Imprimir
Inicio » Opinión, Política  »

La “nueva política” de los Estados Unidos hacia Cuba (II y final)

| 24

cuba-estados-unidos-bloqueoLas intenciones de Obama y los nuevos desafíos para Cuba.

Si antes del 17 de diciembre parecía aun un poco lejano el día en que los Estados Unidos levantaran el bloqueo económico, comercial y financiero a Cuba –piedra angular de su política hacia la Isla- y se avanzara hacia la “normalización” de las relaciones, ese horizonte parece ahora más próximo.

La historia de los últimos 55 años nos ha convertido en un pueblo curtido en el enfrentamiento a las más disímiles políticas agresivas de los Estados Unidos; pero tal vez no contamos con el mismo entrenamiento a la hora de afrontar una política de agresividad disimulada, una política que se proponga lograr los mismos objetivos por vías del acercamiento y el intercambio cultural, económico y político entre ambas sociedades, con menos restricciones. Un escenario, donde el enemigo que ha contribuido a conformar nuestra cultura política pretende hacerse menos visible, desdibujarse.

Pero, al mismo tiempo, creo que poseemos suficiente talento, inteligencia y entereza para unirnos más, ajustarnos a los nuevos retos y aprovechar las oportunidades que también pudiera ofrecernos en algunas esferas la nueva coyuntura. De lo que se trata es de asimilar el cambio lo más rápido posible.

Es cierto que, si Cuba no pudo ser absorbida culturalmente por los Estados Unidos antes de 1959 y se pudo hacer una Revolución Socialista, muy difícilmente eso pueda ocurrir ahora. No debemos perder nunca el optimismo, pero debemos ser optimistas activos, optimistas con una clara percepción del riesgo, de nuestras vulnerabilidades y de las nuevas tácticas que se articulan desde el norte para destruir la revolución.

Sobre este tema Fidel expresó en 1992 al ser entrevistado por Tomás Borge: “Tal vez nosotros estamos más preparados incluso, porque hemos aprendido a hacerlo durante más de 30 años, para enfrentar una política de agresión, que para enfrentar una política de paz; pero no le tememos a una política de paz. Por una cuestión de principio no nos opondríamos a una política de paz, o a una política de coexistencia pacífica entre Estados Unidos y nosotros; y no tendríamos ese temor, o no sería correcto, o no tendríamos derecho a rechazar una política de paz porque pudiera resultar más eficaz como instrumento para la influencia de Estados Unidos y para tratar de neutralizar la Revolución, para tratar de debilitarla y para tratar de erradicar las ideas revolucionaras en Cuba”.

Pero ocho años más tarde, también expresaría Fidel: “Sueñan los teóricos y agoreros de la política imperial que la Revolución, que no pudo ser destruida con tan pérfidos y criminales procedimientos, podría serlo mediante métodos seductores como el que han dado en bautizar como “política de contactos pueblo a pueblo”. Pues bien: estamos dispuestos a aceptar el reto, pero jueguen limpio, cesen en sus condicionamientos, eliminen la Ley asesina de Ajuste Cubano, la Ley Torricelli, la Ley Helms-Burton, las decenas de enmiendas legales aunque inmorales, injertadas oportunistamente en su legislación; pongan fin por completo al bloqueo genocida y la guerra económica; respeten el derecho constitucional de sus estudiantes, trabajadores, intelectuales, hombres de negocio y ciudadanos en general a visitar nuestro país, hacer negocios, comerciar e invertir, si lo desean, sin limitaciones ni miedos ridículos, del mismo modo que nosotros permitimos a nuestros ciudadanos viajar libremente e incluso residir en Estados Unidos, y veremos si por esas vías pueden destruir la Revolución cubana, que es en definitiva el objetivo que se proponen”.

A mi juicio, debemos sentirnos satisfechos de haber llegado hasta aquí sin ceder un ápice en cuestiones de principios, pero nadie puede llamarse a engaño y pensar que el ancestral conflicto Estados Unidos-Cuba ha llegado a su fin.

Desarmarnos ideológicamente en estos momentos sería suicida, cuando, al tratarse de un conflicto de naturaleza sistémica, hacia donde nos dirigimos es hacia un modus vivendi entre adversarios ideológicos. Cuba y los Estados Unidos jamás han tenido una relación normal, no la tuvieron en el siglo XIX, tampoco en el XX, y mientras la esencia del conflicto siga siendo hegemonía versus soberanía, será imposible hablar de una normalidad en las relaciones. Utilizar hoy ese concepto en su acepción clásica puede resultar engañoso y confuso. Cuba ha defendido siempre una normalización, que en nada se ajusta a la visión estadounidense del término. Estados Unidos siempre ha entendido la normalización de las relaciones con Cuba sobre la base de la dominación, que implica que la Isla ceda terreno en asuntos que competen a su soberanía, ya sea en materia de política exterior o doméstica.

Por otro lado, nada indica, hasta ahora, que otro de los pilares básicos de esa política, la subversión en sus diversas modalidades, vaya a cesar. Todo lo contrario, al parecer se irá incrementando con el tiempo a través de lo que Obama denomina vías más creativas y artificiosas que promuevan los valores e intereses norteamericanos. “La administración –dijo el presidente norteamericano- continuará implementando programas de EE.UU. enfocados en promover el cambio positivo en Cuba”.

El Departamento de Estado abrió convocatoria el 22 de diciembre, cinco días después de los anuncios de la Casa Blanca, para financiar programas por 11 millones de dólares que “promuevan los derechos civiles, políticos y laborales en Cuba”.

Si Estados Unidos no renuncia a estos programas injerencistas se corre el altísimo riesgo de que nuevos Alan Gross sean apresados en Cuba y de nuevo se produzca un retroceso en la relación bilateral.

Lo cierto es que la política de los Estados Unidos estará más caracterizada por la guerra cultural y la subversión política-ideológica, que por la idea de llevar a la Isla al colapso económico.

Asimismo, cuando el presidente estadounidense señala que continuará apoyando a la sociedad civil cubana, ya sabemos a cual sociedad civil se está refiriendo y que no es otra que la de los mercenarios que han nutrido las filas de una contrarrevolución fabricada y financiada desde los Estados Unidos.

Tanto la intervención de Obama como el Comunicado de la Casa Blanca demuestran que la administración Obama seguirá manejando las siguientes ideas en su estrategia subversiva e injerencista contra la Isla: “hacer que los ciudadanos obtengan cada vez más independencia económica del estado”, “los cubanoamericanos serán nuestros principales embajadores de la libertad”, “romper el bloqueo informativo”, “apoyar la sociedad civil en Cuba en materia de derechos humanos y democracia”, “empoderar al pueblo cubano y al naciente sector privado en Cuba”. La principal apuesta de la “nueva política” continuara siendo la juventud y dentro de ella: las mujeres, los negros, el sector cuentapropista y el artístico e intelectual.

Dos días después del anuncio del 17 de diciembre, en una conferencia de prensa, Obama fue aún más enfático y claro en sus intenciones hacia la Mayor de las Antillas. Como han sido las palabras menos citadas en los medios reproduzco en extenso los fragmentos que me parecen más importantes en función del análisis que venimos haciendo:

“Comparto las preocupaciones de los disidentes allá y de los activistas de derechos humanos de que este continúa siendo un régimen que oprime a su pueblo. Y como dije cuando hice el anuncio, no espero cambios de la noche a la mañana. Pero lo que sí sé irrevocablemente es que si usted ha estado haciendo lo mismo durante cincuenta años y nada ha cambiado, usted tiene que intentar algo diferente si quiere un resultado diferente.

Y esto nos brinda una oportunidad para lograr un resultado diferente porque de repente Cuba se abre al mundo de una forma que no había sucedido antes. Se abre a los norteamericanos que viajan allá de una forma que no había sucedido antes. Se abre a grupos religiosos que visitan a sus compañeros de fe dentro de Cuba de una forma que no había sucedido antes. Ofrece la posibilidad de ampliar la disponibilidad de las telecomunicaciones y la Internet en Cuba de una forma que no había sucedido antes. Y con el tiempo, eso corroe esta sociedad tan cerrada y pienso que entonces ofrece las mejores posibilidades de conducir hacia más libertad y mayor autodeterminación para el pueblo cubano. Creo que comenzará dando tropezones, pero a través del compromiso tenemos más oportunidad de generar el cambio que si lo hubiésemos hecho de otra forma.

(…)

Pero cómo va a cambiar la sociedad, el país específicamente, su cultura específicamente, pudiera suceder rápido o pudiera suceder más lento de lo que me gustaría, pero va a suceder y pienso que este cambio de política va a promover eso.

(…)

…, y el sentido que tiene normalizar las relaciones es que nos brinda más oportunidad de ejercer influencia sobre ese gobierno que si no lo hiciéramos. (…) Pero lo cierto es que vamos a estar en mejores condiciones, creo, de realmente ejercer alguna influencia, y quizás entonces utilizar tanto zanahorias como palos”.

Se desprende de estas palabras de Obama, una vez más, que no hay cambios en los objetivos estratégicos, que se pretende subvertir nuestra cultura socialista y que seguirán usando la política del palo y la zanahoria cuando lo consideren necesario.

Evidentemente, las medidas anunciadas por Obama nos darán, en la medida que se vayan concretando, un respiro desde el punto de vista económico, y la posibilidad de acelerar la actualización de nuestro modelo económico y social, proceso sobre el que la administración Obama quiere influir y desviar hacia sus intereses. Pero tampoco debemos basar nuestras esperanzas de mejoría económica en espejismos aun no palpables y, aun cuando lo sean, todo debemos seguir fiándolo a nuestros propios esfuerzos, que a las supuestas “bondades” de un vecino tan poderoso.

En sus palabras del 17 de diciembre el presidente hizo alusión a la necesidad de estimular el crecimiento y desarrollo del “emergente sector privado” en la Isla y el comunicado de la Casa Blanca se señala que “se estudiarán diferentes medidas adicionales dirigidas a fomentar el crecimiento de los emprendimientos y del sector privado en Cuba”, lo cual está en total correspondencia con las ideas que en febrero de 2013 aparecieran en un informe del Cuban Study Group, organización que se reconoce como ONG, integrada por empresarios, intelectuales y activistas políticos cubanoamericanos, que se identifican con una “línea más moderada” en la relación con Cuba, el cual entre otras cosas señalaba:

“La codificación del embargo de EE.UU. contra Cuba no ha logrado cumplir con los objetivos establecidos en la Ley Helms-Burton de lograr un cambio de régimen y la restauración de la democracia en Cuba. El continuar ignorando esta verdad evidente no sólo es contraproducente para los intereses de los Estados Unidos, sino que es también cada vez más perjudicial para la sociedad civil cubana, incluyendo más de 400.000 cuentapropistas privados, ya que coloca la carga de estas sanciones directamente sobre sus hombros”.

La idea de que el levantamiento del bloqueo y el establecimiento de los más variados y estrechos vínculos económicos, políticos y culturales entre la sociedad cubana y la estadounidense –con algunos componentes del llamado carril II de la Ley Toricelli-, es lo que verdaderamente puede llevar al “cambio de régimen” en Cuba, no es algo exclusivo del momento actual. Este criterio, aunque sin hacerse dominante como lo es hoy, estuvo también presente con anterioridad en diversos sectores de la clase dominante y en las estructuras de poder de Washington. En la década del 70, fundamentalmente en el período presidencial de Jimmy Carter (1977-1981), se hizo notorio en el propio presidente: “Sentía entonces, como ahora, que la mejor vía para lograr un cambio en el régimen comunista cubano era el restablecimiento del comercio, las visitas y las relaciones diplomáticas”, señaló el ex presidente, en una entrevista concedida en el 2004 a los investigadores estadounidenses Peter Kornbluh y William Leogrande.

El 17 de junio de 1980, Robert Pastor, asistente para América Latina del Consejo de Seguridad Nacional, y Peter Tarnoff, secretario ejecutivo del Departamento de Estado, quienes participaron en varias conversaciones con las autoridades cubanas y con el propio Fidel Castro, escribieron a Carter: “Aunque incluso un levantamiento parcial del embargo es imposible por el momento, debemos reconocer el efecto que podría tener con el tiempo, no sobre las actitudes de Castro sino sobre el entramado de la sociedad cubana. El regreso durante el último año de 100 000 cubanos-americanos para realizar visitas breves puso a Cuba en contacto con el magnetismo económico y cultural de los Estados Unidos y probablemente tuvo un efecto mayor en cuanto a abrir a Cuba que cualquier otra cosa hecha antes por los Estados Unidos. Levantar el embargo y abrir Cuba a las empresas y los contactos estadounidenses no podrían dejar de afectar al régimen de Castro”.

El propio Robert Pastor declararía en una entrevista en el 2009: “Las relaciones normales entre Washington y La Habana podrían hundir a Cuba”.

Lo que estamos presenciando hoy es que Estados Unidos ha traslado el centro de su atención hacia la realidad interna cubana, en la que pretenden incidir más abiertamente y con premura. La apertura de una embajada en la Isla responde igualmente a ese propósito.

Si muchos de los que están a cargo del diseño y la implementación de la política hacia Cuba en los Estados Unidos creían que el bloqueo era funcional a la subversión, ahora se convencen de que más bien le resta efectividad. Si había consenso en que el bloqueo, al crear hambre y desesperación en el pueblo cubano, desataría la ira y el derrocamiento del gobierno, ahora consideran que facilitando al pueblo cubano el acceso a todo tipo de bienes materiales y medios de información, lo empoderan e independizan del gobierno y así, de forma gradual, terminará imponiéndose en la Isla el destino inevitable del capitalismo.

Para Cuba, los retos no dejan de ser enormes, pero al menos hemos dejado atrás una etapa que constituía el escenario menos deseado. No creo que nadie en su sano juicio, prefiera continuar en el punto en que nos encontrábamos anteriormente y que no entienda lo ocurrido como el paso hacia una nueva etapa basada en la victoria cubana.

Hace 56 años, el 8 de enero de 1959, Fidel expresó, en medio de la celebración por el triunfo, que quizás en lo adelante todo sería más difícil. Creo que, también ahora, quizás en lo adelante todo sea más difícil en algunos terrenos, especialmente en el campo del enfrentamiento ideológico y cultural al imperialismo. Del mismo modo, recordaba cuánto necesitaron nuestros mambises a José Martí y a Antonio Maceo en 1898. Los liderazgos de aquellas figuras imprescindibles hubieran ayudado muchísimo a los cubanos a enfrentar los desafíos de inicios del siglo XX. Por suerte para nosotros, esto ha sucedido en vida de nuestros principales líderes históricos: Fidel y Raúl.

La nueva contienda debe enfrentarse no solo en el plano del discurso y la reflexión –no menos importantes-, sino sobre todo, en la transformación real y concreta de la vida cotidiana del pueblo cubano, tanto en el plano espiritual como material. Sin teoría revolucionaria no hay práctica revolucionaria, pero es la práctica la que en última instancia transforma la realidad. Por eso Fidel insistió en numerosas ocasiones que la Batalla de Ideas eran también hechos y realizaciones concretas. Y el primer vicepresidente Miguel Díaz Canel ha planteado que “el mejor antídoto contra los intentos de subversión del enemigo es hacer las cosas bien en cada lugar”.

Creo, a su vez, que hay que evitar cualquier viso de idealismo voluntarista o de pragmatismo economicista, extremos que conspiran contra el socialismo, y afrontar la transformación de nuestro país de manera orgánica, lo económico junto a lo ideológico y cultural. Se impone una batalla aún más rigurosa y efectiva contra todos aquellos males e insuficiencias de orden interno que en ocasiones resultan más subversivos que la labor de nuestro enemigo y les facilita el trabajo. En especial es necesario desatar una ofensiva a muerte contra el burocratismo, la corrupción, la insensibilidad, la negligencia y la doble moral.

Como sabiamente expresara Graziella Pogolotti a los artistas y jóvenes intelectuales cubanos en octubre del 2013: “…el neoliberalismo propone una concepción totalizadora, una concepción económica, ideológica, social, de irrespeto a las víctimas, a los perdedores, y también cultural, que es la cultura de la banalidad que estamos consumiendo todos en alguna medida. Nuestro proyecto también tiene que ser un proyecto totalizador. Con una articulación que colocaría en otro orden lo político, lo social, lo cultural y lo económico, unido también a una batalla ideológica…”.

Habrá que movilizar a la verdadera sociedad civil cubana –nada que ver con la que defiende Obama- para articular una respuesta coherente a la nueva etapa de confrontación y que toda ella se convierta en nuestro principal y más poderoso núcleo de resistencia cultural.

Desde hace mucho tiempo estamos siendo testigos de una cruenta guerra de símbolos, por lo que resulta ineludible reforzar en el imaginario social nuestros símbolos y atributos nacionales, así como nuestras tradiciones más populares. Hoy nos hace mucho daño el hecho que una bandera cubana no pueda ser comprada a un precio asequible para el bolsillo de la mayoría de los cubanos o que nuestros niños no puedan tener calcomanías, juguetes y otros objetos con la imagen de animados cubanos como el Elpidio Valdés o Meñique y que ese vacío sea llenado por Mickey Mause y el Pato Donald. Al propio tiempo, nuestra ley y reglamento de símbolos nacionales necesita de una actualización urgente, pues la que existe prácticamente nos ata de pies y manos frente a la avalancha neocolonizadora.

La guerra cultural no se da solo en el presente, sino también en el pasado, de ahí que el trabajo con la historia de Cuba revista hoy cada vez más importancia. Escribir y divulgar la historia de la Revolución Cubana en el poder, de 1959 hasta la actualidad, sin que existan anatemas o zonas vedadas, constituye en mi criterio una cuestión de primer orden.

Debemos trabajar en la formación de un pensamiento crítico en nuestros jóvenes y adolescentes, dotarlos de un entrenamiento para el debate, e incentivar en ellos una mirada antiimperialista y anticolonialista. Así podrán cumplir la profecía de Fidel, cuando en el año 2000, dirigiéndose a los agoreros al servicio del Imperio, expresó: “…cumplo el cortés deber de advertirles que la Revolución cubana no podrá ser destruida ni por la fuerza ni por la seducción”.

Notas
Tomás Borge, Un grano de maíz. Entrevista concedida por Fidel Castro a Tomás Borge, Fundación Editorial el perro y la rana, Caracas, 2011, pp.144-145.

Discurso del Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba, Fidel Castro Ruz, en la Tribuna Abierta celebrada en la Plaza de la Revolución «Comandante Ernesto Che Guevara», en conmemoración del Aniversario 47 del Asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953. Villa Clara, 29 de julio del 2000. En:http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2000/esp/f290700e.html. (Internet)

Conferencia de prensa ofrecida por el Presidente Obama, el 19 de diciembre de 2014 en:http://abcnews.go.com/Politics/obama-touts-progress-home-abroad-americas-resurgence-real/story?id=27719486 (Internet)

Hoja informativa de la Casa Blanca anunciando cambios en la política hacia Cuba, 17 de diciembre de 2014 en:http://www.whitehouse.gov/issues/foreign-policy/cuba-politica (Internet)

Cuba Study Group, “Restablecimiento de la Autoridad Ejecutiva sobre la Política de los Estados Unidos hacia Cuba”, febrero 2013, en:http://www.cubastudygroup.org/index.cfm/restoring-executive-authority-over-u-s-policy-toward-cuba, (Internet)

Entrevista realizada a Carter por Peter Kornbluh y William M. Leogrande, 2004, citada en: “Talking with Castro”, en Cigar Aficionado, febrero de 2009.

Memorándum de Peter Tarnoff y Robert Pastor a Carter, 17 de junio de 1980, The Carter Administration. Policy toward Cuba: 1977-1981, (documentos desclasificados, Biblioteca del ISRI) (Traducción del ESTI).

Entrevista realizada a Robert Pastor por Juan O. Tamayo, en: Posted on Sun, 25 de octubre de 2009.

Discurso pronunciado por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, miembro del Buró Político y primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el acto por el aniversario 55 de la entrada de Fidel a La Habana. Ciudad Libertad, 10 de enero de 2014, en:http://www.cubadebate.cu/opinion/2014/01/13/desterrar-el-inmovilismo-los-dogmas-y-las-consignas-vacias/ (Internet)

Problemas de la Cultura Cubana. Conferencia de la Doctora Graziella Pogolotti, en el Segundo Congreso de la Asociación Hermanos Saíz, en la Escuela Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas, el 18 de octubre de 2013. (Folleto)

Discurso del Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba, Fidel Castro Ruz, en la Tribuna Abierta celebrada en la Plaza de la Revolución «Comandante Ernesto Che Guevara», en conmemoración del Aniversario 47 del Asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953. Villa Clara, 29 de julio del 2000. En:http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2000/esp/f290700e.html. (Internet)

Se han publicado 24 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • El rojo dijo:

    Al igual q el trabajo periodistico anterior cumple con mis expectativas de razonar y pensar a lo q considero bien elaborado. Es verdad q si pudieran influir mucho en nosotros todos esos cambios pero en lo q si estoy de acuerdo es q no podemos seguir dependiendo del estado, los cubanos deberian independisarse más económicamente y no esperar q siempre hagan por nosotros y al final siempre reclamamos cosas q deberiamos por hacer nosotros mismos. Simplemente hay q esperar y no especular ha cosas q todavia estan por suceder…

  • sachiel dijo:

    Muy bien enfocado. Vivir para ver.

  • alain dijo:

    Eso es… no puede haber miedo…este es un pueblo muy culto…..pero parece q como en muchas profesiones los hay muy cultos en la teoria ….y muy malos en la practica..

  • Bernardo dijo:

    Solo discrepo de este texto bien redactado, estructurado y fundamentado en la idea de que los Estados Unidos se hayan dispuesto a practicar una “política de agresividad disimulada”. La hostilidad y la agresividad de la nueva pauta trazada por Obama son abiertas y evidentes, como lo confirman las diversas declaraciones de voceros de ese gobierno.

    Cuba es un país de cercanía geográfica inmediata a los Estados Unidos, cuyo territorio, por su ubicación, pudiera ser fuente de amenazas diversas a ese país y, sin embargo, no lo es. Es una nación de nivel educacional y cultural elevado, y con un potencial científico superior a su poder económico relativo, que estaría en capacidad de contribuir a los intereses de su vecino en el norte si en vez de agresión se desarrollara la cooperación. Es también el origen de lo que es ya una parte no despreciable de la población estadounidense, que desea vínculos más estables con su tierra natal. Hay en Cuba potencialidades económicas por explotar para beneficio de los cubanos y de muchos sectores empresariales de los Estados Unidos. Esas realidades y muchas otras razones deberían bastar para que las autoridades en Washington se propusieron en su relacionamiento con Cuba algo distinto de la vieja aspiración de destruir la Revolución y dominar los destinos del país.

  • POCHOLO dijo:

    SERA MUY BUENO PARA COMENZAR QUE LAS BANDERAS Y LOS SIMBOLOS SIEMPRE APAREZCAN EN EL MISMO PLANO Y NINGUNO SUPERPUESTO AL OTRO.

  • Dagoberto Rosales dijo:

    En los momentos actuales el trabajo politico idiologico a nivel de base en los centros de trabajo a desaparecido, si antes existia la emulación socialista con la caída del campo socialista y el inicio del período especial, esta desapareció. Aun queda en la parte sindical sectores que las mejores organizaciones son aquellas que entregan la cotización antes de que cierre el año y el aporte de la MTT, la mayor preocupacion es solo la producción y el informe de resultados al organismo superior y el trabajo voluntario esta desaparecido o es algo mecánico que no incentiva a nadie, incluso la misma entidad para lograr que se cumpla algo lo impone a travez de amenazas con descuentos salariales y sanciones urge cambiar todo esto e implementar una emulacion socialesta acorde a las condiciones actuales.

  • Barrios dijo:

    Hay algunas cosas que me llaman la atención, por ejemplo, no se habla en ningún momento de la influencia que podamos tener nosotros por nuestras virtudes en el pueblo norte americano; se parte de que los influenciables seremos nosotros; se habla de cambios que emprendemos, pero no se dice qué cambios son esos. Por supuesto si viene un empresario extranjero y le paga al gobierno en vez de a nosotros, habrá un momento que haya problemas con los obreros, porque nadie es tonto. No entiendo la preocupación cuando dicen de ayudar a la empresa cubana privada. Están hablando de fortalecer la empresa de los cubanos;¿a eso le tememos? Eso no es penetración imperialista, al contrario Es mejor entonces que no se use ese punto como propaganda política. Nunca me ha sonado bien eso de campañas, en este caso con Elpido Valdés contra Mickey Mouse; nuestra música contra la de ellos, etc. Eso suena a un nacionalismo poco saludable y al final la gente se va con lo que más le guste, a no ser que se prohíba lo extranjero, cosa que, por suerte, no ha sucedido. Hay un vínculo cultural con EEUU que no se puede obviar. Esos vínculos han enriquecido nuestra cultura y la de ellos. Lo peligroso o molesto para muchos es la disciplina social que llevaría un trato normal, no solo con los EEUU, sino con el mundo. Posiblemente Cuba en este momento, desgraciadamente, es el país más libre del mundo: cada cual hace lo que le da la gana y a nadie le importa. Muchos de los que llegan a los EEUU confiesan que allí no se puede vivir, que eso es insoportable. Lo que pide un inversionista, tanto de EEUU como del resto del mundo es disciplina y orden. ¿O es que le tememos a eso? En este momento no solo tiene Cuba una posición super estratégica en América, sino que es muy estable en comparación con lo que se está viendo en el resto del mundo. Habrá una avalancha de inversionistas oportunistas. La posición de nuestro gobierno debe ser la de defendernos ante esas personas, sacar la cara por nosotros; no permitir que se nos explote. Era todo lo contrario lo que sucedía con gobiernos anteriores. Si esa es la posición del gobierno, la de defender nuestros intereses, no hay nada que temer. El capitalista hace lo que se le permita el hacer.

    • JB dijo:

      Barrios coincido plenamente con usted, y el enfoque inicial donde aborda lo influenciable que seremos acorde a este y varios artículos más referidos al tema, realmente como cubano me avergüenzan pues es un temor constante al paso dado casi como si no hubiera sido debidamente sopesado por las autoridades pertinentes. Supuestamente no estamos en un escalón superior a nivel humano? no debiera la sociedad americana procurar imitarnos y que el acercamiento y el intercambio pueblo a pueblo genere un cambio radical que corroa toda su podredumbre y no la nuestra? No recuerdo bien ahora en que década del siglo pasado surgió en los EEUU aquella histeria anticomunista, creo que en la del 50, que llegó hasta los artistas de cine donde el temor por ser “invadidos” con esa nueva doctrina los llevaron a cometer los hechos mas paranoicos. Pues bien, ahora parece que ya no le temen y no les preocupa que su pueblo se mezcle con el cubano que mantiene un sistema socialista, entonces el temor se levanta de nuestra parte. Sr Elier, respeto mucho su trabajo periodístico, pero dígame como hacemos ese trabajo político con los jóvenes, si nuestro propio apóstol dijo que el hombre antes de hacer, ciencia, política o religión debe comer, calzar y vestir. Si mal podemos tener estás últimas como fortalecemos las primeras. Por otro lado es ley marxista que la persona piensa como vive y no al revés. Le parece a usted que si vivimos mal podemos pensar bien. Es dado a pocos virtudes políticas y la capacidad de razonamientos profundos que ella conlleva. El hombre común necesita ser libre, alimentarse, vestir, amar, aportar, distraerse, hacer familia y ser responsables ante la sociedad y sus semejantes, no ser discriminado o maltratado por su raza, preferencia sexual o filiación política y de suceder contar con los medios necesarios para reparar el daño. Soy del criterio que, por muy simplista que se vea, cuando se tienen esas cosas poco importa quien dirija.

  • gilberto dijo:

    este trabajo concluye senalando:
    “Debemos trabajar en la formación de un pensamiento crítico en nuestros jóvenes y adolescentes, dotarlos de un entrenamiento para el debate, e incentivar en ellos una mirada antiimperialista y anticolonialista”
    pero mas que mi duda, mi certeza, porque naci, estudie, trabaje y vivi en Cuba 40 anos, que esa formacion no ha faltado en ningun nivel de la ensenanza, ni en ninguno de los medios de comunicacion
    entenderia entonces que el autor concluyese asegurando que los resultados de la formacion de nuestros jovenes son los esperados, no tenemos de que preocuparnos y esa educacion continuara.
    ademas de que medio siglo de Revolucion e ideales Antimperialistas, garantizan que las nuevas generaciones tienen el talento, la inteligencia y la incorruptibilidad, de la generacion historica que ha llevado la Revolucion adelante hasta hoy

  • Cubano dijo:

    Cuando al principio de la noticia sobre el “acercamiento” se desató en estos foros un desmedido entusiasmo por la “buena nueva”, yo modestamente di una opinión muy parecida, aunque más breve, a este trabajo. Expuse mis criterios sobre todo lo que se escondía en esta nueva política de Estados Unidos, y los foristas me comieron, me dijeron de todo: retrógrado, extremista y mucho más. (incluso Cubadebate quitó mi comentario, que era muy revolucionario, por cierto) Ahora he notado una tendencia más moderada y cautelosa desde el gobierno de mi país hacia el restablecimiento de relaciones con Washington y comienzan entonces a salir en la prensa trabajos como este, para alertar al pueblo sobe el peligro que representa la “amistad” con el vecino del norte. La prensa, como siempre, se mueve con la brisa de la política oficial.
    Aunque todo lo que dice este artículo es cierto y está muy bien explicado, lo que hay que preguntarse es por qué los cubanos celebraron como una bendición la noticia del 17 de diciembre. Eso se podía palpar en la calle. Ahora va ser muy frustrante para todos el congelamiento de estas relaciones, que es lo que está pasando. La gente está cansada de pasar trabajo y vivir en la precariedad, en nombre de una soberanía que no significa nada para la verdadera libertad individual de cada uno de los cubanos.

  • Alvaro dijo:

    Nunca ha sido fácil la lucha del cubano, permitanme decir algo, hagamos más y hablemos menos. No perdamos la oportunidad de crecernos y de una vez por todas ser independientes; esto se logra cuando un pueblo sirve al otro, tenemos muchas cosas que bridar. En Guantánamo donde nací tuvimos siempre la televisión norteamericana, pero núnca dejo ese pueblo de ser cubano, aunque cada sabado se esperara el programa de los Jahson Five y las juegos de las grandes ligas.

  • Paul dijo:

    Muy bueno su segundo articulo, al igual que Barrrios, el problema de los simbolos deja mucho que desear, nuestro país siempre debajo, eso no debe ser. Por otro lado para resumir mi idea: soy partidario del dialogo, ellos no van a cambiar su concepción de sociedad civil, nosotros lo que tenemos que mejorar es el funcionamiento de nuestras organizaciones que representan nuestra sociedad civil. Vuelvo y repito, el criterio de Obama de democracia es un criterio liberal burgues y representa a un sistema que por más de 200 años le cuesta reconocer la soberanía cubana y nuestro sistema político actual, por tanto nuestra posición es dialogar y negociar con firmeza, pero no utilizando los recursos de los años 70 y 80, sino con argumentos demostrarles a los norteamericanos que nuestro sistema unipartidista es funcional en las actuales circunstancias, modificar y hacer más viable nuestra constitución yh nuestras leyes, nadie ni Obama ni ningun poder occidental tiene que decirnos que debemos mejorar nuestra democracia, eso lo sabemos perfectamente, tenemos y debemos perfeccionar nuestra democracia y terminar de sacar 4 o 5 puntos en nuestra asignatura pendiente: la economía….¿Alguien se imagina nuestro país de aquí a 5-8 años cuando ya la dirigencia histórica no exista? ¿Cómo debemos recomponer un nuevo liderazgo? ¿Como ese nuevo liderazgo seguirá enfilando las relaciones con los Estados Unidos dentro de 10 años?

    • Censurado dijo:

      Yo si me lo imagino, al fin las cosas van a cambiar. Ojala y ese dia fuese mañana.

  • Jos Antonio dijo:

    El articulo me parece bien razonado. Pero la realidad es que Estados Unidos varia sus formas de relacionarse con Cuba y los cubanos sabemos que es uno de nuestros vecinos mas cercanos y nos conviene a todos mejorar las relaciones con ellos. Esa realidad es innegable y no podemos ser ingenuos pero tampoco pesimistas. Hagamos lo que tenemos que hacer por el beneficio del pueblo cubano.

  • roviambe dijo:

    Excelente y llena de esperanzas al Mundo, la descición de acercamiento de los EE.UU, a Cuba y el levantmiento de el cruel embargo contra esa pequeña Isla, adoptada por el presidente Obama. En el camino se acomodaran las carga. Cuando el Supremo Creador formo al hombre y a la mujer, fue solo una pareja, lo que determina que todos somos familia, de esta manera se buscaran politicas, para que Latinomerica, no siga el rumbo de los países del Medio Oriente que se bañan en sangr humana.

  • Carlos Alberto Sánchez Angulo dijo:

    De Cuba se dira mucho por su hidalguìa coraje y principios revolucionario cuando este en igualdad de condiciones que el resto de los países del mundo que no sufren el bloqueo económico financiero y comercial, 55 años de resistencia con ataques terroristas asedios en guerras comunicacionales mediáticas de oligopolios de la comunicación imperialista, superar tantos obstáculos y mantener la frente en alto el pueblo digno cubano no es poca cosa, para pensar que el sistema polìtico logrado con una fuerza històrica de lucha es su garantìa en la persistencia de la Revoluciòn Martiana-Bolivariana en la Grande del Caribe. Primero el sistema decadente neoliberal capitalista caduca.

  • manuel dijo:

    Estoy muy de acuerdo con lo dicho en este articulo, vivi muy de cerca todo el proceso de la Perestroica en la extinta Union Sovietica y la politica de buen vecino de Reagan y la ”ayuda” brindada. Miren ahora todo lo que esta pasando, no podemos ser ingenuos. Debemos abrirnos es cierto, pero siempre debemos estar alerta y listo para la pelea, hay que estar bien claro de nuestro objetivo final y el camino a seguir debe ser siempre pensado y consultado, no se puede improvisar, creo que tenemos el suficiente talento para desarrollarnos y resolver nosotros mismos internamente nuestros problemas. El trabajo politico ideologico, los medios de comunicación y la cultura tienen la función de defender y promover los mejores valores humanos, nuestra idiosincracia, y nuestra cultura. Nuestra historia no debe ser olvidada y mucho menos la memoria de todos nuestros martires. Recordar siempre al CHE cuando dijo: Al imperialismo ni un tantito asi, nada.

  • polovcl. dijo:

    Todos pensamos lo mismo siempre ¨la vida del trabajador cubano no es facil¨ así lo enfatizo Obama en su discurso y pregunto por que parar un proceso de nuevas espectativas economicas, culturales, sociales donde se acaban las carencias que sufre este pueblo de trabajadores adnegados digo desde nuestros abuelos, padres, nosotros de hoy y de seguro nuestros hijos y nietos del mañana por un furturo prospero de nuestra patria, he leido todos los comentarios y creo poner un granito de arena en esto y se habre el camino a nuevas formas de desarrollo que el cubano no tiene y que se independiza, aumentan los salarios puede dar a sus hijos lo que el no tuvo y hasta puede tene mas hijos que la población mas envejecida del planeta la tiene cuba dentro del pais villa clara mi porvincia. Lo cual la azucar cubana se producira mas y se vendera a mejor oprecio en el mercado internacional entre otras cosas que tienen los productos cubanos y se adquiriran en otros mercados mejores productos para el pueblo. Hay que salirse del casacaron en el que estuvimos siempre, y como el recien nacido experimentando de todo lo bueno y como comence el comentario ¨NO VA A SER FACIL¨
    Sin otro asunto.
    POLOvcl.

  • Juan dijo:

    Lo mismo con lo mismo, la misma desconfianza, el mismo terror al acercamiento.. en fin… era de esperarse

  • justo dijo:

    Ojo con nuestras posiciones, nadie espere de ninguna pontencia favores desinteresados
    pero estemos claro que estamos en una pescera flotando en un oceano, y que lamentablemente el mar esta lleno de tiburones pero hay que vivir en el.
    Digo esto pues he leido ya varios artículos que parecen mas de una izquierda ultraconservadora que revolucionar, el peligro siempre va a estar
    y hay que aprender a nadar con tiburones, y nuestra cultura va a cambiar queramos o no
    pues hablarmos español por que fuimos conquistados por España sino quizas habláramos quechua
    Hay que asumir con claridad y sobriedad el momento, y nada de apasionamiento.

  • PANCRACIO dijo:

    CUBA –USA
    Con respecto a las relaciones entre estados y mucho mas en política, cuando todo ha ido tan mal durante casi el tiempo que es la media mundial del promedio de mala vida de un número mayoritario de humanos que, o muere enfermo o ignorante o bajo las bombas, seria pedirle peras al Olmo, si quisiéramos ver cambiar todo a favor al mismo ritmo en que se desencadeno la ruptura y el deterioro progresivo con el consecuente distanciamiento y animadversión, con sobradas razones o por malas interpretaciones inducidas por intereses miserables que han decidido día a día la conducta de los dos pueblos y de los funcionarios de ambos estados, sin interés por el entendimiento que implica la pérdida de posiciones y en muchísimos casos de la plata que ha corrido y sigue y seguirá corriendo.
    A lo cubano, no será fácil cambiar nuestras apreciaciones, porque difícilmente cambien las conductas de la contraparte y ya lo han dicho, porque además de ser un interés real su cambio , esta la verdad paralela de que los que están negociando tienen limitaciones para llegar muy lejos aún cuando en algunos temas sea de su interés como el tránsito a la influencia gradual en la vida de un pueblo que no ha estado aislado del mundo , pero si a estado aislado de los que irán apareciendo, no quiero verme en el pellejo de los cuadros que les toque establecer relaciones estables con el enemigo que ahora pasaría a ser adversario, no es muy gracioso, y no es cuestión de soltar el arique sino que los límites serán los principios y para nosotros está claro que casi todo lo que es como ha sido, no está bien, ahí está el primer desafío, dentro del pellejo de cada cual, ¿quiénes serán los confiables?
    Ojo con el espacio que debemos ocupar para no dejarlo a la escoria que no se ha ido, para que no hagamos el papel del bobo y que en vez de influenciar, nos influencien y además nos desprestigien, como comenzar ya a crear un habitad que enrumbe el cómo y por donde vamos a conducir las acciones de pueblo a pueblo, para que al regreso los que vengan regresen contentos y con la óptica de querer regresar y no solo a jugar y gozar, sino a convivir y trabajar en paz respetando el orden y la cultura de un pueblo noble con algunos conspiradores en casa.
    Para los cubanos quizás todo este más claro y todo además deberá ser mejor, porque nadie duda de la verdad del daño que ha hecho ese bloqueo que es el tiempo que la mayoría a vivido y otros que no pudieron llegar a oír a Raúl el 17 /12 porque lo dieron todo para que la mayoría llegara a oír, y ver los cambios.
    Todos sabemos que muchos de los problemas que hoy nos aquejan, no son resultado directo del bloqueo pero de alguna forma son la consecuencia de las soluciones o malas acciones a que nos ha llevado esa guerra económica que en el tiempo es como una guerra armada, creo que ningún país ha tenido una guerra por tantos años con un adversario tan fuerte, y aquí estamos “jodios pero contentos”
    Llego la hora de deshacer la maya, y hay que zafar cada nudo de ambos lados, porque no se pueden cortar, hay que “zafarlos”(ojo que no es lo mismo)
    Y requiere de maestría y destreza, no es la voluntad sino la habilidad lo que nos puede llevar al triunfo, que radica en lograr el objetivo sin entregarnos, no será todo junto, ni todo rápido, ni todo siempre. Será un pulseo de largo aliento, y su mayor logro será mantener el equilibrio porque siempre existirán fuerzas del mal que se interesen por sabotear hasta las mejores intenciones desde las dos partes.
    Vivir para ver, ahora tendremos la oportunidad de vivir sin bloqueo, con un mínimo necesario para que el socialismo sea prospero y sostenible y con una frase de Chávez (VIVIR, VIVIENDO).
    TODO ESTA POR VER.

  • PANCRACIO dijo:

    “MIRAR DESDE LOS ANGULOS”
    La gente está llena de expectativas inciertas, porque todo se ha dicho tan claro que el espacio para avanzar es angosto y será un pulseo tan fuerte o más que el de medio siglo atrás hasta hoy, pa los que ya estamos viviendo la cuarta o la tercera edad quemar las naves no nos cuesta ningún trabajo, es como vivir hasta hoy, hasta ir pa el campo santo, o un rincón de la casa en un búcaro, pero los que vienen detrás quieren muchas cosas que serán muy difíciles y otras no serán posible, porque del otro lado ellos siguen en el mismo camino , lo que están cambiando es el caballo y nosotros no podemos morir en la orilla después de tanto nadar.
    Hay cosas que nadie explica y serán muy difícil de alcanzar.
    Ellos quieren mandar a los excluibles, pero allá están protegidos los asesinos por los que muchas familias aquí sufren. ¿Cómo se negocia eso? ¿QUIEN LO EXPLICA?
    LA LOBA FEROZ, quiere arreglar a su manera la ley de ajuste cubano, claro a su manera p q sus votantes son familia y o algunos de los marielitos, balseros, asesinos, hijos de magnates y hasta algunos de los que decimos que se fueron por la situación económica , cosa que siempre pongo en duda cuando leo mi libreta de teléfonos y un tercio esta allá, otro tercio se murió aquí o allá y el otro tercio vive porque ve vivir, y están entre los muertos vivos que quieren la internet ya; barata y de banda ancha. Nada será tan fácil.
    Es como hacer una sopa con piedras, alambres de púas, y no sé que otros condimentos, ¿a que podrá saber y quien se la podrá tomar?
    Por eso mirar desde los ángulos sin pesimismo pero con objetividad nos dice que el muerto es más grande que la caja.
    Sería bueno que mientras no haya nada nuevo y útil en lo que debamos entretener la inteligencia, nos preparemos para lograr con nuestros cambios ir adelantándonos a lo que ellos piensan demandar, porque también tenemos que saber pedir lo que sepamos que están dispuestos a hacer y no contar con lo imposible, para que no se pare el proceso. Y por otra parte, trabajar con nuestra gente a tiempo para que no se frustren cuando vean la verdad de los hechos que han de pasar, en un mundo donde ellos están haciendo daño a sangre y fuego como hasta hoy con nosotros.
    SERIA MUY BUENO INVITAR A OBAMA A PASEARSE POR CUBA EN UN ENCUENTRO PUEBLO A PUEBLO, A VER QUE DICE AL REGRESO.

Se han publicado 24 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Elier Ramírez Cañedo

Elier Ramírez Cañedo

Académico cubano. Doctor en Ciencias Históricas. Coautor del libro “De la confrontación a los intentos de normalización. La política de los Estados Unidos hacia Cuba”. En Twitter: @islainsumisa

Vea también