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Crónica del día a día: A favor de la memoria

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En estos últimos días han coincidido algunos estímulos para escribir esta crónica del día a día en el fin de semana de la Habana del Este. El tema que los vincula es, sin dudas, actual y relevante: la memoria.

Esas dos palabras son lemas, objetivos, claves en el trabajo que hacemos todos los días desde hace 20 años en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau. Allí hemos transitado diferentes caminos para contribuir al rescate de la memoria cultural e histórica de la nación cubana, comenzando por (e inspirados en) el fértil legado de la vida y la obra de Pablo.

Aquí en esta crónica, sin embargo, me estoy refiriendo a la memoria como la útil herramienta para preservar y utilizar el tesoro inapreciable de lo aprendido y vivido.

El estímulo/detonante principal para escribir esta crónica fue, sin dudas, la marcha A favor de la memoria, realizada el pasado miércoles 21 de septiembre, Día Mundial del Alzheimer, en la villa de San Antonio de los Baños, provincia de Artemisa, organizada por el Servicio Provincial de Atención Integral Comunitaria a los Trastornos de la Memoria -SPAICTM- que dirige nuestra amiga la Dra. Saily Sosa. Convocada por cuarto año consecutivo, la marcha reunió a cientos de personas –pacientes, familiares, profesionales de la salud, estudiantes, junto a la población de San Antonio– que recorrieron la calle principal de la villa hasta el Parque del Humor, coreando el lema “A favor de la memoria”, enfatizando la consigna de este Día Mundial del Alzheimer en todo el planeta: “Recuérdame”.

La próxima parada de este evento humano y humanitario fue el Museo del Humor de San Antonio, que dirige Isel Chacón, donde artistas de la comunidad compartieron con pacientes y familiares, recordándonos –entre texto y canción– la importancia de colocar en un urgente primer plano los estudios y las acciones relacionadas con ese mal del siglo XXI que incorpora un nuevo paciente cada 3 segundos en el planeta. Cifra creciente y preocupante, también en el pequeño contexto de nuestro país, donde la incidencia del Alzheimer aumenta geométricamente.

La alta tasa de crecimiento de la enfermedad afecta gravemente zonas muy sensibles, desde el punto de vista humano y, también, desde el punto de vista económico y social. Por un lado está, por supuesto, la situación del paciente de Alzheimer, que va perdiendo facultades cognitivas y de otra índole en un proceso que la ciencia no ha logrado aún conocer totalmente a fondo ni, mucho menos, revertir. Por otro, está la situación del familiar-cuidador, que según muchos médicos son los verdaderos pacientes, ya que la persona enferma pierde la capacidad de entender y conocer lo que está sucediendo. Sobre el familiar-cuidador cae todo el peso de la situación, atentando, a su vez, contra su propia salud.

Por último, se encuentra un elemento imprescindible de este entramado: la afectación de los recursos humanos y económicos que el crecimiento estadístico de la enfermedad produce. La atención a ese número de pacientes que aumenta requiere de infraestructuras apropiadas y de recursos materiales para enfrentar la situación.

Esos –y otros– son los aspectos que desarrolla el Servicio de atención a los trastornos de la memoria que tiene su sede en San Antonio de los Baños. Y lo hace con una organización y una entrega personal del tiempo y el entusiasmo de los profesionales de la salud que lo convierten, a mi modo de ver, en un ejemplo admirable y necesario de seguir por otros territorios e instancias del país, para ir logrando, paso a paso, la comprensión de las instituciones, la sociedad, la gente, sobre las consecuencias crecientemente negativas que el desarrollo estadístico de la enfermedad impone al entramado social del país.

En ese sentido hubiera sido justa y necesaria la difusión de esa marcha A favor de la memoria en nuestros medios. No apareció una línea en el espectro noticioso del país.

Otro estímulo para escribir esta crónica del día a día sobre el tema que estoy conversando ahora con ustedes fue el programa televisivo Mesa redonda dedicado ayer viernes a las labores de la Cátedra del Adulto Mayor y a la necesidad de prestar atención –y recursos– a los temas derivados del creciente envejecimiento poblacional. Aunque no se mencionó el Alzheimer como un importante acápite perteneciente de hecho a esa problemática, resulta necesario destacar que se haya tocado ese tema de amplia resonancia nacional en un espacio televisivo que cuenta con una audiencia muy grande. Y que –según me han contado, porque no vi el programa– nuestra amiga Arleen Rodríguez Derivet, su coordinadora, haya hecho una autocrítica a la propia Mesa… –y a otros medios de comunicación– por la demora sostenida en la aparición de estos temas de tan sensible e importante incidencia entre nosotros.

Me alegra que se haya mencionado –y puesto en práctica– el término autocrítica, esa herramienta que parece estar en veda entre nosotros y puede correr el riesgo de convertirse en una especie en proceso de extinción. Y también me alegra que se hayan analizado importantes factores que inciden en ese proceso de envejecimiento poblacional –la baja tasa de natalidad y la alta cifra de esperanza de vida en el país–, aunque no se haya mencionado –según me comentan los que vieron el programa– otro factor ampliamente influyente en esa situación: el crecimiento acelerado, en estos últimos tiempos, de la emigración cubana, sobre todo entre los jóvenes.

Aprovechando la flexibilidad estilística del género crónica, se me ocurre convertir en proposición el asunto del que venía conversando con ustedes y decirle a Arleen, por esta vía comunicacional, que a mi modo de ver sería muy útil incluir pronto entre las temáticas de la Mesa… el preocupante asunto del Alzheimer, dando a conocer, precisamente, como ejemplo, el trabajo del Servicio… que se desarrolla en San Antonio, donde son atendidas más de 600 personas –pacientes, familiares-cuidadores de esas villas y otros territorios–, con una calidad profesional y una calidad humana verdaderamente dignas de conocer, admirar… e imitar.

Conociendo y admirando lo que se propone y va logrando este proyecto humanitario y humano, hemos ofrecido, desde el Centro Pablo, modestos apoyos logísticos a su desarrollo y seguimos siguiendo –también a través de crónicas del día a día– en la tarea común de sensibilizar a las instancias correspondientes y las gentes de buena voluntad que se preocupan por temas como éste, de tanta incidencia actual y futura en la vida de nuestro pueblo.

Se han publicado 10 comentarios



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  • Raul dijo:

    El Alzheimer es un mal mundial y en una gran cantidad de paises se extiende velozmente, entre ellos Cuba. Por ahora la longevidad es aliada del mal, porque no se ha descubierto un medicamento o una terapia capaz de atacarlo como fuera necesario.
    Esta terrible enfermedad es un desafio mas para un pais como Cuba, que por un lado prolonga cada dia mas la espectativa de vida de sus ciudadanos, y por la otra, sufre de un crecimiento poblacional negativo y una emigracion de gente joven muy importante.

  • Casi dijo:

    Sería bueno en la televisión una propuesta semanal de unos minutos sobre el tema de los cuidadores con consejos para estos.

  • Roberto Molina dijo:

    El tema se las trae, estimado Victor,y es una bocanada de aire tu cronica en medio del desierto informativo al respecto. Tengo familiares que fallecieron padeciendo ese mal y conozco bien los efectos sobre los cuidadores, familiares o no, tan profundos que decadas despues de haber pasado por la experiencia se les menciona con tristeza y temor.
    Ese es uno de los asuntos que golpea a las personas de la tercera edad y alarma que a pesar de decirte y repetirse que nuestra poblacion esta envejeciendo dia a dia, poco y nada se haga para afrontar ese desafio. Fuera de unas curitas de mercurocromo en algunas aceras de la capital y otras ciudades para darles acceso a las sillas de ruedas, el resto esta por ver. No hay acceso de esas sillas a los buses de transporte urbano y en los intermunicipales y provinciales ni se diga. Ni hay facilidades para que los ancianos vayan a una consulta medica y/ o salgan de ella. Me tope recientemente con un caso de un adulto mayor que no tiene familiares y fue a una operacion de cataratas por su cuenta, pero al salir satisfactoriamente de ella no podia ni tomar un taxi para ir a su casa porque ese servicio no existe en el Pando Ferrer, solo los inescrupulosos que quieren exprimirle el bolsillo a los mas necesitados. Son asuntos que debian pensarse, buscar soluciones, establecer reglas, obligaciones. Que la Mesa Redonda ponga el tema al descubierto en todas sus aristas podria ser el inicio de un proceso sensibilizador y de busqueda de soluciones.

  • olguita dijo:

    Tengo el hábito de no ir a la cama sin antes buscar Cubadebate y hoy, cuando encuentro esta crónica que habla de un tema tan sensible como el Alzhaimer fue como una campanada que me tocó el alma. Conozco bien qué significa que esos seres que más queremos comiencen a caminar entre verdaderas nebulosas, que pierdan los recuerdos, que el olvido se apropie de sus vidas, que sus miradas sean un vacío y que solo quede, hasta cierto momento de ese, en muchos casos, largo proceso, una sonrisa ingenua en sus rostros. Lo viví y sé la enorme huella que deja en quienes pasamos por esa experiencia, por eso me parece de profundo contenido humano este llamado a un enfoque social, a una solidaridad activa, desde los distintos saberes, desde la ciencia y el arte, desde la conducta individual y social, desde el papel de los medios de difusión, a mitigar el enorme dolor que para una familia significa enfrentar tan dura realidad. Gracias a su autor

  • CLLG dijo:

    què bueno que se traten estos temas. Los logros de la salud en Cuba han contribuido a elevar la esperanza de vida, pero no se ha preparado el paìs ni socialmente ni en infraestructura para asumir el envejecimiento poblacional, y siempre tenemos que recordar que si queremos aumentar la esperanza de vida, tenemos que perocuparnos por elevar, a su vez, la calidad de vida. Bravo por esta crònica.

    • Habanero dijo:

      Mi opinión es, que al igual que en los años 70 y 80 se fabricaron muchos círculos infantiles por el boom poblacional, hoy se construyan muchos asilos de ancianos para que los familiares-cuidadores no tengan que dejar de ejercer sus carreras profesionales y mediante el pago de un módico precio, puedan ingresar a sus familiares y así, el estado, que invirtió en la preparación de esos profesionales no pierda los recursos invertidos.

  • caridad dijo:

    Son reconocidos y agradecidos los esfuerzos que realiza el estado cubano por la salud del pueblo y sobre todos por los longevos, pero sería muy conveniente que desde ahora se impartan seminaries, charlas o conferencias a los cuidadores de los ancianos para saber conducir amorosamente este proceso al que todos nos enfrentamos.
    Son personas que merecen respecto y gratitud y nos corresponde al relevo una atención esmerada y no todos sabemos como conducirnos frente a patología clínicas como el Alzhaimer.
    Joven a de ser quien lo quiera ser. Queremos llegar a esa edad con calidad de vida y para ello nos corresponde colaborar junto con el estado en mejorarle la calidad de vida y asegurar la atención de la nuestra.

  • Mary dijo:

    Excelente crónica y sensible tema. Esa marcha A favor de la memoria efectuada en San Antonio de los Baños debió haber tenido repercusión nacional; especialmente en nuestra sociedad en la que una buena parte de la población es o anda en el camino a la vejez. No creo que muchas personas conozcan de esas actividades, ni de la existencia de un Servicio Provincial de Atención Integral Comunitaria a los Trastornos de la Memoria -SPAICTM- radicado en San antonio de los Baños. ¿Existe ese mismo Servicio en otras provincias?. ¿Realizan también actividades integradoras para la comunidad, estos pacientes o sus familiares?.

  • María dijo:

    Victor quiero agradecerte por llamar la atención sobre el tema, todos los días suplico a Dios para que dote de mucha inteligencia y perseverancia a los científicos que se dedican al estudio de cualquier tipo de demencia.
    La herida más profunda que tengo en mi corazón y que creo que nunca va a sanar tiene que ver con esta enfermedad. Me compadezco de los que la sufren y de los que los rodean y cuidan

  • Edith González dijo:

    Es un tema muy actual, tengo amigos que han pasado por esta situación y no han tenido ningún apoyo. Pienso que se debe divulgar el trabajo que se hace en San antonio y ampliar casi todos los cubanos convivimos con un viejito y es muy triste no saber como convivir con esta enfermedad, porque se que el familiar se desespera. Es muy importante tocar estos temas no sólo en la Mesa, si no también en otros ámbitos.

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Víctor Casaus

Víctor Casaus

Poeta, cineasta, narrador y periodista cubano. Es el director del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau en La Habana.

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