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Sin ignorar el péndulo, ni resignarse a él

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Foto: Archivo

Si a la prensa cubana algo le falta, no son temas. Que a veces, cuando en el país se habla de la derechización, parezca pensarse nada más en la que inunda otros lares, quizás se deba a un hecho feliz: la gran mayoría del pueblo, abrazado a la Revolución en marcha desde 1959, ha resistido, enfrentado y derrotado los planes con que ha querido aplastarla el imperialismo estadounidense, concreción y jerarquía máximas de las derechas.

Pero no hay campana aséptica que aísle del resto del mundo a un país, aunque este lo quisiera. Por muy acertadas y bien dirigidas que hayan sido o estén siendo, hasta las transformaciones necesarias —acometidas desde dentro— vinculan a Cuba con maquinarias de actuar y pensar que marcan el funcionamiento económico, político y social en el planeta. Y en esa realidad el imperio, aunque se le sepa en decadencia, tiene poderosos medios para promover su cultura como si fuera fruto espontáneo de fuerzas ineluctables.

Desconocer la existencia de la intensa guerra cultural urdida por ese poderío contribuye a que este logre éxitos en sus maniobras. Hasta en Cuba es posible oír o leer que tal guerra es invención de mentes negadas a reconocer el carácter natural de lo que, aunque presentado como algo abstracto o divino, es la cultura del capitalismo, ni más ni menos. Ese es el “sentido común” que ha merecido la calificación de capitalista.

El desmontaje del campo socialista europeo y de la Unión Soviética repercutió en Cuba, y en todo el mundo, no solo en materia de política y economía. Alimentó en general la euforia que enardeció al capitalismo, sistema con siglos de experiencia, mientras el socialismo no ha triunfado plenamente en ninguna comarca.

En los primeros años del proyecto socialista cubano y, por tanto, antes de aquel desmontaje, era bien visto que se apreciara en los “rojos pies” de la tortolita de José Jacinto Milanés una alusión a los ideales socialistas. Años más tarde la misma persona podría idealizar a Jorge Mañach, y ni aludir a sus nada martianos devaneos en la República neocolonial para congraciarse con el gendarme imperialista bajo cuya dominación ella se instauró.

No importaba que tales coqueteos hubieran sido denunciados fundadamente no solo por una estudiosa como Mirta Aguirre, sino también, y con crudeza asimismo plausible, desde perspectivas que sería inútil tratar de aproximar a las propias de la brillante intelectual marxista. Se deben apreciar los méritos de Mañach, no desconocerlos, como en años de apasionamiento revolucionario se intentó hacer, y a ponderarlos —con diferentes motivaciones— han contribuido ya en Cuba distintos autores. Entre ellos el del presente artículo, que prologó las dos únicas ediciones enteramente cubanas de Martí, el Apóstol (1990 y 2001: hechas, pues, en la Cuba de afanes socialistas).

Al saludar la primera de ellas, Roberto Fernández Retamar recordó la trayectoria de Mañach, cuyo único acto reprochable no sería haber abandonado el país. En Puerto Rico, donde vivió sus últimos años, el autor de Indagación del choteo expresó que deseaba para Cuba —como señaló y deploró con razón Fernández Retamar— la misma suerte de aquel pueblo hermano, uncido al yugo estadounidense. Pero, para algunos, señalar ese “pequeño desliz” de Mañach, y otros, parece que ha venido a ser una impertinencia de mal gusto, un exceso de politización, y, ocultarlos, un acto de refinada neutralidad, solo que le conviene a la política imperialista.

Semejante oscilación se vincula con hechos como uno que el mismo Fernández Retamar le comentó a este articulista durante una conversación en lo más crudo —significativo dato— del llamado período especial, y al volver de un encuentro en que algunos participantes habían expresado, además de explicable iconoclasia estética, rupturas ceñidamente ideológicas. El creador de tanto poema memorable y de ensayos fundadores, como Caliban, pensando en aquel encuentro y en los intelectuales defensores de la Revolución —él entre ellos—, que otros querrían borrar, comentó: “No existimos”.

Aludía, en parte al menos, a perspectivas —o invidencias— como las revueltas contra él a raíz de su muerte, y que, hasta por abyectas, algo enseñan, aunque hayan sido minoritarias. Al eminente intelectual lo tildan de “asalariado del régimen comunista” algunos que, al parecer, se consagran al trabajo voluntario para medios que les promueven y financian sus servicios al régimen capitalista.

Lejos del reconocimiento de lo mucho positivo que la Revolución ha significado para el pueblo, pueden hoy ganar aplausos y premios —y fama de objetivas— escenificaciones que, si en vez de distanciarse de ella la apoyaran, serían consideradas panfletarias. ¿Pudiera eso explicarse completamente al margen de la derechización? Ella aúpa tretas como “desideologizar”: extirpar el pensamiento de izquierda y sustituirlo por el de derecha, que supuestamente encarna sabiduría imparcial y aséptica, elevada academia, estética pura.

Cuba estaría perdida si dejara de repudiar responsablemente, con risa o sin ella, a oportunistas, demagogos, corruptos de cualquier signo, y errores y deficiencias propias, que tiene y la dañan. Pero urge saber qué está pasando en la sociedad, y en sus medios, para que las organizaciones populares puedan andar lejos de ser representadas humorísticamente por la entrañable Fefa.

Lo que se discute no es teoría de la comicidad, sino el contexto de esta y sus usos. Algún derecho habrá a desconfiar del humorismo que arremeta contra males internos rechazables, pero —aunque lo haga con permisividades que vendría bien escrutar a fondo, para que no vuelva a facilitarse ninguna costosa ingenuidad— complazca a personeros imperiales, no solo fictivos, y se burle de lo que presenta como penurias de Cuba, comparadas con la magnificencia de Miami. Un largo monólogo de ese cariz le tocó al articulista “disfrutar” por el reproductor de audiovisuales de un ómnibus interprovincial, que, hasta donde se sabe —y la Constitución refrenda—, es propiedad de todo el pueblo administrada por el Estado.

Sería muy difícil provocar risa con imágenes de niños gravemente enfermos y cuyo tratamiento, a pesar de todo cuanto Cuba se esfuerza por asegurarlo, lo obstaculiza severamente el bloqueo. Pero ¿hay que reírse alegremente idealizando realidades asociadas a la buena vida de contrarrevolucionarios que avalan ese crimen desde los Estados Unidos, a despecho de las personas decentes que allí habitan?

Si de la defendible, irrenunciable libertad de expresión y creación se trata, respétese asimismo el derecho de quienes —como la emisora de un tuit en circulación (@LaPalma_lp.2d)— le reclamen al humorismo cubano “reflexionar más sobre temas positivos del país”, no enterrarlos, y también “ser crítico de elementos externos, sin temor a ser censurado por países como los Estados Unidos”. Pero no será necesario acudir a los fantasmas de la censura, ni agitarlos en ningún sentido —¡vade retro, Quinquenio Gris!—, para preguntarse si faltan manera y talento que propicien mofarse humorísticamente de contrarrevolucionarios. ¿Acaso contra ellos nadie defiende con honradez a la Revolución?

Flujos y reflujos se dan en la historia, y hoy se vive una feroz ofensiva de las derechas, aunque ya tropezará con la recuperación de los ímpetus de las izquierdas, porque estas no han muerto: viven pese a sus deficiencias de diversa índole, falta de unión, vacilaciones y hasta complejos de culpa. De estos se sienten libres las derechas, medularmente desfachatadas, y expertas en edulcorar su imagen, así como en capitalizar los errores de las izquierdas, que cuando les da por extremar pudores y precauciones pueden llegar a un conservadurismo patético, que muy mal les va. No hay que ignorar los males del péndulo, ni resignarse a ellos como si nada hubiera que hacer y decir. Esa historia nos convoca.

(Tomado de Cubaperiodistas)

Se han publicado 33 comentarios



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  • Vater dijo:

    Este viene al ruedo como secuela de otros anteriores que ya habran identificado los que han seguido este debate sobre el humor y los compromisos que nada tiene de humorístico. El último párrafo me parece medular. Un resumen muy lúcido de los lastres de una polemica que se enmarca en la lucha de clases (que muchos parecen haber olvidado) entre una izquierda que de honesta llega a la autoflagelación y una derecha desfachatada (genial caracterizacion) que apela a todo para mantener sus privilegios. Lo mas triste es que te jodan por ingenuo.

    • Nicoa dijo:

      Ojala uno pudiera responder a este tipo de articulo. Me encanto el eufemismo de apasionamiento revolocionario. A la catedra de Antonio Gramsci le gusta este articulo.

      • Leandro dijo:

        Siempre habrá a quienes moleste este tipo de artículos aunque se vean sin argumentos para la réplica; siempre habrá a quienes le moleste no solo la cátedra de Gramsci, sino el propio Gramsci y Marx y Engels y Lenin y.... Pero también estamos los que seguimos su legado y el de muchos otros patriotas y pensadores cubanos y extranjeros y continuamos siendo apasionadamente revolucionarios, aunque a algunos les duela.

      • Mágico dijo:

        Primero que todo, señor Leandro, le diré que respeto su opinión; porque opinar para mí es un derecho verdaderamente inalienable. Pero lo invito a que ponga oídos a este grande mundo de hombres y mujeres que nos rodea. Se dará cuenta quizás, de que son muy poquísimas las personas que piensan como usted. Además, cada día son menos, inclusive en Cuba. Eso creo que no podrá negarlo. Yo no sé exactamente cómo piensa Nicoa; pero si es opuesto a como usted piensa, le aseguro que tendrá muchos millones de seguidores el o la tal Nicoa. Todos los gobiernos del mundo, señor Leandro, tienen oposiciones; pero opositores que sigan a "Marx y Engels y Lenin y...", como usted dice, son muy pocos y se encuentran bien divididos y desorganizados. Los ideales que usted defiende, amigo, ahora están completamente deshechos, habría que posponerlos para un futuro hipotético. Dejemos entonces para los hombres del futuro esas ilusiones; porque con ellas hemos naufragado siempre los pretéritos hombres y los del presente.

      • Leandro dijo:

        Evidentemente, Sr. Mágico, los ideales que yo defiendo son diametralmente opuestos a los que Ud. defiende. Ud. en sus comentarios ha supuesto que en Cuba hay poquísimas personas que quieran enderezar el sistema. Sin embrago ese sistema que Ud. considera “desfallecido y demasiado viejo”, pese a los criminales embates del más fiel representante de ese otro sistema con el que Ud. simpatiza, recibió el respaldo de 6,8 millones de personas al votar por la nueva Constitución, el 86,85% de los que votaron y en esa nueva Constitución se deja bien claro que nos guiamos “por lo más avanzado del pensamiento revolucionario, antiimperialista y marxista cubano, latinoamericano y universal, en particular por el ideario y ejemplo de Martí y Fidel y las ideas de emancipación social de Marx, Engels y Lenin” y define en su primer artículo que “Cuba es un Estado socialista”. No obstante, es su derecho seguir suponiendo que los ideales que yo defiendo están deshechos, pero me parece que quien debe poner oídos, no a lo que dicen los grandes medios en manos de los poderosos, sino a las realidades de los pueblos y en particular del pueblo cubano es Ud.

      • Nicoa dijo:

        Te repito Leandro, quien pudiera responderte.

      • Jose R. Oro dijo:

        Nicoa, usted escribe en Cubadebate todo lo que quiere, se lo publican. No intente inventar una censura que no existe. Usted esta en contra del socialismo como esta Mágico, pero sus argumentos son mendaces y falsificados.
        Apoyo por completo los comentarios de Leandro

      • Leandro dijo:

        Gracias estimado Oro por su apoyo; por supuesto que cuando se carece de argumentos, es más fácil inventar una autocensura, sin siquiera hacer el intento por responder; pero ello forma parte de la intención de crear la duda en los lectores sobre la supuesta censura a la tan socorrida libertad de expresión. ¿Cómo explica Nicoa que entonces le publiquen una y otra vez "Ojala uno pudiera responder"?

      • TM.61 dijo:

        Oro, con su permiso, tomo prestadas sus palabras, letra por letra.

      • Leandro dijo:

        Gracias estimado Oro por su apoyo. es más fácil autocensurarse que intentar una respuesta que no tendría argumentos. ¿Cómo explicar que quien supuestamente censura permite que se publique una y otra vez la idea manipuladora del Sr (a) Nicoa de que se le impide responder?

    • Arturo Ramos dijo:

      Caramba, me quedé con las ganas de ver la respuesta del forista magico a Leandro.

      Los derechosos confunden fantasía con realidad, casi el 87% de consenso en Cuba acerca de fortalecer el socialismo, y ellos (los derechosos) con la matraca de que casi nadie defiende no se qué, que si divididos y desorganizados... c...o, que mareo el de esta gente

      • Jose R. Oro dijo:

        Por supuesto que es asi, estimado Arturo Ramos, Pero además no pocos que viven en el exterior tambien estan con Cuba y aunque tengan posiciones politicas diversas, respetan a su pais y su pueblo, y se respetan a si mismos también, lo que no hacen los que usted llama "derechosos" que escriben sin ton ni son, sólo con el ánimo de perjudicar.

      • Luis dijo:

        De verdad cree q son todos los q están y están todos los q son?

  • f dijo:

    Ojala muchos pudrieran leer este artículo, ojala que las personas tomaran conciencia, ojala se pusiera en el noticiero, la mesa redonda y radio, pero seguro que al final todo termina en un ojala. Desde mi punto de vista la sociedad cubana actual está siendo fragmentada, la individualidad cada día gana más terreno, se han perdido muchos valores morales; desde mi punto de vista esto ha sido principalmente a causa de la arrogancia, pensar que porque antes fue así, ahora también será así. Antes fue así por mucho esfuerzo y sacrificio en enseñar y educar grandes valores, pero ya no hay enseñanzas y aun así esperan que sea igual, eso es arrogancia, los carteles que antes ponían lemas necesarios para la sociedad, los que ponían enseñanzas sobre la revolución, Camilo, el Che y demás, han sido sustituidos por carteles de pelota y cantantes, si eso no es arrogancia que lo es entonces.

  • Prof. Dr. C. Alfredo Pita Hernández dijo:

    Buenos días:
    Mi felicitación para el Dr. C. Luis Toledo Sande. Me parece un excelente trabajo, palabras rebuscadas aparte, según el grupo social destinatario, pero típico de escritores y ensayistas de su talla. Reconoce, critica, defiende y recomienda.
    Reconoce que el socialismo " no ha triunfado plenamente en ninguna comarca". Y yo le añado: pero eso no impide que pueda triunfar, porque sus ideas mayoritariamente son justas.
    Reconoce y critica que "Cuba estaría perdida si dejara de repudiar responsablemente, con risa o sin ella, a oportunistas, demagogos, corruptos de cualquier signo, y errores y deficiencias propias, que tiene y la dañan." Lo apoyo en lo que dice, y le añado que hay que alcanzar un escenario de menos errores y deficiencias y mayor severidad contra la corrupción. Y esto es una bronca del día a día, a todos los niveles. Le pongo un ejemplo de ahora: Hace un mes que se subieron los salarios a los presupuestados, con la justa protección a las plazas de directivos. Pues ya se están dando casos de nepotismo y sociolismo cubano asignando plazas de directivos con salarios superiores a 2000.00 CUP, celular coorporativo, carro estatal y acceso gratis a Internet, a personas sin los requisitos de preparación para el cargo. Hay que controlar mejor el trabajo de las comisiones de cuadros en estos tiempos.
    Defiende y critica cuando dice: "Sería muy difícil provocar risa con imágenes de niños gravemente enfermos y cuyo tratamiento, a pesar de todo cuanto Cuba se esfuerza por asegurarlo, lo obstaculiza severamente el bloqueo. Pero ¿hay que reírse alegremente idealizando realidades asociadas a la buena vida de contrarrevolucionarios que avalan ese crimen desde los Estados Unidos, a despecho de las personas decentes que allí habitan?". Y le añado yo, que defiende con argumentos, con razón. De los más de 3 millones de cubanos que residen en el exterior, un alto % de ellos critican el bloqueo a nuestro País por parte de los EEUU, que impide que tengamos una mejor vida material.
    Y recomienda al humorismo cubano “reflexionar más sobre temas positivos del país”, no enterrarlos, y también “ser crítico de elementos externos, sin temor a ser censurado por países como los Estados Unidos”. 100 % de acuerdo. Hace falta guardar la libreta de abastecimiento y hacer humor con otras cosas, como el descontrol sobre las armas en los EEUU.
    Creo que vale la pena criticar con fuerza los errores, algunos disparates, que se dan a diario en nuestra sociedad y que impiden que este socialismo bloqueado fucione mejor. Pero desde mi punto de vista el objetivo fundamental de esta crítica debe estar dirigido a que se rectifiquen, se castigue a los corruptos y a los comisores de hechos delictivos en general y se mejore la calidad de vida de los cubanos, que a pesar del bloqueo, pudiera ser mejor.
    Soy de los cubanos convencidos de que SIEMPRE SERÁ MEJOR CORREGIR LOS ERRORES DE ESTE SOCIALISMO QUE INTENTAMOS CONSTRUIR, QUE DESTRUIR LO ALCANZADO Y REGRESAR A UN CAPITALISMO DE PAIS POBRE Y SUBDESARROLLADO, QUE SERÍA EL QUE NOS TOCA SI NO DEFENDEMOS ESTO.
    Gracias Luis, por la justeza de este trabajo.

  • El rojo dijo:

    No me hace ninguna gracia que humoristas con amplia posibilidades de promoción y difusión en nuestro país, vayan a Miami, a hacer chistes a costa de nuestras carencias materiales y a comparar estúpidamente las posibilidades de consumo material entre ambss sociedades.Algo así como reírse del pobre mono amarrado cuando el león se lo quiere comer. Y todo por ganar en verdes , habria que ver si los contrataran si hicieran otro tipo de humor.A mi entender es una forma no muy solapada de mercenarismo.

  • TM.61 dijo:

    El articulo creo que esta interesante. Digo "creo" porque reconozco que el autor me ha caído encima con todo su acervo filológico y me ha costado terminar de leerlo. No obstante, creo haber entendido de que va.
    Va del humor en los programas humorísticos de hoy. Si bien no mienta ninguno en específico, me parece que de manera subliminal me trajo a la mente "Vivir del Cuento". Otra vez "Vivir del Cuento". Esta fue mi opinión cuando salio la vez anterior:
    La verdad siempre es una, y tan múltiples las maneras de contarla, como múltiples son las intenciones de los narradores.
    De manera general considero que Vivir del Cuento es un buen programa humorístico con una muy buena conducción y ejecución de los actores y actrices. Ahora bien, también en mi opinión, no es perfecto ni mucho menos.
    Considero que:
    – Los dirigentes que NO buscan cumplir las orientaciones que le “bajan” sin escatimar fines y por quedar bien con los de “arriba”, como Facundo y sus superiores.
    – Los cuentapropista que NO viven cazando como burlar a la ONAT, (nuestro fisco), como Chacón y Cachita.
    – Los abuelitos que NO viven de revender AVDP, (artículos varios de dudosa procedencia), como Evarista.
    – Los cubanos que NO andan de pillos, siempre a la caza del dinero fácil, sin esfuerzo, como Chequera.
    – Aquellos otros que NO están a la busca del beneficio propio a costa de generar desgracia ajena con el hurto o la estafa, como Aguaje.
    – O aquellas personas que en su función de atender al público, en una bodega, una tienda, una placita, en la OFICODA, etc, etc, NO olviden exigirse, y exigir, tratar y ser tratado como seres humanos.
    En fin, aquella otra gran mayoría de este pueblo, trabajador y sacrificado, no tiene porqué sentirse aludido, ni ultrajado, ni denigrado, y mucho menos avergonzado porque en un programa humorístico, de crítica social, se remarquen estos personajes negativos de nuestra sociedad. En todo caso se debería aprovechar esta crítica para detectarlos y marcarlos con pintura fosforescente para que hasta en la oscuridad se les vea, y actuar en consecuencia. Pero la vergüenza quienes deberían de sentirla serían los corruptos, los aprovechados, los tramposos y los doble moral. Y si alguna “vergüenza” le cupiera sentir a los cubanos que no son representados por ninguno de estos personajes, sería la de detectar “Facundadas”, “Chequeradas” “Aguajadas”, “Chaconadas” y otras “adas” y permanecer impasibles, “otro denunciará” o “ya lo dirá Pánfilo en Vivir del Cuento”
    Ahora bien, si por una parte considero oportunas e inteligentes las críticas que mediante esas caracterizaciones se les hace a esos personajillos de nuestra sociedad, por otra parte, NO LOGRO DIGERIR las que tienen como blanco a la Libreta de Abastecimiento y la poca cantidad de productos que abarca, o la escases de medicamentos en nuestras farmacias, sin mencionar, ni de refilón, el motivo por el cual nos hemos visto precisado a usar, por más de medio siglo, semejante herramienta, (la libreta), o el por qué se han incrementado en las estanterías de las farmacia los medicamentos alternativos, o medicina verde, en aras de distribuir, lo más equitativo posible, los escasos recursos. Es un “chiste” tan cínico, como burlarse de lo morado que se pone el que está siendo ahorcado, pero sin mencionar a la soga. Eso solo se puede, más o menos entender, si se toma en consideración esa particularidad del cubano de reírse de sus desgracias, (en los mejores casos, mientras crea soluciones).
    A lo que si no se le puede hallar ni un solo sentido, es a plantear esas mismas “criticas”, desde la burla, en escenarios como Miami. Si como bien ha dicho Kike Quiñones, el humor debe de trabajarse sobre referentes propios, y no ajenos. Entonces, dos preguntas:
    ¿Sobre qué referentes se trata de manera “humorística”, en Miami, el que a los cubanos en la Isla les “toque”, por la libreta, un solo pan, o que este no se haga con calidad, o que el transporte público esté deprimido, o que nuestra internet aun sea tan limitada, tan cara, tan ineficiente, (sobre todo si nos comparamos con casi cualquier país, no así con nosotros mismos 5 años atrás), que nuestras guaguas siempre estén tan llenas… etc, etc.?
    ¿En cuál de “los sentidos” se ubica el que estas críticas “sanas” y “constructivas”, se viertan en un programa conducido por un tipejo tan arrastra’o y vende patria como Carlos Otero?
    ¿En verdad será este un “sentido” más entre “todos los sentidos”? No sé, puede que me equivoque, ojalá. Pero creo que no todo es tan puro en Vivir del Cuento, y que algunos no solo “viven del cuento”.
    Y si, reitero, me rio de las ocurrentes críticas a personajes de nuestra realidad, y si, las creo oportunas, pues es muy cierto que padecemos de conductas como estas, pero lo que no me queda muy claro cuáles son las intenciones. Con Héctor Zumbado, el sentido estaba más que claro. Su látigo tenía cascabeles en la punta rebozados con guisasos para que les picara de verdad a quienes se refería. Los de El Viejito Buena Gente están remojados en Coca-Cola.
    Que siga la crítica, y que siga más fuerte, pero consecuente.
    15 AGOSTO 2019 A LAS 11:16

    • Magda dijo:

      Permitame adueñarme de sus palabras. Totalmente de acuerdo.

    • @adrian_camaguey dijo:

      Y por cierto, algunos de los que se rien en Miami, todavía están en la libreta de su núcleo...y por supuesto, siguen recibiendo mandados !!..Por demás, excelente artículo de Toledo Sande y excelente opinión la de TM 61.

      • huawei dijo:

        no solo la libreta, van a hospitales a consultas con medicos y estomatologos,tienen lo bueno de alla y lo bueno de aqui de cuba.

      • TM.61 dijo:

        Más que cierto. Se van despotricando de todo lo del país y gritando que nunca más volverán. Les aparece allí un granito sospechoso, el seguro médico no les cubre tratamientos complicados, y para adónde van? Luego se vuelven a ir, hablando nuevamente pestes de Cuba, hasta el próximo "granito sospechoso"

    • Reca dijo:

      Simplemente brillante su comentario. Gracias

  • sachiel dijo:

    Me descubro ante usted. No le falta ni gota de razón, y sin embargo, nuestro "culturalizado" pueblo, o gran parte de ellos y sobre todo los que escriben en redes sociales, quizas no entienda nada de nada; no importa, todo se ha dicho.

  • Dulce María Aparicio dijo:

    ¡Qué tristeza me da que en la Cuba que tanto ha invertido en bien de la instrucción pública haya a quienes el lenguaje del artículo les parezca rebuscado! No es la primera vez que lo veo, pero confieso que el artículo me parece escrito en un lenguaje que más directo no podría ser, aunque esté lejos de la vulgaridad en que otros quizás quisieran que se dijera y escribiera todo.

  • Eloy Álvarez Gómez dijo:

    Comparto la tristeza expresada por Dulce María Aparicio. Cuba merece mejores resultados. Es de suponer que en la Cátedra Antonio Gramsci, adscrita al Centro Cultural Juan Marinello, y única de ese nombre que conozco en Cuba, también la compartan. No es ni de lejos una cátedra pensada para apoyar apasionamientos contrarrevolucionarios.

  • Ana Julia Pérez dijo:

    Es de agradecer que haya quienes contribuyan a poner en claro ciertas cosas que otros prefieren enredar, y no inocentemente.

  • Ana Cristina dijo:

    Luis me encantó tu artículo y las polémicas de los foristas, que apegados a la dialéctica debe llegar muy lejos, por las necesarias contradicciones. He estado al tanto de lo que se ha escrito sobre el humor en estos últimos tiempos, lo seguiré hasta el cansancio. Muchas gracias por ayudarnos a repensar lo que tenemos a nuestro alrededor.

  • MdF dijo:

    El autor se pregunta "si faltan manera y talento que propicien mofarse humorísticamente de contrarrevolucionarios. " Y yo me pregunto si no lo son, partiendo del concepto de Revolución, los destinatarios de las punzantes críticas satíricas.
    Considero que el esfuerzo no debe concentrarse en lo que propone el articulista: "Pero urge saber qué está pasando en la sociedad, y en sus medios, para que las organizaciones populares puedan andar lejos de ser representadas humorísticamente por la entrañable Fefa." Yo lo replantearía de esta manera: Urge saber qué está pasando en nuestras organizaciones populares que las hace ser representadas humorísticamente.

  • KARLA dijo:

    TOTALMENTE DE ACUERDO CON LUIS TOLEDO.

    HA DE PONERSE EN LA AGENDA PUBLICA ESTOS TEMAS, IMPRESCINDIBLES EN ESTOS MOMENTOS QUE PRECISAN CLARIDAD Y ETICA EN IDEAS, PENSAMIENTOS Y PROCEDER.
    COMO DIRIA NUESTRO APOSTOL: DEBE SER PENOSO INSPIRAR DESPRECIO A LOS HOMBRES DESINTERESADOS Y VIRILES.

  • Pablo Cossa Michanga dijo:

    Gracias PROFESOR, sabias reflexiones, como dicen por ahí:... "verde con púas...guanábana"; creo que su artículo debe reproducirse, con su permiso, en todos los medios e incluso analizar las ideas en él expresadas en los colectivos o asociaciones a los que pertenecen todas aquellas personas que en él se ven reflejadas, incluyendo los servicios a la población que de alguna forma difunden mensajes, como es el caso de esos omnibus a los que hace referencia, es también un espacio que hay que aprovechar en esta guerra cultural que es objetivo primigenio del neoliberalismo.

  • Carlos dijo:

    He venido leyendo todo, o casi todo lo que se ha publicado desde que se inició el debate sobre el llevado y traído tema del humorismo en Cuba. Confieso que ante tanto derroche de coprofagia, tanto mareo oportunista con el tema, no encontraba un texto que me satisficiera. Creo sinceramente que donde debía haberse publicado este texto es en Granma, que con la pifia de publicar un texto honesto, pero ingenuo y con pocas luces, inició un debate donde se ha quedado "dado" y mal parado. Y las concesiones a la derecha en el tema, en medios que nunca debieran hacer ese tipo de concesiones, son evidentes. Sinceramente percibo que ese combate lo perdimos. Este artículo salva la honra, como la protesta de Baraguá, pero esa batalla hay que seguirla dando, porque combates se pueden perder, pero no la guerra.

  • Chey dijo:

    Chey

    Con su permiso Luis Toledo Sande, vivir del cuento se ha convertido en denigrador de Cuba y exaltador a ultranza, lo de afuera como dicen ellos, lunes tras lunes, hace rato que lo deje de ver. Se ha convertido ese programa en propagandista al estilo de Miami, así obtienen Visas y dolares a costilla de este país.
    Ha para que nadie de alarme soy un cubano de a pei.

  • mary de Marianao dijo:

    Pienso como una de las foristas que comentó : urgidos estamos en desmantelar todos aquellos personajes de la vida real q actuan de manera tan similar a como los muestran en Vivir del Cuento. Eso es lo que urge. Si esos personajes NO existieran en la vida real, no tendria el programa la aceptacion popular que tiene.
    Y estoy muy de acuerdo conque al periodismo cubano no le faltan temas. Pero creo q si le faltan agallas.
    Vi en el noticiero hace dos dias un reportaje de Pavel Otero q mostraba el estado de abandono del terreno de pelota de la Ciudad Deportiva. Quien lo vio se tiene q haber preguntado donde estan y q hacen los dirigentes del Inder q tienen alli sus oficinas y parquean alli sus carros. ¿Seran Facundos ellos, o algo peor? Pero el periodismo nuYTiene muuucho trabajo el periodismo cubano pero anda muy timorato.
    Muchas gracias

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Luis Toledo Sande

Luis Toledo Sande

Escritor, poeta y ensayista cubano. Doctor en Ciencias Filológicas y autor, entre otros, de "Cesto de llamas", Premio Nacional de la Crítica. Mantiene el blog http://luistoledosande.wordpress.com/

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