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La desaparición de la URSS 25 años después: Algunas reflexiones (VI y final)

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I

Como se ha señalado en trabajos anteriores, la desaparición del socialismo en la URSS fue motivada por múltiples causas, que se engendraron durante un largo período de tiempo y donde el papel de las diferentes personalidades políticas en su devenir histórico contribuyó de diversa forma al desenlace final.

Un primer factor esencial en el derrumbe fue la ausencia de una verdadera cultura socialista, lo que no aseguró la motivación ideológica capaz de lograr que el hombre identificara su proyecto de vida personal con los intereses más altos de la sociedad, lo que a su vez suponía la participación democrática y consciente del mismo en la toma de decisiones apropiadamente consensuadas entre todos sus miembros. (1)

Un elemento clave para entender la complejidad de la situación lo destacaba Lenin en sus últimos escritos cuando se señala que el reto esencial era, lograr más eficiencia en la empresa comunista en relación a la capitalista, sobre lo que se apuntaba “…o pasamos esta prueba con el capital privado o fracasamos por completo. Para ayudarnos a salir bien de esta prueba tenemos el poder político y una serie de diversos recursos económicos y de otro tipo; tenemos todo lo que quieran, menos capacitación (…) lo que nos falta es cultura en el sector de los comunistas que desempeñan funciones de dirección.” (2)

Esa cultura –que puede también entenderse como el conocimiento indispensable para construir el socialismo- nunca se logró crear plenamente. En su lugar frente a las inevitables contradicciones de este proceso, surgió la imposición autoritaria y la represión del disenso por parte de una élite dirigente divorciada de las masas y burocratizada hasta la médula que olvidó las enseñanzas de Lenin, cegó las potencialidades del socialismo como sistema y contribuyó al colapso de ese modelo.

Stalin (al centro, con chaqueta blanca) y Trostky (con gafas) en Moscú. Foto: AP

Foto poco conocida. Stalin (al centro, con chaqueta blanca). A su lado, Trostky (con gafas) en Moscú. Foto: AP

Tras la muerte de Lenin “Stalin fue el rostro visible y la figura representante de la nueva capa dirigente que fue rompiendo gradualmente vínculos con la dirección genuinamente revolucionaria (con mayor énfasis después de la muerte de Lenin), y se fueron deshaciendo de los mecanismos endebles de control político de las masas.” (3)

“A los cargos administrativos principales fueron ascendiendo figuras de relieve secundario dentro de la revolución, motivado esto, entre otros factores, porque muchos antiguos combatientes perecieron durante la contienda civil, o se iban separando de las masas con promociones o cargos de menor relevancia, o porque sencillamente el cansancio de los duros años de combate y las circunstancias hostiles en que se vivía hacían mella en la resistencia de algunos hombres. Esta fue una de las fuentes de donde se nutrió la casta en gestación.” (4)

A lo anterior se sumaría la tradición burocrática del estado zarista, muchos de cuyos integrantes fueron utilizados como personal técnico especializado, pero que también portaron el germen del proceso de burocratización del estado socialista desde el inicio mismo de la Revolución.

En ese contexto, la imposición de decisiones desde los niveles superiores de dirección, sin gestar el apoyo político indispensable para su aplicación, condujo a fenómenos como la colectivización forzosa de la tierra a inicios de los años 30 y a un proceso de industrialización a marchas forzadas, que dejó sus huellas en más de una generación de soviéticos.

Adicionalmente y al contrario de lo ocurrido bajo la dirección de Lenin –que siempre, aun en las circunstancias más difíciles estimuló el debate interno sobre diversos aspectos de la construcción socialista-, en los años 30 Stalin enfrentó la oposición a sus ideas y para ello desató un proceso de purgas internas dentro del propio aparato del partido y el estado soviético que llevó a la liquidación físicamente de su dirección histórica, proceso que culminaría con el asesinato de Trotsky en México en 1940.

Aún hoy cuesta trabajo evaluar el enorme impacto negativo que estos procesos tuvieron para la dirección de la Unión Soviética (5), la construcción del socialismo y las ideas del marxismo en general.

Estas tendencias negativas solo fueron críticamente analizadas de forma parcial por la dirección del PCUS durante un corto período de tiempo –de 1956 a 1961- y los efectos de los errores cometidos no fueron superados por los sucesivos gobiernos soviéticos que existieron hasta la desaparición de la URSS en 1991.

No obstante, si bien los aspectos políticos tuvieron un peso decisivo en la evolución del socialismo soviético, también los errores en el ámbito de la economía tendrían una significativa participación en la misma. En este caso se trata especialmente de la incorrecta interpretación de las relaciones monetario-mercantiles y el papel del mercado en el socialismo, al asimilarlos como una simple técnica para la asignación óptima de recursos en la microeconomía, lo que –al generalizarse- dio pie al llamado socialismo de mercado, que generó un impulso a tendencias economicistas y tecnocráticas, dejando a un lado la necesidad indispensable de compensar los negativos efectos sociales de la economía mercantil.

Otros muchos errores derivaron de estas causas esenciales. Entre ellos cabe señalar la subestimación del consumo; el atraso secular de la producción agropecuaria; la compartimentación de la ciencia limitada al ámbito del complejo militar-industrial, no aplicando sus resultados a la producción y los servicios de la esfera civil; y la expansión excesivamente gravosa del gasto militar.

Los métodos de dirección aplicados y sus efectos nocivos propiciaron también la aparición de la corrupción, el enriquecimiento ilícito y la expansión de la economía sumergida en la sociedad soviética, especialmente en los últimos 20 años de su existencia. A ello se sumaría una conciencia social penetrada por prácticas consumistas y la ausencia cada vez mayor, de un compromiso real con la sociedad socialista entre una parte creciente de la población.

Sin embargo, a pesar de todos los errores y contradicciones, la sociedad soviética mostraría avances incuestionables que elevaron el nivel de vida y la fortaleza del estado soviético en base al enorme esfuerzo de su pueblo.

El riesgo de la simplificación en los análisis de procesos históricos tan complejos siempre ha estado presente. Es por eso indispensable en este punto señalar que en la interpretación de la historia del llamado socialismo real, la mayoría de los análisis contrastan lo ocurrido con lo que teóricamente debía haber sucedido, a lo que se añade la tendencia de muchos autores a no tomar en consideración las condiciones en que transcurrieron realmente esos procesos y su impacto en el desarrollo de los pueblos, al compararlos con la alternativa que hubiera ofrecido el capitalismo para su desarrollo.

Ciertamente no se trata de justificar a posteriori los resultados del experimento socialista soviético a toda costa, pero muchas veces se expresan criterios que únicamente reflejan los ángulos más oscuros del socialismo y se desecha hasta el más modesto reconocimiento a lo que puede haber dejado de positivo esta experiencia.

En este sentido, además de considerar todas las agresiones que debieron enfrentar el pueblo soviético y sus dirigentes, no es posible olvidar que las nuevas relaciones sociales a crear debían ser conscientemente asumidas por los trabajadores, en un proceso de acelerada adquisición de conocimientos y asimilación crítica de la realidad, que suponía simultáneamente la superación de los hábitos de la sociedad mercantil y la implantación de la solidaridad social.

Este proceso –inédito en la historia- suponía un desarrollo político e ideológico de adaptación a las nuevas condiciones sociales que no podía transcurrir sin atravesar complejas circunstancias y profundas contradicciones, especialmente si se tiene en cuenta la tradición que durante siglos llevó al ser humano a enfrentarse a sus semejantes para lograr la supervivencia.

En la medida en que los factores subjetivos no se desarrollaron suficientemente como para permitir una comprensión de esta compleja transición, fue hasta cierto punto lógica la aceptación primero y la asimilación acrítica después de todo el arsenal de ideas del sistema capitalista, cuyas armas melladas –como había advertido el Che- no podían servir para la construcción de la nueva sociedad.

La visión política y el coraje necesario para transitar hacia el socialismo en medio de las enormes dificultades que este proceso planteaba, se expresó claramente en las valoraciones de Lenin y los compañeros bolcheviques que siguieron sus huellas. Pero su genialidad y sacrificio no los eximió de cometer errores, a lo que se sumaría después la debilidad humana de los dirigentes que a nombre del socialismo no pudieron o no quisieron desarrollar sus potencialidades como sociedad superior en la lucha entre los dos sistemas.

Solo faltaría la gestión de una persona como Mijail Gorbachov, que combatiendo supuestamente las deformaciones del socialismo soviético, terminó alimentando las tendencias anticomunistas y pro capitalistas presentes en la dirección del país, contribuyendo así decisivamente a la aceleración del proceso de destrucción de la URSS.

Mijail Gorbachov, quien cumplirá 85 años en marzo próximo, visitó recientemente el Kremlin. Foto: Ivan Sekretarev, pool/ AP)

Mijail Gorbachov, quien cumplirá 85 años en marzo próximo, visitó recientemente el Kremlin. Foto: Ivan Sekretarev/ AP)

II

Al producirse la desaparición oficial de la URSS en diciembre de 1991, una parte de los antiguos dirigentes del PCUS –en los que se sintetizaron muchas de las carencias y errores del socialismo soviético- pasaron a encabezar la transición al capitalismo al frente de los nuevos estados que surgieron entonces.

Fueron los casos de Boris Yeltsin en Rusia, que gobernó el país entre 1991 y 1999; Islam Karimov, que preside Uzbekistan desde 1992 y hasta el presente; y Nursultan Nazarbaev que ha presidido Kazajstan en ese mismo período. También la continuidad de antiguos dirigentes soviéticos ocurrió en los casos de Azerbaiyan con Gueidar Aliyev, que fue dirigente del país entre 1993 y 2003; en Kirguiztan donde Askar Akayev gobernó el país entre 1990 y 2005 y en Georgia con Edward Shevardnadze, que fue presidente entre 1992 y 2003.

En el caso de Rusia el gobierno de Yeltsin no solamente se caracterizó por la aplicación de una terapia de shock de un enorme costo económico y social para el pueblo ruso, sino que dio lugar a lo que algunos autores han denominado como el “capitalismo delincuencial” o “capitalismo criminal”, considerando su actuación al margen de la ley y su estrecha vinculación con la oligarquía o la mafia rusa.

La actividad de los grupos mafiosos se manifestó claramente a través de connotaros escándalos durante los años 90 y varios de sus principales representantes ocuparon posiciones oficiales de importancia. Nombres como Boris Berezovski, Mijail Khodorkovski, Vladimir Potanin, Roman Abramovich, Vladimir Gussinski y Oleg Deripaska son representativos de la nueva oligarquía rusa integrada por personas que se enriquecieron rápidamente mediante la corrupción, el soborno y el crimen, ocupando además personalmente cargos de importancia en el aparato estatal.

Si alguna prueba resultase necesaria para demostrar lo que del socialismo se perdió en sus 74 años de existencia de la URSS, bastaría con examinar los resultados de la proclamada transición al capitalismo real.

En efecto, la desaparición del socialismo como sistema no produjo un avance en el desarrollo de la sociedad, sino todo lo contrario. Todas las repúblicas que integraban la URSS –en diferente medida- transitaron hacia el más brutal modelo neoliberal, cuyos costos y consecuencias aún hoy se están pagando.

Baste señalar que solamente en Rusia durante los años 90 no se logró recuperar el nivel del PIB de 1991 –esto solo se alcanzaría en el 2004, 13 años después-; se redujo la población de 148 a 140 millones de habitantes; la esperanza de vida entre los hombres bajó de 65,5 a 57,3 años; emigraron más de 200 000 científicos a Occidente; el salario real bajó un 68,3% y las pensiones mínimas reales un 67%; el coeficiente GINI –que mide la desigualdad en la distribución de ingresos- subió de 0,27 0,48; el rublo –que antes de 1991 se cotizaba por encima del dólar de EEUU-, hoy un dólar equivale a 64 246 rublos de aquel entonces; a finales de los años 90 se calculaba que el 50,3% de la población estaba en la pobreza, en tanto que la tasa de homicidios se triplicó y Rusia se ubicaba entre los 20 países más corruptos del mundo.

A pesar de haber ganado las elecciones de 1996 –destacadas como fraudulentas por todos los observadores- el desgaste político de Yeltsin se aceleró, a lo cual contribuiría la crisis económica de agosto de 1998, que marcó el punto más bajo en el desempeño de la economía rusa postsoviética, a lo que se sumó el deterioro de la propia salud del mandatario. De tal modo, en agosto de 1999 Yeltsin nombró primer ministro a Vladimir Putin.

Putin provenía de los servicios de inteligencia soviéticos, donde alcanzó el grado de teniente coronel. Entre 1991 y 1996 trabajó en el equipo de Anatoli Sobchak, alcalde de San Petersburgo. En 1996 se trasladó a trabajar en la administración del Kremlin y en julio de 1998 fue nombrado jefe del Servicio Federal de Seguridad.

La selección de Putin para suceder a Yeltsin sorprendió a muchos analistas. A pesar de no haber figurado hasta entonces en el centro de la política rusa, mostró capacidad dar continuidad y –al mismo tiempo- desarrollar múltiples iniciativas para recuperar la indispensable estabilidad del país y comenzar una gradual recuperación de su economía.

En cuanto a las estructuras políticas, en el 2001 Putin fundó el partido Rusia Unida que desde entonces ha mantenido mayoría de votos en el parlamento ruso, permitiéndole gobernar –junto a Dimitri Medvedev- sin grandes dificultades internas.

Durante su mandato –y especialmente a partir del 2007- las posiciones nacionalistas de Putin se han ido fortaleciendo, enfrentándose son mayor fuerza a los intereses hegemónicos de Occidente y prestando especial atención a la recomposición del poderío militar del país. Todo ello le ha valido un gran apoyo popular, con políticas que también han mejorado gradualmente las condiciones de vida de la población.

Actualmente los indicadores socioeconómicos de Rusia no muestran los desastrosos resultados de la época de Yeltsin, pero aun la economía no ha cambiado en lo esencial su estructura productiva y las crisis impactan en la misma con mayor fuerza en relación a otros países desarrollados. Se trata así de una sociedad capitalista “de segundo orden” a la que –además- en el orden militar Estados Unidos busca destruir.

Lea los artículos previos

  • La desaparición de la URSS 25 años después: Algunas reflexiones I, II, III, IV, V

Notas

[1] Para este trabajo el autor se ha apoyado en el capítulo I de su libro “El derrumbe del socialismo en Europa” Ruth Casa Editorial y Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2014 y en el ensayo “La perestroika en la economía soviética (1985-1991)” incluido en el libro de Serguei Glazov, Kara-Murza y Batchikov “El Libro Blanco de las reformas neoliberales en Rusia. 1991-2004” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007. También se recomienda el capítulo I del libro de Ariel Dacal y Francisco Brown “Rusia Del socialismo real al capitalismo real” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2005, así como los capítulos 4 y 5 del libro de Roger Keeran y Thomas Kenny “Socialismo Traicionado. Tras el colapso de la Unión Soviética 1917-1991” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2013.

[2] V.I. Lenin “Informe político al undécimo congreso del partido” en La última lucha de Lenin. Discurso y escritos (1922-1923) Editorial de Ciencias Sociales, La Habana 2011, pp. 55 y 69.

[3] Lenin había percibido los peligros que entrañaba la personalidad de Stalin y desde su lecho de enfermo se pronunció al escribir: “Stalin es demasiado rudo, y este defecto, aunque del todo tolerable en nuestro medio y en las relaciones entre nosotros, los comunistas, se hace intolerable en el puesto de secretario general. Por eso propongo a los camaradas que piensen en una manera de relevar a Stalin de ese cargo y designar en su lugar a otra persona que en todos los aspectos tenga sobre el camarada Stalin una sola ventaja: la de ser más tolerante, más leal, más cortés y más considerado con los camaradas, menos caprichoso, etc.” V.I. Lenin Carta al congreso del partido, Op. Cit. pp. 232-233. Desde luego en ese documento Lenin se pronunciaría también críticamente sobre otros miembros del buró político, pero alertando especialmente sobre el peligro de escisión por el enfrentamiento entre Trotsky y Statin, cosa que la historia se encargaría de confirmar poco tiempo después.

[4] Dacal y Brown Op. Cit, pp. 4 y 5.

[5] Baste el siguiente ejemplo “El Comité Central del Partido Comunista electo en 1934 tenía 71 miembros. A principios de 1939 quedaban 21. Tres murieron de muerte natural, uno (Serguei Kirov) fue asesinado, otro se suicidó, 9 fueron reportados como fusilados y otros 36 desaparecieron.” G.D.H. Cole Historia del Pensamiento Socialista Tomo VII Socialismo y Fascismo 1931-1939, Fondo de Cultura Económica, México 1963, p. 233.

Se han publicado 31 comentarios



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  • Preocupao dijo:

    A mi lo que más me impresionó, y creo que fue uno de los resultados más nefastos de la podredumbre a la que llegó el liderazgo soviético, fue el hecho que ninguno de los muchos millones de militantes del PCUS, ni del Komsomol, movieran un dedo para defender el socialismo, la URSS, y ni siquiera su organización, que a la postre fue ilegalizada. Menuda militancia esa… Aunque bien mirado, con el grado de corrupción a la que llegó la dirigencia soviética, era el resultado previsible. Aunque no lo manifieste por las claras, para el pueblo no hay secretos, y tarde o temprano, eso pasa factura.

  • ANGEL dijo:

    ESTAMOS EN SITUACION SIMILAR A:

    ¨Un elemento clave para entender la complejidad de la situación lo destacaba Lenin en sus últimos escritos cuando se señala que el reto esencial era, lograr más eficiencia en la empresa comunista en relación a la capitalista, sobre lo que se apuntaba “…o pasamos esta prueba con el capital privado o fracasamos por completo. Para ayudarnos a salir bien de esta prueba tenemos el poder político y una serie de diversos recursos económicos y de otro tipo; tenemos todo lo que quieran, menos capacitación (…) lo que nos falta es cultura en el sector de los comunistas que desempeñan funciones de dirección.”

    POR LO TANTO Y VOLVIENDO A LENIN CONSIDERO QUE DENTRO DEL ¨QUE HACER¨ SERIA IMPORTANTE EMPEZAR A PUBLICAR NO SOLO LOS BUENOS RESULTADOS, SINO TAMBIEN LOS MALOS, ASI COMO SUS CAUSAS, RESPONSABLES Y MEDIDAS TOMADAS.

    • angel oliver dijo:

      Seguramente las cosas son más complejas de lo que parece y los análisis a veces contradictorios. Por ejemplo y en contraposición a la cita de Lenin, en el reciente libro de Samir Amin, éste expone el economicismo de Lenin como uno de los factores negativos en la evolución hacia lo que ocurrió. El libro se titula Rusia en la larga duración. Ed. El viejo topo. Discutible, cómo no?

  • victor dijo:

    Algunas de las cosas que Usted dice, me parece que las estamos viendo en una isla del Caribe. Veamos dos ejemplos sencillos:
    -“lograr que el hombre identificara su proyecto de vida personal con los intereses más altos de la sociedad, lo que a su vez suponía la participación democrática y consciente del mismo en la toma de decisiones apropiadamente consensuadas entre todos sus miembros”
    -lograr más eficiencia en la empresa comunista en relación a la capitalista, sobre lo que se apuntaba “…o pasamos esta prueba con el capital privado o fracasamos por completo. Para ayudarnos a salir bien de esta prueba tenemos el poder político y una serie de diversos recursos económicos y de otro tipo; tenemos todo lo que quieran, menos capacitación (…) lo que nos falta es cultura en el sector de los comunistas que desempeñan funciones de dirección.”
    Sobre todo esta segunda parte, donde el Estado de esa Isla Grande, entrega talleres, gastronomía y otras cosas que “NO SON PRODUCTIVAS” y viene el propietario particular y las pone florecientes y las hace competitivas sobre las opciones estatales.

  • Charles Romeo dijo:

    Los comunistas sovieticos inventaron el socialismo real. La realidad indica sin discusion que lo diseñaron mal: se cayo solo. Nosotros lo copiamos en 1961, con nuestras propias variantes y despues en 1975 nos apegamos mas aun a su manera de ser. Pero el socialismo no se ha caido en Cuba ni se caera en la medida en que logremos rediseñarlo y establecerlo “a la cubana”, “cambiando todo lo que debe ser cambiado” para conservar y mejorar lo mucho que ya se ha logrado.

  • José García Álvarez dijo:

    TRISTE DESENLACE .PERO FUERON MUCGOS ERRORES COMETIDOS Y PARA COLMO MIJAIL GORBACHOV DIO EL PUNTILLAZO FINAL AL SOCIALISMO REAL DE LA OTRORA UUSS.
    TENEMOS LOS COMUNISTAS ACTUALES QUE MIRARNOS EN DICHO ESPEJO,PRQUE TAL Y FATAL FINAL ES UNA CLASE DE HISTORIA PARA TENERLA BIEN EN CUENTA.

  • Arturo Menéndez dijo:

    “Esa cultura –que puede también entenderse como el conocimiento indispensable para construir el socialismo- nunca se logró crear plenamente”.
    Salvando las distancias, habremos aprendido la lección? Con obvias diferencias, en un contexto histórico e internacional muy diferente, creo humildemente que esa cultura aun está en pañales. Qué difícil se nos ha hecho lograr o hacer realidad el anhelo de una sociedad en un estadío superior, de bienestar, justicia, igualdad, solidaridad y con carácter sostenible!

    • José lastra dijo:

      Interesante análisis sintetizado para un acordeón ydemasiadas aristas para responder. Cierto que la humanidad ha pasado por por demasiado y debemos tener cuidado para no faltar a la historia. Solo agregare al respecto:
      Si en época del comunismo primitivo un cavernícola no se hubiera enfadado al ver su gentes dentro de la cueva esperando su llegada para comer, después de tanto peligro y sacrificios para cazar un mamut y tomara la inteligentisima decisión de intercambiarlo por mazos para aumentar su caza, entonces creo que todavía estuviéramos en las cavernas
      como le ha pasado al socialismo próspero y sostenible.

  • Orlando dijo:

    Considero que es un analisis bastante profundo, en el que puedo leer por primera vez algunas consideraciones muy criticas y reales. Muchas veces se trato de dibujar un poco las causas de este desenlace.
    Lo mas importante para nosotros es sacar las experiencias. tratar de no cometer los mismos errores, para seguir siendo socilistas con las muchas ventajas que eso implica, desterrando la corrupcion, el burocratismo, la mala seleccion de dirigentes, siendo realmente y creiblemente prosperos, evitando la inflacion, la doble moneda, el exodo de jovenes y profesionales, logrando eficiencia en las empresas socialistas.
    sencillamente evolucionando en el tiempo, porque los cambios generacionales llegan, para un grupo de personas, las cosas que significaron una gran mejoria y una necesidad de hacer una revolucion y asumir sacrificios a costa de una mejor salud, una educacion, bienestar social, erradicacion de zonas sin elctricidad, construccion de poresas, carreteras, caminos y otras cosas, pasan a ser ya conquistas, logros y entonces esa generacion por ley de la vida, despues de 74 años se va perdiendo, y la que queda, siente la necesidad de alcanzar otras cosas que no existian, y que aparecen como consecuencia del desarrollo humano ( Como internet por ejemplo) y entonces cuando ya no es necesario luchar por tener sallud, educacion y deportes, el insaciable humano quiere otras cosas, como viajar, internet, mejor salario, posibilidad de recreacion, de descanso real, de vacaciones como se cree debian ser y una satisfaccion mas real aun de las necesidades siempre crecientes que se pueda palpar y no queden diluidas en esperanzas cada vez mas visiblemente inalcanzables por la aplicacion de malas politicas economicas o de improvizaciones o de tratar de inventar o reinventar cosas que evidentemente ni funcionaron, ni funcionan ni funcionaran
    Solo espero no morirme antes de ver en nuestro pais un socialismo eterno, lindo, limpio, ejemplo para el mundo como lo es de solidaridad, de justicia social, pero tambien de prosperidad, donde sea al fin con todos y para el bien de todos, donde los jovenes se quieran quedar, y los que se fueron, deseen regresar, donde nadie siente el ahogo y la necesidad de emigrar por ¨problemas economicos¨ y que no llegue nunca un momento como este donde estemos lamentandonos por no haber sido capaces de rectificar a tiempo, de no haber cambiado todo lo que debio ser cambiado con la celeridad que debio ser.
    disculpeme por haberme extendido en mi comentario, si es que lo publican.

  • Charly dijo:

    Hay una pregunta que ya desde la epoca de Lenin se lanzo y aun no ha sido respondida y es – PUEDE SER CONSTRUIDO EL SOCIALISMO EN UN SOLO PAIS????. Esta pregunta encierra en si muchas cosas entre otras, que es realmente el socialismo??? Tendremos actualmente la capacidad teorica de responderla????

    • angel oliver dijo:

      Probablemente, no o al menos y mientras la triada EEUU, Japón y UE tengan la capacidad económica , militar y de hegemonía de conciencias actual será muy difícil. Pero ningún esfuerzo es inútil y el ejemplo cubano es evidente. Forma parte de la praxis. Y más ahora en que el Imperio no puede ofrecer una salida digna incluso a los pueblos del centro ( Europa occidental, los mismos EEUU) y no digamos a la llamada periferia.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Gracias José Luis por estos artículos, por mi formación soy uno de los más afligidos por el derrumbe de la URSS, pero todos debemos sacar conclusiones de este accidente histórico para no fallar en la construcción de nuestro socialismo.
    1. Lenin era un genio, pero después de su muerte se idealizo la idea de que el partido era inmortal, y nosotros nos lo creímos, pero aprendimos que un solo hombre destruyo el partido y sus ideales. El partido es lo más importante en la construcción de la nueva sociedad, hay que invertir más en el partido, en todas las direcciones, en lo jurídico, en su funcionamiento orgánico, hay que cuidarlo, sin Partido no habrá socialismo.
    2. El liderazgo no se puede absolutizar como la vía de dirección para movilizar las masas, es una herramienta más, ese liderazgo nos pone de moda, los resultados y logros obtenidos opacan el sistema y su funcionamiento, obvia la importancia del proceso, ahí están en mi opinión, las principales causas de las malas interpretaciones de las ideas de Marx y Lenin, el liderazgo es una herramienta más en la dirección, no es una forma de dirección estable y sistemática, tiene altas y bajas, con la pérdida del líder se pierde la brújula, y como ha sucedido nos desviamos del camino. El partido debe ser el antídoto a este tipo de práctica, evitando que los resultados del momento actúen como un cosmético que oculte las fallas del funcionamiento del sistema. Hay que dirigir de forma colectiva, con un fuerte basamento jurídico y conceptual, pero potenciando el colectivo de dirección. Raúl Castro es la mejor escuela para aprender a dirigir de forma colegiada.
    3. En el proceso de construcción del socialismo por decreto no se eliminan las luchas de clases, es un proceso que transita por lo que existe en la cabeza de las personas y se transformara con las acciones y mucho tiempo en un proceso de varias generaciones, en esa batalla hay que tener paciencia y constancia, estando alertas que en ese proceso esas contradicciones puedan agudizase.
    4. Para mí el socialismo es la ciencia del sentido común, es un proceso constante y de forma científica de leer adecuadamente las necesidades espirituales y materiales de la sociedad en cada momento. El partido es el encargado de hacer esa lectura e interpretar ese sentido común, partiendo como premisa de no absolutizar las certezas de hoy para poder leer y adelantarse de forma dialéctica a las necesidades del futuro.

  • Eduardo, Camaguey dijo:

    A la luz de los errores de la URSS, lo peor que podemos hacer es dejar de sentir el pulso de la gente nuestra, sus necesidades e ilusiones. Todos, absolutamente todos los que dirijen algo en Cuba y además militan en el PCC deben darse cuenta de que si fallamos, Cuba no volverá a ser ni pueblo ni nación. Y todo comienza porque sencillamente, cumplamos con nuestro deber alli donde estemos. Y escuchemos incluso lo que no queremos oir. Y hagamos incluso lo que nos parece díficil o imposible.

  • NICOLAS dijo:

    Su articulo nos provoca muchas reflexiones, y pienso, cuanto hubiera ganado nuestra ideologia sin en lugar del voluntarismo hubiera primado el sano ambiente del debate como verdadera expresión de democracia, en que el expontaneo brote de diversos criterios reinara en su generalidad y sin dudas, sino la más justa, en la que todos fueran responsables. Hablamos de Nikita, Brezhnev, Gorbachov, Yeltsin, ¿dónde estaba el resto? ¿Botando a favor? Muchos devinieron en vanidosos, arrogantes, chovinistas que se sintieron por encima del pueblo y hablaron de el como al ente que deberia estar gratamente agradecidos por su gestion (ruinosa), y nunca se preocuparon por erradicar la corrupción en la que convivian por que la vieron con catalejos. El contenido de su articulo no es solo el resultado de la extinta URSS, sino del extinto campo socialista. !qué lección!

  • mishmell dijo:

    Jose Luis, soy fiel seguidor de cuanto artículo escribe y libro que publica, en lo particular soy del criterio de que al menos en Cuba es de las personas que más conoce (con el respeto de otros) del tema URSS. Mi rama es el derecho, pero sigo con vehemencia todo lo que tiene que ver con la desaparición de la URSS y los análisis que usted realiza sobre la economía mundial, nada, que me apasiona el tema, creo que por una cuestión muy lógica y salvando las diferencias, porque nosotros pudieramos pasar por una situación similar de lo ocurrido en esa potencia. Como usted, he estudiado varios de los materiales que utiliza como consulta, sobre todo el libro “Socialismo Traicionado”, que desde mi modesto punto de vista constituye una de las explicaciones más comprensibles de lo que sucedió en ese país. Soy de la opinión(sustentada claramente en materiales leídos al efecto) que si Yuri Andropov hubiera permanecido por un tiempo mayor en el poder es probable que la historia hubiese sido otra, al respecto le solicito a Usted Jose Luis que nos comente de ser posible su opinión. Saludos

  • Alexis Fernandez Martinez dijo:

    Tristesa me da leer este articulos donde hoy se habla con claridad los graves errores de Stalin , sin embargo me parece interesante porque de lo que se trata es que economia y politica no se pueden ver separada en ningun sistema ni en el capitalismo ni en el socialismo y me doy cuenta que de o que se trata no es de la anticua URSS sino de nuestro sistema que hemos mantenido y tenemos que sacar nuestras propias conclusiones , ver lo buenos y desechar lo malo asi nos han quiados nuestra direccion historica

  • Alfredo dijo:

    LA CORRUPCIÓN Y LA BUROCRACIA ES INCOMPATIBLE CON EL SOCIALISMO. EL CONCEPTO REVOLUCIÓN DE NUESTRO COMANDANTE EN JEFE ES A MI APRECIACIÓN DESDE EL PUNTO DE VISTA POLÍTICO LO MÁS CERCA AL SOCIALISMO. AHORA MARK DEFINE QUE EL DESARROLLO DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS CONDICIONADAS A SU VEZ POR FACTORES OBJETIVOS Y SUBJETIVOS, SON LAS QUE PROVOCAN EL CAMBIO DE FORMACIÓN ECONÓMICO SOCIAL Y QUE POR DEMÁS SE DABA SIEMPRE EN LOS PAISES MÁS DESARROLLADO, ESTE PRINCIPIO DEMOSTRADO EN EL TRÁNSITO HACIAS LAS FES ESCLAVISTA, FEUDALISTA Y CAPITALISTA, A MI CONSIDERACIÓN ESTÁ POR CUMPLIMETARSE EN EL TRÁNSITO HACIA EL SOCIALISMO EN SU FASE PRIMERA DEL COMUNISMO, AUNQUE EXISTEN ALGUNOS VESTIGIO DE ELLO EN ALGUNOS PAISES CAPITALISTAS DESARROLLADOS EMPUJADOS PRECISAMENTE POR LAS FUERZAS PRODUCTIVAS (CLASE TRABAJADORA) QUE YA NO SOPORTAN EL MODELO CAPITALISTA NEOLIBERAL. OTROS PAISES EN FASE DE DESARROLLO EN EL QUE INCLUYO A CUBA ESTÁN EN TRÁNSITO AL SOCIALISMO COMO PARTE DEL PROCESO GLOBALIZADOR QUE A MI JUICIO ES TAMBIEN PARTE DEL TRÁNSITO AL COMUNISMO, ALGO QUE AUNQUE LOS CAPITALISTAS PATALEEN ES IMPARABLE.

    • Lourdes dijo:

      Y quien es “Mark” que no lo conozco?

  • cadillac dijo:

    cito: ¨la compartimentación de la ciencia limitada al ámbito del complejo militar-industrial, no aplicando sus resultados a la producción y los servicios de la esfera civil; y la expansión excesivamente gravosa del gasto militar.¨ asi fue.. la URSS tenia un potencial innovador y cientifico tremendo, pero los descubrimientos se aplicaban solo en el campo militar, he visto una gran cantidad de descubrimientos sovieticos, que se aplicaban en tecnologias occidentales de aquella epoca y en la URSS no. eso dio comor esultado el tremendo atraso tecnologico de la URSS conr especto a occidente en muchos campos.
    otra cosa dice el articulo: ¨el rublo –que antes de 1991 se cotizaba por encima del dólar de EEUU-¨…pienso que esa cotizacion (que era 1.3 dolar por rublo) era…ficticia, pues la economia sovietica nunca fue superior a la estadounidense, mas con los multiples problemas economicos que esta tenia,s eria una cotizacion interna dentro de la URSS, aclarenme biene sto por favor.

  • Rodolfo Crespo dijo:

    Muy buenas, permitirme algunas citas de varios autores, ninguno de los cuales considera que existió un sistema socialista mundial, sino que todos los países incluyendo los llamados socialistas han formado parte del sistema histórico llamado capitalismo, aunque no negamos, desde luego, especificidades y Cuba es una de ellas. Todos los autores son marxistas es bueno señalarlo.
    Entre la fracasada producción de valor en los países del llamado campo socialista y el derrumbe de éste entre 1989 y 1991 existe una estrecha relación el “contrasistema de capitalismo de estado del Este” [referencia a lo que representaba la Unión Soviética y sus satélites de Europa Oriental] desapareció en los años 80 del siglo XX, porque “…fracasó económicamente en el mercado mundial, con cuyos criterios y modelos tenía que medirse como sistema productor de mercancías, y de la misma manera acabó militarmente moribundo. El colapso total fue la consecuencia lógica” (autor Robert Kurz.Capítulo I del Libro La guerra de ordenamiento mundial. Disponible en: http://obeco.no.sapo.pt/rkurz_es166.htm )
    Hay que desterrar de la mente de los pueblos el hecho de que las revoluciones socialistas, los movimientos de liberación nacional y el vocinglerado sistema socialista mundial del siglo XX, hayan constituido en realidad movimientos emancipatorios del capital. La tenaz y vigorosa lucha de clases que ha acompañado a la producción de valor y al capitalismo en los últimos 200 años, sanguinaria y cruenta en demasiadas ocasiones, ha sido “la forma en la cual el desarrollo histórico de la lógica del valor tuvo lugar. El movimiento de los trabajadores, en sus diversas corrientes, fue mayormente una lucha por una redistribución más justa de las categorías básicas que ya no eran cuestionadas: dinero y valor, trabajo y mercancía. [Las mismas] Eran esencialmente formas de crítica inmanente, asociadas a la fase ascendente del capitalismo, cuando aún había algo que distribuir”. (autor Anselm Jappe. Tenemos que salir de este sitio. Blog K-ntra Kultura. Disponible en: http://kntrakultura.blogspot.com.es/2015/09/tenemos-que-salir-de-este-sitio-anselm.html)
    “El derrumbe de la U.R.S.S. [y del mal llamado socialismo en Europa del Este] no demuestra la superioridad de la economía de mercado, de la cual aquélla formaba parte, sino que evidencia que ésta es una carrera cuyo número de participantes se reduce constantemente, a causa de la necesidad de un empleo cada vez mayor de tecnologías para poder producir a un coste competitivo, y que los excluidos acaban en la miseria” (Jappe, Anselm. El absurdo mercado de los hombres sin cualidades. Editorial Pepitas de Calaza. Logroño. España. 2009. Pág 38.)
    Los llamados países “socialistas” no podían ser socialistas , según el profesor español José María Tortosa (“Sociología del sistema mundial”. Editorial Tecnos. Madrid. 1992. Pág. 68 ), a la evidencia filosófica de que la lógica y la dinámica del conjunto determinan a las partes, algo a lo que se puede llegar gracias al enfoque del “análisis de los sistemas-mundo”, que permite examinar los desarrollos internos de las sociedades “socialistas” con respecto al desarrollo global del sistema capitalista.
    El académico español explica a este respecto:
    “1) Las partes del sistema favorecen la supervivencia del sistema total. Los países ‘socialistas’ son, efectivamente, diferentes de los ‘capitalistas’ (liberales), pero esa diferencia no es otra que su adaptación al sistema y su colaboración en su supervivencia. ‘Un Estado que posee colectivamente todos los medios de producción es meramente una empresa capitalista colectiva mientras siga participando –como tales Estados, de hecho, están obligados a seguir haciéndolo- en el mercado del world-system capitalista’.
    2) El sistema es contradictorio y, por tanto, en su funcionamiento ‘normal’ produce y reproduce fuerzas antisistémicas. Los países ‘socialistas’ pueden ser tales, pero hay que reconocer que es imposible alcanzar el socialismo a escala nacional. Lo máximo que pueden ser es sociedades que muestren valores que serán los dominantes en el futuro ya que ‘vivimos en los primeros estadios de la transición del capitalismo al socialismo’. Pero nada más.
    3) El world-system está formado por fuerzas que constantemente lo reproducen y, al mismo tiempo, por fuerzas que dificultan su preservación. Ambas fuerzas no son eternas: lo que hoy reproduce, mañana puede ser estéril; lo que hoy se opone, mañana puede ser sustituido por algo distinto.”

    Immanuel Wallerstein y terminamos para no ser más extensos dice:
    “…aunque no se haya discutido en este volumen…observaremos con gran reserva y prudencia en futuros volúmenes la afirmación de que existen en el siglo XX economías nacionales socialistas en el marco de la economía-mundo (por oposición a movimientos socialistas que controlan ciertos aparatos de Estado en el seno de la economía-mundo)”(El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI”. Editorial siglo XXI. 2ª Edición. Madrid 2010. Pág. 494)
    “la tesis nuestra que más reacciones en contra provocó por parte de la izquierda mundial, y que fue la idea que sostuvimos desde los años setentas fue que la Unión Soviética había sido parte de la economía-mundo capitalista, de manera integral y absoluta, durante toda su existencia” (Entrevista concedida a Carlos Antonio Aguirre Rojas en 1999. Immanuel Wallerstein: Crítica del sistema mundo capitalista (Estudio y entrevista a Immanuel Wallerstein ”. Editorial Era , 2004. )
    “Los estados que figuran dentro de este sistema son instituciones del mismo, así que cualquiera que sea su forma particular, responden de alguna manera a la premisa de su impulso capitalista. Por lo tanto, si por revolución entendemos que un Estado antes feudal se convierte en capitalista, o que un Estado antes capitalista se convierte en socialista, el término no tiene ningún significado operativo y es una descripción engañosa de la realidad. Para ser exactos, hay muchas clases posibles de regímenes políticos, y no hay duda de que a las personas que viven en un Estado en particular les importa muchísimo la naturaleza de ese régimen.

    Pero estas diferencias no han cambiado, el hecho básico fue que todos estos regímenes han sido piezas de la maquinaria del moderno sistema mundial, es decir, de la economía-mundo. Y tampoco podría haber marcado una diferencia antiguamente. Puedo oír las objeciones. Las he oído muchas veces. ¿Cómo afirmar que los antiguos estados socialistas (o los que siguen estando regidos por partidos marxistas-leninistas) eran (o son) capitalistas? ¿Cómo asegurar que los estados que están aún bajo el régimen de jerarquías tradicionales son capitalistas? Yo no afirmo nada porque no creo que los estados puedan tener esas atribuciones. Lo que sí aseguro es que estos estados se localizan dentro de un sistema mundial que opera con una lógica capitalista, y que si las estructuras políticas, o las empresas, o las burocracias del Estado intentan tomar decisiones en términos de alguna otra lógica (y desde luego que lo hacen con frecuencia), tendrán que pagar un precio muy alto. El resultado será que cambiarán su modo de operar o bien perderán poder o capacidad para afectar al sistema. Me atrevo a sugerir que la lección más clara que podemos aprender de la llamada caída de los comunismos — aunque yo no acepto que lo sea sólo porque los partidos comunistas ya no están en el poder— es que la supremacía de la ley de los valores ha operado de manera eficaz en estas áreas. Creo que ya operaban sobre esta base desde hace mucho tiempo.

    La refutación constante que oímos en contra de esa descripción de los llamados regímenes socialistas es que quizá sea cierta, pero no tenía que serlo. Ésta es la apreciación que afirma que estos regímenes eran impuros, inadecuadamente socialistas, hasta traidores al sueño. Tampoco acepto esta afirmación. La mayor parte de los revolucionarios tratan ciertamente de ser revolucionarios al principio de sus esfuerzos como tales. Muchos de los regímenes revolucionarios realmente tratan de cambiar el mundo. No traicionan sus ideales. Descubren que, como individuos y como regímenes, las estructuras del sistema mundial los restringen a comportarse en cierta forma y dentro de determinados parámetros o de lo contrario, pierden toda capacidad de ser actores importantes en ese sistema mundial. Y así, tarde o temprano, doblegan sus intenciones a la realidad” (Wallerstein, Immanuel. “Utopística o las opciones históricas del siglo XXI”. Capítulo 1. ¿El fracaso de los sueños, o el paraíso perdido?. Versión revisada de las conferencias Sir Douglas Robb impartidas en la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, los días 16, 22 y 23 de octubre de 1997.)
    Disculpad la extensión, hay más opiniones pero redundan en lo mismo.
    Conclusión: Hay que superar el capitalismo, es una tarea pendiente aún por la humanidad.
    Gracias

  • Eduard dijo:

    Todos estos artículos han sido interesantes en extremo, tema poco conocido, y del que muy poco se habló durante mucho tiempo, me imagino por determinadas circunstancias objetivas y subjetivas. Pero allí esta nustra raiz, la raiz de nuestros problemas de hoy. Habría que hacerlo asequible a un público más numeroso. Un modesto señalamiento, en la foto poco conocida de Stalin, el que está a su izquierda con gafas, no es Trotsky, es Mijail Kalinin, presidente del Soviet Supremo y miembro del Politburo, claro un elemento decorativo en la época estalinista, pero buena persona.

  • Luis A. Montero Cabrera dijo:

    Este es el artículo de la serie donde a mi juicio mejor se ha logrado el tratamiento del problema de una forma donde las evidencias se hacen evidentes. Agradezco a José Luis esta compilación.

  • JULIO A. CESAR CUZA dijo:

    GRACIAS PROFESOR, UN MILLON DE GRACIAS…A MI GENERACIÓN LE HACIA FALTA ESCLARECERSE SOBRE ESTE TEMA, CREO QUE MUCHOS COMO YO SE LO AGRADECERAN ETERNAMENTE…HEMOS RECIBIDOS EN ESTOS 6 TRABAJOS PRESENTADOS POR UD.UNA ENORME CLASE MAGISTRAL..GRACIAS CUBADEBATE POR TENERLO ENTRE SUS MAS EXCELSOS COLABORADORES.

  • Cesar dijo:

    La disertación de José Luis Rodríguez en sus 5 capítulos es fabulosa.Yo llevo muchos años viviendo en Moscú, veo cuanto programa de historia de esa etapa de Rusia,así como todos los programas de debates de historiadores,políticos y de ninguno o del conjunto de ellos había sacado una conclusión tan exacta como la que nos a dado José Luis,un cubano.Porque?Porque aquí todo es show televisivo y hay tantas opiniones manipuladoras que ni los propios rusos saben bien de su propia historia.Esto nos enseña a no permitir jamás que nadie nos manipule nuestra propia historia,pues estaríamos cavando nuestra propia tumba.Gracias José Luis por ayudarme a entender tantas cosas en este país donde vivo.

Se han publicado 31 comentarios



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José Luis Rodríguez

José Luis Rodríguez

El autor es asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM). Fue Ministro de Economía de Cuba.

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