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Cuba, la prensa, la big data y el eleguá

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Foto: Heriberto González/Cubaperiodistas.

Decidir el tipo de caminos a escoger y la forma de abrirlos no fue nunca una elección menor en ninguna parte del mundo. En la Cuba del ajiaco cultural esa disyuntiva alcanza su personificación espiritual en Eleguá, el Orisha-guerrero que abre los senderos.

En el archipiélago, como ocurre con el resto de los humanos, no pocas veces tenemos la tendencia a escoger los caminos trillados, sin cuestionarnos si esa es la mejor elección, como alerta una fábula del escritor brasileño Pablo Coelho. Lo anterior ocurre pese a que otra parábola sentencia:“No quepa duda, duda no quepa, a Juan lo mató el camino, sí, lo mató el camino, lo afirmo y lo vuelvo a afirmar”.

Parte del enorme desafío cubano del siglo XXI, heredado desde los tiempos fundacionales, se decide en nuestro tipo de elección. Así es para la nación entera y para cada uno de sus componentes, entre los que no podría faltar, por supuesto, el sistema de comunicación del país; el mismo que en reciente reunión de la Junta de Gobierno se ubicó, por el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, entre los tres pilares de la gestión gubernamental, junto a la ciencia, la innovación y la informatización.

Si la comunicación es un pilar básico para la gestión de Gobierno en Cuba, este sería endeble sin una gestión de innovación al interior de ese sistema, incluyendo la prensa, que nos aparte de los caminos trillados, de la instrumentalización, la improvisación y la intuición repetitiva y mecánica. Nada puede ser menos rutinario en el sistema de prensa nacional que las afamadas rutinas productivas.

Sobre, todo, cuando heredamos la encomienda de concretar la idea de Fidel, a quien honramos especialmente con este Primer Festival Nacional Virtual de la Prensa a cuatro años de su muerte, de que la espectacular transformación provocada por las tecnologías de la información y la comunicación sean una ventaja especial para nosotros, los marginados y silenciados por los siglos de los siglos. El éxito nuestro sería imponernos sobre las amenazas para aprovechar especialmente sus enormes oportunidades.

Superar los problemas estructurales de nuestro sistema público de prensa, que solo encontrarán solución definitiva con el avance de la voluntad recogida en la nueva Constitución, la Política de Comunicación del Estado y del Gobierno y las disposiciones legales que se requieren, obliga, como en todos los ámbitos, a crear las condiciones para el impulso de una sólida gestión de innovación y desarrollo, que impone replanteos sistémicos en la gestión editorial, económica y tecnológica de los medios, así como en su relación con las universidades y los estudios académicos.

Con el Festival, la Unión de Periodistas de Cuba funda una plataforma de socialización, debate y competitividad para estimular dichas transformaciones, sin los cuales no podríamos avanzar en la construcción del nuevo modelo de prensa público para el socialismo cubano, que convierta a esta en parte de los mecanismos de control popular, horizonte principal del 10mo. Congreso de la Upec y urgencia de nuestro tiempo para un país sometido a un asedio mediático descomunal, unas veces sibilino y enmascarado y en otras estridente y cavernario.

Resulta muy gratificante que, sometidos a los reacomodos radicales que implicó la COVID-19, agudizada por la asfixia criminal del actual Gobierno de Estados Unidos, tuviéramos la capacidad para organizar este primer encuentro, en el que están disputándose los seis premios a la innovación más de 40 medios entre los que suman más de 90 proyectos y 19 investigaciones académicas en aplicación.

La anterior es una señal promisoria de que en esta era de plena transformación digital, pese a obstáculos e incomprensiones todavía diversos, el sistema público de prensa manifiesta una propensión al estudio, la prueba y el aprendizaje que apuntan al cambio, más acentuado donde se renuncia a los estilos formales y burocráticos de dirección a favor del liderazgo creativo.

Este último exige una mentalidad exploratoria, inspiradora, que potencie la curiosidad, el ejercicio del criterio y la capacidad para transformar la incertidumbre en un activo de las organizaciones, de saber qué se quiere conseguir y por qué, de la construcción de equipos multidisciplinares con capacidad y atribuciones para modernizar, de una comprensión colectiva de la importancia del cambio, y de un enfoque pionero y de riesgo.

No podría ser de otra manera en los tiempos de la big data y la post verdad, cuando se requieren productos periodísticos personalizados, contenidos relevantes para distintos segmentos de audiencias, de privilegiar los intereses de estas ahora también productoras de contenidos—, y de la agenda pública, del uso de nuevas narrativas, formatos y maneras de contar responsivos o adaptables, de profesionales con una mentalidad digital y de cambio continuo.

Igualmente se requiere de capacidad para empatizar con distintos tipos de destinatarios, de agilidad, de fuerza analítica, de síntesis, de construir historias en tiempo real y con honduras humanas, de salir a buscar a las audiencias donde estén, de la conciliación entre los productores de contenidos y las plataformas tecnológicas, de las suscripciones digitales, del empleo de los más diversos y potentes buscadores digitales…

Tenemos que saldar las deudas sistémicas del periodismo del siglo XX compatibilizándolas con las modernizadoras del XXI. Cambiar la prensa, como confirmó el Premio Nacional de Periodismo José Martí Julio García Luis, no resuelve los problemas del socialismo, pero sin hacerlo este no sería nunca tan pleno, democrático, próspero y participativo como nos lo hemos propuesto.

Lo anterior sería como el Eleguá periodístico y comunicacional cubano en este cambio de época. El que haría posible que, contrario a lo ocurrido al Juan de la fábula, nos salve el camino.

(Palabras de apertura del Primer Festival Nacional de la Prensa, que se realizará entre este 24 y 26 de noviembre)

Se han publicado 6 comentarios



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  • JosePedro dijo:

    Conceptual, etnográfico, ajustado al llamado a pensar cómo país y científica-ideológico-político fundamentado en la tan necesaria revolución que impone la realidad nacional parte de este mundo informativo interconectedo en tiempo real donde los que se apropian para sí de la plusvalía, hacen caminos para imponer la ideología de la falsedad para confundir a los seres humanos que aspiran siempre a la más alta calidad de la vida terrenal.
    Hay que cambiar mentalidades para alcanzar nuevos haceres que nos permitan construir los caminos que constitucionalmente nos hemos proyectado alcanzar y en el tiempo más breve posible y los comunicadores cubanos comprometidos con la patria llevan en sus hombros alta responsabilidad en este compromiso.
    Éxitos en el Festival por el bien de la Patria que es Humanidad!

  • Ariel NM dijo:

    Críptico, el artículo. Solo para académicos, entendidos en el qué se dice sin mencionar al santo.

    Al final algo queda claro: los más jóvenes –los que han de dar continuidad a la continuidad– prefieren buscar memes en Facebook antes que hojear su Juventud Rebelde. Artículos como aquellos asépticos análisis de la zafra de Juan Varela Pérez ni siquiera entran en su campo visual. Tampoco los pseudo-motivadores al estilo de: “¡Hola, mis chamas! ¿Sabían ustedes que el producto interno bruto de…” (Invención mía pero se entiende, ¿no?).

    Más artículos analíticos no-académicos, escritos en lenguaje ameno, no vendrían mal. No se trata de reducir el rigor; se trata de aplicar la táctica del alpinista avanzado que desciende unos metros para tender la mano al compañero que quedó rezagado y ayudarlo así a conquistar la cima. Tampoco vendrían mal artículos en plan enciclopedia que derrochen didáctica al explicar términos. Vista hace fe, y la motivación se inicia en el titular mismo.

    Aprovéchense las visitas de los huracanes. La tradición es gastar recursos en una martillante programación especial (martillante para todas las edades) donde se repite más de lo mismo una y otra vez en esos “pases” a los telecentros cuyo único objetivo –tal parece– es mostrar el lloviznado rostro de desconocidos reporteros municipales y poner a prueba la capacidad de nuestros locutores para improvisar sin cesar sobre un único tema. Ya que los huracanes obliga a quedarnos “quietos en base”, ¿por qué no aprovechar ese tiempo para educar?

    “Los viejos ruidos ya no sirven para hablar”, canta Silvio. Y las buenas intenciones –dicen– sirven de adoquines al camino del Infierno. Debe entenderse de una vez que hay códigos que ya no funcionan, como esas caricaturas tan efectivas en los 60 del siglo XX (una mano rompe un muro que representa el bloqueo y propina un puñetazo en el rostro de Trump), y que tanto recuerdan la propaganda que muestra Titón en “La muerte de un burócrata”. No se menosprecie ningún recurso, que si a memes nos hacen la guerra…

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Magnifico artículo, coherente y actual. Un enfoque centrado en una arista muy importante de la comunicación, el enfoque del gremio, la mirada o punto vista de los profesionales de los medios de comunicación, una visión necesaria, pero aun limitada para el abordaje de la COMUNICACIÓN EN EL SOCIALISMO, reflexiono sobre ello.
    Es meritorio lo que se viene haciendo dentro del gremio de los periodistas cubanos al modernizar y cambiar concepciones, un trabajo encomiable, paciente y sistemático que viene aportando resultados. Pero la comunicación dentro de una sociedad científica, como lo es la construcción del socialismo, exige abordar la comunicación de forma más amplia, más integral, donde por supuesto, los medios y el gremio son parte determinante. Defendiendo la cultura del concepto, la comunicación en una sociedad compuesta solo de DUEÑOS, requiere una nueva y diferente comunicación, una propia para dueños, una comunicación abordada mucho más amplia, más participativa e interactiva que potencie precisamente ese papel que todos debemos jugar como DUEÑOS, una nueva comunicación que hay que ENSEÑAR en la escuela. Pero para ayudar a eso necesitamos primero que todo, abordar en los medios esa nueva conceptualización de la comunicación, mas liderada por las ciencias sociales, centrada en la educación, porque sin educación en materia de comunicación en las jóvenes generaciones, es imposible lograr cultura para comunicarnos en medio delos enormes y actuales retos tecnológicos que enfrentamos, construyendo un proyecto social nuevo.
    Países desarrollados como Alemania enseñan en los diferentes niveles de enseñanza del sistema educativo a comunicarse, enseñan a los niños, y jóvenes a escuchar, a conversar, a DEBATIR como materias básicas de la enseñanza. Una interacción entre miembros de una sociedad donde todos nos sentimos dueños exige una comunicación entre ellos nueva, ahí la comunicación seria DETERMINANTE, CLAVE en especial entre diferentes generaciones. El abordaje de la comunicación en nuestro país necesita un enfoque más amplio, sumando más integralidad, un abordaje centrado más en el sistema educacional, donde nos enseñan a leer mejor esos mensajes de los medios de comunicación.

  • Zatarra dijo:

    Ariel, gracias, toco un tema, el de la programación ESPECIAL de los ciclones. Yo le pido al responsable de esa programación que se siente a verla y analice que de educativa e informativa tiene. Ariel, Usted hizo la radiografia de lo que yo pienso sobre ese programa "informativo". Es total falta de iniciativa, repetitivo y aburrido.

  • Amador dijo:

    Para que sirven todas sus reuniones, consejos, palabras, propositos. Algun medio reporto lo ocurrido ayer en el Ministerio de Cultura, que no es poco

  • Raul dijo:

    Estimado Ronquillo:
    He coincidido con sus criterios actuales y con los expresados en marzo del 2019 cuando expreso que nuestra prensa tiene deudas que saldar en cuanto a contenidos, en cuanto a investigar y denunciar sin compromisos con nadie, con mayor transparencia, los problemas que afectan a la población. El papel de la prensa en un estado socialista debe ser antes que todo servir al pueblo y no ser meramente divulgadores de las instituciones públicas. Salvando las distancias hay que recordar a George Orwell cuando afirmaba que Periodismo es publicar lo que los demás no quieren que se sepa, lo demás son puras relaciones públicas.
    Es necesario que se publiquen más noticias de actualidad. A veces solo aparecen en los diarios, editoriales, efemérides y trabajos complacientes, a veces triunfalistas, que no llegan a convencer a la gente que vive la realidad cotidiana.
    En muchas ocasiones se presentan datos de problemas existentes en Estados Unidos y otros países, pero no se dice nada de esos problemas que también existen en Cuba. Por ejemplo de mencionan los casos de homicidios, de feminicidios, de suicidios, de vandalismos, de población penal, de discriminación racial o de género en otros países, pero de Cuba no se dice absolutamente nada, como si nada ocurriera. Eso no es ético. Cuba tiene muchos indicadores mejores que otros países con economías más sólidas y debemos enorgullecernos de ello, pero también tenemos indicadores negativos y hay que hablar de ellos sin avergonzarnos, con transparencia, hallar la raíz de esos problemas y así sembrar conciencia para erradicarlos, La verdad ha de decirse aunque no huela a clavellinas, decía José Martí.
    Es frecuente que se divulguen actividades de estímulo a científicos, educadores y obreros destacados, pero en su mayoría la gran noticia es que tal o mas cual dirigente presidio la actividad y ni siquiera se mencionan los nombres de los homenajeados. No consideran que sea un gran estímulo para un trabajador destacado ver su nombre impreso en un diario de circulación nacional o provincial para que lo vean y se sientan orgullosos sus compañeros, familiares y amistades.
    Da pena ver como se desperdician espacios en que se pudieran publicar noticias y divulgar contenidos de interés: A veces los diarios nacionales publican todos los mismos trabajos sin cambiarle ni una coma, habiendo tantas necesidades informativas. Los noticieros de la TV en un por ciento elevado divulgan las mismas informaciones en la mañana, la tarde, la noche y a veces en la mañana siguiente. En ocasiones lo que hacen es leer las mismas informaciones que divulgan los diarios. ! Que desperdicio! Las investigaciones periodísticas son escasas y lo peor es que no se les da seguimiento. La prensa esta en la obligación de informar sobre las políticas y decisiones que toman las autoridades, pero como servidores públicos esta también en la obligación de recoger las vivencias cotidianas y los criterios de la población.
    Queremos una mejor prensa, más combativa, menos complaciente, más solidaria y comprometida con su pueblo.
    Espero que esta vez publiquen mi comentario

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Ricardo Ronquillo

Ricardo Ronquillo

Presidente de la Unión de Periodistas de Cuba. Premio Juan Gualberto Gómez. Fue subdirector editoral y columnista de Juventud Rebelde.

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