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“La Revolución cubana sigue de verde olivo, dispuesta a todos los combates”

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Miguel Díaz-Canel durante su primer discurso como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Discurso pronunciado por el compañero Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, en la Sesión Constitutiva de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 19 de abril de 2018, “Año 60 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Compañero diputado, General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba,

Compatriotas:

Vengo a hablar en nombre de todos los cubanos y las cubanas que hoy iniciamos un nuevo mandato al servicio de una nación cuya historia enorgullece, no sólo a los nacidos en esta tierra, sino a millones de hijos de América y del mundo que la aman y respetan como propia.

Lo hago con toda la responsabilidad que un acto de esta naturaleza entraña y con la conciencia de que no estamos inaugurando una legislatura más.

Decía Martí que: “las palabras pomposas son innecesarias para hablar de los hombres sublimes”. Y de eso se trata ahora, cuando cumplo, con honor y emoción, el mandato de nuestro pueblo de dedicar el primer pensamiento a la generación histórica que, con ejemplar consagración y humildad nos acompaña en esta hora de apremiante desafío en que Cuba espera de nosotros que seamos como ellos, capaces de librar victoriosamente todos los combates que nos esperan.

La presencia de Raúl, Machado, Ramiro, Guillermo y otros Héroes de la República, como diputados de la legislatura que hoy toma posesión, no se debe al homenaje, más que merecido, por la obra hecha.  El General de Ejército y Primer Secretario del Partido fue el candidato con más votos en las elecciones generales, como también están entre los más y mejor votados el Segundo Secretario y los Comandantes de la Revolución, también ellos Héroes del Trabajo de la República de Cuba.

Ellos ennoblecen esta sala y nos dan la oportunidad, al abrazarlos, de abrazar la historia viva.

Más de medio siglo de calumnias y de convites oscuros a la ruptura generacional y al desaliento frente a las dificultades, no han podido derribar las columnas del templo de nuestra fe: la Revolución de Fidel y de la Generación del Centenario de Martí, transita por su año 60 con la dignidad de sus fundadores, intacta y engrandecida por haber sabido hacer en cada momento lo que cada momento demandaba.

Con la constitución de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular culmina el proceso electoral revolucionario que en los últimos meses ha protagonizado el pueblo cubano, reafirmando su carácter eminentemente democrático y, al mismo tiempo, consciente de su elevada significación histórica.

El pueblo, ejerciendo su derecho ciudadano, ha propuesto, nominado y elegido a sus representantes en las diferentes instancias de gobierno atendiendo a su identificación con ellos, al mérito y a la capacidad de representar comunidades, sectores sociales, intereses colectivos, sin que mediaran campañas publicitarias sometidas al poder del dinero, sin politiquería ni fraude, corrupción o demagogia.

La elección ha sido fruto de los anhelos colectivos sin que ninguno de los elegidos haya aspirado en lo personal a ello. Los ciudadanos han distinguido a personas humildes, trabajadoras y modestas como sus genuinos representantes.

Se trata de una elección que emerge desde el pueblo, el que a la vez controlará su gestión, participando así en la toma de decisiones y en la implementación de las políticas aprobadas. Y aunque lo hemos hecho muchas veces en los últimos 40 años, podemos afirmar que este proceso de elecciones que concluye hoy ha devenido contundente victoria de la unidad del pueblo cubano y expresión de compromiso en la defensa de la obra revolucionaria en momentos de incertidumbre para la mayoría de los habitantes del planeta, cuyas voluntades no cuentan a la hora de aplicar políticas que reducen sus derechos y cercenan sus conquistas.

A esa confianza que el pueblo nos entrega con su voto, hay un solo modo de corresponder: actuando, creando y trabajando sin descanso, por responder a sus demandas y necesidades, en vínculo permanente y estrecho con nuestra gente humilde, generosa y noble.

Si alguien quisiera ver a Cuba en un conjunto de ciudadanos, por su composición etaria, racial, de género y ocupación, bastaría con que mire y estudie la integración de nuestra Asamblea y la representación de mujeres, negros y mestizos, jóvenes y personas de la tercera edad que ocupan cargos decisorios en las instancias superiores del gobierno, casi en la misma proporción en que las estadísticas definen a la nación.

Lo más importante no es, sin embargo, cuánto nos parecemos al país que somos. Lo que no podemos olvidar ni un segundo, a partir de este instante, es el compromiso que adquirimos con el pueblo y con el futuro. Todos los diputados, la dirección de la Asamblea, los miembros de los Consejos de Estado y de Ministros, tenemos nuestra primera razón de ser en la vinculación sistemática con la población, lo que nos obliga a profundizar en el análisis de los problemas que atañen a la sociedad en su conjunto y a la vida cotidiana de cubanas y cubanos, propiciando el debate amplio y sincero sobre ellos y alentando todas las maneras posibles de solucionar o atenuar su impacto con la participación de los involucrados, sea porque los aquejan o porque tienen la posibilidad de resolverlos.

Compatriotas:

Hace hoy dos años, en la clausura del 7mo. Congreso del Partido, el General de Ejército nos dijo que su generación entregaría y cito: “…a los pinos nuevos, las banderas de la Revolución y el Socialismo, sin el menor atisbo de tristeza o pesimismo, con el orgullo del deber cumplido, convencida de que sabrán continuar y engrandecer la obra revolucionaria por la cual entregaron las mejores energías y la vida misma varias hornadas de compatriotas”.

Esto significa, entre muchas razones, que el mandato dado por el pueblo a esta Legislatura es el de dar continuidad a la Revolución Cubana en un momento histórico crucial, que estará marcado por todo lo que logremos avanzar en la actualización del modelo económico y social, perfeccionando y fortaleciendo nuestra labor en todos los ámbitos de la vida de la nación.

Asumo la responsabilidad para la que se me ha elegido con la convicción de que todos los revolucionarios cubanos, desde la posición que ocupemos, desde la labor que realicemos, desde cualquier puesto de trabajo o trinchera de la patria socialista, seremos fieles al ejemplar legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, líder histórico de nuestra Revolución y también al ejemplo, el valor y las enseñanzas del General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder actual del proceso revolucionario (Aplausos).

Los nombro a ellos y evoco a Martí en su semblanza de Céspedes y Agramonte: “El extraño puede escribir estos nombres sin temblar, o el pedante, o el ambicioso: el buen cubano, no.”  Fidel y Raúl, unidos por la sangre, los ideales y la lucha, nos muestran en su más alto grado el significado de la palabra hermano, tan valorada en las relaciones afectivas del ser nacional.

Más aún. Ellos, junto a los hombres y mujeres que trajeron la Revolución hasta aquí, nos dan la clave de una hermandad nueva, forjada en la resistencia y los combates compartidos que nos transformaron en compañeras y compañeros. La unidad, tan necesaria mientras se forjaba la nación, es desde 1959 su más valiosa y sagrada fuerza; que se ha hecho extraordinaria e invulnerable en el seno de nuestro único Partido, que no nació de la fractura o atomización de otros, sino de la integración de todos los que se proponían hacer un mejor país.

Para nosotros está totalmente claro que solo el Partido Comunista de Cuba, fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado, garantiza la unidad de la nación cubana y es el digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en sus líderes, como sentenció el compañero Raúl Castro Ruz en su discurso por el aniversario 45 del Ejército Occidental, el 14 de junio de 2006.

Por eso Raúl, quien ha preparado, conducido y liderado este proceso de continuidad generacional con firmeza, sin apego a cargos y responsabilidades, con elevado sentido del deber y del momento histórico, con serenidad, madurez, confianza, firmeza revolucionaria, con altruismo y modestia, se mantiene por legitimidad y mérito propio al frente de la vanguardia política (Aplausos).

Él sigue siendo nuestro Primer Secretario, como el referente que es para cualquier comunista y revolucionario cubano. Y porque Cuba lo necesita, aportando ideas y propósitos a la causa revolucionaria, orientando y alertando sobre cualquier error o deficiencia, enseñando y siempre presto a enfrentar al imperialismo ante cualquier intento de agresión al país, como el primero, con su fusil en la hora del combate.

Raúl, como cariñosamente le llama nuestro pueblo, es el mejor discípulo de Fidel, pero también ha aportado innumerables valores a la ética revolucionaria, a la labor partidista y al perfeccionamiento del gobierno.

La obra emprendida bajo su liderazgo en la última década es colosal.  Su legado de resistencia ante las amenazas y agresiones y en la búsqueda del perfeccionamiento de nuestra sociedad es fundamental. Asumió la dirección de la nación en una difícil coyuntura económica y social. Al dolor humano antepuso el valor revolucionario y el sentido del deber y dirigió el país sin descanso, consagrado, con certeza, con ímpetu, con entrega y devoción. En su dimensión de estadista, forjando consenso popular, ha encabezado, impulsado y estimulado profundos e imprescindibles cambios estructurales y conceptuales como parte del proceso de perfeccionamiento y actualización del Modelo Económico y Social cubano.

Con paciencia, inteligencia y decisiones firmes que al mismo tiempo debían darse calladamente, logró la liberación de nuestros Cinco Héroes, dando cumplimiento así a la promesa de Fidel de que ellos volverían (Aplausos). Ha signado con su estilo afable y propio una amplia y dinámica actividad en las relaciones internacionales.  Con firmeza, dignidad y temple dirigió las conversaciones y negociaciones que tuvieron como fin el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos. Encabezó la presidencia Pro tempore de la CELAC defendiendo la unidad dentro de la diversidad y logrando que la comunidad latinoamericana y caribeña declarara la región como zona de paz.

Contribuyó de manera decisiva al éxito de las conversaciones para la paz en Colombia y ha defendido  a los países caribeños y en particular a los siempre olvidados, Haití y Puerto Rico, en todos los escenarios de diálogo regional y hemisférico.

Todavía nos estremecen su voz emocionada y el contundente discurso en la Cumbre de Las Américas en Panamá, exaltando la verdadera historia de nuestra América y las razones de la espartana resistencia y la invariable solidaridad del pueblo cubano con las causas justas en la región y el mundo, contra viento y marea, amenazas y agresiones.

Ese es el Raúl que conocemos, admiramos, respetamos y queremos.

El Raúl estudiante y rebelde que en enero de 1953 participó en la primera Marcha de las Antorchas y que en marzo del mismo año acudió a la Conferencia Internacional sobre los Derechos de la Juventud y a la preparación del Cuarto Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes; el Raúl combatiente que, en medio del combate, asumió el mando en el Palacio de Justicia de Santiago de Cuba, como parte de las acciones del asalto al Cuartel Moncada, cumplió prisión en Isla de Pinos, se preparó para la lucha contra Batista durante el exilio en México, desembarcó en el Granma, se reencontró con Fidel en Cinco Palmas, emprendió la lucha en la Sierra Maestra y por méritos y valor fue ascendido a Comandante.

El Raúl jefe militar que en el II Frente Oriental Frank País, en plena guerra de liberación, desarrolló experiencias organizativas y de gobierno en bien de la población, que serían después multiplicadas en todo el país al triunfo revolucionario.

El Raúl que al frente del Ministerio de las Fuerzas Armadas durante 48 años propició que se alcanzaran resultados en la preparación del país para la defensa y en el desarrollo de la doctrina de la Guerra de Todo el Pueblo, convirtiéndolo en el más disciplinado y eficiente órgano de la administración del Estado, en cuyo seno se desarrollaron experiencias que posteriormente sirvieron al país.

El Raúl dirigente político que constantemente ha promovido el debate para el perfeccionamiento de la  labor partidista, vinculado al pueblo, con los oídos bien pegados a la tierra, y el que en momentos muy difíciles, nos convocó con entereza a probar que “Sí se puede” y, entonces, se pudo salvar la patria y la Revolución.

Conozco de las preocupaciones y las expectativas que un momento como este lógicamente provoca en los compatriotas, pero contamos con la fuerza, inteligencia y sabiduría del pueblo, con la experiencia y liderazgo del  Partido, con las ideas de Fidel, con la presencia de Raúl, acompañado también por el valioso dirigente y ser humano, consagrado trabajador, compañero José Ramón Machado Ventura (Aplausos) como Segundo Secretario de la organización política de los comunistas cubanos y con la fuerza, el prestigio, la lealtad y la ejemplaridad de un ejército fundado por ellos que jamás dejará de ser el pueblo uniformado.

Conociendo el sentir popular, le afirmo a esta Asamblea, órgano supremo del poder del Estado, que el compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz como Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, encabezará las decisiones de mayor trascendencia para el presente y el futuro de la nación (Aplausos prolongados).

Vivimos en una coyuntura mundial caracterizada por crecientes amenazas a la paz y la seguridad, guerras de intervención, peligros para la sobrevivencia de la especie humana y un orden económico internacional injusto y excluyente.

En tal contexto, ratifico que la política exterior cubana se mantendrá inalterable y reiteramos que nadie logrará el propósito de debilitar a la Revolución ni doblegar al pueblo cubano, porque Cuba no hace concesiones contra su soberanía e independencia, no negociará principios ni aceptará condicionamientos. Jamás cederemos ante presión o amenaza; los cambios que sean necesarios, los seguirá decidiendo soberanamente el pueblo cubano.

Consciente estoy de que la tarea que se nos encarga entraña una enorme responsabilidad ante el pueblo, por eso reclamo el apoyo de todos los que ocupan responsabilidades de dirección a los diferentes niveles y en las diversas instituciones de la Revolución, pero más que todo, confío en el apoyo decisivo del pueblo cubano, sin el cual es imposible avanzar con éxito en nuestra sociedad y en medio de amenazas y desafíos que nunca serán pocos para un país empeñado en hacer Revolución.

Tendremos que ejercer una dirección y conducción cada vez más colectiva, como siempre en permanente vínculo con la población y facilitando la participación del pueblo en las tareas revolucionarias y en la toma de decisiones a través de procesos ampliamente democráticos que ya son parte inseparable de la política nacional.

No vengo a prometer nada, como jamás lo hizo la Revolución en todos estos años. Vengo a entregar el compromiso de trabajar y exigir por el cumplimiento del programa que nos hemos dado como gobierno y como pueblo en los Lineamientos de la política del Partido y la Revolución, a corto, mediano y largo plazos. Solo el trabajo intenso, abnegado y eficiente de cada día dará paso a resultados y realizaciones concretas que constituirán nuevas victorias de la patria y el socialismo, sin abandonar jamás la disposición combativa de nuestras invictas Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Así será como enfrentaremos las amenazas del poderoso vecino imperialista. Aquí no hay espacio para una transición que desconozca o destruya el legado de tantos años de lucha. En Cuba, por decisión del pueblo, sólo cabe darle continuidad a la obra, unidas las generaciones nacidas y educadas en la Revolución y la generación fundadora, sin ceder ante las presiones, sin miedo y sin retrocesos, defendiendo nuestras verdades y razones, sin renunciar a la soberanía e independencia, a los programas de desarrollo y a nuestros sueños.

Siempre estaremos dispuestos a dialogar y a cooperar con quienes a su vez lo estén desde el respeto y el trato entre iguales.

En esta Legislatura no habrá espacio para los que aspiran a una restauración capitalista; esta Legislatura defenderá a la Revolución y continuará el perfeccionamiento del socialismo.

Para enfrentar las dificultades que vivimos en el plano interno es oportuno enfatizar que las prioridades están definidas en los documentos aprobados en el 7mo. Congreso del Partido, respaldados por el Parlamento, después de ser sometidos a un amplio proceso de consulta popular. En ellos se reconoce que la labor político ideológica, la lucha por la paz, la unidad y la firmeza ideológica,  vinculada íntimamente con el desarrollo de la economía nacional, asegurando la participación consciente, activa y comprometida de la mayoría de la población en el proceso de actualización del modelo económico y social, es la misión fundamental. Nos corresponde sencillamente hacerla cumplir y llevarla adelante.

Atentos a esas prioridades, nos toca perfeccionar su implementación, corregir errores, sacar experiencias, evitar improvisaciones, superficialidades y demoras e incumplimientos que irritan a la población y siembran pesimismo y desaliento, alejándonos de nuestras metas en el tiempo.

En todos los organismos, organizaciones e instituciones debemos actuar en defensa permanente de la unidad, la disciplina, el análisis integral y la exigencia para lograr que las enormes potencialidades y posibilidades presentes en nuestra sociedad sustenten y se expresen en resultados concretos de crecimiento, desarrollo y prosperidad.

A nombre de las compañeras y compañeros elegidos en la dirección de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, les expresamos con sentida responsabilidad que no fallaremos jamás a la confianza depositada en nosotros.

Y a los que por ignorancia o mala fe dudan del compromiso de las generaciones que hoy asumimos nuevas responsabilidades en el Estado cubano, tenemos el deber de decirles con claridad que la Revolución sigue y seguirá viva, con sentido del momento histórico, cambiando todo lo que deba ser cambiado; emancipándonos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; desafiando poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; defendiendo los valores en los que creemos al precio de cualquier sacrificio; con modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo, luchando con audacia, inteligencia y realismo. Comprometidos con no mentir jamás ni violar principios éticos y con la profunda convicción, que nos transmitió Fidel con su concepto de Revolución, de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y de las ideas.  Ni por un segundo olvidamos que la Revolución es unidad, independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.

Continúa la Revolución su curso sin una sola ausencia, porque hasta nuestros muertos nos acompañarán en las horas cruciales, como jamás dejaron de estar Céspedes, Agramonte, Maceo, Gómez, Martí, entre otros tantos, en las más duras batallas.

Acomodarnos en la gloria que nos precede para vivir a su sombra, sería traicionarla. Los miembros de este Parlamento hemos nacido, crecido y aprendido con los fundadores de la Revolución que todo lo que el ser humano sueña es posible lograrlo, incluso donde la razón parece adversa. “No hacen falta alas para hacer un sueño. Basta con las manos, basta con el pecho, basta con las piernas y con el empeño”, diría el poeta.

Valga la cita para recordar que el esfuerzo y el sacrificio de los revolucionarios cubanos siempre han estado abrazados por la poesía y el canto, el arte y la crítica. Somos una Revolución que puede presumir de haber sido contada y cantada, desde sus orígenes, con el talento y la originalidad de sus artistas y creadores, intérpretes genuinos de la sabia popular y también de las insatisfacciones y esperanzas del alma cubana.

Y así seguirá siendo. Intelectuales, artistas, periodistas, creadores, nos acompañarán  siempre en el empeño de que este archipiélago que la Revolución puso en el mapa político del mundo siga siendo reconocido también por su singular modo de pelear cantando, bailando, riendo y venciendo. Somos Cuba, que es decir resistencia, alegría, creatividad, solidaridad y vida.

Ningún país ha resistido por tantos años sin rendirse el asedio económico, comercial, militar, político y mediático que ha enfrentado Cuba. Pero no hay milagro en la proeza. Hay, en primer lugar una Revolución auténtica, que emergió de las entrañas del pueblo, un liderazgo consecuente que jamás se puso por encima de ese pueblo, sino al frente en las horas de mayor peligro y riesgo y un ejército nacido en medio del monte con y para los pobres de la tierra, cuyo valor y pericia trascienden nuestras fronteras y ha lucido tan bravo en la guerra como creativo en la paz. Es decir, necesidad, originalidad, imaginación, coraje, o creación heroica, según Mariátegui.

“Crear es la palabra de pase de esta generación”, escribió Martí y la generación de Fidel la hizo suya, como nos corresponde hacerla nuestra a quienes tenemos la responsabilidad de enaltecer su legado.

Afuera hay un mundo que nos mira con más interrogantes que certezas. Por demasiado tiempo y de las peores maneras ha recibido el mensaje equivocado de que la Revolución termina con sus guerrilleros.

En la era de las comunicaciones nuestros adversarios han sido hábiles para mentir, tergiversar y silenciar la obra revolucionaria. Y ni aun así han podido destruirla. Nos corresponde ser más creativos en la difusión de nuestras verdades. En tiempos en que las tribunas no son sólo las abiertas y multitudinarias que en otra época fueron el altavoz de la Revolución, debemos aprender a emplear más y mejor las posibilidades de la tecnología para inundar de verdades los infinitos espacios del planeta Internet donde hoy reina la mentira.

Digámoslo con todas sus letras: la Revolución cubana sigue de verde olivo, dispuesta a todos los combates. El primero, para vencer nuestras propias indisciplinas, errores e imperfecciones. Y al mismo tiempo para avanzar, “sin prisa pero sin pausa”, sabia advertencia del compañero Raúl, hacia el horizonte, hacia la prosperidad que nos debemos y que tendremos que conquistar más temprano que tarde, en medio de las turbulencias de un mundo minado por la incertidumbre, la injusticia, la violencia de los poderosos y el desprecio a las naciones pequeñas y a las empobrecidas mayorías.

Compañeras y compañeros:

Un día como hoy, simbólico, pleno de emociones y significados, en el que hemos compartido compromisos y convicciones, pensemos en Fidel, en sus ideas, en su imponente, fecundo e imprescindible legado, como una manera de alimentar ese genuino sentimiento de perpetuar por siempre su presencia entre nosotros.

Que cada fibra de nuestra estirpe revolucionaria vibre cuando proclamamos: ¡Yo soy Fidel!

Y juremos defender hasta el último aliento: “esta Revolución socialista y democrática de los humildes, por los humildes y para los humildes”, que la generación histórica nos ganó de pie en las arenas de Playa Girón hace 57 años y nos entrega invicta ahora, confiados en que sabremos honrarla llevándola tan lejos y colocándola tan alto como ellos lo hicieron, lo hacen y lo harán todavía (Aplausos).

Imprescindible es exclamar hoy:

¡Patria o muerte!

¡Socialismo o muerte!

¡Venceremos! (Aplausos.)

Se han publicado 24 comentarios



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  • Marino Chalas dijo:

    Excelente discurso. Lleno de realismo, sabiduría y respeto a los mentores de la Revolución, y con la humildad característica de los pueblo. Felicitaciones!

  • Víctor Tobar Sánchez dijo:

    La Revolución Cubana le a demostrado al mundo como lograr en la práctica ser potencia mundial en medicina y en educación.

  • Víctor Tobar Sánchez dijo:

    La Revolución Cubana le a demostrado al mundo como lograr en la práctica ser potencia mundial en medicina y en educación; un pueblo con un alto grado de formación política.

  • uruguayo de canelones. dijo:

    bueno,si es asi,ya va siendo hora de echar a los gringos de Guantanamo,para cuando lo van a dejar? FUERA YANKEES DE GUANTANAMO.

  • Cubanocogelucha dijo:

    ¡Al fin publican aquí el discurso! Creo que debió haber sido ayer mismo.
    La verdadera entrega de Díaz comienza ahora, cuando toda su inteligencia, olfato y coraje lo debe poner en función de sacar adelante a nuesto amado país. A diferencia de la generación histórica, que ha estado todos estos años al pie del cañón, él tiene juventud física, que quiere decir salud y energía para ponerle freno a la mediocridad y a la indolencia que insiste en sobrepasarnos. De paso lo felicito por su cumpleaños. Saludos.

  • Jose R Oro dijo:

    Muy buen discurso, cubre desde el merecidisimo elogio a la generacion historica de la Revolucion Raul, Ramiro, Guillermo y otros presentes, hasta la percepcion del futuro del pais. Bueno y claro.

    • El Inconforme dijo:

      Muy de acuerdo con usted estimado Jose R Oro. Sin embargo, me duele en el alma que tres de nuestros cinco hermanos Héroes de la República de Cuba no figuren en el parlamento. Esos que, más que nadie, de aquellos que no estuvieron al lado de Fidel en la Sierra, me atrevo a asegurar, están preparados para asumir cualquier cargo importante en nuestro país, incluso el de Presidente.

      • Jose R Oro dijo:

        Estimado El Inconforme. Me llamo la atencion que tres de los Heroes no figure. Quien sabe? Cuando menos seran ministros u otro rol importante en la sociedad. Esperemos, ellos estan en el corazon de cada cubano.

  • cam dijo:

    no se si nuestro presidente lee los comentarios de cubadebate, creo que debería dedicarle unos minutos de su día. lo mas importante En hora buena, hombre!!!!
    esto fue fácil, ahora la parte dura !estar a la altura!, mira que el listón te lo dejaron alto, para eso una palabra: escuchar

  • Eva dijo:

    Magníficos e históricos los discursos de Díaz Canel y de Raúl
    Propongo que se estudien en todos los colectivos del país, o sea por la CTC, los CRD, etc, pero fundamentalmente en las Secundarias Básicas y en los Pre antes de que termine el curso y las pruebas de ingreso pues los muchachos se desvinculan.
    Con los jóvenes estos discursos deben estudiarse con el apoyo de los dirigentes de la FEEM, la FEU y la UJC, que estén bien preparados para explicar, no hacerlo con maestros más preparados que lo harían de puro formalismo.
    Es importante que también los más jóvenes entiendan este momento histórico y también el legado que reciben ellos como generación del futuro. Patria o Muerte, me mantendré fiel a la Revolución hasta mi último aliento

    • Eva dijo:

      por error de mecanografía, quise decir maestros más preparados, o sea que no tengan suficiente cultura politica, gracias.

  • DGR dijo:

    Excelente discurso. Demuestra capacidad, inteligencia, respeto a la generación histórica. Tendremos Cuba socialista y revolucionaria por siempre.

  • Eduardo dijo:

    Excelente, casí una clase majistral, solo un detalle, Mariátegui se escribe y se pronuncia acentuada en la á, no en la e, ya saben, después nuestros enemigos corren la voz de que le prepararon el discurso…

  • Olga Lydia Paz Figueroa dijo:

    Garantizada la continuidad de la obra revolucionaria, la seguridad para el pueblo y la creatividad para asumir el tiempo histórico. Trasmite optimismo, sabiduría y fidelidad a los irrenunciables principios enarbolados por este pueblo que no le fallará para que Cuba siga siendo independiente, soberana, democrática, socialista, solidaria, próspera y sostenible, en desarrollo ascendente como nos enseñaron los que le antecedieron en tiempo. “Somos Cuba”

  • Eduardo dijo:

    Mis disculpas, es magistral, con g

  • Isabel dijo:

    Bravo, la revolución seguira su marcha victoriosa en manos del nuevo presidente, el pueblo de Cuba no debe olvidar cuanto sacrificio y sangre derramada por nuestros hermanos ha sido necesaria para mantener firme nuestra posición de no ceder jamas ante las amenazas del imperio, e vivido en el capitalismo, por eso, puedo decir, que Cuba es lo más hermoso y digno que me ha tocado conocer en mi vida, los valores de nuestro pueblo son tan grandes que somos respetados, aún por aquellos que tratan de que pasemos desapercibidos, eso, nos lo dió, sin lugar a dudas la generación que hizo la revolución, encabezada por nuestro invencible Cmdte en Jefe FIDEL CASTRO RUZ, fuí, soy y sere FIDELISTA. Arriba presidente, Cuba está contigo.

  • Chucho dijo:

    Felicidades a los elegido, principalmente al compañero Diaz Canel y ojala el concepto Revolucion se siga al pie de la letra, es imperioso el reordenamiento social, acabar de solucionar lo de la piramide invertida, solucionar lo de la fuga de los recursos estatales caballeros el robo y la malversasion esta a la orden del dia, adelante Sr Presidente termine con estos males que nos estan golpeando fuertemente

  • Pedro José Reyes Acuña dijo:

    Excelente discurso, no puede decirse menos que eso. Díaz-Canel se perfila como el impulso moderno necesario para el futuro de Cuba. Felicidades Presidente!, cuente con cada cubano digno amante de su patria y comprometido con el porvenir.

  • Bruno dijo:

    La preparación de un hombre para que asuma la Responsabilidad de Presidente de un pais ha demostrado que requiere una larga proyección en que la experiencia le aporta, junto a los conocimientos y preparación recibida los elementos para triunfar, creo que nunca como ahora tenemos en la dirección un equipo más preparado y probado, pues la dirección histórica tuvo la tarea de abrir el camino entre todas las inexperiencias e incongruencias de un futuro que nadie había recorrido o que se salieron de él. Considero que el aprendizaje ha terminado y que ahora podemos avanzar cometiendo menos errores pues hay una proyección hasta el 2010 que nos guia, con Lineamientos que nos aportan.

  • benito dijo:

    Hay mucho por hacer y estos tiempos recientes y dinamicos, demandan sabidurìa y creatividad para que esta nuestra revoluciòn cale en lo mas hondo,en los intersticios. De manera que aquì estamos.

  • APS dijo:

    ME CONMOVIO MUCHISIMO LAS PALABRAS DE DIAZ CANEL YA QUE FUI CRIADA POR UNA PERSONA CON LOS MISMOS CONCEPTOS DE REVOLUCION Y SOCIALISMO ADEMAS DE SABER TODAS LAS ANECDOTAS QUE VIENEN A MI MEMORIA CONTADA POR ELLA Y MIS TIAS LAS CUALES PARA MI SON PARTE DE LA HISTORIA COMO LO DE PLAYA GIRON PERO PARA ELLAS ES LO QUE VIVIERON Y OTRAS MAS. A PESAR DE ESTAR MAS QUE ACOSTUMBRADA A VER EN LA PRESIDENCIA A FIDEL Y A RAUL PERO BUENO COMO DIJO EL NUEVO PRESIDENTE Y CITO LAS PALABRAS JUREMOS DEFENDER ESTA REVOLUCION HASTA EL ULTIMO ALIENTO DE LOS HUMILDES, POR LOS HUMILDES Y PARA LOS HUMILDES. Y JUNTO A DIAZ CANEL SEGUIREMOS TRABAJANDO Y PERFECCIONANDO NUESTRO TRABAJO COMO HASTA AHORA.

  • Omelio Rivero Vilavicencio dijo:

    Un momento histórico ha ocurrido en mi país el 18 de abril, el cambio generacional de la dirección de la Revolución. El cambio realizado no es nuevo, desde los primeros años del triunfo revolucionario el invencible Fidel Castro vaticinó los cambios por los que debería pasar el país, cambios que tendrían como protagonistas a una nueva generación de cuadros formados por la Revolución, al respecto afirmó: “ Vengan nuevos cuadros, vengan nuevas generaciones de hombres; promuévanse los más aptos; no se aferre nadie a los honores ni a los cargos: Vengan nuevas generaciones mejores que nosotros, vengan nuevas generaciones más aptas que nosotros, que gustosamente les iremos dando el puesto de vanguardia.”
    Hoy esa nueva generación hija de las ideas de Fidel, continuadora de lo mejor de las tradiciones de lucha de nuestro pueblo es la encargada de continuar con la inmensa tarea de continuar construyendo el socialismo, luchar por un mundo paz, justicia social e independencia. Es la generación que en un nuevo contexto histórico, donde se avizoran momentos difíciles ante la intensificación de la guerra económica a las que nos tiene sometido los EEUU tiene que junto al pueblo de Céspedes, Agramonte, Martí, Mella, Guiteras, Lázaro Peña y todos aquellos que dieron su vida por lo que hoy tenemos que caminar en cuadro apretado, como afirmara Martí, como la plata en las raíces de los Andes, con el propósito de no ceder ante las amenazas vengan de donde vengan y continuar haciendo realidad el legado de Fidel en cada joven cubano.
    Nuestro pueblo está tranquilo, confiado y seguro con la nueva dirección recién electa por el pueblo en la Asamblea Nacional del Poder Popular, estaban, como afirmara Fidel Castro “… en el pueblo. El pueblo siempre produjo líderes en cada etapa de nuestras luchas revolucionarias. No son los líderes los que forjan a los pueblos; son los pueblos los que forjan a sus líderes”. Confiamos en ellos y sabemos que debemos continuar enseñando al pueblo, inculcarle el principio de que solo tendrán derecho a estar al frente de sus destinos quienes sean capaces de dar el máximo, de hacer el máximo honestamente y sin demagogia, sin engaño y sin politiquería.
    La tarea del futuro es dura y el camino no será nada fácil, pero bajo las banderas del socialismo y el legado de Fidel, seguiremos adelante con la convicción de que no es solo problema de gobernantes la búsqueda de soluciones a problemas comunes, es problema de gobernantes y del pueblo, estaremos siempre atentos para que la Revolución no sea nunca pedestal sobre el que se levantes oportunistas ni demagogos sino aquellos que verdaderamente representan al pueblo e interpreten sus deseos y aspiraciones y luchen día a día como lo hiso Fidel por darle solución.

  • Jorge Cisnero Enamorado dijo:

    Evidentemente, como esperamos, darle continuidad al proceso revolucionario en una nueva etapa del proceso revolucionario cubano, que exije de todos consagración y eficiencia en todo lo que a cada cual le corresponde desde su posición para fortalecer nuestras acciones para enfrentar las apremiantes tareas que siguen en los tiempos por transitar, Apoyaremos resueltamente a Días Canel. Un discurso pronunciado cargado de realidades que honra las virtudes de nuestros antecesores y con visión de futuro. La práctica lo demostrará en el camino que sabremos desembrozar como se ha hecho siempre.

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Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba desde el 19 de abril de 2018. Fue primer vicepresidente de Cuba (2013-2018) y ministro de Educación Superior (2009-2012). Fue primer secretario del Partido Comunista en Villa Clara (1994-2003) y Holguín (2003-2009). En twitter: @DiazCanelB

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