La FEU de Cuba en camino a su centenario: La Brigada

Comienzo por este artículo en que la Brigada de la FEU como célula básica estará de protagonista. Como ya dije, estos artículos combinaran experiencias, remembranzas, anécdotas y contenidos relevantes de mi etapa como dirigente estudiantil y juvenil; con algunas consideraciones, opiniones y preguntas sobre nuestra FEU de hoy y del futuro inmediato.
Lo primero desde la verdad con testimonios comprobables; y lo segundo desde el respeto a las actuales generaciones que dirigen la FEU en sus diferentes instancias. Intentar darle recetas de comportamientos a las generaciones actuales, equivale a iniciar un camino equivocado.
Una contextualización necesaria
Viví la etapa en que existía la Unión de Estudiantes Secundarios UES, en ella fui dirigente en mi preuniversitario Cuqui Bosch de Santiago de Cuba; y la FEU a la que aprendí a respetar desde el 13 de marzo de 1957, cuando siendo un niño y por casualidad sintonicé Radio Reloj, y escuché a José Antonio Echeverría con su alocución truncada.
Ingresé en la Universidad de la Habana, en la Escuela de Matemática de la Facultad de Ciencias en 1966, y por consiguiente comencé a militar en la FEU, ya era militante de la UJC desde 1965.
En 1967 comenzaron a producirse cambios estructurales en las organizaciones estudiantiles. Desapareció la Unión de Estudiantes Secundarios UES, y se fusionaron la UJC y la FEU. Honestamente, no entendí esas decisiones. Estuve en la histórica reunión de militantes de la UH, en el entonces Teatro Chaplin , hoy Karl Marx, en que se presentó una visión de una FEU empobrecida y estancada. Jamás olvidaré una triste expresión de un dirigente estudiantil de la Facultad de Humanidades que dijo: “FEU es igual a planilla”.
A fines de ese mismo año, se dieron los pasos para el cambio estructural que fusionaría la UJC y la FEU en la UH. El número de Alma Mater de noviembre de 1967, publicaría una especie de cronograma para el nacimiento de la UJC-FEU, hecho que se haría realidad en 1968. Se consideró que la simplificación de la estructura organizativa del movimiento estudiantil y juvenil en la Colina, evitaría el desdoblamiento de los cuadros y, por ende, simplificaría los mecanismos de atención a los problemas, y mientras tanto, los nuevos dirigentes que iban a nacer y desarrollarse, se ocuparían del fortalecimiento del organismo de base, de la organización de masas, de la cantera que era la BUJAE. La realidad fue otra.
La promoción de los nuevos dirigentes estudiantiles, universitarios, fue débil, y esto nada tuvo que ver con la reducción de la estructura. Se hicieron ajustes por el camino, pero era imposible desarrollar un verdadero proceso de asambleas o elecciones con estudiantes de todas las Escuelas y Facultades saliendo a cumplir misiones en la producción y la zafra.
Para colmo, la simplificación de la estructura redujo la función, la actividad o capacidad de acción específica de la UJC-FEU. No fue fácil echar atrás y rectificar la decisión, pero hubo que hacerlo. El proceso inverso comenzó con las elecciones a la UJC de la UH en 1970, y la selección por parte de los estudiantes de todo el país, de sus candidatos a la FEU, entre febrero y marzo de 1971.
“El binomio UJC-FEU surgirá a mediados de 1967” ha dicho Jaime Crombet, «y en lo personal me tocará encauzar o participar de dicho proceso siendo ya el primer secretario del Comité Nacional de la UJC. Este fue un error del que soy responsable, pero tuvimos la oportunidad de corregirlo en breve tiempo. Es bueno que la FEU de hoy saque lecciones provechosas de aquel período, pero sin olvidar el contexto, el conjunto de las circunstancias en las que se inscribió el hecho… Alma Mater podría contribuir con ese análisis. “Sentido en su contexto”, en Alma Mater, no. 450, abril de 2007, p. 9.
Mi trayectoria y aprendizaje en la FEU.
En el proceso de creación de la UJC-FEU, fui electo jefe de Brigada de mi año, cuánto aprendí a pesar que fue algo efímero. Desde los tiempos de la UES aprehendí, así con h intermedia, el valor del ejemplo en cualquier Jefe. Y ahora comparto con ustedes una anécdota.
En 1967 en una Asamblea en la Ciudad Deportiva, Jaime Crombet, entonces Primer Secretario Nacional de la UJC, se refirió a una convocatoria inédita de la UJC-FEU de la UH para ir a cosechar las hojas de tabaco en Pinar del Río, que se realizaría a finales de año, y así se pasaríamos los días festivos de diciembre, trabajando.
Jaime con su sensibilidad humana característica, explicó que quienes vivían en otras provincias, podían participar en actividades de sus provincias de residencia y así pasar los días festivos junto a sus familiares. Honestamente, yo me acogí a ese indulgencia de Jaime, y les dije a mis padres y a mi novia de Santiago de Cuba, que iría a pasar el fin de año con ellos.
En la reunión de la Brigada, que por razones obvias le pedí al segundo jefe, al guajiro Armando Ravelo, que la dirigiera, pues yo no quería ser un capitán araña, se presentó un problema. Armando iba apuntando los nombres de quienes se comprometían a participar en aquella movilización de fin de año, el primer nombre fue el de él.
Aquella lista no crecía, andaba por cuatro o cinco, y éramos casi 20 los presentes. Se me produjo un conflicto de conciencia, y en un arranque emocional consciente, dije en voz alta: “guajiro, anótame, yo soy el número seis”. Otros comenzaron a sumarse hasta llegar a casi todos los miembros de la Brigada. Conclusión: el Jefe de Brigada debe predicar con el ejemplo.
En 1968 fui Secretario General del Consejo de Residencia de la UJC-FEU en la Beca de 12 y Malecón. En 1969 fui electo miembro del Comité Universitario de la UJC-FEU, encargado de atender la Beca y los becarios extranjeros. En 1970 fui electo miembro del Buró Universitario de la UJC-FEU, encargado de la Divulgación y seguí atendiendo a los becarios extranjeros, y a la Revista Alma Máter.
En marzo de 1971 fui electo por el voto directo y secreto de más de 14 000 estudiantes, presidente de la FEU de la UH.
En abril de 1971 se realizó un Pleno Ampliado de la FEU de la UH.

De mis palabras de entonces
Voy a citar estos dos párrafos.
“No es casual que hayamos escogido el Aula Magna para inaugurar nuestro primer Pleno de la FEU. Aquí fue proclamado Mella Rector de la Universidad Libre de la Habana, aquí retumbaron las palabras encendidas de José Antonio, aquí, hace exactamente 10 años, el 16 de abril de 1961, descansaron las 7 víctimas del artero bombardeo, preludio de la invasión mercenaria de Girón”. En otro momento expresé “La FEU se caracterizará por la acción revolucionaria, por su dinamismo, por su entusiasmo, por su combatividad, por una búsqueda constante de métodos nuevos y sobre todo por el vínculo estrecho con las masas. Las puertas de la FEU estarán siempre abiertas para los que vean en ella la posibilidad de llevar a la práctica hasta sus últimas consecuencias las ideas más revolucionarias y avanzadas; para quienes honren a Martí, mirando de qué lado está el deber y no de que lado se vive mejor”. Fin de la cita.
En aquel Pleno, organizamos 6 Comisiones: Docencia e Investigación, Trabajo Productivo, Trabajo Ideológico, Cultura, Deporte y Organización, esta última centrada en el papel del Jefe de Brigada, como la célula fundamental. Sesionamos el sábado todo el día y el domingo en la mañana. Por la tarde se aprobaron los dictámenes de las Comisiones y el Organizador del PCC en la UH, Armando Méndez Vila pronunció un aleccionador discurso, que nos sirvió de guía.
Voy a compartir con ustedes algunas citas breves de aquel discurso de Méndez Vila, del 18 de abril de 1971.
“Cada dirigente de la FEU tiene que plantearse con una firmeza obsesionante, que a la hora de planificar el tiempo que dedican al trabajo de la organización, deben dedicar el mayor tiempo a la labor directa con los estudiantes como organizadores y dirigentes de la masa estudiantil. Al dirigente de la Brigada, el más simple y a la vez fundamental dirigente de la FEU, debe ayudarlo la estructura de la FEU a través de los frentes de trabajo; darle armas para el trabajo y no crear falsos mecanismos para realizar su labor. A lo primero que deben acostumbrarse los dirigentes de la FEU es a dialogar masivamente con los estudiantes, a divulgar las tareas, con frescura, con espíritu creativo, con métodos sencillos y ágiles”. Fin de las citas.
Entre las actividades del Cincuentenario de la FEU, estuvo una edición especial de la Revista Alma Máter que en noviembre, un mes antes que la FEU llegaría a sus cincuenta años de fundada.
De esa revista hablaremos en el artículo de noviembre. Pero ahora resaltó que mí escrito en dicho número especial, se tituló: La Brigada Núcleo fundamental de la FEU.
De mí escrito en la revista del cincuenta aniversario, he seleccionado algunos párrafos relativos a la Brigada de la FEU.
“La Brigada es la agrupación voluntaria de 12 a 16 estudiantes que eligen entre sí un responsable y es donde se materealiza el trabajo de la FEU, donde se concretan las actividades individuales y colectivas. Es bueno insistir en algunas cosas que tal vez para nuestros estudiantes sean conocidas, pero que para organizaciones estudiantiles de países hermanos es necesario tener en cuenta.
¿Por qué decimos que la Brigada es la célula fundamental y es donde se pierde o se gana la batalla de la FEU orientada a los estudiantes? Porque es precisamente ese colectivo de jóvenes universitarios se reúne, discute compromisos. Una orientación llega a la escuela, al año, al aula, pero es en la Brigada donde se concreta la participación del estudiante, en la superación política, en la actividad deportiva o cultural, en la actividad laboral. Y es importante no solo por lo individual sino por la acción colectiva, la formación colectiva del joven revolucionario, vinculado a la emulación.
Cada joven opta por las distinciones que entrega nuestra organización. Se propone metas personales, requisitos plasmados después en trabajos determinados que aprueba la brigada después, pues si son débiles las autoproposiciones, la brigada insta al estudiante a superar esas metas por algo que conlleve un verdadero esfuerzo, igual si ocurre lo contrario. Todo esto tiene un sentido de formación, de ayuda para cada día ser mejor revolucionario. Por todo esto es que planteamos la necesidad de constante de ayuda a los jefes de brigadas, que consideramos cuadros fundamentales de la FEU, es decir que si es importante un presidente de escuela, un presidente de facultad, mucho más importante es el jefe de brigada, porque sin ese jefe de brigada ; un presidente de facultad, un presidente de escuela, no puede llevar adelante su trabajo; y es el jefe de brigada el que tiene la responsabilidad de concretar el trabajo político-ideológico, el trabajo revolucionario que orienta la FEU y la UJC en nuestra universidad. Ese jefe de brigada tiene la responsabilidad de dirigir un grupo humano con diferentes características personales o tratar de compatibilizar los grados de desarrollo político, comprensión hacia los problemas de la revolución y la disposición al sacrificio.
La brigada debe constituir el objetivo fundamental del trabajo de la FEU, lo que deben tener bien presente los compañeros, que en posteriores procesos electorales queden en estas responsabilidades.
Una forma de ayuda fue la Escuela de Jefes de Brigadas. Tenemos más de 1000 jefes de brigadas en la universidad, y muchas veces son compañeros inexpertos, que por vez primera tienen una responsabilidad de esta índole por lo cual necesitan una ayuda en métodos de trabajo, trasmitiéndole las experiencias acumuladas por otros compañero de la nuestros organismos, o de la UJC o del Partido. Enseñarles a confeccionar el plan de trabajo, el plan de aseguramiento docente, cómo llevar adelante la discusión de los sellos, la emulación interbrigadas, es decir llevarles aspectos ya no solo conceptuales sino de la vida diaria”. Fin de la cita.
La Brigada de la FEU de estos tiempos
Que la Brigada sigue siendo la célula fundamental de la FEU, es ciencia constituida, nadie lo niega, pero no siempre logramos que funcione como tal, y que su impacto en las instancias superiores sea el necesario y suficiente.
Hubo una expresión de la actual presidenta de la FEU, Karla Santana que me removió las neuronas, cuando escribió que iba para el Congreso de la Brigada.
Me sonó rara esa expresión, pues cuando se habla de Congreso es habitual pensar en el evento grande en que se reúnen los delegados electos y los invitados, con una agenda acordada desde mucho antes, y se elige un nuevo Secretariado Nacional.
Pero me puse a pensar, profundicé en lo publicado y comprendí que no se trataba de una expresión formal, sino de la intención de que cada estudiante desde su Brigada fuera participante activo del Congreso. Lo entendí como una demostración práctica de la importancia concedida a la Brigada.
No creo que haya existido una directiva de la FEU de Cuba, que no haya puesto en la mayor prioridad el papel de la Brigada.
Comparto con los actuales dirigentes de la FEU y con quienes resulten electos en diciembre del presente año, estas 10 ideas, convicciones y preguntas sobre la Brigada.
- La constitución de una Brigada ha de ser un acto que combine participación consciente con una ceremonia sencilla pero emotiva
- La elección del Jefe de la Brigada debe ser democrática, en que se explique bien el papel de tan elemental y por ende fundamental cargo
- La preparación del Jefe de Brigada es muy importante, pero es preferible uno con deseos de asumir la responsabilidad al que le falte preparación, que el más preparado que acepta sin estar enamorado de la tarea
- A los Jefes de Brigadas hay que superarlos sistemáticamente, se deben producir intercambios de experiencias, de manera que se generalicen buenas prácticas que sean generalizables
- El Jefe de Brigada debe tener alta sensibilidad, saber escuchar, no ser prejuicioso con los estudiantes que tengan el hábito de discrepar, de plantear opiniones y soluciones diferentes
- Alma Máter debía tener una sección fija dedicada al Jefe de Brigada. No como un ladrillo impuesto, sino como un reto a la creatividad, a la innovación. Tanto de la sección como del protagonismo de los estudiantes con tan importante cago de dirección
- Considero que se debe pensar en una emulación de nuevo tipo entre las Brigadas de la FEU, a cada instancia de dirección hasta llegar a la instancia Nacional
- La Brigada de la FEU crecerá ante el pueblo en la medida en que se vincule con sus ciudadanos en su área de acción
- ¿Hay o habrá algún Jefe de Brigada como Delegado al X Congreso?
- ¿Cómo pueden los Jefes de Brigada seguir el proceso del X Congreso, y en particular sus sesiones plenarias de diciembre?
Termino este primer artículo de homenaje al Centenario de la FEU, en la mejor disposición de intercambiar con ustedes, desde Cubadebate, o cualquier otra plataforma de comunicación.
¡Viva la FEU en camino a su centenario!
Vea además:
Ricardo Alarcón y Juan Vela, presidentes presentes en el pase de lista del centenario de la FEU (II)
- Nada en realidad termina
- Bruno Rodríguez Parrilla: Cuba no ha cejado, ni cejará, en su empeño de preservar y defender a ultranza su total independencia
- A 50 años del golpe de Estado cívico-militar genocida: Legado de pañuelos blancos
- Cuba y Costa Rica: La hermandad no se quiebra por decreto
- Una pregunta para Trump y Netanyahu
- ir aOpinión »


Estamos juntos
Los universitarios tuneros junto a la FEU.
Magnífico artículo. Espero los siguientes.
Querido Néstor, leerlo siempre es un placer, cada enseñanza que comparte es combustible para hacer funcionar nuevas ideas. Cada época tiene su propio encanto y sus retos, pero desempolvar experiencias anteriores (buenas o no tan buenas) es siempre una necesidad impostergable. El Centenario para nuestra querida FEU, es un acontecimiento que requiere estremecer sensibilidades, volver a las raíces, conectar la organización histórica con el contexto cada vez más complejo e irreverente, coincido con sus puntos y tengo la esperanza que la Brigada de la que todos hemos sentido y necesitado logre ser el motor que revolucione a nuestra centenaria FEU, ella y sus miembros lo necesitan, Cuba lo necesita.
Estimado Néstor:
He leído sus palabras y han sido conmovedoras, usted a escrito y me he reflejado. Yo he sentido este texto con una emoción inexplicable. Profe, vengo de allí, del Instituto Pre-Universitario Cuqui Bosch dónde cómo dirigente aprendí mucho. Profe, vengo de ahí, de la brigada, dónde se reconoce que siempre será el medio fundamental para revolucionar y hacer valer la FEU. Profe, mis respetos hacia usted, pq estas anécdotas son de un estudiante que supo vivir la FEU.
Un abrazo de Carlos Antonio Leyva Isaac, actual Presidente de FEU de la Universidad de Oriente.
Estimado Carlos Antonio, ha calado muy hondo tu comentario sobre mi artículo en Cubadebate. El Preuniversitario Cuqui Bosch fue mi segunda fragua como aspirante a revolucionario. La primera fue la campaña de alfabetización de 1961.
Es un gran honor que el presidente de la FEU de la Universidad de Oriente, haya sacado tiempo para escribir sus sentimientos.
Un fuerte abrazo.
Viva la FEU en camino a su centenario.
Excelente artículo querido amigo Nestor, muy necesario en estos tiempos convulsos, donde la FEU necesita, como enarbola nuestro lema, REVOLUCIONARSE. Realmente es necesario que las brigadas resuciten del sueño en que están sumidas en la mayoría de nuestras universidades. Ojalá que todos los estudiantes universitarios de nuestro país lean este artículo, para que reflexionen sobre la necesidad de despertar a la estructura más importante de nuestra organización. Abrazos!!!!!!
Profe Néstor. Magnifico artículo. Esa importancia que Ud. señala de la brigada es central para cualquier organización. Para los CDR, para la FMC, para la CTC. Lamentablemente nuestras organizaciones presentan serías debilidades en la estructura que las soporta: la base, "la brigada". Hasta tanto nuestras organizaciones no interioricen esto, serán instituciones de cabeza grande y cuerpo enano con serios problemas para sostenerla. Lo felicito por el artículo.
Luis Gutiérrez, su alumno en la Lenin.
Querido profe! Genial su artículo. Lo esperaba con ansias. A los que nos toca continuar representando a los estudiantes, sus lecciones son muy útiles. Aún no milito en la FEU, pronto seré un activo en esa Organización, por ahora aprendo en la FEEM y asumo para nosotros, que somos los hermanos menores, muchas de las cuestiones que comparte. Considero muy válida su visión acerca de la brigada como núcleo de la Organización, sobretodo el papel que le corresponde al jefe. Su anécdota de la convocatoria para cosechar las hojas de tabaco en PR me confirma la necesidad de la ejemplaridad como elemento indispensable para la creación de conciencias entre los estudiantes. "La palabra enseña, pero el ejemplo, guía", decía y demostraba el Che. Aprovecho para compartirle mi visión de este asunto del papel de los líderes de base en dos sencillos elementos:
- El jefe de grupo o brigada, como gestor más activo de la Organización debe trabajar por convertirse en el promotor más importante de su núcleo, en el convocador - creador - ideologo de los procesos y actividades. El cuestionador más ferviente y el trabajador más eficaz.
- Nuestra asignatura pendiente como dirigentes de base, a mi entender, es la búsqueda de consensos. Si entendemos consensos como un factor indispensable para la unidad. En una época en la que la FEU, la FEEM y la UJC están compuestas por jóvenes con los más diversos pensamientos, criterios y visiones con respecto a determinados asuntos, el logro de consensos para obtener resultados es tarea fundamental para los representantes de base. Para ello, explicar objetivamente, sumar a causas comunes, ESCUCHAR, y actuar acorde a los principios, es indispensable para ganar el combate.
¡Venceremos profe! Abrazo.
El compañero Hamlet, presidente nacional de la FEEM, ha escrito un sustancioso y profundo comentario sobre el tema principal de mi artículo. Presiento que en pocos años tendremos en él, a un buen dirigente de la FEU. Recibe un fuerte abrazo, y adelante en las misiones de la FEEM.
Informo que el próximo artículo en homenaje al centenario de la FEU, estará centrado en el diálogo. Debe aparecer el la tercera decena de septiembre.
Gracias por el interés mostrado.
Estimados todos me decidí a realizar hoy este comentario. Quizás para algunos tardíamente, pero ha sido entre otras causas por la creciente importancia que cada día le reconozco a la publicación en Cuba debate del Articulo ¨La FEU de Cuba en camino a su centenario: La Brigada¨.
Les digo en mi quehacer fui dirigente de la UES, la FEU y la UJC participé también en la histórica reunión de militantes de la UH donde se trató la fusión de la UJC y la FEU, en el otrora Teatro Chaplin, en abril 1971 en el Pleno Ampliado de la FEU /UH y en la organización de las actividades por el 50 Aniversario de la FEU siendo Presidente de la FEU /UH, donde no se me olvida tuve la responsabilidad ser el orador de la FEU en su acto central en la escalinata universitaria ante una enorme y desbordada concentración de estudiantes, el cual después fue resumido por quien además de n méritos era un extraordinario orador Raúl Roa Garcia. Me recordaba Néstor la fecha 9 de enero 1973.
Sobre este artículo escrito el 25 agosto 2022 a mi juicio lo primero es felicitar a mi legendario amigo Néstor; a quien considere un genuino dirigente estudiantil por su carisma y comunicación, quien a pesar de sus múltiples tareas de índole nacional e internacional de esa época como máximo dirigente de la FEU nunca olvido y actuó en pos de que la brigada constituyera el objetivo fundamental del trabajo de la FEU.
El artículo a mi juicio se caracteriza por su veracidad, y expresa su capacidad de albacea. Por ello comparto sus aseveraciones y creo, además que resume una primordial experiencia de método y estilo de trabajo a valorar y aplicar en la época actual por las generaciones que hoy tiene el honor de dirigir la FEU, pues cada época tiene sus retos.
Les propongo meditar las citas del discurso de Armando Méndez Vila del primer nivel de dirección del PCC de la UH del 18 de abril de 1971, que Néstor refiere.
Si ellos me lo permiten, les digo que me adhiero al comentario de David y cito ¨Ojalá que todos los estudiantes universitarios de nuestro país lean este artículo¨ y al comentario de Hamlet Alvarez actual Presidente Nacional de la FEEM cuando al comentar la anécdota de Néstor sobre la convocatoria para cosechar las hojas de tabaco en Pinar del Rio cita ¨confirma la necesidad de la ejemplaridad como elemento indispensable para la creación de conciencias entre los estudiantes¨ y continua .¨La palabra enseña, pero el ejemplo, guía, decía y demostraba el Che¨.
Agradezco al entrañable compañero Jesús Saiz Sánchez su comentario, que no por desfasado de la fecha de publicación de mi artículo, pierde interés y mucho menos relevancia. Es bueno que sepan que Saiz fue el siguiente presidente de la FEU que resultó electo por el voto directo y secreto de mies de estudiantes de la Universidad de la Habana. Los estudiantes le llamaban “el nuestro”.
Hay una coincidencia azarosa que a mí me honra, nacimos el mismo día del mismo mes y del mismo año.
Como bien él dice, desde los primeros años de su carrera como estudiante de Medicina, participó en actividades relevantes de la FEU y de la UJC en la UH.
A Saiz le tocó sustituir por un tiempo, al querido compañero Ismael González, Manelo, como presidente de la FEU de Cuba, debido a un accidente automovilístico que tuvo Manelo, en el mes de abril de 1973, en la carretera de Siboney, allá en mi natal Santiago de Cuba.
Soy testigo de la participación de Saiz en el V CLAE, realizado en mayo de 1973 en Santiago de Chile, como presidente de la Delegación de la FEU de Cuba. Tuvo que realizar una intensa preparación, y representó dignamente a nuestra FEU.
Para que lo sepan, Saiz fue un destacado estudiante de Matemática en la Secundaria Básica y en el primer año del Preuniversitario Cepero Bonilla, y sin embargo pasó al Pre-Médico, para estudiar Medicina por un llamado de la Revolución.
Al igual que muchos otros compañeros de la FEU que nos tocó vivir, mantenemos excelente relaciones, y siempre estaremos listos, para acudir al llamado de las actuales y futuras generaciones de la FEU, mientras tengamos salud física y mental.
Ah, y creo que debo hacer una precisión histórica. El acto por el 50 Aniversario de la FEU, según mi recuerdo, fue en la escalinata de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la Habana, en la Plaza Cadenas.