El debate constitucional y el papel del conocimiento

Tabloide con el Proyecto de Constitución. Foto: Abel Rojas Barallobre/ Juventud Rebelde.
Me agrada mucho observar que buena parte de los cubanos estamos asumiendo nuestros deberes y nos esforzamos por mejorar el proyecto constitucional en debate.
A la vez, observo con alguna preocupación que en los resúmenes de los debates que he podido seguir por la prensa, la radio y la televisión, la discusión no se ha centrado en cuestiones que parecen clave como la educación, incluida la educación superior, la ciencia y la tecnología.
Es posible que los “constituyentistas” (tremendo nombre!) que he escuchado aprecien que sobre esos temas las formulaciones del proyecto son suficientes.
Sin embargo, es mi opinión y la de varios académicos cuyos juicios aprecio mucho, que las formulaciones recogidas en la Constitución merecen ser mejoradas.
El telón de fondo de las apreciaciones que más adelante mencionaré es el siguiente: un dato clave del mundo en que vivimos y el que se proyecta hacia el futuro es el creciente papel del conocimiento, la ciencia y la tecnología en toda la vida social, desde la esfera económica hasta la estrictamente espiritual, pasando por el poder político y militar.
Si hay algo que está muy mal repartido en el mundo son las capacidades científicas y tecnológicas. Se ha estimado que un 80% de esas capacidades se concentran en unos 12 países.
Un signo distintivo de los países que se denominan subdesarrollados o a veces eufemísticamente “en desarrollo”, es la fragilidad del complejo Educación superior- ciencia-tecnología y sobre todo, la insuficiente articulación del mismo al desarrollo socioeconómico.
Hay varios puntos que no debemos eludir en cualquier debate, incluido el constitucional:
- No hay desarrollo posible sin un fuerte sistema educacional, científico y tecnológico. No hay desarrollo sin conocimiento, sin personas muy preparadas, incluida una masa significativa de investigadores. La Constitución debería ser enfática en ese punto.
- La revolución cubana, de la mano de Fidel, se distinguió desde sus momentos más tempranos por el propósito de acceder a los más altos niveles de conocimiento. Pensemos en la campaña de alfabetización y los planes educacionales que le siguieron en las décadas siguientes; el programa de universalización de la educación superior; la biotecnología, y tantos ejemplos más. Nuestra Constitución no puede quedar por debajo de aquellas aspiraciones.
- La curva demográfica de Cuba no permite abrazar la “teoría del buey”, es decir, apostar prioritariamente al despliegue de sistemas productivos intensivos en mano de obra. Por otro lado, Cuba carece de recursos naturales en cantidad y calidad suficiente como para pensar en un potencial desarrollo apoyado en esos recursos. A todo lo que la naturaleza nos haya dado hay que ponerle encima conocimiento, ciencia y tecnología y multiplicar su valor. Eso requiere educación de calidad para todos y a lo largo de toda la vida. No basta con tener algunos miles graduados universitarios, una cifra disminuida de científicos con promedios de edad frecuentemente elevados, una población con un mínimo de noveno grado, una estructura del empleo centrado en actividades de baja o media calificación y una pirámide profesional invertida donde los que más conocimientos tienen no lo ven reflejados en sus bolsillos. El propósito tiene que ser otro: hay que multiplicar las capacidades de todos los cubanos y extender el conocimiento a tocas las actividades: la producción, el cuidado del medio ambiente, el manejo de riesgos, la vida cultural, el desarrollo local, entre otras. Y convertir el trabajo, respaldado por el conocimiento, en una fuente de bienestar colectivo e individual. Para ello no alcanza que nos propongamos niveles mínimos de educación, sea el noveno grado u otro. Hay que incentivar la formación técnica. Hay que incentivar la educación permanente, incluida la avanzada.
- Uno de los puntos donde cualquier proyecto progresista se da de narices con el neoliberalismo que condena a los países del Sur a la eterna dependencia y al subdesarrollo, es en la cuestión del acceso a la educación avanzada. Todos hablan de la educación como motor del desarrollo, pero para los neoliberales la educación es un servicio más sometido al juego del mercado; para los progresistas, la educación es un derecho humano, universal y es deber del Estado proveerla.
En América latina y el Caribe desde inicios de la década pasada se da un intenso debate sobre educación superior y mercado. Mientras las mentes e instituciones más progresistas, con el respaldo y el ejemplo de Cuba, defienden que la educación superior es un bien público y social, un derecho humano y un deber del Estado, la realidad es que la educación superior en la mayoría de los países se privatiza cada vez más. Ello consolidará el subdesarrollo y la dependencia.
Cuba no va a privatizar la educación, eso lo deja claro la Constitución. Pero el porcentaje de jóvenes entre 18 y 24 años que estudian educación superior es bajo. Muchos jóvenes dejan los estudios tempranamente. Hay que cambiar esa situación. La redacción del documento constitucional distingue entre el pregrado y el posgrado, en lo que a pagar por los estudios se refiere. No se cómo interpretar esto: ¿Será que asumen que el pregrado es un derecho de todos y el posgrado no? ¿Por qué? ¿En qué se basa esa distinción? Quizás en la idea de que el posgrado es solo para algunos que deberán superarse y ellos o sus instituciones deben pagar por ello. Como dije antes, eso no tiene justificación en el siglo XXI y menos en Cuba. La educación universitaria no puede ser hoy considerada un punto de llegada. Es más bien, una breve parada en un proceso que nunca cesa y al que todos debemos tener derecho, independientemente de nuestros recursos o de la disposición de algunas administraciones no muy proclives a considerar la superación como una inversión.
Formulaciones alternativas, quizás más contundentes
Aunque aceptemos que la Constitución no puede decirlo todo y mucho quedará para las leyes siguientes, creo que a nivel constitucional hay que ser más contundente en temas de educación, superior incluida, ciencia y tecnología. Nos toca por historia y porque el presente y futuro del país lo reclama.
Sugiero a los potenciales lectores de estas líneas que tomen en sus manos el documento contentivo del Proyecto constitucional que compraron en los estanquillos y miren el artículo 84 (numeral 220) y vean donde dice: “El Estado garantiza a sus ciudadanos servicios de educación gratuitos para su formación integral, desde el preescolar hasta la enseñanza universitaria de pregrado […].
Me parece que habría que decir algo más contundente:
El Estado, consciente de que la educación es uno de los motores más poderosos para impulsar el desarrollo sostenible, fomenta la educación continua a lo largo de toda la vida de los ciudadanos y para ello les garantiza servicios educativos gratuitos y asequibles en todos los niveles y formas de educación.
El artículo 84 (numeral 221) dice que “La ley define, entre otras cuestiones, el alcance de la obligatoriedad de estudiar y la preparación general básica que como mínimo, debe estudiar todo ciudadano”.
Me parece más adecuado colocar:
La ley define, entre otras cuestiones, el alcance de la obligatoriedad de estudiar y la preparación general básica que como mínimo, debe estudiar todo ciudadano. A la vez, promueve el acceso igualitario de todos los hombres y las mujeres a la formación técnica, profesional y superior de calidad, incluida la enseñanza universitaria.
El artículo 95 (numeral 275) dice: “Se estimula la investigación científico-técnica con un enfoque de desarrollo e innovación, priorizando la dirigida a solucionar los problemas que atañen al interés de la sociedad y al beneficio del pueblo”. Me parece francamente poco contundente.
Sugiero en su lugar algo que sintetiza una parte del pensamiento de Fidel:
El Estado promueve el avance del conocimiento, la ciencia, y la tecnología como recursos imprescindibles para el desarrollo económico, social y cultural de la nación y garantía de su soberanía e independencia.
El artículo 95 (numeral 276) dice que “Se favorece la incorporación de las personas con aptitud para la formación científica”. Me parece que no está mal proceder así, pero se queda muy corto.
En su lugar sugiero:
El Estado fomenta la formación y empleo del potencial humano necesario para asegurar las capacidades científicas, tecnológicas y de innovación que el desarrollo sostenible del país requiere.
Para mi sorpresa, el proyecto constitucional no menciona directamente a la educación superior, agente clave del desarrollo. Ella forma el talento humano en los niveles de grado y posgrado y es un elemento clave del sistema científico y tecnológico. Por ello sugiero que se introduzca un epígrafe nuevo que nos sitúe claramente en el debate ideológico al que aludí párrafos atrás. Podría decir:
La educación superiores un bien público y social, un derecho humano y un deber del Estado. A ella corresponde un papel estratégico en el proceso de desarrollo porque contribuye a la generalización de la educación avanzada y permanente, la creación original de cultura y conocimiento socialmente valioso y la solución de problemas sociales relevantes.
Son estas algunas ideas para el debate. Propongo que sumemos estos temas a aquellos a los que al parecer se les viene prestando preferente atención. En ellos se encierra una parte de la clave del futuro.
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excelente artículo, comparto lo desacertado de cobrar la educación posgraduada, para alcanzar un socialismo próspero y sostenible es necesario contar con hombres de ciencia.
Recordemos al Comandante en sus palabras a los intelectuales, ahi esta la guía para la acción. El futuro de Cuba está en los hombres de ciencias
Coincido con usted pero la gente no va ha ir a la escuela por decreto ,en un país donde un taxista o un albañil gana más dinero y vive mejor vida que un científico no es tan sencillo ,conozco algunos excelentes investigadores que están pensando en el pan que tienen que comprar o en los huevos que van ha perder en la bodega .en fin vuelvo a los clásicos “Gantes de hacer ciencia revolución y cultura ,hay que tener ..........”
Sugiero que CUBADEBATE comparta todos los comentarios sobre el Proyecto de Constitución a los encargados de elaborar el proyecto final, los comentarios aquí son mas interesantes, inteligentes y valientes que las muestras que han publicado en la televisión.
Buenos días a todos.
El tema de la educación en nuestro país debería revisarse cuidadosamente de forma integral.
En principio, la educación no debería ser un fin en sí misma, sino el medio para llegar a alcanzar metas, tanto a título personal como a nivel social y de país.
Soy consciente de que como política estatal, ha existido siempre la voluntad de procurar contar con un pueblo instructivamente preparado pero me asaltan dudas respecto a la finalidad del proceso y sus resultados.
Ocurre que a título personal, ese mismo graduado tiene que vivir para ver como de nada o casi nada le sirve el tiempo empleado en su preparación y eso a la larga, es recurso casi botado por ambas partes. Es algo así como que preparamos a la gente pero luego no sabemos cómo usar su preparación. Aunque eso también pasa en otras latitudes, en nuestro país, el sello distintivo es que pasa de forma sostenida, o al menos, así se percibe.
El resultado social tampoco ha resultado muy alentador: ¿por qué si históricamente nos hemos esforzado en incentivar valores a través de la instrucción, el resultado social no parece avalar dicho esfuerzo?. La pérdida de valores no resulta un secreto para nadie.
Sé que lo que voy a decir puede resultar controversial: pero considero que todo en la vida debería tener un costo asociado, las facilidades de pago, las acaracterísticas o forma en que se haga, son otra cosa.
El tema de que todo tiene que costar, es porque muchas veces de alguna forma en las cosas gratis, se pone de manifiesto aquello de "lo que no cuesta, hagámoslo fiesta", y eso a la larga, siempre termina por beneficiar algún vicio y a personas no muy honorables.
Brillantes reflexiones del profesor. Absoluta concordancia. Se trata del futuro, del progreso y bienestar de todos. Incluyendo a los que viven para la ciencia y la tecnología.
Buenas tardes, en mi modesta opinión, el artículo es excelente, ha faltado autopreparación de algunos ciudadanos, he visto que han estado en el contexto de la consulta sin el documento para poder hacer referencia, en muchas ocasiones se han debatidos temas reiterados que a mi juicio son superficiales, los temas que nos deben interesar con carácter de ciudadano en cuanto a deberes y derechos no se han debatido con mucho énfasis, de forma general se debe hacer un trabajo profiláctico para lograr incoorporar otros temas de interés para los ciudadanos , se ha hecho mucha promoción , en todos los medios de comunicación tanto en el formato digital e impreso, con acceso a diferentes instalaciones y aplicaciones para su descarga, que me parece que ha faltado, voluntad para adquirirla y tener conocimiento de lo que se consulta , de lo contrario serían a los efectos estadísiticos pocas personas que ejercerán el ejercicio de consulta popular y los mismos temas sin constituir la esencia de la constitución como bien Usted plantea en su artículo, hay mucho para debatir el abanico de discusión logra mucho alcance ; educación, actividad científica, ciudadanía, formas de propiedad, principio de distribución socialista entre otros temas que son de suma importancia...
Saludos, buenas tardes al equipo del portal.
Buenas tardes en un segundo momento, coincido con uno de los foristas que tiene la alternativa de sugerir que los comentarios que se hagan se complilen como en la informatización como gentileza del portal para que se tabule, que según he leído he apreciado que se han adentrado en otros temas de interés, educación, actividad científica, orientación vocacional, la familia, la distribución del salario, deberes y derechos de los ciudadanos entre otros no solo el artículo 68, estamos concientes que debemos ir al ritmo de la vida como decía el locutor Franco Carbó, de Radio Rebelde, hay que atemporarse al siglo XX1, por tanto se necesita aplicar el concepto de REVOLUCION , ( cambiar, añadir, sustituír, agregar, modificar, eliminar entre otras ) como plateó nuestro eterno Comandante Fidel Castro Ruz , así se reafirmará el diseño, la concepción y la voluntad política de la consulta popular en este país.
Saludos, gracias por la posibilidad.
Excelente artículo del Prof Dr. Jorge Núñez. A la Educación Superior nuestra nueva Constitución le debe dar el alto lugar que merece; un país con pocos recursos naturales debe hacer todo lo posible por poner sus inteligencias en benéfico de las necesidades del país, para poder llegar un día al Socialismo Próspero que merecemos.
Me gustaría debatir una idea que tenemos en nuestro colectivo y que no ha sido aceptada para elevarla a las esferas superiores, porque no era constitucional.
Cada día hay más estudiantes que planifican llevar asignaturas de arrastre y repetir años.
Nuestra propuesta es que la Educación Superior sea gratuita para todo aquel que lo haga en el período de tiempo convenido para terminar una carrera universitaria. Quien no lo haga así, no podrá recibir los cursos gratuitamente, sino que tendrá que pagar la matrícula de los cursos que deba repetir. Ese pago puede ser bajo al principio, pero incrementar en la medida que se repitan más las asignaturas o los años.
Todos deben tener la oportunidad de estudiar en la Educación Superior cubana, pero no debemos permitir que se abuse de las bondades de nuestro Pueblo y Gobierno.
Me gustaría escuchar las opiniones de los que aquí opinan e incluso del propio Prof Jorge Núñez.
SALUDOS!
Muy de acuerdo con los planteamientos a la Constitución. Me parece importante garantizar una educación de calidad a futuras generaciones. También me llamo la atención la distinción que se hace con el posgrado; al final uno se continúa superando para ejercer su carrera con mayor calidad y pienso no se deberían poner trabas si queremos profesionales y científicos de alto nivel en nuestro país; además siempre hemos concebido la educación como gratuita en todos los niveles y si empezamos abandonando el posgrado sería el primer paso para abandonar esta concepción por completo.
A mí como universitario me preocupa mucho este artículo puesto me gustaría poder superarme después de graduado.
Excelente enfoque aportado por el Profesor. Coincido plenamente que al menos, en los debates que los medios han replicado, se le ha dedicado un preciado tiempo a intercambiar sobre conceptos y aspectos que aunque importantes, no clasificarían como esenciales dentro del articulado de lo que será futuramente nuestra Ley de Leyes, quizás por unas cuantas décadas tal vez.
Compartimos el criterio, que los propios legisladores deberían coadyuvar e intencionar que se amplíe el diapasón del debate popular, de tal suerte que este no se circunscriba solo a unos pocos temas como pudiéramos citar, solo a modo de ejemplo, el manido articulo 68, entre otros.
Particularmente tengo la convicción que un número considerable de nuestros conciudadanos prevalece la idea de que en nuestro país, hemos logrado blindar y ponderar el inalienable derecho ciudadano de consumir bienes y servicios.
En mi modesta opinión, es un error y es algo que pese a la voluntad política manifiesta, aun resta mucho por hacer y lograr al respecto. Muy lejos esta nuestra legislación actual de garantizar una protección efectiva y expedita al ciudadano consumidor, tanto de bienes como de servicios.
Para los foristas que compartan y aspiren a que un derecho básico y esencial como este sea refrendado en nuestra próxima Constitución, permitanme ponerles a consideración la siguiente propuesta, a fin de que se sirvan en perfeccionarla, y que luego también la hagan suya, si así lo consideran:
ANTEPROYECTO. REFORMA CONSTITUCIONAL 2018.-
TÍTULO IV: DERECHOS, DEBERES Y GARANTÍAS.-
CAPÍTULO III: DERECHOS SOCIALES, ECONÓMICOS Y CULTURALES.
(231) ARTÍCULO 89. Todas las personas tienen derecho a consumir bienes y servicios de calidad y que no atenten contra su salud, y a acceder a información adecuada y veraz sobre estos, así como a recibir un trato equitativo y digno de conformidad con la ley.
PROPUESTA DE MODIFICACIÓN
(231) ARTÍCULO 89. Todos los ciudadanos sin distinción, tienen derecho a consumir bienes y servicios de calidad, que no atenten contra su salud, y contar con información adecuada y veraz sobre estos. Así mismo exigir y recibir en todo momento un trato decoroso, y ser debidamente indemnizadas en daños y perjuicios, cuando resulte vulnerado su derecho como consumidor, de conformidad con lo dispuesto en la Ley (de Protección al Consumidor)
FUNDAMENTOS DE LA PROPUESTA:
- Valorando que la sociedad cubana de hoy, es mucho más ardua, culta, y diversa que la existente en el año 1976 al promulgarse la Carta Magna vigente aun, induce necesariamente a los legisladores actuales, a concebir un marco constitucional cuyos preceptos sean más inclusivos y precisos, sin que ello implique renunciar al principio de racionalidad en la redacción del nuevo texto, enunciando lo cardinal y evitando abarcar al detalle, todos los ámbitos de la vida política, económica y social en nuestro país.
- No obstante, en las actuales circunstancias y en consonancia con la actualización del nuevo modelo económico del país, resulta imperioso para el desarrollo social y económico, refrendar en la Ley de Leyes, de forma un tanto más explícita la protección al derecho inalienable de las personas, tanto naturales como jurídicas, en su rol de consumidoras de bienes y de servicios.
- Es sabido que en materia de protección al consumidor, hoy existe una difusa y perniciosa dispersión legislativa, y que pese a la expresa voluntad del estado cubano en procurar una verdadera y eficaz protección, no existe hasta el momento una norma complementaria única que dentro de su novedoso articulado, contemple un marco sancionador específico para ser aplicado a todos los proveedores de bienes y/o servicios, que provoquen con su actuar, un determinado daño a terceros.
- Concebir y promulgar una Ley de Protección al Consumidor, única y codificada, mediante la cual un consumidor al cual le ha sido quebrantado su derecho como tal, pueda requerir impartición de justicia de un tribunal competente, de forma sumarísima y expedita, y cuya sentencia sea vinculante e irrevocable para todas las partes.
- Ley cuyo espíritu y letra, el legislador tenga el firme y básico propósito de amparar sin ambages, y por encima de cualquier otro interés, la protección del derecho inalienable del Consumidor, y que estipule y disponga así mismo, la manera y cuantía en que deba ser resarcido por el daño y perjuicio ocasionado, a todos los efectos.
- Refrendar en la Constitución de forma más explícita el derecho del Consumidor, es una necesidad inaplazable de nuestro ordenamiento legal en las actuales circunstancias, que por demás mucho coadyuvará en el ordenamiento económico y social al que aspiramos tener en el menor tiempo posible.
- Por su propia esencia y espíritu, la existencia misma de esta normativa legal compulsará colateralmente a generar mayor cultura de la eficiencia, de la excelencia, y el respeto al Consumidor, en aquellos entes naturales o jurídicos, suministradores de bienes y demás prestatarios de servicios, cualquiera que sea la rama o sector de la vida social y económica del país.
- Según estudios de derecho comparado realizados, no son pocos los países con diferentes formas de gobiernos incluso, que han adoptado desde hace décadas dentro de su basamento jurídico, una norma única expresamente concebida para proteger con carácter vinculante y de forma preponderante, la figura del ciudadano-consumidor.
- Significamos a modo de antecedente, que en nuestro país existió y se mantuvo vigente una Ley de Protección al Consumidor, hasta el año 1962.
Nota final:
En el extenso currículo vencido por la obra de la Revolución a lo largo de su historia, matizada por estoicas y heroicas batallas lideradas por el Comandante en Jefe y la generación del centenario, frente al enemigo externo e interno, esta ha sido una asignatura pendiente, y es momento de terminar por aprobarla de una buena vez, con el concurso y el beneplácito de la gran mayoría de nuestro pueblo. Gracias a Cubadebate.
ESTIMADO NUJÑEZ
MIS SALUDOS DE UNO DE TUS COMPAÑEROS DE LA UH
ESTOY DE ACUERDO CON TUS PROPUESTAS
LAS INCORPORARE A LAS MIAS EL DIA DE ANALISIS EN MI DEPARTAMENTO
Buenos Días Forístas. Como bien dijera mi padre .¿Quien soy yo para opinar? y tomando sus palabras pienso, que un Cubano mas de los de a pie y del grupo de los inconformes como planteara Fidel y como tal con derecho a la expresión sobre cualquier tema que comprenda el bienestar social. Hoy debatimos nuestra futura Ley Madre. y sin ser un académico , ni ostentar titulo universitario me percato de que falta concentrar el
debate en los temas que usted señala como primordiales. Marti en su ideario planteaba "Yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del Hombre" no hace falta comentar su fundamento se explica por si sola , lo que plantea Martí con su visión integrista,baste señalar el concepto de Dignidad. el desarrollo del conocimiento necesita de revisar su mecanismo y establecer una política que permita encontrar , concentrar y estimular al talentos en todas las ramas . pues este desarrollo no puede tener limites para sus integrantes. desde edades tempranas. en este campo falta mucho por hacer. es un elemento estratégico. nuestra mayor riqueza se centra precisamente en el potencial humano profesionalmente preparados, por tanto constituye una fuerza económicamente activa ,ante nuestra limitada existencia de recursos naturales ,llamada a incrementar los ingresos por estos conceptos.por tanto ha que revisar también esta política y sin dejar de ser socialistas y solidarios establecer una prioridad participativa de este renglón en la Economía del país.hablando de sectores que minimizan la preparación . Educación debe dirigir su ampliacion de plazas para las carreras científicas en todos el país utilizando métodos de concentración de talentos a través de su sistema nacional de Educación , cuando el niño comienza a destacarse en el curso de sus estudios , rescatar los círculos de interés , que es el marco correcto porque allí va el estudiante por vocación ,nadie se lo impone .y desde ese comienzo hay que acondicionarlos para su futuro . pues en la mayoría de los casos se pierden al llegar a la adolescencia otros son los gustos o las tendencias socioculturales lo desestimulan. un ejemplo tengo un hijo que quería ser científico excelente estudiante . no llego la carrera hoy estudia Licenciatura en Turismo . y no es que la que estudia no sea importante y necesaria . pero se perdió un Biólogo que prometía. mi otro hijo tubo mas suerte , se presento a la Escuela del ALBA y clasifico , estuve con él todo el tiempo y me llamo la atención ver tantos niños con talento en artes plástica, en las provincia orientales que fueron convocados para escoger 8.que ,es la política me decía un profesor , bueno política al fin ,limita la formación de artistas que son especiales porque se presentan por vocación y don . al final serán pintores o diseñadores o artesanos pero sin formación académica. así se pueden exponer un sinnúmeros de ejemplos. esperemos que se aprecie su esfuerzo en dirigir la atención a estos temas para que sean atendidos.en el tópico que usted propone sobre el desarrollo científico le agregaría
El Estado fomenta la formación y empleo del potencial humano necesario para asegurar las capacidades científicas, tecnológicas y de innovación que el desarrollo sostenible del país requiere. y establece las políticas a seguir para su captación ,concentración y desarrollo desde edades tempranas . a través del sistema nacional de Educación.
Es excelente el artículo del Dr. Núñez Jover. Es de eso de lo que se debe discutir y a lo que se debe prestar atención en la constitución. A problemas que nos saquen del subdesarrollo en que estamos. Felicidades Dr Núñez.
SOBRE LAS VOCACIONALES
- No sólo defiendo la permanencia de esas escuelas (las vocacionales), sino que defiendo la existencia de una escuela especial nacional, algo así como una “vocacional de las vocacionales”, donde matriculen talentos de excepción, y tengan todas las posibilidades de desarrollar sus capacidades en las mejores condiciones de estudio y de vida posibles, con una matrícula relativamente baja – sólo de 90 a 120 ingresos anuales en décimo grado – y con un claustro de excelencia, en la cual tanto los profesores como los estudiantes ingresen luego de un proceso riguroso y transparente de oposición. Concentrar allí recursos que favorezcan la actividad.
- Es necesario buscar vías para contrarrestar la peligrosa desescolarización que se observa entre un grupo de jóvenes tal vez no muy numeroso, pero sí muy visible, que en plena edad propia para el estudio, pasan sus días detrás de un mostrador de una tienda o en otro empleo bien remunerado que no da espacio a la creatividad y el crecimiento intelectual, y que asumen esa posición como la meta definitiva de su vida. Y ocurre que nadie les explica que, si bien allí lo están pasando estupendamente, tampoco debían dar por terminada su formación, y dadas las energías propias de la juventud, simultanear su empleo bien remunerado y con “búsqueda” con una continuidad de su formación.
- “Nuestro país tiene que ser necesariamente un país de hombres de ciencia, de hombres de pensamiento” (Fidel, 20 de enero de 1959; si mal no recuerdo la fecha). A día de hoy, en ocasiones, nuestro país parece más un país de deportistas y de músicos, que de hombres de pensamiento. Y es excelente que hayan buenos atletas y talentosos músicos, mas lo otro es también importante y, sobre todo, decisivo.
- En este asunto hay visiones subjetivas que conspiran contra la idea. Por lo general, el estudiante con elevados resultados académicos tiene además que demostrar que es un león en otras esferas a fin de no ser juzgado negativamente; a través de la historia han existido términos descalificadores como “docentista”, “Abelardito”, “autosuficiente”, dirigidos contra ese tipo de estudiante, que sería excelente que tuviera elevadas condiciones físicas y disposición para la práctica deportiva, buen oído musical y presencia permanente en conciertos y galerías, mas si no las tiene, no acosarlo. De la misma manera que aceptamos que el talentoso trompetista está despistado en las Matemáticas, y el múltiple medallista campeón en infinidad de torneos exhiba algunas limitaciones culturales, reconozcamos al que la naturaleza le dio su inteligencia como patrimonio.
- La preparación intelectual debe ser reconocida en la práctica. Responsabilidades y puestos que pasan a ser ocupados por designación, debían ocuparse por oposición, con convocatorias, presentación de currículos, y todo aquello que permita al final hacer el nombramiento con la persona que mejor demostró sus posibilidades; hay que ahorrarse el tiempo que hay que esperar a que algunas personas se preparen desde su puesto de dirección o de trabajo.
Considero acertadas las apreciaciones de Jorge. Pienso que la educación superior es parte del sistema de educación , pero es más que eso, incluso mucho más que eso. Es P Ej parte muy importante del sistema de ciencia, tecnología e innovación. La innovación es clave y la participación en ella de la universidad también lo es.Por ello considero que la educación superior merece un artículo propio en la constitución, en línea con el objetivo 15 del PNDES 2030 (en la versión aprobada en el VII Congreso del PCC), pero agregando al final la innovación: “Garantizar el desarrollo de las UNIVERSIDADES, sus recursos humanos e infraestructura para impulsar la formación del potencial humano de alta calificación, la generación de nuevos conocimientos y la innovación”
Se debe hacer Artículos, en la constitución, donde se haga mención directa de la responsabilidad del Estado y sus dependencias. No encontramos, donde dice que el Estado garantiza la ejecución de acciones de protección y la higiene ambiental. Es como que solo la higiene ambiental se logrará con una disciplina social. Dígase la responsabilidad Estatal de y con: las acciones de erradicación de focos contaminantes; los servicios de alcantarillado; la depuración a aguas residuales; la ejecución de medidas contra la contaminación atmosférica; el desarrollo del manejo de desechos sólidos; las acciones de reciclaje y reúso de materiales, con un adecuado cierre de ciclo de vida de los productos; el saneamiento ambiental; la recuperación de áreas degradadas; el uso y disposición final de materiales tóxicos y peligrosos; así como acuerdos de los tratados internacionales ratificados por la República de Cuba en materia de derecho ambiental internacional. Por ejemplo, la prohibición de la introducción de desechos al país.
El artículo 84, referido a las garantías educacionales en su última oración dice: “Se garantiza la formación posgraduada y la educación de las personas adultas, de conformidad con las regulaciones establecidas.” Escuché los comentarios en la Asamblea Nacional sobre este punto. Parece ser que serán regulados y cobrados algunas formaciones de posgrado.
Realmente no entendí a qué obedece ese cambio. La riqueza infinita de Cuba está en su capital humano, en la inteligencia de su pueblo; lo demuestran la ayuda que realizan a la economía: las misiones médicas, educativas, otras y, además, la diáspora, por cierto, muy preparada gracias a la Revolución. Considero que no es estratégico limitar el conocimiento por criterios que responden a circunstancias actuales. El conocimiento -de posgrado- en un país como el nuestro, debe ser entendido como un bien gratuito, necesario y garantizado para todos, o sea, como hasta hoy lo es. No tenemos grandes recursos naturales y el turismo es una actividad muy vulnerable. Una población especializada es fundamental para nuestra economía de hoy y de mañana. Si es aprobada la constitución con el artículo 84 como está escrito en el actual anteproyecto constitucional, en el futuro podría ser un factor divisorio de la estratégica unidad nacional.
Le damos las gracias al profesor Jorge Núñez Jover por su artículo y estamos plenamente de acuerdo con su planteamiento y preocupaciones. De la misma forma, con la mayoría de los foristas. Permítame decirle que cuando leí su artículo, inmediatamente pensé en el profesor Dr. Luis A. Monteros Cabreras, y me dije, estoy seguro que encontraría un comentario suyo. Hace algún tiempo le he estado escribiendo un comentario sobre estos temas. El cual me gustaría, si usted me lo permite, traerlo a colación y someterlo al análisis.
Mis saludos, respeto y felicitaciones para usted, profesor Dr. Luis A. Monteros, me da mucho gusto, leer y hasta esperar sus artículos, precisos, profundos, respetuosos y su capacidades de convocatoria para tratar temas tan neurálgicos, los cuales, más allá de lo profesional, lo científico y lo tecnológico, hoy día, nos va en ello el presente y el futuro de la Patria y nuestro ejemplo en medio de un mundo globalizado por los intereses hegemónicos. Obviamente son el resultado de su condición de hombre de ciencia, que convive en contacto directo con el pueblo y es parte de él, comprometido y conocedor, de que todo logro de la ciencia y cualquiera otra forma creación no puede tener otro destino, que servir a nuestro pueblo y a la humanidad. Soy una persona muy ocupada, cómo casi todos los cubanos, pero igual de creyente en la ciencia, cómo único Dios terrenal capaz de resolver y de poder revertir una y todas las situaciones que enfrentamos los humanos; no solamente en el mundo de hoy, sino también para el futuro. Desde antes del propio momento en que los individuos alcanzáramos la condición de seres humanos superiores, se puede establecer que comenzó el proceso de la creación y trasformación de las condiciones existentes y que hoy día continúan y que dieron al traste en su momento evolutivo a la humanidad que hoy somos.
La sociedad como lo indica la propia palabra es asociación. En su etapa Socialista, desde su concepción teórica e ideológica ha sido concebida como una sociedad científica sobre las bases de la historia y la dialéctica. No necesaria y obligatoriamente significa seguir hoy día al pies de la letra, los postulados filosóficos clásicos, que no se pueden olvidar, sino, toda la historia, la que dejamos atrás, día a día, minuto a minuto, siempre siguiendo el camino más recto al conocimiento, a la verdad y al desarrollo, apoyados en "la dialéctica" y la historia evolutiva de todos los procesos humanos.
Hacer una revisión de los artículos publicados por el Montero, Del Prado, José Luis Rodríguez y otros, nos lleva directamente y con mucha facilidad a formulaciones teóricas, como se puede apreciar en cada uno de los artículos publicados y en los comentarios de los foristas, no menos importantes y siempre sugerentes en estos temas. No sería difícil que alguien se le ocurriera la creación de una estructura organizativa para el buen funcionamiento de las ciencias en Cuba en las actuales condiciones que nos acompañan en estos tiempos, con el nombre de “Consejo Científico Técnico Asesor”.
Para nadie en Cuba y en el mundo entero son noticias los logros alcanzados por la ciencia y las tecnologías cubanas, ni las políticas emprendidas por la Revolución y su principal protagonista el Cmte. En Jefe Fidel Castro Ruz, desde el mismo momento del triunfo. Desde muy tempranamente ya en el “I Congreso del partido”, se trazan las directivas al respecto, con la Academia de Ciencias como órgano Rector, pasando por creación y ampliación de los centros científicos y las políticas inherentes, siguiendo con la creación del movimiento de innovadores y racionalizadores en la (ANIR), y las brigadas técnicas Juveniles (BTJ), los Fórum de Ciencia y Técnica, los Fórum estudiantiles en sus diferentes niveles, hasta los universitarios, las sociedades científicas y la Fundación o Creación de los “Consejos Técnicos Asesores”. Todo este movimiento llega a contar con amplio apoyo de las organizaciones gubernamentales y del partido a todos los niveles y de la población en sus diferentes organizaciones laborales. Formando parte integrante de los planes de trabajo y de desarrollo a corto, mediano y a largo plazo, con la elaboración de estrategias mediante la utilización de la Matriz DAFO, específicas en los diferentes sectores hasta dentro de una misma entidad. Todos estos eventos alcanzan su máximo esplendor hacia finales de los años 80 e inicio de los 90, cuando comienza su decadencia por la aparición del Periodo Especial.
Tal decadencia se instaló y evoluciona progresivamente hasta nuestros dìas. Todo ello motivado por el desinterés y el olvido en él que se sumergió un verdadero movimiento popular la Ciencia y la Técnica que tenía su epicentro el Fórum Nacional de Ciencia y Técnica que abarcaba toda la sociedad; el cual no estaba exento de limitaciones y posibles perfeccionamientos. Todo ello fue trayendo consigo la deserción y migración interna y externa de buena parte del personal científico, innovadores, racionalizadores, betejoteros y personal calificado identificado con el proceso de creación científico técnica. La falta de motivación y convocatoria de las entidades estatales hacia las personas y grupos de innovadores y personal técnico capacitado con capacidades para resolver los problemas del día a día. Así cómo, la falta de reconocimiento, estimulación y remuneración al autor o autores de innovaciones, racionalizaciones e invenciones y otras formas de la creación científico-técnica, todo ello va llevar a que buena parte de este personal busque otras alternativas, no solo para llenar sus espacios creativos sino, también, donde resolver los acuciantes problemas económicos familiares y hasta los que han preferido, ya cansados de tantos obstáculos y limitaciones para poder contribuir más directamente con la ciencia y sociedad, han optado por emprender y poner todo su talento en sus propios proyectos personales, con las posibilidades que ofrece ejercer el Trabajo por Cuenta Propia.
La creación científica y tecnológica, es un proceso complejo, que en principio, pasa por la existencia del pensamiento creador y la intuición frente a las demandas y limitaciones existentes, la existencia de los medios y materiales necesarios y la preparación de los sujetos y su voluntad para llevarlo a cabo. Los nuevos descubrimientos y las nuevas tecnologías, términos de moda en nuestros días, nos llevan a un punto del propio desarrollo. En que, lo descubierto y comprobado en sus diferentes formas de existencia, pasa a ser un resultado del proceso científico. Para de esta manera y cíclicamente repetir el proceso Lo que era una hipótesis pasa a ser resultado, metodológico, tecnológico, un nuevo producto o el mejoramiento de estos, y o lo que pudiera ser una nueva patente de invención o de adición, la gran aspiración, de un investigador, un innovador, etc.
Este proceso que dialécticamente puede ocurrir hasta de forma espontánea, si tenemos en cuenta que no se necesitan necesariamente en todos los casos, para hacer ciencia, métodos tan sofisticados y ni de tecnologías de últimas generación; para una buena parte de los problemas sin resolver; con los que lidiamos cada día. La simple utilización de la observación; cómo método científico, los resultados de las ciencias y de las nuevas tecnologías a nuestro alcance, el potencial humano que se ha formado durante todos estos años y las racionalidad en la explotación de las condiciones infraestructurales-organizativas de una sociedad como la nuestra, dueña en su mayoría de los medios de producción y de los recursos naturales que nos acompañan. Junto a las motivación masiva de la población a hacer patente el postulado: parafraseando a Fidel, cuando señaló: “el futuro de nuestro país, tiene que ser, un futuro de hombres de ciencia”. Para de esta forma lograr una verdadera sociedad Socialista prospera y sostenible, la cual no puede por su esencia misma, ser de otra forma, que una Sociedad Científica insertada en la aplicación de las nuevas tecnologías y los resultados de las ciencias en general. Todo ello como base para la búsqueda constante de nuevos resultados que demanda y genera el propio desarrollo científico-técnico, como proceso dialéctico indispensable y necesariamente inevitable.
Su artículo titulado: Habitaciones cubanas, calor ambiental, celdas solares y meditaciones cicloneras, sobre el empleo de las energías renovables a niveles domésticos, es un ejemplo vivo de las dos variantes inherente a los términos: ciencia, innovación tecnológicas y nuevas tecnologías, la primera, en este caso se refiere únicamente a la aplicación o utilización de los resultados alcanzados y comprobados a partir de los conocimientos científicos y de tecnologías ampliamente conocidas y de aplicación masivas en lugares que cumplen los requisitos necesarios para la obtención de los resultados esperados. Lo que no quiere decir que la puesta en práctica de dichas tecnologías, no requieran de estudios científicos ulteriores dirigidos fundamentalmente al logro su explotación más racional y eficiente de los mismos. Lo cual constituye la segunda variante, que serían la comprobación científica de su explotación y las posibles innovaciones que muchas veces requieren algunas de estas tecnologías importadas en nuestras condiciones ambientales o relacionadas con los mantenimientos y perfeccionamientos llevados a cabo por nuestros mecánicos: innovadores y betejoteros. Para de esta manera poder elaborar metodologías que permitan lograr un uso más racional de los mismos y con ello los nuevos conocimientos, las teorías, las cuales nunca se pueden ver como algo acabado, sólo constituyen un nuevo punto de partida del proceso creativo y dialéctico.
Aplicar la ciencia y hacer de nuestra sociedad Una Sociedad Científica de hombres de pensamiento, cómo lo postulara Fidel, debe partir en primer lugar, por un autoanálisis científico de nuestro propio Proceso Revolucionario y Socialista que se encamina hacia una Sociedad Prospera y Sostenible, en medio de un Mundo Globalizado y Hegemónico encabezado por las Potencias Imperialistas y los gobiernos neoliberales y ultra derechistas de los países pobres y en vías de desarrollo, y la exposición constante a los efectos de los cambios medioambientales, como una amenaza permanente que más allá de los desastres naturales, nos afectan el día a día en todas las esferas de la vida personal y social.
En segundo lugar, no resulta comprensible, que no se apliquen de forma racional y sistemática los resultados investigados y comprobados por ciencias, innovación y de las nuevas tecnologías que tengamos a nuestro alcance. Este aspecto requiere un vínculo o hipervínculo permanente entre los generadores de los nuevos conocimientos y los destinatarios directos e inmediatos, sujetos de la aplicación de estos y responsables de los resultados (bienes y servicios).
En tercer lugar, se precisa la identificación personalizada desde las edades tempranas y en todos los niveles de enseñanza de los individuos con capacidades creadoras en las diferentes ramas del saber y de las artes, con el objetivo de que no se nos quede un solo talento sin cultivar y vincular a las diferentes formas de organización que pudieran tomar según su nivel de procedencia. Este aspecto, debe ser de aplicación inmediata, para de esta misma forma recuperar, darle participación a todo este personal y rescatar todo aquel movimiento que generaba el Forum de Ciencia y Técnica, cómo evento que se iniciaba en la base y culminaba en la Nación, pasando por los diferentes niveles de enseñanza, municipales, ramales, provinciales, etc. Con la participación de los Comité de Innovadores y Racionalizadores, las Brigadas Técnicas Juveniles, el Movimiento de Forum Estudiantiles, los Centros de Investigaciones Científicas, Universidades, Polos Científicos y hasta cualquier persona que pudiera aportar algo nuevo o resolviera algún problema. No estamos pensando en una tarea masiva para cumplimientos, sino en lo que pudieran ser verdaderas soluciones, en los diferentes niveles y hasta de generalización Nacional, tampoco copias y plagios, se trata crear una metodología con el rigor que implica la creación científica como fenómeno universal y profesional regido por leyes nacionales e internacionales, que garanticen el reconocimiento de los verdaderos autores.
En cuarto lugar, se impone hacer funcionar, rediseñar y redimensionar una estructura, de la cual ya se hablaba tan tempranamente como desde 1976. Que son los Consejos Técnicos Asesores (CTA), y que fueron fundados o creados a nivel municipales 1983, si mal no recuerdo, y del que fui representante de mi centro de trabajo y miembro del CTA Municipal, en aquel entonces, cuando nos reuníamos con la Presidencia y Secretariado de la Asamblea y el Comité municipales del Partido respectivamente, para estudiar y colegiar algunos proyectos en curso y de otros problemas de la localidad. Estos contactos se fueron reduciendo paulatinamente con el fin de la década.
En principio y muy personalmente me parece que la denominación de tal entidad está incompleta, para mi debía ser Consejo Científico Técnico Asesor (CCTA). Desde que tuve conocimiento de la existencia de dicha Institución, me pareció que incluso en aquellos momentos en gozábamos de lo que yo consideraba, el inicio de un esplendor a mediado de los años 80, me parecía que con CTA, podríamos lograr acelerar aún más los cambios y el desarrollo que se experimentaba por todas partes y en todas las esferas de la vida social, con su respectivo entusiasmo popular que generaba. Si entonces pensaba así, hoy no lo hago de otra forma, solo que el escenario no es el mismo, ¡más la misión si lo es!, hoy se trata de no solo de desarrollar el Socialismo, sino de salvarlo, desarrollarlo hacerlo próspero y sostenible. Aunque existe una legislación, que establece la creación, funcionamiento y el reglamento y otros documentos relacionados con CTA, pienso que se debía revisar, rediseñar y redimensionar todo lo relacionado con esta entidad, por el papel que puede jugar no solo en el presente en las actuales condiciones, cuando aún nos acompañan, todavía muchos de los progenitores de la Revolución y contamos con un relevo pujante, discípulos directos de los propios Maestros. Es mirando al futuro, en que debemos consolidar las bases más solidas para un sistema de Ciencias en Cuba, que debe constituir el bastión y soporte del funcionamiento racional de una Sociedad Científica donde los individuos puedan alcanzar el desarrollo multilateral y multifacético, que le permita no solo la satisfacción de sus necesidades, sino también contribuir con el desarrollo de la Sociedad que construye y defenderá consciente de las ventajas, de los valores y de la transparencia de una sociedad administrada, dirigida, colegiada científicamente sobre bases dialécticas e históricas, hecha por lo hijos e hijas de su pueblo y donde sea posible el desarrollo de todos el talentos, que se creen las condiciones para el aprovechamiento de las mejores ideas, aplicadas colegiadamente por lo más avanzado del pensamiento creador, aprobadas científicamente y democráticamente por la sociedad.
La ciencia debe ser y tiene que ser el tejido conectivo de la sociedad, tal y cómo este, en nuestra economía interna, presente en sus diferentes formas, en cada uno de nuestros órganos y sistemas, alcanzando sus estructuras más pequeñas, facilitando todo nuestro funcionamiento, desarrollo y perfeccionamiento en cada una de nuestras células.
La ciencia debe y tiene que estar presente, y de forma práctica, tangibles, concreta, formando parte de todo el funcionamiento de la vida social de los individuos, no solo cómo destinatario de los resultados, sino también cómo parte, y hasta de protagonista directo del proceso dialéctico que constituye la creación científico-técnica. Los CCTA deben ser el citoplasma del Sistema de Ciencias en Cuba, con sus estructuras diseminadas
El CCTA, debe ser una entidad independiente de las OCAE, y de su consejo de dirección, adjunta a los Sindicato y PCC en las diferentes instancias. Los miembros de los CCTA deben ser propuestos y votados democráticamente en las reuniones de base de los sindicatos en sus diferentes niveles hasta que logre la conformación del CCTA o sus representantes por entidades, sectoriales, ramales, municipales, provinciales, hasta los niveles Centrales y Nacionales. La composición de los CCTA en todos sus niveles deben estar conformados por personas con capacidades probadas y demostradas por su talento creador más allá de su propia formación (Innovadores, racionalizadores, investigadores, profesionales docentes activo y en jubilación, estos últimos muy abundantes en nuestra sociedad y de la misma desechados al olvido.
Creemos que en retomar y redimensionar el funcionamiento de los CCTA a la altura de los tiempos, junto una mayor participación y empoderamiento de la clase obrera en la toma de decisiones, desde la más pequeña de las estructuras de la sociedad (productivas, de los servicios, culturales, deportes, educativas, militares, etc.), en fin abarcar toda la sociedad, en todos los niveles hasta la conformación de un CCTA, comparable con el Brujo de la Tribu en las sociedades primitivas.
Nuestra propuesta sería añadir un artículo en el que se retome los la CTA. Como se señala más arriba, Consejo Científico Técnico Asesor, Instancia Adjunta a la Academia de Ciencia. Con carácter Independiente adjunta directamente a los sindicatos, y al Partido en sus diferentes niveles, pero muy específicamente hacia adentro de cada entidad, con los objetivos de canalizar el movimiento de la ciencia desde la base y su extensión a las comunidades, a los propios territorios donde se encuentran, y constituir el enlace directo con el resto de los trabajadores, de esta forma poder participar efectivamente en la toma de decisiones y en los procesos que se desarrollan en dichas entidades (recursos humanos, política de cuadros, planes técnico-económicos, presupuestos y los bancos de problemas, etc.). Brindar, apoyo, asesoramiento, presentar propuestas y proyectos promovidos por los creadores o de generalización de logros ya probados).
Los CCTA pueden aglutinar de forma sencilla y popular a la totalidad del pensamiento creador y los talentos con que cuenta el país, y convertirse en fuente de motivación para otros, que dotados con conocimiento relacionados, engrosarían las filas de los hombres de ciencia, fuerza imprescindible, a los desafíos a los que nos enfrentamos, y para poder alcanzar a ser un sociedad científica, conformada por hombres de ciencia, como señalara Fidel. Los CCTA, pueden constituir el primer nivel de consulta y solución a los bancos de problemas que afectan a nuestro pueblo en el día a día y cantera considerable en la formación cuadros con talento y pensamiento creador, capaces en la conducción del proceso de transformación de nuestra sociedad en próspera y sostenible.