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Rocky Nelson

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Nelson, Glenn (Rocky)Para el almendarista Ismael Sené

A partir de 1907, en plena Segunda Ocupación Militar de los Estados Unidos, se abrieron las puertas a los jugadores foráneos en la Liga Profesional Cubana, la misma que había asimilado negros en 1900. Y aclaramos lo de la raza, porque en aquella primera oportunidad arribarían ocho negros y solo dos blancos norteamericanos. La pelota se democratizó en Cuba mucho antes que en los Estados Unidos, que comenzaría a dar los primeros pasos con Jackie Robinson en 1947, soportando todo género de ultrajes.

Desde 1907 pasarían por ese circuito jugadores emblemáticos de ambos colores: John (Bemba Cuchara) Lloyd, todo un portento en el campo corto, el estelar lanzador Leroy (Satchel) Paige, el antesalista Raymond (Talúa) Dandridge, el receptor-jonronero Joshua Gibson, el jardinero zurdo Oscar Charleston, Monte Irvin…Todos ellos negros que habitan por sus méritos en Cooperstown.

Y no escasearon los “pieles pálidas”, como les llamaron los indios endógenos del oeste a los blancos: Brooks Robinson (La Aspiradora Humana),Hoyt Wilhem, célebre por su bola de nudillos, y algunas celebridades a la cuenta de Ty Cobb, Babe Ruth, Ted Williams y otros en las llamadas Series Americanas. Ellos también engrosan las filas del Salón de la Fama.

Entre todos, sin exhibir el talento de aquellos, quien dejó la huella más profunda quizás haya sido Glenn Richard Nelson, conocido por Rocky. Algunos piensan que, a pesar de la indudable calidad, mucho haya tenido que ver su desempeño con el Almendares, que ya para esa época era el equipo más popular, a pesar del aristocrático nacimiento en 1878 a cargo, entre otros, de los hermanos Carlos y Teodoro Zaldo.

Rocky nació el 18 de noviembre de 1924, en Portsmouth, Ohio, y falleció en esa localidad el 21 de octubre de 2006 (en algunas fuentes aparece el día 31). Con 5’ 10 de estatura y 175 libras de peso. En sus inicios defendió la primera almohadilla, jugó en los jardines y hasta lanzó alguna que otra vez.

Su llegada a la Isla, prácticamente desconocida para él, tuvo un carácter anecdótico:

Me fui a Cuba el 18 de diciembre (de 1952). Nunca lo olvidaré. Estaba trabajando para los ingenieros del condado cuando se me rompieron los pantalones y entré en casa a cambiarme. Antes de volver a salir, ella (su esposa Alberta) me dijo:”Bob Bragan[1] te llamó desde Cuba”. “Yo no conozco a ningún Bob Bragan”, le dije. En ese tiempo Bob y yo solo habíamos hablado por teléfono; yo no lo había visto nunca, ni lo conocía ni nada. El mensaje decía que lo llamara a las seis, así que lo llamé a las seis y me dijo: “Te tengo un trabajo aquí”. Allá me fui y Monchy de Arcos me recibió en el aeropuerto y me dijo, “bueno, vete al estadio para que dejes tus cosas en el vestuario”.[2]

Ni corto ni perezoso, Rocky se dirigió al Gran Stadium de La Habana, hoy Latinoamericano, donde debutaría esa misma noche en condiciones inesperadas, pues prácticamente no lo dejaron entrar en calor. Entró al dugout sin conocer a casi nadie y se sentó a ver el desafío, cuando llegó la sorpresa:

Bragan viene y me dice, “¿te gustaría participar?” y yo le contesté, ¿a qué te refieres?, y él me respondió, “te tenemos un sitio ahí para ti”. No había nadie jugando la primera base. Esa era su manera de hacer las cosas. Así que salí al terreno y ellos tenían a un tipo de apellido Davis, que era de los Cachorros, lanzando contra nosotros (debe de ser Jim Davis). Primera entrada. Nunca lo voy a olvidar, me lanzó una curva; a mí me encantaba batearles las curvas a los zurdos, de modo que conecté un hit al jardín derecho, y al jardinero se le fue la bola entre las piernas, con lo que llegué a tercera base.[3]

Acto seguido, desde la antesala, llamó al manager para pedirle un sustituto, porque había llegado con la lengua casi afuera.

“¿Qué dices? Pero si lo hiciste muy bien”. Yo le dije, “Compadre, no puedo más”. Maestri era el árbitro, así que Bob se puso a discutir con él para que yo pudiera recuperar el aliento.[4]

Según el citado autor, en La Habana, Nelson no la pasó tan mal que digamos, pues además de los emolumentos, fue un asiduo visitante de Tropicana, a veces acompañado de su esposa; otras no. Asistió, junto a otros peloteros, a la inauguración del Casino del Hotel Capri, dirigido por el actor George Raft, a quien se ha relacionado con la mafia. Y no despreció algún que otro contrato publicitario.

Sereno en el home plate, muy oportuno, se destacó sobremanera en la temporada 1953-1954, donde los Azules se coronaron con un balance de 44-28 (.611).

El mayor apoyo lo recibió Bragan por parte de Glenn “Rocky” Nelson, un verdadero “asesino” de lanzadores en las Ligas Menores y campeonatos invernales, quien pasó las de Caín tratando de triunfar en las Grandes Ligas. Durante las temporadas de 1955 y 1958, Nelson conquistó la Triple Corona de los bateadores en la Liga Internacional (Triple A).[5]

En 1942 había sido fichado para la organización del St. Louis Cardinals, perono sería hasta el 27 de abril de 1949 cuando debutó en las Grandes Ligas con ese equipo. Y jugó su último partido en la Gran Carpa, el 29 de septiembre de 1961, contra el Cincinnati Reds.

A lo largo de la década del cincuenta, se convertiría en una figura emblemática de los Azules del Almendares, por seis temporadas. En 1952-1953 (.283), 1953-1954 (.352), 1954-1955 (.312), 1955-1956 (.305), 1957-1958 (.244) y 1958-1959 (.245). En 1 304 veces al bate, conectó 375 hits, para average de .288, con 240 anotadas, 231 impulsadas, 61 dobles, 12 triples, 64 jonrones y 10 bases robadas.

Su estilo heterodoxo para batear,por la posición del pie derecho, hacía las delicias de la fanaticada. Con 44 jonrones, fue el 8vo. de por vida. Lideró a los bateadores en 1953-1954 (.352). En 1954-1955, implantó un récord de 57 impulsadas, empatado con Pedro Formental, del Habana, donde poco le faltó para obtener la codiciada Triple Corona, solo un par de cuadrangulares. También resultó líder de los jonroneros (13).En 1954-1955 en anotadas (60) y bases recibidas (70).

Al triunfo de la Revolución de 1959, compartió con los rebeldes a su llegada a La Habana, en unión de Tom Lasorda y otros jugadores. Había asistido con los Azules a dos Series del Caribe: 1955 (.471), líder, y 1959 (.320),celebrada en Caracas, Venezuela, del 10 al 15 de febrero de 1959, donde ganaron. Total: en 11 desafíos y 42 veces al bate, conectó 16 hits, para average de .381, con 4 anotadas, 8 impulsadas, 1 doble y 1 jonrón.

El apodo de Rocky se lo debe a su compañero Whitey Kurowski en el equipo de los Cardenales de St. Louis durante un entrenamiento primaveral. Allí recibió un pelotazo en su cabeza, pero Nelson ni se enteró, de ahí el Rocky (viene de roca).Como pelotero profesional Rocky, a quien llamaban La Roca en Cuba, debutó en 1942, con solo 17 años, jugando para los Cardenales de Johnson Cityde la Liga Appalachian, categoría D. Ese año actuó como lanzador y primera base y bateó sólo para .253, sin conectar jonrón. De ahí, en plena II Guerra Mundial, estuvo tres años en el Servicio Militar.Regresaría en 1946 con los St Joseph Cardinals, de la Asociación Occidental, categoría C, luego saltó a la Piedmont League, clase C, donde bateó para .371 y comenzó a enseñar su calidad como bateador. De ahí saltó a las Alas Rojas de Rochester de la Liga Internacional, AAA, donde bateó sobre los .300, y en 1949 debutó con los Cardenales en las Mayores.[6]

Entre 1942 y 1962 se desempeñó en trece campañas de las Ligas Menores de los Estados Unidos, con los siguientes equipos: Johnson City Cardinals (1942), St. Joseph Cardinals (1946), Rochester Red Wings (1947 y 1948), Lynchburg Cardinals (1947), Columbus Red Birds (1950), Montreal Royals (1952, 1953, 1954, 1955 y 1956), Toronto Maple Leafs (1957, 1958 y 1962) y Denver Bears (1962). En 1 418 juegos y 5 032 veces al bate, conectó 1 604 hits (.319), con 742 anotadas, 787 impulsadas, 307 dobles, 81 triples, 234 jonrones, se robó 36 bases, recibió 666 bases por bolas y se ponchó en 298 ocasiones.

Caso de rara avis, donde el slugger se ponchó menos de la mitad de las bases por bolas recibidas, las superó en dobles y se acercó a la cifra con los cuadrangulares.

En las Grandes Ligas comenzó en 1949 con el St. Louis Cardinals, manteniéndose en ese circuito hasta 1961, con varios equipos: St. LouisCardinals, Pittsburgh Pirates, Chicago White Sox, Brooklyn Dodgers, Cleveland Indians, de nuevo el St. Louis, y se retiró con elPittsburgh Pirates. En 620 desafíos promedió .249, con 347 hits en 1 394 veces al bate, 186 carreras anotadas, 173 impulsadas, 61 dobles, 14 triples y 31 jonrones, 94 ponches, 130 bases por bolas y slugging de .379.

No fue un triunfador en el circuito mayor, pero se destacó sobremanera en las Menores, incluyendo el torneo cubano. Brilló en 1958 con el Montreal Royals, su mejor campaña en las Menores. En 1997 fue electo al Salón de la Fama del Béisbol Cubano, con sede en los Estados Unidos, por su relevante actuación en la Liga Profesional Cubana.Asimismo es miembro del Salón de la Fama de la Liga Internacional y del Salón del Béisbol de Canadá.

La fanaticada azul lo mimó. No fue para menos.

Liga Profesional Cubana:

VB         H       AVE      CA          CI         2B        3B         HR         BR

1304 375 .288 240 231 61 12 64 10

 

-Con 44 jonrones, fue el 8vo. de por vida y el extranjero que más veces la sacó del parque.

-Lideró los bateadores en 1953-1954 (.352).

-En 1954-1955, implantó un récord de 57 impulsadas, empatado con Pedro Formental, del Habana.

-En 1954-1955 también resultó líder de los jonroneros (13), en anotadas (60) y bases recibidas (70).

Grandes Ligas:

JJ       VB         H         AVE       CA        CI       2B        3B         HR         SLG

620 1394 347 .249 186 173 61 14 31 .379

 

Ligas Menores:

JJ       VB         H       AVE  CA     CI      2B       3B       HR        BR        BB   SO

1418 5032 1604 .319 742 787 307 81 234 36 666 298

 

(Con documentación de Jorge Figueredo, Guías del Béisbol Profesional Cubano, Enciclopedias de las Grandes Ligas, Severo Nieto, Roberto González Echevarría, Esteban Romero, Daniel De Malas, Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga, Baseball-Reference.com, Ángel Torres, Elio Menéndez, Mark Rucker y Peter C. Bjarkman, Eladio Secades, Juan Ealo, Manolo de la Reguera, Eddy Martin, René Molina, Felo Ramírez, Cuco Conde, Roberto Llende, Ismael Sené, Yasel Porto Gómez, Adonhay Villaverde Blanco, Marino Martínez, y otras fuentes).

[1] Entonces manager del Almendares.

[2] Roberto González Echevarría: La Gloria de Cuba. Historia del béisbol en la isla. Editorial Colibrí. Madrid, España 1999, p. 513.

[3] Ídem.

[4] Ídem.

[5][5] Ángel Torres: La leyenda del Béisbol Cubano (1878-1997). Library of Congress. Miami, Florida, USA 1996, p. 180.

[6] Esteban Romero: Del ayer…..Un slugger a recordar en la pelota profesional cubana: Rocky Nelson. Swing Completo, viernes 8 de mayo de 2015.

Orestes Miñoso, Felipe Guerra Matos y Rocky Nelson (1959)

Orestes Miñoso, Felipe Guerra Matos y Rocky Nelson (1959)

Se han publicado 3 comentarios



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  • burundanga dijo:

    Mi padre era amigo de Arias el pitcher del Marianao y a través de él conocí a Rocky Nelson, una primera base muy particular, pues bateaba con una posición de los pies bien característica y su consabida goma de mascar. Gracias por el artículo.
    En mi casa mamá era del Almendares, papá del Marianao y yo del Habana. Que clase de liga. Nos llevamos siempre bien a pesar de tener en casa alacranes, tigres y leones.
    Un abrazo para Ismael Sené

  • Pedro Nolasco dijo:

    Magnífico artículo que Ud lo dedica a Sené que era Almendarista y furibundo Industreialista……..y valioso conocedor de la pelota cubana.
    Pero yo que era del club Habana y en ésta soy de Vilaclara, se lo agradezco también.
    Ud está haciendo un trabajo muy valioso y necesario, que espero ver algún día en forma de libro.
    Gracias.

  • lucianonyy dijo:

    no se ha hablado mucho al respecto, pero el pelotero que fue el escogido inicial para romper la barrera racial en las grandes ligas fue un cubano: silvio garcia, el shortstop maravilloso que lo hacia todo bien. pero cuando le dijeron a silvio lo que posiblemente o de seguro, iba a tener que enfrentar de los racistas, dijo un rotundo no. más o menos su respuesta fue: el que me escupa o me insulta imagínense la que se va a formar.
    por favor, scriba sobre carlos colás, el catcher del cienfuegos y quien siempre le decia a mi madre al llegar a casa a visitarnos, “aquí llegó tu hermano negro”.

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Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

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