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México 1968: El estilo Fosbury

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Dick Fosbury.

Dick Fosbury.

México, o los Estados Unidos Mexicanos, es un país de América cuyas tres cuartas partes están situadas en el norte del Continente y las otras en Centroamérica. Su territorio tiene la forma de un cuerno, cuya punta sería la Península de Yucatán. Posee una considerable actividad volcánica, que le ha modelado el suelo. La riqueza de México es principalmente agrícola y minera, aunque la industria y el comercio aumentan considerablemente.

El único país latinoamericano que no rompió las relaciones con Cuba al inicio de la Revolución. De rica historia, con héroes legendarios como Emiliano Zapata y Pancho Villa. El peso específico de México en Latinoamérica no es despreciable. País de inmensos territorios, fue despojado de una buena parte de ellos: California, Texas…, por la expansión al oeste de los Estados Unidos de Norteamérica en pleno siglo XIX. La cosmopolita Ciudad de México, la capital del país, acoge a más de veinte millones de habitantes, incluyendo su periferia. Es la cuna del Imperio Azteca, antiguamente llamada Tenochtitlán.

Los XIX Juegos Olímpicos tuvieron por escenario a la capital mexicana y por vez primera un país latinoamericano encaraba, también con éxito, al igual que los japoneses, la misión de organizar una Olimpiada, actividad a la que asistieron más de siete mil atletas de 109 países. Fue un encuentro pletórico de confraternización entre los deportistas. Igualmente resultó fabuloso el trabajo de los anfitriones, tanto en la ceremonia de inauguración como en la de clausura, realizadas ambas ante más de cien mil espectadores. Debe puntualizarse que, a partir de esta contienda, se produjo el despertar del África negra en los Juegos.[1]

Tres características definen a estos Juegos:

1.- Grandes récords.

2.- Los primeros en un país del Tercer Mundo, latinoamericano y subdesarrollado.

3.- Por primera vez en un país de habla hispana.

Primer récord: 6 626 atletas de 113 países. La altura de 2 238 metros sobre el nivel del mar favorece la capacidad competitiva, sobre todo en saltos y velocidad. El norteamericano JimHines dominó los 100 metros planos, con un extraordinario registro de 9.95 segundos, primer ser humano que reducía la marca de 10 flat establecida por Bob Hayes en Tokio 1964. Hines desarrolló una velocidad inusual entonces: 36,2 K/h. No fue el único registro impresionante: en 200, 400 y los relevos 4 por 100 y 4 por 400, también los hubo, pero uno tuvo mayor repercusión mundial, cuando el norteamericano Robert (Bob) Beamon se estiró cual canguro hasta los 8.90 metros en el salto de longitud. La comunidad internacional no estaba preparada para semejante salto.

En estos Juegos se introdujo el elemento político, que no ha faltado en el Movimiento Olímpico. Se puso de manifiesto la inconformidad de los negros norteamericanos contra el racismo. Estelares corredores como John Carlos y Tommy Smith -entre otros-, levantaron el brazo derecho y bajaron la cabeza en señal de protesta, a favor del movimiento conocido como “Black Power” o “Poder Negro”, al escuchar las notas de su Himno Nacional. La Carta Olímpica rechaza los factores políticos o cualquier otro que enturbie los Juegos, pero estos no están ajenos -ni pueden estarlo- al mundo contemporáneo.

Cuando el 16 de octubre Smith y su compatriota y hermano de raza John Carlos ocupan el primer y tercer escaño del podio olímpico, en la entrega de las medallas de la final de los 200 metros lisos, ambos se presentarán sin zapatillas, luciendo unos calcetines negros y enguantadas sus manos derecha e izquierda (no debían de tener más que un par) con guantes también negros. Cuando la bandera americana es izada en el mástil y las notas del himno resuenan en el estadio, ambos atletas levantarán amenazantes sus puños enguantados, mientras bajan la cabeza para no mirar su insignia nacional. Al día siguiente ambos atletas serán excluidos del equipo americano y obligados a abandonar la villa olímpica; dos días más tarde, James, Evans y Freeman, copadores de la final de 400 metros, levantarán de nuevo los puños enguantados en el podio, al que acuden tocados con boinas también negras. Triste y lamentable espectáculo de propaganda política, sin juzgar su ortodoxia de fondo, en una manifestación de paz que acoge solo a individuos, no a grupos y uno de cuyos rasgos más cualificadores es la apoliticidad.[2]

Durántez toma posición a favor del Olimpismo y critica abiertamente la protesta de los negros norteamericanos. Es incuestionable que no están diseñados los Juegos Olímpicos para este tipo de situaciones, pero habría que analizar con profundidad los motivos que movieron a grandes atletas. En el momento de la protesta, no apoyada por el mítico Jesse Owens, a la sazón masajista del equipo, los atletas subordinaron su vocación deportiva a sus necesidades sociales, que en la actualidad se acrecientan.

Otros hechos destacados fueron: el cuarto título consecutivo, en igual número de Juegos, del discóbolo Al Oerter; la revolución técnica introducida por el saltador de altura Richard (Dick) Fosbury; la revelación de los atletas negros de Kenya, que comenzaron a tejer hazañas en distancias largas hasta el sol de hoy, etc. Cuba comenzó a vestirse de largo con dos medallas de plata en boxeo: el ya desaparecido Enrique Regüeiferos (63,5 kilos) y Rolando Garbey (71), así como en los relevos 4 por 100 masculino y femenino.

Para orgullo de América, un venezolano, el boxeadorMorocho Rodríguez, obtuvo la única medalla de oro de ese país en Juegos de Verano. Se proclamó campeón en la división de los 51 kilogramos.

A pesar de hechos violentos a raíz de los Juegos, donde en la capital fallecieron decenas de personas, México 1968, representando a América Latina y el Tercer Mundo, tuvo éxito. La hermana nación demostró que se pueden organizar unos Juegos con calidad, sin derrochar recursos económicos. Las instalaciones fueron buenas y acogedoras.

Robert (Bob) Beamon: El Canguro                                    

Los 8.90 del saltador norteamericano Bob Beamon, más que un gran récord, fue una proeza, ni los especialistas estaban preparados para algo similar. Conocido como un buen saltador, de somatotipo notable, no poseía la fortaleza de otros. Espigado, delgado, de aspecto quijotesco, clavó sus pinchos en la historia. Hay atletas que tienen un día especial en su carrera y dejan detrás todo lo hecho para mirar al horizonte; sucedió con quien antes de México 1968 no había logrado resultados sobresalientes, ni era el favorito.

Ni siquiera pensó acercarse a la -hasta hoy- inalcanzable distancia de 9 metros. Supo que había logrado un gran salto, superior a los anteriores, que podía darle una medalla, quizás la de oro, pero no romper el récord mundial en más de 20 centímetros. Se necesitaron veintisiete años para que Mike Powell, otro norteamericano, en el Campeonato Mundial de 1991, se estirara hasta los 8.95 e implantara el actual registro.

Bob Beamon y Fosbury serán las estrellas de México. El elástico negro americano que tenía acreditado su registro personal en 8,33 en salto de longitud, se plantó en 8,90 en un intento prodigioso y espectacular, en el que elevándose en su parábola más de dos metros, consiguió un registro del año dos mil, al pulverizar el récord del mundo en poder de Ralph Boston en 53 centímetros más. La conmoción deportiva y científica fue total, y los más minuciosos trabajos se centraron sobre hazaña tan inconcebible. Veintitrés años habrán de pasar, para que otro americano, Mike Powel, en prodigioso salto, superase en cinco centímetros la prodigiosa hazaña deportiva. El profesor Ernest Jokl, de CIEPS de la UNESCO, realizó una investigación sobre el tema con la que dio la vuelta al mundo.[3](64)

Ya Beamon no es recordista mundial, es historia, pero nunca se olvidará a aquel hombre que, horas antes de recibir su medalla de oro, lloraba arrodillado junto al tanque de saltos, porque fue el primer sorprendido en una tarde de mariachis.

El Estilo Fosbury                                                                 

El salto alto, o de altura, es tan añejo como los Juegos Olímpicos Antiguos. Con el tiempo y el avance indetenible de la ciencia y la técnica, se han adoptado nuevos estilos para buscar la cima. Si se observa con detenimiento algún filme de Juegos anteriores a Londres 1948, se podrá observar que se saltaba en forma de “tijeras”, más cercano a la vida natural. El barrel roll tuvo en el soviético Varely Brúmel su más fiel exponente. Se ataca de frente la varilla y se sobrepasa acostándose sobre ella, con una depurada técnica.

Hasta México 1968 a nadie se le había ocurrido, o al menos no lo intentó, saltar de otra forma. Al estadio azteca salió a competir un atleta joven que introdujo un nuevo estilo. No fue su creador; el entrenador lo diseñó para él. Después se universalizó y adoptó su apellido.

En lugar de saltar de frente y acostado, Fosbury lo hizo de espaldas y ganó la medalla de oro. Pasaba el cuerpo sobre la altura fijada mirando al cielo, como si quisiera alcanzarlo. Al principio -como sucede con todo lo nuevo- hubo escépticos. Lo consideraron una locura, que iba contra la fuerza de gravedad y se saltaba a ciegas. Para otros no tenía sentido y era peligroso, pero poco a poco se abrió paso yhoy ningún hombre ni mujer salta de otra forma.

Un par de jornadas más tarde, Fosbury se convirtió en admirado innovador en la lucha contra la gravedad, al imponer un nuevo estilo que recibió su apellido. Hasta ese momento todos los saltadores de altura utilizaban el estilo ventral, o sea, de frente. Fosbury en su oportunidad hizo lo contrario y virtualmente se acostó de espalda en el aire para sobrepasar el listón y su técnica le permitió alcanzar 2,24 metros.[4]

Dick Fosbury ha sido un atleta renovador, honesto. El 22 de noviembre de 1999, un cable fechado en México por la agencia Notimex y publicado por el periódicoJuventud Rebelde, informaba que Richard, célebre por su estilo de pasar el listón de espaldas, recomendó controles anti dopaje para los deportistas profesionales, que admira a Javier Sotomayor, convencido de que El Príncipe de las Alturas no se dopó con cocaína, como dijeron sus detractores a raíz de los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1999. Fosbury destacó:

En este caso hay que llegar a la verdad, ya que el competidor rechaza ser un infractor y yo le creo, porque me parece ser un buen deportista. Sotomayor no requería de esa sustancia para mejorar su rendimiento.

Los resultados de Fosbury no pasaron de México 1968, pero dejó una huella que transpira vitalidad: el Estilo Fosbury. La ciencia y la técnica seguirán avanzando, llegarán otros atletas y estilos, pero quedará la huella de aquel espigado saltador.

XIX JUEGOS OLÍMPICOS

CIUDAD DE MÉXICO, 12-27 DE OCTUBRE DE 1968

RESUMEN

 

LUGAR

PAÍSES ORO PLATA BRONCE TOTAL
1 ESTADOS UNIDOS 45 28 34 107
2 UNIÓN SOVIÉTICA 28 33 30 91
3 HUNGRÍA 10 10 12 32
4 JAPÓN 10 8 7 25
5 REP. DEM. ALEMANA 9 9 7 25
6 FRANCIA 7 3 5 15
7 CHECOSLOVAQUIA 7 2 4 13
8 REP. FED. DE ALEMANIA 5 11 10 26
9 AUSTRALIA 5 8 5 18
10 GRAN BRETAÑA 5 5 3 13
11 POLONIA 5 2 11 18
12 RUMANÍA 4 6 5 15
13 ITALIA 3 4 9 16
14 KENIA 3 4 2 9
15 MÉXICO 3 3 3 9
16 YUGOSLAVIA 3 3 2 8
17 HOLANDA 3 3 1 7
18 BULGARIA 2 4 3 9
19 IRÁN 2 1 2 5
20 SUECIA 2 1 1 4
21 TURQUÍA 2 0 0 2
22 DINAMARCA 1 4 3 8
23 CANADÁ 1 3 1 5
24 FINLANDIA 1 2 1 4
25 ETIOPÍA 1 1 0 2
NORUEGA 1 1 0 2
27 NUEVA ZELANDIA 1 0 2 3
28 TÚNEZ 1 0 1 2
29 PAKISTÁN 1 0 0 1
VENEZUELA 1 0 0 1
31 CUBA 0 4 0 4
32 SUIZA 0 1 4 5
33 MONGOLIA 0 1 3 4
34 AUSTRIA 0 1 2 3
BRASIL 0 1 2 3
36 BÉLGICA 0 1 1 2
UGANDA 0 1 1 2
38 CAMERÚN 0 1 0 1
JAMAICA 0 1 0 1
REP. POP. DEM. COREA 0 1 0 1
41 ARGENTINA 0 0 2 2
42 COREA DEL SUR 0 0 1 1
GRECIA 0 0 1 1
INDIA 0 0 1 1
FORMOSA 0 0 1 1
    172 172 183 527

 

 

[1]XXII Juegos Olímpicos. Moscú 80. Resumen. Centro de Investigaciones e Información del Deporte (CINID). La Habana. 1980, p. 6.

[2]Conrado Durántez: Historia y Filosofía del Olimpismo. 5ta edición. Asociación Iberoamericana de Academias Olímpicas. España. 2002, pp. 42-43.

[3] Ibídem, p. 44.

[4]Jorge Alfonso: COBI’92. NACEN LOS JUEGOS MODERNOS. Bohemia. La Habana. 1-5-92, p. 19.

El 9,95 de Jim Hines

El 9,95 de Jim Hines

Protesta de los atletas negros norteamericanos

Protesta de los atletas negros norteamericanos

Rolando Garbey

Rolando Garbey

Robert Beamon

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Se han publicado 3 comentarios



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  • Arq. Armando López Gasca, Cuernavaca, Morelos, México dijo:

    En 1968 el 2 de Octubre el Presidente Díaz Ordaz, ordeno al ejercito de méxico masacrar a miles de indefensos estudiantes que protestaban por la dictadura disfrazada en nuestro paÍs, QUE EN EL MUNDO SE CONOCíA COMO DEMOCRACIA DIRIGIDA.

  • cadillac dijo:

    cuandoe stuve en primaria en los…80´ estaba en el area especial de atletismo y recuerdo que nosenseñaban a saltar primero en ¨tijereta¨ y despues ene stilo fusbury, me gustaba mucho mas el segundo.

  • Yo sí dijo:

    Cadillac, tu eras de la tripulación de Colón?

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Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

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