como sociedad. En ese empeño era lógico que se cometieran errores y excesos.
Lunacharski, un hombre de profunda sensibilidad, estaba consternado ante la noticia de que el Ejército Rojo había bombardeado una catedral que se sostenía en pie desde el medioevo. Se cuenta que el rumor era falso, que fue desmentido, pero aun así Lenin promovió que se aprobaran circulares que instaran a las fuerzas armadas revolucionarias a respetar, siempre que no se pusiera en riesgo un objetivo estratégico, el patrimonio de la nación rusa. Solo así, Lunacharski reconsideró su renuncia y siguió trabajando junto a los bolcheviques. Escribiría por ese entonces:
“Preservad, para vosotros mismos y para vuestros descendientes, las bellezas de nuestro país. Sed los guardianes de los bienes del pueblo”.
El propio Lenin afirmaría muchas veces que era un absurdo repudiar el pasado cultural de Rusia, incluso si ese pasado estuviera estrechamente vinculado a épocas de explotación e injusticia. ¿Se iba a privar al pueblo ruso de la obra de Dostoievski y Tolstoi, de la música de Tchaikovski y Glinka, de la lírica de Pushkin y Tiútchev? Tampoco era lógico aislar a la Revolución del mundo, dejarla sin las mejores influencias del acervo universal. Era una injusticia privar a los hombres y mujeres, protagonistas de la gesta revolucionaria, del derecho a todo lo bello y lo sublime que sus antepasados habían producido.
Esta concepción ecuménica implica riesgos y disyuntivas que no siempre son fáciles de resolver. La autenticidad de un proyecto político, de una nación o de un sistema alternativo, también pasa por la construcción de un núcleo propio que no se vicie ni con paradigmas retrógrados ni con baladíes influencias externas. Martí lo resumiría con brillantez inigualable en su ensayo Nuestra América: “Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas”.
El culto a la belleza es un ejercicio sano para cualquier pueblo, siempre que ese ejercicio no se guíe hacia cánones impuestos por vestigios de colonización (o activo influjo de ella) o que se trastoque en absurda veneración de lo superficial, esa “cultura del envase” que denunciaba Eduardo Galeano. En días recientes, en los que hemos asistido con extrañamiento a la premiación de un Mr. Cuba (que tiene precedente, menos conocido, en la participación de nuestro país –¡con amparo institucional!– en el certamen Miss Charm International)¹, vuelven a saltar las alarmas.
No se trata de satanizar a ese puñado de muchachos, que posan en trusa sobre el muro del Malecón bajo el inclemente sol de Cuba, o de atacar a quienes gusten de ese tipo de concursos, ciertamente frívolos. Se trata de preservar para nuestro país, con el fomento de la asimilación crítica, una cultura auténtica y verdaderamente emancipatoria, que haga culto a lo bello y lo sublime de nuestro pasado y de nuestro entorno, pero que no se someta a la trepidante globalización de la banalidad y la estupidez.
Si era legítimo que Lunacharski protestara contra la destrucción del patrimonio material de su país, aunque se estuviera construyendo un mundo nuevo desde sus mismos cimientos, también es legítima nuestra crítica a ese intento –consciente o no– de regresarnos a ese pasado que intentamos superar, sobre todo si para ello se esgrime el argumento falaz de que es correcto porque pasa o se hace en muchos otros países. Cuba no tiene que ser un país “normal”; en su singularidad está, quizá más que en cualquier otra cosa, nuestra forma de lo bello.
[1] Al respecto, recomiendo el artículo ¿Encantos para que Cuba se parezca más al mundo?, de Luis Toledo Sande, publicado en la revista digital La Jiribilla.
(Tomado de Granma)
Vea además:
Concursos de belleza: ¿Un reflejo superficial de nuestra sociedad?
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De acuerdo con usted, desgraciadamente la banalidad va ganando espacio con la justificación que hay que parecerse al mundo
Con toda honestidad, a mí lo que me asombra es que se arme este "problema" por algo que no debiera tener mayor repercusión que un concurso. No regresemos a los años 70, cuando se eliminó la selección de la Reina del Carnaval, que era un evento que atraía multitudes. ¿Y eso afectó la ideología de algunas de esas hermosas muchachas? Por citar solo 2 ejemplos: Dinorah del Real fue una de las premiadas y después fue una destacada locutora y presentadora de la TV nacional. Y otra joven con un nombre ilustre de bailarian, Alicia Alonso, fue lucero en uno de aquellos concursos y ahora es una respetada directiva universitaria. Entonces, ¿cuál es el daño cerebral e ideológico?
Admiro al autor Michel Torres por sus artículos, pero como todos los seres humanos, a veces a todos se nos va la mano.
Asi mismo, tengo una vecina que está muy disgustada con la neurona intranquila, porque dice que ella no se sabe ninguna respuesta a las preguntas que se hacen y eso la "ofende"porque ella no tiene la culpa de haber nacido "bruta" que la están excluyendo y con ella a muchas personas, que es muy injusto!!!!
La pobre.... y ella que ya venia traumatizada con escriba y lea....y que para colmo tampoco es linda!!!
Ya no sé que decirle para entienda que lo lindo que tiene el mundo es que hay para todos, porque su dulce de arroz con leche no tiene comparación y ese es un talento que no todos tenemos.
Que sea feliz con el éxito de los demás, ya sea dado (naturaleza) o adquirido (con mucho esfuerzo y trabajo), que todos tenemos derecho a un espacio para mostrar o enseñar aquello que nos distingue, que el la diversidad radica la belleza...
Pero ella no entiende...quiere que quiten todos los programas "para los inteligentes" y para "los bellos"y para "los talentosos"...ella simplemente eligió vivir en el lado sombrío de la vida, yo prefiero vivir en el lado luminoso, donde todos puedan ser felices!
Pero todavía el concurso de belleza está dando de qué hablar!? Como dije en el artículo de Brayan...realmente no le veo nada de malo porque mi moral, mi ética, mis convicciones y mi ideología no la cambia un concurso de tres gatos en calzoncillos. Lo que no me gustó fue el nombre que no fue en español. Además no menosprecien los valores y las cualidades de esos muchachos.
Tal Vez: Entonces ágamos un concurso donde como tú dices (Además no menosprecien los valores y las cualidades de esos muchachos) que sean solo sus valores y cualidades lo único bello a lo que le rindamos culto.
Pero, ese es otro concurso.
¿Cuál es el daño de seleccionar a un grupo de muchachas hermosas? ¿La idelología no permite apreciar la belleza? No lo creo.
Ud cree que por tener un cuerpo atlético no se tiene neuronas?! Entonces estamos menospreciando hasta nuestros deportistas
Quizás mí opinión en el artículo anterior la consideraron un poco extrema y por eso no la publicaron.
Sigo pensando que la cultura es lo primero que tenemos que salvar, que todavía estamos en buenas condiciones para evitar la penetración de la cultura capitalista pero tenemos que poner mano dura, dura, dura porque a pasos agigantados anda, entre nosotros, muchos elementos de la cultura o mejor, incultura del consumismo, de lo superficial, de llo enajenante, de lo colonizador, del fascismo, de lo insensible, de lo falta de humanismo, de la apariencia, del egoísmo, del individualismo, etc, etc, etc.
Uff Michel qué profundidad solo para decir q no estás de acuerdo con el concurso.
Hay mucha crítica pendiente por hacer y mucha calle por recorrer para palpar la realidad, esto fue un simple concurso q si no llega a ser por tanto artículo en su contra, no nos hubiéramos enterado
Paloma totalmente de acuerdo con ud...yo misma me enteré del concurso por el artículo anterior.
No creo que Michel este en contra del concurso. No leistes bien o no quisiste entender. Y lo de enterarse? Bueno quizas tu no, pero fuera de Cuba fue noticia y aun hoy lo sigue siendo.
Al margen de lo banal o bello que sea el certamen, si somos cubanos y nuestro idioma es el castellano, por qué su nombre es Mr. y no Sr. Lo mismo sucede con algunos grupos musicales, al menos de jazz.
Una pregunta: ¿tenemos certeza de que, por ejemplo, los deportistas, bailarines, modelos, tengan una vasta cultura general, inteligencia y valores humanos que hacen que se destaquen en una competencia o espectáculo? Respondo: No. Se evalúan por sus condiciones físicas, por su destreza para ejecutar los movimientos. ¿cuantos niños y niñas han soñado con ser deportistas o bailarines y se han presentado a exámenes donde han sido rechazados porque su fenotipo no encaja en los estándares aprobados para tal disciplina? Que yo sepa a ninguno los han exonerado de la prueba fisica o visual por tener valores humanos o por ser muy inteligente. Entonces., no hagan de un simple concurso de belleza un escándalo. Además, que evitemos este tipo de concursos no va a garantizarnos que nuestros jóvenes se preocupen mas por cultivarse y ser mejores seres humanos.
Felicidades, María Elena. Simplemente genial. Saludos. (Por supuesto, mis comentarios ya no salen. Parecen que escribí algo en algún momento, que fue considerado "no adecuado".)
Con tantas cosas que hay para criticar...
Y es responsabilidad del Estado y sus instituciones defender a Cuba, a su gente, de la pobreza, involución, decadencia humanas que promueven esos concursos. Si este tipo de concurso ha ganado algo de aceptación o ha sido recibido con alguna naturalidad entre algunos sectores en Cuba, y para colmo, con el concurso de alguna institución del patio, qué más hacer en nuestras prioridades de políticas culturales y sus difusiones de lo "bello", que es lo sustantivo, inclusivo, dignificador. Cuáles serían las maneras públicas en las que las instituciones debieran corregirse cuando sus prácticas se alejen o contradigan la ideología contracolonial y de liberación de la belleza que queremos y defendemos.
Perfecto, un análisis preciso. Por qué no aparecen comentarios.
Así mismo! Qué superficial y tonto esos concursos de belleza! Tradición muy "pequeño burguesa",
¡Cuidado con esa moral!
Se permitió ,ya el mal esta hecho; un dedo hoy otro mañana ,luego la mano y después..... Si se prohíbe o frena las redes sociales a atacar la dictadura y crear imágenes de Cuba que cuesta trabajo aclarar. Pero nuestra cultura la están atacando y no hacemos nada-opinión mia- por defenderla.
Desgraciadamente, este concurso, al igual que tantos otros eventos transculturizados que estamos viviendo en los últimos años, como por ejemplo las celebraciones de Halloween, las "piyamadas", etc., no son más que una muestra del vacío que ha creado en nuestra población el haber priorizado la "lucha ideológica" por encima de cualquier otro valor o tradición. Pensemos cuántas tradiciones populares se han estigmatizado y/o eliminado en todos estos años. Llegó hasta a eliminarse la celebración de las Navidades a partir del año 1969, hasta que fueron restituídas con la visita del Papa Juan Pablo II. Me vienen a la mente otras como la elección de la Reina (más tarde denominada Estrella para no tener nada que ver con monarquías) del Carnaval y muchas celebraciones populares en torno a temas religiosos, algunas retomadas más tarde. Las personas necesitan otras cosas inmateriales para complementarse, y si no las encuentran en su propio país, las copian de otras culturas, con el riesgo de que sean banalidades.
Muy atinado su comentario
He escuchado con frecuencia en diferentes ámbitos exhortaciones a parecernos al mundo, incluso en cosas esenciales que nos distinguen, olvidando la clara idea martiana que se evoca, seamos nosotros con todo el sano orgullo de habernos conformado en unidad con lo universal sin sucumbir a la pérdida de identidad.
Eso mismo digo yo,aquí se celebró el Festival San Remo no se que mas(no vi a ningún periodista criticarla)se celebró el festival de comida gourmet(no vi periodista criticarlo)y otros muchos eventos que no tienen que ver con nosotros y tampoco fue atacada como este evento que no trae más que entretenimientos a las personas que lo vieron ,por favor aquí tenemos cantidad de cosas a las que tenemos que darle atención. y Corona pareces molesto porque tu no pasarías de la primera vuelta y hay cosas que vivimos diariamente que se parecen más a la burguesía clasista que este concurso .
100% de acuerdo!!!
Totalmente de acuerdo, ahora quisiera decir algo más. Me parece sumamente excesivo comparar un simple concurso de belleza masculina con la destrucción una catedral. En nuestro país se le ha dado visibilidad en los medios a todo tipo de espectáculos que tienen su similitud con eventos que se realizan en otros países (Sonando en Cuba, Bailando en Cuba, la Colmena TV, Somos Familia, y muchos otros); sin embargo debido al desconocimiento de algunos no se le da visibilidad al gran movimiento cubano de culturismo. Muchachos que con mucho sacrificio y disciplina se dejan la piel en el gimnacio todos los días y logran excelentes resultados, no veo la complicación en que esos muchachos muestren los resultados de sus esfuerzos y tengan el derecho a competir en algún tipo de evento con este fin (no tengo información de que el INDER patrocine alún evento que insipre a nuestros jóvenes a hacer un cambio de su cuerpo con el fin de una mejor salud o competir). El cubano aprecia la buena figura, el buen vestir; los jóvenes necesitan incentivos, cosas nuevas y entretenidas. El concurso con sus pros y sus contras tuvo defensores y detractores. El colega Michel Torres Corona ha dejado clara su posición. Pero lo cierto es que este ENORME movimiento fitnes también merece un espacio, porque eso también es talento.
Muy de acuerdo. EzioCuba: excelente!
Fidel murió. Desde fuera de Cuba se nota cómo se están estupidizando las mentes. Como si no hubiera habido una REVOLUCIÓN. Trágico, lo que leo: lo de las paillamadas y hallpwens.
¿Mr. Cuba? Jajaja...¿Para qué? Si ya cubanas y cubanos tienen su galanes y telenovelas favoritas en Turquía y Corea del Sur....
Buena esa. Un sarcasmo excelente. Me encantó. Estamos llenos de prejuicios y de egocéntrismo mediático.
Los carteles, vídeos y propaganda para el turismo a Cuba desde el extranjero utilizan modelos tanto hombres como mujeres con el tipo de belleza que tanto están criticando
Exacto, así que yo no sé porque tanto alboroto, y antes de la pandemia sí hubo un concurso de Fisiculturismo para el que dice por ahí que no lo hay, si lo hay, parece que ya se nos olvidó, búsquenlo debe estar porque se publicó aquí mismo en Cubadebate; y mire usted si se le puso Mr Cuba y no Señor Cuba para no lucir Cheo, o para estar a tono con el mundo en realidad creo que la bulla sería igual.
En lo personal no tengo nada contra ese tipo de certamen, cada individuo vino al mundo con uno o varios dones, inteligencia, ingenio, astucia, agilidad, fortaleza, unos con mas otros con menos, en este caso con los que por un motivo u otro tienen un determinado físico y no mucho de los otros dones, por que no podría usarlo en algo para el o ella útil? No lo veo mal, me crie viendo los certámenes para elegir la reina del carnaval, hermoso y cautivador espectáculo, se pasaba uno esa noche de maravilla esperando el resultado final, luego lo quitaron atendiendo a determinados criterios igualitarios de la mujer. Para mi no fue una justificación justa o acertada. pero en fin el que quiera divertirse con eso de Mr Cuba que lo haga.
Me temo que con esta andanada (que no es la primera en los últimos 30 años), cerrarán las escuelas de modelaje (dígase todo: esos concursos solo sirven para que las empresas de moda y publicidad encuentren nuevos prototipos, hasta que que estos se desinflen por la edad y se echen a un lado), o que las ciudades del interior de Cuba dejen de elegir sus estrellas de los carnavales locales, cosa que ocurre a pesar de haberse declarado una guerra contra esa práctica a nivel nacional. ¡Hasta las escuelas sacan sus reinas de belleza y nadie se altera! Tal vez las telenovelas decidan en lo adelante tener actores y actrices protagonistas, elegidos por su arte más que por su presencia. Ese concurso es ridículo, ciertamente, un culto a la superioridad de la hormona sobre la neurona y al éxito del doping contra el metabolismo natural. Pero si se tratara de un caso en otro país, no nos dolería de igual manera y hasta elogiaríamos en nuestra prensa el descubrimiento de una estrella de cine a partir de las pasarelas. No es un supuesto; pasa con mucha frecuencia. Como dijo El Sable en un comentario anterior: Con tantas cosas que hay para criticar...
Con Arrieta.
Respeto y coincido en lo esencial con este articulo de Michel y otros escritos al respecto. Pero!
Me parece que el análisis no debe ser contra un evento puntual, que por demás se ha promocionado más por las criticas que por su hecho en sí, ante esto accedí a la pagina oficial del evento y viendo las profesiones y formación de los participantes no me pareció un concurso de belleza, entendí que se trataba de una competencia profesional entre modelos, como la existen las competencias o concursos de bailarines, músicos, fisiculturistas o porque no de cocineros, barman o hasta cierto punto las misma competencias de los deportes individuales tradicionales; no veo negativo que los jóvenes dedicados a modelo realicen competencia entre ellos, otra cosa es que su resultado se divulgue o se pretenda como el ejemplo de belleza o de actitud a seguir por los jóvenes y en eso es en lo que debe incidir la critica a estos evento y sus resultados.
Considero mucho mejor que en estos eventos nacionales y en los internacionales que se realicen sobre esta base estén representados jóvenes cubanos que se dedican al modelaje pero que están integrados en nuestra sociedad y formados en nuestros valores; y no que estén "mal representado a Cuba" en cuanto evento internacional se antoje otros que se sienten con ese derecho solo por haber nacido en Cuba aunque hace años que no saben de ella, ni las respetan como nación.
Ese concurso fue bien recibido aquí entre los jóvenes y el próximo año habrán más seguidores h participantes, es una nueva generación y tiene otros entrenamientos los pocos acá en medio de ésta crisis económica que existe un éxodo en crecimiento de jóvenes en este año y los anteriores.De eso si hay que ocuparse!
Michel has cometido un error historico...cuando dices
los bolcheviques, al frente del pueblo ruso, le habían arrebatado el poder al Zar y su claque..
no es correcto..
lo que realmente sucedio entre el Zar y los Bolcheviques fue un Gobierno de transicion que llego tras la Revolucion de Febrero, que estuvo integrado por varias facciones de centro e izquierda...
De acuerdo con su articulo
saludos
perico
Si Hay intensificación de la propiedad privada y su papel emergente en la generación y acumulación de riquezas, no tiene mucha significación los concursos de belleza.
Después vendrá Miss Cuba, o la reina del carnaval, como antes del 80. Cualquier cosa es esperable
un comentario mucho más atinado el de michel: no critiquemos tanto el mr cuba sino que preocupémonos por esa buena cultura que hay que preservar y que cuidar y que promocionar y que tiene que convivir con hechos como los concursos de belleza... no soy amante de estos eventos y los veo superficiales y vanales pero no todos tenemos que pensar igual... hay quienes gustan de este tipo de evento, de participar, de ser cosificados, de estar en cosas superficiales y eso no quiere decir que sean malos seres humanos ni quiere decir que eso le interese a todo ni muuuucho menos... la cosa no es tirarle a ellos, es invertir la energía que se emplea en criticarlos en hacer valer otros tipos de eventos culturales...
Como siempre, centrándose en lo fácil y lo que no conviene, aquí pasan cosas peores, y no se critican, ningún mal hace este tipo de concursos, tal parece que en los países donde se celebran estos certámenes, que son casi todos, no existiesen personas dignas, inteligentes y amantes de su cultura!!! se pasan de crítcos!!!
En Cuba históricamente existieron concursos de belleza similares, el hecho de que no se realizaran por unas décadas les impide formar parte de la historia y la cultura?
Muy de acuerdo.
Con tantas problematicas que hoy nos rodean y que sus acertados comentarios contribuirian a un mejor pais, usted se centra en un concurso de la banalizacion. Por favor "vamos a aterrizar" como decimos los cubanos.
Un concurso de belleza masculina en Cuba, qué horror, cuanta crítica! Como dicen otros foristas, sin tantos artículos en la prensa no nos hubieramos enterado. Quisiera encontrar en la prensa escrita, radial y televisiva críticas tan vehementes y periodistas tan preocupados por la proliferación en nuestra sociedad de lo opuesto a la belleza: lo feo. Y no me refiero a la fealdad física, de la que nadie es culpable, si no de la que emana de tanta suciedad, de tantas edificaciones y calles destruyéndose, de tanta vulgaridad y mala educación, de tanta gritería e irrespeto por los demás, de tanta música obscena en lugares públicos, de tantas personas chancleteando... Y no todo es culpa del bloqueo, aunque es verdad que influye. Un solo ejemplo: en la esquina de 19 y 18 en el Vedado se acumuló la basura durante más de 15 días, solución: mandar un bulldozer a recogerla y de paso destruir la acera! Hace falta mucho filo para rasgar tanta fealdad!
Un criterio moderado y acertado. No es ni banalidad, ni negar lo bello. Es ciertamente la cultura del envase de Galeano. Más vale el entierro que el muerto, la boda que los contrayentes, la belleza física que la belleza interna.
Parece que se va a caer el mundo por un concurso de belleza. En serio señores; esto no le hace daño a nadie. Si Cuba quiere ponerse al nivel del mundo que lo haga con las cosas buenas y las que no hagan daño (como este concurso). De verdad me horrorizo con los comentarios de la gente que aún se piensa que estamos en los 70. Hay cantidad de cosas a las que poner foco encima para estar perdiendo el tiempo por este concurso. Al que quiera participar que participe si no va a dejar de ser cubano por participar y si a usted no le gusta no lo mire.